QUETAME
Señor Secretario de Gobierno del Departamento-Presente.
El día 7 salimos de Cáqueza para Quetame, de donde dista,
poco más de un miriámetro, por un camino un tanto quebrado, en que
se encuentran ventas a cortos trechos, pero en el que los pasajeros
son atormentados por un fuerte viento que sopla del Este. Oreemos
con el doctor Emiliano Restrepo, que el camino de Cáqueza a Quetame
debiera tener un trazado en un todo diferente del actual. Adoptando
la dirección conveniente, ese camino podría ser sensiblemente
horizontal desde el puente de Cáqueza al de Quetame, es decir, en
un espacio de dos leguas españolas, que por el camino actual no se
recorren regularmente en menos de tres y media o cuatro horas. El
camino debería seguir la margen derecha del lío de Cáqueza. hasta
su confluencia con el Ríonegro, y de allí, por la ribera derecha de
éste, hasta el puente de Quetáme. Por este camino, cuya apertura
sería poco costosa, podría recorrerse el trayecto que separa las
dos poblaciones, en menos de dos horas.
Por el actual, del alto de Sáname se desciende por una
pendiente rápido, que en invierno debe ser penosa, a la orilla del
río Negro, en la desembocadura del Sáname. Allí, a unos 100 metros
arriba de este punto, da vado el río en verano, tal vez el único
que tiene el río Negro desde que se jauta al río Blanco, en La
Unión; y a unos 200 metros más abajo está la Cabuya, paso
peligrosísimo en donde ha habido muchas desgracias
1
. La Cabuya existió hasta que fray
Joaquín Guarín, Cura de la viceparroquia, construyó a su costa, en
el mismo punto, un puente de madera en 1832, que fue reemplazado en
1872 por uno de fierro, traído de los Estados Unidos. Este fue tan
mal colocado, que poco después se cayó, perdiéndose gran parte de
sus piezas, por la incuria del Gobierno y de la Jauta
Administradora del camino de Oriente. Lo que se salvó está hoy
abandonado a la orilla del tío, en un rancho
2
. La cabuya que hay donde existió
el puente, asegurada sobre sus excelentes estribos, es un
detestable columpio tan peligroso, que las gentes del contorno más
bien se exponen a ahogarse por el vado, que a ser precipitadas
desde la vertiginosa altura a que rueda la canastilla por medio de
desvencijadas poleas sobre rejos llenos de nudos y tirada por
débiles cuerdas que se revientan con frecuencia
3
. Esta canastilla está formada por su
marco de madera con un tejido de cabuya en forma de grandes mallas,
tan instable que al pasar por allí una señorita, en la noche del
día 8, al hacer un movimiento de lado se volteó el aparato, pero
providencialmente quedó enredada de un pie en una de las mallas, y
debido a esto y a su extraordinaria, serenidad, no fue precipitada
en el abismo.
La Junta del Camino de Oriente autorizó un particular para
explotar por su cuenta el paso, quien cobra por cada transeúnte,
cuando se le antoja transportarlo, dos y medio centavo o más,
cuando así es su voluntad. En atención al mal servicio y a lo
concurrido que es el camino, el señor Secretario de Hacienda ha
dispuesto últimamente que el paso se administre por cuenta del
consejo Municipal de Quetame, con la condición de que establezca
una cabuya segura en el mismo punto, y una baza en el vado, y que
no exija retribución alguna a los pasajeros los domingos, que es el
día de mercado en el pueblo vecino.
A una y otra ribera, a poca distancia del río, hay buenas
casas de hospedaje, donde los caminantes encuentran
comodidades.
Del paso del mismo río a Quetame hay un kilómetro, por
camino muy empinado.
Este Distrito, uno de los más modernos de la Provincia, de
Oriente está situado en la hoya del río Negro. Su población, según
el censo de 1884, es del 3,633 habitantes; en 1870 tenía 2,986, y
en 1843, 1.208; distancia de Bogotá, cinco y medio miriámetros;
altura sobra el nivel del mar, 1,460 metros, temperatura, 21°. Su
propiedad raíz la avalúa el catastro en 119,330.
