SIMÓN BOLÍVAR
( Libertador.)
EL LIBERTADOR Simón Bolívar nació en la ciudad de Carácas,
República de Venezuela, en la noche del 24 de julio de 1783.
Huérfano de padre a los tres años, su madre, la señora
Concepcion Palacio i Sojo, cuidó de él con gran solicitud,
esforzándose en darle una esmerada educacion.
A los 15 años de su edad, Bolívar tuvo la desgracia de perder a
la buena señora que lo llevara en sus entrañas, i habiendo quedado
bajo la curatela de don Cárlos Palacio, éste lo envió a España, en
enero de 1799, a fin de que terminase su educacion, recomendándolo
en Madrid a don Estévan Palacio, su tio.
Este señor tenia relaciones de sincera amistad con el favorito
de Cárlos IV i María Luisa, don Manuel Mallo, circunstancia que le
valió a Bolívar el haber sido recibido en la Corte.
Hácia el mes de diciembre de 1801 contrajo matrimonio en Madrid
con la señorita Teresa Toro i Alayza, de noble nacimiento i oríjen
americano, e inmediatamente regresó a su patria, a fin de disfrutar
en ella de la inmensa fortuna que habia heredado de sus padres.
El 22 de enero de 1803, a los diez meses de su arribo a Carácas,
la muerte abrió nuevos senderos a su vida, arrebatándole a la que
habia de ser la dulce i tierna compañera de sus futuros años.
Tan inesperado acontecimiento lo determinó a hacer un segundo
viaje a Europa, volviendo a fines del año últimamente citado a
Madrid, de donde pasó poco despues a Francia, atraido por las
glorias de Napoleon el grande, yendo en 1805 a Italia.
Hallándose en Roma en compañía de su maestro de primeras letras,
don Simon Rodríguez, visitaban ambos, en una tarde de hermoso sol,
el Aventino, i sobre las colinas de aquel monte de tantos i tan
sublimes recuerdos históricos, Bolívar, lleno de inspiracion, juró
a su compañero la libertad de su Patria.
Desde este instante se dedicó con inquebrantable entusiasmo, a
semejanza de los antiguos guerreros romanos, a dar forma práctica a
la idea que mantenia en febril ajitacion su espíritu i que habia
acariciado desde su primera juventud.
Al terminarse el año de 1806, despues de haber visitado la
Holanda i los Estados Unidos de América, volvió a Carácas, i por
cuantos mediós estuvieron a su alcance trabajó en el sentido de
infundir en la conciencia de sus conciudadanos el amor a la
libertad ; esfuerzo que por aquel entónces parecia inútil, por
cuanto a que en tal época fracasó en Coro la primera espedicion
lanzada por el ilustre Jeneral Francisco Miranda sobre
Venezuela.
A pesar de todo, Bolívar, como todos los hombres de jenio
positivo que saben remover los obstáculos i leer claramente en el
porvenir, continuó en sus planes de emancipacion, halagando la idea
de fundar en su patria, cautiva por tres centurias, un gobierno
propio popular.
Dió principio a. su obra promoviendo juntas en su casa de campo,
a las márjenes del Guaire, a las que asistian muchos jóvenes
notables a quienes estaba dado dormir mas tarde en el regazo de la
inmortalidad.
El entusiasmo por la República llegaba a la cima de su apojeo,
cuando en 1809 Empá-ran, Capitan jeneral de Venezuela, penetrado
del espíritu revolucionario que amenazaba su poder, echó por tierra
algunas concesiones hechas por el Supremo Gobierno de la Metrópoli
a los venezolanos, declarando que en adelante no habria,
especialmente en Garácas, "mas lei, ni otra voluntad que
la suya."
Desde este momento Bolívar conspiró con mayor entusiasmo contra
los tiranos de su Patria, i en compañía de otros republicanos logró
deponer al Jefe español en 19 de
|
abril de 1810, fundándose
en Carácas una "Junta pública
revolucionaria."
Dado este paso, cuya audacia era incomparable, fué como
comisionado de la Junta, en asocio de don Manuel López Méndez,
cerca de su Majestad Británica, a fin de buscar en aquel Gobierno
apoyo i simpatías para la causa de la independencia americana.
El Libertador fué tratado cortesmente en Lóndres por el marqués
Wellesley, Ministro de Estado i Relaciones Esteriores, pero mui
poco pudo obtener del Gabinete inglés, que a la sazon tenia un
tratado de estrecha alianza con España.
Entónces, asociado del Jeneral Miranda, resolvió regresar
nuevamente a su Patria, arribando a la Costa firme el 5 de
diciembre del año citado.
Venezuela se hallaba en esta época en mejor situacion política
para los independientes, pues habian logrado reunir una Asamblea de
oríjen popular, con el objeto de rejir el país por los principios
del gobierno representativo.
A su llegada a Carácas, Bolívar i Miranda fundaron una
"Sociedad patriótica," especie de
"Montaña," que sirvió en alto grado a la causa de
la libertad.
Los miembros de aquella Sociedad, a semejanza de los soberbios
galos del tiempo de Cayo, no tenian mas pensamiento que uno, el de
ser libres; ni otra idea que la de combatir el despotismo.
Así que, en alas del mas acendrado patriotismo, proclamaron en 5
de julio de 1811 la independencia absoluta de Venezuela del ominoso
poder español.
Una vez dado este paso, el Jeneral Miranda, que tantos esfuerzos
habia hecho por la República universal en 1793, peleando al lado de
los jirondinos, fué encargado del mando de las fuerzas patriotas, e
inmediatamente acompañado de Bolívar, Coronel entónces del batallon
Aragua, abrió campaña sobre la ciudad de Valencia, en donde estaba
lo mas florido de las tropas realistas.
El 13 del mes siguiente, agosto, fué tomada esta plaza, dejando
bien puesto su nombre así los vencedores como los vencidos.
Bolívar, por su parte, lidiador insigne e intrépido, echó en el
sitio de Valencia los cimientos de su fama guerrera..
La victoria del 13 de agosto hubiera tenido mayor resonancia
para los independientes, apesar de los esfuerzos hechos
posteriormente por el brutal Monteverde en favor de la causa de
España, sin el terremoto ocurrido e1 26 de mayo de 1812 en Carácas,
que destruyó muchos elementos de guerra que habian conquistado los
republicanos.
A consecuencia. de este suceso, i habiendo obtenido los
realistas algunas ventajas sobre la revolucion, Bolívar se retiró
con una pequeña fuerza a San Mateo, de donde fué mandado llamar por
Miranda poco despues, a fin de que ocupara la plaza de Puerto
Cabello, punto en donde los patriotas tenian acopiados algunos
recursos.
Una vez Bolívar en aquel lugar, Monteverde lanzó sus lejiones
sobre él, sosteniendo los republicanos por tres dias el vigoroso
empuje del enemigo, hasta el 6 de julio, en que, falto enteramente
de tropa el Jefe patriota, se embarcó en Borburata en direccion
hácia la Guaira.
