INDICE




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Quetame
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Suba
Engativá
De Túquerres a Tumaco
Noticias de Pasto
El Sur de Colombia y el Ecuador
Importancia Militar  del Sur
Importancia Comercial del Sur
Riquezas Naturales, Agrícola y Manufacturera del Sur
Guatavita
Sesquilé
Chocontá
Guateque
Garagoa
De Guateque a Tunja
Tunja
Leiva
De Leiva a Chiquinquirá
Chiquinquirá
En el Ferrocarril de Girardot
Girardot
Honda
Ferrocarril de Puerto Wilches
Escándalos en el Rió Magdalena
Impresiones de Antioquia
Los Progresos de Medellín
Sopetrán
Liborina
Antioquia
El Ferrocarril de Amagá y la Población de Caldas
Amagá
Titiribí
Concordia
Salgar
Bolívar
Andes
Jardín
Jericó
Támesis
Valparaíso
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Ríosucio y Supía
Anserma
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Fredonia
Copacabana y don Matías
Santa Rosa de Osos
Entreríos
Yarumal
Ituango
San Andrés
Angostura
Campamento
Anorí
Carolina
Amalfi
Remedios
Segovia
Yolombó
San Roque
Santo Domingo
 RIQUEZAS NATURALES, AGRÍCOLA Y MANUFACTURERA DEL SUR

 

     En otro artículo dijimos que al Ecuador se exportan anualmente 4,000 quintales de anís por la vía de Rumichaca, y no hicimos cuenta del mucho que pasa de contrabando para proveer las fábricas de aguardiente de la Provincia de Carchi.

     Por la vía de Tumaco también se exporta bastante para las costas de Esmeraldas. En 1892 compramos en Funes varias partidas para la destilación de Punta Manglares, en el Pacífico, a $ 9 plata ($ 11-25 billetes) la carga de once arrobas; y en 1890 despachamos desde Cali algunas Cargas para un amigo dé La Mesa de Juan Díaz, compradas en Popayán a $ 34.

     Como los fletes por tierra desde Funes, La Cruz, Tangua o Tablón hasta Cundinamarca son caros, ya empieza a hacerse venir el anís por  Panamá, con gran ventaja para los consumidores, por la calidad y precio 1 .

     Si se estableciera formalmente la navegación por vapor en los ríos Patía y Telembí y se hiciera un arreglo con las Compañías de vapores del Pacífico y del ferrocarril de Panamá, para que reduzcan las tarifas para los frutos de procedencia colombiana, muchos de éstos vendrían al interior a competir con los extranjeros. Si así no se hace, aun el anís del Japón, que ya empieza a introducirse, contribuirá a deprimir nuestra agricultura, por tener más fácil acceso a los mercados de mayor consumo. En casos como el que presentan el anís en el interior de Colombia y las papas en Panamá, en el Valle del Cauca y en todo el litoral del Pacífico, somos proteccionistas decididos ; pero la protección que pedimos no es en favor de unos pocos productores y en perjuicio del consumidor : sólo reclamamos vías de comunicación fáciles y baratas. Eso es suficiente para sostener la competencia de muchos artículos extranjeros, con gran ventaja para la riqueza pública y privada ; y si determinada producción nacional no pudiere competir en esas condiciones con una extranjera, tanto mejor, porque los brazos y las tierras empleados antes en aquélla, se dedicarán entonces a algo más provechoso para el bienestar general.

     El azúcar y la panela son artículos que también se exportan en gran cantidad para el Ecuador. No averiguamos en los Distritos productores del Sur el precio del azúcar, pero en los de expendio era de $ 0-05 la  libra el año pasado.

     Debido a este precios a la calidad y al buen camino, el azúcar de Ancuya va a Barbacoas, a cinco jornadas, a competir con la extranjera,  a pesar de que este puerto goza de una rebaja considerable en los derechos de introducción, y viene a Popayán haciendo viaje de sesenta leguas, a alejar del mercado las producciones del Valle del cauca, que sólo tienen que andar veinte o menos. En el año de 1895 el precio del artículo en la capital del Departamento era $ 0-35 la libra ; de manera que una carga de 10 arrobas, que costaba en Túquerres, por ejemplo, $ 17-50, y pagaba $ 18 de flete ($ 35-50 en plata, que son $ 44-37 ½ en billetes al 20 por 100 de descuento), se podía vender en Popayán por  $125-50.

     El quintal, que puesto en la frontera vale $ 6 en moneda de 0'835, se vende en Quito de $20 a $ 28 en sucres, moneda que tiene el 20 por 100 de premio sobre la nuestra de plata.

     La exportación de cueros es poco considerable, porque casi todos los que se obtienen se cuten para proveer las propias industrias sin embargo, en 1893 se exportaron por Tumaco unos 3,180 bultos.

