INDICE

2. La obra científica de Sinforoso Mutis

2.1. Estudios y formación científica

Ya desde antes de la muerte de su padre, José y Sinforoso Mutis debieron trasladarse a Santafé para iniciar regularmente sus estudios, pues ni en la incipiente parroquia de Bucaramanga, ni en la pretenciosa pero decadente ciudad de Girón había cómo hacerlo | 68 . De modo que, apenas cumplidos sus diez años, Sinforoso debió enfrentar una nueva y apasionante experiencia: el largo y accidentado viaje desde su aldea natal hasta la capital del virreinato. En sus largas y agotadoras jornadas tuvo Sinfo |roso, por primera vez, la ocasión de observar la embriagante variedad de los paisajes naturales  y humanos de ese país que se desplegaba ente sus ojos, de percibir la infinidad de especies vegetales y animales que estorbaban y adornaban el camino, la actividad del comercio regional que andaba al paso de las arrias de mulas, la sucesión de pueblos y ciudades, y, en fin, el mosaico abigarrado de etnias y costumbres que mostraban en toda su plenitud la grandeza y miseria del Nuevo Reino de Granada. Llegados a Santa fe hacia 1784\ | 69 , los hermanos Mutis tuvieron como primer tutor al doctor Nicolás Cuervo | 70 . Por las mismas calendas hacía su arribo a la capital el doctor Eloy Valenzuela Mantilla, discípulo dilecto del sabio Mutis, exprofesor de Filosofía Natural en el Colegio del Rosario y primer secretario de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Valenzuela abandonaba a su maestro y amigo en Mariquita, sede inicial de la Expedición, para retomar en la corte virreinal su interrumpida carrera docente: el virrey don José de Ezpeleta acababa de designarlo preceptor de sus hijos | 71 . Debido a ello, durante tres años ejerció Valenzuela nuevamente como docente en Santa fe, y esta vez a nivel de "primeras letras", De este modo, los pequeños José y Sinforoso Mutis, quienes recién llegaban a la capital desde su remota y morada patria chica en busca de sus primeros conocimientos, pudieron contar, ellos también, con un inmejorable preceptor | 72 , a mediados de 1786 los hermanos Mutis fueron admitidos en el muy elitista Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario | 73 , donde iniciaron sus estudios de |latinidad (gramática, prosodia y retórica latinas ), que debieron concluir a mediados de 1789 | 74 ,

Una vez concluida su formación básica, Sinforoso Mutis inició el ciclo de |filosofía, optando por la Filosofía Natural, o "moderna", Para su fortuna estos estudios, bajo la denominación de Cátedra de Matemáticas, habían sido restituidos en el Colegio del Rosario desde 1786 | 75 a solicitud del profesor Fernando Vergara, quien desde entonces la regentaba | 76 . En realidad, el nuevo curso de matemáticas, además de impartir los conocimientos propios de estas disciplinas, era una iniciación -bastante rigurosa para su tiempo- en las ciencias naturales. La física y la astronomía, por ejemplo, eran parte de su contenido | 77 . Como se puede apreciar, al optar por esta línea de formación, ajena al plan de estudios convencional y tradicional, Sinforoso daba claras muestras de su vocación científica, alejándose de una vez de la tan criticada como persistente "filosofía paripatética" aún en boga | 78 .

En 1791 la Expedición Botánica, que desde su fundación en 1783 había tenido su sede en Mariquita, debió trasladarse . por decisión del virrey Ezpeleta a Santafé | 79 , Desde comienzos de 1789 don José Celestino Mutis había solicitado al entonces virrey Caballero y Góngora la vinculación de sus tres sobrinos a la Expedición | 80 , Su deseo no fue satisfecho por entonces, pero una vez instalado en Santa fe, y dado que dos de sus sobrinos se encontraban en la ciudad, don José Celestino insistió en su solicitud | 81 , la cual fue positivamente resuelta esta vez, autorizándose la agregación de José y Sinforoso Mutis a la Real Expedición Botánica en calidad de aprendices de pintores | 82 . Pero no se trataba tan sólo de que aprendiesen a dibujar plantas. Como lo había expresado en su carta de 1789, lo que el viejo sabio deseaba era "depositar en ellos por herencia mis tales cuales conocimientos en Historia Natural, Medicina y Astronomía..." | 83 . Como quien dice, hacer de ellos los legítimos y privilegiados sucesores de su más valioso legado: su inusual y envidiable formación científica. Pero claro, por muy buenos deseos que se tengan, una vocación no se impone. Poco tiempo después, José prefirió regresar a Bucaramanga, mientras Sinforoso reforzaba su formación científica con el aprendizaje de la Historia Natural al lado del más calificado y reconocido científico y educador del Nuevo Reino de Granada.

Así pues, entre finales de 1791 y mediados de 1793, Sinforoso Mutis se dedicó con empeño al estudio teórico y práctico de la Botánica al lado de su tío | 84 . Sin embargo, al iniciarse el año escolar de 1793, el aventajado aprendiz de Historia Natural decidió reincorporarse a sus estudios formales en el Colegio del Rosario. La inesperada determinación de su sobrino no fue del agrado del director de la Casa Botánica, quien se apresuró a escribirle a su cuñada poniéndole de presente el carácter insumiso de Sinforoso: "El, como niño voluntario soy soberbio, no quiere entender que para labrarnos la fortuna es menester acomodarnos al genio de quienes nos gobiernan..." | 85 . Pero el joven e impetuoso estudiante no estaba hecho para someterse a otro genio que no fuera el suyo, de modo que en octubre de 1793 inició estudios de Derecho.

Y aunque el amargo resentimiento del viejo sabio le había augurado el más rotundo fracaso, lo cierto es que Sinforoso concluyóexitosamente su primer año escolar aprobando sus exámenes de Derecho Civil el 7 de julio de 1794 | 86 . Pero este sería el postrer acto académico en el proceso de educación formal de Sinforoso Mutis, pues en lo que sí no se había equivocado el previsivo tío y bien informado asesor del virrey era en sus fundados temores por la seguridad de su alebrestado sobrino, quien fue apresado en agosto de ese mismo año por orden de la Real Audiencia, como ya hemos visto.

Vinieron luego los años de prisión y destierro, pero apenas pudo lograr su libertad, Sinforoso Mutis se apresuró a matricularse en el curso de Botánica que impartió en el año de 1799 el profesor Francisco Arjona en el Hospital Real de Cádiz | 87 , el mismo en el que había hecho sus primeras armas de médico y cirujano el ahora célebre doctor Mutis. Poco tiempo después Sinforoso pidió y obtuvo su restitución a la Expedición Botánica | 88 , así como la autorización real para permanecer durante un tiempo, en plan de estudios, en Europa | 89 . Aprobada también su segunda solicitud, Sinforoso se desplazó a Madrid en compañía de Francisco Antonio Zea. Tuvo entonces la oportunidad de conocer el recién inaugurado Real Jardín Botánico y de relacionarse con su director, don Antonio Cavanilles, viejo amigo de su tío | 90 . Allí permaneció como alumno y protegido de Cavanilles hasta finales de 1801 | 91 .

