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GUATEQUE

Guateque, febrero 9 de 1917

    Salí a las nueve de la mañana de Chocontá, y llegué a Machetá a a las once, donde hice que almorzaba en la única detestable fonda que hay. En población chica, fea, y no progresa nada, pero sí tiene su templo en reconstrucción.

    El camino, muy quebrado; es bueno, gracias al prolongado y fuerte verano, y tiene largos trechos empedrados. En algunos lugares se ve que en otro tiempo se empezaron trabajos para hacerle variantes necesarias, pero eso se suspendió. Es muy escaso de agua, como todo el Valle de Tensa, que puede considerarse que empieza allí, aunque sí corren por el fondo del Valle ríos cuyas aguas es muy difícil aprovechar para el abastecimiento de las poblaciones y el servicio de la agricultura. Muchísimo se ganaría el día que pudiera hacerse esto.

     A gran profundidad corre el río Barbosa, que al llegar a los Llanos es ya muy caudaloso y va a desembocar en el Meta. Hay sobre él dos sólidos y elegantes puentes de hierro en este camino.

    Desde Macheta hasta cerca de Tibirita, especialmente en las estrechas vegas del río, se ven muchísimos árboles frutales a lado y lado del camino: naranjos, aguacates, chirimoyos, manzanos, duraznos, pomarrosos, etc. Sobre todo naranjos de excelentes frutos que se venden allí hasta veinte pares por centavo. Hay bastante cría y engorde de cerdos y gallinas.

     La vía es muy concurrida por hombres y mujeres con su carga de frutas a la espalda y por bestiecitas caballares y asnales de mala muerte. También encontré más de veinte jóvenes de ambos sexos que regresaban a los colegios de Bogotá, muy regularmente aperados, y más de seis mendigos con las piernas hinchadas y llenas de úlceras.

    E1 Valle de Tensa es quizá más compactamente poblado que las mesetas de Túquerres e Ipiales, y su territorio está tan dividido en propiedades chicas como el del Sur. Los habitantes de estas regiones son igualmente industriosos, con la diferencia de que los surianos no consumen chicha, ni guarapo, ni tienen bebida alguna popular.

     Por lo muy subdividida de la propiedad y por la calidad de los terrenos no hay en el Valle de Tensa cafetales ni extensas plantaciones  de caña, la cual no es aquí de buena calidad, y por eso a Chocontá vienen mieles de Tequendama.

     Después de las dos pasé por Tibirita, que es población apenas mejor que Macheta. En la plaza encontré grandes depósitos de piedra labrada que destinan a la reedificación de la iglesia parroquial. En estas poblaciones de Oriente es fácil eso, porque los Curatos son muy productivos por su numerosa población, compuesta casi en su totalidad de indios muy religiosos y propietarios de pequeños predios.  Guateque, adonde llegué a las tres y media, es población tan grande como Guatavita, si no más, casi toda de teja, con machas casas grandes, de dos pisos; carece casi en absoluto de agua, y la poquísima que llega es tan mala que no debería consumirse. Por esto y por los fuertes y frecuentes cambios de temperatura debe ser clima no muy sano.

      Del hotel en que estoy es mejor no hablar; sin embargo hay en él bastantes comensales, porque la mayor parte de los empleados públicos son forasteros.

     Me llamó la atención ver durante toda la tarde y parte de la noche mucha gente, hombres y mujeres, que calcule de quinientos y seiscientos en la calle principal, apiñada en las puertas de las chicherías, Eran gentes de los campos que habían venido al mercado del día anterior y se quedaron en la población con pretexto de acabar de vender sus frutos y hacer compras. Naturalmente había muchos de esos infelices embriagados. Esta misma costumbre encontré en Une en 1886, cuando fui Prefecto General de Policía, y acabé con ella, porque di con un Alcalde enérgico que cumplió la orden de notificar a todos los campesinos que desocuparan la población al terminar la feria, y de condenar a trabajar en obras publicas a todos los que se quedaran el lunes en el poblado sin motivo justificado. Con esta medida se evitó que los pobres labriegos consumieran en chicha el producto del trabajo de la semana y que se cometieran algunos escándalos y delitos, y se formó en poco tiempo una alameda.

     Los jornales en la región y los víveres de más general consumo tienen bajos precios, casi los mismos que encontré en mi viaje anterior hace treinta años. Todavía vale diez centavos una carga de leña.

     Para el acarreo de materiales de construcción y otros objetos pesados emplean aquí un sistema bien raro y primitivo: labran en forma de canoa un tronco grueso de madera para que haga las veces de carro, lo atan por un extremo a animales de tiro, y así arrastran por los caminos la carga que quieren movilizar. Por supuesto que esas canoas se inutilizan pronto, desgastadas por el roce con las piedras y la tierra de la vía.

     La iglesia, grande, vieja y fea, es de una sola nave y está poco aseada  tiene cuadros y estatuas muy malos, entre los cuales sólo encontré  regular uno de San Antonio y una de Cristo crucificado, pero éste muy grande y demasiado robusto. Hay en la torre un reloj público que marca la hora con treinta minutos de diferencia con la que rige en Chocontá.

     El atrio, aunque un poco alto y de construcción no elegante, me gastó mucho, porque está hecho de losas bien labradas, de piedra muy fina y de gran longitud, que no han sufrido el más insignificante desgaste en treinta años que hace que lo conocí. Con el mismo excelente material está hecho el andén de uno de los costados de la plaza.

     Tiene el Municipio una casa grande, de dos pisos, en la plaza, donde se hallan las oficinas públicas, y en otro costado se está edificando otra con el propio objeto, pero en un lote sin fondo, de manera que el nuevo edificio carecerá en absoluto de comodidades ; pero en cambio la fachada es muy vistosa, con arcos de mampostería.

    Hay un diminuto parque, mal cercado, que no prospera por falta de humedad.

    Del otro lado del río, como a una legua de distancia, se han empezado trabajos para poner luz eléctrica a la población mediante contrato hecho con un empresario de Garagoa. Muy buenas, muy plausibles son estás mejoras; pero creo que los guatecanos deberían preocuparse más por dotar de agua potable a la población, que es necesidad más apremiante que alumbrado eléctrico, parques y vistosos e incómodos edificios  públicos. Garagoa, población rival de guateque, tiene luz, y ésta no quiere quedarse atrás de su vecina 1 .

     El primitivo nombre del Valle de Tensa fue Tenisuca; llegó a él Jiménez de Quesada a principios de julio de 1537. Tibirita es parroquia desde 1760.

     Macheta tenía en 1870, según el censo de ese año, 7,661 habitantes, y Tibirita 4,337 2

 

 

1  E1 censo de 1870 le da a Guateque 7,032 habitantes. 2 El censo de 1918 da a Machetá 15,006 habitantes y 4.740 a Tibiritá.

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