COPACABANA Y DON MATÍAS
Don Matías, mayo 13 de 1917
Hace 26 años que no entraba a Copacabana, la cual encontré
transformada, pues se ha cuadruplicado o quintuplicado su área. La
iglesia parroquial es la misma antigua que conocía, amplia y bien
edificada, con reloj ahora en la torre y mejorada en materia de
estatuas, pero con un San Antonio defectuoso. NO hay bancas, pro lo
más de 200 reclinatorios. Cómo será el desorden a la hora de misa,
pues diariamente su amontonan esos muebles para barrer la
iglesia.
También hay una capillita, dedicada a San Francisco, en la
parte nueva de la población, que conocí en potrero.
La plaza, tiene hoy grandes árboles y bonita pila cercada
con alambre, y para que el público se provea hay al lado una fuente
abundante, y en otros lugares otras dos pilas. En los catados de la
plaza hay siete casas de dos pisos, que son las únicas de esa
construcción en el pueblo.
Las aguas son de propiedad del Municipio, cuyo uso cede a
los particulares a perpetuidad, a razón de $ 3 la paja si se toma
en los acueductos extremos del poblado. No se cobra nada por
establecer cañerías, pero sí $ 5 de una vez por conectar los
desagües de las casas con una especie de alcantarilla.
El agua de que se provee Copacabana y la que sirve a su
planta eléctrica pira desarrollar la energía es la de la
quebrada de Piedras Blancas, la misma que llevará Medellín para un
acueducto. Con motivo de esto, pues, se perjudicará grandemente
aquella población; parece que hay reñido pleito por ello entre las
dos entidades.
La planta eléctrica es de propiedad del Municipio, quien
presta el servicio a los particulares a razón de $ 0-30 mensuales
el foco de 33 bujías, de los cuales hay colocados 260. Por falta de
poder del dinamo no se ha podido, atender a más pedidos. En la
plaza, las calles y las oficinas públicas hay 50 focos; en la
iglesia parroquial 46, y 7 en la capilla de San Francisco, todos
estos gratuitos.
Tiene el Municipio estas propiedades : casa consistorial
mediana, de dos pisos, con un salón bueno y bien arreglado, aunque
chico; salón de sesiones del Concejo; en la parte baja una estrecha
e insegura cárcel; un lote en que se está construyendo otra casa
con el mismo destino, matadero.
Se benefician 68 reses vacunas por semana y 102 cerdos, para
los mercados de jueves y domingo.
Hay algún movimiento comercial y mediana producción de
café, maíz, panela y costales.
Después de Medellín, ésta es la población que más se mueve,
por el ferrocarril de Antioquia.
Tiene oficina Telegráfica y de Correos Nacionales; Sostiene
tres Agentes de Policía uniformados. Hay casas que llevan el nombre
de hoteles o fondas, que a juzgar por la más afamada, en donde
almorcé, deben de ser poca cosa.
Copacabana es una de las poblaciones más antiguas de
Antioquia. En julio de 154l descubrió Jorge Robledo el valle de
Medellín, o Aburra, y al ausentarse, el 24 de agosto, día de San
Bartolomé, la bautizó con este nombre. En 1581 los indios se
sublevaron y vino de la ciudad de Antioquia Gaspar de Rodas a
someterlos. Sometidos, siguió Rodas para el Nordeste, y a su paso
descubrió a Guásimal, río de por medio del actual asiento
Copacabana donde se adjudicó una gran porción de tierra, y más
tarde se fundó la población. A la muerte del conquistador Rodas, en
l590, lo sucedió en el usufructo de esos terrenos su hija natural,
María de Rodas. Este fue el primer caserío fundado en el valle de
Medellín y donde se dijo la primera misa, por el Capellán de las
fuerzas de Rodas, fray Martín da la Parra. La primera capilla se
construyó en 1600. En 1670 había ya Cura doctrinero, y lo era el
Maestro Tomás Francisco de Armero.
En 1701 se pasó el asiento de la población de Tasajera al
lugar que hoy ocupa, y el nombre con que se le conocía, San Juan de
la Tasajera, se le cambió por el de .Nuestra Señora de Copacabana.
Este nombre proviene de una población a la orilla del lago de
Titicaca, en el Perú, donde se adoraba un ídolo llamado Copacabana.
En tiempo de la Conquista los españoles colocaron en el adoratorio,
en lugar del ídolo, una imagen de nuestra señora de la Candelaria,
que fue muy venerada y se la llamó Nuestra Señora de Copacabana. El
culto de la imagen se extendió a España con gran prestigio, y no se
sabe si de allí vino al Nuevo Reino de Granada, o directamente del
Perú, traído por los conquistadores. En Copacabana se celebra una
fiesta anual, que es muy concurrida por fieles de todo el
Departamento.
