JERICO
Ríosucio, julio 16 de 1917
Salí de Jardín el 8 de este mes, y a los pocos minutos bajé
a la quebrada Salada, la cual tiene buen puente; de allí, subiendo
y bajando corto y empinado trecho, se llega a la de La Linda,
también con buen puente. Ambas son de gran caudal se juntan allí
cerca, y ya reunidas se las llama indistintamente con aquellos dos
nombres. En seguida se emprende larga y penosa subida, y coronada
la altura se marcha por lo que llaman La Carretera, que es camino
angosto, de no considerable gradiente, que va costeando, por unas
tres leguas, primero en dirección Norte y después hacia el
Nordeste, un elevado cerro. Encontré esa vía en buen estado, pero
hay dos torrentes grandes que carecen de puentes.
Después se asciende suavemente a una depresión de la
cuchilla que culmina en el cerro de que he hablado ; de allí se
baja por pendiente rápida a las cabeceras del río Piedras, y
continúa la marcha por camino descuidado, unas veces por la ribera
derecha de ese río y otras por la izquierda, el cual hay que vadear
aun al llegar al pie de Jericó, donde y tiene gran caudal de agua.
La distancia entre las dos poblaciones es de siete leguas, poco más
o menos.
En la última parte del camino se ve que han hecho recientes
reparaciones de los pasos peores, construyendo empedrados angostos,
pero sin anidarse del arreglo de los desagües. A partir del último
paso del río hay larga y penosa subida, y después sigue cortos
ascensos y descensos llenos de profundos fangales, y eso ya a las
puertas de lo que ayer no más fue capital de Departamento y hoy
cabecera de un Obispado. Así se llega a Jericó que está en una
ladera inclinada, al pie de un cerro, del cual parece que hubo en
tiempo no muy remoto grandes deslizamientos de tierra que vinieron
a formar la ladera. Hace creer esto la forma y composición de ésta,
la facilidad con que ocurren en ella derrumbamientos, los profundos
abismos que han labrado las aguas que descienden de la montaña y
las de las lluvias, y el hecho de no haberse encontrado terreno
firme en excavaciones hechas para cimentar los edificios, en
términos que la iglesia parroquial, o catedral, está sentada sobre
bases tan movedizas que a la simple vista se nota que ha sufrido
una grave desnivelación que la amenaza seriamente para el porvenir.
Así, es de temerse que el día menos pensado ese
deslizamiento continúe su marcha descendente hacia el río
Piedras.
Está la población a 1,970 metros de altura sobre el nivel
del mar, y su temperatura es 18°. La plaza, bastante plana, es de
80 metros en cuadro, está adornada en el centro con un jardincito
rodeado de buen verja de hierro, con pila elegante y con bancas;
tiene cómodas aceras, y en ella hay 14 casas de dos pisos. Las
calles, más bien angostas que anchas, son rectas, bien empedradas y
con regulares andenes, unas de ellas son llanas y otras muy
pendientes. En la de la entrada se hizo, en tiempo en que Jericó
fue cabecera de Departamento, un altísimo puente de cal y canto
sobre ancha y profunda cañada y se colocó una verja de hierro de
más de 60 metros a lado y lado. La población está dividida en 24
manzanas, edificadas compactamente, y la calle de entrada es
bastante larga y poblada.
Al territorio lo llamaban Corí cuando la conquistó Juan de
Badillo. Empezó a colonizarse en 1840, y en 1851 dio principio al
poblado don Santiago Santamaría, dueño de los terrenos, quien cedió
el área y le dio el nombre de Piedras. Se construyó iglesia pajiza
en el mismo lugar que hoy ocupa la catedral, y donde se levantó en
1848 un cobertizo de palos para la primera misa. El caserío
dependió en lo eclesiástico y en lo civil de Nueva Caramanta. Al
erigirse en viceparroquia lo bautizó el señor Obispo Gómez Plata
con el nombre de Jericó, y el 21 de diciembre de 1857 lo erigió en
parroquia el señor Obispo Riaño, y nombró Cura al presbítero
doctor Nicolás Rodríguez, quien estaba atendiendo a los fieles
desde 1855. En 1859 se le hizo Corregimiento, y por Ley de 1867
se elevó a la categoría de Distrito.
