VALPARAISO
Valparaíso, julio 12 de 1917
Antier salí de Támesis; bajé en una hora al río
Cártama, por vía no muy pendiente, pero sí mala, en que hay trechos
muy angostos entre pedrejones; especialmente a la salida de aquella
población; en otros lugares hay profundos lodazales, y los más
están muy obstruidos por la malezas; al caer al río, el cual se
pasa por puente inconcluso, encontré una cuadrilla de peones
desmontando la zona y abriendo malísimos desagües. Pueblo es aquel
que piensa en lo que por acá llaman carreteras y mantiene sus vías
en mal estado; como lo mejor es enemigo de lo bueno, ni se
construyen aquéllas ni se mejoran éstas. Me informan que un poco
más arriba, hay camino para haciendas de las jurisdicciones de
Támesis y Valparaíso, con puentes sobre los ríos Cartama y Conde
(el ultimo en construcción), y que esa vía ha sido declarada
departamental Quedará más larga que la actual, pero se evitarán
los peligros que hay hoy.
Del Cartama se toma para arriba por la ribera izquierda, y a
los pocos minutos se encuentra la quebrada La Salada, sin puente,
y de allí se sube y se baja una cuchilla hasta llegar al río Conde,
que tiene gran caudal de agua y carece de puente. De este lugar
empieza una cuesta todavía peor que la anterior, por potreros,
hasta encontrar un camino que viene de Medellín, por el cual se
marcha por entre profundos canalones formados por las aguas
lluvias, y siempre por la misma , cuchilla hasta llegar a un lagar
muy cercano a Valparaíso, desde donde se domina esta población.
Preguntando porqué no se había salvado este penoso ascenso haciendo
un camino cual a nivel hasta la base de la cuchilla, el cual
quedaría más corto que el actual, se me informó que el señor don
Odulfo Gómez abrió por allí una trocha para ir a una trilladora que
tuvo, y la ofreció gratuitamente con la zona respectiva, y
el Concejo no las aceptó, tal vez porque pensaba en mejoras de
lujo.
Entra Támesis y Valparaíso hay unas tres leguas. El
cementerio de esta población, que está a la entrada, se conserva
bien limpio, cercado de tapias, y tiene algunas bóvedas bajo
techo. Valparaíso está fundado en un descanso o meseta que forma
una estribación de la Cordillera Occidental que va a morir al valle
de Cartama, y se halla en las cabeceras orientales de ese Valle.
Desde allí se alcanza a distinguir perfectamente la cascada que
forma el río de Sonsón, y por la noche se ve la luz de algunos de
los focos eléctricos de Aguadas y de aquella población..
En terrenos que fueron primitivamente capitulados por el
doctor Pedro Antonio Restrepo Escobar, fundaron el 8 de mayo de
1860, la población don Tomás Uribe Toro y don Ubaldo Ochoa, en
terrenos donados por ellos. Le dieron el nombre de El Hatillo, el
cual cambió por el actual el señor José María Ochoa.
Hasta que se empezó la colonización, que fue una verdadera
conquista de lo más rico y de mayor porvenir que tiene Antioquia,
esta región era bosque virgen, desde las márgenes del San Juan
hasta las del Arquía, límite entonces con el antiguo Cauca, Don
Tomás Uribe Toro, padre del nativo de esta población, Rafael Uribe
Uribe, fue un héroe del trabajo y caballero de lo más completo, a
quien debe en primer término este Valle lo que es hoy.
En lo civil y en lo eclesiástico dependió Valparaíso de
Nueva Caramanta. En1867 empezó a figurar como viceparroquia hasta
1881, en Que se le dio el carácter de parroquia. Los primeros
Vicepárrocos fueron los presbíteros Nicolás Rodríguez, Telésforo
Montoya, Eufrasio Rojas Felipe Suárez y Julián Medina, y después ha
tenido muchos Curas internos, de los cuales el primero fue el
presbítero Andrés Antonio Duque, y el último, desde 1912, el
actual, presbítero Manuel S. Gómez. El primer Obispo que visitó la
parroquia, en 1884, fue el Ilustrísimo señor Rodríguez.