2.2. La introducción de la vacuna

A comienzos de 1802 Sinforoso estaba de vuelta en la Nueva Granada. De su equipaje formaban parte, además de las inevitables novedades bibliográficas ávidamente solicitadas por su tío, las primeras muestras de vacuna contra la viruela de que se tuviera noticia por estas tierras | 92 . De ello daba noticias al virrey Mendinueta don José Celestino Mutis con el ánimo de apaciguar su comprensible alarma por la inatajable epidemia que a mediados de 1802 tocaba a las puertas de Santafé | 93 . Al respecto decía Mutis:

Al momento de haber llegado a Santa Marta mi sobrino don Sinforoso me avisó traer consigo la materia de la vacuna y la instrucción impresa, ofreciéndome remitírmela desde Mompox. Así lo ejecutó encargando de la conducción del cajón a don Bernardo Pardo... | 94

Desafortunadamente los avatares del largo viaje y la precaria forma de conducción de la vacuna hicieron que esta llegara a Santa fe completamente deteriorada | 95 , pero por lo menos la |instrucción impresa de la cual había sido portador Sinforoso permitió que su tío adaptara para el uso local una de su propia cosecha, a fin de localizar y utilizar la pus vacuna en el tratamiento de la epidemia | 96 .

Pero más que la frustración de las intenciones filantrópicas de Sinforoso Mutis, lo que nos interesa resaltar aquí es su admirable sentido de la precaución y la oportunidad, pues, de haberse podido conservar adecuadamente la materia vacuna, los beneficios, para la apestada población neogranadina hubiesen sido inmensos, pero aun ante el deterioro de la vacuna su intención altruista nos indica, además, su espíritu alerta y preparado para avizorar las innovaciones científicas de las metrópolis que podían adoptarse y adaptarse en nuestro medio para beneficio de todos.

2.3. La expedición a las provincias del norte del Nuevo Reino de Granada y la isla de Cuba

Una vez en Santa fe, Sinforoso Mutis se reintegró a plenitud en las labores de la Expedición Botánica; y poco tiempo después, el 19 abril de 1803 partió nuevamente, a instancias de su tío, a recorrer las provincias del norte del Nuevo Reino de Granada: el Socorro, Girón, Mompox y Cartagena. Lo acompañaban los pintores Francisco Mancera y Antonio Lozano, y el joven herbolario.

Dos razones de peso justificaban el nuevo periplo de Sinforoso. La primera de ellas era de tipo científico, por cuanto su tío, queriendo restaurar y completar sus herbarios y apuntes deteriorados por los azares del tiempo y la trashumancia, tuvo a bien organizar dos nuevas expediciones botánicas. Una, al mando de Sinforoso, debía recorrer los territorios del norte neogranadino y la isla de Cuba. La otra, cuyo único miembro era Caldas, debía recorrer las provincias del sur: Popayán y Quito, regresándose por el Chocó, cruzando el istmo de Panamá y reuniéndose con la expedición de Sinforoso en Cartagena, para luego explorar juntos los Montes de María, de vuelta a Santa fe. Al menos ese era el plan que le exponía don José Celestino Mutis al virrey Amar en 1a carta fechada en Santa fe el 25 de octubre de 1803 | 97 .

La segunda razón de la expedición de Sinforoso era de tipo comercial. Desde 1791 existían en los depósitos de la Casa Botánica un buen número de zurrones de cascarilla de quina, embodegados por el sabio Mutis para su añejamiento, con el cual, según sus tesis quinológicas, se potenciaría su virtud curativa. Estando por el año de 1803 empeñado el director de la Expedición Botánica en la construcción del observatorio astronómico de Santa fe, se encontraba urgido de recursos económicos para continuar su obra. Sinforoso, que ya en dos ocasiones había recalado el La Habana y conocía bien su activísimo mercado, se ofreció para vender en la isla el específico, con mayores ventajas que en Cartagena | 98 . Acogida su propuesta, se le hizo llegar la quina al puerto caribeño, escala final de su recorrido por las provincias del norte, ya comienzos de 1804 se embarcó con sus acompañantes con rumbo a Cuba | 99 . Pero volviendo a los propósitos científicos de la expedición de Sinforoso Mutis, estos habían sido claramente estipulados por su tío, y se podrían resumir en tres: 1) "recoger plantas desecadas y semillas por las Provincias del Reino" visitadas; 2) una vez en Cuba seguir haciendo lo mismo, solo que “acopiando sus colecciones dobles para remitir desde allí unas al Real Jardín Botánico, y traer consigo duplicados para el uso de esta Expedición"; 3) traer de La Habana materia vacuna reciente, a fin de prevenir futuras epidemias de viruela, y; ante el desafortunado   fracaso de su intento anterior, procurar transportarla tanto en ampollas de vidrio, como "inoculada sucesivamente de brazo en brazo en los tres jóvenes de su compañía" | 1OO .

De esta carta de intenciones, sin embargo, todo parece indicar que sólo la segunda se cumplió a cabalidad. Al menos eso invocaba siempre Sinforoso en su defensa, exhibiendo a su favor un manoseado recorte de la |Gaceta de Madrid del 16 de junio de 1807 referente a los adelantos del Real Jardín Botánico madrileño y que, en lo pertinente, decía:

En diez años no se puede publicar todo lo nuevo e interesante que contiene el herbario del Jardín. Sucesivamente se ha enriquecido, ya con las preciosas plantas que le han tributado muchos de los célebres viajeros y naturalistas, ya con las que han remitido los correspondientes del Jardín, entre quienes se distingue particularmente don Sinforoso Mutis... | 101

El primero y más importante objetivo de la expedición se cumplió sólo muy parcialmente, si tenemos en cuenta que Sinforoso tan sólo entregó al mayordomo de la Casa Botánica 68 diseños de plantas elaborados por sus pintores y que, según el propio Salvador |Rizo, de él "el señor Director no recibió nada de escrito, su correspondencia no contenía nada de científico" | 1O2 . En su favor, Sinforoso argumentaba haber sufrido un naufragio al llegar a Cuba en el que, al decir de Caldas, "salvando la vida, perdió la colección de plantas que había verificado", pero que aun así, "en Cuba volvió a formar su herbario, e hizo remisiones numerosas de esqueletos y semillas al célebre Cavanilles, como Director del Real Jardín" | 1O3 . Así pues, la expedición de Sinforoso en lo tocante a la Botánica parece haber resultado más provechosa para el Real Jardín Botánico de Madrid que para la colección de la Casa Botánica de Santafé | l04 .

En cuanto a la idea de volver a traer la vacuna antivariólica, esta vez de La Habana, para la fecha del regreso de Sinforoso este propósito resultaba supérfluo, pues, como hemos visto, desde 1804, a poco de su partida para Cuba, arribó a Cartagena la Expedición de la vacuna encabezada por Salvany.

Y finalmente, en lo concerniente a la comercialización de las quinas no cabe duda que Sinforoso actuó muy eficazmente, como quiera que esta actividad le dejó a la Expedición Botánica una ganancia neta cercana a los once mil pesos, una suma muy respetable en la época | lO5 . Sólo que estos fueron consumidos con creces por su dilatada estancia en Cuba. y es que, como ya sabemos, Sinforoso no se dedicó en La Habana únicamente al comercio y la Botánica, pues allí le sobró tiempo para cultivar el amor, para fundar un hogar, y hasta para ver nacer y morir a su primogénito José Celestino Mutis Gama | 1O6 . Todo ello dio sobrados motivos al celoso mayordomo de la Expedición Botánica y más tarde albacea de su extinto director, don Salvador Rizo, para negarse apagarle a Sinforoso su pretendida participación en las ganancias de las quinas | lO7 .

Ese sería el origen de un desapacible alegato judicial mediante el cual un Sinforoso Mutis prepotente y ensoberbecido por los altos cargos a que lo había elevado la naciente república, acorraló al envejecido Rizo hasta obligarlo a renunciar a la mayordomía y el albaceazgo, cargos que reflejaban con toda claridad la confianza absoluta que en él había depositado por más de cuarenta años el extinto director de la Expedición Botánica.