Al presbítero Rodríguez lo sucedieron los presbíteros
Eusebio Montoya, Juan Francisco Gil, Jesús María Mejía, Aldemar
Palacio, y en 1875 el presbítero Ramón N. Cadavid, hasta que murió,
y entró a reemplazarlo el actual Cura, presbítero Álvaro O.
Naranjo, a quien el Padre Santo agració recientemente con el cargo
honorífico de Camarero. El 29 de enero de 1916 se creó el Obispado
de Jericó, desmembrando su territorio del de Antioquia, pero no se
publicaron las bulas hasta enero de 1916, y entonces se nombró
Administrador de la Diócesis al Obispo de Antioquia, y como Vicario
General al presbítero Naranjo. El 8 de enero del presente año
dispuso la Santa Sede que Antioquia y Jericó formaran una sola
Diócesis, y nombró Obispo al que lo fue hace poco del recorro y
estaba ahora con tal carácter en Santa Marta, Ilustrísimo señor
Francisco Cristóbal Toro. El 15 del mes pasado empezó a regir lo
dispuesto sobre la nueva Diócesis.
La primera visita episcopal a la parroquia fue la del
Ilustrísimo señor Riaño en 1858; en 1870 y 1874 la visitó él señor
Isaza, y después, en 1884, 1894, 1904 y 1914, por su orden, los
Ilustrísimos señores Rodríguez, Rueda, López de Mesa y Crespo.
Demolida en 1870 la antigua iglesia parroquial, se empezó la obra
de la actual, pero entonces nunca se pensó que una población
naciente, en centro en que apenas empezaba a descuajarse la selva
virgen, llegara tan pronto a ser cabecera de una Diócesis, y que
ese templo pudiera servir de catedral. Así está dispuesto que sea,
y como no hay otro templo medianamente capaz, el actual tiene que
servir también de parroquial. Se habla de construir una iglesia
para este último ministerio en el lugar en que está hoy el
cementerio; pero tal vez se cambie más tarde de propósito, y lo que
se emprenda sea la construcción de un templo propio para que sirva
de metropolitano. Por supuesto que para muchos jericoanos este
templo no tiene uno que le iguale en todo el Departamento. Es de
regulares proporciones, alto, con buena luz, construido de ladrillo
y con torre elevada y elegante, en la cual hay reloj ; tiene tres
altares de madera tallada artísticamente, pocas estatuas, de las
cuales hay algunas de mérito; gran número de bancas y nada de
reclinatorios.
Por disposición de la Santa Sede la modesta casa cural se
destina a palacio episcopal, y para cural servirá una que el
anciano octogenario don Claudio Ramírez, gran benefactor de la
parroquia, tiene cedida en su testamento.
Tiene el Distrito estas propiedades :
I. Casa Consistorial de dos pisos, en la cual hay algunas
oficinas municipales y la Escuela urbana de varones. El patio de
este edificio tiene una especie de escenario, y como no hay coliseo
en la población, es allí donde se dan las representaciones
públicas. La Alcaldía y otras de las oficinas municipales están en
una buena casa de dos pisos que compró el antiguo Departamento de
Jericó, no sé si con fondos suyos o de la Nación, y figura como del
Departamento de Antioquia, pero no está en la lista de propiedades
de éste que publicó el último informe pasado a la Asamblea. En ese
local están las oficinas departamentales, los Juzgados del Circuito
y la Telegrafía, por la cual paga $ 4 de arrendamiento la Nación al
Departamento. Olvidé averiguar si aquella entidad paga a ésta
arrendamiento por los locales de los Juzgados y de la cárcel de
Circuito, la cual está allí junto con la del Distrito, pero éste no
paga arrendamiento alguno.
Otra casa figura como de propiedad del Departamento, sin
que esté en la lista aquélla, y es la de en piso que sirve de
Colegio de varones. Fue comprada con ese destino por la extinguida
entidad departamental.
II Casa de dos pisos en que está la Escuela urbana de
niñas.
III. Un buen matadero de ganado mayor, y otro malo de menor,
con coso anexo; y
IV. Dos locales de Escuelas rurales.
Todavía hay más que hacer notar: al suprimirse el
Departamento de Jericó, el último Gobernador cedió al Distrito la
imprenta que había costeado aquél, y a la parroquia el instrumental
de la banda de música; y el mobiliario y útiles del palacio y
oficinas de la Gobernación se lo repartieron entre el Departamento
de Antioquia, las oficinas locales de éste, las nacionales y las
del Distrito.