En la Guaira fué preso, i traido a Carácas, se le indultó por
Monteverde, debido a la influencia del vizcaino don Francisco
Iturbe, que tenia gran ascendiente entre los españoles, recibiendo
pasaporte para salir de Venezuela, lo que efectuó el 27 de agosto
en rumbo hácia Curazao.
Hombre prodijioso, sabiendo que llevaba sobre sus hombros los
deberes i destinos del héroe, i no teniendo mas pensamiento que el
de salvar a su Patria, a la América esclavizada, resolvió marchar
de Curazao para Cartajena, Nueva Granada, a donde llegó el 1° de
diciembre, siendo nombrado en el acto Coronel de las fuerzas de
Barranca, bajo las órdenes del frances Pedro Labatut.
Atrevido por temperamento e inquieto por carácter, emprendió el
23 del mismo mes el asalto del "Fuerte de
Tenerife," tomando al enemigo la artillería i buques que
allí habia.
En seguida fué, por órden del Gobernador de Cartajena, doctor
Manuel Rodríguez Toríces, a libertar de la ominosa opresion
española el alto Magdalena, venciendo espléndidamente a los
realistas, con una pequeña fuerza de cuatrocientos hombres, en el
Guamal, Banco, Puerto Real de Ocaña i Chiriguaná.
Tales victorias le merecieron del Gobierno granadino el mando de
otra espedicion contra las provincias de Cúcuta i Pamplona, en cuya
empresa no fué ménos feliz que en la anterior, pues que libertó los
valles de Cúcuta, venciendo las fuerzas que ocupaban aquel
territorio, a cargo del Coronel don Ramon Correa i Guevara..
En esta campaña Bolívar, que, como dijo un eminente compatriota
nuestro, " era como el fuego del cielo que brillaba en
medio de las tempestades," adquirió gran reputacion de
intrépido i apto para la direccion de la guerra.
Vencido Correa, volvió con quinientos hombres i algún armamento
a Ocaña.
Deseando libertar a Venezuela, pasó el Táchira el
|
1
|.° de marzo de 1813 i acantonó sus tropas en
territorio venezolano, preparándose para luchar nuevamente contra
el sanguinario Monteverde.
Para esta invasion, arriesgada en estremo, prestó su beneplácito
el doctor Camilo Tórres, Presidente en aquella época del Gobierno
jeneral de la Union, quien, ademas de la licencia, envió a Bolívar
el despacho de Brigadier i el título de ciudadano de la Nueva
Granada.
Bolívar ocupó a Mérida el 30 de mayo, i de aquí partió para
Trujillo, a donde llegó el 14 de junio.
El 28 se dirijió a Guanare i de allí pasó a San Cárlos,
venciendo todos los obstáculos que estos rápidos i atrevidos
movimientos le ofrecian.
En el tránsito de Guanare a San Cárlos hizo que sus valientes
capitanes, granadinos casi todos, cosecharan las gloriosas
victorias de Horcones i Niquitao, dando él la famosa batalla de los
Llanos, en la que el ejército realista, a órdenes del sanguinario
Izquierdo, fué completamente vencido.
El 1° de agosto las fuerzas republicanas marcharon sobre
Valencia en solicitud de Monteverde, quien, sabiendo la calidad de
los hombres con quienes tenia que combatir, i estando declarada la
guerra a muerte, abandonó la citada plaza dirijiéndose a Puerto
Cabello.
Bolívar; que comprendia como César las ventajas que en campaña
ofrece la celeridad en los movimientos, siguió sobre Carácas,
ocupando la ciudad el dia 6, la que abandonó el 16 para marchar
sobre el enemigo.
El ataque del Fuerte de Puerto Cabello no le produjo los
resultados que se proponia, por falta de los elementos navales
indispensables para una empresa de esta magnitud, i despues de ocho
dias de combate se vió en la necesidad de levantar el sitio,
retirándose de allí estratéjicamente.
Monteverde, creyendo que los patriotas habian sido derrotados,
siguió en su persecucion, presentándose a Bolívar la ocasion de
escarmentar a los tiranos una vez mas, venciéndolos el dia 30 en
las alturas de Bárbula; batalla en que la Patria perdió al ínclito
Jirardot, i en seguida en las Trincheras, en donde la sangre de
este mártir quedó vengada, viéndose obligados los españoles a
volver a sus antiguas posiciones.
Obtenidos estos dos triunfos, Bolívar volvió a Carácas en busca
de nuevos recursos, i allí fué proclamado popularmente "
|Líbertador."
En efecto, Venezuela parecia por aquel entónces libertada!
Algunos meses habian pasado, i ya los realistas, repuestos del
pánico que les habia causado el valor, la constancia i los triunfos
obtenidos por el gran jenio de la libertad, tornaron pertinaces a
alzar el grito de una nueva i formidable insurreccion.
En Barquisimeto, especialmente, habian
logrado levantar una fuerza numerosa que amenazaba la causa
de la independencia.
Bolívar marchó sobre este ejército, i el 10 de noviembre lo derrotó en el
campo glorioso de Gaburare; pero al dia siguiente, habiéndose
repuesto el Jefe Cebállos, merced a los auxilios que recibiera,
venció a su vez las tropas republicanas despues de una batalla en
que la muerte hizo buena cosecha en uno i otro campo.
Esta victoria sirvió al Jeneral Salomon, que habia llegado a
Puerto Cabello en repuesto de Monteverde, para ponerse en
persecucion de las reliquias del ejército patriota, las que,
habiéndose unido a una tropa comandada por el benemérito Jeneral
José Félix Rívas, derrotaron el 25 a Salomon en las agrestes
montañas de Patanemo.
Obtenida esta victoria, Bolívar lanzó inmediatamente sus
impetuosos soldados sobre Cebállos i Yáñez, que se habian unido en
Araure, i allí los venció el 5 de diciembre en singular combate,
ocupando de nuevo, el 8, la ciudad de Valencia, de la que pasó en
seguida a Carácas.
Con esto terminaron los prodijios obrados el año de 1813 por
Bolívar i los capitanes que tuvieron la gloria de acompañarlo.
El 1° de enero de 1814 se reunió en Carácas una "
Asamblea popular," i en vista de la situacion de
Venezuela, Bolívar fué proclamado "
Dictador."
El, en un elocuente manifiesto, rehusó tal título, que ofendia
su dignidad de republicano; pero celoso de la libertad, asumió la
actitud que el estado de la política, le aconsejaba, hallándose su
Patria plagada de guerrillas realistas i amenazada por numerosos
ejércitos comandados por Calzada, el fiero Bóves,
|
Yáñez,
Lizon, Moráles i otros Jefes que Hácian gala de crueles, talando
los campos i desolando las poblaciones por donde pasaban.
El mercenario Bóves, altivo de carácter e intrépido, deseaba
conquistarse un nombre midiendo sus armas con las del
|Libertador, como que éste era el mas formidable enemigo de
su Rei, i a fin de llevar a cima sus esperanzas, levantó una
numerosa lejion i se dirijió sobre Carácas.
