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FUENTES DE LA "RECOPILACION
HISTORIAL"
Dice Aguado en su dedicatoria al Rey que él ha sido
testigo de vista y que se halló presente "a todo o a la mayor parte
en los trabajos que los españoles han pasado en el Nuevo Reino de
Granada, a donde yo he vivido"
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1
. Esta aseveración, si es
suya y no de Antonio Medrano, es cierta sólo en parte, pues
habiendo venido al Nuevo Reino en 1562
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2
, no pudo
naturalmente estar presente en la mayoría de los importantes hechos
acaecidos con anterioridad a su llegada, y que relata con lujo de
detalles.
La fecha del arribo de fray Antonio Medrano al Reino no está
fijada con seguridad, pero el texto del manuscrito no contiene
alusiones a su presencia en alguna jornada, salvo en un solo caso
que es en el de la expedición a los indómitos Panche
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3
. Por los detalles que ofrece la
"Recopilación" sobre los Pantágora y Goahibo se podría suponer que
el autor habla acompañado alguna expedición hacia esas provincias;
pero en la obra misma no encontramos de ello testimonios.
Por el contrario, abundan citas que se refieren a testigos
presenciales, cuyos relatos sirvieron como fuente principal para
confeccionar la obra: Así, por ejemplo, al hablar del
descubrimiento en 1498 de las costas de Santa Marta
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4
hay una referente al "dicho de personas
muy antiguas que aún hoy viven.."
El fuego que abrasó el templo indígena de Sogamoso lo certifican
"los antiguos que lo vieron y se hallaron presentes"
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5
. La expedición de Hernán Pérez al
Dorado fue acompañada de 8.000 indios, "según afirman algunos de
aquel tiempo"
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6
. De que los españoles de los tiempos
antiguos daban muerte a los indios a mansalva y por causas baladíes
lo atestiguan "los que hoy están vivos"
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7
. La muerte
de Juan de la Cosa, dada por los indios de Turbaco, sucedió "según
lo relatan y cuentan algunos españoles que hay de aquel tiempo"
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8
. Lo acaecido en Muzo lo afirman
"algunos de los que presentes se hallaron"
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9
, etc.
Cuando los informantes discrepan en detalles, el autor constata
este hecho, dejando que el lector acepte lo que crea más verídico.
Así, por ejemplo, cuando habla de los intentos de Jiménez de
Quesada de aprovecharse de las disensiones habidas entre los zipas
Bogotá y Tunja
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10
, declara: "Podría ser que Jiménez no
lo tratase, pero así me lo certificaron". La jornada de Montalvo de
Lugo
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11
, "según algunos", fue organizada para
dar noticia a Federmann sobre la ruta que debía tomar, "aunque
otros dicen" que fue a poblar Tocuyo y Barquisimeto. Sobre las
jornadas para el descubrimiento de la provincia "Entre los Dos
Ríos"
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12
, algunos decían que se trataba del
Cenú, y otros que de Antioquia, perteneciente a la gobernación de
Popayán. Escribe sobre la fundación del Tocuyo
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13
, de acuerdo con lo que "me han
informado algunas personas que en aquella tierra están, aunque
otros ancianos de los que en aquel tiempo se hallaron allí
certifican, etc...." O: "Este desbarate de Ordaz cuentan otros de
otra manera, porque aunque ha pocos años que pasó no dejan de
variar con el dar relación..."
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14
.
En algunos casos de controversia no se limita a dar las noticias
que recibió directamente de los propios interesados, y cree
necesario dar las opiniones de terceras personas. Así, sobre lo
acaecido entre el capitán de Federmann, Martínez, y los capitanes
Alderete y Nieto, recoge lo que "algunos me contaron..., y
-continúa- según la noticia que los propios Alderete y Nieto dan,
etc..."
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15
.
