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INDICE
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2. La obra científica de Sinforoso Mutis
2.1. Estudios y formación científica
Ya desde antes de la muerte de su padre, José y Sinforoso Mutis
debieron trasladarse a Santafé para iniciar regularmente sus
estudios, pues ni en la incipiente parroquia de Bucaramanga, ni en
la pretenciosa pero decadente ciudad de Girón había cómo hacerlo
|
68
. De modo
que, apenas cumplidos sus diez años, Sinforoso debió enfrentar una
nueva y apasionante experiencia: el largo y accidentado viaje desde
su aldea natal hasta la capital del virreinato. En sus largas y
agotadoras jornadas tuvo Sinfo
|roso, por primera vez, la
ocasión de observar la embriagante variedad de los paisajes
naturales y humanos de ese país que se desplegaba ente sus ojos,
de percibir la infinidad de especies vegetales y animales que
estorbaban y adornaban el camino, la actividad del comercio
regional que andaba al paso de las arrias de mulas, la sucesión de
pueblos y ciudades, y, en fin, el mosaico abigarrado de etnias y
costumbres que mostraban en toda su plenitud la grandeza y miseria
del Nuevo Reino de Granada. Llegados a Santa fe hacia 1784\
|
69
, los
hermanos Mutis tuvieron como primer tutor al doctor Nicolás Cuervo
|
70
. Por las
mismas calendas hacía su arribo a la capital el doctor Eloy
Valenzuela Mantilla, discípulo dilecto del sabio Mutis, exprofesor
de Filosofía Natural en el Colegio del Rosario y primer secretario
de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.
Valenzuela abandonaba a su maestro y amigo en Mariquita, sede
inicial de la Expedición, para retomar en la corte virreinal su
interrumpida carrera docente: el virrey don José de Ezpeleta
acababa de designarlo preceptor de sus hijos
|
71
. Debido a ello,
durante tres años ejerció Valenzuela nuevamente como docente en
Santa fe, y esta vez a nivel de "primeras
letras", De este modo, los pequeños José y Sinforoso
Mutis, quienes recién llegaban a la capital desde su remota y
morada patria chica en busca de sus primeros conocimientos,
pudieron contar, ellos también, con un inmejorable preceptor
|
72
, a mediados
de 1786 los hermanos Mutis fueron admitidos en el muy elitista
Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario
|
73
, donde iniciaron
sus estudios de
|latinidad (gramática, prosodia y retórica
latinas ), que debieron concluir a mediados de 1789
|
74
,
Una vez concluida su formación básica, Sinforoso Mutis inició el
ciclo de
|filosofía, optando por la Filosofía Natural, o
"moderna", Para su fortuna estos estudios, bajo
la denominación de Cátedra de Matemáticas, habían sido restituidos
en el Colegio del Rosario desde 1786
|
75
a solicitud del
profesor Fernando Vergara, quien desde entonces la regentaba
|
76
. En
realidad, el nuevo curso de matemáticas, además de impartir los
conocimientos propios de estas disciplinas, era una iniciación
-bastante rigurosa para su tiempo- en las ciencias naturales. La
física y la astronomía, por ejemplo, eran parte de su contenido
|
77
. Como se
puede apreciar, al optar por esta línea de formación, ajena al plan
de estudios convencional y tradicional, Sinforoso daba claras
muestras de su vocación científica, alejándose de una vez de la tan
criticada como persistente "filosofía
paripatética" aún en boga
|
78
.
En 1791 la Expedición Botánica, que desde su fundación en 1783
había tenido su sede en Mariquita, debió trasladarse . por decisión
del virrey Ezpeleta a Santafé
|
79
, Desde comienzos de 1789 don José Celestino
Mutis había solicitado al entonces virrey Caballero y Góngora la
vinculación de sus tres sobrinos a la Expedición
|
80
, Su
deseo no fue satisfecho por entonces, pero una vez instalado en
Santa fe, y dado que dos de sus sobrinos se encontraban en la
ciudad, don José Celestino insistió en su solicitud
|
81
, la cual fue
positivamente resuelta esta vez, autorizándose la agregación de
José y Sinforoso Mutis a la Real Expedición Botánica en calidad de
aprendices de pintores
|
82
. Pero no se trataba tan sólo de que
aprendiesen a dibujar plantas. Como lo había expresado en su carta
de 1789, lo que el viejo sabio deseaba era "depositar en
ellos por herencia mis tales cuales conocimientos en Historia
Natural, Medicina y Astronomía..."
|
83
. Como quien dice,
hacer de ellos los legítimos y privilegiados sucesores de su más
valioso legado: su inusual y envidiable formación científica. Pero
claro, por muy buenos deseos que se tengan, una vocación no se
impone. Poco tiempo después, José prefirió regresar a Bucaramanga,
mientras Sinforoso reforzaba su formación científica con el
aprendizaje de la Historia Natural al lado del más calificado y
reconocido científico y educador del Nuevo Reino de Granada.
Así pues, entre finales de 1791 y mediados de 1793, Sinforoso
Mutis se dedicó con empeño al estudio teórico y práctico de la
Botánica al lado de su tío
|
84
. Sin embargo, al iniciarse el año escolar
de 1793, el aventajado aprendiz de Historia Natural decidió
reincorporarse a sus estudios formales en el Colegio del Rosario.
La inesperada determinación de su sobrino no fue del agrado del
director de la Casa Botánica, quien se apresuró a escribirle a su
cuñada poniéndole de presente el carácter insumiso de Sinforoso:
"El, como niño voluntario soy soberbio, no quiere entender
que para labrarnos la fortuna es menester acomodarnos al genio de
quienes nos gobiernan..."
|
85
. Pero el joven e impetuoso
estudiante no estaba hecho para someterse a otro genio que no fuera
el suyo, de modo que en octubre de 1793 inició estudios de
Derecho.
Y aunque el amargo resentimiento del viejo sabio le había
augurado el más rotundo fracaso, lo cierto es que Sinforoso
concluyóexitosamente su primer año escolar aprobando sus exámenes
de Derecho Civil el 7 de julio de 1794
|
86
. Pero este sería el
postrer acto académico en el proceso de educación formal de
Sinforoso Mutis, pues en lo que sí no se había equivocado el
previsivo tío y bien informado asesor del virrey era en sus
fundados temores por la seguridad de su alebrestado sobrino, quien
fue apresado en agosto de ese mismo año por orden de la Real
Audiencia, como ya hemos visto.
Vinieron luego los años de prisión y destierro, pero apenas pudo
lograr su libertad, Sinforoso Mutis se apresuró a matricularse en
el curso de Botánica que impartió en el año de 1799 el profesor
Francisco Arjona en el Hospital Real de Cádiz
|
87
, el mismo en el que
había hecho sus primeras armas de médico y cirujano el ahora
célebre doctor Mutis. Poco tiempo después Sinforoso pidió y obtuvo
su restitución a la Expedición Botánica
|
88
, así como la
autorización real para permanecer durante un tiempo, en plan de
estudios, en Europa
|
89
. Aprobada también su segunda solicitud,
Sinforoso se desplazó a Madrid en compañía de Francisco Antonio
Zea. Tuvo entonces la oportunidad de conocer el recién inaugurado
Real Jardín Botánico y de relacionarse con su director, don Antonio
Cavanilles, viejo amigo de su tío
|
90
. Allí permaneció como alumno y
protegido de Cavanilles hasta finales de 1801
|
91
.
