ANORI
Carolina, junio 3 de 1917
Por el derrotero que me había trazado debía pasar de Anorí
a Amalfi, que sólo distan entre si unas cinco leguas, pero resultó
que el río Porce en una-gran creciente tumbó el puente, y por una
cabuya que han puesto no hay paso para cabañerías, y mucho menos
por entre el correntoso y pedregoso río. Tuve que hacer pues lo que
todos los que llevan bestias : dar la vuelta por Carolina,
perdiendo tres días.
De Palmitos salí el 31 de mayo a las seis y media, y
después de un largo descenso por canalón descuidado y un caracol
más bien que camino, se llega al Nechí. el cual corre por allí muy
encajonado entre rocas y a gran profundidad. Se pasa por un viejo y
estrecho puente de arco. Si el camino se hubiera trazado por la,
orilla del río desde el paso entre Angostura y Campamento, podría
haberse acortado mucho y evitado tantas pendientes violenta. Es
cierto que esta últimas población habría quedado aislada, pero
sería fácil comunicarla con esa vía por una descansadamente
transitable.
Allí en el río empieza la jurisdicción de Anorí. Se sube
una cuchilla alta, y después se desciende a la, gran quebrada o río
de la Soledad, que se pasa por puente de madera, y de ese lugar
empieza otro ascenso muy pendiente, de más de una hora, hasta
llegar a la extensa meseta muy arrugada, que forma, en su cima el
ancho ramal que separa las aguas del Nechí de su tributario el
Porce.
La quebrada de la Soledad desemboca en el Nechí, muy cerca
del puente de arco, y podrían desde allí partir el camino con
gradiente de carreteable hasta llegar a la meseta dicha, en
aumentar gran cosa la distancia.
Desde que uno pasa el río cambian considerablemente las
condiciones de la vía, pues ya la encuentra ancha, con desagües a
cada paso muy bien hechos, reparado todo mal paso, limpio de
malezas, y lo que es más raro todavía, con postes kilométricos que
señalan las distancias. no he encontrado Distrito alguno en el país
que se esmere tanto como Anorí en conservar en buen estado sus vías
de comunicación, y es casi el único que se da el lujo de costear
postes que enseñen las distancias a los viajeros.
A Anorí llegué con aguacero torrencial, a las once y media,
y se desvaneció la ilusión que me había hecho formar el estado del
camino que conduce a la cabecera.
Dos hoteles hay, y en ninguno de ellos había modo de
alojarme, no porque hubiera otros pasajeros, sino porque no tenían
una pieza ni modo de acomodarme. Conseguí una en casita en
construcción, y escogí el hotel más recomendado para recibir los
alimentos. De lo que es él puede juzgarse por esto: para comprar
con qué preparar el almuerzo y después la comida, me pidieron en
dos veces dinero prestado, y no había más que un vaso para tomar
el agua.
La población es chica y está edificada en terreno poco
llano, de manera que no lo son más que la diminuta plaza y unas
pocas cuadras de las calles, y no todas ellas son rectas, pero sí
tienen todas nombres de próceres de la Independencia en grandes
tablas fijadas en las esquinas. Eso mismo he visto en todas las
demás poblaciones del Norte, y en algunas de ellas hasta cada
cuadra tiene el nombre de un personaje o de una batalla. Consta de
ocho manzanas y de las tres calles de salida
En diferentes direcciones, de edificaciones algo compactas
y de regular apariencia. Las casas del poblado son 214, avaluadas
en el catastro en $ 87,610.
En este lugar, que se llamaba Norí, por el nombre del
cacique que encontraron los conquistadores, se construyó un gran
rancho que llamaban Bodega, porque servía de depósito de máquinas,
herramientas y víveres para las empresas mineras, y al lado de
ella empezaron a edificar casas. El poblado así formado,
especialmente al amparo de la mina de La Constancia, tuvo en 1808
categoría oficial, y se le llamó Anorí. Esta mina, de propiedad de
capitalistas de Medellín, en una de las más antiguas y más ricas
del territorio. Está muy bien montada, con servicio eléctrico. En
el montaje de sus molinos, lo mismo que en el de otras del Norte,
y en su desarrollo, fueron los iniciadores Tirrell. Moor y
Carlos S. de Greiff, caballeros extranjeros a quienes la industria
minera de Antioquia, debe en mucha parte sus progresos y
rendimientos.
La iglesia, levantada en 1840, tiene frontis y torres poco
elegantes, con reloj público. Es de regular capacidad y muy
pobremente decorada. Su mal pisos de ladrillo, se está cubriendo
de cemento. Las torres están muy sucias y llenas de mezcla.
A unos 130 metros de la plaza, hay una capilla muy chica y
muy aseadita, y al lado de ella, es decir, casi dentro de la
población, está el cementerio, que es lastimoso. También hay una
humilde capilla. En uno de los Corregimientos.
La oficina de correos y Telégrafos, que en San Añares y
Angostara da gusto ver por lo aseadas y bien arregladas, en Anorí
casi produce asco. Fue creada es octubre de 1897.
Tiene el Distrito estas propiedades: casa consistorial con
capacidad para todas las oficinas y la cárcel; dos buenos edificios
para las Escuelas urbanas ; matadero; un lote en una de las
Fracciones ; amplia zona por donde llega el acueducto, que tiene
200 metros de tubería metálica,- siete casitas en las Fracciones
para Escocias rurales: y una grande extensión de terreno que fue
cedido al Distrito en 1835 por don Hermenegildo Fonnegra y don
Lucas Barrientes, primeros capituladores de estos terrenos. A los
vecinos que quieren cultivarlos les dan de a diez fanegadas, y si
los cultivan y construyen casa se les ceden en propiedad.