Con el fin de refutar los sólidos argumentos de Rizo, según el cual las pretenciones científicas de la expedición a Cuba no habían sido más que el mascarón de proa de una empresa eminentemente mercantil | lO8 , Sinforoso decidió contraatacar con un feroz libelo contra Rizo | lO9 y con testimonios a su favor como el de Caldas, que de su más enconado rival había pasado a convertirse en su más incondicional aliado, hasta el punto de que, a solicitud del propio Sinforoso, produjo una laudatoria carta |ad hoc en la cual ratificaba el carácter científico de la : expedición a Cuba y se declaraba admirado de que Sinforoso ! hubiese podido descubrir "cuatro o cinco géneros nuevos y muchas especies preciosas. .. en una isla visitada por tantos botánicos y últimamente por Humboldt y Bonpland" | 110 .

Apoyándose en este precario documento, producido a sus instancias, Sinforoso alegaría más tarde ( ¿ a falta de argumentos más sólidos?):

Mas sobre todo, lo cierto y constante es que a sólo beneficio, de mi vigilancia y exactitud pudieron ser suficientes los cinco  años [de permanencia en Cuba] de que se me hace cargo, a1 descubrir y clasificar en una isla frecuentada por botánicos de  primera nota, cinco géneros de plantas nuevas y otras preciosidades, según lo expone con admiración el facultativo Caldas | lll ,

Como puede apreciarse, aparte de parafrasear a Caldas, Sinforoso no agrega nada nuevo ni más convincente a su argumentación. Uno tiene derecho a preguntarse entonces, ¿por qué no se toma siquiera la molestia de enumerar los géneros nuevos de cuyo descubrimiento tanto se jactaba? , ¡Es lo menos que cabría esperar en una disputa presuntamente científica!

Pero en fin, como era de esperarse en un pleito que enfrentaba a un coronel del ejército patriota y diputado a la Asamblea Legislativa con un oscuro, aunque eficiente funcionario, Sinforoso se salió con la suya en sus pretenciones económicas, Pero, a decir verdad, su imagen moral y; sobre todo, científica, no resulta muy favorecida, al  menos desde la mirada retrospectiva e implacable de la historia.

  Pero como tanto de las debilidades como de las virtudes del los hombres se nutre el género biográfico, ocupémonos ahora de los logros efectivos y tangibles de Sinforoso Mutis al frente de la Expedición Botánica.

Como hemos visto, la estancia de Sinforoso en Cuba se prolongó por más de cinco años, pues apenas el 27 de agosto de 1808 estuvo de vuelta en Santa fe. El ll de septiembre, apenas transcurridos quince días después de su regreso, murió su tío.

2.4. La Dirección de la Expedición Botánica

El día 10 de septiembre de 1808 don José Celestino Mutis dictó, desde su lecho de muerte, el que habría de conocerse más tarde como su |testamento científico | 112 |. En él exponía al virrey sus aspiraciones con respecto al futuro de la Expedición Botánica. El documento, compuesto de dieciséis cláusulas y un largo epílogo disponía lo que, a su juicio, debería hacerse en el futuro inmediato con los bienes, la administración y los proyectos científicos de su magna empresa intelectual.

En cuanto a lo que aquí nos interesa, Mutis disponía la extinción del cargo de Director de la Expedición Botánica y la segregación de ésta en cuatro ramos separados, recomendando de una vez los candidatos a dirigirlos, así como sus respectivas asignaciones salariales. De este modo, cada uno de los directores de las nuevas secciones de la antigua Expedición quedaría con un salario anual de mil pesos, mejorándolos a todos y tratando acaso de prevenir de este modo eventuales suspicacias.

Los nuevos departamentos y sus titulares serían: Astronomía, a cargo de Francisco José de Caldas; Botánica, a cargo de Sinforoso Mutis; Zoología, a cargo de Jorge Tadeo Lozano, quien siempre había trabajado y seguiría haciéndolo sin remuneración alguna; y la administración financiera y dirección de pintores, a cargo de Salvador Rizo | 113 .

En relación con Sinforoso, estipulaba la postrera voluntad de su tío:

7a. A cargo de don Sinforoso Mutis correrá todo lo tocante al ramo de Botánica, teniendo un escrupuloso cuidado de mantener y conservar con celoso esmero las láminas que están trabajadas y los herbarios secos, que se irán aumentando, según se fueren presentando las ocasiones y se contemplen necesarios [ ... ]

14a. Quedando don Sinforoso Mutis encargado de la parte Botánica, que es la principal de la Expedición y la que ocupa la mayor parte de la casa, es preciso se traslade a ella, para que cuide de conservar y mantener en el mejor orden las láminas, los herbarios y las demás cosas pertenecientes a la Historia Natural | 114 .

Como puede apreciarse, para el viejo Mutis era bien claro -y no podría ser de otra manera- que a su sobrino le correspondía la "parte principal" de la Expedición, lo que no debe interpretarse, ni mucho menos, como la más ventajosa o la más fácil. Todo lo contrario. En realidad, sobre los hombros de Sinforoso estaba descargando el moribundo director el fardo más oneroso de la Expedición: la tan esperada, reclamada y nunca terminada tarea de poner en orden y sacar en limpio |los abrumadores, desordenados y harto incompletos borradores de la |Flora de Bogotá y el |Arcano de la Quinal | 115 |.

Pero no por ello, ni por las cautelas económicas tomadas previsivamente por Mutis, se evitaron los resentimientos y malos entendidos. A los pocos días de su muerte, Francisco J osé de Caldas hizo llegar al coronel Ramón de Leyva, comisionado por el virrey para determinar lo concerniente a la Expedición Botánica, una extensa y venenosa diatriba que, aparte de expresar su profundo resentimiento por no haber sido designado en el cargo de más responsabilidad y prestigio, la dirección de la parte Botánica, nos deja bien en claro el estado de la obra científica del sabio Mutis al momento de su muerte y, por consiguiente, la magnitud del compromiso que debía asumir Sinforoso. Dice Caldas en lo pertinente:

Ahora he penetrado las lagunas y los vacíos que encierra la |Flora de Bogotá, ahora he visto que no existen sino dos o tres palmas, que Criptogamia casi está en blanco enteramente, que las láminas sin números, sin determinaciones no tienen siquiera un duplicado, que faltan más de la mitad de las negras para el grabado, que faltan muchas anatomías, que los manuscritos se hallan en la mayor confusión, que no son otra cosa que borrones, que 48 cuadernillos hacen el fondo de la |Flora de Bogotá, que las demás obrillas que ha emprendido durante su vida no son sino apuntamientos, que el |Tratado de la Quina no está concluido sin' en la parte médica, que las descripciones de estas plantas importantes se hallan en borradores miserables...

Yo dejo a la consideración de los inteligentes si estos materiales corresponden a las esperanzas y si necesitan de una mano bien inteligente para ponerlos en orden y formar un edificio regular de los escombros que ha dejado Mutis. Yo veo que un hombre sólo no puede con este peso y que el resultado no será segura- mente feliz. Yo quiero salvar de esta ruina que amenaza ala |Flora de Bogotá mis trabajos botánicos de la parte meridional del Virreinato. [ ... ]

Nada pido contra don Sinforoso Mutis. Yo no quiero elevar mi fortuna sobre las ruinas de otro. Su tío lo puso al frente de la Expedición, él sabría cómo. [ . . . ] | 116

Con toda claridad nos muestra Caldas en su memorial tanto sus suspicacias sobre la capacidad y méritos de Sinforoso para adelantar la dura tarea que le esperaba, como la descarnada descripción de ésta: organizar y llenar los ostensibles vacíos de los borradores, los herbarios y las láminas de la |Flora de Bogotá; escribir la parte botánica |del1ratado de la Quina, como lo llama Caldas; y poner todo ello en condiciones de ser publicado para que no se perdiera definitivamente como aporte original a la ciencia. Ni más ni menos que poner en ejecución lo que su tío José Celestino había dejado de hacer en los veinticinco años que estuvo al frente de la Expedición y en sus cuarenta y cinco de ejercicio de la Botánica. ¡Hay que reconocer que no era grata ni fácil la tarea de Sinforoso! Más aún si tenemos en cuenta que el viejo sabio comprometía en ello tanto su propio honor como el de su inesperado sucesor | 117 . ¡Y no debemos olvidar que en la sociedad colonial, el honor valía más que cualquier otra cosa!

