DISCURSO II.
De la nacion de los Indios
Taironas
|§ I.
Los Taironas eran en otro tiempo como los gigantes de la
provincia de Santa Marta:
|Potentes a sæculo viri famosi.
Poderosos, porque eran los dueños del cerro y valle de Tairona, de
las minas que habia de oro y plata, y de piedras preciosas.
Poderosos, porque teniendo ellos á la falda del cerro de Tairona
las fraguas para la fundicion de los metales, y joyerías para
labrar joyas de diversas figuras, á ellos habian de acudir las
demás naciones para fundir los oros y surtirse de joyas, y así
estaban dependientes todos los demás Indios del Tairona, como del
mas rico y poderoso. Esta riqueza y comercio de los oros y joyas,
los hacia tambien famosos como suele suceder. Hombre de caudal,
hombre que maneja plata y oro, luego es poderoso, luego tiene fama.
Así eran los Taironas respetados no solo en la provincia de Santa
Marta, sino tambien fuera. De suerte, que aun los Indios de la
provincia de Calamari, que es ahora la de Cartagena, hasta Urabá
junto al Darien, ó eran dominados del Indio Tairona, ó por lo menos
estaban bajo su proteccion. Quiero decirlo con las palabras del
señor Piedraita, para que nadie piense que hablo de mi capricho.
«No solo, dice, eran dueños los Taironas de los ricos minerales de
oro que después se llamaron de Buritaca, de Córdoba y de Sevilla
(como ahora en el Nuevo Reino se llaman las minas del Chocó, de
Antioquia, de Pamplona, etc), sino tambien de las canteras ó minas
que en aquella sierra se hallan de pórfidos y mármoles jaspeados de
piedras de hijada, de sangre y riñones labradas con extraordinaria
arte y curiosidad, sin que se hallase nacion alguna desde la Sierra
Nevada hasta el rio grande Magdalena, y desde las cumbres mas altas
de la provincia, hasta las riberas del mar, que no estuviese á la
proteccion ó dominio de los Taironas, con mas ó menos sujecion á
sus armas, en que asimismo eran comprehendidos los Urabáes, que
habitan entre la provincia de Cartagena y el Darien; y esto al
parecer fué motivo para que los primeros títulos de gobernadores de
Santa Marta se despachasen, comprehendiendo las vertientes d las
serranías altas, que se ven de la otra banda del rio de la
Magdalena.» Esto es casi todo (sino es por entero) lo que ahora es
provincia de Cartagena. De suerte que todo lo que estaba debajo del
dominio ó proteccion del Tairona, se sometió y se entregó á la
jurisdiccion del gobernador de Santa Marta: y por los riquísimos
minerales de los cuales era dueño el Tairona en la provincia de
Santa Marta, se dió el título de Castilla de oro á todo cuanto
desde el Urabá hasta la Sierra Nevada y rio de la Hacha reconocia
antes la proteccion ó dominio del Tairona.
La poblacion principal, y como córte del Indio Tairona,
llamábase Pocigueira, y era famosa plaza de armas, esto es, de
arcos, flechas y macanas, armas con que se defendieron siempre los
Taironas de las armas blancas y bocas de fuego de los Españoles. A
mas de esa poblacion, como capital, tenian otras muy crecidas como
eran Mongay, Aguaringua, Sínanguey y Origueca, pues por todas las
montañas y valles de aquella dilatada sierra se extendia esta
nacion. Y son clara prueba de ello las diversas relaciones de los
primeros conquistadores mandadas á la córte de España. Porque en
estas alegaban ellos por mérito los varios servicios hechos á la
corona en algunas entradas á los valles y lugares de los Taironas,
que estaban ya á seis y siete leguas, ya á diez y ocho en el
camino, que entonces era de la Ramada: de lo cual se infiere que
era muy numerosa y extendida por aquellos valles y en diversas
poblaciones la nacion de los Taironas. De tal extension y
predominio que sobre las demás naciones de aquellas sierras, valles
y costa de mar, tenia el Indio Tairona, voy entrando en sospecha y
conjetura de que no sabiéndose como se llamaba antes de la
conquista la provincia ahora de Santa Marta, se llamaria entonces
entre los Indios la tierra de Tairona. Y me hace mas verosímil esta
conjetura el saber que, como ya dijimos, y no omitió la discrecion
del exactísimo Herrera, la palabra
|Tairona quiere decir en
lengua nuestra
|fragua, y es muy natural que siendo la fragua
que tenian los Taironas la única en aquellas tierras, y famosísima
hasta cerca el Darien, llamaran á la provincia en su lengua
|la
tierra de Tairona, como si dijéramos nosotros
|la provincia
de la Fragua, á la cual todas las demás naciones de aquel
vastísimo distrito llevaban los oros y otros metales. Dije única
fragua, porque no consta tan claramente que la hubiera en otra
provincia, y por lo menos seria la única que sabrian los Indios de
aquellos valles y costa de mar. Esta es una pura conjetura, á que
me ha traido el buen deseo de ir en busca de la verdad, el silencio
de los conquistadores en sus relaciones, y de los historiadores en
sus crónicas y otras obras dignas de inmortal memoria. Pero dejemos
eso á la discrecion y libertad de opinar, que tiene cada uno. Sobre
la existencia actual de esta nacion en la provincia quiero añadir
mi parecer. Aunque el señor Piedraita afirma que de setenta años á
esta parte nada se sabe de esta nacion, y que totalmente está
extinguida, yo dudo mucho de eso por varias dificultades que se me
ofrecen, no digo á mí, sino á cualquier hombre de reflexion. Una
nacion superior á todas las de la provincia, una nacion
inconquistable de los primeros Españoles, una nacion tan rica,
poderosa y valiente, y de quien no se sabe haber tenido, ó guerras
intestinas, ó con las naciones contiguas, y haberse por sí
extinguido, es difícil creerlo. Mas me inclino á creer que hay
todavía Taironas, y que son pocos, y se mezclaron con alguna otra
nacion, como diré tratando de los Chimilas. Vamos entretanto hácia
la Sierra Nevada á ver los Aruacos y los Tupes.