Bolívar abandonó esta plaza, i mediante hábiles movimientos
burló la táctica de su enemigo, ocupando a San Mateo el 20 de
febrero, despues de haber dejado al Coronel D' Eluyar, con la mitad
de sus tropas, mandando la línea sitiadora de Puerto Cabello.
El dia 28 Bóves, acompañado de siete mil hombres, en su mayor
parte de caballería, atacó al
|Libertador en las alturas de
San Mateo, i despues de diez horas i média de combate en que la
sangre corrió a torrentes, los republicanos obtuvieron el triunfo,
replegándose el caudillo español sobre la villa de Cura.
Bolívar no pudo perseguir a los realistas por el estado en que
quedó su corto ejército, i los españoles volvieron sobre él el 17
de marzo, sufriendo un nuevo rechazo.
Bóves, que era pertinaz i tan valiente como carnicero, volvió a
atacar el 20 el injenio de San Mateo, en donde estaba el parque,
custodiado por el Capitan Antonio Ricaurte.
Ricaurte, viendo que no podia resistir el empuje de los tiranos,
hizo salir de la casa a los pocos hombres que lo acompañaban, i mas
grande que Scevola, puso fuego al parque, entregando su nombre a la
admiracion de las jeneraciones futuras !
Aterrado Bóves del heroismo de sus contrarios, i habiendo
sufrido grandes pérdidas, levantó el sitio de San Mateo el 30 de
marzo, despues de haber sido rechazado por mas de treinta veces
durante el tiempo del sitio.
Concluido este sangriento i glorioso drama, Bolívar repuso i
aumentó en lo posible
|
su ejército
|, resuelto a sitiar
de nuevo a Puerto Cabello, pero desgraciadamente obtuvo
|
el
17 de abril
|
la triste nueva de la derrota del Jeneral Mariño
en Pao, i esto le hizo variar de plan, obligándolo a marchar sobre
las fuerzas de Cajigal i Calzada.
Las huestes de estos dos espertos tenientes de Fernando VII se
hallaban en Carabobo, i allí aguardaron imperturbables las lejiones
del
|Libertador. El 28 de mayo Bolívar atacó a los españoles,
i despues de un reñido duelo los realistas fueron vencidos.
Pero a la sazon que se obtenia esta victoria, Bóves tambien
cosechaba laureles venciendo las reliquias del ejército del
|
Jeneral Mariño en La Puerta i las tropas republicanas que se
hallaban acantonadas en San Francisco, tomando inmediatamente la
ciudad de Carácas.
Bolívar se retiró entónces, 6 de julio, a Barcelona, i de allí
pasó a Aragua, en donde fué atacado por el numeroso ejército de
Moráles el 18 de agosto, viéndose en la necesidad de retirarse del
campo de batalla despues de seis horas de sangriento combate.
Estos i otros incidentes desgraciados lo obligaron a seguir
hácia Carúpano, de donde salió con unos pocos compañeros, 9 de
septiembre, en rumbo hácia Cartajena.
Inconstante el destino que protejiera las huestes de la libertad
en 1813, las abandonaba en 1814!.
Mas aquí es necesario advertir que, a pesar de los reveses de la
fortuna, Bolívar que sabia como Aníbal hacerse superior a la
derrota, no habria sido desgraciado en su campaña del año de 14 si
algunos de sus mas distinguidos subalternos, dejando a un lado el
sentimiento de rivalidad que los dominaba, nacido del amor a la
gloria, hubieran obedecido estrictamente sus órdenes ; pero
pretendiendo Piar, Rívas, Mariño i aun Bermúdez, ser mas grandes
que él, así en la majistratura como en la guerra, burlaron sus
planes i perdiéndose todos por el momento, prolongaron el
advenimiento de la Patria libre.
El
|Libertador llegó a Cartajena el 25 de setiembre, i como no
pudo avenirse con el Jefe de aquella plaza, don Manuel Castillo, remontó el
Magdalena a fin de venir a Tunja, en donde estaba reunido el
" Congreso granadino."
Una vez en Tunja, fué comisionado por el Supremo Gobierno para
someter a Santafé, que, bajo la dictadura de don Manuel Bernardo de
Alvarez, se habia separado de la Union.
Bolívar cumplió su cometido estrictamente, tomando la ciudad el
12 de diciembre, despues de tres dias de sitio; siendo nombrado por
el Gobierno de Nueva Granada, en recompensa de tal accion, Capitan
jeneral de los ejércitos de la Confederación.
Inmediatamente instó al Gobierno para que le permitiera
pacificar las costas de la .República, i habiéndolo obtenido,
partió con una fuerza de dos mil hombres el 24 de enero de 1815, en
dirección a aquellos lugares.
Llegado que hubo a Mompos, a tiempo en que los españoles eran
dueños de toda la antigua provincia de Santamarta, desde el mar
hasta Ocañia, el Gobernador de Cartajena i algunos de sus
parciales, arrastrados por el ruin sentimiento de la emulacion, se
declararon en completo antagonismo con el
|Libertador ; i
como la mencionada autoridad era la que debia dar los elementos
necesarios para la campaña, no pudiendo Bolívar obtener auxilios
para armar sus tropas, apesar de haber trabajado para ello por mas
de tres meses, se embarcó el 8 de mayo, con una corta espedicion,
en direccion hácia Jamaica, con el propósito de buscar en las
Antillas los recursos del caso para volver a su Patria a luchar
contra don Pablo Morillo, que habia ocupado a Venezuela con un
considerable ejército.
El resto del año de 1815 lo pasó sin poder arribar a la Costa
firme, escribiendo en Jamaica contra los tiranos, denunciando sus
crímenes a la conciencia del mundo civilizado, i buscando elementos
para afrontar a un enemigo poderoso, que contaba ya en Nueva
Granada i Venezuela con alga mas de veinte mil europeos de
ejército.
El
|Libertador, poseido de su misión i sin fijarse en los
innumerables obstáculos que se oponian a sus miras, habia
pronunciado el
|fiat lux i borrado de su memoria la palabra
|imposible. Entregando todo su ser al servicio de una causa,
grande como ninguna pero difícil como pocas, solo pensaba por
encima de todo i al traves de todo, " en llevar el íris de
la República desde donde paga su tributo al Dios de las aguas el
caudaloso Orinoco, hasta las cumbres arjentadas del Cuzco i Potosí,
declarando la libertad de América desde el templo del
sol."
Infatigable en sus procederes, el 20 de marzo de 1816 salió de
los Cayos de San Luis con siete goletas de guerra en direccion a la
isla de
Margarita, llevando algunos elementos comprados a caro precio, tropa i un
puñado de valerosos capitanes dignos de pasar el Rubicon i de poner su planta sobre
las termópilas.
El 7 de mayo llegó a la Villa del Norte, i allí convocó una
reunion de patriotas para deliberar sobre la suerte de Venezuela i
el partido que se debiera tomar a fin de desatarle las pesadas
cadenas que la oprimian.
La Junta, despues de haber dictado algunos acuerdos, proclamó a
Bolívar Jefe Supremo de la República; i éste, sin pérdida de
tiempo, marchó sobre Carúpano; batiendo el 1
|° de junio la
guarnicion que allí habia.
