AMALFI
Remedios, junio 9 de 1917
Salí de Carolina el día 4, Al pie del poblado corre una
quebrada grande, que se pasa por un buen puente por el camino que
viene para Amalfi, pero la misma corriente carece de puente a la
entrada por la Vía de Anorí, apocas cuadras se la vuelve a pasar ya
por entre el agua, porque describe un semicírculo, Con mediana
lluvia no da paso. Púdose haber evitado aquel puente y esta
dificultad echando el camino por la ribera derecha.
Media legua más adelante se encuentra el río Guadalupe,
límite entre Carolina y Gómez Plata. Se llega allí después de
ascenso y descenso penosos, que pudieron salvarse trayendo el
camino quebrada a bajo en busca del mal puente por donde se pasa el
río.
Se sigue subiendo y bajando, por tres leguas, montículos y
cuchillas más o menos elevados, que en algunas partes se han
evitado a medias con desarrollos impuestos por los profundos
canalones que se formaron en la antigua vías hasta llegar a la cima
de donde se domina el río Porce.
En lo recorrido hasta allí no se nota que el Distrito de
Gómez Plata se haya preocupado por evitar el inmenso daño que hacen
las aguas lluvias corriendo por el camino, pues no se ve un solo
desagüe abierto medianamente, y los canalones son muchos y muy
profundos. De nada lee ha servido a Carolina y a Gómez Plata el
ejemplo que les da su vecino Anorí.
Cerca de la cima dicha, y en una cuchillita, a lo largo de
ella, hay unas cuantas casas, casi todas ellas de paja, con
Escuelas públicas, en que cursan 54 varones y 47 niñas. Ese caserío
se llama San Matías, y tiene capillita de no mal aspecto.
Me ha sucedido que al acercarme a pedir datos en las
Escuelas rurales, niños y Maestros me toman por el Inspector de
Instrucción Pública o de Escuelas, y eso porque, según me han dicho
en varios lugares, tales empleados no pecan por la asiduidad en
hacer visitas en esas Escuelas,
En hora y media descendí a las orillas del Porce, por vía en
extremo pendiente y muy descuidada, pues al Distrito de Gómez Plata
no le interesa cuidar de ella, porque sólo beneficia a Amalfi y a
Carolina. Me quedé a dormir en el rancho de un negro lleno de
nietos llorones, y donde me despedazaron las chinches.
Allí pasa el río por una estrechura de rocas contra las
cuáles se estrella con tal violencia que levanta nubes de vapor. En
esa estrechura hay un buen puente de hierro, y a pocos pasos una
quebrada con puente de tablas rotos en diferentes puntos, de manera
que corren peligro las caballerías si no se las dirige del ronzal
y de la cola. Este daño es viejo, y en vista de él me formé mala
idea del interés de Amalfi por los caminos que lo comunican con
los demás pueblos y con la estación del ferrocarril de Antioquia,
que sólo dista día y medio.
Me quedé corto en mi suposición: toda la vía desde el
puente hasta la cabecera de aquel Distrito, unas cinco leguas, es
lo más malo que he transitado, por falta de desagües, por los
continuados profundísimos canalones, por lo enmalezado, por los
derrumbes de taludes, etc. El equipaje echó el día íntegro en andar
las cinco leguas, porque hubo necesidad de descargarlo como diez y
seis veces y transportarlo largos trechos a espaldas, pues no
cabía por los canalones. El camino de Ochalí a Pescadero es vía
automoviliaria comparado con el más importante de los amalfitanos.
Del río Porce en adelante hay una subida de más de una legua, pero
no tan pendiente como la opuesta para" bajar a él.
Dos leguas antes de llegar a Amalfi se pasa el río Caracoli
por puente techado, con muchas tablas del piso rotas. Allí cerca
hay unas cuantas casas pajizas y Escuela alternada, a la cual
concurren 23 niños y 20 niñas.
De los daños de los puentes y del malísimo estado de los
caminos de la jurisdicción de Amalfi no es el único responsable la
Junta de caminos del Distrito, sino que también lo son, y quizá en
mayor grado, los de la departamental y los ingenieros inspectores
encargados de las vías.
