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San Roque
Santo Domingo
FREDONIA

 

Caldas, julio 25 de 1917

    Tengo que demorarme como cuatro horas en esta estación del ferrocarril de Amaga esperando el equipaje, que viene retardado por el mal caminó, y como no puedo moverme de un asiento, aprovecho el tiempo para dar algunas noticias de Fredonia. Esta fue la última población visitada, y temo quedar impedido para continuar haciendo viajes.

     El 23 salí de Santa Bárbara, distante de Fredonia poco menos de cinco leguas. El camino recorrido, por terreno casi completamente desierto e inculto menos al llegar a esta última población y en la cuchilla en qua está el reducido caserío pajizo de Poblanco, se halla descuidadísimo y obstruido por la maleza. Es de los más penosos y escabrosos que tiene Antioquia, en términos que, sin mucha exageración, puede decirse que por allí se viaja subiendo y bajando como por los dientes de un peine. Ni siquiera encontré transeúntes a quienes preguntar los nombres de las cuchillas que remontaba y de las cañadas a que descendía; sólo supe que una quebrada grande y un río caudaloso que atravesé son La Loma y el Poblanco, ambos sin puente.

      Fredonia y Santa Bárbara son dos Distritos populosos, muy ricos y productores, cercanos el uno del otro, y sin embargo por lo que se ve tienen entre sí muy pocas relaciones comerciales. Esto proviene quizá del peligro que se corre al pasar aquellas corrientes de agua y de lo malo del camino.

     Guando el Mariscal Jorge Robledo conquistó esta región la llamaron Sinifaná. El primer caserío de españoles se fundó en 1790 con el nombre de Guarcitos. Dependió en lo eclesiástico de Santa Bárbara hasta 1829, fecha en que se agregó a Amaga ; y en 1830, por decreto del Intendente de Antioquia, don Alejandro Vélez, se autorizó la creación de la parroquia y se dispuso que llevara el nombre de Fredonia (tierra de la libertad o de la paz), La erigió el Obispo Garnica el 4 de noviembre del mismo año, con el nombre de Santa Ana de Fredonia, y dispuso que el Cura de Santa Bárbara se trasladara allí a poner la primera piedra del templo que debía levantarse en el mismo lugar .en que hoy está, que era entonces el lote que ocupaba la casa de don Cristóbal Uribe Mondragón, abuelo paterno de Uribe Uribe, quien cedió gratuitamente su habitación con ese objeto, y así consta en el acta que se levantó. También fue cedida por el señor Uribe el área en que se fundó la población.

     El 16 de diciembre del mismo año fue nombrado Cura propio el presbítero José María Montoya, quien sirvió el Curato treinta y cinco años. Lo sucedieron los presbíteros José Ignacio Montoya, como Excusador, Agustín Alvarez, Benito Jaramillo García, Ciro Peláez, Jesús María Ortiz, y desde 1904; el actual Cura, presbítero Isaac Ángel. El presbítero Ortiz sirvió el Curato catorce años, y se halla hoy asilado en el manicomio de Medellín.

    En 1870 ya tenía la iglesia reloj público, fabricado en Medellín por don Victoriano Velilla.

     Parece que como entidad civil independiente de Santa Bárbara empezó a figurar desde antes de 1830, que es la fecha que los historiadores  de Antioquia dan a la creación del Distrito, el Juzgado parroquial o municipal empezó a funcionar allí en 1826.

    Fredonia está edificada en una ladera poco llana formada por tierra tan movediza que no es raro el caso de que una edificación o un huerto se deslicen sobre el predio inferior. Está al pie de un alto cerro llamado Combía, que se eleva casi perpendicularmente sobre la población, y cuya vertiente del lado de ésta ha tenido el Concejo el tino de comprar para evitar la tala del bosque.

    Está el poblado a 1,860 metros sobre el nivel del mar, tiene 19 grados de temperatura y consta de 21 manzanas y dos largas calles bastante compactamente edificadas, en las cuales hay casas de buena apariencia y comodidad. La plaza, y unas pocas calles son medianamente llanas, empedradas y con malísimas aceras. Las calles tienen nombres, y las casas sus respectivos números en tabletas apropiadas. Las calles son angostas, por el estilo de casi todas tas del país, pues entre nosotros parece que no se ha olvidado la antigua disposición española que fijaba la anchura de las vías urbanas.