2.2. La introducción de la vacuna
A comienzos de 1802 Sinforoso estaba de vuelta en la Nueva
Granada. De su equipaje formaban parte, además de las inevitables
novedades bibliográficas ávidamente solicitadas por su tío, las
primeras muestras de vacuna contra la viruela de que se tuviera
noticia por estas tierras
|
92
. De ello daba noticias al
virrey Mendinueta don José Celestino Mutis con el ánimo de
apaciguar su comprensible alarma por la inatajable epidemia que a
mediados de 1802 tocaba a las puertas de Santafé
|
93
. Al
respecto decía Mutis:
Al momento de haber llegado a Santa Marta mi sobrino don
Sinforoso me avisó traer consigo la materia de la vacuna y la
instrucción impresa, ofreciéndome remitírmela desde Mompox. Así lo
ejecutó encargando de la conducción del cajón a don Bernardo
Pardo...
|
94
Desafortunadamente los avatares del largo viaje y la precaria
forma de conducción de la vacuna hicieron que esta llegara a Santa
fe completamente deteriorada
|
95
, pero por lo menos la
|instrucción
impresa de la cual había sido portador Sinforoso permitió que su
tío adaptara para el uso local una de su propia cosecha, a fin de
localizar y utilizar la pus vacuna en el tratamiento de la epidemia
|
96
.
Pero más que la frustración de las intenciones filantrópicas de
Sinforoso Mutis, lo que nos interesa resaltar aquí es su admirable
sentido de la precaución y la oportunidad, pues, de haberse podido
conservar adecuadamente la materia vacuna, los beneficios, para la
apestada población neogranadina hubiesen sido inmensos, pero aun
ante el deterioro de la vacuna su intención altruista nos indica,
además, su espíritu alerta y preparado para avizorar las
innovaciones científicas de las metrópolis que podían adoptarse y
adaptarse en nuestro medio para beneficio de todos.
2.3. La expedición a las provincias del norte del Nuevo Reino
de Granada y la isla de Cuba
Una vez en Santa fe, Sinforoso Mutis se reintegró a plenitud en
las labores de la Expedición Botánica; y poco tiempo después, el 19
abril de 1803 partió nuevamente, a instancias de su tío, a recorrer
las provincias del norte del Nuevo Reino de Granada: el Socorro,
Girón, Mompox y Cartagena. Lo acompañaban los pintores Francisco
Mancera y Antonio Lozano, y el joven herbolario.
Dos razones de peso justificaban el nuevo periplo de Sinforoso.
La primera de ellas era de tipo científico, por cuanto su tío,
queriendo restaurar y completar sus herbarios y apuntes
deteriorados por los azares del tiempo y la trashumancia, tuvo a
bien organizar dos nuevas expediciones botánicas. Una, al mando de
Sinforoso, debía recorrer los territorios del norte neogranadino y
la isla de Cuba. La otra, cuyo único miembro era Caldas, debía
recorrer las provincias del sur: Popayán y Quito, regresándose por
el Chocó, cruzando el istmo de Panamá y reuniéndose con la
expedición de Sinforoso en Cartagena, para luego explorar juntos
los Montes de María, de vuelta a Santa fe. Al menos ese era el plan
que le exponía don José Celestino Mutis al virrey Amar en 1a carta
fechada en Santa fe el 25 de octubre de 1803
|
97
.
La segunda razón de la expedición de Sinforoso era de tipo
comercial. Desde 1791 existían en los depósitos de la Casa Botánica
un buen número de zurrones de cascarilla de quina, embodegados por
el sabio Mutis para su añejamiento, con el cual, según sus tesis
quinológicas, se potenciaría su virtud curativa. Estando por el año
de 1803 empeñado el director de la Expedición Botánica en la
construcción del observatorio astronómico de Santa fe, se
encontraba urgido de recursos económicos para continuar su obra.
Sinforoso, que ya en dos ocasiones había recalado el La Habana y
conocía bien su activísimo mercado, se ofreció para vender en la
isla el específico, con mayores ventajas que en Cartagena
|
98
. Acogida su
propuesta, se le hizo llegar la quina al puerto caribeño, escala
final de su recorrido por las provincias del norte, ya comienzos de
1804 se embarcó con sus acompañantes con rumbo a Cuba
|
99
. Pero volviendo a
los propósitos científicos de la expedición de Sinforoso Mutis,
estos habían sido claramente estipulados por su tío, y se podrían
resumir en tres: 1) "recoger plantas desecadas y semillas
por las Provincias del Reino" visitadas; 2) una vez en
Cuba seguir haciendo lo mismo, solo que acopiando sus
colecciones dobles para remitir desde allí unas al Real Jardín
Botánico, y traer consigo duplicados para el uso de esta
Expedición"; 3) traer de La Habana materia vacuna
reciente, a fin de prevenir futuras epidemias de viruela, y; ante
el desafortunado fracaso de su intento anterior, procurar
transportarla tanto en ampollas de vidrio, como "inoculada
sucesivamente de brazo en brazo en los tres jóvenes de su
compañía"
|
1OO
.
De esta carta de intenciones, sin embargo, todo parece indicar
que sólo la segunda se cumplió a cabalidad. Al menos eso invocaba
siempre Sinforoso en su defensa, exhibiendo a su favor un manoseado
recorte de la
|Gaceta de Madrid del 16 de junio de 1807
referente a los adelantos del Real Jardín Botánico madrileño y que,
en lo pertinente, decía:
En diez años no se puede publicar todo lo nuevo e interesante
que contiene el herbario del Jardín. Sucesivamente se ha
enriquecido, ya con las preciosas plantas que le han tributado
muchos de los célebres viajeros y naturalistas, ya con las que han
remitido los correspondientes del Jardín, entre quienes se
distingue particularmente don Sinforoso Mutis...
|
101
El primero y más importante objetivo de la expedición se cumplió
sólo muy parcialmente, si tenemos en cuenta que Sinforoso tan sólo
entregó al mayordomo de la Casa Botánica 68 diseños de plantas
elaborados por sus pintores y que, según el propio Salvador
|Rizo, de él "el señor Director no recibió nada de
escrito, su correspondencia no contenía nada de
científico"
|
1O2
. En su favor, Sinforoso argumentaba haber
sufrido un naufragio al llegar a Cuba en el que, al decir de
Caldas, "salvando la vida, perdió la colección de plantas
que había verificado", pero que aun así, "en Cuba
volvió a formar su herbario, e hizo remisiones numerosas de
esqueletos y semillas al célebre Cavanilles, como Director del Real
Jardín"
|
1O3
. Así pues, la expedición de Sinforoso en
lo tocante a la Botánica parece haber resultado más provechosa para
el Real Jardín Botánico de Madrid que para la colección de la Casa
Botánica de Santafé
|
l04
.
En cuanto a la idea de volver a traer la vacuna antivariólica,
esta vez de La Habana, para la fecha del regreso de Sinforoso este
propósito resultaba supérfluo, pues, como hemos visto, desde 1804,
a poco de su partida para Cuba, arribó a Cartagena la Expedición de
la vacuna encabezada por Salvany.
Y finalmente, en lo concerniente a la comercialización de las
quinas no cabe duda que Sinforoso actuó muy eficazmente, como
quiera que esta actividad le dejó a la Expedición Botánica una
ganancia neta cercana a los once mil pesos, una suma muy respetable
en la época
|
lO5
. Sólo que estos fueron consumidos con
creces por su dilatada estancia en Cuba. y es que, como ya sabemos,
Sinforoso no se dedicó en La Habana únicamente al comercio y la
Botánica, pues allí le sobró tiempo para cultivar el amor, para
fundar un hogar, y hasta para ver nacer y morir a su primogénito
José Celestino Mutis Gama
|
1O6
. Todo ello dio sobrados motivos al celoso
mayordomo de la Expedición Botánica y más tarde albacea de su
extinto director, don Salvador Rizo, para negarse apagarle a
Sinforoso su pretendida participación en las ganancias de las
quinas
|
lO7
.
Ese sería el origen de un desapacible alegato judicial mediante
el cual un Sinforoso Mutis prepotente y ensoberbecido por los altos
cargos a que lo había elevado la naciente república, acorraló al
envejecido Rizo hasta obligarlo a renunciar a la mayordomía y el
albaceazgo, cargos que reflejaban con toda claridad la confianza
absoluta que en él había depositado por más de cuarenta años el
extinto director de la Expedición Botánica.
