ANGOSTURA
Yarumal, mayo 27 de 1917
Antes de ayer tarde de San Andrés. En una hora se asciende
por estrecha vía en caracol al cerro que domina al pueblo, y es tan
empinado que para ver éste casi lleve que inclinarse la cabeza, y
si la rodara uno iría a parar en él la vía se conserva en buen
estado, no porque se la preste atención, sino porque hay tan poco
tráfico que a pesar de ser víspera de domingo, y por consiguiente
también de mercado en las dos poblaciones que une, no encontré en
la jornada más que cínico personas y cuatro cargas. Sí signe
lloviendo se hace intransitable en la jurisdicción de San Andrés,
porque no le abren desaguas y el camino es el cauce de los
torrentes.
Después hay ascenso relativamente descansado hasta uno de
los dos ramales en que se divide el gran contrafuerte que separa
las aguas del San Andrés de las del Espirita Santo, y se sigue por
la cresta de esa serranía subiendo y bajando sin costear una sola
asta llegar al pico mas elevado, donde ya la vegetación es de
páramo. De allí se domina el camino dejado atrás y se ve con
claridad lo fácil que sería una variante que haría la vía a nivel y
más corta por las cabeceras de las quebradas Mendoza y
Chorrera.
Entiendo que en aquel pico empieza la jurisdicción de
Yarumal de allí hay moderado descenso a buscar las cabeceras de las
fuentes que forman el Espíritu Santo, y ya esta menos desatendida
la vía, pues hay algunos desayuda y palizadas en los pantanos del
páramo.
Pase la noche no mal en una, posada, en tierra frigidísima.,
a tres Leguas de Yarumal, y hoy viene aquí. El resto del camino no
es demasiado quebrado sino al llegar a la quebrada Yarumalito,
desde donde es violento el ascenso por las calles bajas de la
población, adonde tuve que regresar para seguir a Angostara.
Angostura, mayo 29 de 1917
De Yarumal a esta su rica despensa de panela, maíz y yaca,
hay dos caminos: el viejo, de subidas y bajadas buscando los filos
más altos, como todas las primitivas vías, y el nuevo, que llaman
el carretero o la banca. Me vine por éste a las seis de hoy, y
llegué aquí en cuatro horas,
Al salir de Yarumal empieza la nueva vía, que con el tiempo
será carreteable porque su trazado es para ello, pero por hoy no
porque es demasiado angosta, de curvas estrechísimas y el piso no
está consolidado. Las alcantarillas me parecieron bien construidas,
pero quizá de insuficiente capacidad. Lo que es dentro de aquella
población, no se verán vehículos de ruedas armados, ni subiéndolos
o bajándolos con poleas.
La vía es una bonita y entusiasmadora muestra de lo que el
Departamento está haciendo en algunas regiones para facilitar la
comunicación de unas poblaciones con otras; tiene algún trafico y
atraviesa campos muy poblados y cultivado. Viene por la ladera
izquierda del río Nechí, que aquí llaman también cañaveral a
alguna altura sobre él, y después de casi legua y medía desciende
muy suavemente y se pasa el río por un buen puente de hierro.
Allí empieza un ascenso poco sensible de media hora, hasta
llegar al lugar en que vienen los trabajos de construcción del
nuevo camino. De este punto en adelante se marcha por vereda
descuidada de subidas y bajadas no muy largas y fuertes. Está pues
construida la mitad de la futura carretera entre Yarumal y
Angostura.
Hasta el puente el río ha traído la dirección Sur
próximamente, y poco más abajo de allí toma curso hacia el
Nordeste, y después? franca- mente hacia el .Norte. Por estos lados
la naturaleza es menos bravia que en !á región de Ituango, San
Andrea y Yarumal; las montañas! son mucho menos elevadas y
pendientes.
Un poco abajo del puente de hierro pasa el camino viejo el
gran rió por un puente Monturas, formado por grandes piedras
rodadas de las laderas vecinas.
Por allá en 1796, atraídos por las riquezas auríferas de
estas tierras-ya casi agotadas,-empezaron don Pedro, don Javier y
don Manuel Barrientos a poblar lo que hoy es Angostura. En 1814,
por orden del Dictador don Juan del Corral, se erigió el poblado
en entidad oficial, con el nombre de San José de Amieta de
Angostura. El nombre de Amieta no se sabe de donde provenga, pues
no hay tradición de que antes lo tuviera este sitio, ni hubo tribu
indígena cacique así llamados. No se ve por aquí angostara de
nada., de la cuál derive su nombre la población, lo cual hace creer
que se le haya puesto para recordar la histórica, ciudad de
Venezuela donde se reunió el primer Congreso.