La población fue elevada a la categoría de Distrito en
1812.
Sus habitantes son 6,022, según el censo de 1912; el de
1870 le daba 4,331 (El censo de 1918 le da 6,479 habitantes.).
Altura sobre el nivel del mar. 1,450 metros; temperatura, 21
grados; la propiedad raíz está avaluada en $ 306,519 , las rentas
comunes están presupuestas en $ 6,525-30, y la de instrucción
pública en $ 966.
Hay un Colegio de varones, regentado por Hermanos
Cristianos, con 42 alumnos, el cual es auxiliado con $ 25 mensuales
por el Departamento y con $ 30 por el Municipio, y funciona en casa
comprada con Fondos recogidos entre los vecinos; una Escuela urbana
de varones, con 75 matriculados; una de mujeres, con 98, y 7
rurales alternadas, con 375
A Don Matías llegué el mismo día a las cinco y media de la
tarde, después de subir una cuesta muy larga y empinada, llamada de
Buga por mal camino bastante descuidado. Coronada la altura, se
llega a esta población por una vía amplia, bastante buena, que casi
podría ser carreteable, y la cual en el principio de la que el
Departamento empieza a hacer para comunicar el ferrocarril con las
poblaciones de esta meseta.
Don Matías fue una de las primeras poblaciones fundadas
en ella por gentes que vinieron del valle de Medellín atraídas por
las arenas auríferas de río Grande. De la ciudad de Antioquia vino
don Matías Jaramillo a trabajar las minas, se estableció en este
lugar, y de allí le viene el nombre a la población, Al ser elevada
a la categoría de Distrito el 5 de agosto de 1787, se le puso el
nombre de San Antonio del infante, el cual se le cambió por el
antiguo de Don Matías al hacerse la Independencia. De esto no hay
constancia en los archivos, porque en nuestras contiendas
políticas los expedientes de los archivos se con vertíais en
cartuchos para las armas de fuego, cuando no se han vendido en las
tiendas para envolver.
Los vecinos pidieron que se erigiera en parroquial, y el
Obispo de Popayán no accedió a la solicitud porque encontraba,
mayor ventaja en que la población se estableciera en el lugar en
que está hoy a laorilla de la quebrada de Don Matías, donde don
Matías Jaramillo tuvo una mina el siglo antepasado. En 1782 los
Curas de Santa Rosa y Copacabana cedieron parte del territorio de
las curatos para que se creara La Nueva Parroquia y el cura de
San Pedro se denegó a hacer lo mismo. El Obispo Valverde y
Bustamante concedió, el 17 de noviembre de 1790 licencia para la
erección de la iglesia de "Nuestra Señora del Rosario de
San Antonio de Infante" con el título de viceparroquial, a
petición del doctor don Félix de Restrepo, abogado entonces de la
Audiencia; el Gobernador de Antioquia,-don Francisco Baraya y la
Campa, dio su consentimiento para erección el 17 de febrero de
1791, y el Obispo Velarde ratificó la, moción el 20 de febrero de
1792. estando de visita en Copacabana. Según el expediente había
entonces el territorio que debía comprender el curato 80 cabezas
de familia, distribuidas así 21 blancos, 23 mestizas, 33 mulatos y
150 esclavos, y una capilla de 20 varas de largo y 8 de ancho. Los
vecinos continuaron solicitando la creación de la parroquia, por
conducto de don Miguel de Sierra y San Miguel, a quien dieron
poderes, hasta que al fin consiguieron que donVíctor de Salcedo,
Gobernador de la Provincia, diera licencia para laerección, el 5 de
mayo de 1801. El Vicario, don José Jerónimo de la Calle, envió
informe al Obispo de Popayán para que la erección se hiciera, no en
el punto de San Miguel, donde estaba la capilla, sino en el de San
Antonio, y no ese informe decía, en 1801, que había 847 habitantes.
que de ellos 301 estaban en el desgaje de Santa Rosa y 546 en el de
Copacabana. En vista de la documentación presentada, el
Obispo Velarde y Bustamante decretó la erección de la parroquia el
16 de junio de 1801. El primer libro de bautizos se había abierto
desde 1792 por el Cura de Copacabana, y el primer cura de Don
Matías no se encargó hasta agosto de 1801.