Con el fin de refutar los sólidos argumentos de Rizo, según el
cual las pretenciones científicas de la expedición a Cuba no habían
sido más que el mascarón de proa de una empresa eminentemente
mercantil
|
lO8
, Sinforoso decidió contraatacar con un
feroz libelo contra Rizo
|
lO9
y con testimonios a su favor como el de
Caldas, que de su más enconado rival había pasado a convertirse en
su más incondicional aliado, hasta el punto de que, a solicitud del
propio Sinforoso, produjo una laudatoria carta
|ad hoc en la
cual ratificaba el carácter científico de la : expedición a Cuba y
se declaraba admirado de que Sinforoso ! hubiese podido descubrir
"cuatro o cinco géneros nuevos y muchas especies
preciosas. .. en una isla visitada por tantos botánicos y
últimamente por Humboldt y Bonpland"
|
110
.
Apoyándose en este precario documento, producido a sus
instancias, Sinforoso alegaría más tarde ( ¿ a falta de argumentos
más sólidos?):
Mas sobre todo, lo cierto y constante es que a sólo beneficio,
de mi vigilancia y exactitud pudieron ser suficientes los cinco
años [de permanencia en Cuba] de que se me hace cargo, a1 descubrir
y clasificar en una isla frecuentada por botánicos de primera
nota, cinco géneros de plantas nuevas y otras preciosidades, según
lo expone con admiración el facultativo Caldas
|
lll
,
Como puede apreciarse, aparte de parafrasear a Caldas, Sinforoso
no agrega nada nuevo ni más convincente a su argumentación. Uno
tiene derecho a preguntarse entonces, ¿por qué no se toma siquiera
la molestia de enumerar los géneros nuevos de cuyo descubrimiento
tanto se jactaba? , ¡Es lo menos que cabría esperar en una disputa
presuntamente científica!
Pero en fin, como era de esperarse en un pleito que enfrentaba a
un coronel del ejército patriota y diputado a la Asamblea
Legislativa con un oscuro, aunque eficiente funcionario, Sinforoso
se salió con la suya en sus pretenciones económicas, Pero, a decir
verdad, su imagen moral y; sobre todo, científica, no resulta muy
favorecida, al menos desde la mirada retrospectiva e implacable de
la historia.
Pero como tanto de las debilidades como de las virtudes del
los hombres se nutre el género biográfico, ocupémonos ahora de los
logros efectivos y tangibles de Sinforoso Mutis al frente de la
Expedición Botánica.
Como hemos visto, la estancia de Sinforoso en Cuba se prolongó
por más de cinco años, pues apenas el 27 de agosto de 1808 estuvo
de vuelta en Santa fe. El ll de septiembre, apenas transcurridos
quince días después de su regreso, murió su tío.
2.4. La Dirección de la Expedición Botánica
El día 10 de septiembre de 1808 don José Celestino Mutis dictó,
desde su lecho de muerte, el que habría de conocerse más tarde como
su
|testamento científico
|
112
|. En él
exponía al virrey sus aspiraciones con respecto al futuro de la
Expedición Botánica. El documento, compuesto de dieciséis cláusulas
y un largo epílogo disponía lo que, a su juicio, debería hacerse en
el futuro inmediato con los bienes, la administración y los
proyectos científicos de su magna empresa intelectual.
En cuanto a lo que aquí nos interesa, Mutis disponía la
extinción del cargo de Director de la Expedición Botánica y la
segregación de ésta en cuatro ramos separados, recomendando de una
vez los candidatos a dirigirlos, así como sus respectivas
asignaciones salariales. De este modo, cada uno de los directores
de las nuevas secciones de la antigua Expedición quedaría con un
salario anual de mil pesos, mejorándolos a todos y tratando acaso
de prevenir de este modo eventuales suspicacias.
Los nuevos departamentos y sus titulares serían: Astronomía, a
cargo de Francisco José de Caldas; Botánica, a cargo de Sinforoso
Mutis; Zoología, a cargo de Jorge Tadeo Lozano, quien siempre había
trabajado y seguiría haciéndolo sin remuneración alguna; y la
administración financiera y dirección de pintores, a cargo de
Salvador Rizo
|
113
.
En relación con Sinforoso, estipulaba la postrera voluntad de su
tío:
7a. A cargo de don Sinforoso Mutis correrá todo lo tocante al
ramo de Botánica, teniendo un escrupuloso cuidado de mantener y
conservar con celoso esmero las láminas que están trabajadas y los
herbarios secos, que se irán aumentando, según se fueren
presentando las ocasiones y se contemplen necesarios [ ... ]
14a. Quedando don Sinforoso Mutis encargado de la parte
Botánica, que es la principal de la Expedición y la que ocupa la
mayor parte de la casa, es preciso se traslade a ella, para que
cuide de conservar y mantener en el mejor orden las láminas, los
herbarios y las demás cosas pertenecientes a la Historia Natural
|
114
.
Como puede apreciarse, para el viejo Mutis era bien claro -y no
podría ser de otra manera- que a su sobrino le correspondía la
"parte principal" de la Expedición, lo que no
debe interpretarse, ni mucho menos, como la más ventajosa o la más
fácil. Todo lo contrario. En realidad, sobre los hombros de
Sinforoso estaba descargando el moribundo director el fardo más
oneroso de la Expedición: la tan esperada, reclamada y nunca
terminada tarea de poner en orden y sacar en limpio
|los
abrumadores, desordenados y harto incompletos borradores de la
|Flora de Bogotá y el
|Arcano de la Quinal
|
115
|.
Pero no por ello, ni por las cautelas económicas tomadas
previsivamente por Mutis, se evitaron los resentimientos y malos
entendidos. A los pocos días de su muerte, Francisco J osé de
Caldas hizo llegar al coronel Ramón de Leyva, comisionado por el
virrey para determinar lo concerniente a la Expedición Botánica,
una extensa y venenosa diatriba que, aparte de expresar su profundo
resentimiento por no haber sido designado en el cargo de más
responsabilidad y prestigio, la dirección de la parte Botánica, nos
deja bien en claro el estado de la obra científica del sabio Mutis
al momento de su muerte y, por consiguiente, la magnitud del
compromiso que debía asumir Sinforoso. Dice Caldas en lo
pertinente:
Ahora he penetrado las lagunas y los vacíos que encierra la
|Flora de Bogotá, ahora he visto que no existen sino dos o
tres palmas, que Criptogamia casi está en blanco enteramente, que
las láminas sin números, sin determinaciones no tienen siquiera un
duplicado, que faltan más de la mitad de las negras para el
grabado, que faltan muchas anatomías, que los manuscritos se hallan
en la mayor confusión, que no son otra cosa que borrones, que 48
cuadernillos hacen el fondo de la
|Flora de Bogotá, que las
demás obrillas que ha emprendido durante su vida no son sino
apuntamientos, que el
|Tratado de la Quina no está concluido
sin' en la parte médica, que las descripciones de estas plantas
importantes se hallan en borradores miserables...
Yo dejo a la consideración de los inteligentes si estos
materiales corresponden a las esperanzas y si necesitan de una mano
bien inteligente para ponerlos en orden y formar un edificio
regular de los escombros que ha dejado Mutis. Yo veo que un hombre
sólo no puede con este peso y que el resultado no será segura-
mente feliz. Yo quiero salvar de esta ruina que amenaza ala
|Flora de Bogotá mis trabajos botánicos de la parte
meridional del Virreinato. [ ... ]
Nada pido contra don Sinforoso Mutis. Yo no quiero elevar mi
fortuna sobre las ruinas de otro. Su tío lo puso al frente de la
Expedición, él sabría cómo. [ . . . ]
|
116
Con toda claridad nos muestra Caldas en su memorial tanto sus
suspicacias sobre la capacidad y méritos de Sinforoso para
adelantar la dura tarea que le esperaba, como la descarnada
descripción de ésta: organizar y llenar los ostensibles vacíos de
los borradores, los herbarios y las láminas de la
|Flora de
Bogotá; escribir la parte botánica
|del1ratado de la
Quina, como lo llama Caldas; y poner todo ello en condiciones
de ser publicado para que no se perdiera definitivamente como
aporte original a la ciencia. Ni más ni menos que poner en
ejecución lo que su tío José Celestino había dejado de hacer en los
veinticinco años que estuvo al frente de la Expedición y en sus
cuarenta y cinco de ejercicio de la Botánica. ¡Hay que reconocer
que no era grata ni fácil la tarea de Sinforoso! Más aún si tenemos
en cuenta que el viejo sabio comprometía en ello tanto su propio
honor como el de su inesperado sucesor
|
117
. ¡Y no debemos
olvidar que en la sociedad colonial, el honor valía más que
cualquier otra cosa!