En Carúpano dió su plan de campaña i, dividiendo su corto
ejército, empezó a obrar sobre el enemigo en distintas
direcciones.
Como a fines del año 14, varios de sus subalternos desconocieron
su autoridad, i el enemigo los venció a pesar de los poderosos
esfuerzos que hicieron para lograr la victoria.
Todo estaba perdido nuevamente!.
Bolívar, acosado por todas partes, tuvo que penetrar en los
inclementes valles de Aragua, anclando en el puerto de Ocumare el 5
de julio.
De aquí, despues de mil vicisitudes, fué de lugar en lugar sobre
la costa occidental de Cumaná, hasta tanto que, víctima de
terribles contratiempos que si desgraciados para la causa, no
llegaron jamas a abatir la grandeza de su espíritu, se embarcó de
nuevo en la Guaira, haciendo rumbo a las playas hospitalarias de
Haití.
Durante su ausencia de la Costa firme, los patriotas lograron
obtener algunas ventajas en Venezuela. El infortunado Piar,
soberbio como los héroes lejendarios que tomaron a Sagunto, batió a
Moráles en el Juncal, i el noble Mac-Gregor venció a Quero en
Quebrada Honda i San Francisco.
Estos triunfos, de alta resonancia para la independencia,
despertaron por el momento ciertas rivalidades entre los Jefes
patriotas, i próximo a perderse el ejército republicano por la
anarquía, cada cual depuso sus personales aspiraciones ante el
patriotismo, i se resolvió llamar a Bolívar a fin de que dirijiera
las operaciones, tanto civiles como militares, encargándose de esta
comision el eminente estadista, doctor Francisco Antonio Zea.
El
|Libertador, que solo era dominado por la idea de la
Patria libre, echó a un lado la ingratitud de sus compañeros de
armas i, en olvido completo de los agravios pasados, volvió a
prestar su eficaz cooperacion a la santa causa de sus convicciones,
con el mismo entusiasmo de siempre.
Llegado que hubo a Margarita el 8 de diciembre, proclamó
sublimemente a los venezolanos, suplicándoles se pusieran al
servicio de la República.
El 1.° de enero de 1817 volvió a pisar el continente americano
para no abandonarlo mas.
Una vez ocupada Barcelona con una fuerza de setecientos hombres,
en su mayor Parte colecticios, se movió el 8 sobre los valles de
Carácas, atacando en las Trincheras de Unare una columna comandada
por don Francisco Jiménez, por la que fué rechazado i obligado a
volver a Barcelona.
Sabedor de este suceso el español Moxo, partió sobre el
|Libertador el 8 de febrero con una fuerza respetable, pero
éste le opuso una indomable resistencia i los realistas tuvieron
que desistir de su empresa despues de haber sufrido grandes
pérdidas.
El 25 de marzo emprendió Bolívar viaje para Guayana a fin de
ponerse en comunicación con Piar, i hacer de aquella provincia el
centro de las operaciones militares i administrativas.
El 2 de mayo se avistaron estos dos grandes colaboradores de la
libertad americana, i fué tal su cordialidad en aquella entrevista,
que " nadie podia creer, dice un testigo ocular, que
aquellos dos poderosos atletas del derecho llegaran a enemistarse
de manera tan inconciliable."
El dia 20 abrió Bolívar campaña sobre el enemigo, i despues de
algunos combates parciales ocupó la ciudad de Angostura, abandonada
el 17 de julio por el brioso mariscal don Miguel de Latorre.
En Angostura asentó el
|Libertador su Gobierno ;
Dictó sabios decretos sobre organización de la hacienda pública
;
Fundó el Consejo de Estado;
Organizó las milicias libres ;
Dispuso la libertad de los esclavos;
Hizo gran. acopio de elementos militares ; i
Envió tropas a muchos de sus valientes capitanes para que
cosecharan victorias.
Deseoso de volver a Carácas, a donde las necesidades de la
guerra lo llamaban imperiosamente, levantó un ejército respetable
por su número i por la decision de sus soldados, i avanzó una parte
de él, al mando del incomparable Jeneral Zaraza, sobre el pueblo de
Orituco i los llanos de Calabozo, para que vijilara los movimientos
del enemigo.
Desgraciadamente Zaraza comprometió una batalla el 30 de
noviembre contra las fuerzas de Latorre, i fué vencido en el sitio
de Hogaza.
El
|Libertador Dió a este contratiempo la importancia que
se merecia i, con la actividad que le era característica, remontó
el caudaloso Orinoco el 31 de diciembre con un ejército de dos mil
hombres i veintinueve buques, enviando emisarios al titánico
Jeneral José Antonio Páez i a los Jefes Monágas, Tórres i Cedeño,
para que con las fuerzas que tenian a su mando se reunieran en San
Juan de Payara a la mayor brevedad.
Esta reunion se efectuó felizmente el 31 de enero de 1818, a
tiempo en que el bravo español Morillo, de triste recordacion en
América, ocupaba con una lejion de veteranos de España las llanuras
de Calabozo.
Bolívar comprendió la necesidad de batir a Morillo, pero
hallándose el correntoso i profundo Apure por medio de los dos
ejércitos, i careciendo las tropas libres de embarcaciones para
salvar tal obstáculo, semejante empresa parecia por de pronto
irrealizable.
Qué hacer en tal situacion ?
El indómito Páez i el infatigable Arismendi vencen la
dificultad. Aquellos dos atletas, con unos pocos compañeros mas, se
lanzaron sobre las aguas con ímpetu de centauros, lucharon entre
las olas i regresaron con las embarcaciones enemigas presentando al
|Libertador los trofeos de una singular victoria alcanzada
entre las ondas.
Salvado el inconveniente, los patriotas rodearon a Calabozo al
amanecer del dia 12 de febrero, i despues de un terrible combate de
cinco horas desalojaron a Morillo de sus posiciones, con grandes
pérdidas para cada uno de los dos combatientes.
El 8 de marzo, Bolívar, acompañado solamente de Zaraza, se movió
con dos mil hombres sobre la villa de Cura, estableciendo su
cuartel en el sitio de "La Victoria."
Morillo, mediante un hábil movimiento, pudo reunir su jente con
la numerosa division de Moráles, i haciendo un ejército de cerca de
seis mil hombres de todas armas, se propuso destrozar las fuerzas
situadas en "La Victoria;" pero éstas,
abandonando el campo, se retiraron en direccion a Bocachica.
En la planicie de "La Puerta" las tropas
españolas les dieron alcance i rodeándolas por todas partes,
Bolívar resolvió combatir.
La batalla empezó con gran encarnizamiento, i a cada instante
crecia el heroismo de los luchadores, terminándose al fin la accion
en combate de cuerpo a cuerpo, como esos duelos singulares de los
lacedemonios del tiempo de Leonídas. El
|Libertador, segun
los historiadores, estuvo, como jamas, espléndido en aquel
lance:
Combatió sin descanso;
Tiñó la hoja de su espada con la sangre enemiga;
Dirijió todas las maniobras con acierto, i
Si bien la suerte le fué adversa, conservó toda la serenidad de
su ánimo, i a sernejanza de Anteo, que tomaba nuevo aliento cuando
se le consideraba postrado, se rió de la catástrofe que parecia
agobiarlo, i haciendo un supremo esfuerzo, rompió el anillo de
hierro que lo oprimia, retirándose en buen órden del campo con las
reliquias de su lejion.
