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APENDICE
LA CONFEDERACIÓN GRANADINA
Y SU POBLACIÓN
(Escrito
en 1860 para la Sociedad de Etnografía de París.)
Nada
es mas interesante para la ciencia etnográfica que el estudio de los fenómenos en virtud
de los cuales se ha producido en el Nuevo Mundo la fusión de las razas mas antipáticas
en apariencia. Esa fusión, todavía muy incompleta, se hace mas y mas evidente, á medida
que las costumbres democráticas se consolidan y que la civilización europea, salvando
todas las barreras y penetrando hasta el corazón de las inmensas regiones colombianas,
obliga á las poblaciones á acercarse unas á otras, á conocerse, ponerse en contacto y
enlazarse, reunidas sobre el terreno común del derecho, de los intereses nuevos y del
progreso.
Pero
la Confederación granadina (antes Nueva Granada), es tal vez la comarca mas interesante,
bajo el punto de vista etnográfico, tanto á causa de la gran variedad de caracteres de
las razas humanas que la habitan, y de la perfecta igualdad de condición legal que las
agrupa y hace fraternizar, como por las condiciones muy particulares de los sistemas
orográfico é hidrográfico del país, tan maravillosamente favorables al desarrollo de
su población. Hagamos patentes estas observaciones, indicando algunos de los rasgos
característicos del territorio y de la población de los «Estados Unidos de Nueva
Granada. »
I
Orografía é hidrografía.
En
las regiones intertropicales de Colombia, y sobre todo en Nueva Granada, los Andes son los
grandiosos é inagotables proveedores de la vida, lo mismo que los generadores de todas
las maravillas naturales. En esas regiones la orografía, determinando las diferencias de
clima, es enteramente, respecto de las estaciones ó las condiciones vitales, el
equivalente de las latitudes.
La
gran Cordillera de los Andes, después de cortar la línea ecuatorial y salir del
territorio de la república del Ecuador, forma en el Estado del Cauca el mas
meridional de la Confederación una bifurcación, cerca de Popayán, en las alturas
de Iscanza, hacia el 1º47` Lat. N. En
ese punto se determina un nudo colosal de montañas que se podría llamar el San
Gotardo de los Andes. En efecto, es de los flancos de ese inmenso grupo que vierten,
en opuestas direcciones, algunas de las fuentes mas considerables del Caquetá (uno
de los mas grandes afluentes del Amazonas), del Patía, que lleva sus aguas al
océano Pacífico, y aun del Magdalena, enorme río que teniendo su origen cerca
del del Cauca (en el Páramo de las Papas) y recibiendo su gran caudal mucho
mas abajo, desemboca en el mar de las Antillas.
En
lscanza, la Cordillera generatriz lanza hacia el norte la poderosa rama llamada cordillera
Oriental, que, paralela en gran parte al curso del Orinoco, va á terminar sobre
las costas septentrionales de Nueva Granada y Venezuela. Pero la masa principal de los
Andes tuerce hacia el oeste para continuar su
curso continental hacia Méjico, teniendo un
espesor medio de 100 kilómetros; después, hacia los
2º 8 Lat. N., se bifurca por segunda vez, cerca de los grupos volcánicos de Soratá
y Puracé, dividiéndose en dos cordilleras que se han denominado Central y
Occidental, las cuales determinan la magnifica hoya intermediaria del Cauca.
La
Cordillera occidental separa las grandes hoyas del Cauca el mas considerable
afluente del Magdalena y del Patía, la mas poderosa arteria de todo el sistema
hidrográfico que corresponde al océano Pacífico. Después de un curso de muchas leguas,
yendo directamente hacia el oeste, esa
cordillera tuerce bruscamente, al sur de Popayán, en dirección al norte, entre el Cauca
y la costa del Pacifico, sobre la cual arroja varios contrafuertes poderosos; y hacia los 5º 12 Lat. N. se divide á su turno en
dos cadenas de montañas ó semi-cordilleras. La mas oriental, que es la mas espesa y
elevada, se proyecta directamente hacia el
norte, separando la hoya del Cauca central é inferior de la del Atrato (gran
tributario del mar de las Antillas), y va á morir sobre las costas del golfo de Darien
ó Urabá (Estado del Cauca, antigua provincia del Chocó) y del
golfo de Morosquillo, en el Estado de Bolívar. La cadena occidental,
alejándose, toma una dirección perpendicular á la costa del Pacífico, separa la hoya
del Atrato (al norte) de la del San-Juan (al sur), tributario de aquel océano como
el Patía, y después, deteniéndose cerca de la costa y volteando al norte, gira
paralelamente á la línea marítima, separándola de la hoya del Atrato, y sigue su
curso, en forma de un inmenso arco, por los istmos de Darien y Panamá, hacia Centro-Colombia, Méjico, etc.