    La única plaza es empedrada y tiene bonita pila, regular atrio a lo largo de todo el costado en que está la iglesia parroquial, y 21 casas de dos pisos. En ese atrio hay un quiosco y unas pocas bancas.

    La parroquial es de tres naves y regulares dimensiones, tiene una bonita y sencilla torre con reloj público, altares y estatuas muy  modestos, y se conserva con recomendable aseo. En el barrio de San Vicente se construye una capilla y hay otra en la fracción de Marsella.

     La casa que sirve de hospital se edificó en 1870, en lote cedido por el primer Cura, presbítero José María Montoya, con donaciones de vecinos, entre ellas la de $ 500 del presbítero José Ignacio Montoya, entonces cura excusador o interino y más tarde Obispo de Medellín. Con posterioridad se reedificó la casa con el producto de la venta de un terreno que legó el primer Cura. El establecimiento está a cargo de una Administradora; lo subvencionan la Nación y el Departamento con $ 20 cada uno, y el Municipio con $ 60. Se sostienen por término medio 31 enfermos, parece de instrumental, de botiquín y de salado pensionados.

     El Municipio tiene dos teléfonos para entenderse con la planta eléctrica y con los empleados del acueducto en construcción, cuyos  grandes depósitos quedarán a larga distancia. Además un particular tiene servicio telefónico con su cafetal, La oficina Telegráfica se estableció en 1874 con el señor Lucio de  Villa como primer Telegrafista. Hoy está bien desempeñada por una señorita con $-35 de sueldo, un Ayudante con $ 25, un Cartero con $ 6, y tiene 8 3 para alumbrado. En 1916 se transmitieron 6,783 telegramas porteados, por valor de $ 1,211 19, y 1,247 oficiales, y se recibieron 6,418 de los primeros y 1,819 de los otros. Los Correos están anexos al Telégrafo, con el único gasto de $ 1-50 mensuales para útiles de escritorio.

       El  año pasado se emitieron 202 giros postales, por $ 2,236-71, que produjeron $ 87-35, y se vendieron especies por valor de $ 150-78. En poblaciones de muchísimo menor movimiento e importancia los dos ramos tienen oficinas separadas. Hay buen servicio de alumbrado eléctrico establecido por cuenta del Municipio. Para eso y para llevar al poblado agua abundante, por medio de la presión, desde el río Poblanco, a dos leguas de distancia, se contrataron empréstitos con la casa de Hijos de Fernando  Restrepo, de Medellín, por $ 65,000, con siete años de plazo y al uno y cuarto por ciento. La tubería de hierro, de gran capacidad, y excelente calidad, para establecer el acueducto, está ya toda en Fredonia. Es esta una mejora necesariamente, pues el agua que llega al centro es un escasa que sólo alcanza para alimentar la pila de la plaza y tres fuentes más, y todos los edificios carecen de ella. En la plaza y en las calles hay 44 focos de 80 y 1,200 bujías; en las oficinas y en los establecimientos públicos 31 de 16 bujías, por los cuales no se paga, nada; entre los particulares hay colocadas 708 de 16 bujías, a $ 0-30 mensuales. Por instalación de cada lámpara se pagan $ 4-50. La planta está a una legua de distancia; suministra energía para dos trilladoras de café de propiedad particular. Los cables no van sobre postes que estorban en la calle. Tiene el Municipio estas propiedades:

     I.  Una casa grande y buena, de dos pisos, en la cual están alojadas todas las oficinas públicas locales, los Correos y Telégrafos, la Administración de las rentas departamentales y la Tenencia Política. Por estas dos últimas paga el Departamento $ 6 de arrendamiento. El patio del edificio está cubierto y para que preste el servicio de coliseo tiene un modesto escenario y pobres bancas en lo que hace de platea,

     II. Gran local, en construcción avanzada, para Escuela Modelo, y ya funcionan allí ésta y la primaria de varones;

     III. Una casa comprada para la Escuela urbana de varones, ocupada actualmente por una sección de 24 presidiarios que trabajan en obras públicas, y por eso no se cobra arrendamiento por el local;