La Legislatura des Estado, en 1877, le dio al pueblo el
nombre de Azuero (en honor de don Vicente), y como los vecinos no
aceptaron el bautizo, que recordaba el nombre de un personaje de
ideas políticas contrarias a las de ellos, al venir una Legislatura
conservadora volvió a llamarse el Municipio como primitivamente.
Una Historia de Antioquia, que no es fuente muy segura, dice que el
Distrito fue creado en 1850. La distribución de solares entre
vecinos se hizo el 3 de abril de 1788. y la creación del curato en
1801.
El catastro avalúa la propiedad raíz del Municipio en $
301,345, sus habitantes son 6,048, según el censo de 1912; el de
1870 le daba 3,404 (El censo de 1918 le da 5.593 habitantes).
Altura sobre el nivel del mar, 2,210 metros; temperatura,
18 grados las rentas comunes están presupuestas en $ 9,727-97 ; la
de instrucción pública, en $ 1,136.
Tiene estas propiedades ; casa consistorial, donde están
alojadas todas las oficinas del Distrito y la de Correos y
Telégrafos de la Nación, y hay una mala cárcel; local para la
Escuela urbana de varones ; tres para escuela rurales; local para
cárcel de un corregimiento; matadero una casa grande y ruinosa, que
pensaron destinar a hospital una en que está parte de la
maquinaria de la planta eléctrica, y el edificio de ésta. El correo
Nacional es una transversal a Barbosa.
Hay una Escuela urbana de varones y otra. de niñas, tres
rurales de varones, tres de niñas y dos alternadas, con 1,130
alumnos por junto.
La Policía, pagada por el Municipio, consta de tres
individuos sin uniforme.
Se benefician semanalmente 51 cabezas de ganado mayor y 64
de ganado menor.
Las calles son angostas y casi todas pendientes.
En un plano figura la población como con 23 manzana,
incluyendo algunas muy despobladas. En la plaza., que es poco
llana, hay pila, y en su contorno siete casas altas, que casi son
las únicas de dos pisos. Allí se reúne el mercado semanal, muy
regularmente abastecido, y una feria mensual de ganados,
Sobre la quebrada llamada Don Matías, dentro del poblado,
hay dos puentes de arco, de mampostería. El movimiento comercial es
reducido, y las principales industrias del Municipio son la
pecuaria y la minera.
La iglesia es de regular tamaño, de tres naves, de modesta
construcción, como sus altares, que no me parecieron bien aseados.
Las estatuas son regulares unas y malas otras.
Se ha aprovechado una caída de la quebrada de Piedrahita
para desarrollar energía para alumbrado eléctrico, que pronto
estará en ser vicio, pues sólo falta el dinamo, que esperan de un
momento a otro, y ya esta presto los alambres puestos en las calles
y casas de los particulares; sin seguir el ejemplo de Bogotá, de
llenar las calles de postes.
La empresa de alumbrado es del Municipio, quien para ello
consignó un empréstito de $ 7.000, con capitalistas de Medellín, al
15 por 100 anuales con cuatro años de plazo y pata su amortización
se reciben cuotas periódicas.
Los decretos de Antioquia tienen gran crédito en los bancos y
en el comercio de Medellín, porque manejan con honradez sus rentas
y porque los Concejos se componen de personas do espíritu
patriótico que comúnmente se ocupan poco en la política, velan por
el buen nombre en su tierra y cumplen los compromisos que
contraen.
Las aguas que surten a los vecinos en cuatro fuentes
públicas son de propiedad del Municipio. En edificios públicos y
privados sólo hay agua en la saca consistorial en lo que debiera
ser hospital y en una escuela.
El mercados semanal es los domingos como en la mayor parte
de las poblaciones de Antioquia y así sus habitantes aprovechan
para vender sus cosechas y cumplir con sus deberes religiosos.
Tres misas hubo hoy todas muy concurridas y en el acto de la
consagración en la mayor todos los concurrentes al mercado y a las
y a las elecciones de Representantes al Congreso se pusieron de
rodillas en la plaza y en las calles pues por acá se conserva
intacta las creencias y costumbres religiosas entre todos los
vecinos fuera cual fuera el partido político a que se estén
aliados.
En materia de garantías individuales si se procede con
confianza: un miembro de un jurado de votación no se presento a
ocupar su puesto, porque tenia que atender a la venta de carne de
cerdo en el merado, y entonces el alcalde, en mi presencia, ordeno
a un comisario que fuera a retirar lo del expendio y llevarlo a
ocupar su puesto en la mesa del jurado. La orden se cumplió sin la
menor protesta.