Correspondencia 1818 - 1826
XVII
Cadet Boussingault a su hermano
Mi querido hermano:
Mi hermana te ha comprado un pantalón para ti y uno para mi
padrino; es azul, pero mamá te comprará uno azul o te dará el
dinero para que compres uno; escríbenos tan pronto llegue el baúl.
Mamá se encuentra bastante bien y sus dolores ya no son sino
ocasionales. El día de tu partida almorzaste donde la señora
Benoist; yo fui donde mi tía quien no me ofreció almuerzo sino me
regaló tres nueces. Le dije: "Me voy", me
contestó: "Sí, vete". Fui a ver si ya te habías
ido y vi a Saint-Remi que bajaba al sótano y le pregunté si ya te
habías ido. Me dijo que no y el señor Prechi-Precha dijo que tu
habías ordenado entregarle un mineral que encontraba entre una caja
encima de mi cama; me dirás si es cierto, pues pienso cuidar tus
minerales. Confío en que no olvides escribir una carta para el
santo de mamá, que bien sabes es el mes entrante y ella ha dicho
que no olvidarás comprar el reloj que te pedí y yo romperé mi
alcancía te enviaré por lo menos 15 francos. Papá y yo, mi hermana
y toda la familia nos encontramos muy bien.
Cadet Boussingault
XVIII
Boussingault a su padre
Saint-Etienne, 7 de agosto de 1819
Mi querido papá:
El año escolar acaba de terminar y salgo hoy mismo de
Saint-Etienne; creí poder partir antes, pero los exámenes generales
fueron más largos de lo que se pensaba.
La distribución de premios tuvo lugar ayer domingo. El conde de
Nonneville, prefecto del departamento, debía asistir, pero una
indisposición repentina nos privó de su presencia y fue reemplazado
por el sub-prefecto de la ciudad. La reunión estuvo brillante;
todos los ingenieros de minas en uniforme lo mismo que los
oficiales de artillería que dirigen la manufactura de armas; el
resto de la concurrencia estaba compuesto por ricos negociantes,
cuyas esposas se destacaban por la magnificencia de sus
vestidos.
Después del discurso del sub-prefecto, habló nuestro profesor de
explotación sobre la utilidad del arte de las minas y sobre la
conducta que deben seguir los alumnos de estos
establecimientos.
Este discurso, notable por su elegancia y su precisión fue
vivamente aplaudido.
Tuve la felicidad de recibir el primer premio de mi división que
consistió en un bonito nivel de agua en forma de bastón y una rama
de encina.
La lista de la premiación es como sigue:
Segundo año
Primer premioRemmel Alumno de la Loire
Segundo premioSolbergeAlumno de Lozère
Tercer premioFourneyron Alumno de la Loire
Primer año
Primer premioBoussingaultAlumno de la Seine
Segundo premioDyevre Alumno del Finistère
Tercer premioBourlyAlumno de la Loire
Después de la premiación fuimos a comer, los seis premiados, a
casa del señor Beaunier. Sobra decir que la comida fue admirable y
se brindó por la prosperidad de la escuela y la de todos sus
alumnos.
En seguida fuimos a casa del padre de Remmel, director de una
mina de los alrededores; jugamos bolos, escondidas, etc. hasta por
la noche; luego nos sentamos a comentar los acontecimientos del día
y nos retiramos.
Aquí está haciendo mucho calor y hay una gran sequía; la ruta
que vamos a tomar será pesada; de todas maneras, en 8 días
estaremos en París.
Te abrazo de todo corazón lo mismo que a mamá, mis hermanos,
tías, primos, etc.,
Boussingault
XIX
Boussingault a su padre
Saint-Etienne, octubre 27 de 1819
Mi querido papá:
Llegué a mi destino en muy buena salud; este fue un feliz viaje
y te voy a dar algunos detalles. Como tú sabes, salimos el 15 y
llegamos a dormir a Melun; el 16 tomamos los coches en Montereau y
nos llevaron a Roigny; el 17 fuimos a pie a Auxerre donde
desayunamos; allí, un coche nos llevó a Vermanton; el 19 pasamos la
noche en la Roche-en-Brenil; el 20 caminamos hasta Autun y salimos
por la mañana para llegar a Creuzot con el objeto de ver a nuestro
camarada. Lo encontramos vivo de milagro, porque según el accidente
que acababa de ocurrir, debíamos haberlo encontrado muerto y
enterrado. En las minas se hablaba mucho de este suceso cuyos
detalles siguen: En Creuzot se baja por escaleras colocadas
verticalmente dentro de pequeños pozos; cada 40 o 50 pies se
encuentra un descanso para tomar una nueva escalera; así bajaban
nuestro camarada Fourneyron, el señor Chagot, hijo del propietario
y director, finalmente un minero; los dos últimos se hallaban ya en
la última escalera que tiene cerca de 80 pies, cuando Fourneyron
que creía haber llegado al final, perdió el apoyo, cayó sobre
Chagot y éste sobre el minero y los tres descendieron una distancia
de 80 pies en 3 segundos. El minero cayó al fondo del pozo sin
conocimiento, Fourneyron se detuvo a 4 pies del fondo porque su
pierna se enredó en la escalera y habría seguido a no ser que
Chagot en su bajada quedó aprisionado por el cuerpo de nuestro
amigo y ambos se detuvieron. El hijo del propietario reunió
fuerzas, subió la escalera que había bajado tan rápidamente y pidió
socorro a los mineros, quienes los sacaron en vagonetas por el gran
pozo de extracción, los auxiliaron y al día siguiente todos tres
estaban listos para volver a bajar. Cuando llegamos, tuvimos el
placer de acompañarlos por esas mismas escaleras, todavía manchadas
de sangre.
