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De Túquerres a Tumaco
Noticias de Pasto
El Sur de Colombia y el Ecuador
Importancia Militar  del Sur
Importancia Comercial del Sur
Riquezas Naturales, Agrícola y Manufacturera del Sur
Guatavita
Sesquilé
Chocontá
Guateque
Garagoa
De Guateque a Tunja
Tunja
Leiva
De Leiva a Chiquinquirá
Chiquinquirá
En el Ferrocarril de Girardot
Girardot
Honda
Ferrocarril de Puerto Wilches
Escándalos en el Rió Magdalena
Impresiones de Antioquia
Los Progresos de Medellín
Sopetrán
Liborina
Antioquia
El Ferrocarril de Amagá y la Población de Caldas
Amagá
Titiribí
Concordia
Salgar
Bolívar
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Ríosucio y Supía
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Santa Rosa de Osos
Entreríos
Yarumal
Ituango
San Andrés
Angostura
Campamento
Anorí
Carolina
Amalfi
Remedios
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Yolombó
San Roque
Santo Domingo

       "La extensión de las telas es otra de las operaciones que Sorprende.Preparado convenientemente el barniz, no obrero lo abre entre sus dedos, ligeramente, hasta que alcance a tomarlo de otro del extremocontrario, y entre dos o tres se extiende con uniformidad y con el auxilio, no sólo de las manos, sino de la boca. Parece que esa tela de tan delicada consistencia va a estallar, pero no es así; el trabajador conoce el límite máximo de su elasticidad por el color que toma la capa y latela se forma con plena seguridad de no romperse. Los principiantesla rompen a menudo, pero nada se pierde, vuelve a recogerse y a calentarse la masa y torna a empezarse la operación. Ordinariamente sólose usa la tela del centro; los bordes, que quedan gruesos o de desigualespesor, se recortan con unas tijeras; nada se pierde, pues los recortes más pequeñitos se untan y con el calor vuelven a formar otra masapara hacer nuevas telas.

       "Regularmente sólo se barnizan objetos de madera, como aljofainas jarras artesas, cajitas para costura, floreros, adornos, granadas juguetes, etc.,etc., De todo esto se hace aquí gran consumo y se llevan lotes al norte, a las provincias de Túquerres, Obando y Barbacoas, y a la vecina Republica del Ecuador.

      "El barniz se adhiere también a otras materias: hierro, cristal, cero papel, etc.; como es completamente impermeable a la humedad, puede tener vastísimas aplicaciones. Todo lo que existe en la práctica de esta  industria, verdaderamente original, con ser mucho, es apenas una insinuación de lo que cera en lo  Porvenir cuando sea convenientemente estudiada para darle la organización que ha menester como un ramo industrial llamado a hacer una revolución en muchos artefactos. Los charoles o esmaltes de los objetos de metal no son ni más durables ni más.Hermosos que los que pueden darse con nuestro barniz. Sólo falta auxiliarlos procedimientos manuales con algunas maqninitas, especialmente en las operaciones preliminares. "La particularidad de ser esta industria originaria y exclusiva dela ciudad de Pasto, hace creer que fue conocida y practicada por los   aborígenes de esta región."

       La madera que más se emplea para hacer vajillas de servicio y  juguetes para niños, es la conocida en Pasto con el nombre de rosa: es  blanca, porosa, de poco peso y de exquisito aroma, Como auxiliares de  los talleres de barnizar hay muchos tornos. En éstos hemos comprado, media docena de tazas o copas con sus respectivos plásticos, por diez centavos, y por otros diez los hemos  hecho barnizar a nuestro gusto con adornos de diferentes formas y colores. Seria muy  larga  y enfadosa enumeración de todas las industrias del Sur si fuéramos a dar pormenores de cada una de ellas En la exposición de 1894 exhibimos productos de la mayor parte de ellas, y  allí las observó y elogió grandemente el ilustrado publicó de Bogotá. En  aquellos días habló muy detenidamente la prensa de cada uno de los  objetos expuestos. Una de las principales es la de curtiembre y talabartería, los cueros curtidos se pueden traer a Bogotá, a casi trescientas leguas dé distancia por correo o a flete, con buena utilidad ; aperos, zamarros, alforjas, sillas y galápagos se han traído en los dos últimos años con buen  éxito pues tienen mucha demanda esos artículos por su calidad elegancia y baratura. El señor don Manuel Benavides Campo, de Túquerres" ha enviado cueros curtidos a Nueva York, y aunque allí tiene que pagar veinte dólares por derechos de introducción, comisiones, etc., por cada quintal, ha obtenido mejor utilidad que en las remesas de cueros sin curtir.

     El calzado es de notable duración y muy suave, pero poco elegante, y por su precio pueden traerlo por correo las familias pobres, con grandísima economía. Un estudiante destruye dos pares de botines extrajeres, que cuestan de $ 5 a $ 7 el par, mientras que el calzado de Pasto, que sólo saldría valiendo aquí $ 3, estaría presentable.