     El cultivo del café ha tenido bastante desarropo en los dos últimos años (en octubre de 1893 se expoliaron 277 sacos); pero lo tanto como era de esperarse, esa atención a la abundancia y baratura de los brazos y a la proximidad del mar. Sin embargo, persona respetable nos avisa en telegrama reciente que sólo el Distrito de Samaniego produjo 3,000 quintales el año de 1896.

     M. Eliseo Reclus dice en su geografía que la exportación de la tagua ha decaído mucho en el puerto de Tumaco, y que en 1888 se exportaron 4,000 toneladas. Efectivamente, algunos años atrás no solo en las costas del Pacífico sino en las playas del Magdalena tenía gran movimiento comercio este fruto; pero ha caído tanto el precio en el Extranjero, que ni los inmensos taguales de las riveras del Mira pueden resistir el gasto de la recolección, transporte en canoas a Tumaco, pago de derechos y fletes marítimos en los buques de vapor más careros que navegan en agua salada. La exportación en 1893 sólo fue de 11,000 sacos. El precio de aquella tagua en el mercado de nueva York es actualmente un centavo y siete octavos la libra.

     El caucho, que sólo se extrae hoy del Territorio da Caquetá, es articulo valioso, del cual se exportan de 70 a 80 bultos mensualmente. Don Bernardo de la Espriella calcula la exportación en 5,000 arrobas por año.

     En los bosques de Barbacoas habo bastante, pero ya no da halagador rendimiento su explotación. En Altaquer hemos visto ruanas de invierno fabricadas allí mismo con el caucho de sus bosques y con telas de lana extranjeras, de tan buena calidad y tal apariencia," que sólo puede creerse son hechos en el país  cuando se las ve fabricar. Esta industria no es nueva en el camino de Barbacoas: en un informe que rindieron en 1766 los franciscanos encargados de las misiones da los caquetaes y sucumbios, dicen; "En la Provincia de Barbacoas hacen sayos, botas de cabalgar y sombreros de caucho..

    En tiempo de la Colonia había, grandes plantaciones de cacao en el Alto y Bajo Patía, pero fueron abandonadas desde la guerra de la Independencia. Hoy en el Bajo Patía apenas se encuentran algunos árboles viejos y los que han nacido espontáneamente de las semillas que riegan los animales. Sin embargo, sin cultivo allano, se recoge lo suficiente  para el consumo del Sur, y para exportar de 30 a 40 sacos por mes.

     Reclus asegura que cerca del castigo hay un cacaotal de 40 hectáreas plantado por un rico español a principios del siglo, y que en él se ven árboles de ¡cuarenta metros de altura!

     Según don Luciano Herrera, las plantaciones que existían en e1 gran rió fueron destruidas por los patriotas. Puede que haya sucedido  eso en una que otra hacienda; pero nosotros no hemos encontrado confirmada tal aseveración en ningún documento. Creemos que por la cruel persecución ejercida contra los propietarios españoles, por el alzamiento de los esclavos a la sombra de la bandera que combatían sus  amos y por la libertad que vino más tarde, los cacaotales fueron abandonados por sus dueños.

     Fueron tales los efectos producidos por el abandono de las riquísimas plantaciones de cacao, que el 23 de abril de 1842 tuvo que permitir el Congreso la introducción del fruto a Barbacoas, mediante el pago  de $ 2 de derechos por quintal.

     La raza blanca no resiste aquel clima ni las privaciones sin cuento a que tiene que estar sometida en sus desiertos; y la negra, perezosa  por naturaleza, ha perdido en absoluto los hábitos de trabajo contraídos en la época de servidumbre, se contenta con vegetar. Con un puñado de arroz, que en las márgenes del río da cuatro cosechas de  excelente calidad, una mata de plátano, otra de caña para preparar el guarapo y la miel, un árbol del pan, un anzuelo y la gran variedad de frutas exquisitas de las antiguas huertas españolas, tienen más de lo que necesitan para pasar la vida.

     Los bananos no se exportan, porque no soportan el gasto de transporte con las actuales dificultades de la navegación en el río y en el Pacífico pero si esto se arreglara, tal vez llegaría a ser un buen artículo de comercio.

     En las playas del Océano y en las riberas del Patía se produce plátano de excelente calidad y de dimensiones excepcionales.

     El que más se cultiva en el camino de Barbacoas, muy solicitado para el consumo en toda forma, es el llamado allí cortajeta por los negros, y por las gentes dé alguna ilustración, otaheta, corrupción de Otahiti, nombre que tomó el fruto de la isla de donde lo trajo el Capitán Samuel Willis al Perú, cuando, en 1767, tomó posesión de ella en nombre de Jorge III, Rey de Inglaterra, y poco después el piloto José Amich, enviado a reconocerla en 1773 por don Manuel Amat, Virrey del Perú. El cultivo se extendió pronto a toda la costa.