Pues bien, a pesar de las protestas de Caldas, el virrey Amar y
Borbón optó por acoger literalmente las recomendaciones contenidas
en el memorial del moribundo doctor Mutis, encargando
inmediatamente de sus nuevas funciones a cada uno de sus sucesores.
Posteriormente, el 6 de febrero de 1809, Sinforoso Mutis fue
ratificado oficialmente como director científico de la sección
Botánica de la Expedición del Nuevo Reino de Granada
|
118
.
Así las cosas, y como quiera que el decreto virreinal de
reorganización de la Expedición estipulaba la presentación de
informes cuatrimestrales de parte de los nuevos funcionarios, ello
nos permite hacer un seguimiento bastante cercano de las
actividades, proyectos y logros de cada uno de ellos. En cuanto a
lo que aquí nos interesa, los sucesivos informes presentados por
Sinforoso Mutis nos facilitan la reconstrucción de su gestión como
director de la Expedición Botánica. De estos logramos localizar
cuatro: dos de ellos fueron presentados al virrey Amar y Borbón
e127 de julio y e127 de noviembre de 1809, respectivamente
|
119
; otro
fue publicado en el
|Semanario del Nuevo Reino de Granada con
fecha 26 de febrero de 1810; y el más tardío, datado en Cartagena a
30 de septiembre de 1817, forma parte del expediente que, en busca
de la excarcelación de su marido, inició doña Angela María Gama
ante las autoridades de Santafé
|
120
. Los dos últimos
informes, los más detallados y por consiguiente más ilustrativos e
interesantes, pueden verse en el Anexo Documental, numerales 2 y
3.
Un completo, aunque sucinto resumen de la actividad desplegada
por Sinforoso Mutis al frente de la Expedición Botánica, sustentado
en sus propios informes, es lo que nos muestra la Tabla 2 que
insertamos a continuación.
Tabla 2
ACTIVIDADES DESARROLLADAS POR
SINFOROSO MUTIS
AL FRENTE DE LA EXPEDICIÓN BOTÁNICA
1809-1816
|
AÑO
|
ACTIVIDAD
|
|
1809
|
Arreglo de los manuscritos de la
|Historia de los Árboles de
Quina.
Redacción del "Discurso Preliminar".
Elaboración del cuadro sinóptico de las diversas variedades de
quinas neogranadinas.
Aprestamiento de los materiales para elaborar las descripciones
de las quinas.
Organización del herbario y comienzo de su determinación por
comparación de los exicados, las láminas, los apuntes de los
|Diarios de J. C.
Mutis y plantas recién recolectadas.
Conclusión de la Monografía del Género Cinchona según el plan
científico de J. C. Mutis, bajo el título:
|Historia de los
Árboles de Quina
|
|
1810
|
Continuación de labores tendientes a la conclusión de la
|Flora de Bogotá.
Elaboración de un plan de organización de las laminas,
esqueletos y descripciones existentes según el sistema de Linneo.
Comparación de cada lámina con los exicados del herbatario y la
descripción manuscrita de cada planta, en caso de que ésta
existiera en los
|Diarios de J. c.
|Mutis.
Elaboración de las descripciones no contenidas en los
|Diarios .
Comparación de las láminas, esqueletos y descripciones con
plantas recién recolectadas.
Identificación de los géneros nuevo debidamente descritos, con
fines a su publicación.
Publicación en el
|Semanario del Nuevo Reino de Granada
de seis géneros de la
|Flora de Bogotá considerados
nuevos.
Proyecto de preparación y edición de un
|Pródromo de la Flora
de Bogotá.
Continuación de la determinación de todos los géneros y
especies de la
|Flora de Bogotá.
Fijación en las láminas correspondientes de los géneros y
especies determinados.
Continuación de la clasificación de las plantas de la
|Flora, trabajo que se vio dificultado por la situación
política y por la carencia de bibliografía actualizada.
Conclusión e inicio de la puesta en limpio de las primeras
"Cuatro Décadas" de la
|Flora de
Bogotá.
Apresurado inventario y encajonamiento de todo cuanto era de su
cargo en la Expedición Botánica para su remisión a España.
Clausura definitiva de la Expedición Botánica
|
|
1811
|
Continuación de la determinación de todos los géneros y
especies de la
|Flora de Bogotá.
Fijación en las láminas correspondientes de los géneros y
especies determinados
|
|
1813-1815
|
Continuación de la clasificación de las plantas de la
|Flora, trabajo que se vio dificultado por la situación
política y por la carencia de bibliografía actualizada.
|
|
1816
|
Conclusión e inicio de la puesta en limpio de las primeras
"Cuatro Décadas" de la
|Flora de
Bogotá.
Apresurado inventario y encajonamiento de todo cuanto era de su
cargo en la Expedición Botánica para su remisión a España.
Clausura definitiva de la Expedición Botánica
|
Fuentes: ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN (Bogotá).
|Impuestos
varios. 15. f. 705 y 709;
|Semanario del Nuevo Reino de
Granada. (feb. 26) Santafé, 1810; y, HERNÁNDEZ DE ALBA, G.
Historia Documental.
|Op. cit. p. 384-388. Proyecto de
preparación y edición de un
|Pródromo de la Flora de
Bogotá.
Si tenemos en cuenta que la mayor parte de esta actividad
científica se llevó a cabo en medio de las conmociones de la
Independencia hay que reconocer que la capacidad de trabajo, la
tenacidad y la productividad de Sinforoso Mutis resultan más dignas
de admiración que de conmiseración, como ha sido la tónica hasta
hoy
|
121
.
Pero veamos ahora con algún detalle el desarrollo y los
resultados de la actividad que al frente de la sección Botánica de
la Expedición, desempeñó Sinforoso Mutis.
2.5. La obra botánica de Sinforoso Mutis
Como lo hemos podido apreciar en la
|(Tabla 2) tres fueron
los aspectos que concentraron la atención del nuevo director
científico de la Expedición Botánica: la pronta conclusión de la
|Quinología del viejo Mutis, la continuación de la
|Flora
de Bogotá, y la iniciación de la publicación de los resultados
más relevantes de las investigaciones tan largamente maduradas de
la Expedición. Como quiera que estas tareas requirieron una
adecuada planeación y ejecución, y sus resultados fueron diferentes
en concordancia con su grado de desarrollo previo, así como de las
circunstancias en que Sinforoso tuvo que desempeñarlas, conviene
considerarlas por separado
2.5.1. La Quinología
Es bien conocido el interés que prevaleció en la época que aquí
estudiamos por el conocimiento de la quina, sus variedades, sus
zonas de producción, su identificación, su beneficio, sus virtudes
medicinales, su impacto en la economía, etc
|
122
. Por otra parte,
la quinología fue quizás el ramo de la Botánica que con mayor rigor
y resultados cultivó don José Celestino Mutis. De hecho,
prácticamente su única publicación importante fue
|El Arcano de
la Quina, que vio la luz en el célebre
|Papel periódico de la
ciudad de Santa fe de Bogotá entre mayo de 1793 y febrero de
1794
|
123
.
Sobre la base de este texto, si bien en su versión original,
inició Sinforoso Mutis sus actividades como botánico. A los cuatro
capítulos salidos de la pluma de su difunto tío, y los cuales se
ocupaban de la parte médica de la quinología neogranadina, le
añadió dos partes: Una introducción titulada
|Discurso preliminar
del continuador de la Flora de Bogotá, y la Parte Cuarta,
dedicada a la descripción sistemática de las quinas del Nuevo Reino
de Granada
|
124
. Aparte de eso, le cambió el nombre ya
conocido de
|Arcano de la Quina por el de
|Historia de los
Árboles de Quina, acaso, como supone el doctor Pérez Arbeláez,
con el fin de dar la impresión de que se trataba de una obra nueva
,acallando así las permanentes y en ocasiones enconadas críticas
sobre la escasísima producción bibliográfica de Mutis
|
l25
.