Amalfi está edificado en una rinconada de valle reducido y
completamente llano, a 1,600 metros sobre el nivel del mar y con
temperatura de 20°.
El valle estaba habitado por los indios tamíes al tiempo de
la Conquista. El primer caserío se plantó en la confluencia de la
quebrada de Santa Bárbara con el Riachón, a media legua hacia el
norte de su asiento actual, al cual fue trasladado el poblado en
1838 por el presbítero Juan José Rojas, de Ríonegro, quien vino a
ser el verdadero fundador de Amalfi; y sus principales
colaboradores fueron Casiano Botero, José Santamaría, Alberto,
Escobar, Nepomuceno Uribe, Esteban Alvarez y otros.
Desde que estaba en Ríachón era Curato. Al hacerse la
traslación Se llamó Pueblonuevo, hasta que el Obispo Gómez Plata le
dio el nombre de Amaró. Fue erigido en Distrito en 1840.
Don Pedro Sáenz, de Ríonegro, era dueño de todos esos
terrenos, y cedió gratuitamente una legua cuadrada para la
fundación del pueblo.
Al hacerse la erección del Distrito se le incorporó el
territorio de lo que fue en otro tiempo la floreciente población de
Cancán.
Amalfi no prospera sino que más bien va en decadencia,
por Estas tres causas, a mi modo de ver: por falta de espíritu
público de sus vecinos principales; porque ya no es la vía
obligada de tránsito para comunicarse el centro del Departamento
con las ricas regiones de Remedios, Segovia, Zaragoza, etc., sino
el camino de Yolombó y la estación del ferrocarril e o Porcecito; y
porque el color político de la mayoría de sus habitantes ha hecho
que las entidades dirigentes de la Administración Pública miren la
suerte de aquella población con la misma indiferencia con que la
miran aún sus propios vecinos. Los amalfitanos, con el abandono en
que tienen sus caminos, parece como que se empeñaran en extremar el
semiaislamiento a que les va llevando la vía de Yolombó.
Rodean la población o la atraviesan cinco abundantes
quebradas, y sin embargo ni una sola casa tiene agua potable.
La población, muy bien delineada, con calles rectas y
anchas, fue trazada por don Carlos S. de Greiff. Está dividida en
61 manzanas fincadas no muy compactamente. Hay muchas muy cómodas y
casas de un solo piso, que me hicieron recordar las de la ciudad
de Antioquia; pero las de Amaró están mejor amuebladas, por lo que
pude ver por ventanas y puertas. Las casas de dos pisos son sólo
cinco, dos de ellas en el marco de la plaza. Los andenes con en
general anchos y de buen piso. Calculo que no hay más de diez
casas, y esas de las más chicas, que hayan oído edificadas de
treinta años para acá. Esto dice mucho de la decadencia de
Amalfi.
La plaza es grande, sin pila, con sólo una triste fuente en
una de las esquinas; es completamente llana y está muy bien pastada
de grama, que se ve fresca, sin la menor lastimadura y sin
marchitar, lo cual denuncia claramente que el mercado semanal que
allí se celebra no es concurrido, y por consiguiente desabastecido
en proporción. Hay tres lotes en el marco de la plaza sin
edificar. En la semana casi no se ve gente en ella ni aun para ir a
misa, porque la mayoría de los católicos teme los ataques que en
ella se les dirigen.
El movimiento comercial es muy reducido y el de forasteros
puede juzgarse por no haber un lustrador ambulante de calzado.
La iglesia parroquial, que es la única de la población,
tiene mediano frontis, con reloj público, es bastante amplia, con
tres bonitos altares, mal pavimento de ladrillo, dos series de
buenas bancas a lo largo dé la nave central, muchos reclinatorios.
En materia de imágenes hay pobreza.