Pues bien, a pesar de las protestas de Caldas, el virrey Amar y Borbón optó por acoger literalmente las recomendaciones contenidas en el memorial del moribundo doctor Mutis, encargando inmediatamente de sus nuevas funciones a cada uno de sus sucesores. Posteriormente, el 6 de febrero de 1809, Sinforoso Mutis fue ratificado oficialmente como director científico de la sección Botánica de la Expedición del Nuevo Reino de Granada | 118 .

Así las cosas, y como quiera que el decreto virreinal de reorganización de la Expedición estipulaba la presentación de informes cuatrimestrales de parte de los nuevos funcionarios, ello nos permite hacer un seguimiento bastante cercano de las actividades, proyectos y logros de cada uno de ellos. En cuanto a lo que aquí nos interesa, los sucesivos informes presentados por Sinforoso Mutis nos facilitan la reconstrucción de su gestión como director de la Expedición Botánica. De estos logramos localizar cuatro: dos de ellos fueron presentados al virrey Amar y Borbón e127 de julio y e127 de noviembre de 1809, respectivamente | 119 ; otro fue publicado en el |Semanario del Nuevo Reino de Granada con fecha 26 de febrero de 1810; y el más tardío, datado en Cartagena a 30 de septiembre de 1817, forma parte del expediente que, en busca de la excarcelación de su marido, inició doña Angela María Gama ante las autoridades de Santafé | 120 . Los dos últimos informes, los más detallados y por consiguiente más ilustrativos e interesantes, pueden verse en el Anexo Documental, numerales 2 y 3.

Un completo, aunque sucinto resumen de la actividad desplegada por Sinforoso Mutis al frente de la Expedición Botánica, sustentado en sus propios informes, es lo que nos muestra la Tabla 2 que insertamos a continuación.

Tabla 2
ACTIVIDADES DESARROLLADAS POR SINFOROSO MUTIS
AL FRENTE DE LA EXPEDICIÓN BOTÁNICA
1809-1816
AÑO ACTIVIDAD
1809
  • Arreglo de los manuscritos de la |Historia de los Árboles de Quina.
  • Redacción del "Discurso Preliminar".
  • Elaboración del cuadro sinóptico de las diversas variedades de quinas neogranadinas.
  • Aprestamiento de los materiales para elaborar las descripciones de las quinas.
  • Organización del herbario y comienzo de su determinación por comparación de los exicados, las láminas, los apuntes de los |Diarios de J. C.
  • Mutis y plantas recién recolectadas.
  • Conclusión de la Monografía del Género Cinchona según el plan científico de J. C. Mutis, bajo el título: |Historia de los Árboles de Quina
  • 1810
  • Continuación de labores tendientes a la conclusión de la |Flora de Bogotá.
  • Elaboración de un plan de organización de las laminas, esqueletos y descripciones existentes según el sistema de Linneo. Comparación de cada lámina con los exicados del herbatario y la descripción manuscrita de cada planta, en caso de que ésta existiera en los |Diarios de J. c. |Mutis.
  • Elaboración de las descripciones no contenidas en los |Diarios .
  • Comparación de las láminas, esqueletos y descripciones con plantas recién recolectadas.
  • Identificación de los géneros nuevo debidamente descritos, con fines a su publicación.
  • Publicación en el |Semanario del Nuevo Reino de Granada de seis géneros de la |Flora de Bogotá considerados nuevos.
  • Proyecto de preparación y edición de un |Pródromo de la Flora de Bogotá.
  • Continuación de la determinación de todos los géneros y especies de la |Flora de Bogotá.
  • Fijación en las láminas correspondientes de los géneros y especies determinados.
  • Continuación de la clasificación de las plantas de la |Flora, trabajo que se vio dificultado por la situación política y por la carencia de bibliografía actualizada.
  • Conclusión e inicio de la puesta en limpio de las primeras "Cuatro Décadas" de la |Flora de Bogotá.
  • Apresurado inventario y encajonamiento de todo cuanto era de su cargo en la Expedición Botánica para su remisión a España.
  • Clausura definitiva de la Expedición Botánica
  • 1811
  • Continuación de la determinación de todos los géneros y especies de la |Flora de Bogotá.
  • Fijación en las láminas correspondientes de los géneros y especies determinados
  • 1813-1815
  • Continuación de la clasificación de las plantas de la |Flora, trabajo que se vio dificultado por la situación política y por la carencia de bibliografía actualizada.
  • 1816
  • Conclusión e inicio de la puesta en limpio de las primeras "Cuatro Décadas" de la |Flora de Bogotá.
  • Apresurado inventario y encajonamiento de todo cuanto era de su cargo en la Expedición Botánica para su remisión a España.
  • Clausura definitiva de la Expedición Botánica
  •  

    Fuentes: ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN (Bogotá). |Impuestos varios. 15. f. 705 y 709; |Semanario del Nuevo Reino de Granada. (feb. 26) Santafé, 1810; y, HERNÁNDEZ DE ALBA, G. Historia Documental. |Op. cit. p. 384-388. Proyecto de preparación y edición de un |Pródromo de la Flora de Bogotá.

    Si tenemos en cuenta que la mayor parte de esta actividad científica se llevó a cabo en medio de las conmociones de la Independencia hay que reconocer que la capacidad de trabajo, la tenacidad y la productividad de Sinforoso Mutis resultan más dignas de admiración que de conmiseración, como ha sido la tónica hasta hoy | 121 .

    Pero veamos ahora con algún detalle el desarrollo y los resultados de la actividad que al frente de la sección Botánica de la Expedición, desempeñó Sinforoso Mutis.

    2.5. La obra botánica de Sinforoso Mutis

    Como lo hemos podido apreciar en la |(Tabla 2) tres fueron los aspectos que concentraron la atención del nuevo director científico de la Expedición Botánica: la pronta conclusión de la |Quinología del viejo Mutis, la continuación de la |Flora de Bogotá, y la iniciación de la publicación de los resultados más relevantes de las investigaciones tan largamente maduradas de la Expedición. Como quiera que estas tareas requirieron una adecuada planeación y ejecución, y sus resultados fueron diferentes en concordancia con su grado de desarrollo previo, así como de las circunstancias en que Sinforoso tuvo que desempeñarlas, conviene considerarlas por separado

    2.5.1. La Quinología

    Es bien conocido el interés que prevaleció en la época que aquí estudiamos por el conocimiento de la quina, sus variedades, sus zonas de producción, su identificación, su beneficio, sus virtudes medicinales, su impacto en la economía, etc | 122 . Por otra parte, la quinología fue quizás el ramo de la Botánica que con mayor rigor y resultados cultivó don José Celestino Mutis. De hecho, prácticamente su única publicación importante fue |El Arcano de la Quina, que vio la luz en el célebre |Papel periódico de la ciudad de Santa fe de Bogotá entre mayo de 1793 y febrero de 1794 | 123 .