Tal vez vi mayor timbre de honor de la población de donde
escribo es haber sido la cuna de don Julián y don Pedro Vásquez,
grandes patriotas y cepa de muy ilustres familias de Medellín.
El poblado, de calles empedradas, muy poco llanas, consta
de doce manzanas de edificación regularmente compacta, y entre los
edificios hay algunas buenas casas.
La plaza es chica y muy pendiente, con pila, que es la única
fuente pública. A los particulares se les permite llevar de allí
cañerías a sus casas mediante el, pago de $ 11-60 mensuales por
paja de agua.
La iglesia parroquial, amplia, buena y medianamente
decorada, no tiene una sola banca, y en cambio sí un mundo de
reclinatorios. El frontis tiene reloj público y elegante
campanario.
Hay dos capillas más: la del Carmen, que encontré cerrada y
que por fuera no promete ser mayor cosa, y la de San Francisco, en
construcción, la cual no será más que un poco amplia.
La, altura de Angostura sobre el nivel del mar es de 1,637
metros; su temperatura 20°; el catastro le da $ 380,140 de valor a
su propiedad raíz; el censo de 1.870 le da 4,814 habitantes; el de
1912 le da 8,235 habitantes (El censo de 1918 le da 8,363
habitantes). En ese año hubo 349 nacimientos, 123 defunciones y 52
matrimonios. De los nacidos 56 fueron hijos ilegítimos.
Hay oficina de Correos y Telégrafos nacionales. Se
sostienen tres Agentes de Policía medio uniformados.
El consumo de ganado mayor es de 91, y 83 del menor por
mes, pero no hay beneficio sino una vez por semana.
Las industrias principales son la pecuaria y el cultivo de
caña de azúcar, maíz, plátanos y yucas y algo de café. Todavía hay
trabajadores de minas.
Las rentas comunes están presupuestas en $ 10,873-90, y las
de instrucción pública en $ 1,617.
Son propiedades del Municipio: la casa consistorial, alta y
baja por la desigualdad del terreno, con capacidad para las
oficinas públicas y con cárcel insegura e insegura; dos muy buenas
casas, de las más cómodas y mejores, para las dos Escuelas urbanas
; otras dos en Corregimientos para Escuelas rurales ; matadero,
coso y un edificio regular para la planta eléctrica.
Pronto gozará Angostura, del beneficio de la luz, pura para
establecerla contrató un empréstito de $ 5,800 con él comercio de
Medellín, al 15 por 100 de interés anual, con cinco años de plazo
y amortizable poranualidades. La maquinaria y los útiles están al
llegar ya, pues están pagados y vinieron las facturas y la noticia
de haber sido despachados.
El edificio para la planta está construido y casi terminada
la acequia para la fuerza motriz, y está resuelto que cobrarán $
0-30 mensuales por cada foco de 10 bujías.
Hay un Colegio de varones con 30 alumnos, subvencionado por
la Nación con $ 50 mensuales y por el Departamento con $ 40, sin
subvención del Municipio; dos Escuelas urbanas, con tres Maestros
cada una; en la de varones hay 122 alumnos y 128 en la de mujeres;
y nueve rurales alternadas, con 420 matriculados.
El hotel es tal que me hace deplorar el haber calificado
mal los de Chiquinquirá, Guateque y Garagoa, y, sobre todo, se
abusa que es un escándalo de los pobres forasteros que cargan
equipaje.
En este hotel está alojado un tipo encantador del
petulantíco de pueblo. Es no mozo de melena, de saco ceñido en la
cintura por una banda con botones ; parece que estivo en la escuela
Normal de Bogotá, y le saca a eso un jugo extraordinario hablando
sin que se presente la oportunidad de su vida casi triunfal en la
capital; es Maestro subalterno de una de las escuelas publicas y
cuando hay un desconocido que lo oiga doce que tal vez se excusa de
dictar las lecciones por dos días en la cátedra del colegio para
asistir a la inauguración del obispado y de la luz en Santa Rosa.
Le pregunta a uno por su nombre profesión, procedencia y destino y
en tono protector le ofrece sus servicios. Le di mi nombre, y es
natural que no lo conociera, pero si me sorprendió que todo un
maestro de escuela de Antioquia no hubiera sido el nombre de mi
padre, que es el talismán que me a servido hasta en los rincones
mas remotos de mis queridas montañas para ser bien recibido.