A veces no consigue el autor recoger detalles sobre algunas
fundaciones de pueblos, como sucede, por ejemplo, en la de
Burburata, cuando dice: "porque, aunque en haber la relación y
noticia de ello he puesto toda la diligencia a mí posible, no he
podido tener de ella más claridad de lo que he dicho"
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16
. Varias veces, para explicar la
escasez de las noticias que da sobre la flora o fauna de una región
o las costumbres de los indios, declara que esto obedece "por
defecto de no hallar yo quién me diese claridad de ellas..."
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17
; y a veces añade: "en habiéndolas, se
escribirán"
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18
. Cuando habla de los indios Muzo
dice: "De las naturalezas y propiedades de los indios no daré tan
larga noticia como quisiera, porque en las continuas guerras no ha
habido lugar de investigarse y saberse estas cosas con la
curiosidad que se requiere; así sobre esto será poco lo que
escribiré"
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19
No habla de la fundación de Nueva
Valencia en Venezuela, "por no haber habido relación"
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20
; tampoco describe algunos animales
que hay en los Llanos "de quien aún no se tiene entera noticia, por
lo cual no van aquí escritos"
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21
, Lo acaecido a Diego
de Ordaz, declara, sucedió entre los años 1530 y 1534, y "no se
pusieron -dice- los tiempos en que señaladamente sucedió cada cosa
de las dichas, por no tener memoria de ello los que lo vieron y se
hallaron presentes a ello"
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22
, Al escribir su
relación sobre los indios de Maracapana y Cubagua se lamenta que
ésta "no será tan cumplida como yo quisiera, a causa de que los que
en aquel tiempo andaban por ellas, más curiosidad y diligencia
ponían en cómo se habían de aprovechar de las haciendas y personas
de aquellos naturales, que en enmendar y reparar sus costumbres
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23
.
Todo esto y más ejemplos que se podrían citar demuestra que la
historia de Aguado está escrita principalmente a base de relatos de
testigos presenciales, salvo naturalmente de lo que él mismo o fray
Antonio Medrano pudo conocer personalmente durante su estada en el
Nuevo Reino. Documentos originales transcribe Aguado sólo muy pocos
(tasaciones de tributos, capitulaciones con los alemanes, consulta
sobre Hortal, etc.), y una tan sola vez se refiere de una relación
escrita que vio sobre el levantamiento de Lope de Aguirre y que
cita en forma un tanto burlona
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24
, aunque la utiliza
para algunas descripciones.
La utilización de relaciones de testigos presenciales y de
observaciones personales, como fuentes exclusivas para su
"historia", es la característica de la obra que le da valor y
relieve. Nuestro historiador no utiliza ni copia a otros
historiadores. Siempre, cuando no le consta personalmente algún
hecho, lo declara o remite al lector a las obras de otros
historiadores que han tratado el tema, lo que constituye una ética
profesional poco común en el siglo XVI. Así, por ejemplo, al hablar
de la Congregación de letrados y teólogos que hubo en España para
decidir sobre la legalidad de la esclavitud indígena, remite a la
"Historia General de Indias", de López de Gomara
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25
. Al mencionar la trata de esclavos
indios en Cartagena, no la describe, sino que se refiere a lo que
escribió Gomara "en la Historia General muy sumariamente, y a la
primera y cuarta parte de las historias que escribió del Perú,
Cieza de León". Al último se remite también al mencionar la
expedición de Juan de Vadillo a Cali. Sólo la menciona "porque
tiene escrita esta misma jornada, Cieza en la cuarta parte de su
Historia. El que quisiere ver, allá la podrá leer"
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26
.
También admite el autor algunos casos en que por falta de
preparación científica se considera personalmente incapacitado para
"dar entera relación". Ruega al lector, en este caso, "reciba por
servicio lo que hallare escrito"
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27
: una
sinceridad y entereza moral que buscaríamos en vano en los
historiadores americanos coloniales, muchos de los cuales
acostumbraban, por falta de informaciones directas, copiar trozos
enteros de obras ajenas, sin nombrar su autor, para el solo fin de
completar su propia obra.
