CARAMANTA
Caramanta, julio 13 de 1917
Esta mañana salí de Valparaíso y vine en tres horas por
camino bastante bueno en lo general, que sólo tiene dos cuestas
empinadas y algo largas, muy regularmente poblados los campos, pero
estériles desde que se sale de la jurisdicción de Valparaíso. El
camino que se trae es el mismo que comunica a Medellín con el valle
del Cauca y que es el más frecuentado para entenderse aquella
capital con Manizales, porque es mucho más corto y cómodo que el
que antiguamente se trajinaba por Abejorral, Aguaduas y Salamina.
Hoy se va por Supía y Manizales a Pereira y Cartago y por Supía y
Belalcázar a la Virginia, adonde llegan los vapores que navegan el
Alto Cauca; y también por Supía y Anserma a Roldanillo.
De la jurisdicción de Valparaíso para acá están marcadas las
distancias por postes kilométricos.
Casi en las calles de Caramanta hay un paso malísimo, porque
el fangal, de unos 150 metros de extensión, no puede evitarse, y es
tan profundo que en Valparaíso primero y después en las casas
vecinas me aconsejaron que pasara a pie, como diz que lo hacen casi
todos los viajeros. Los Caramantas no se preocupan por eso, aunque
el día menos esperado pueden quedar incomunicados, porque por ahora
sólo piensan en luz eléctrica y en formar un parque en la
plaza.
Está Caramantas en una ladera estrecha que tiene dos
reducidos espacios llanos al pie de carro no muy elevado. La altura
de la población sobre el nivel del mar es 2,120 metros, y su
temperatura 17 grados.
La plaza es grande, de poco desnivel y piso desigual; no
bien rectas algunas de las calles, las cuales son de la anchura
común de las poblaciones de Colombia, unas llanas y otras
notablemente pendientes hay en la plaza trece casas de dos pisos y
una de tres, y las bajas, como la mayoría de aquéllas, son de
humilde aspecto y varias de esas bajas con portales empedrados de
guijarros. Naturalmente en la plaza hay ya jardín o parque, cercado
con alambre de púas, pero no hay pila.
La iglesia parroquial no es chica, pero sí poco aseada, muy
desmantelada, con un solo feísimo altar, pavimento de ladrillo, en
que hay capas de lodo, porque el techo deja pasar el agua de las
lluvias y los fieles llevan polvo y barro de la calle el atrio,
pequeño, empedrado con guijarros y lo que es el pachurrado
frontis, sin torre al reloj público, y en gran parte de tablas
ordinarias, no lo envidiaría una capilla de corregimiento.
Suer de Navas conquistó esta región en 1540, y poco después
Gómez Hernández fundó con el nombre de Caramanta la ciudad de que
hablé en mi relación sobre Andes. Desaparecida esa ciudad, estas
regiones quedaron como ignoradas, hasta que a principios del siglo
pasado empezaron a explorarlas buscadores de minas y guacas, de los
cuales algunos se establecieron por acá. Don Gabriel Echeverri, don
Juan Uribe Mondragón y don Alejo Santamaría eran dueños de la
tierra en que está hoy Caramanta, y como consiguieron en 1845
privilegio para abrir por ella un camino, por medio de escritura
pública adjudicaron a unos cuantos pobladores de los que ya había
centenares de fanegadas para que las cultivaran y lotes para que
edificaran en poblado, con la condición de que cada uno de esos
agraciados trabajara cinco días en el año en la apertura y
conservación del camino. Los primeros fundadores del poblado fueron
familias de apellidos Fernández, Ossa, Obando y Osorio. Al
principio se le llamó Sepulturas, probablemente por las de
indígenas que se encontraban, y dependió de Amaga en lo civil y en
lo eclesiástico.
En el archivo hay legajos de papeles a partir del año de
1843, y por eso los vecinos creen que la creación del Distrito se
hizo en 1842, pero no han encontrado dato preciso sobre esto. Lo
que si es claro es que fue el primer Distrito creado por estos
lados. El nombre con que se le llamó tanto en lo eclesiástico como
en lo civil fue Nueva Caramanta; pero de pocos años a esta parte,
sin que para ello mediara disposición oficial, se le nombra
Caramanta sencillamente. En 1844 se abrió el primer libro de
bautizos, y en él figura ya como parroquia, con el
presbítero Telésforo Montoya como Cura. El primer Obispo que visitó
la parroquia fue el señor Gómez Plata, y en 1870 vino el Obispo
Isaza. Desde 1912 es Cura el actual, presbítero Manuel A.
Rincón.
La población consta hoy de ocho manzanas edificadas
medianamente, y en la bonita meseta en que está el Colegio de las
Hermanas de la Caridad hay una bella capilla en construcción
avanzada, con plazuela. al frente, y una agrupación de regulares
casas.