     Las medias de algodón o de lana que se hacen en las máquinas que propagó el señor don Bernardo de la Espriella, han anulado casi por completo la introducción del artículo a Pasto. Con esa nueva industria, algunas familias pobres han alcanzado bienestar, sin necesidad de esclavizarse como los obreros de Bogota.

     Desde que el Ilustrísimo señor Obispo don Ignacio Velasco se encargó del Gobierno de la Diócesis, la industria alfarera dio un gran paso de progreso: el célebre Prelado introdujo la maquinaria suficiente para una gran fabricarle ladillos, que sólo produce hoy 18,000 diarios, porque no se necesitan más en la ciudad, pero que es de las mejores que conocemos en el país.

     No fue esto lo único que hizo el señor Velasco en favor del progreso del Sur: estableció el Seminario bajo la dirección de Padres de la insigne Compañía de Jesús, y para ello construyó el más cómodo y elegante edificio que tiene la instrucción pública en Colombia, y lo dotó de un laboratorio completo de física y química y de una bella capilla, fundó el colegio de Betlemitas; trajo los útiles necesarios para una herrería, y un obrero vascongado para que la manejara; introdujo la mejor imprenta que tiene el Departamento del Cauca, etc., etc.

     Para terminar esta enumeración hablaremos de una industria que es elemento de gran riqueza y bienestar para el Sur, y de otra que hace mucho honor al genio de los hijos de aquella tierra: los tejidos y la imprenta.

     En sólo la Provincia de Obando contó personalmente en 1889 el Prefecto, doctor Manuel Pazos, 616 telares, y no es ni la más poblada ni la más industriosa, pero tal vez sí la que más lana produce.

     Se fabrican en esos telares y en los obrajes en grande que hay establecidos en algunas poblaciones, como Cumbal, paños muy finos, bayetas que empiezan a competir con las fabricadas en Chillo; frazadas  muy superiores a las que nos vienen de Boyacá y Santander; mantas de algodón, ruanas que tienen duración para varías generaciones, alfombras, etc., etc. Para dar color a las obras emplean anilinas extranjeras y sustancias vegetales y minerales que las mismas tejedoras preparan. Boussingault dice que  "poco tienen que envidiar los pastusos a los tintoreros europeos," y con razón, porque en las telas extranjeras no se ven tintas más firmes que las que confeccionan en el Sur.

     M. Charles de St. Charles, americano práctico y de gran talento, propuso al Gobierno el establecimiento de grandes fábricas de tejidos sobre bases económicas y muy ventajosas, pero desgraciadamente no se le dio oídos.

     Al lado de los tejidos de lana y algodón se ven, como en los Municipios de La Unión. Yacuenquer, San Pablo y Guaitarilla, los de sombreros de pajas de más fino tejido y mejor apariencia que los de Suaza, aunque no de tanta duración, y que constituyen un artículo de activo comercio. Estos sombreros son poco usados por la gente del bajo pueblo, la cual gusta más de los que ella misma fabrica de lana, semejantes a los de fieltro que nos vienen del Extranjero, y de mayor duración.

     El señor Herrera calcula que en el Sur se fabrican 108,000 sombreros de paja al año.

     Las telas de lana y de algodón sí son de general y considerabilísimo consumo, y con ellas se hace valioso comercio entre el Sur y Popayán. La lana se usa entre los pobladores de las cimas de la Cordillera para defenderme del frío, y en el Bajo Patía para precaverse del mal clima, como sucedía desde tiempo inmemorial en la Campiña Romana.

     En el reinado de Felipe V se establecieron los obrajes en el Sur y entonces sus productos venían hasta Santafé.

     En Pasto hay cinco imprentas, dos en Barbacoas y una en cada una de las ciudades de Túquerres, Tumaco e Ipiales, y todas ellas con prensas y tipos suficientes para publicar periódicos de regular tamaño como lo hacen actualmente en Pasto, Barbacoas, Tumaco e Ipiales. En Túquerres no se publica hoy ninguno, pero en 1878 se editó el primer, como lo decía don Trino García en una correspondencia dirigida al Diario de Cundinamarca, en octubre de aquel año.

     "El 15 dice, salió al público El Filántropo, primer periódico liberal fundado en esta tierra, donde se había, arraigado el fanatismo.