     IV. Matadero público con gran lote adyacente;

     V. La empresa eléctrica con sus edificios y un lote extenso de terreno;

     VI. Coso;

     VII. El terreno en que nace el agua que se consume en el poblado

     VIII. Un terreno legado por el primer Cura, en 1866, para costear una Escuela pública de niñas pobres, arrendado a $ 80 anuales;

     IX. La zona necesaria para colocar la tubería del acueducto desde Poblanco;

     X. El terreno de la falda del cerro Combia, de que hablé atrás; y

     XI. Tres locales de Escuelas rurales.

 

     La instrucción pública está así:

     I. Colegio semioficial de varones, llamado de la Independencia, con dos Directores y 62 alumnos, subvencionado por el Departamento con $80 mensuales y por el Distrito con 150, Se cobra una pensión de $ 0-50 por mes;

     II., Escuela Modelo de varones y anexas la superior y la primaria, con siete Maestros y 333 matrículas por junto;

     III. Escuela urbana de niñas, con siete Maestros y 342 matrículas;

     IV. Escuela nocturna, con 48 asistentes, subvencionada por el  Departamento con $ 10.

     V. Cuatro Escuelas urbanas no oficiales, infantiles, subvencionadas por el Distrito con $ 3 cada una, con 57 niños y 78 niñas, que pagan pensión de $ 0-10 semanales; y

     VI. Una Escuela rural de varones, otra de niñas y diez y seis alternadas, con 665 matrículas de los primeros y 704 de las segundas.

     Hay por junto en Fredonia 2,269 educandos.

    El mercado se celebra los jueves y los domingos de cada semana, el último muy concurrido y abastecido; y mensualmente una feria de ganados, a la última de las cuales sacaron 301 animales.

     No hay más imprenta que la del Municipio, comprada hace cinco años, y en ella no se edita ahora más periódico que el oficial del Distrito, pero sí se han publicado antes tres de particulares, de los cuales el primero fue La Voz de Fredonia, el 1.° de julio de 1912, redactado por el señor Julio O. Fernández.

     En 1890 se crearon un Juzgado de Circuito, la Notaría y la Oficina de Registro, y por ley de 1896 se creó un Juzgado 2.°, pero éste se eliminó en 1897 y se restableció en 1914. La casa en que están alojados los Juzgados y las Cárceles de Circuito y de Distrito pasa como de  propiedad del Departamento, pero no figura en la lista de propiedades de éste que se pasó a la última Asamblea.

     Hay una banda de música de propiedad de la parroquia.

     Por excepción, el hotel que encontré es cómodo y está regularmente servido.

     La superficie del poblado se calcula en 72 hectáreas. Según el catastro la propiedad raíz vale $ 1.503-273; el censo de 1912 le de una  población de 19,093; el de 1870 le dio 7,540 habitantes  (Según el censo de 1918 tiene 20,341 habitantes.); el presupuesto de rentas comunes para este año asciende a $ 77,343-60, y el de instrucción pública a $ 8,735-60; se mata ganado dos veces por semana, y el consumo medio mensual es de 350 cabezas del mayor y 303 del menor; prestan servicio cinco Agentes de Policía costeados por el Departamento y seis por el Distrito, uniformados. El año pasado hubo 1,007 nacimientos, de ellos 119 de hijos ilegítimos, 566 defunciones y 162 matrimonios. Los nacimientos en 1875 fueron 389, de ellos 69 de hijos ilegítimos, 248 defunciones y 62 matrimonios. El movimiento comercial tiene bastante animación, a pesar de no ser tiempo de cosecha de café y del trastorno que ha causado la baja del precio de este grano.

    Se explotan varias minas de carbón y tres fuentes saladas, de las cuales dos solo dan sal para ganados.

    En el presente año se han denunciado 140 plantaciones con 531,000  matas de tabaco.