El cementerio, en el camellón de la entrada, es un bien
pastado potrero cercado de tapias, con humildes monumentos entre el
fértil pasto, y una capilla que hace juego con lo demás. A. dos
amalfitanos les oí decir que la única vez que lo habían visto
limpio fue en una ocasión que se cayeron algunas tapias y entró el
ganado por varios días a comer el pasto.
Hay en Amalfi oficina Telegráfica y de Correos nacionales,
Juzgado de Circuito, Notaría y Registraduría de instrumentos
públicos.
Se cuenta con un Hospital, en el cual se asiste diariamente
a unos diez enfermos. El edificio pasa por ser propiedad del
Distrito. Este lo subvenciona con $ 15 mensuales, el Departamento
con $ 10 y la Nación con $ 15.
Según el catastro, la propiedad raíz del Municipio está
avaluada en $ 307,578; el censo de población de 1870 le da 6,817
habitantes, el de 1905 le da 10,179 habitantes y 10.396 el de 1912
(El de 1918 leda 10,750). En 1916 hubo 634 nacimientos, 105
defunciones y 63 matrimonios. De los nacimientos 77 fueron hijos
ilegítimos. En 1874 los nacimientos fueron 394, de ellos 33 de
hijos ilegítimos, 140 defunciones y 70 matrimonios.
El presupuesto de rentas comunes es de $6,841-50, y el de
instrucción pública, de $ 2,135-40,
Hay cinco Policías del Departamento y cuatro del Distrito,
sin uniformar.
Se beneficia ganado seis días en la semana, en número de 98
del mayor y 102 del menor por mes.
Hay un Colegio de señoritas con 28 matriculadas y 30
asistentes, subvencionado por el Departamento con $ 25 mensuales y
por el Distrito con $ 35; dos Escuelas urbanas, la de varones, con
5 Maestros y 265 matriculados, y la de mujeres, con 4 Maestras y
208 alumnas ; las rurales son 7 alternadas, con 282 matrículas.
Amalfi se ha distinguido en Antioquia por la cultura de su
sociedad.
Cuenta con una fábrica de cola, una de café molido y dos de
jabón, en reducida escala.
Las propiedades del Municipio son éstas: casa consistorial,
de un piso, amplia, donde están alojadas todas las oficinas
públicas, pero la cárcel está con la del Circuito en edificio de
propiedad del Departamento; una buena casa para Escuela de niñas, y
se está construyendo otra para la de niños, en la cual se han
invertido ya más de $ 6,000; matadero y coso. Por lo que estuve
averiguando, con esta suma podrían comprarse tres excelentes
locales para Escuelas.
Se empezó la construcción de Amalfi hacia Porcecito,
estación del ferrocarril, a doce leguas de distancia, de una
carretera, y cuando llevaba unas pocas cuadras se suspendió la obra
hace poco. Me informan que de Porcecito para acá sí ha adelantado
algo.
El Municipio contrató un empréstito en Medellín por $
5,000, con cuatro años de plazo, al 15 por 100 anual, amortízable
por semestres, y ya tiene casi perfeccionado otro contrato por $
5,000 más en las mismas Condiciones, todo esto con el objeto de
establecer el alumbrado eléctrico y han empezado a vir cables dicen
que esta echo el despacho de la maquinaria y se principiaron
trabajos de banqueo donde debe levantarse el edificio de la planta
y de la apertura de la acequia para la caída, que será a dos
kilómetros de distancia
Las principales industrias están presentadas así,
La ganadería que cuenta con 7500 cabezas.
El cultivo del cacao del cual hay unos 4000 árboles en la
vega del Porce, no todos ellos en producción el catastro dice que
el año pasado fue de 2400 arrobas.
Algo de arroz. Maíz, y frisoles y la minería representan
especialmente la economía de la comunidad. Con buenas y
productivas minas de oro.
La línea telegráfica entre carolina y Amalfi es tal vez la
mejor portería la mejor templada y la de zonas mas anchas y limpias
de las que e visto en Cundinamarca. Cauca, Boyacá y Antioquia.
El joven Carlos Santamaría esta recogiendo datos para
escribir una monografía de Amalfi tubo la amabilidad de
suministrarme algunos.