INTRODUCCIÓN
AL LECTOR
La "Recopilación Historial", meritoria obra que fray Pedro
Aguado, fraile franciscano de la Provincia de Santafé, redactó a
base de sus propias anotaciones y los tratados históricos y apuntes
que dejó otro fraile de la misma Provincia, fray Antonio Medrano,
constituye una obra básica, indispensable para el estudio de la
época de la conquista y población de las tierras de la actual
Colombia y de una parte de las de Venezuela, algunos de cuyos
territorios estaban unidos en aquel tiempo al Nuevo Reino de
Granada por lazos económicos, políticos y
administrativos.
La suerte no favoreció el manuscrito de esta "Historia", que
para la época de su confección es la primera que se ha escrito en
tierras colombianas. Obtenida la licencia para su impresión ya en
1582, la obra quedó inédita y olvidada, pasando los manuscritos de
unas manos a otras, impresores, libreros, bibliófilos, conventos,
hasta parar a fines del siglo XVIII a, las de Juan B. Muñoz,
cronista del rey de España y gran recopilador de documentos
referentes a su imperio colonial. Al granadino coronel Joaquín
Acosta ("Historia de la Nueva Granada", París, 1848) se debe el
mérito de haber "redescubierto" la obra de Aguado para la moderna
ciencia Histórica americana. Aun cuando no la publicó, la utilizó
para su trabajo, por lo cual se reveló su gran importancia como
fuente primordial de nuestro conocimiento de los albores de la
ocupación española en esta porción de la América Meridional.
Es a la Academia Colombiana de Historia a la que cabe el honor
de haber emprendido por Primera vez su publicación. La institución,
que estaba entonces recientemente fundada con medios económicos
limitados, no pudo hacer tal publicación ni en forma completa ni
con el esmero necesario para la transcripción de más de mil folios
de un manuscrito del siglo XVI, cuya conservación deja mucho que
desear en algunas partes. Se publicaron tan sólo los primeros nueve
libros
|
1
y la copia, hecha por paleógrafos no
muy expertos, adolecía de grandes fallas. Pero la publicación
demostró al mundo la importancia de la obra, tanto como documento
de primera mano para la historia política y administrativa del
Nuevo Reino como para los estudios antropológicos, geográficos,
económicos y sociales de estos primeros tiempos de la
nacionalidad.
Posteriormente, en 1914, el Gobierno de Venezuela editó una
transcripción esmerada de la segunda parte de la "Historía"
|
2
, que trata principalmente de los
territorios de la vecina República, lo que una vez más llamó la
atención del mundo científico sobre la importancia de tan
extraordinaria fuente histórica; sin embargo, quedaron inéditos los
siete últimos libros de la primera parte que tratan de varias
regiones de las actuales Colombia y Venezuela.
La publicación completa la emprendió en cuatro volúmenes la Real
Academia de la Historia, Madrid, bajo la dirección de Jerónimo
Becker, en 1916-1918
|
3
. Con la esmerada
transcripción del manuscrito, amplia dotación de notas y copia de
algunos documentos procedentes de la Colección Muñoz que reposa en
los archivos de aquella institución, Jerónimo Becker prestó un
señalado servicio a la historiografía de América, aunque algunas de
sus conclusiones no son aceptables a la luz de los conocimientos
actuales.
La edición se agotó rápidamente, y en 1930 apareció en la casa
Espasa-Calpe una edición popular incompleta y sin ninguna clase de
anotaciones
|
4
, donde se reprodujeron los primeros
diez y seis libros de la primera parte, referentes principalmente
al Nuevo Reino de Granada, con lo cual se remedió sólo parcialmente
la necesidad que sentían los estudiosos de Colombia y Venezuela y
otros países de consultar estas primeras fuentes de la historia
americana.
No es, pues, de extrañar que la Biblioteca de la Presidencia,
una serie de publicaciones que se inició bajo la experta dirección
del doctor Jorge Luis A rango, optó por reeditar la obra de Aguado,
reanudando la labor de la Academia Colombiana de Historia, cuando
con su primicia llamó la atención sobre la excepcional importancia
de la "Recopilación". Con ocasión de la presente edición se
aprovecharon los hallazgos documentales recientemente hechos por el
suscrito y la nueva interpretación que estos hallazgos
permiten.
La presente edición no se hace desde un ángulo crítico. Su
objeto no es hacer resaltar los datos históricos errados contenidos
en la "Recopilación", a la luz de documentos hallados recientemente
y que los autores no tuvieron la más remota posibilidad de conocer.
Tampoco se criticarán opiniones de varios historiadores modernos
que, a base de los pocos documentos conocidos hasta ahora, se
esforzaron, según su leal parecer, en interpretar los intrincados
problemas que surgen del estudio de la "Recopilación" y de la
incógnita en que están envueltos sus autores, Medrano y Aguado,
tejiendo gratuitas y contradictorias teorías que el lector
interesado podrá consultar utilizando la bibliografía que se
inserta al final
|
5
.
No entramos asímismo en la crítica de las ediciones anteriores
de la "Recopilación Historial", ni iremos descubriendo faltas
cometidas en la transcripción del manuscrito o fallas en su
interpretación. Nuestra edición es, esencialmente, una versión
revisada, puesto que el manuscrito mismo no ha sido fielmente
reproducido por los editores anteriores, aunque en algunos casos,
como en el de la Real Academia de Historia, por ejemplo, la
transcripción material se hizo con todo el esmero posible. Se
quiere, esencialmente, rehacer, hasta donde sea posible, a base de
documentos a veces nuevos o a veces tan sólo mejor estudiados, la
versión original tal como salió de la pluma de sus autores antes de
sufrir las vicisitudes que se produjeron por la intervención de
terceros. Si como base se tomó la transcripción paleográfica de
Jerónimo Becker, se añadieron al original las partes tachadas o
suprimidas (que aparecen impresas en bastardilla) y se anotaron
aquellos cambios o enmiendas que parecían de interés, por
tergiversar, y a veces en forma substancial, el espíritu y el texto
del manuscrito.
La presente versión se hizo modernizando la ortografía y
dotándola de puntuación, a fin de facilitar la lectura. La razón
principal de este procedimiento obedece a la circunstancia de que
el manuscrito conocido de la "Recopilación" no se debe a la mano de
fray Pedro Aguado, sino acusa la intervención de varios amanuenses,
que no usan una ortografía uniforme, quizá por su procedencia
regional o educación recibida (véase nota 11, parte 1ª, libro 4º),
por lo cual una transcripción literal no tiene objeto alguno. Por
el contrario, la transcripción moderna contribuirá a la popularidad
que merece una tan extraordinaria e importante obra como es la
presente.
La edición va acompañada de sendos estudios documentales tanto
sobre la vida de fray Antonio Medrano como la de fray Pedro Aguado,
y también del análisis de la obra misma y del camino que recorrió
desde su condición de un relato escrito en Santafé, en el Nuevo
Reino de Granada, hasta recibir la sanción oficial en 1582 en el
Consejo del Rey.
|
|JUAN FRIEDE
|
|Archivo General de Indias, Sevilla.