En el "Discurso Preliminar" que cubre los
folios I a VI del manuscrito original se ocupa Sinforoso de hacer
un recuento bastante pormenorizado de la vida y obra de José
Celestino Mutis, una presentación resumida de la
|Historia de los
Árboles de Quina acompañada de sus personales consideraciones
sobre las quinas neogranadinas y algunas observaciones críticas
sobre los criterios taxonómicos de su tío en relación con las
|cinchonas .
En este último aspecto, el más interesante para nosotros, pues
nos muestra la existencia de un criterio propio y autónomo de
Sinforoso en relación con la Botánica, éste se atreve a plantear
una reubicación en el esquema mutisiano de la taxonomía de las
|cinchonas de las variedades
|dissimiflora y
|parvijlora, sustentando su recomendación en observaciones e
inferencias de su propia cosecha. Recomienda así mismo la creación
de un género nuevo, Azuzenia", para ubicar esta última
variedad pues, a su juicio, ésta no encaja en ninguno de los
géneros propuestos por José Celestino Mutis
|
l26
. Aparte de su
propia experiencia, Sinforoso trae a colación las autorizadas
opiniones de botánicos tan reconocidos en su tiempo como Vahl,
Jacquin, Cavanilles, y hasta a los mismísimos autores de la
|Flora Peruviana et "'
|Chilensis, Hipólito
Ruiz y Juan José Pabón, archienemigos del extinto director de la
Expedición Botánica neogranadina
|
l27
.
El otro aporte relevante de Sinforoso ala Quinología mutisiana
es el relativo a la parte sistemática, prácticamente inexistente en
los originales que heredara de su tío. De modo que, apoyándose en
las láminas, esas sí plenamente acabadas, al menos en su parte
pictórica, en los esqueletos o exicados existentes en los herbarios
pero, sobre todo, en sus propias observaciones sobre plantas recién
recogidas, Sinforoso Mutis elaboró de su propia mano todo lo
relativo a la taxonomía de las quinas neogranadinas
|
l28
. En cuanto a las
ecuatorianas, su descripción le fue encomendada a Caldas, que era
quien mejor las conocía, ya este respecto bien vale recordar la
autorizada anotación del doctor Pérez Arbeláez, según el cual es
notable la pobreza de sus descripciones, hecho que atribuye al
recelo y la desconfianza que todavía parecía guardar el sabio
payanés en relación con el, en su opinión, advenedizo bumangués
|
l29
.
Aparte de lo anterior, otro elemento destacable en la
sistemática de las quinas de Sinforoso Mutis es el hecho de haber
puesto a la cabeza de las medicinales a la
|Cinchona
cordifolia en lugar de la
|lanceifolia, con la cual
encabezaba José Celestino Mutis su clasificación. Pérez Arbeláez
atribuye esta decisión a tres hipotéticas justificaciones: 1)
"poner como cabeza de la quinología una quina
perfectamente reconocida y descrita por él y por su tío";
2) "dar la primacía a una quina de la provincia de Santa
fe", y 3) "esquivar el litigio sobre la
descripción linneana de la
|Cinchona officinalis"
|
130
|.
Por supuesto que el aporte sistemático de Sinforoso Mutis a la
quinología de la Expedición Botánica no fue perfecto. ), Ya se le
han hecho las inevitables críticas al respecto
|
l31
, pero no se
trata aquí de evaluar
|ex post facto la accidentada y
difícil producción científica de nuestro autor con los parámetros
de la ciencia contemporánea, sino más bien de resaltar cómo, aun en
medio de notorias carencias teóricas, bibliográficas y logísticas,
y en un ambiente social nada propicio a la investigación científica
y, para colmo conmocionado políticamente, pudo este obstinado
intelectual, en buena medida autodidacta, concluir la que siempre
ha sido considerada -desde el punto de vista de la Botánica, al
menos- como la obra cumbre de la Real Expedición Botánica
neogranadina, así los propios acontecimientos políticos que
rodearon su culminación hubiesen postergado por tanto tiempo su
publicación
|
l32
.
2.5.2. La Flora de Bogotá
Si la
|Historia de los Arboles de Quina fue la obra más
acabada y reconocida de Mutis y su Expedición Botánica, la
|Flora
de Bogotá constituyó su más grande frustración. Su dilatada
labor de más de medio siglo de observaciones y apuntes diversos y
dispersos mal podían servir de base firme para una obra tan
ambiciosa como exigente. y la verdad es que ni siquiera cuando se
le dieron todas las facilidades deseables, luego de la aprobación
oficial de la Expedición en 1783, pudo Mutis poner orden en
|sus tan voluminosos como desordenados apuntes. Centrando su
mayor interés en la perfección de las láminas, el aspecto
propiamente botánico, supuestamente en más importante de su empresa
científica, se vio notablemente descuidado. o al menos no tan bien
atendido como fuera de desear.
Pues bien, sobre estas frágiles bases debió Sinforoso emprender
la colosal tarea de rehacer el plan y la obra siempre acariciada y
nunca finalizada de su tío y maestro, la
|Flora de Bogotá,
que habría de ser, ni más ni menos, el más exhaustivo y erudito
catálogo de las plantas de todo el Nuevo Reino de Granada.
Contando con la amplia, exquisita, pero poco útil colección de
más de dos mil láminas, con un rico pero desordenado herbario de
cerca de veintemil exicados, y con unos tan mamotréticos como
anárquicos
|Diarios, inició Sinforoso Mutis su ímproba labor.
¿Por dónde empezar? ¿Cómo trazarse un itinerario viable en medio de
tan apabullante laberinto de datos deshilvanados? . Por algún lado
había que hacerlo, y Sinforoso optó por diseñar una guía
metodológica que lo orientara en medio de semenjante caos.
Comenzó, como parecía natural, por lo más acabado: las láminas.
Sólo que estas, ¡tan bellas!, no contenían una sola información
botánica. Ni siquiera la anatomía de flores y frutos, vital para su
clasificación según el método de Linneo.
Entonces, el primer paso fue identificar cada una de las plantas
representadas en las láminas, completar éstas con el diseño de la
anatomía de flores y frutos, buscar entre los montones de apuntes
de los
|Diarios una eventual descripción preliminar, comparar
las láminas y las descripciones con los exicados correspondientes
del herbario y, cuando era necesario -y casi siempre lo era-,
recurrir a una nueva observación o recolección de la planta para
arriesgar una descripción más o menos satisfactoria.
Pero ahí no paraba todo, era menester entonces recurrir a los
gruesos tomos de las
|Floras ya publicados -no siempre
actualizados, por desgracia- con el fin de determinar las sino-
nimias, perfeccionar la descripción y establecer la novedad del
género o especie que se tenía entre manos para decidir si se
justificaba su inclusión en la
|Flora de Bogotá o cuánto
urgía su publicación, si era una planta novedosa
|
l33
.
¿Cuánto pudo avanzar Sinforoso Mutis en este maremagnun? No
mucho, y menos si a las dificultades ya señaladas le añadimos las
de orden político que pronto vinieron a complicar las cosas. Es
cierto que a comienzos de 1810, con gran optimismo, anunciaba
Sinforoso en el
|Semanario del Nuevo Reino de Granada su
proyecto de editar un Pródromo de la Flora de Bogotá
|
l34
, Pero no es
menos cierto que de las cerca de doscientas descripciones
atribuidas a Sinforoso Mutis que se conservan en el Real Jardín
Botánico de Madrid, apenas algo más del centenar están medianamente
concluidas
|
l35
, y si, como nos lo informa don Guillermo
Hernández de Alba, Sinforoso apenas concluyó "Cuatro
Décadas", con sus láminas, de la
|Flora de Bogotá
|
136
|,
tenemos que reconocer que ese es el magro resultado de su labor,
por cierto harto interrumpida, de más de cinco años. Sobra decir
que la mala suerte de la
|Flora de Bogotá se vio agravada por
los sucesos de la Independencia,
2.5.3. El Semanario del Nuevo Reino de Granada
En su momento, el
|Semanario de Francisco José de Caldas
era el único medio impreso de difusión de las ideas existente en
todo el Nuevo Reino de Granada. Fue, pues, el canal privilegiado
para la propagación de las ideas de la minúscula élite ilustrada
neogranadina. De modo que a él recurrió Sinforoso Mutis para
iniciar su proyecto de publicación progresiva de las plantas
novedosas que fuese identificando en el desarrollo de la
|Flora
de Bogotá.