    Sobre la base de este texto, si bien en su versión original, inició Sinforoso Mutis sus actividades como botánico. A los cuatro capítulos salidos de la pluma de su difunto tío, y los cuales se ocupaban de la parte médica de la quinología neogranadina, le añadió dos partes: Una introducción titulada |Discurso preliminar del continuador de la Flora de Bogotá, y la Parte Cuarta, dedicada a la descripción sistemática de las quinas del Nuevo Reino de Granada | 124 . Aparte de eso, le cambió el nombre ya conocido de |Arcano de la Quina por el de |Historia de los Árboles de Quina, acaso, como supone el doctor Pérez Arbeláez, con el fin de dar la impresión de que se trataba de una obra nueva ,acallando así las permanentes y en ocasiones enconadas críticas sobre la escasísima producción bibliográfica de Mutis | l25 .

    En el "Discurso Preliminar" que cubre los folios I a VI del manuscrito original se ocupa Sinforoso de hacer un recuento bastante pormenorizado de la vida y obra de José Celestino Mutis, una presentación resumida de la |Historia de los Árboles de Quina acompañada de sus personales consideraciones sobre las quinas neogranadinas y algunas observaciones críticas sobre los criterios taxonómicos de su tío en relación con las |cinchonas .

    En este último aspecto, el más interesante para nosotros, pues nos muestra la existencia de un criterio propio y autónomo de Sinforoso en relación con la Botánica, éste se atreve a plantear una reubicación en el esquema mutisiano de la taxonomía de las |cinchonas de las variedades |dissimiflora y |parvijlora, sustentando su recomendación en observaciones e inferencias de su propia cosecha. Recomienda así mismo la creación de un género nuevo, Azuzenia", para ubicar esta última variedad pues, a su juicio, ésta no encaja en ninguno de los géneros propuestos por José Celestino Mutis | l26 . Aparte de su propia experiencia, Sinforoso trae a colación las autorizadas opiniones de botánicos tan reconocidos en su tiempo como Vahl, Jacquin, Cavanilles, y hasta a los mismísimos autores de la |Flora Peruviana et "' |Chilensis, Hipólito Ruiz y Juan José Pabón, archienemigos del extinto director de la Expedición Botánica neogranadina | l27 .

    El otro aporte relevante de Sinforoso ala Quinología mutisiana es el relativo a la parte sistemática, prácticamente inexistente en los originales que heredara de su tío. De modo que, apoyándose en las láminas, esas sí plenamente acabadas, al menos en su parte pictórica, en los esqueletos o exicados existentes en los herbarios pero, sobre todo, en sus propias observaciones sobre plantas recién recogidas, Sinforoso Mutis elaboró de su propia mano todo lo relativo a la taxonomía de las quinas neogranadinas | l28 . En cuanto a las ecuatorianas, su descripción le fue encomendada a Caldas, que era quien mejor las conocía, ya este respecto bien vale recordar la autorizada anotación del doctor Pérez Arbeláez, según el cual es notable la pobreza de sus descripciones, hecho que atribuye al recelo y la desconfianza que todavía parecía guardar el sabio payanés en relación con el, en su opinión, advenedizo bumangués | l29 .

    Aparte de lo anterior, otro elemento destacable en la sistemática de las quinas de Sinforoso Mutis es el hecho de haber puesto a la cabeza de las medicinales a la |Cinchona cordifolia en lugar de la |lanceifolia, con la cual encabezaba José Celestino Mutis su clasificación. Pérez Arbeláez atribuye esta decisión a tres hipotéticas justificaciones: 1) "poner como cabeza de la quinología una quina perfectamente reconocida y descrita por él y por su tío"; 2) "dar la primacía a una quina de la provincia de Santa fe", y 3) "esquivar el litigio sobre la descripción linneana de la |Cinchona officinalis" | 130 |.

    Por supuesto que el aporte sistemático de Sinforoso Mutis a la quinología de la Expedición Botánica no fue perfecto. ), Ya se le han hecho las inevitables críticas al respecto | l31 , pero  no se trata aquí de evaluar |ex post facto la accidentada y difícil  producción científica de nuestro autor con los parámetros de la ciencia contemporánea, sino más bien de resaltar cómo, aun en medio de notorias carencias teóricas, bibliográficas y logísticas, y en un ambiente social nada propicio a la investigación científica y, para colmo conmocionado políticamente, pudo este obstinado intelectual, en buena medida autodidacta, concluir la que siempre ha sido considerada -desde el punto de vista de la Botánica, al menos- como la obra cumbre de la Real Expedición Botánica neogranadina, así los propios acontecimientos políticos que rodearon su culminación hubiesen postergado por tanto tiempo su publicación | l32 .

    2.5.2. La Flora de Bogotá

    Si la |Historia de los Arboles de Quina fue la obra más acabada y reconocida de Mutis y su Expedición Botánica, la |Flora de Bogotá constituyó su más grande frustración. Su dilatada labor de más de medio siglo de observaciones y apuntes diversos y dispersos mal podían servir de base firme para una obra tan ambiciosa como exigente. y la verdad es que ni siquiera cuando se le dieron todas las facilidades deseables, luego de la aprobación oficial de la Expedición en 1783, pudo Mutis poner orden en |sus tan voluminosos como desordenados apuntes. Centrando su mayor interés en la perfección de las láminas, el aspecto propiamente botánico, supuestamente en más importante de su empresa científica, se vio notablemente descuidado. o al menos no tan bien atendido como fuera de desear.

    Pues bien, sobre estas frágiles bases debió Sinforoso emprender la colosal tarea de rehacer el plan y la obra siempre acariciada y nunca finalizada de su tío y maestro, la |Flora de Bogotá, que habría de ser, ni más ni menos, el más exhaustivo y erudito catálogo de las plantas de todo el Nuevo Reino de Granada.

    Contando con la amplia, exquisita, pero poco útil colección de más de dos mil láminas, con un rico pero desordenado herbario de cerca de veintemil exicados, y con unos tan mamotréticos como anárquicos |Diarios, inició Sinforoso Mutis su ímproba labor. ¿Por dónde empezar? ¿Cómo trazarse un itinerario viable en medio de tan apabullante laberinto de datos deshilvanados? . Por algún lado había que hacerlo, y Sinforoso optó por diseñar una guía metodológica que lo orientara en medio de semenjante caos.

    Comenzó, como parecía natural, por lo más acabado: las láminas. Sólo que estas, ¡tan bellas!, no contenían una sola información botánica. Ni siquiera la anatomía de flores y frutos, vital para su clasificación según el método de Linneo.

    Entonces, el primer paso fue identificar cada una de las plantas representadas en las láminas, completar éstas con el diseño de la anatomía de flores y frutos, buscar entre los montones de apuntes de los |Diarios una eventual descripción preliminar, comparar las láminas y las descripciones con los exicados correspondientes del herbario y, cuando era necesario -y casi siempre lo era-, recurrir a una nueva observación o recolección de la planta para arriesgar una descripción más o menos satisfactoria.

    Pero ahí no paraba todo, era menester entonces recurrir a los gruesos tomos de las |Floras ya publicados -no siempre actualizados, por desgracia- con el fin de determinar las sino- nimias, perfeccionar la descripción y establecer la novedad del género o especie que se tenía entre manos para decidir si se justificaba su inclusión en la |Flora de Bogotá o cuánto urgía su publicación, si era una planta novedosa | l33 .

