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Presentación
La primera república es una época poco
conocida por los colombianos, por ello, este esfuerzo por darle a conocer, lo más
didácticamente posible, todos los hechos destacables que ocurrieron en esos escasos seis
años de nuestra historia, complementado con mis publicaciones anteriores: "José
María Carbonell, biografía", publicado por Planeta Editores en 1997,
"Centralismo y Federalismo 1810-1816", publicado por El Ancora Editores en
coedición con el Banco de la República en 1999, Breve Historia de la Primera República
registrada en la página internet de la Biblioteca Luis Angel Arango en 1998 y dos
escritos inéditos: "Las Sociedades Económicas de Amigos del País" y la
"Insurgencia Colonial Americana".
No encuentro otra
explicación al desconocimiento de esta época, que el afán de nuestros historiadores
para, una vez caído el Virrey Amar, salir a la carrera en busca de Simón Bolívar,
saltando en una larga garrocha los más o menos seis años de un período muy rico en
hechos y en donde por única vez la mayor parte de nuestra dirigencia pagó con su vida el
atrevimiento de luchar por conformar una nueva nación, derrumbando el orden establecido
durante tres siglos, tres lustros y tres años de opresión extranjera.
No se puede ser
exhaustivo en el análisis de cada fecha porque nos saldríamos del propósito de este
escrito. Se está dejando una buena base para aquellos que desconocen la historia,
aprendan de ella y los expertos puedan encontrar una guía que les permita profundizar, a
partir de aquí, en tan rica gama de sucesos. De pronto pueden originarse una serie de
libros sobre las batallas celebradas en todo el país, biografías de los principales
personajes, la economía del recién liberado reino y una historia detallada de la primera
república, en fin, unos cuantos estudios que enriquecerán nuestra bibliografía y
ampliarán el conocimiento de todos acerca de tan magno período.
No es frecuente ver
un análisis de una época histórica precisado en fechas como lo estamos haciendo en este
escrito, pero es que con frecuencia a la historia le falta rigor. Pudiera decirse que la
fecha exacta no es tan importante como el hecho en sí pero tampoco es desdeñable, y
quizás sea una buena excusa para contar en "pildoritas" todo lo que aconteció
en estos seis años. Efemérides se han presentado muchísimas, pero no conozco una tan
concentrada en el tiempo y que precise tanto en los detalles de cada suceso, sin ser una
concepción plana de la historia, porque de todas maneras la opinión del autor queda
allí consignada, obviamente no siendo imparcial, porque nadie lo es y en este tema la
opinión de quien escribe quedó expresada.
Analizados los
acontecimientos de este corto lapso de tiempo, veremos que allí nacieron muchísimos de
los usos y costumbres de la vida colombiana; En ellos está el germen de la civilidad que
nos alejó de una manera singular de los golpes de Estado; La división partidista basada
en el odio al contrario, que prefiere dividir a perder con dignidad; La federalización
política, los "caciques" y los manzanillos; El endeudamiento externo y las
devaluaciones; Los abusos de los dirigentes privados metidos a estadistas; La violación
de los derechos humanos; El antimilitarismo y el anticlericalismo, la lucha contra las
manos muertas; El ánimo legislador y la profusión de códigos; La guerra irregular
llamada guerra de guerrillas; El abandono de nuestras fronteras; La carrera armamentista;
La libertad de imprenta y la profusión de medios de comunicación; Los oradores
brillantes y los escritores amenos y profundos; En fin, todo lo bueno y lo malo de la vida
social, política y económica de los hoy colombianos y ayer granadinos, ya se comenzaba a
vislumbrar cuando apenas despuntaba en el horizonte la libertad y la independencia que nos
ha dado un lugar bastante singular por cierto en el concierto de las naciones.
Léase con despacio
cada fecha y cada cual podrá sacar sus propias conclusiones sobre el desarrollo de
nuestras gentes y la diversidad de sus comportamientos en las provincias; Esta es una
verdadera radiografía del país; Digamos que el presente escrito es la "cuota
inicial" de una gran historia de la primera república.
Veremos como el
calificativo de "Patria Boba" se lo endilgó por primera vez nuestro precursor
don Antonio Nariño, quien también es el precursor en eso de hablar de peajes y cobros
por el uso de vías y caminos, en mencionar a Jeremías Bentham, en ser el primer
embajador de Venezuela en Colombia, en dar el primer golpe de Estado en compañía de don
José María Carbonell, comenzar el envilecimiento de la moneda con la primera
devaluación y dar el primer paso en el tráfico de armas en la Nueva Granada. Nuestro
"Precursor" fue el precursor de muchas cosas en la historia colombiana, algunas
muy buenas, otras bien discutibles.
Es la época en que
algunas ciudades se destacaron por su importancia, pero, a su vez, comienzan la decadencia
de la que nunca se han recuperado: Mompox, Pamplona, El Socorro, Popayán, incluso la
misma Cartagena. Se produce la paradoja antioqueña: una región que pasó de la miseria a
ser el mejor soporte económico de la independencia en el breve lapso de treinta años,
gracias al hábil manejo y la disposición como gobernante del Oidor Juan Antonio Mon y
Velarde y la "dictadura" del Momposino Juan del Corral. ¿Por qué decayeron
estas ciudades?, Básicamente porque estaban sustentadas en un tipo de comercio artificial
que obligaba a los negociantes a pasar obligatoriamente por ciertos sitios y cuando se
terminó la prohibición, las corrientes comerciales tomaron otros rumbos para los que no
se prepararon unas poblaciones que creyeron que su predominio sería eterno. Por ejemplo,
una carta que fuera para Quito, no podía dar la vuelta por Panamá, hacer el trasbordo y
seguir por mar, no, la obligaban a llegar a Cartagena, subir por el Magdalena y luego a
pie por la vía Honda, La Plata, a Popayán por el páramo de Guanacas, Pasto, Ipiales,
Ibarra y finalmente Quito a donde llegaban veinte meses después. Cartagena, es otro caso,
al llegar la independencia que rompió con todos los esquemas jurídicos anteriores,
debió vender sus cañones al peso metálico porque ya no se justificaban los enormes
gastos de una fortaleza que dejó de ser una presa codiciada por nadie porque el paso era
franco, no había barreras.