Hay estos establecimientos de instrucción pública:
I. Colegio oficial de varones de San José, con 2
Directores y 63 matrículas, subvencionado por el Departamento con $
100 y por el Distrito con $ 40;
IIColegio semioficial de varones, regentado por 7 Hermanos
Cristianos, con 166 alumnos, que pagan a $ 0-60 por mes. Lo
subvenciona el Departamento con $ 50 y el Distrito con $ 40. Está
en local muy grande de dos pisos, construido por los Hermanos,
con ayuda tan constante de los vecinos que la tarde que estuve en
Jericó vi centenares de mujeres y niños colocados en cordones
botando la tierra que se removía para formar un amplio atrio al
frente de ese edificio, de la casa de los misioneros del Corazón de
María (a quienes allí llaman maristas) y del templo que se va a
construir entre aquellas dos casas. Allí cerca levantaron los
misioneros una capilla provisional, que está al (servicio del
público y es muy concurrida, tanto porque se halla en lugar
distante de la parroquial, como porque con justicia los excelentes
institutores y misioneros se han atraído el cariño y la confianza
del público;
III. Colegio semioficial para señoritas, llamado de María,
con una, Directora y 68 matrículas. Las niñas pagan pensión de $
0-35 por mes Lo subvencionan el Departamento y el Distrito con $40
cada uno
IV. Colegio semioficial de Señoritas, de La Presentación,
regido por 12 Hermanas de la Caridad. Lo Subvencionan el
Departamento y el Distrito con $ 40 cada uno. El edificio es muy
grande y cómodo, con aguaen abundancia, lavaderos, muy bonitos
capilla, espaciosos departamentos y comedores independientes para
cada sección, muy buena cocina huerto y jardín extensos, etc. Hay
allí mismo Escuela infantil con 54 niños de los cuales sólo unos
pocos pagan a $ 0-50 por mes: Escuela gratuita para niñas pobres,
con 60 matrículas Orfelinato, con 55 muchachos asilados. Da gusto
ver el dormitorio, el comedor y el aseo de estas desgraciadas, y
sobretodo sus talleres especialmente el dé la fabricación de
cigarros y cigarrillos, de los cuales hacen cantidad muy subida
todo se vende al momento. Se ocupan también en lavar y aplanchar
para la calle. Las matriculadas del Colegio, sin incluir las ya
enumeradas, son 200, de las cuales sólo algunas pagan pensión a $ 1
por mes : 14 son internas, que pagan a $ 10, y dos gratuitas.
V. Colegio semioficial de señoritas, llamado de La
Trinidad, con una Directora y 42 matriculadas, que pagan a $ 0-22
por mes. Lo subvenciona el Municipio con $ 20.
VI. Escuela urbana de varones, dividida en 5 secciones, con
6 Maestros y 290 matrículas
VII. Escuela urbana de niñas, con igual número de Maestros
y secciones, y 285 matrículas;
VIII. Tres Escuelas rurales de varones, tres de niñas y
ocho alternadas, en las cuales están matriculados l,160 niños,
según informes informes oficiales.
IX. Seminario mayor y menor, establecido en casa alquilada
pero se empieza la construcción de una propia. Tiene 10 alumnos el
mayor 35 el menor. El primero empezó a funcionar este año y el otra
desde el 1.° abril de l916 que se trajo de la ciudad de
Antioquia, y está a cargo de Padres eudístas, y
X. Escuela nocturna, con 73 matrículas, subvencionada por
el Departamento con $ 10.
Por junto hay en Jericó 2,192 estudiantes.
El Orfelinato, a cargo de las Hermanas de la Caridad, tiene
$ 15 de subvención del Departamento y $ 30 del Distrito. Además
disfruta de lo que producen bastantes acciones de la empresa del
alambrado eléctrico y de la fábrica de tejidos, que legó en su
testamento el Cura anterior, presbítero Ramón N. Cadavid. En esta
fabrica se trabajan con hilazas extranjeras telas de algodón de las
de consumo general en el país en 21 telares movidos por energía
eléctrica.