    ¿Cuánto pudo avanzar Sinforoso Mutis en este maremagnun? No mucho, y menos si a las dificultades ya señaladas le añadimos las de orden político que pronto vinieron a complicar las cosas. Es cierto que a comienzos de 1810, con gran optimismo, anunciaba Sinforoso en el |Semanario del Nuevo Reino de Granada su proyecto de editar un Pródromo de la Flora de Bogotá | l34 , Pero no es menos cierto que de las cerca de doscientas descripciones atribuidas a Sinforoso Mutis que se conservan en el Real Jardín Botánico de Madrid, apenas algo más del centenar están medianamente concluidas | l35 , y si, como nos lo informa don Guillermo Hernández de Alba, Sinforoso apenas concluyó "Cuatro Décadas", con sus láminas, de la |Flora de Bogotá | 136 |, tenemos que reconocer que ese es el magro resultado de su labor, por cierto harto interrumpida, de más de cinco años. Sobra decir  que la mala suerte de la |Flora de Bogotá se vio agravada por los sucesos de la Independencia,

    2.5.3. El Semanario del Nuevo Reino de Granada

    En su momento, el |Semanario de Francisco José de Caldas era el único medio impreso de difusión de las ideas existente en todo el Nuevo Reino de Granada. Fue, pues, el canal privilegiado para la propagación de las ideas de la minúscula élite ilustrada neogranadina. De modo que a él recurrió Sinforoso Mutis para iniciar su proyecto de publicación progresiva de las plantas novedosas que fuese identificando en el desarrollo de la |Flora de Bogotá.

    Fue así como el 26 de febrero de 1810, además de una "Memoria" en la cual daba cuenta detallada de sus actividades al frente de la Expedición Botánica, publicó seis géneros, nuevos a su juicio, de plantas neogranadinas, dedicados, por lo demás, a ilustres personajes. Así aparecían por primera vez en letras de molde las primicias de la tan esperada |Flora de Bogotá, encarnadas en los géneros |Amaria, Caldasia, Pombea, Lozania, Valenzuelia, y, haciéndole una graciosa concesión al narcisismo, |Consuegria | 137 |.

    Pero allí se detuvo, o fue obstaculizado por la política, el tan oportuno como ambicioso proyecto de difusión de la desafortunada |Flora de Bogotá; y aunque Sinforoso Mutis pretende haber seguido trabajando juiciosamente en dicha obra, no conocemos más resultados de su labor que los ya enumerados; a no ser el tan apresurado como coactivo inventario de los bienes de la Expedición que lo obligó a hacer Enrile en 1816, presionado a su vez por las sucesivas instancias de la corte madrileña acerca de la urgencia del envío a la metrópoli de los resultados de la tan ponderada como desconocida obra de don José Celestino Mutis y su equipo de colaboradores | l38 .

    Con todo, y como ya lo hemos señalado, no ha sido nuestra intención hacer aquí un tan extemporáneo como inocuo juicio de responsabilidades a don Sinforoso Mutis, sino más bien exaltar su obstinación científica en medio de tantas dificultades, distractores e insoslayables imperativos tanto éticos como políticos.

    Tabla 3
    ITINERARIO CIENTÍFICO DE SINFOROSO MUTIS 1791-1817
    Fuentes: AGI. |Audiencia de Santafé, Lego 667; GREDILLA, F. |Op cit; y HERNÁNDEZ DE ALBA, G. |Op. cit.
     
      AÑO EVENTO
    1791 Agregado de la Expedición Botánica
    1794 Detenido y desvinculado de la Expedición Botánica.
    1799 Asiste al curso de Botánica que se imparte en el Real Hospital de Cádiz. El l rey autoriza su reincorporación a la Expedición Botánica.
    1801 En calidad de agregado de la Expedición Botánica visita en Real Jardín Botánico de Madrid.
    1802 Regresa a Santafé y se reintegra formalmente a la Expedición Botánica.
    1803 Expedición científica a las provincias de1180. Socorro, Pamplona, Cartagena e isla de Cuba.
    1808 regresa a Santafé y es encargado por disposición testamentaria de su tío de la dirección científica de la Expedición Botánica.
    1809 Oficia como Director Científico de la 1816.Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.
    1816 Es detenido y obligado a inventariar y empacar apresuradamente todas las pertenencias de la Expedición Botánica.
      pertenencias de la Expedición Botánica.
    1817 Se clausura definitivamente la Real Expedición. Botánica del Nuevo Reino de Granada.

     

