CAPÍTULO VIGÉSIMO QUINTO
DE FRAY ANDRÉS DE SANTO ANTONIO Y FRAY DIEGO DE SOTO
En el sobredicho convento de Santa Fe es morador Fray Andrés de
Santo Antonio, de la Provincia de el Andalucía, muy buen religioso
y sacerdote de gran exemplo, de mucha llaneza y verdad, hábil, y de
mucha discreción, bastante para todo oficio de la Orden. Fue
guardián de el mesmo convento de Santa Fe tres años en el tiempo de
el sesto Provincial Azuaga. Trabajó mucho en un cuarto de
dormitorio que se hizo en el dicho convento de once celdas con un
corredor y acutea (
|sic), refitorio,
|De profundis
y cocina, con mucha fidelidad y solicitud, gastando en aquella obra
y ornamento que hizo para el culto divino, y en dos campanas que de
nuevo hizo hacer, todas las limosnas que acudían al convento como
buen dispensador. Fue Difinidor dos veces. Ocupóse muchos años en
doctrinas y pueblos de indios, doctrinándolos con mucho exemplo de
su persona, entre los cuales ha bautizado cuatro mil ánimas.
Es también morador del dicho convento de Santa Fe y Difinidor de la
Provincia Fray Diego de Soto, de la Provincia de Valladolid, muy
buen fraile, aprovechado y exemplar religioso. Vive sin
reprehension en medio de la prava nación de los indios,
enseñándolos muy fielmente en la doctrina cristiana y santa fe
católica; ha bautizado más de cinco mil animas; ha tenido cargo de
conventos, siendo en ellos guardián en las ciudades de la Palma y
de Vélez y de Vitoria; ha sido Difinidor y ha sido muy celoso en
quitarles los santuarios y borracheras en los indios Moscas; donde
ha estado doctrinándolos; y así una vez en un pueblo de indios,
llamado Pacho, sacó una vez doce santuarios, con mucho peligro de
su persona y los quemó en el mesmo pueblo delante de los indios,
dándoles a entender su error en que estaban; y por su predicación y
celo de Dios en verle quemar aquellas cosas que ellos tenían
ofrecidas al demonio, se convirtieron algunos dellos de los que
allí estaban, y así mesmo sacó y deshizo otros santuarios en otras
partes con celo y solicito cuidado; y en un pueblo de indios
llamado Tiva que estaban los indios del pueblo cantando cantos de
borracheras, que ordinariamente cuando cantan estos cantos beben
mucho y se emborrachan, y se les prohíben estos cantos; y
queriéndoles quitar el dicho Fray Diego de Soto esta borrachera y
deshacerla, de tal manera le resistieron que le trataron muy mal y
le tiraron de la capilla tan apresuradamente que casi le ahogaron
si él no sacara, por dicha, la capilla de la cabeza y la echara
fuera, y entre esto le llevaron los indios la capilla, y después
fue hallada en un santuario de indios.