En este período se
destacaron tres hombres: Nariño, Bolívar y Santander (respetando el orden de aparición
en nuestra historia), los tres superlativos en todo: sus éxitos y sus fracasos, sus
aciertos y sus errores, sus amores y sus odios, sus triunfos y derrotas, sus horas de
gloria y de tristeza, pero que, por sobre todo, tienen que ser vistos y analizados con el
frío prisma del tiempo; No todo fue en ellos categóricamente bueno o estructuralmente
malo, tuvieron de lo uno y de lo otro y reseñarlos en todas sus facetas no debieran
convertir al autor en enemigo del personaje o ser denostado por cualquiera con el
"INRI" de anti-alguien.
En este período de
tiempo se producen hechos económicos que son fundamentales para comprender nuestra
historia, como son: La discusión sobre la reforma agraria, la primera devaluación, el
comercio de armas, el impuesto al patrimonio y a las herencias, el comienzo del
endeudamiento interno y externo, el déficit fiscal, la creación del primer sistema
monetario nacional y la ley de pensiones como comienzo de la seguridad social, el cobro de
peajes y el fomento a la inmigración.
También los hechos
políticos son básicos en nuestro discurrir histórico: La revolucionaria de San
Victorino, el primer golpe de Estado; Las guerras civiles que enfrentaron a Antioquia con
Zaragoza, a Cartagena con Mompox y con Santa Marta, a Santafé con Tunja, El Socorro,
Honda, Popayán y Pasto, a Popayán contra Pasto y Neiva; El primer triunfo de las armas
patriotas contra España y los enfrentamientos contra las tropas del Rey por toda nuestra
geografía, excluyendo, quizás como única región, a Antioquia, que durante cien años
supo mantener en paz la región y llevar la guerra al exterior del departamento; Las
primeras denominaciones partidistas: Congresionales y Regentistas, Carracos y Pateadores,
Centralistas y Federalistas; La manumisión de los esclavos; El primer tratado
internacional que se firma con Venezuela y es el origen del Uti Possidetis Juris; El
indulto político; Los conflictos entre la Iglesia y el Estado en las peleas con
Sacristán, el magistral Rosillo y el cisma de El Socorro, el cisma de los Dominicos y la
expulsión de Lasso de la Vega; La mención de importantes temas en nuestras
constituciones como la compra de votos, la revocatoria del mandato, la extradición de
delincuentes, la segunda vuelta electoral, la intervención estatal, los inventos y la
propiedad intelectual, la creación de figuras como la procuraduría y la vicepresidencia.
Además, del papel
jugado por ciertos personajes endiosados por nuestros historiadores y que resultaron con
sus pies de barro, por decir lo menos, como es el caso de don Vicente Azuero o de ese gris
personaje que fue el General Domingo Caicedo Santamaría.
Son todas
consideraciones que dicen muchísimo de la calidad de circunstancias que rodearon la
creación de esta primera república en la entonces Nueva Granada, Hoy Colombia, y que
merecen un estudio dedicado, a fondo, de lo que sin duda es el más importante origen de
nuestra institucionalidad.
Al comienzo se hace
una relación para ubicar el país en el contexto mundial y latinoamericano, para que, a
la par con los acontecimientos ocurridos en la Nueva Granada, se tenga una referencia
sobre los hechos que estaban acaeciendo en España y los países de Hispanoamérica y
cuales eran los antecedentes más importantes de la emancipación. Lo que permitirá un
mejor entendimiento sobre todos los sucesos y la interrelación establecida, como por un
sistema de vasos comunicantes, con todos los demás entes territoriales dominados por
España.
Queda una
investigación pendiente: ¿Cuál fue el papel que los herederos y relacionados
familiarmente con don Jorge Miguel Lozano de Peralta, "Marqués de San Jorge",
jugaron en la revolución de independencia, cómo movieron sus cartas y defendieron sus
intereses, especialmente en Cundinamarca? O algunas preguntas: ¿Por qué se escondió
Caldas el 20 de julio de 1810?, ¿Cómo se salvó del paredón "Pacificador"
José Fernández Madrid?, ¿Por qué se devolvió Baraya del camino a Pasto, después de
someter a Popayán?, ¿Por qué se dejó engañar Nariño del Congreso Federalista al
comenzar la campaña del sur?, ¿ Por qué fracasó Nariño en las goteras de Pasto?,
¿Qué impulsó a Libertador a guerrear en las filas federalistas cuando era un acérrimo
centralista?. En fin, son dudas que se quedan para otra ronda.
No se puede
finalizar esta presentación sin resaltar el papel de la mujer en todo este proceso,
porque ellas fueron, como lo continúan siendo, factores fundamentales; Obsérvese con
cuidado la cantidad de damas que pasan por este relato, relacionadas en el índice
onomástico, y se podrá concluir, fácilmente, que su papel fue de primer orden; Por ello
clama al cielo la necesidad de construir un gigantesco monumento a estas madres de la
revolución, que son las madres de la patria.
RODRIGO LLANO ISAZA
Bogotá, 2002.
rdllano@hotmail.com
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