    Otro artículo que también se envía, aunque en pequeñísimas cantidades, a los puertos cercanos, y que podría ser bueno para la exportación, es el achiote (rocou), que se extrae de la semilla del árbol del mismo nombre (bija orellana). El de Barbacoas, que es el de color mas vivo y el de mayor tamaño que hemos visto, fue analizado por Boussinganlt, quien lo encontró de superior calidad, y dice que reemplaza con ventaja el azafrán en la economía doméstica. En aquellas regiones hay bastante azafrán, pero no tiene aplicación ninguna. El achiote se prepara en pastas para el comercio, y se emplea también para dar color a las telas, y aun entre los indios coaiqueres lo hemos visto usado para El señor Benjamín Gálvez ha emprendido la patriótica labor difundir el cultivo y beneficio del lino. En la exposición de manufacturas del Sur que abrimos en esta capital el año de 1894, admiraron los conocedores la robustez y calidad de las ramas de lino que exhibimos,  la longitud y consistencia extraordinaria de las fibras y las muestras de tejidos. Este cultivo en tierras tan apropiadas como aquéllas puede ser con el tiempo una fuente de riqueza. Tal vez suceda con el lo que con el anís. Hasta cuando regresó de Chile el Coronel Tomás España, terminada la guerra de la Independencia, no se conocía el cultivo de este grano; pero el progresista patriota trajo las primeras semillas... de aquella República, y hoy es uno de los artículos más productivos del sur.

    La carne de res vacuna, secada al sol y al aire en la mesa de Túquerres, en una temperatura de 5° a 10° grados y a la altura de 3,000 y más metros sobre el nivel del mar, es artículo de gran consumo en las costas del Pacífico. No recibe más preparación que un poco de sal y la exposición, por varios días, al aire en una tasajera; y así, sin empaque envoltura, se transporta a grandes distancias, por todos los climas, expuesta a los soles y a las lluvias, sin que se altere en lo mínimo ni pierda su apetitoso aroma. Aquel tasajo no es seco y duro como el del Tolima, sino tierno y blando. A Bogotá trajimos una arroba, y después de más de un mes de viaje llegó como se le guardó en las petacas. La carne fresca escogida vale a $ 2 la arroba.

     El tabaco no se cultiva con la atención que merece, pero sí se exporta algo por el Pacífico y el Ecuador, a pesar de que en la Provincia de Esmeraldas se produce uno de primera calidad. En el valle del Castigo, Peñol, Tambo, Samaniego, Linares, Taminango, etc., se cosecha. bastante. Reclus dice de él que "08 de calidad excelente."

     Muy buen indicante de ésta es la circunstancia de que en el Sur no se consumen absolutamente el cigarro y el cigarrillo de fuera. En Pasto hay una fábrica muy bien montada de esos artículos, y otras pequeñas allí mismo y en las demás poblaciones. Es una industria que da ocupación a muchísimos brazos femeninos. El precio de ventado los cigarros y de los cigarrillos envueltos en papel español es tan excesivamente bajo, que causa maravilla: 60 a 80 cigarrillos en papel amarillo, o de 160 a 200 en papel blanco, por 10 centavos. En Popayán se consume más el cigarrillo de la fábrica de Pasto que el de La Habana.

     Si éste se expone un mes al aire, pierde el aroma, y el gusto y aun el color; el del Sur conserva todas sus propiedades por meses y años, como lo hemos experimentado. Si a las obreras de aquella región, que sólo conocen la rutina, se las enseñara a beneficiar el tabaco como en el Extranjero, o siquiera como en Ambalema y Peñalisa, pronto habría allí factorías y movimiento como el de estas poblaciones.

     En 1894 ye vendía en Túquerres la arroba de tabaco torcido a $2-50 plata.

     Las mulas de aquellas Provincias tienen muy merecida fama en toda la Nación como las mejores del país, aunque son pequeñas. Por millares se traen anualmente para el interior, sin embargo de que no hay grandes yegüerizos.

     El ganado vacuno del valle alto del Patía es considerado por personas que negocian en ese artículo como superior al de los llanos de Casanare, San Martín y Ayapel. Las dehesas del valle de la Vieja y de  las márgenes del Cauca, en el sur de Antioquia, y aun algunas del Magdalena, en Cundinamarca, se visten anualmente de muchos millares de novillos traídos de aquel inagotable valle.

 

 

1   Tenemos noticia de que últimamente han subido bastante de precio el anís y otros artículos por la gran demanda, para traerlos por Panamá al interior, y eso se debe al buen camino.

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