La
Cordillera central, la mas espesa, elevada y metalífera de todas las que componen el
sistema orográfico de Nueva Granada, gira constantemente hacia el norte, aunque formando un inmenso zig-zag,
suelta en todas direcciones y por ambos lados innumerables contrafuertes, determinantes de
muchos valles transversales ú oblicuos, y separa las vastas hoyas del Magdalena y el
Cauca. Después de ostentar una admirable sucesión de magníficos nevados, tales
come los de Huila, Barragan, Tolima, Santa-Isabel y Ruiz, nevados que
alcanzan hasta mas de 5,000 metros de altura, la Cordillera se bifurca en un
enjambre de montañas auríferas que constituye el núcleo del Estado de Antioquia, y sus
últimos contrafuertes van á terminar en la región cuasi-marítima de Nueva Granada, en
medio de los ríos Magdalena y Cauca.
La
Cordillera oriental, tan interesante como las otras por su variedad de formas y la ley
constante de las grandes bifurcaciones, es muy particular bajo otros aspectos. Por una
parte, es ella la que, separando la inmensa hoya del Magdalena de la vastísima región
que tiene su centro hidrográfico en el Orinoco, determina la línea de demarcación entre
las montañas y llanuras de Nueva Granada. Por otra, esa Cordillera oriental es la única
que, por su configuración particular, contiene todo un sistema de altiplanicies de
elevación, extensión y temperatura análogas, que no se encuentra en ninguna de las
otras Cordilleras.
En
esa imponente masa de montañas (que encerraba grandes lagos, que han desaparecido,
quedando solo algunos de poca importancia), se producen, lo mismo que en las demás
cordilleras, dos sistemas hidrográficos enteramente opuestos. Todas las aguas del costado
Oriental van á buscar el Orinoco, reuniéndose en arterias muy considerables, tales como
el Guaviare, el Meta, el Arauca, etc.; mientras que las de las
alti-planicies y del costado occidental se juntan sucesivamente, en medio de numerosos
contrafuertes casi perpendiculares á la línea del Magdalena, en una multitud de ríos,
afluentes de este, de los cuales los mas notables son el Fusagasugá, el Bogotá
(ó Funza), el Carare, el Opon, el Sogamoso, el Lebrija
y el Cesar.
Es
en el gran nudo de Sumapaz (hacia los
4º 10 Lat. N. y al sur de Bogotá) que se produce la bifurcación de la Cordillera
oriental. Su ramal secundario, tomando un giro tortuoso y atormentado por numerosas y muy
variadas inflexiones, sigue el curso del Magdalena, separando sus ardientes valles de las
alti-planicies, y produciendo un complicado sistema de montañas de elevación media.
Después de haber determinado casi todo el sistema de alti-planicies, esa Cordillera
tiende á soldarse, a reunir sus cadenas esparcidas. Es hacia los 7º 8 Lat. N. que se produce la
conjunción, en el grupo colosal de Chita (4,983 metros de altura sobre el nivel del mar),
el único lugar de la Cordillera oriental, hasta ese punto, donde se ven nieves perpetuas.
