CAPÍTULO VIGÉSIMO PRIMO
DE EL SÉPTIMO PROVINCIAL
Cumplidos los cuatro años de el Provincial Fray Pedro de Azuaga, se
hizo la elección de el siguiente Provincial, víspera de la fiesta
de la Ascensión de el Señor, a veinte y siete de Mayo, año de mil y
quinientos y ochenta y cuatro, donde fue electo el sétimo Ministro
Provincial Fray Francisco de Gaviria, y le cupo este número de
perfeción como a religioso aprovechado en la Religión. Tomó el
hábito en la Provincia de los doce Apóstoles en los reinos de el
Perú, de nación y patria guipuzcoano, de la villa de Mondragón, de
la casa de Gaviria, y como desde niño fuese aficionado a esta
Religión, habiendo intentado tomar en ella el hábito, en un
convento de España, le fue estorbado por sus deudos, y ofreciéndose
ocasión pasó a las Indias, donde sirvió al rey en conquistas y
pacificación de indios de guerra, en los fines y distrito de el
Nuevo Reino y en las provincias de Quito y Popayán, y ayudando a
poblar (
|sic) algunos pueblos de españoles y en el
descubrimiento de una famosa laguna de Maracaybo, pendiente de el
mar de el norte de la costa de la gobernación de Venezuela. Esta
laguna tiene cuatro bocas por donde el mar entra en ella, y por las
dos dellas entran navíos gruesos de España, y por los otros navíos
pequeños, de los cuales se provee de cosas de España la gobernación
de Venezuela y otros pueblos comarcanos. Y en estas conquistas y
poblaciones, siendo de los primeros que a ella vinieron, y
hallándose en trances trabajosos, con riesgo de su persona y
peligro de su vida, fue libre dellos con particular y conocido
favor de Dios; y hallándose en Vnguacavara, viendo que un soldado
tenía a sus pies un indio de los de guerra, pareciéndole que lo
quería matar, se lo quitó y defendió, que fue acto de inclinación
de hombre piadoso y no cruel, como lo suelen ser otros soldados
entre indios de guerra; y viendo el indio aquel favor, quiso servir
a él y no a otro algún soldado, y no solamente aquel indio
perseveró en servirle, pero fue mucha parte para que los demás
indios se hiciesen de paz; y después de haber andado en estas
conquistas dio consigo en el Perú.