Tiene el Distrito estas propiedades:
Buena y cómoda casa consistorial, de dos pisos, con atrio
elevado y poco elegante. Están allí todas las oficinas municipales,
la de Correos y Telégrafos y la cárcel. A la parte de atrás sigue
un potrero grande anexo a ella. Sendos edificados de dos pisos,
apenas regulares para dos escuelas Urbanas; Una casa baja en que
esta el colegio de varones; Matadero Publico en mal estado , y
coso, y Dos casitas para escuelas rurales. De establecimientos de
educación hay éstos :
Colegio oficial de varones con 24 matrículas, subvencionado
por el Departamento y por el Distrito con $ 30 cada uno ;
Colegio oficial de señoritas y escuela infantil anexa
regentados por cuatro Hermanas de la Caridad vicentinas llegadas
hace dos años, con 118 matriculas. Lo subvenciona el Departamento
con $ 40 y el Municipio con $ 50. La parroquia compró el lote en
que se construyó el edificio con cuotas de los vecinos. Es bastante
bueno, y las Hermanas están aumentándolo y mejorándolo;
Escuela urbana de varones, con cuatro Maestros y 175
matrículas
Escuela urbana de niñas, con cuatro Maestras, de las cuales
una es Hermana de la Caridad encargada de una sección ; tiene 173
matrículas por junto;
Tres Escuelas rurales alternadas, a las cuales concurren 190
niños, y
Escuela nocturna, con 24 asistentes, subvencionada por el
Departamento con $ 10.
Hay en Caramanta 714 estudiantes.
Las aguas que vienen a la cabecera por dos acueductos son de
propiedad del Distrito, y hay otro de propiedad de particulares,
que surte varias casas. Estos pagan un impuesto mensual de $ 0-30,
pero no sé les cobra por arreglo de cañerías. No hay pila en la
plaza, pero sí nueve chorros en diferentes lugares.
Con mandas de vecinos se consiguió una mala casa en que
tienen un medio hospital donde se sostienen cuatro ancianas
asiladas. El Distrito lo subvenciona con $ 10.
Con una compañía empresaria de instalaciones eléctricas se
celebró el 2 de julio de este año un contrato para poner la luz por
cuenta del Municipio. La compañía se compromete, mediante el pago
de $ 400, a conseguir un empréstito por el total del presupuesto de
gastos que ella forme, a interés no mayor del 15 por 100 anual, y a
dejar instalada la luz.
Hay una trilladora de café, inactiva por falta de energía
que le dé movimiento, y un establecimiento de cianuración cerrado,
porque no tiene trabajo, según me informaron.
La oficina Telegráfica tiene anexa la de Correos y está
servida por un varón, con $ 26 de sueldo y un Cartero con $ 3, y
tiene $ 0-60 para alumbrado. Se estableció en 1888. El primer
Telegrafista fue Rafael López. En 1916 se transmitieron 2,620
despachos de particulares, con producto de $ 452-20 y 363
oficiales, los recibidos en ese tiempo fueron 2,382 de los
primeros, y 950 de los otros. La oficina de Correos no está
habilitada para giros; gasta $ 12 en útiles de escritorio ; se
recaudaron $ 62-94 por venta de especies postales.
El mercado público se celebra los domingos, con poca
concurrencia y abastecimiento; el movimiento comercial es escaso;
no bueno el clima ; se beneficia ganado una vez por semana, y se
consumen 83 cabezas del mayor y 84 del menor en el mes ; dos
individuos sin uniforme prestan servicio de policía ea el poblado
y tres en las fracciones; el censo de 1870 da al Distrito 1.797
habitantes, y 4,802 el de 1912 (El censo de 1918 le da 5,662
habitantes.); un catastro que hay en la Alcaldía avalúa en $
464,722 la propiedad raíz, pero en documentos oficiales había visto
que ese valor no sube más que a $ 239,343 el presupuesto de rentas
comunes ea de $ 7,273-30, y el de administración publica, $
1,551-15. Desde 1904 hay Oficinas de botaría y Registro.
Hay una feria semanal de ganados, y a la última sacaron 218
cabezas de ganado vacuno, 95 de caballar, 10 del mular y 18 de
cerda. El año pasado hubo 223 nacimientos, de ellos 12 de hijos
ilegítimos, 84 defunciones y 40 matrimonios.
Si los Distritos vecinos entre sí alternaran sus ferias de
manera que los concurrentes a las unas pudieran presentarse en las
otras, el movimiento de ellas sería mucho más activo; pero están de
por medio las rivalidades de pueblo con pueblo.
El cementerio está mal cercado con tapias y con escasas
bóvedas, pero se conserva limpio.
Como Caramanta está cerca de Supía, región rica en minas,
aquí también se hacen trabajos en esa industria, pero con escaso
rendimiento.
La principal industria es el cultivo del café, del cual se
calcula que hay 456 plantaciones con 926,900 matas, y que su
producto al año es de 235,300 kilogramos ; el año pasado se
cosecharon 26,306 kilogramos de tabaco, y en el presente se han
denunciado 18 plantaciones con 72,200 matas.
Los conocedores y encargados de la estadística me
suministraron estos datos: hay 4,000 cabezas de ganado vacuno; 440
del caballar: ; 180 del mular; 1,500 del de cerda; 200 del lanar ,
50 del cabrío, y 1 del asnal. La producción del maíz la calculan en
260,000 kilogramos anuales y la de frijoles en 20,800. Al último
mercado se sacaron a la venta 423 ½ arrobas de panela. Empieza a
cosecharse trigo con buen resultado, y ahora hay 50 fanegadas de
sembradura.