Inmediatamente i sin haber sido perseguido por sus contrarios,
envió a las márjenes del Apure un correo lijero en busca de Páez i
Cedeño, para que vinieran en su auxilio.
Poco despues estos tres guerreros se reunieron en Calabozo, i de
allí se lanzaron sobre el ejército del mariscal Latorre,
venciéndolo gloriosamente en los sitios de Ortiz i Cura.
En seguida se dividieron a fin de practicar ciertos movimientos
estratéjicos, necesarios a las operaciones jenerales de la guerra;
siendo Bolívar sorprendido en el punto llamado " Rincón de
los Toros," en donde, como en Jamaica en 1814, estuvo a
punto de perecer, salvándose de la muerte merced a la Providencia,
que tomaba bajo su amparo la vida de este hombre prodijioso, a
quien tenia predestinado para un fin inmortal. Al tercer dia del
desgraciado suceso que se acaba de referir, se unió en el
" Rastro " a unos cuarenta de sus compañeros i
marchó a los alrededores del " Pao," a donde
habia llegado Páez, permaneciendo en San Francisco todo el mes de
mayo. De este lugar partió el 7 de junio en direccion a Angostura;
i una vez que hubo llegado allí, se ocupó en levantar un nuevo
ejército i ejercer funciones administrativas concernientes a la
guerra i al Gobierno civil.
Deseoso de darle al país una forma verdaderamente republicana,
convocó el 22 de octubre el Congreso de Venezuela, señalando para
su instalacion el 1.° de enero de 1819.
El 29 de diciembre regresó a los valles de Apure a fin de
conferenciar con Páez, a quien el espíritu de intriga habia hecho
creer que el
|Libertador era su enemigo, sojuzgándole para
que desconociera su autoridad.
Bolívar i Páez se entendieron al verse, i el primero regresó a
Angostura el 23 de enero con el objeto de reunir el Congreso, que
aun no habia podido instalarse.
Reunido éste, el
|Libertador, en un elocuente i sentido
mensaje, depuso ante él toda su autoridad, suplicando a los
convencionales le admitieran la formal renuncia que hacia del mando
i ofreciendo que continuaría trabajando como soldado de la libertad
hasta que la Patria se viera libre de los viles tiranos que la
oprimian.
El Congreso, en vez de aceptar la renuncia, lo instó para que
continuara en el ejercicio de la Presidencia de la República, i le
ratificó todos sus títulos.
Luego de esto, se puso en marcha en la madrugada del 27 de
febrero en direccion a Apure, reuniéndose nuevamente con Páez el 10
de marzo.
Por aquel entónces Morillo se hallaba en las márjenes del
Arauca, i el
|Libertador, deseando batirlo, mandó sobre él a
Páez; teniendo lugar la famosa batalla de las " Queseras
de en medio," 13 de abril, en la cual el " Leon
de Apure," fabuloso en el heroismo como los semidioses
griegos, obtuvo la mas espléndida victoria que hombre alguno haya
alcanzado nunca.
Bolívar ordenó en seguida a Páez marchara sobre Barinas, dejando
a su cargo el acabar de batir las fuerzas realistas que aun
quedaban en el interior i mediodía de Venezuela, i él por su parte,
con un pequeño ejército, capaz por su valor de conquistar un mundo,
trepó los Andes granadinos deseoso de libertar la Nueva
Granada.
Despues de mil penalidades, la fuerza libertadora llegó el 11 de
junio a " Tame," i allí se reunió con la division
que comandaba el Jeneral Francisco de
|
P. Santander.
El 5 de julio, despues de haber trasbordado la cordillera
andina, se movió el
|Libertador sobre el pueblo de Socha,
distrito perteneciente entónces a la provincia de Tunja; i el
Jeneral Barreiro, uno de los capitanes de España mas valientes i
amaestrados en la carrera de las armas, marchó sobre él
pretendiendo sucumbirlo al golpe de su espada valerosa.
El 11 de julio Bolívar presentó su primera batalla a Barreiro en
las alturas de "Gámeza," i apesar de la
superioridad numérica del enemigo, éste fué rechazado con grandes
pérdidas, despues de ocho horas de combate.
El Jefe español, que tenia siete mil soldados, reorganizó con
gran prontitud sus disciplinados batallones i a los pocos dias
volvió a ser rechazado en "Bonza", recibiendo un
tercer escarmiento el 25 del citado mes en la famosa jornada de
" Pantano de Várgas."
No obstante esto, Barreiro, que era pundonoroso e intrépido,
juntó los restos de su ejército i con nuevas fuerzas de repuesto
enviadas por Sámano, logró poner tres mil hombres, contra los
cuales se libró el 7 de agosto la cruenta batalla de Boyacá, en que
la victoria fué decisiva i completa.
La Nueva Granada quedó con este triunfo redimida!
El
|Libertador, inmediatamente despues de este feliz
suceso, vino sobre Santafé en busca de Sámano, pero éste, aterrado
del valor de los patriotas i temiendo el castigo de sus crímenes,
ya habia huido tomando la via del Sur.
Una vez Bolívar en Bogotá, reorganizó convenientemente el
Gobierno de Cundinamarca, i poniendo al frente del mando al Jeneral
Santander, con. el título de Vicepresidente, se retiró de la ciudad
el 20 de setiembre para volver a Venezuela.
El 17 de diciembre se encontraba de nuevo en Angostura, i
comprendiendo la necesidad de la union entre todos los pueblos que
anhelaban la libertad, hizo que el Congreso dictara un acto
lejislativo formando una sola nacionalidad de las capitanías de
Venezuela, Nueva Granada i Quito, con el nombre de Colombia, en
conmemoracion a la memoria del hombre que, en lucha abierta contra
las preocupaciones de quince siglos, habia dado al traves de los
mares un mundo nuevo a la civilización universal.
El
|Libertador fué por unanimidad de votos elejido
Presidente de la gran Republica, a la que ofrendó siempre su valor
i su jenio.
Despues de haber permanecido algunos meses en Venezuela, regresó
a la Nueva Granada, llegando a Bogotá el 4 de marzo de 1820, en
donde fué recibido con las aclamaciones mas entusiastas.
En esta ciudad, dando pábulo a sus grande ideas, dispuso lo
conveniente para libertar las provincias del Sur i la Costa i
preparar la independencia del Ecuador y el Perú.
Arreglado el plan conveniente para este objeto, volvió a
Venezuela a fin de sellar la independencia de aquel pueblo
heróico.
El 2 de octubre se hallaba en la capital de Mérida al frente de
Morillo, pronto a librarle la prostera batalla, cuando ocurrió lo
que vamos a referir:
Fernando VII, separado del trono de España hacia algun tiempo,
habia vuelto a empuñar el cetro de sus mayores, i mas ciego que
nunca en su opresora política, preparaba una nueva espedicion de
quince mil hombres para lanzarla sobre sus colonias de América.