Sin embargo, la unidad orográfica no se sostiene. A poca distancia del Páramo de
Chita, al sur de la alti-planicie de Pamplona, la Cordillera se bifurca por
segunda vez en dos cadenas que toman direcciones muy distintas: la occidental, bastante
elevada, separa las alti-planicies de Pamplona y la hoya fluvial y marítima del Zulia y
del lago de Macaraibo, de
la
inmensa hoya del bajo Magdalena, y va á terminar, cerca de las bocas del mismo río, en
la Sierra-Nevada de Santa-Marta, y sobre las costas de la península de Guajira;
mientras que la cadena oriental, que se eleva hasta la región de las nieves
perpetuas, en la provincia venezolana de Mérida, continúa su curso hacia el nordeste para constituir todo el sistema
orográfico de Venezuela. Esta división determina la hoya intermediaria del Zulia (la mas
septentrional de Nueva Granada) y del lago marítimo de Maracaibo.
Es
curioso notar que cada una de las tres cordilleras granadinas tiene en su mineralogía
ciertas materias predominantes. Así, en la occidental, la menos elevada y complicada, el
oro y la platina son los metales mas abundantes y visibles; en la central, el oro, la
plata, el asfalto y las fuentes sulfurosas y salmeas; en la oriental, los inmensos bancos
de sal gemma, los depósitos carboníferos, el fierro, el cobre y los cuarzos cristalinos
que producen la esmeralda.
De
la descripción general que acabamos de hacer de las cordilleras granadinas surgen
naturalmente dos órdenes de clasificaciones del suelo. La primera se reduce a distinguir
la región montañosa de la de las pampas ó Llanos del Oriente. Esta,
absolutamente homogénea y diferente de la otra, es un océano de llanuras, cubiertas de
gramíneas salvajes y florestas inmensas, comprendidas entre la Gran
Cordilleracontinuada por la Oriental y el Amazonas y el Orinoco, y surcadas
por grandes ríos que descienden paralelamente de la línea de las montañas para ir á
engrosar los dos ríos gigantes. Esa es la región desierta, casi desconocida, bárbara.
Allí están diseminados, en un territorio de 60 á 65 millones de hectáreas, 280,000
individuos, de los cuales 30,000 á lo mas son poco mas ó menos civilizados (viviendo
cerca de la base de la cordillera); mientras que los otros, completamente bárbaros, vagan
aún en la inmensidad de las llanuras y selvas del Meta, el Guaviare, el Caquetá, etc.
La
región montañosa se compone de todo el resto del país, comprendido entre la Gran
Cordillera continuada por la Oriental y los dos océanos. Ella presenta en todas
sus formas (excepto en las hoyas del Patía y el San Juan, inclinadas hacia el Pacífico), un triple paralelismo de grandes
valles dirigiéndose y descendiendo constantemente hacia
el
mar de las Antillas, hasta las dos formaciones laterales donde se determinan el istmo del
Darien, al oeste, y la hoya del bajo Zulia, al este.
Donde
quiera, en ese mundo de montañas, complicadas de un modo asombroso, el suelo se encuentra
dividido en tres sistemas generales de topografía, determinados por las tres cordilleras
paralelas poco mas ó menos 1. Estos tres sistemas son: el de las alti-planicies y
páramos, el de
las faldas ó partes inferiores de las montañas, y el de los valles profundos, fluviales
y marítimos. Después de esta rápida y muy incompleta exposición de la topografía
general de la Confederación granadina, ensayaremos indicar á grandes pinceladas: las
causas que han determinado la distribución de la población en ese país, los
cruzamientos de las razas, y los rasgos mas sobresalientes de la fisonomía de la sociedad
granadina. Esta sociedad es muy nueva: es pobre bajo el punto de vista de la
civilización, y su vida ha sido hasta ahora un continuo movimiento á tientas en el
sentido del progreso y de su organización. Pero es también un pueblo valeroso, atrevido,
hospitalario, generoso, lleno del sentimiento del honor y de la conciencia de su misión
en Colombia;un pueblo que, por sus nobles y bellas instituciones, por su gran
porvenir, y sobre todo por sus particularidades etnológicas y topográficas, merece el
estudio atento de los que trabajan, con ese cosmopolitismo cristiano propio de la ciencia
moderna, por buscar donde quiera la solución de los mas grandes problemas sociales,
descuajando pacientemente las tierras del error para sembrar en ellas la verdad y cosechar
el progreso.
1
En
rigor se podría decir cinco en vez de tres.
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