Esta la población a 1,037 metros de altura sobre el nivel
del mar, y tiene temperatura de 21 grados su clima no es de lo
mejor, y lo peor es que casi carece de aguas, y que seria muy
difícil y costoso ponérselas; su asiento es regularmente plano en
la plaza y en las principales calles, y bastante pendiente en las
retiradas del centro; consta de ocho amanzanas compactamente
pobladas y de una larga calle bien habitada. En la plaza hay tres
casas de dos pisos, y algunas de las bajas tienen portales
empedrados; pero, eso sí, hay parque careado con alambre de púas,
como lo hay en Jericó, y como este último tiene bancas y está
cercado de verja de hierro, Valparaíso no puede ser menos y ha
colocado debajo de sus arbolitos unas cuantas bancas, y se desvela
por conseguir verja. La pila ya viene de Medellín para acá. El
resto de la plaza está bien pastado, lo cual al revela que el
mercado público no es muy surtido.
Tiene el Distrito estas propiedades:
Casa consistorial de dos pisos, en que están todas las
oficinas públicas, el Colegio y tres secciones de la escuela de
varones, y allí mismo se ha empezado la constricción de un local
para las dos Escuelas urbanas
Casa para cárcel y coso,
Matadero;
Un gran lote con casa, que sirve de Colegio de señoritas,
y
Dos locales de Esencias rurales.
La instrucción pública está representada así:
Colegio de varones, llamado Instituto de Restrepo, con un
Director y 40 alumnos, subvencionado por el Departamento con $ 40 y
por el Distrito con $ 30;
Colegio de señoritas de la Inmaculada, semioficial como el
anterior, con una Directora y 38 matrículas, subvencionado por el
Departamento y por el Distrito con $ 20 y $ 40,
respectivamente;
Escuela urbana de varones, con tres Maestros y 166
matrículas;
Escuela urbana de mujeres, con tres Maestras y 125
matrículas;
Dos Escuelas rurales, con 170 alumnos;
Una nocturna, con 41 asistentes, subvencionada por el
Departamento con $ 10 y por el Distrito con $ 2.
Sólo hay en Valparaíso 580 educandos.
Las escasas aguas que llegan a la cabecera, por acueducto de
hierro, pertenecen al Distrito. No hay más que seis fuentes
públicas en la plaza y las calles, pero se carece de pila. El
hospital, la casa consistorial y la cural tienen agua, y carecen de
ella todas las particulares.
una Compañía particular celebró contrato con el Distrito para
establecer el alumbrado eléctrico, sin privilegio ni subvención. La
planta está ya casi terminada, y sólo falta para inaugurar ese
servicio que llegue un poco de alambre, que hoy mismo anunciaron de
Medellín que se despacharía, de manera que en el próximo mes se
hará la inauguración. Los empresarios se comprometen a dar focos de
16 bujías para la iglesia, gratuitamente; 640 bujías, también
gratuitas, para que el Concejo disponga cómo se reparten. Para las
calles se comprometen a suministrar 20 focos de a 16 bujías,
mediante el pago de $ 6 por la instalación de cada uno y de $ 0-25
por el servicio mensual. A los particulares les cobrará la
instalación de cada lámpara a $ 7 y $ 0-30 por el servicio mensual,
pero sí la toman en forma de arrendamiento pagarán a $ 0-40. La
misma energía que produce la luz moverá una trilladora y una
secadora de café.
La única iglesia que hay en el Distrito, que es la
parroquial, tiene bonito y elegante frontis y torre de ladrillo,
construidos recientemente, y una fea cúpula de hierro galvanizado;
es suficientemente amplia, con buena luz, bien pavimentada de
ladrillo, modesto altar y un bonito cielo raso de madera de cedro,
trabajado y colocado con buen gusto. Carece de bancas y están
remplazadas por muchos reclinatorios.
Hay tres instalaciones telefónicas de particulares para
comunicarse con las fincas de éstos; y una de ellas tiene
ramificación a Caramanta. No hay reloj público, pero ya está
pedido uno.
En otro tiempo hubo feria de ganados, y se suspendió por
falta de alimento, pero piensan restablecerla el día que se
inaugure el alumbrarado eléctrico. Creo que en esto ha tenido la
culpa la desidia de los particulares y de las autoridades, pues
Valparaíso está muy bien situado para que una feria de esa
naturaleza sea grandemente animada.
Según el censo de 1912 la población del Municipio es de
4,619 habitantes; el de 1870 le daba 1,418 (El censo de 1918 le da
6,024 habitantes); el catastro aprecia en $ 525,915 la propiedad
raíz el presupuesto de rentas comunes asciende a $ 6,030-07 y el de
instrucción pública a $ 2,038; hay tres Agentes de Policía
sin uniforme; desde 1897 se crearon las Oficinas de Notaría y
Registro el movimiento comercial parece muy reducido; se beneficia
ganado dos veces por semana, y el consumo mensual asciende a 97
cabezas del mayor y 83 del menor. El año pasado hubo 221
nacimientos, de ellos 41 de hijos ilegítimos, 73 defunciones, 746
matrimonios.