Las huestes españolas que militaban en Venezuela esperaban de
este nuevo auxilio la salvacion de su causa, pero a la hora ménos
pensada tuvieron noticia de que el Rei no podia mover de España un
solo hombre, a consecuencia de la inesperada insurreccion de Riego
contra el trono.
Semejante acontecimiento, que llenó de estupor a los realistas
los colocó en una dura alternativa, i para salvar las dificultades
de la situacion entraron con los patriotas en un avenimiento
Así que, el 25 de noviembre se firmó cerca de Caraché, por los
comisionados del
|Libertador i los de Morillo, un armisticio,
por el cual quedaban suspendidas las hostilidades durante seis
meses, mientras se sabia si el Gobierno de la madre Patria
reconocia la independencia de América.
Debido a este convenio, Morillo se escapó de ser batido,
perdiendo en una última i decisiva batalla todas sus glorias
militares; pues comprendiendo lo peligroso de la situacion de la
causa que defendia, partió el 14 de diciembre para España relevado
del servicio, quedando en su lugar el mariscal de Latorre.
Ratificado el tratado en el sitio de Santa Ana, en donde se
mandó levantar una columna egrejia conmemorativa de la gloria
inmarcesible del
|Libertador, partió éste para Barinas con el
objeto de comunicarse con San Martin, Olmedo i demás patriotas del Perú, Chile i Guayaquil, afectos a la
independencia.
El doctor Roscio quedó encargado del Poder Ejecutivo, en su calidad de
Vicepresidente de la gran República, con residencia en la ciudad de
Cúcuta.
En marzo de 1821, antes de cumplirse el tiempo del armisticio,
se insurreccionó
el pueblo de Maracaibo proclamando su libertad.
Este hecho inesperado para los españoles, Dió lugar a que se
rompieran de nuevo las hostilidades.
Bolívar, en
presencia de la situacion, preparó su ejército, i despues de
haberse unido a Páez i a otros memorables caudillos,
asentó su cuartel jeneral el 20 de junio en San
Cárlos.
El
|
23 movió una gran parte de su ejército en direccion a
Tinaquillo, i el 24 se puso al frente del enemigo que, en número de
seis mil hombres, se hallaba en Carabobo.
A las once del dia últimamente citado, el
|Libertador,
despues de haber colocado convenientemente sus tropas para el
ataque, lanzó sus divisiones sobre las de Latorre, bastando apenas
una hora de combate para que éstas se pusieran en completa
derrota.
Casi todo el ejército realista quedó prisionero, sellándose con
esta victoria la independencia de Venezuela!
A tiempo en que este acontecimiento tenia lugar, el Congreso de
Colombia estaba reunido en San José de Cúcuta, haciéndose sentir
esta corporacion, mas que por su patriotismo, por la marcada
enemistad que muchos de sus miembros profesaban al
|Libertador; enemistad, digámoslo de paso, que causó grandes
males a la Patria.
No obstante esto, eran tantas i tan sublimes las glorias de
Bolívar i tal el prestijio de su nombre en la conciencia nacional,
que el Congreso no pudo ménos de elejirlo Presidente de Colombia,
poniéndole por segundo al Jeneral Santander.
El
|Libertador fué llamado de Maracaibo para que tomara
posesion de la magistratura, lo que hizo el 3 de octubre, firmando
al mismo tiempo la Constitucion que aquella Asamblea habia dado a
los pueblos libertados.
Mas como este varon egrejio deseaba presentar a la vista de
Europa, del mundo entero, a toda la América unida estrechamente por
los lazos de la justicia, del honor i de la fraternidad, vino a
Bogotá, despues de haber dejado a Santander encargado del Gobierno,
a fin de activar la guerra sobre las provincias meridionales de
Nueva Granada, i arrojar a los españoles de las posiciones que aun
ocupaban en el continente de Colon.
Hechos sus aprestos para la campaña del sur, i una vez que el
Jeneral Mariano Montilla habia tomado la importante plaza de
Cartajena, partió el 13 de diciembre para Popayan a la guerra de
Pasto.
El 5 de enero de 1822 llegó a Cali, punto donde debia reunirse
el ejército, i el 7 de marzo, despues de haber vadeado el
cerrentoso Jnanambú, dió a la aguerrida division del Coronel
Basilio García la famosa batalla de Bomboná, en la que la victoria
coronó sus esfuerzos.
Pocos dias despues, a consecuencia de haber sabido los realistas
los triunfos obtenidos en Riobamba i Pichincha por el eminente
Coronel Antonio José de Sucre sobre las fuerzas del Virei Aimerich,
el Coronel García capituló entregando la plaza de Pasto.
El
|Libertador ocupó a Quito el 16 de junio, i una vez
allí, organizó el vasto i populoso departamento del Ecuador,
compuesto de las provincias de Quito, Loja i Cuenca i ascendiendo a
Sucre al grado de Jeneral, lo nombró para gobernar esta
seccion.
Poco despues se unió a estas provincias la de Guayaquil, ciudad
donde el
|Libertador se reunió el 26 de julio con el Jeneral
San Martin, con el objeto de tratar acerca de los medios que debian
emplearse para conseguir la independencia del Perú.
La conferencia que tuvo lugar entre estos dos grandes hombres;
el uno, que habia peleado por la libertad desde las orillas del
Plata hasta las costas del Perú, i el otro, desde el golfo Triste
hasta el Ecuador, es digna de la historia i de los grandes
caudillos antiguos.
Despues de doce horas de debate, en que cada héroe hizo la fe de
sus principios, los dos lidiadores no pudieron entenderse. San
Martin no juzgaba propio para la América el Gobierno republicano i
optaba por la forma monárquica; Bolívar tenia fe ciega en los
buenos resultados de la democracia i queria el gobierno
representativo.
La conferencia no tuvo, en tal virtud, resultado alguno
favorable.
Mas Bolívar, que habia acariciado la idea de libertar el antiguo
i hermoso imperio de Manco-Capac, no desmayó en sus miras i fué
derecho al fin que se proponia, con la audacia de Alejandro al
conquistar la Tracia.
Fiel a sus ideas, preparó recursos, tomó el Callao i envió al
ínclito Sucre con una division sobre la tierra peruana, instando a
los Gobiernos de Chile i Buenos Aires para que cooperaran a su
empresa.
Hallándose aún en Guayaquil organizando tropas para el fin
propuesto, tuvo noticia de que los indios Merchancano i Agualongo
se habian insurreccionado en Pasto, i venciendo la fuerza
independiente que en aquella plaza habia, se acercaban a Ibarra con
un ejército de mil quinientos hombres.
Creyendo de bastante gravedad tal acontecimiento, tomó una de
sus divisiones i viniendo sobre los insurrectos con la rapidez
pasmosa que acostumbraba, atacó al enemigo en la poblacion citada,
18 de junio, quedando tendidos en el campo ochocientos
realistas.