La cabecera está al pie del cerro de la Corraleja, en una
pendiente tan inclinada de Norte a Suroeste, que en algunas de las
calles se exponen los caminantes a despeñarse. Sin embargo de esto
un aspecto es risueño, tal vez debido al aseo de las casas y de los
habitantes tiene diez manzanas; una plaza de cuarenta metros por
lado en cuyo centro hay un bello caucho; diez calles; ciento diez
y ocho casas, de las cuales diez son de teja, con unos setecientos
cincuenta habitantes. Pocas casas tienen solares cercados. El río
Contador, bastante caudaloso, pasa a unos quinientos metros de
distancia, pero a tal profundidad, que es imposible llevar sus
aguas al poblado, y éste carece, casi en absoluto, de tan
indispensable elemento, pues sólo en invierno cuenta con una
pequeña vertiente que brota cerca de la plaza.
Los edificios públicos son : la iglesia, que a pesar de no
ser de las peores de Oriente, estaban demoliéndola con el objeto de
construir una buena, para lo cual se contaba y con algunos fondos y
materiales, y, sobra todo, con el incansable celo del Cura y el
recomendable espíritu público del vecindario. Por ser Quetame un
Distrito moderno, no encontramos en su iglesia nada digno de
especial mención. La casa cural es un feo rancho de paja, condenado
a ser demolido apenas se termine la reconstrucción del templo, para
reemplazarlo con un buen edificio de teja, digno del vecindario y
del distinguido Párroco que hay actualmente en ese lugar. La casa
consistorial, alta y de teja, es tal vez la mejor y más elegante de
Quetame, y tiene las piezas necesarias para oficinas públicas y
prisiones de hombres y mujeres, todo muy decente y bien arreglado.
Dos locales apropiados para escuelas de niños y niñas, el último de
teja, de reciente construcción. El coso, cómodo y bien cercado. El
matadero es un edificio elegante y aseado, que haría honor a la
capital de la Provincia. Es cementerio, situado al Oeste, está
cerrado con tapias, y da idea muy ventajosa de la religiosidad y
sanas costumbres de aquel pueblo por el estado en que se
mantiene.
El horizonte del poblado es estrechísimo y montañoso, y lo
dominan los altos de La Corraleja, Quesada, El Volcán, Altogrande,
Mortiño y Chircal.
Parten de allí el camino que por Tibrote conduce a Fómeque,
y dos que van a unirse al nacional, que pasa para Villavicencio muy
cerca. De éstos se desprenden algunos seccionales que signen para
diferentes Partidos.
El territorio del Distrito es extenso y excesivamente
quebrado, seco, selvoso en el Este, cultivado en una parte
considerable, y muy difícil de recorrer por lo arrugado.
Sus límites se encuentran en el siguiente documento que
copiamos de los libros parroquiales: " Nos, el doctor
Pablo Francisco Plata, dignidad. Maestrescuela de esta Santa
Iglesia Metropolitana, Provisor Vicario Capitular del Arzobispado
en Sede Vacante, etc.
"Por cuanto haberse seguido expediente en la
Gobernación de esta Provincia, sobre erección de parroquia en el
sitio de Quetame, jurisdicción de la de Quetame, con agregación de
los sitios de Lagunita, Tunquegrande, Tunquechico, Estaqueca,
Quiña, Palmar, Guacapate y Mesitas, que correspondían a la
parroquia de Faca, y que han resultado más inmediatos a dicho
Quetame, según las visitas practicadas en el año de mil ochocientos
veintiuno por el doctor José Ramón Eguiguren, y las de mil
ochocientos treinta por el doctor Andrés Pérez, y a mérito del
informe que sobre el particular se pidió y fue dado por este
Tribunal eclesiástico de conformidad con la solicitud hecha sobre
erección de parroquia en el expresado Quetame ; en consecuencia se
nos ha presentado por parte de aquellos vecinos, título cuyo tenor
es el siguiente:
Antonio María Santamaría, Gobernador en comisión de la
Provincia de Bogotá, etc.