Naturalmente las fuentes que utilizó Aguado -y Medrano- son
imperfectas. Informantes no son siempre fuentes fidedignas; y así
aparecen en la "Recopilación" algunas fechas erradas y varias
discrepancias con documentos históricos que conocemos actualmente,
en especial cuando se trata de los que se remontan en el pasado
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28
, En el transcurso de la narración se
observan también marcadas simpatías o antipatías contra uno u otro
conquistador, gobernador, visitador y oidor de la Real Audiencia,
lo que influye naturalmente la objetividad del relato. En el caso
de nuestros frailes no se trata de investigadores de documentos
históricos que, además, reposaban en archivos no accesibles
fácilmente en aquella época.
Sin embargo, teniendo en cuenta la época en que se escribía la
"Recopilación Historial" y el carácter de los autores como frailes
profesos, no podemos ocultar nuestra admiración ni por el arduo
trabajo que emprendieron en la planeada ordenación de los numerosos
y dispersos datos que recibían, como se desprende de las citas
arriba señaladas; ni por el justo y esencialmente objetivo relato
de los hechos de la Conquista; ni por la franca, minuciosa y casi
impersonal descripción de las costumbres de los indios, si hacemos
abstracción, naturalmente, de aquellas frases en que aparecen
apreciaciones y críticas personales que se explican tanto por el
ambiente de la época como por ser los autores religiosos, frailes
misioneros. Por su condición de escritos, basados en relatos y
observaciones personales, "lo que he visto, oído y entendido", la
obra forma un magnífico documento representativo de su época y del
ambiente reinante en la sociedad neogranadina.
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Primera parte. Dedicatoria al Rey
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2
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Véase capítulo 2º
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3
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Primera parte, libro 5º, capítulo 3º
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4
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Ibíd., libro1º, capítulo 1º
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5
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Ibíd., libro 3º, capítulo 10
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6
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Ibíd., libro 4º, capítulo 11
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Ibíd., capítulo 15
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8
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Segunda parte, libro 1º, capítulo 2º
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9
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Primera parte, libro 12, capítulo 8º
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10
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Ibíd., libro 3º, capítulo 3º
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11
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Ibíd., libro 4º, capítulo 11
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12
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Ibíd., libro 8º, capítulo 2º
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13
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Ibíd., Segunda parte, libro 3º, capítulo 10.
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14
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Ibíd., libro 4º, capítulo 18.
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Ibíd., libro 6º, capítulo 9º.
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16
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Ibíd., libro 3º, capítulo 11.
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17
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Primera parte, libro 12, capítulo 9º
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18
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Ibíd., libro 11, capítulo 17.
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19
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Ibíd., libro 12, capítulo 26
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20
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Segunda parte, libro 3º, capítulo 22.
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21
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Primera parte, libro 9º, capítulo 5º
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22
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Segunda parte, libro 4º, capítulo 28
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23
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Ibíd., libro 7º, capítulo 2º
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24
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Ibíd., libro 10, capítulo 86.
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25
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Primera parte, libro 4º, capítulo 15.
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26
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Segunda parte, libro 8º, capítulo 11.
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27
|
Primera parte, libro 9º, capítulo 5º.
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28
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Si los informantes no son ciertamente fuentes muy fidedignas,
tampoco podemos aceptar la critica que a Aguado hace Fernández de
Piedrahita por no haber consultado, como él lo hizo "informaciones
antiguas de servicios que se habían remitido a la corte" (Bib. 25,
prólogo), informaciones que pecan gravemente de parcialidad, pues
perseguían un fin definido en la mayoría de los casos, cual era el
de obtener mercedes del Rey. La critica que a la obra de Aguado
hizo Jiménez de Quesada, según Piedrahita, por haber fundado su
historia en "relaciones vulgares" (Ibíd..) se debe mas a la
animosidad entre fraile y conquistador que a una verdadera y
ecuánime apreciación. El detalles interesante por cuanto revela una
vinculación entre los historiadores de aquella época, que estaban
al corriente de los trabajos de sus compañeros de oficio.
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