Inmediatamente, dejando una columna de tropas al mando del
Coronel Salom para que acabara de pacificar a Pasto, volvió a
Guayaquil, en donde una comision enviada por el Congreso del Perú
lo esperaba, suplicándole se hiciera cargo del mandoen jefe de los
ejércitos independientes.
Autorizado previamente por el Gobierno de Colombia para esto, el
7 de agosto se embarcó en direccion al Callao, llegando
|
el
1.
|° de setiembre a Lima.
De Lima, despues de haber conjurado la guerra civil encabezada
por Riva Agüero, partió para Cajamalca; plaza que ocupó el
1.
|° de diciembre i que hizo centro de organizacion del
ejército peruano.
En febrero de 1824 se hallaba en Pativilca alarmado de la
situacion del Perú, teniendo que combatir con cinco mil colombianos
i tres mil peruanos, algo mas de diez i ocho mil realistas que
estaban sobre las armas.
En Pativilca recibió del Congreso constituyente del Perú el
nombramiento de " Supremo majistrado civil i militar de la
República," i en seguida marchó sobre Trujillo, en donde
los procederes de los hombres que iba a libertar, le acabaron de
demostrar que la ingratitud humana es mas profunda que la bondad de
Dios.
Apesar de todo, a mediados de abril se dirijió con el ejército
de Colombia por la via de Orituco hácia el departamento de
Huamachuco, a fin de reunirse con la fuerza peruana, pasando
revista el 2 de agosto al ejército en la llanura de Sacramento,
pronto a librar una horrible batalla contra las fuerzas comandadas
por el Jeneral Canterac, constantes de nueve mil hombres.
El 6 del mes citado atacó, próximamente a las cuatro de la
tarde, al Jefe español, con bravura inaudita, en las pampas de
Junin, i despues de tres horas de horrible combate, el campo quedó
en poder de los libertadores, salvándose parte de la fuerza
realista merced a las sombras de la noche.
Conseguida esta victoria, mandó al
|
Jeneral Sucre, cuya
clara intelijencia para la guerra era reconocida, a ocupar las
provincias que fuera abandonando el enemigo hasta situarse en las
márjenes del Apurimac.
A mediados de noviembre el
|Libertador regresó a Chancai,
cerca del Callao, en donde se hallaba el ejército del español
Rodil, i de allí pasó, el 7 de diciembre, a Lima, sabedor de la lei
del Congreso colombiano en la cual se le derogaban, por omnímodas,
las facultades que tenia cuando estuviera en campaña para gobernar
los países que fuéran teatro de la guerra,
i privándolo del mando del ejército de Colombia.
Bolívar, que, segun sus escritos i su conducta privada i
pública, parecia tener un gran conocimiento de los hombres, no vió
en esto mas que un acto de emulacion, tanto mas ruin de parte de
sus malquerientes, cuanto que ellos sabían que si habia aceptado
los títulos i cargos que se le habian dado, era solo por amor a la
República, de la que sus envidiosos iban a reportar grandes
utilidades.
César Cantú dice, hablando del
|Libertador: "
Este hombre prodijioso, con un puñado de valientes, propagó la
revolucion en América precisamente cuando Bonaparte, con quinientos
mil hombres, la dejaba perecer en Europa. Con estratejia particular
guió a su ejército por desiertos i sabanas sin límites ni caminos,
ya bajando hasta las pampas del Orinoco, ya subiendo hasta los
ventisqueros de los Andes, renovando los portentos de la primera
conquista."
I al que tales prodijios obraba, cuando aún no habia acabado de
terminar su mision, sus mismos conciudadanos zaherian i calumniaban
|!...... Triste condicion la del redentor, el tener que ceñir
sus sienes con la corona del martirio!!
Dos dias despues de haber llegado el
|Libertador a Lima, 9
de diciembre de 1824, tuvo lugar la famosa jornada que decidió la
libertad del Perú.
Los restos del ejército de Canterac escapados de Junin, se
habian unido con otras fuerzas parciales, i todas, aumentando el
ejército del Virei don José de Laserna, que se hallaba en el Guzco,
formaron un total de once mil hombres, con el cual se resolvió
atacar a Sucre, que apenas contaba seis mil.
Este, que, como es bien sabido, era de animo levantado i brazo
Fuerte, esperó a su enemigo en Ayacucho, i despues de seis horas de
sangrienta batalla acabó de cimentar su gloria, obteniendo un
triunfo completo.
Esta accion fué tan admirable, que Bolívar, al hablar de ella,
decía: " Su disposicion fué sublime, perfecta, i su
ejecucion divina."
Semejante victoria, que fué el golpe postrero a los tiranos de
América, le mereció a Sucre el título de " Gran Mariscal
de Ayacucho, Jeneral Libertador del Perú."
Obtenido este triunfo, el 10 de febrero de 1825 se reunió el
Congreso constituyente peruano en Lima, i ante él depuso Bolívar
todos sus poderes, renunciando irrevocablemente los títulos que se
le habian concedido.
Los representantes del pueblo agradecidos, le cambiaron entonces
todos sus dictados por el de " Restaurador de la
República," obsequiándolo al mismo tiempo con un millon de
pesos, que él rehusó enéijicamente, como una dádiva contraria a su
dignidad i a las leyes de su conciencia.
Mientras esto sucedia, Sucre habia avanzado por órden del
|Libertador hasta el Desaguadero, límite entre el Perú i
Buenos Aires, i punto donde se unieron poco despues estos dos
grandes guerreros, "llegando a la ciudad del Cuzco,
capital del sol, el 25 de junio."
En esta ciudad se les recibió con pompa réjia, regalándose a
Bolívar una rica corona, que él puso en las sienes del Jeneral
Córdoba i éste en las de Sucre, como el mas notable entre los
restauradores de la libertad.
Del Cuzco pasó el
|Libertador a Titicaca, cuna de
Manco-Capac, i de allí a Potosí, cum pliendo la promesa que habia
hecho a sus capitanes en el Orinoco, "de llevar
triunfantes las armas de la libertad hasta la cima del cerro
arjentífero del imperio de los incas."
Libre el alto Perú de la dominacion española, se reunió en
octubre la Asamblea de Chuquisaca i fundó la República de Bolivia,
en conmemoracion a las glorias del
|Libertador, I delegando
éste el mando de aquella nueva estrella americana al Mariscal de
Ayacucho.
El 10 de febrero de 1826 Bolívar entró nuevamente a Lima.
Cinco naciones quedaban libres, i la mision estraordinaria de
este semidios de la democracia estaba cumplida.
Los pueblos de Colombia, con una lujosa mayoría de sufrajios, lo
habian elejido Presidente de la República, eleccion que solemnizó
el Congreso el 15 de marzo del año citado, i que el
|Libertador se negó a aceptar.
Muchos colombianos amigos suyos i que gozaban de alta influencia
por sus servicios a la Patria, le ofrecieron una corona,
interesados en que fundara un trono en los pueblos que su
invencible espada habia conquistado, i él, a semejanza de Scipion,
que rechazó indignado la idea de que se le hiciera
|
Rei
|, probó a sus servidores que tal paso era impropio
de su carácter i contrariaba las aspiraciones de sus
conciudadanos.