En uso de la facultad que me concede la atribución cuarta del
artículo séptimo de la Ley de veintiocho de julio del año
decimocuarto, y en vista de las diligencias practicadas, que
prueban : primero, la utilidad y conveniencia de erigir en
parroquia la viceparroquia de Quetame, segundo, que hechas las
agregaciones de las parroquias limítrofes, quedando tanto éstas
como aquélla a proveer de congrua sustentación de sus respectivos
Párrocos y demás gastos necesarios; tercero, que levantado el plano
topográfico que previene la ley, y practicadas las diligencias
necesarias conforme a ella, oída la Curia Metropolitana, he venido
en erigir y erijo en parroquia la viceparroquía de Quetame, en el
Cantón de Cáqueza, siendo su demarcación la siguiente:
Empezando por el pie de la cuchilla de la loma llamada cara
de Perro, y de aquí derecho a dar a las juntas del río Sáname y río
Negro, hasta donde entra la quebrada Colorada en la Alcaparrosa, en
dicho río Negro, y siguiendo toda. la quebrada arriba hasta donde
hace una cañadita, y siguiendo por ella, arriba, vía recta, a dar
encima de la cumbre alta del cerro de los Aguaquines, y de éste
siguiendo por toda la sierra con sus vueltas hasta el nacimiento de
la quebrada del Cobre, y de allí toda la quebrada abajo hasta
entrar en el río Blanco, y éste arriba hasta donde entra la
quebrada de las Mesas de río Blanco, y siguiendo ésta arriba hasta
la cuchilla más alta, que es su arcabuco, que hasta aquí deslinda
con la jurisdicción de la parroquial de Fosca. De aquí volviendo
por la izquierda por todos sus arcabucos hasta confrontar con la
quebrada de Susumuco, en donde entra el río Negro, hasta donde
deslinda con la serranía que divide los Llanos de San Martín. De
aquí, siguiendo por la dicha quebrada de Susumuco arriba hasta su
nacimiento; y de allí, vía recta, en derechura a, dar al arcabuco
que por este costado deslinda con la montaña o serranía que media
con Apiay, y de ahí, siguiendo por los arcabucos hasta llegar al
frente de donde nace el río Contador, que hasta allí deslinda con
la serranía y páramo de Los Órganos, que media la jurisdicción de
Medina. Estos tres últimos deslindes tienen de por meato de dos a
tres días de montaña, donde nace el río Contador, corriendo todos
las cuchillas de los arcabucos, hasta, lo más alto, y de allí
volviendo por la izquierda por todas las cuchillas que hacen de
arcabuco, hasta dar a un altico que se llama La Puerta de
Mundonuevo, y siguiendo por los deslindes de las tierras del señor
Juan Miguel Hernández, hasta llegar al nacimiento de la quebrada
Colorada, hasta donde deslinda con la jurisdicción de Fómeque; y de
allí, corriendo toda la quebrada Colorada abajo, hasta entrar en
río Negro, donde llaman el paso de Los Dividives, y tomando rió
Negro abajo, hasta llegar a un primer lindero, que deslinda con
Cáqueza, bajo cuyos límites queda hecha la demarcación de la
parroquia de Quetame, sin que haya habido tercero alguno en
contradicción. Y habiéndose aprobado esta erección por su
Excelencia el Vicepresidente del Estado, con fecha y por Decretos
de seis del presente marzo, en cuya virtud expido el presente
título al que le darán su puntual cumplimiento las autoridades
respectivas, guardándose y haciendo guardar las gracias, fueros y
exenciones que le correspondió.
'Dado en Bogotá, capital de la Provincia, a diez y seis de
marzo de mil ochocientos treinta y dos-duodécimo.
"El Gobernador, ANTONIO MARIA SANTAMARIA-EL Secretario
interino, José María Osorio-Hay un sello."
1 Aquí se ahogaron dos
compañeros de Serviez cuando huían del Mariscal Latorre, que lo
persiguió sólo hasta allí, porque aquél cortó la cabuya.
2 A nuestro regreso
informamos detalladamente al señor Gobernador y a su Secretario de
Hacienda de todo lo relacionado con esto, y como estos Magistrados
no desoyen nada que tienda al progreso de los pueblos que les están
encomendados, han resuelto construir el Puente y con ese objeto han
llamado a licitación.
3 En una noche que
estuvimos por allí se reventaron tres veces las cuerdas.