    68 A este respecto vale la pena recordar que en 1789 el cura de Girón, Felipe Salgar, proponía la creación de "una escuela pública de primeras letras" en la ciudad, lo cual nos indica el estado de la educación en la sede de la gobernación provincial, y, por extensión, en los pueblos y parroquias de su jurisdicción. V. HERNÁNDEZ DE ALBA, Guillermo |(Comp.).Documentos para la historia de la educación en Colombia. Bogotá: Kelly, 1969-1986. T.V. p. 173-185. [En adelante "Documentos"]
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    69 Aunque no se ha podido averiguar con toda certeza la fecha del traslado de Sinforoso Mutis a Santafé cabe suponer que fue hacia 1784 si tenemos en cuenta que, en carta fechada el 6 de octubre de 1793, José Celestino Mutis le habla a su cuñada, refiriéndose a Sinforoso, del dinero invertido en "diez años de su malograda educación". \I: |Archivo Epistolar. T. 2. p. 93-95.
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    70 AHR/UIS. |Archivo Municipal de Girón. Judicial: Inventarios y avalúos de los bienes de la mortuoria de don Manuel Mutis. Paq. 4. f. 935.
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    71 VEZGA, Florentino. |La Expedición Botánica. Bogotá: Ministerio de Educación Nacional, 1936. p. 46.
    Volver a 71
    72 Cabe recordar que el doctor Valenzuela (1756-1834) era oriundo de Girón, de donde había sido llevado a Santa fe por José Celestino Mutis bajo cuya tutoría se educó en el Colegio del Rosario, del cual llegó a ser uno de sus más destacados profesores. V. OTERO D'COSTA, Enrique. 'armónica vida del R. P. Eloy Valenzuela". En: |Estudio. No.11. (jul.). Bucaramanga, 1932. p. 240-302. Por lo demás, todavía en 1793 J. C. , Mutis ofrecía a su cuñada interceder ante el doctor Valenzuela  -cura de Bucaramanga desde 1787- para que aceptase continuar con la educación de su sobrino José, quien había desertado del Colegio del Rosario. Al respecto, véase la carta de J. |C. Mutis a doña Ignacia Consuegra del 12 de enero de 1793 en: Archivo Epistolar. T. 2. p. 81
    Volver a 72
    73 ) MUTIS DURÁN, F. |Op. cit. p. 29.
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    74 Los estudios de Gramática Latina tenían una duración regular de tres años. El año escolar se iniciaba en octubre de cada año y concluía  en junio del año siguiente. Así, si Sinforoso y su hermano iniciaron sus estudios de |latinidad en octubre de 1786, debieron concluirlos en junio de 1789.
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    75 V |Documentos. T. V p. 102-105.
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    76 Fernando Vergara Caicedo había sido discípulo de Eloy Valenzuela y en su nuevo cargo actuaba como "profesor substituto" de J. C. Mutis, quien seguía figurando como profesor titular de la cátedra que él mismo fundara en el año de 1762. |Ibid. p.104.
    Volver a 76
    77 V "Plan Provisional para la enseñanza de las matemáticas en el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, formado de orden del Excelentísimo señor Arzobispo Virrey; por D. J osé Celestino Mutis...". En: |Documentos. T. V p. 110-116.
    Volver a 77
    78 Prácticamente desde su arribo al Nuevo Reino de Granada J. C. Mutis se convirtió en el más acérrimo crítico del método y el contenido de la educación que por entonces se impartía en los colegios y universidades santafereños. V. SILVA, Renán. "Mutis y la Cultura Colonial". En: |Ciencia, Tecnología y Desarrollo. Vol. 5, No.4. (oct./dic.). Bogotá, 1981. p. 477-494. En la misma línea se encuentra la propuesta de reforma educativa de Moreno y Escandón contenida en su "Método provisional e interino de los estudios que han de observar los colegios de Santa fe por ahora y hasta tanto que se erige universidad pública o su majestad dispone otra cosa". V |Documentos. T. IV p. 195-227.
    Volver a 78
    79 V PÉREZ ARBELÁEZ, ENRIQUE. |José Celestino Mutis y la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Bogotá: ICCH, 1983. p. 117-131.
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    80 |Archivo Epistolar. T. 1. p. 438
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    81 Carta de J. C. Mutis al virrey Ezpeleta de 27 de octubre de 1791, en: GREDILLA, F. |Op. cit. p. 166-167
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    82 Mediante carta del virrey don José de Ezpeleta a J. C. Mutis de |11 de noviembre de 1791 se autorizó a éste último la agregación a la Expedición de Francisco Antonio Zea, sus sobrinos y Juan Bautista Aguiar, los tres últimos sin sueldo, pero con la anotación de que "se tendrá presente el mérito que contraigan". V. DE LAS BARRAS DE ARAGÓN, Francisco. "Sinforoso Mutis". En: DIAZ PIEDRAHITA, Santiago y PINTO Es-COBAR, Polidoro. (Ed.). |José Celestino Mutis. 1732-1982. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1983. p. 102.
    Volver a 82
    83 . |Archivo Epistolar. Loc. cit.
    Volver a 83 |
    84 ARJB. |Descripciones Botánicas de Sinforoso Mutis. La serie de descripciones atribuidas a Sinforoso Mutis se inicia con la del |Ubillo, fechada en agosto de 1789, pero ésta constituye un caso aislado. En realidad la serie, en sentido estricto, se inicia con el |Bodoquero cuya descripción está fechada ellO de mayo de 1792. La última descripción de las correspondientes a este período, debidamente datada, es la del |Borrachero, del 5 de junio de 1793.
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    85 Carta de J. C. Mutis a doña Ignacia Consuegra de16 de octubre de 1793. |Archivo Epistolar. T. 2. p. 89-91.
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    86 |Documentos. T. \7: p. 418. El jurado del examen estuvo integrado por los doctores Pedro Pradilla, Joaquín Camacho, Camilo Torres, don Miguel Rocha, el rector Fernando Caycedo y el secretario José Ayala. La calificación fue: Aprobó con 4 Ay 1 R."
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    87 Carta de Sinforoso Mutis al rey; sin fecha. AGI. |Audiencia de Santa fe. Leg. 667.
    Volver a 87
    88 |Ibid. De la competencia de Sinforoso Mutis como botánico habla bien la postulación de su candidatura para dirigir la "granja experimental" que propuso fundar Zea como parte de su proyecto de transformar la Casa Botánica de Santa fe en una Academia de Ciencias Naturales. \7: SCHUMACHER, Hermann A. |Mutis un forjador de la cultura. Bogotá: Ecopetrol, 1984. p. 126-129.
    Volver a 88
    89 |AGI. Audiencia de Santa fe. Leg. 667. Carta de Sinforoso Mutis al rey fechada en Cádiz a 7 de enero de 1800.
    Volver a 89
    90 Carta de Canavilles a J.C.Mutis fechada en Madrid a 18 de agosto de 1801.En.GREDILLA,F.Op.cit.p.224
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    91 Carta de J. C. Mutis a Cavanilles de julio 19 de 1802. En: |Archivo Epistolar. T. 2. p. 184-187.
    Volver a 91
    92 Como se sabe, la vacuna contra la viruela había sido divulgada por Edward Jenner apenas en 1798, y la misión oficial que la introdujo al Nuevo Reino de Granada, comandada por José Salvany; llegó a nuestras costas tan sólo en mayo de 1804, es decir, dos años largos después del desembarco de Sinforoso Mutis en Santa Marta. "\7: FRIAS NÚÑEZ, Marcelo. |Enfermedad y sociedad en la crisis colonial del Antiguo Régimen (Nueva Granada en el tránsito del siglo XVIII al XIX: |Las epidemias de viruelas ) . Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1992.
    Volver a 92
    93 Sobre la epidemia de 1802, véase |Ibid. p. 129-182.
    Volver a 93
    94 Carta de J. C. Mutis al virrey Pedro Mendinueta. Santa fe, 6 de junio de 1802. En: |Archivo Epistolar. T. 2. p. 176-177.
    Volver a 94
    95 V. FRIAS, M. |Op. cit. p. 168
    Volver a 95
    96 V. "Instrucción formada por orden del Superior Gobierno para solicitar en las haciendas del ganado vacuno de este Reino, la |materia vacuna contenida en las viruelas de las vacas." En: |Archivo Epistolar. T. 2. p. 182-183.
    Volver a 96
    97 |Archivo Epistolar. T. 2. p. 204-206.
    Volver a 97
    98 V. |Historia Documental. p. 33
    Volver a 98
    99 El 25 de octubre de 1803 J. C. Mutis solicitó al virrey los pasaportes requeridos para el viaje a Cuba. "\7: |Archivo Epistolar. T. 2. p. 205.
    Volver a 99
    100 |Ibid.
    Volver a 100
    101 V. cita en MUTIS DURÁN, F. |Op. cit. p. 37.
    Volver a 101
    102 "Declaración reservada de Salvador |Rizo en el pleito promovido por Sinforoso Mutis por las ganancias de la venta de las quinas en La Habana. Santa fe, 4 de mayo de 1811." ;En: |Historia Documental. p. 235
    Volver a 102
    103 CALDAS, Francisco José. "Botánica". \Memoria publicada en el |Semanario del Nuevo Reino de Granada en 1810). En: |Obras Completas de Francisco José de Caldas, cit. p. 32.
    Volver a 103