Fue así como el 26 de febrero de 1810, además de una
"Memoria" en la cual daba cuenta detallada de sus
actividades al frente de la Expedición Botánica, publicó seis
géneros, nuevos a su juicio, de plantas neogranadinas, dedicados,
por lo demás, a ilustres personajes. Así aparecían por primera vez
en letras de molde las primicias de la tan esperada
|Flora de
Bogotá, encarnadas en los géneros
|Amaria, Caldasia, Pombea,
Lozania, Valenzuelia, y, haciéndole una graciosa concesión al
narcisismo,
|Consuegria
|
137
|.
Pero allí se detuvo, o fue obstaculizado por la política, el tan
oportuno como ambicioso proyecto de difusión de la desafortunada
|Flora de Bogotá; y aunque Sinforoso Mutis pretende haber
seguido trabajando juiciosamente en dicha obra, no conocemos más
resultados de su labor que los ya enumerados; a no ser el tan
apresurado como coactivo inventario de los bienes de la Expedición
que lo obligó a hacer Enrile en 1816, presionado a su vez por las
sucesivas instancias de la corte madrileña acerca de la urgencia
del envío a la metrópoli de los resultados de la tan ponderada como
desconocida obra de don José Celestino Mutis y su equipo de
colaboradores
|
l38
.
Con todo, y como ya lo hemos señalado, no ha sido nuestra
intención hacer aquí un tan extemporáneo como inocuo juicio de
responsabilidades a don Sinforoso Mutis, sino más bien exaltar su
obstinación científica en medio de tantas dificultades,
distractores e insoslayables imperativos tanto éticos como
políticos.
Tabla 3
ITINERARIO CIENTÍFICO DE SINFOROSO
MUTIS 1791-1817
Fuentes: AGI.
|Audiencia de Santafé, Lego 667; GREDILLA, F.
|Op cit; y HERNÁNDEZ DE ALBA, G.
|Op. cit.
|
|
AÑO EVENTO
|
|
1791
|
Agregado de la Expedición Botánica
|
|
1794
|
Detenido y desvinculado de la Expedición Botánica.
|
|
1799
|
Asiste al curso de Botánica que se imparte en el Real Hospital
de Cádiz. El l rey autoriza su reincorporación a la Expedición
Botánica.
|
|
1801
|
En calidad de agregado de la Expedición Botánica visita en Real
Jardín Botánico de Madrid.
|
|
1802
|
Regresa a Santafé y se reintegra formalmente a la Expedición
Botánica.
|
|
1803
|
Expedición científica a las provincias de1180. Socorro,
Pamplona, Cartagena e isla de Cuba.
|
|
1808
|
regresa a Santafé y es encargado por disposición testamentaria
de su tío de la dirección científica de la Expedición
Botánica.
|
|
1809
|
Oficia como Director Científico de la 1816.Expedición Botánica
del Nuevo Reino de Granada.
|
|
1816
|
Es detenido y obligado a inventariar y empacar apresuradamente
todas las pertenencias de la Expedición Botánica.
|
|
|
pertenencias de la Expedición Botánica.
|
|
1817
|
Se clausura definitivamente la Real Expedición. Botánica del
Nuevo Reino de Granada.
|
|
68
|
A este respecto vale la pena recordar que en 1789 el cura de
Girón, Felipe Salgar, proponía la creación de "una escuela
pública de primeras letras" en la ciudad, lo cual nos
indica el estado de la educación en la sede de la gobernación
provincial, y, por extensión, en los pueblos y parroquias de su
jurisdicción. V. HERNÁNDEZ DE ALBA, Guillermo
|(Comp.).Documentos
para la historia de la educación en Colombia. Bogotá: Kelly,
1969-1986. T.V. p. 173-185. [En adelante
"Documentos"]
Volver a 68
|
|
69
|
Aunque no se ha podido averiguar con toda certeza la fecha del
traslado de Sinforoso Mutis a Santafé cabe suponer que fue hacia
1784 si tenemos en cuenta que, en carta fechada el 6 de octubre de
1793, José Celestino Mutis le habla a su cuñada, refiriéndose a
Sinforoso, del dinero invertido en "diez años de su
malograda educación". \I:
|Archivo Epistolar. T. 2.
p. 93-95.
Volver a 69
|
|
70
|
AHR/UIS.
|Archivo Municipal de Girón. Judicial:
Inventarios y avalúos de los bienes de la mortuoria de don Manuel
Mutis. Paq. 4. f. 935.
Volver a 70
|
|
71
|
VEZGA, Florentino.
|La Expedición Botánica. Bogotá:
Ministerio de Educación Nacional, 1936. p. 46.
Volver a 71
|
|
72
|
Cabe recordar que el doctor Valenzuela (1756-1834) era oriundo
de Girón, de donde había sido llevado a Santa fe por José Celestino
Mutis bajo cuya tutoría se educó en el Colegio del Rosario, del
cual llegó a ser uno de sus más destacados profesores. V. OTERO
D'COSTA, Enrique. 'armónica vida del R. P. Eloy
Valenzuela". En:
|Estudio. No.11. (jul.).
Bucaramanga, 1932. p. 240-302. Por lo demás, todavía en 1793 J. C.
, Mutis ofrecía a su cuñada interceder ante el doctor Valenzuela
-cura de Bucaramanga desde 1787- para que aceptase continuar con la
educación de su sobrino José, quien había desertado del Colegio del
Rosario. Al respecto, véase la carta de J.
|C. Mutis a doña
Ignacia Consuegra del 12 de enero de 1793 en: Archivo
Epistolar. T. 2. p. 81
Volver a 72
|
|
73
|
) MUTIS DURÁN, F.
|Op. cit. p. 29.
Volver a 73
|
|
74
|
Los estudios de Gramática Latina tenían una duración regular de
tres años. El año escolar se iniciaba en octubre de cada año y
concluía en junio del año siguiente. Así, si Sinforoso y su
hermano iniciaron sus estudios de
|latinidad en octubre de
1786, debieron concluirlos en junio de 1789.
Volver a 74
|
|
75
|
V
|Documentos. T. V p. 102-105.
Volver a 75
|
|
76
|
Fernando Vergara Caicedo había sido discípulo de Eloy
Valenzuela y en su nuevo cargo actuaba como "profesor
substituto" de J. C. Mutis, quien seguía figurando como
profesor titular de la cátedra que él mismo fundara en el año de
1762.
|Ibid. p.104.
Volver a 76
|
|
77
|
V "Plan Provisional para la enseñanza de las
matemáticas en el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, formado de
orden del Excelentísimo señor Arzobispo Virrey; por D. J osé
Celestino Mutis...". En:
|Documentos. T. V p.
110-116.
Volver a 77
|
|
78
|
Prácticamente desde su arribo al Nuevo Reino de Granada J. C.
Mutis se convirtió en el más acérrimo crítico del método y el
contenido de la educación que por entonces se impartía en los
colegios y universidades santafereños. V. SILVA, Renán.
"Mutis y la Cultura Colonial". En:
|Ciencia,
Tecnología y Desarrollo. Vol. 5, No.4. (oct./dic.). Bogotá,
1981. p. 477-494. En la misma línea se encuentra la propuesta de
reforma educativa de Moreno y Escandón contenida en su
"Método provisional e interino de los estudios que han de
observar los colegios de Santa fe por ahora y hasta tanto que se
erige universidad pública o su majestad dispone otra
cosa". V
|Documentos. T. IV p. 195-227.