    Según datos que me suministraron empleados que intervienen en. la estadística y vecinos conocedores, hay 15.000,000 de cafetos que producen en cada cosecha unas 300,000 arrobas; 1,600 sementeras de maíz que producen anualmente unas 20,000 cargas; una máquina para molar caña, movida por petróleo, 10 movidas por agua y 20 por fuerza animal que producen unas 17,000 cargas de panela anual mente; 30,000 cabezas de ganado vacuno, 10,000 de caballar y mular, 200 de lanar y 2,000 cerdos. De las doce trilladoras de café que hay, dos tienen instalaciones eléctricas propias, dos reciben la fuerza de la planta del Distrito y las ocho restantes son movidas por fuerza hidráulica,

    Al hablar de Fredonia no debe dejarse sin mencionar el imponente Cerro Bravo, llamado vulgarmente Cerro de Tusa, que se destaca en la llanura a poca distancia de la población, a grande altura, en forma de cono muy agudo, y el cual, por su forma y por estar lleno de fósiles, probablemente fue formado por una conflagración y remolino de aguas en época prehistórica.

    Tampoco debe dejarse de recordar que allí cerca, en la hacienda de Combia, tuvo don Mariano Ospina Rodríguez un notabilísimo Colegio a mediados del siglo pasado.

    Ni debe dejarse de llamar la atención al espíritu público, muy digno de encomie, de los habitantes de Fredonia, el cual se patentiza por los datos que he anotados.

    De Fredonia a Caldas hay dos cárnico: el uno, llamado el carretero, de poco más de tres leguas de extensión, es un banqueo de poco  desnivel, que se vuelve intransitable cuando llueve, y por eso preferí el otro, de fuertes subidas y bajadas y de unas cuatro leguas. Lo encontré en muy regular estado, menos en la última legua para descender a esta estación, pues el terreno en muy flojo, y ese trayecto está convertido en un contaminado y profundo lodazal.

    De Fredonia a Medellín hay unas nueve leguas, que antes no se andaban en el día sino en buena bestia y en tiempo de verano; ahora se hace cómodamente el viaje en cuatro o cinco horas.

    La vía que recorrí de venida es en la jurisdicción de Fredonia muy concurrida, está densamente poblada y atraviesa toda ella innumerables cafetales, pero tiene el defecto de ser bastante escabrosa y de carecer de puentes la gran quebrada de Sinifaná y otras dos de  grueso caudal.

    Como probablemente será ésta la última relación que escriba sobre poblaciones de Antioquia, aprovecho la ocasión para hacer dos observaciones;

    La ley prohíbe a los particulares llevar armas en poblado, y sin embargo son muchísimos los que ostentan al cinto revólveres, y entre las gentes del pueblo y de los campos muy pocos son los que no llevan machetes o cuchillos grandes a la vista. A esto se deben en gran parte tantos delitos de sangre como se cometen diariamente en esta tierra, pues las autoridades no hacen nada por cumplir la disposición de decomisar las armas e imponer multas a quienes las usan en los poblados. LaTarifa de Aduanas gravó con alto derecho la introducción de revólveres, como para corregir en algo la peligrosa costumbre, pero con ello no consiguió más que fomentar el contrabando, pues no hay embarcación que toque en nuestros puertos que no traiga gran surtido de esas armas, las Cuales venden a bajo precio, y los visitantes de los barcos las compran e introducen clandestinamente, sin que los emplearlos de las Aduanas se tomen el trabajo de impedirlo.

     Exceptuando la capital y una tal cual de las poblaciones más importantes, en todas las demás de Antioquia la cocina es tan primitiva, como en tiempo de la Colonia, pues no se consume más que carne de vaca y de cerdo, maíz en mazamorra y arepas, frijoles, yucas, arracachas, plátanos, arroz, panela, repollo, calabaza y papa, trigo en escasísima cantidad. De todos los demás artículos alimenticios que se ven en los mercados de Bogotá, y especialmente legumbres, si son conocidos algunos de ellos, apenas se consumen como objeto de lujo en casos excepcionales.

     Empecé a escribir estas relaciones con el único objeto de hacer conocer de las personas de mi familia las poblaciones que yo iba recorriendo, y convine en que se publicaran, porque tal vez puedan servir de base para monografías, porque creía que con eso rendía un tributo a las poblaciones de mi tierra natal asiéndolas conocer del resto del país, y porque creo que  noticias de las mejoras implantadas en esas poblaciones despiertan en otras noble y poderoso estímulo de imitarlas, como he tenido ocasión; de  verlo en algunas de ellas, pues no en todos los Concejos domina ese perjudicial sentimiento de rivalidad que ha hecho que en muchas localidades sólo se preocupen de mejoras de lujo que no son necesaria.; y que en muchos casos resaltan gravosas y perjudiciales.

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