     Es muy interesante la historia de la primera imprenta que funcionó en Pasto, como la refiere el doctor Luciano Herrera en la Memoria que hemos citado :

     "Pastor Enríquez, dice, fue tambor de órdenes de don Basilo García en la batalla de Cariaco, por lo que después de la guerra se trasladó al Chocó, como emigrado. Al regresar a Pasto por los años de 1627 a 1828, conoció en Cali y Popayán las primeras imprentas, y concibió la idea de establecer una un el lugar de su nacimiento. Viajó luego al Ecuador y trató de comprar una imprenta, pero habiéndole parecido excesivo el precio de ella, resolvió construirla con propia mano. En Quito conoció las matrices de fundición, y al volver a Pasto comenzó su labor a fines del año de 1829, en compañía de los señores Juan María Cano y Alejandro Gálvez, ambos personas decentes, que le sirvieron de obreros auxiliares. La primera operación fue la de hacer construir punzones de acero, en cuyas puntas estaba formado el tipo para romper la matriz y dejar en ella el bajo relieve de la letra. La combinación del metal fundido para los tipos se hacía con una mezcla de plomo, cinc y estaño. Las letras fundidas eran de la clase conocida en la tipografía con los nombres de pica, y small-pica. Las letras mayúsculas más grandes y las destinadas para motes o epígrafes, lo mismo que los adornos y viñetas, se hicieron de madera de naranjo y de encino.

     " La prensa, también de madera, de componía de un banco de un metro de altura, elevado en cuatro patas, y tenía una longitud de un metro cincuenta centímetros, por ochenta centímetros de latitud y veinte de espesor. En los extremos de este banco, y ,en su dirección longitudinal, se levantaban dos columnitas unidas en su parte superior por una traviesa que tenía en el centro una tuerca, por la que pasaba un gran tornillo de madera, cuyo extremo inferior descansaba sobre un grueso tablón forrado de paño, que desempeñaba el oficio de tímpano y de prensador al mismo tiempo; dicho tablón subía y bajaba por la acción del tornillo que se manejaba por la acción de dos palancas adaptadas a la parte superior.

    " La tinta se obtenía recogiendo el negro de humo, que se condensaba en un cucurucho de lienzo fino lleno de caucho. El negro de humo se desleía después en aceite y aguarrás, se molía en dos piedras y se aplicaba a las planchas, por medio de los rodillos comunes.

     " Esta imprenta se dio al servicio publico el año de 1831 a 1832, bajo la dirección de los mismos constructores, que servían de cajistas. En ella se publicaron las primeras cartillas para escuela, algunas vidas de santos y novenas, un sinnúmero de hojas políticas sueltas y seis o siete periódicos, entre ellos El Volcán, Las Máscaras y otros. Se reimprimieron varias obritas didácticas, entre ellas un tratado de moral del señor Joaquín Lorenzo Villanueva, y algunas colecciones de versos, como la titulada Ocios poéticos de Benjamín Gálvez.

     " El grabado se ha ensayado con muy buen éxito desde 1862. En aquel año publicó El Espectador, valiente periódico que redactaba en Pasto don Vicente Cárdenas, dos caricaturas grabadas en madera, que tenían por objeto ridiculizar el gobiernito que intentó establecer el doctor Emigdio Paláu, al pie del nevado de Chiles, por cuenta del General Mosquera. Posteriormente, a principio del año actual, publicó. El Bien Público de Pasto un retrato bastante bien grabado.

    Vamos a recordar algunos hechos históricos, para que se vea que el Sur es una región muy rica en minerales, especialmente de oro, y oro de la mejor ley que se conoce.

    En todas las historias del descubrimiento del Perú, se habla de que llegó a Tacames el piloto Bartolomé Ruiz en su primer viaje y encontró muchos indios de que tenían la casa sembrada de clavos de oro sacado de Barbacoas."

     Cierto es que entonces no era conocida, esta región, y ni siquiera tenía ese nombre; pero ese mismo hecho es prueba de la riqueza aurífera. A los descubridores les señalaron los indios de qué lado se sacaba el oro, y los escritores dijeron más tarde que esos veneros eran los de Barbacoas, porque fue donde mayor cantidad del precioso metal encontraron.

     Cieza de León, que conoció personalmente el sur del Cauca, dice que en el punto donde más se estrecha el Patía estaba el Pueblo de la Sal, y que los indios de allí usaban mucho oro, y agrega, refiriéndose a la región de Barbacoas:

     "En la tierra de adentro, hacia el Poniente, había mucho poblado y ricas minas y mucha gente."

     El Adelantado Andagoya, en su relación de los descubrimientos en el Mar del Sur, habla de la gran riqueza de estas costas en oro, y dice que las  mujeres todas traían los brazos llenos de anillos de oro fino en gran cantidad," y que en 1540 se había tenido de la  "tierra adentro y de todas partes gran noticia de la riqueza de ella."

     El Coronel Joaquín Acosta refiere que Pedro de Añasco y Juan de Ampudia enviaron desde las tierras de los quillacingas una expedición que encontró un valle profundo y lleno de habitantes que se dejaban ser adornados con planchas de oro.

      Pedro Cieza de León, en La Crónica del Perú, se expresa así deestas regiones:

      "Son muy riquísimos estos indios de oro, y la tierra que tienen muyfértil, y los ríos llevan abundancia de este metal."

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