Volver a 78
|
|
79
|
V PÉREZ ARBELÁEZ, ENRIQUE.
|José Celestino Mutis y la Real
Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Bogotá: ICCH,
1983. p. 117-131.
Volver a 79
|
|
80
|
|Archivo Epistolar. T. 1. p. 438
Volver a 80
|
|
81
|
Carta de J. C. Mutis al virrey Ezpeleta de 27 de octubre de
1791, en: GREDILLA, F.
|Op. cit. p. 166-167
Volver a 81
|
|
82
|
Mediante carta del virrey don José de Ezpeleta a J. C. Mutis de
|11 de noviembre de 1791 se autorizó a éste último la
agregación a la Expedición de Francisco Antonio Zea, sus sobrinos y
Juan Bautista Aguiar, los tres últimos sin sueldo, pero con la
anotación de que "se tendrá presente el mérito que
contraigan". V. DE LAS BARRAS DE ARAGÓN, Francisco.
"Sinforoso Mutis". En: DIAZ PIEDRAHITA, Santiago
y PINTO Es-COBAR, Polidoro. (Ed.).
|José Celestino Mutis.
1732-1982. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1983. p.
102.
Volver a 82
|
|
83
|
.
|Archivo Epistolar. Loc. cit.
Volver a 83
|
|
|
84
|
ARJB.
|Descripciones Botánicas de Sinforoso Mutis. La
serie de descripciones atribuidas a Sinforoso Mutis se inicia con
la del
|Ubillo, fechada en agosto de 1789, pero ésta
constituye un caso aislado. En realidad la serie, en sentido
estricto, se inicia con el
|Bodoquero cuya descripción está
fechada ellO de mayo de 1792. La última descripción de las
correspondientes a este período, debidamente datada, es la del
|Borrachero, del 5 de junio de 1793.
Volver a 84
|
|
85
|
Carta de J. C. Mutis a doña Ignacia Consuegra de16 de octubre
de 1793.
|Archivo Epistolar. T. 2. p. 89-91.
Volver a 85
|
|
86
|
|Documentos. T. \7: p. 418. El jurado del examen estuvo
integrado por los doctores Pedro Pradilla, Joaquín Camacho, Camilo
Torres, don Miguel Rocha, el rector Fernando Caycedo y el
secretario José Ayala. La calificación fue: Aprobó con 4 Ay 1
R."
Volver a 86
|
|
87
|
Carta de Sinforoso Mutis al rey; sin fecha. AGI.
|Audiencia
de Santa fe. Leg. 667.
Volver a 87
|
|
88
|
|Ibid. De la competencia de Sinforoso Mutis como botánico
habla bien la postulación de su candidatura para dirigir la
"granja experimental" que propuso fundar Zea como
parte de su proyecto de transformar la Casa Botánica de Santa fe en
una Academia de Ciencias Naturales. \7: SCHUMACHER, Hermann A.
|Mutis un forjador de la cultura. Bogotá: Ecopetrol, 1984. p.
126-129.
Volver a 88
|
|
89
|
|AGI. Audiencia de Santa fe. Leg. 667. Carta de Sinforoso
Mutis al rey fechada en Cádiz a 7 de enero de 1800.
Volver a 89
|
|
90
|
Carta de Canavilles a J.C.Mutis fechada en Madrid a 18 de
agosto de 1801.En.GREDILLA,F.Op.cit.p.224
Volver a 90
|
|
91
|
Carta de J. C. Mutis a Cavanilles de julio 19 de 1802. En:
|Archivo Epistolar. T. 2. p. 184-187.
Volver a 91
|
|
92
|
Como se sabe, la vacuna contra la viruela había sido divulgada
por Edward Jenner apenas en 1798, y la misión oficial que la
introdujo al Nuevo Reino de Granada, comandada por José Salvany;
llegó a nuestras costas tan sólo en mayo de 1804, es decir, dos
años largos después del desembarco de Sinforoso Mutis en Santa
Marta. "\7: FRIAS NÚÑEZ, Marcelo.
|Enfermedad y sociedad
en la crisis colonial del Antiguo Régimen (Nueva Granada en el
tránsito del siglo XVIII al XIX:
|Las epidemias de
viruelas ) . Madrid: Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, 1992.
Volver a 92
|
|
93
|
Sobre la epidemia de 1802, véase
|Ibid. p. 129-182.
Volver a 93
|
|
94
|
Carta de J. C. Mutis al virrey Pedro Mendinueta. Santa fe, 6 de
junio de 1802. En:
|Archivo Epistolar. T. 2. p.
176-177.
Volver a 94
|
|
95
|
V. FRIAS, M.
|Op. cit. p. 168
Volver a 95
|
|
96
|
V. "Instrucción formada por orden del Superior
Gobierno para solicitar en las haciendas del ganado vacuno de este
Reino, la
|materia vacuna contenida en las viruelas de las
vacas." En:
|Archivo Epistolar. T. 2. p.
182-183.
Volver a 96
|
|
97
|
|Archivo Epistolar. T. 2. p. 204-206.
Volver a 97
|
|
98
|
V.
|Historia Documental. p. 33
Volver a 98
|
|
99
|
El 25 de octubre de 1803 J. C. Mutis solicitó al virrey los
pasaportes requeridos para el viaje a Cuba. "\7:
|Archivo Epistolar. T. 2. p. 205.
Volver a 99
|
|
100
|
|Ibid.
Volver a 100
|
|
101
|
V. cita en MUTIS DURÁN, F.
|Op. cit. p. 37.
Volver a 101
|
|
102
|
"Declaración reservada de Salvador
|Rizo en el
pleito promovido por Sinforoso Mutis por las ganancias de la venta
de las quinas en La Habana. Santa fe, 4 de mayo de 1811."
;En:
|Historia Documental. p. 235
Volver a 102
|
|
103
|
CALDAS, Francisco José. "Botánica". \Memoria
publicada en el
|Semanario del Nuevo Reino de Granada en
1810). En:
|Obras Completas de Francisco José de Caldas, cit.
p. 32.
Volver a 103
|
|
104
|
Con todo, Salvador Rizo hizo publicar en el
|Redactor
Americano del 19 de septiembre de 1808 una nota necrológica
sobre J. C. Mutis en la que se decía de Sinforoso: "Este
joven formado por su sabio tío, acaba de llegar de La Habana el
veinte y siete del anterior, habiendo traído de allí un
considerable acopio de plantas". V
|Historia
Documental. p. 243. 37.
Volver a 104
|
|
105
|
|Ibid. p. 242.
Volver a 105
|
|
106
|
Carta de Sinforoso a J. C. Mutis del 12 de enero de 1808. En:
|Archivo Epistolar. T. 4. p. 70-71.
Volver a 106
|
|
107
|
V "Expediente en que resulta vindicada la conducta de
don José Celestino y don Sinforoso Mutis, en un negocio de quinas
emprendido para auxiliar la construcción del Observa-torio
Astronómico de Bogotá y el proyectado Jardín Botánico anexo.
1811-1812". En:
|Historia Documental. p.
225-267.
Volver a 107
|
|
108
|
|Ibid. . p. 234.
Volver a 108
|
|
109
|
|Ibid. p. 237-245
Volver a 109
|
|
110
|
|Ibid. p. 266-267
Volver a 110
|
|
111
|
|Ibid. p. 244.
Volver a 111
|
|
112
|
"Ultimas disposiciones del director de la Expedición
Botánica relacionadas con el funcionamiento del instituto después
de su muerte". En:
|Historia Documental. p.
82-86.
Volver a 112
|
|
113
|
|Ibid. V. claúsulas 2a. a 9a., p. 82-83.
Volver a 113
|
|
114
|
|Ibid
Volver a 114
|
|
115
|
"Memorial del astrónomo don Francisco José de Caldas
al secretario del virreinato y juez comisionado para los asuntos de
la Expedición Botánica de Santa fe, coronel José Ramón
Leyva". En:
|Ibid. p. 92-100.
