TITULOS DE LA
OBRA
Hay cierta dificultad en adoptar un título adecuado para la
historia que escribieron nuestros frailes. El primer volumen del
manuscrito que reposa en la Real Academia
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1
lo encabeza
el título: "Primera parte de la recopilación historial resolutoria
de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada de las Indias del Mar
Océano, en la cual se trata etc.", con indicación del número de los
libros que componen el volumen.
El título del segundo volumen
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2
reza:
"Segunda parte de la historia que compuso fray Pedro Aguado etc...
en la cual se trata etc.", sin repetir la palabra "Recopilación" ni
indicar el número de los libros.
Como se puede observar, los títulos de las dos partes de la obra
no concuerdan entre sí; uno se refiere a una recopilación, es
decir, a una reunión de varias historias sueltas, sin firme
conexión entre sí; el otro, a una "historia", que es la relación de
uno o varios hechos.
De estos títulos difieren aquellos que nombra el autor en su
petición al Consejo de Indias para solicitar el permiso de volver a
Indias y los contenidos en las dos licencias concedidas para la
impresión
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3
. En la petición aludida, fray Pedro
llama a su obra "La historia del Nuevo Reino de Granada y de su
pacificación, población y descubrimiento, dividida en dos partes";
la licencia concedida el 3 de septiembre de 1581 versa sobre un
libro cuyo título es: "Descubrimiento, pacificación y población de
las provincias de Santa Marta y Nuevo Reino de Granada, etc."; y la
del 6 de julio de 1582 habla de un libro: "Primera y segunda parte
del descubrimiento del Nuevo Reino de Granada". Se observa, pues,
una anarquía en los títulos, que es una de las numerosas
contradicciones que nos presenta la obra de Aguado.
Con todo, es indiscutible que el título primitivo de la obra,
así como lo concibieron los autores desde un principio, y también
el más ajustado al carácter general de su historia, es el de
"Recopilación historial", es decir, la unión en uno o varios
volúmenes de "historias" independientes o casi independientes entre
sí
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4
. Estas "historias" las llama a veces el
autor "libros" y, a veces, 'compendios", aunque no hay duda en
cuanto a que su intención primitiva fue llamarlas "epetomios"
(forma antigua de la palabra "epítomes"), palabra que se lee en la
"tabla" de Sevilla
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5
y que quedó, sin duda por
descuido, en la redacción final del manuscrito, cuando el autor, al
referirse al sexto libro, escribe: "...como en el siguiente
epetomio en suma se verá"
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6
,
La intención de llamar su obra "Recopilación" se desprende no
sólo del título de la primera parte del manuscrito, sino también de
la "tabla" de Sevilla (véase el capítulo 89). Así leemos en el
encabezamiento de la primera página (que está tachado):
"Primera parte de la
|Recopilación Historial de... etc.";
en el recorte de papel que fue pegado con lacre encima de esta
tachadura y que era el título definitivo se lee: "Tabla de la
primera parte de la
|Recopilación Historial... etc."; también
en el resumen, igualmente tachado, de la misma tabla está escrito:
"En el presente libro de la
|Recopilación Historial...
etc.".
Este carácter de la obra como una recopilación de "historias"
separadas, escritas en diversas épocas, explica por qué el autor
remite, a veces, al lector a un "libro" o "compendio" anterior o
posterior y, a veces, no lo hace, repitiendo hechos cuya narración
detallada se encuentra en otros "compendios". La obra, como
totalidad, no observa una unidad de criterio frente a hechos y
personas, ni tampoco sigue un estricto orden cronológico. La
duplicidad del autor, Medrano-Aguado, ayuda a comprender la
desunión que acusan los diversos libros, cuya ordenación no es
forzosa sino deliberada, lo que permite suprimir o añadir libros a
voluntad sin menguar la comprensión de las otras partes de la
"historia". Ciertamente, en su proemio al lector anuncia el autor
una tercera parte donde se seguirán escribiendo, dice, "otras
conquistas y poblaciones... con otras muchas cosas no menos dignas
de memoria". Por otra parte, un libro entero de 28 capítulos fue
suprimido
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7
, sin que sufra la obra como tal;
pues cada libro en sí es una "historia", representa una unidad
por sí y puede leerse sin conocer los libros anteriores o
posteriores.
Dado este carácter de la obra de Aguado, es obvio que las
denominaciones arbitrarias introducidas en algunas ediciones
anteriores son inexactas y se prestan a graves confusiones. Llamar
la primera parte "Historia de Santa Marta y del Nuevo Reino de
Granada"
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8
es improcedente, pues no corresponde a
su contenido. La primera parte de la Recopilación se ocupa
|exclusivamente del Nuevo Reino de Granada, y la historia de
Santa Marta es tratada apenas como introducción a la del
Descubrimiento del Nuevo Reino, cesando de interesar al historiador
con la salida del licenciado Jiménez de Quesada de aquella ciudad a
su memorable jornada. Los gobiernos de Santa Marta posteriores a
esta efemérides, como fueron los de Jerónimo Lebrón, del licenciado
Miguel Díez de Armendáriz o del capitán Luis de Manjarrés, están
tratados someramente y sin detalles y sólo en la medida en que fue
necesario para la comprensión de los acontecimientos ocurridos en
Nuevo Reino.
Varias citas en el mismo texto de esta "primera parte"
demuestran palpablemente la intención del autor de escribir
únicamente la historia del Nuevo Reino de Granada, y no la de Santa
Marta u otras gobernaciones. Así, por ejemplo, cuando se dispone a
narrar la elección de Jerónimo Lebrón por la Audiencia de Santo
Domingo para la gobernación de Santa Marta, dice específicamente
que lo hace "aunque sea fuera del propósito de la historia del
Nuevo Reino, de quien vamos tratando"
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9
. Cuando
describe la jornada de Hernán Pérez al Dorado, territorio que por
desconocido no estaba incorporado a lo que se llamaba entonces
Nuevo Reino, pide perdón al lector "por haber salido tan de golpe
de la provincia e historia del Nuevo Reino"
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10
. Sugiere
que el impaciente lector omita lo escrito referente a esta jornada
y pase adelante en su lectura, donde encontrará de nuevo el hilo de
la propia historia del Nuevo Reino. Asimismo se cree obligado a
justificar su libro sobre la fundación de San Vicente de Páez (que
pertenecía a la gobernación de Popayán), porque fue poblado desde
el Nuevo Reino e incorporado a aquella gobernación sólo después de
su fundación
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11
, etc.
Aún más inexacto es llamar "Historia de Venezuela" la segunda
parte
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12
, pues sólo tres de los diez libros
tratan de Venezuela, mientras que los otros siete se dedican a la
gobernación de Cartagena (libro 8º), a la isla de Trinidad (libro
4º), a la gobernación del Marañón y Paria (libros 5º, 6º y 7º), a
la historia de Pedro de Orsúa en Santa Marta y Panamá (libro 9º) y
a la de Lope de Aguirre en el Amazonas (libro 10); territorios que
todos, inclusive Trinidad y Paría, no formaban entonces parte de la
propia gobernación de Venezuela.
De todo lo que antecede se ve a las claras que el único título
valedero para la obra de Aguado es el de "Recopilación Historial",
así como con muy buen criterio lo adoptó la Academia Colombiana de
Historia al editar los primeros nueve libros de la primera parte
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