Con mandas de vecinos se consiguió casa chica, de dos pisos,
retirada del centro, en que se estableció un hospital a cargo de
una Administradora. Lo subvenciona el Departamento con $ 20 y el
Distrito con $ -5, y hay cinco enfermos en él, pero carece de
botiquín.
En el presente año se han denunciado 65 plantaciones de
tabaco, con 139,960 matas.
Según cálculos de las personas más competentes, hay 11,000
cabezas de ganado vacuno, 200 del mular, 400 del caballar y 1,200
cerdos 160 plantaciones de café, con 1.600,000 matas, y se producen
en el año 6,000 cargas de maíz, 3,000 de panela y 200 de frijoles.
Conocí uno de los cafetales, de propiedad del doctor Juan Pablo
Gómez Ochoa, distante pocas cuadras de la población, y me llamó
grandemente la atención por la excelente calidad de las tierras y
por lo abundantemente cargado de frutos. Consta de unas 160,000
matas, y no calcula que en el presente año producirá 8,000 arrobas
de café. Los primeros cafetos fueron sembrados por don Eugenio
Ochoa.
Desde 1887 se estableció oficina Telegráfica, en virtud de
compromiso que contrajo el Concejo de suministrar gratuitamente el
local, y después de que consiguieron lo que pedían, resolvieron los
señores Concejales no cumplir la obligación contraída, y por ello,
estando yo de director del ramo, les cerré la oficina, y esto dio
por resultado que los vecinos se cotizaran y compraran el actual
local y lo cedieran a la Nación. Está servida por empleado varón,
con $24 de sueldo, un Cartero con $ 3, y para alumbrado han
destinado $ 0-60; en 1916 se transmitieron 3,606 despachos
particulares, por valor de $683-96 y 426 oficiales, y se recibieron
2,793 dé los primeros y 632 de los segundos. La oficina de Correos
está anexa a la de Telégrafos, y en el mismo año se vendieron
especies postales por valor de $ 43-73, con el solo gasto de $ 12
para útiles de escritorio. Esta oficina no está habilitada para
giros. El primer Telegrafista fue el señor Luis N. Gómez. La línea
telegráfica corre parejas con las vías de comunicación por donde,
viene, por el mal estado en que se encuentran, pues sus trochas,
postes, aisladores, etc.son lastimosos.
El río Cauca, que corre mansamente, regando las fértiles
regiones de Popayán y las ubérrimas y dilatadas llanuras del
Departamento del Valle, al llegara La Virginia-en Cartago-se
encrespa, se encoleriza, para seguir un largo carao, cruzando
atormentado por entre rocas. Se llega a Valparaíso, Las Cordilleras
Central y Occidental se separan del río para formar una hermosa y
dilatada cuenca por donde corre el Cauca, allí manso y tranquilo.
En las vertientes de la Cordillera Occidental (margen izquierda del
río) están situados Valparaíso, Támesis y Jericó; y en las laderas
de la Cordillera Central, Santa Bárbara y Fredonia. Desde las cimas
de las Cordilleras, tendiendo la vista sobre el valle, se ven hacia
la izquierda el río Cártama y hacia la derecha el Poblanco, y estos
dos ríos, con la raya que dibuja el Cauca, forman una elegante y
gigantesca equis. El aspecto del terreno, los perfiles de las
rocas, los fósiles, las sedimentaciones, todo eso demuestra que esa
cuenca fue en épocas pretéritas en hermoso lago, como
indudablemente debió serlo también el del Departamento del Valle.
Por ese rico y fértil pedazo de Sudoeste pasará en un mañana no muy
remoto El ferrocarril que una el centro de Antioquia con el
Pacífico. Esa vía de hierro será vínculo de unión entre Antioquia,
Caldas y el Departamento del Valle. Por esas paralelas-garantía de
la soberanía nacional- verterá Antioquia el excedente de su
población hacia regiones fértiles, ricas, sanas, densamente
pobladas y de brillante porvenir. Esa vía ha empezado a recorrerla
tiempo ha, por intuición magnífica, el enérgico pueblo antioqueño,
tornándole, por lo pronto, la espalda a Urabá, cuyo próximo
ferrocarril sólo es un sueño irrealizable por ahora.