Volver a 115
|
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116
|
|Ibid. p. 99. El memorial ocasionado por la rabieta de
Caldas ha determinado para la posteridad una adversa opiniónsobre
nuestro biografiado. Conviene por ello anotar que este,
reconsiderando sus precipitados conceptos, optó bien pronto por
reconciliarse tanto con su extinto benefactor, como con el
inesperado "usurpador". El más temprano y
fehaciente testimonio de ello lo constituye la sentida nota
necrológica que en el mismo mes de septiembre de 1808 publicó en su
|Semanario, a pocos días de la muerte del sabio, así como sus
posteriores y siempre laudatorias opinion es sobre Sinforoso.
Véanse, respectivamente: Artículo necrológico del señor José
Celestino Mutis por don Francisco José de Caldas. Suplemento del
No.37 del
|Semanario del Nuevo Reino de Granada». En:
|Ibid. p. 88-91; y, "Botánica". En:
|Obras completas de Francisco José de Caldas. Bogotá:
Universidad Nacional de Colombia, 1966. p. 25-29; artículo
publicado tambien en el
|Semanario y datado el 25 de febrero
de 1810.
Volver a 116
|
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117
|
En la claúsula 9a. de su testamento estipulaba J. C. Mutis:
"...que en caso que su Majestad apruebe el plan con toda
su distribución que dejó firmado y remitido el día antes de su
muerte al excelentísimo señor Virrey; para la continuación de la
|Flora de Bogotá, era su voluntad se le entregue en calidad
de cesión o donación a don Sinforoso Mutis, su sobrino, toda la
parte de libería que trate de Botánica y demás libros auxiliares en
el supuesto que siga la obra personalmente,
|adelantando el honor
de su tío y el propio suyo en su ilustre ocupación..."
(El subrayado es mío, J. G. R.). \:; "Testamento de don
José Celestino Mutis otorgado por Salvador
|Rizo". .
En:
|Ibid. p. 101-103.
Volver a 117
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118
|
|Ibid.. p. 104-106.
Volver a 118
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119
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AGN.
|Impuestos varios. 15. f. 705 y 709
Volver a 119
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120
|
|Historia Documental. p. 384-388.
Volver a 120
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121
|
Como lo hemos sugerido antes, el famoso memorial de Caldas
originó entre los estudiosos de la Expedición Botánica un
insuperable prejuicio: el de la ineptitud de Sinforoso Mutis.
Bástenos recordar aquí la opinión de Florentino Vezga, el primer
historiador de la Expedición, y que, a nuestro juicio, contribuyó a
reforzar en sus sucesores un equivocado concepto sobre la
personalidad y capacidades de Sinforoso. v: VEZGA, F.
|Op.
cit.. p. 112.
Volver a 121
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122
|
El mejor estudio reciente sobre estos temas, al menos en lo
relativo alas quinas neogranadinas, es la obra postrera de Gonzalo
Hernández de Alba
|Quinas Amargas, citada con
anterioridad.
Volver a 122
|
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123
|
V. GREDILLA, A. F.
|Op. cit. p. 247-248. Aparte de este
conocido trabajo de Mutis publicado en Santa fe, Gredilla menciona
un folleto de 20 páginas publicado en Cádiz en 1792 con el título
"Instrucción formada por un facultativo. . . relativa a
las especies y virtudes de la Quina", así como sendos
resumenes del
|Arcano publicados en el
|Semanario de
Madrid en 1798, y en la
|Gaceta de Guatemala, del 7 y
el13 de septiembre de 1802.
Volver a 123
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124
|
ARJB.
|Historia de los Arboles de Quina. Obra póstuma del
Doctor Don José Celestino Mutis) Célebre naturalista) y Patriarca
de los Botánicos) Director de la Real Expedición Botánica del Nuevo
Reino de Granada) Socio de diferentes Academias de Europa) y
Astrónomo de Su Majestad. Concluída y arreglada por Don Sinforoso
Mutis Consuegra) 11¡dividuo de la misma Real Expedición Botánica) y
nombrado para organizar y publicar la Flora de Bogotá. Año de
1809. Esta obra sólo se público íntegramente en 1957. v:
"Quinas de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de
Granada". En:
|Flora de la Real Expedición Botánica del
Nuevo Reino de Granada. T. 44. Madrid: Ediciones Cultura
Hispánica, 1957.
Volver a 124
|
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125
|
PEREZ Arbeláez, E. "Historia de las Quinas de la Real
Expedición". En:
|Flora de la Real Expedición
Botánica... cit. p.36.
Volver a 125
|
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126
|
|Historia de los Arboles de Quina. cit. f. VI, nota
11
Volver a 126
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127
|
Sobre la enconada disputa de los autores de la
|Flora del
Perú y los simpatizantes y participantes de la Expedición
neogranadina así como sobre los estudios sobre las quinas de J . C.
Mutis, véase; HERNANDEZ DE ALBA, G.
|Quinas Amargas. Op. cit.
p. 187-213.
Volver a 127
|
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128
|
Del rigor científico observado por Sinforoso Mutis habla muy
bien su sistemática comparación de láminas, exicados, descripciones
extraídas de los
|Diarios de Observaciones de su tío, con
plantas vivas o recién colectadas. Un caso bien significativo es su
aplazamiento de la determinación de las láminas de las quinas, en
espera de que estas estuviesen florecidas para poder observar
detalladamente y por sus propios ojos estos elementos,
fundamentales en el sistema taxonómico linneano. Al respecto véase
el "Informe de don Sinforoso Mutis, director científico de
la Expedición Botánica, acerca de los trabajos realizados bajo su
diercción", de julio 27 de 1809. En:
|Historia
Documental. p. 121.
Volver a 128
|
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129
|
V. Nota de Enrique Pérez Arbeláez ala descripción de la
|Cinchona condaminea, en:
|Flora de la Real Expedición
Botánica del Nuevo Reino de Granada. Op. cit. p. 161.
Volver a 129
|
|
130
|
|Ibid.
Volver a 130
|
|
131
|
.
|Ibid.
Volver a 131
|
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132
|
Después de la publicación fraccionada y parcial del
|Arcano
de la Quina que se hiciera en el
|Papel Periódico de Santa
fe, la segunda edición de la parte médica de la Icnología de
Mutis se hizo en Madrid en 1828. V. HERNANDEZ DE
|GREGORIO,
M.
|El Arcano de la Quina. Discurso que contiene la parte médica
de las cuatro especies de Quina oficinales, sus virtudes eminentes
y su legítima preparación. Obra póstuma del Doctor D. José
Celestino Mutis, Director y Gefe de la Expedición Botánica de Santa
Fe de Bogotá en el Nuevo Reino de Granada. Madrid: Ibarra,
1828
Volver a 132 .
|
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133
|
Sobre el "método" de Sinforoso Mutis, véanse
sus
|informes ya citados.
Volver a 133
|
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134
|
|Historia Documental. p.148.
Volver a 134
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135
|
ARJB.
|Descripciones Botánicas de Sinforoso Mutis. Como
quiera que esta serie documental facticia parece recoger tantolas
descripciones originales de Sinforoso como aquellas que tan sólo
transcribió y
|/o completó de las entresacadas de los
|Diarios de su tío, no resulta del todo confiable la
atribución, sustentada sólo en su caligrafía y signatura que, como
hemos dicho, puede referirse tan sólo a su labor de transcriptor de
descripciones ajenas.
Volver a 135
|
|
136
|
|Historia Documental. p. 40.
Volver a 136
|
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137
|
"Memoria 3a". En:
|Continuación del
Semanario del Nuevo Reino de Granada. Imprenta Real de Santa fe
de Bogotá, 1810. p. 21. (La "Memoria" de S. Mutis
forma parte
|del Anexo Documental de esta publicación).
Volver a 137
|
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138
|
Sobre el interés que prevalecía en la corte acerca de la obra
de
|I. C. Mutis y los materiales de la Expedición Botánica
hablan claramente la real resolución del 18 de septiembre y la real
orden del 17 de octubre 17 1816, las cuales urgen la remisión de
"las obras, manuscritos y demás efectos de la
expedición". v:
|Historia Documental. p. 340-342 y
345.
Volver a 138
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