    104 Con todo, Salvador Rizo hizo publicar en el |Redactor Americano del 19 de septiembre de 1808 una nota necrológica sobre J. C. Mutis en la que se decía de Sinforoso: "Este joven formado por su sabio tío, acaba de llegar de La Habana el veinte y siete del anterior, habiendo traído de allí un considerable acopio de plantas". V |Historia Documental. p. 243. 37.
    Volver a 104
    105 |Ibid. p. 242.
    Volver a 105
    106 Carta de Sinforoso a J. C. Mutis del 12 de enero de 1808. En: |Archivo Epistolar. T. 4. p. 70-71.
    Volver a 106
    107 V "Expediente en que resulta vindicada la conducta de don José Celestino y don Sinforoso Mutis, en un negocio de quinas emprendido para auxiliar la construcción del Observa-torio Astronómico de Bogotá y el proyectado Jardín Botánico anexo. 1811-1812". En: |Historia Documental. p. 225-267.
    Volver a 107
    108 |Ibid. . p. 234.
    Volver a 108
    109 |Ibid. p. 237-245
    Volver a 109
    110 |Ibid. p. 266-267
    Volver a 110
    111 |Ibid. p. 244.
    Volver a 111
    112 "Ultimas disposiciones del director de la Expedición Botánica relacionadas con el funcionamiento del instituto después de su muerte". En: |Historia Documental. p. 82-86.
    Volver a 112
    113 |Ibid. V. claúsulas 2a. a 9a., p. 82-83.
    Volver a 113
    114 |Ibid
    Volver a 114
    115 "Memorial del astrónomo don Francisco José de Caldas al secretario del virreinato y juez comisionado para los asuntos de la Expedición Botánica de Santa fe, coronel José Ramón Leyva". En: |Ibid. p. 92-100.
    Volver a 115
    116 |Ibid. p. 99. El memorial ocasionado por la rabieta de Caldas ha determinado para la posteridad una adversa opiniónsobre nuestro biografiado. Conviene por ello anotar que este, reconsiderando sus precipitados conceptos, optó bien pronto por reconciliarse tanto con su extinto benefactor, como con el inesperado "usurpador". El más temprano y fehaciente testimonio de ello lo constituye la sentida nota necrológica que en el mismo mes de septiembre de 1808 publicó en su |Semanario, a pocos días de la muerte del sabio, así como sus posteriores y siempre laudatorias opinion es sobre Sinforoso. Véanse, respectivamente: Artículo necrológico del señor José Celestino Mutis por don Francisco José de Caldas. Suplemento del No.37 del |Semanario del Nuevo Reino de Granada». En: |Ibid. p. 88-91; y, "Botánica". En: |Obras completas de Francisco José de Caldas. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1966. p. 25-29; artículo publicado tambien en el |Semanario y datado el 25 de febrero de 1810.
    Volver a 116
    117 En la claúsula 9a. de su testamento estipulaba J. C. Mutis: "...que en caso que su Majestad apruebe el plan con toda su distribución que dejó firmado y remitido el día antes de su muerte al excelentísimo señor Virrey; para la continuación de la |Flora de Bogotá, era su voluntad se le entregue en calidad de cesión o donación a don Sinforoso Mutis, su sobrino, toda la parte de libería que trate de Botánica y demás libros auxiliares en el supuesto que siga la obra personalmente, |adelantando el honor de su tío y el propio suyo en su ilustre ocupación..." (El subrayado es mío, J. G. R.). \:; "Testamento de don José Celestino Mutis otorgado por Salvador |Rizo". . En: |Ibid. p. 101-103.
    Volver a 117
    118 |Ibid.. p. 104-106.
    Volver a 118
    119 AGN. |Impuestos varios. 15. f. 705 y 709
    Volver a 119
    120 |Historia Documental. p. 384-388.
    Volver a 120
    121 Como lo hemos sugerido antes, el famoso memorial de Caldas originó entre los estudiosos de la Expedición Botánica un insuperable prejuicio: el de la ineptitud de Sinforoso Mutis. Bástenos recordar aquí la opinión de Florentino Vezga, el primer historiador de la Expedición, y que, a nuestro juicio, contribuyó a reforzar en sus sucesores un equivocado concepto sobre la personalidad y capacidades de Sinforoso. v: VEZGA, F. |Op. cit.. p. 112.
    Volver a 121
    122 El mejor estudio reciente sobre estos temas, al menos en lo relativo alas quinas neogranadinas, es la obra postrera de Gonzalo Hernández de Alba |Quinas Amargas, citada con anterioridad.
    Volver a 122
    123 V. GREDILLA, A. F. |Op. cit. p. 247-248. Aparte de este conocido trabajo de Mutis publicado en Santa fe, Gredilla menciona un folleto de 20 páginas publicado en Cádiz en 1792 con el título "Instrucción formada por un facultativo. . . relativa a las especies y virtudes de la Quina", así como sendos resumenes del |Arcano publicados en el |Semanario de Madrid en 1798, y en la |Gaceta de Guatemala, del 7 y el13 de septiembre de 1802.
    Volver a 123
    124 ARJB. |Historia de los Arboles de Quina. Obra póstuma del Doctor Don José Celestino Mutis) Célebre naturalista) y Patriarca de los Botánicos) Director de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada) Socio de diferentes Academias de Europa) y Astrónomo de Su Majestad. Concluída y arreglada por Don Sinforoso Mutis Consuegra) 11¡dividuo de la misma Real Expedición Botánica) y nombrado para organizar y publicar la Flora de Bogotá. Año de 1809. Esta obra sólo se público íntegramente en 1957. v: "Quinas de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada". En: |Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. T. 44. Madrid: Ediciones Cultura Hispánica, 1957.
    Volver a 124
    125 PEREZ Arbeláez, E. "Historia de las Quinas de la Real Expedición". En: |Flora de la Real Expedición Botánica... cit. p.36.
    Volver a 125
    126 |Historia de los Arboles de Quina. cit. f. VI, nota 11
    Volver a 126
    127 Sobre la enconada disputa de los autores de la |Flora del Perú y los simpatizantes y participantes de la Expedición neogranadina así como sobre los estudios sobre las quinas de J . C. Mutis, véase; HERNANDEZ DE ALBA, G. |Quinas Amargas. Op. cit. p. 187-213.
    Volver a 127
    128 Del rigor científico observado por Sinforoso Mutis habla muy bien su sistemática comparación de láminas, exicados, descripciones extraídas de los |Diarios de Observaciones de su tío, con plantas vivas o recién colectadas. Un caso bien significativo es su aplazamiento de la determinación de las láminas de las quinas, en espera de que estas estuviesen florecidas para poder observar detalladamente y por sus propios ojos estos elementos, fundamentales en el sistema taxonómico linneano. Al respecto véase el "Informe de don Sinforoso Mutis, director científico de la Expedición Botánica, acerca de los trabajos realizados bajo su diercción", de julio 27 de 1809. En: |Historia Documental. p. 121.
    Volver a 128
    129 V. Nota de Enrique Pérez Arbeláez ala descripción de la |Cinchona condaminea, en: |Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Op. cit. p. 161.
    Volver a 129
    130 |Ibid.
    Volver a 130
    131 . |Ibid.
    Volver a 131 |
    132 Después de la publicación fraccionada y parcial del |Arcano de la Quina que se hiciera en el |Papel Periódico de Santa fe, la segunda edición de la parte médica de la Icnología de Mutis se hizo en Madrid en 1828. V. HERNANDEZ  DE  |GREGORIO, M. |El Arcano de la Quina. Discurso que contiene la parte médica de las cuatro especies de Quina oficinales, sus virtudes eminentes y su legítima preparación. Obra póstuma del Doctor D. José Celestino Mutis, Director y Gefe de la Expedición Botánica de Santa Fe de Bogotá en el Nuevo Reino de Granada. Madrid: Ibarra, 1828
    Volver a 132 .
    133 Sobre el "método" de Sinforoso Mutis, véanse sus |informes ya citados.
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    134 |Historia Documental. p.148.
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    135 ARJB. |Descripciones Botánicas de Sinforoso Mutis. Como quiera que esta serie documental facticia parece recoger tantolas descripciones originales de Sinforoso como aquellas que tan sólo transcribió y |/o completó de las entresacadas de los |Diarios de su tío, no resulta del todo confiable la atribución, sustentada sólo en su caligrafía y signatura que, como hemos dicho, puede referirse tan sólo a su labor de transcriptor de descripciones ajenas.
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    136 |Historia Documental. p. 40.
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    137 "Memoria 3a". En: |Continuación del Semanario del Nuevo Reino de Granada. Imprenta Real de Santa fe de Bogotá, 1810. p. 21. (La "Memoria" de S. Mutis forma parte |del Anexo Documental de esta publicación).
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    138 Sobre el interés que prevalecía en la corte acerca de la obra de |I. C. Mutis y los materiales de la Expedición Botánica hablan claramente la real resolución del 18 de septiembre y la real orden del 17 de octubre 17 1816, las cuales urgen la remisión de "las obras, manuscritos y demás efectos de la expedición". v: |Historia Documental. p. 340-342 y 345.
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