Pronta a caer Venezuela en la guerra civil por ambiciones de
Páez, i con ella la Nueva Granada por susceptibilidades del
Vicepresidente Santander, el
|Libertador fué llamado de Lima
para que regresara a Colombia, pues que su sola presencia era el
símbolo de la paz.
Atento a este llamamiento, volvió a su Patria, llegando a Bogotá
el 14 de noviembre.
En esta ciudad, atendidas las grandes instancias que se le
hicieron, se hizo cargo del Poder Ejecutivo por pocos dias.
Así que, el 25 partió para Venezuela, a donde la situacion
política lo llamaba, entrando a Maracaibo el 16 de diciembre.
La sola presencia de Bolívar entre los venezolanos puso término
al debate que ajitaba la conciencia pública, pues Páez, que habia
levantado la bandera de la rebelion, fué el primero en apaciguar
sus resentimientos, recibiendo por tal acto de patriotismo la
declaratoria de " Salvador de la Patria ";
obsequiándole al mismo tiempo el
|Libertador la espada de
fuego que llevaba al cinto i que habia lucido en cien combates.
Hacia poco que estaba Bolívar en Carácas, cuando tuvo noticia de
que en Bogotá la prensa lo recriminaba apellidándolo tirano; i de
que en el Perú se levantaba un nuevo partido que, traidor a la
República, pretendia dar en tierra con la obra que sus esfuerzos
habian fundado.
El, que deseaba mantener la union de los tres Estados a fin de
salvarlos de caer en el abismo tenebroso de las luchas intestinas i
de la anarquía, voló a la capital de Colombia con el objeto de
evitar, por los medios que le suiriera su influjo personal,
acontecimientos deshonrosos i nefandos para la Patria.
Llegado que hubo a Bogotá, 10 de septiembre de 1827, a tiempo en
que el Congreso se encontraba reunido, tomó ante él posesion de la
Presidencia de la República.
A poco de esto, i continuando la idea de la disolucion de
Colombia, hizo que el Cuerpo lejislativo espidiera un acto
convocando una Convencion nacional, que debia reunirse el 2 de
marzo de 1828 en la ciudad de Ocaña.
Esta corporacion no pudo instalarse hasta el 9 de abril, con
solo sesenta i siete diputados de los ciento ocho que conforme al
decreto del Congreso debían componerla; i ella, en vez de aplacar
los odios nacidos de mezquinas rivalidades, " se convirtió
en un campo de discusion i discordia; en un
|forum de
dicterios, de rencores i venganzas; en una arena abierta a todos
los delirios de las pasiones, a todos los afanes e injusticias del
espíritu de partido ménos sensato i ménos patriota."
El punto objetivo de toda discusion era el
|Libertador,
quien, con la mas alta i recomendable moderacion, se cirnió como el
águila sobre aquel palenque de recriminaciones; quedando en 14 de
junio disuelta la Constituyente.
El
|Libertador se habia retirado de antemano al Socorro, i
de allí lo llamaron los habitantes de Bogotá, presididos por el
Coronel Pedro Alcántara Herran, suplicándole entrara de nuevo en el
ejercicio del poder.
Bolívar, oyendo la voz de los patriotas, volvió a la capital i
se encargó de la Majistratura suprema, que hacia tres meses estaba
a cargo del " Consejo de Estado," llamándose
"
|Libertador Presidente," que era el
título que le habian conferido las leyes i los sufrajios
universales, i no " Dictador," como lo llamaban
sus émulos; pues que tenia bastante amor por el derecho para asumir
esta responsabilidad como Fabio Máximo, aunque la Patria le
exijiera el sacrificio de todas sus facultades.
Su política desinteresada i patriótica no bastó a calmar los
ánimos de sus enemigos, i se pensó en una conspiracion para darle
la muerte de los malhechores!
Esta tuvo lugar en Bogotá el 25 de setiembre, pero
afortunadamente, para honra de la patria, los conjurados erraron el
golpe.
Tal acontecimiento, i muchos otros que tuvieron lugar durante
los años de 1829 i 30, quebrantaron de tal suerte el ánimo del
|libertador, que, agotada su naturaleza por la vida agitada
que por tanto tiempo llevara en servicio de la Patria, dejó de
existir el 17 de diciembre del año últimamente citado, en la ciudad
de Santamarta, en la Hacienda de San Pedro.
Hé aquí los principales rasgos de la vida de este hombre
poderoso en la inspiracion i sublime en la idea, que fue en un
mismo tiempo asombro i azote de los tiranos;
De este hombre incomparable que luchó quince años con
dificultades al parecer insuperables;
El número i disciplina del enemigo;
La derrota;
El hambre;
El destierro;
La traicion i defecciones de los suyos; i
Los obstáculos que la misma naturaleza le ofrecia.
De este hombre cuya.movilidad era tan inconcebible, que parecian
sometérsele el
tiempo i las distancias: Pues que él atravesaba montañas
inaccesibles;
Caudalosos ríos;
Mortíferos desiertos;
I aparecia como por milagro, ya en un Estado i ya en otro, segun
las exijencias de la guerra.
En América no ha habido otro caudillo de la misma talla.
Bolívar tenia la constancia i el arrojo de César;
El espíritu republicano de Washington;
El desprendimiento de Cincinato; i
El valor impetuoso de Alejandro.
César pasó el Rubicon í venció a Pompeyo en Macedonia, Bolívar
trasbordó los Alpes meridionales i libertó el antiguo reino de
Hatahualpa;
Washington, despues de haber vencido los mas famosos Jenerales
ingleses, rehusó un trono que tuvo a sus plantas, a Bolívar se le
daba una corona i la rechazó indignado;
Cincinato fué Dictador i Cónsul i murió pobre; Bolívar tuvo en
su mano grandes riquezas i bajó al sepulcro sin bienes de
fortuna;
Alejandro conquistó briosamente la Tracia i la Iliria i sometió
a la Grecia; Bolívar, sin mayores recursos, abrió una guerra de
titan contra poderes constituidos por tres centurias i libertó
cinco naciones.
Pero se engaña quien crea que este ciudadano era guerrero
solamente:
Era tambien orador profundo;
Escritor incisivo i elegante;
Político de primer órden por ciencia i por jenio; i
Hombre de Estado,
|
en toda
|
la acepcion de esta
frase.
Bolívar, que goza hoi de la admiracion universal, tenia aspecto
de coloso. Lo reunia todo. Era completo. En su cerebro hervian
todas las facultades humanas. Hacia códigos como Justiniano;
dictaba como Napoleon; reunia en su palabra el vigor de Pascal i la
precision de Tácito, i sus proclamas i partes de campaña son
verdaderas iliadas.
Hai en él algo de los semidioses de las antiguas fábulas.
Su nombre durará tanto como duren las vastas rejiones que sacó de
la nada.
Cuando su gloria se eclipse, amenguará la libertad en
América.
Tributémosle el debido homenaje!