Hay hospital en buena casa construida con colectas entre
los vecinos, y es manejado por una Junta de ellos. Comúnmente hay
cinco enfermos. La Nación lo subvenciona con $ 10, el Municipio con
$ 15 y el Departamento tiene votada la suma de $ 10, pero ésta no
se hace efectiva porque no se llena la condición de sostener médico
permanente. agua que vuelve a la cabecera es del Municipio; hay
cuatro fuentes publicas, y no se lleva el agua a las casas
particulares por cañerías.
El presupuesto de rentas comunes asciende a $ 7,345-90, el
de instrucción pública a $ 2,141.
Hay dos Escuelas urbanas, una de ellas de niñas con sección
superior, cuatro Maestras y 140 matriculadas, y una de niños con
tres Maestros y 185 matriculados. Las rurales son siete alternadas,
una de varones y una de mujeres, con 369 matrículas por junto.
La Población, según el censo de 1912 modificado en 1916, es
de 6.876 habitantes; en 1870 tenía 4,124 (El censo de 1918 le da
6,785 habitantes.); el catastro le da 8 93,290 de valor a la
propiedad raíz, sin incluir las minas en explotación ; altura sobre
el nivel del mar, 1,535 metros; temperatura, 21 grados.
Se beneficia ganado una vez por semana, y el consumo
asciende a 62 cabezas de ganado mayor y 63 del menor en el mes. En
1916 hubo 184 nacimientos 93 defunciones y 19 matrimonios. De los
nacimientos 31 fueron hijos ilegítimos.
El municipio consiguió comercio de Medellín un empréstito
de $ 8,000, al 15 por 100 anual, con plazo de cinco años,
amortizable por anualidades, para establecer la luz eléctrica, para
lo cual cuenta con una buena caída de agua a media legua de
distancia. Ya llegó parte de la maquinaria y de los útiles pedidos.
Está dispuesto que por cada foco de diez bujías se cobren $ 0-30
mensuales, y los señores Concejales tienen el pensamiento, que no
es cómo calificar, de dar gratuitamente el alumbrado a los vecinos,
como da el agua" cuando se haya pagado la deuda
contraída.
La principal industria del Municipio es la minería. Son
muchas las minas productivas que se trabajan, fuera de las labores
de barequeo en las orillas del Nechí, del Porce y de algunos de
sus afluentes ; de esas minas seis tienen maquinaria movida por
fuerza hidráulica. Las principales por sus riqueza son La
Constancia, que en la más antigua; San Benigno y Vallecitos, de
empresarios norteamericanos, de las cuales la primera tiene
servicio eléctrico, y además una Compañía de norteamericanos está
montando la maquinaria para otra mina.
Ahora medio siglo apellidábamos El Monte todas estas
regiones auríferas del Norte, pues entonces había en ellas poca
población relativamente; y recuerdo que cuando de ellas regresaba
de labores mineras un vecino de nuestros pueblos, hinchado,
tembloroso, bastante impedido para caminar, y respirando con
dificultad al menor esfuerzo que hacia, y al poco tiempo recobraba
la salud, entonces no sólo el público ignorante y la familia de los
pacientes, sino hasta los sabios médicos decían que las novedades
de esos pobres no eran otra cosa que los efectos del abuso del
licor durante su ausencia.
Esta suposición era reforzada por la circunstancia de que
al regresar el enfermo a su hogar no se le veía hacer uso de
licores, que recobraba la salud y desaparecía la " hidropesía de
pecho" y que nunca sufrieron aquellas novedades las
mujeres que acompañaron a los trabajadores.
Era que entonces no se había conocido todavía el beriberi,
que es enfermedad que se adquiere en toda región cálida y húmeda de
la zona tórrida donde hay remoción de tierras y desaparece
siempre, más o menos rápidamente, con sólo alejarse del lugar en
que se adquirió.
En mis largas permanencias en las costas del Pacífico he
tenido ocasión de estudiar muy detenidamente, hasta donde mi falta
de conocimientos científicos lo permite, los fenómenos del
beriberi, y habiendo manejado muchos atacados por él, y aun
habiéndolo sufrido yo mismo, nunca vi mujer a quien diera esa
enfermedad, ni ninguno de los muchos médicos con quienes he
hablado de esta particularidad recuerdan un caso de este
género.
Según datos levantados por el acucioso Secretario del
Concejo, quien lleva la estadística del Municipio, tan completa y
exacta como es posible entre nosotros, y como quizá no lo hacen en
otro Distrito, a fines del año pasado había en él 1,822 reces
vacunas. El joven Peláez tiene en su oficina planos bastante bien
dibujados del Distrito, de la población, de cada una de las
Fracciones y de los terrenos comunales.
Se producen bastante maíz y frisóles y algo de café, pero
el ramo de la industria agrícola que más promete es el cultivo de
arroz en las vegas de los dos grandes ríos. El año pasado el
producto fue de 8,400 arrobas.
Hay en Anorí fábricas de bebidas gaseosas, de jabón y de
café molido.
La última Asamblea mandó establecer allí oficinas de
Notaría y Registro.
Por el aspecto de la gente se ve que el clima es bastante
palúdico y entre la del pueblo se ven muchos caratosos.