Fuimos muy bien recibidos en el Creuzot; el señor Chagot nos
invitó a almorzar a su casa, en donde todo fue servido en vajilla
de cristal, puesto que es propietario de la fábrica de
Montcenis.
El 22 a mediodía salimos del Creuzot y caminamos hacia Chalons;
ya próximos a llegar, nos sorprendió una tempestad espantosa, nos
mojó hasta los huesos y tuvimos que pasar la noche en Bourgneuf; el
23 nos embarcamos en el Saone en Tournus, desembarcamos en Lyon el
24 y llegamos el 25 a Saint-Etienne, bien de mañana.
El señor Beaunier me escribió durante mi ausencia y te ruego
enviarme su carta lo mismo que una geometría de Legendre que Vaudet
me comprará donde un librero de viejo; ojalá me la envíen pronto,
pues tengo necesidad de ella. Adiós, te abrazo lo mismo que a mamá,
mis hermanos, mis tías, primos, etc.,
Boussingault
XX
Boussingault padre a su hijo
París, diciembre 5 de 1819
¿Qué te sucede, hijo mío, para dejarnos en la inquietud mortal
de tu silencio? Había motivos urgentes que te obligaban a contestar
la carta que Vaudet te escribió y dentro de la cual te enviaba 6
francos; él cometió el error de no retirar el giro y de colocar en
la carta el boletín que es necesario para cobrar el giro de la
tesorería y que es indispensable que yo lo recibiera
inmediatamente.
2o. La salud más bien delicada de tu madre.
3o. El accidente que me sucedió al sufrir un derrame del que
estoy mejor, en parte, todo esto exige un poco más de consideración
de tu parte para con nosotros; estoy convencido de que tú no puedes
ser indiferente con quienes te quieren y no dejarán de quererte.
Así que tememos que algo malo te haya sucedido. Para sacamos de
este incómodo estado, escríbenos ya o por medio de alguno de tus
amigos para enviarme el boletín. A propósito, aprovecha para
informarme si llegó tu baúl que debías haber recibido el 2 de
diciembre. Madame Benoist tuvo la bondad de hacer algunas
diligencias en ese sentido. Te ruego encontrar adjunto un giro de
50 francos para diciembre y si te apuras podrás cobrar el de
noviembre dentro de 8 días.
Toda la familia está bien, tu mamá un poco mejor lo mismo que
yo.
Boussingault
Cadet continúa estudiando bien.
Recibirás el libro que pediste por medio de la diligencia de
Lyon, lo mismo que un pequeño paquete para el señor Benoist, cuyos
padres se encuentran bien.
XXI
Boussingault a su padre
Saint-Etienne, diciembre 24 de 1819
Querido papá:
Te ruego me excuses si demoré en dar respuesta a tu última
carta; esperé a recibir noticias de Vaudet; creo que la carta que
él recibió lo debió tranquilizar sobre mi salud, la cual es
excelente, fuera de las ampollas que tengo en las manos y que son
el resultado del trabajo de minero. Si, mi querido papá, ahora me
puedes decir que ya soy un verdadero trabajador: te escucharé,
aprobaré lo que digas y te mostraré mis honrosas cicatrices, mi
frente cubierta de barro y de carbón: Si los parisienses nos vieran
saliendo de las minas con el pico y la lámpara en la mano, más
sucios que los más negros deshollinadores, si entraran a los
trabajos subterráneos a profundidades considerables, si nos viesen
acostados boca arriba y boca abajo, entre el agua y muchas veces
entre el barro, siempre cavando con las picas, se estremecerían sin
lugar a dudas; en cambio nosotros reímos, hablamos de las noticias
del día, etc.
Cualesquiera que fueran los accidentes que me pudieran ocurrir,
si quedo con salud, me río de ellos, querido papá, ni me sentiré
infeliz, pues ya sé un oficio. Si estando colocado perdiera el
empleo, si tuviera reveses de comercio y no me quedase sino mi
fuerza como única fortuna, tampoco tendría importancia; me hago
minero.
Ahora que te he probado que si yo me empleo estoy al abrigo de
la intriga y de la calumnia y de la miseria -si alguna vez me
arruino- quisiera hablarte de otra cosa, por ejemplo de mi hermano.
¿Qué hace Cadet ahora? ¿Qué quiere hacer en el futuro? Yo le
aconsejo que estudie el primer libro de aritmética de Bezout;
cuando lo haya aprendido en dos meses, que vaya al Liceo Carlomagno
como externo para aprender las matemáticas y leerá tratados sobre
el tema; al final de su segundo año entrará a la escuela de alta
industria que el rey acaba de crear; si trabaja bien podrá obtener
una beca de 1.000 francos anuales. Una vez haya terminado lo traigo
a las minas y me hago cargo de él, me podrá ayudar en la posición
que espero ocupar; sobre todo que aprenda bien la aritmética y
dentro de un mes me cuente en qué está.
Si el señor Guillemin, el joven, está resuelto a dedicarse a la
química, es muy probable que entre en la Escuela de Alta Industria
puesto que allí se estudia la química, la mecánica y la economía
política. Si lo que yo presumo es cierto, le rogaría enviar a la
Escuela de Minas los cursos que haremos y la administración pagará,
como es lo justo, los gastos de copia que esto pueda demandar.
Termino, mi querido padre, pidiéndote abrazar a mamá en mi
nombre y confio que siga cada día mejor y que mi hermana engorde al
infinito. Mis tías, sin duda, se encuentran como cuando salí de
París, lo mismo que mis primas. Te ruego darle mis recuerdos al
primo Boussingault y a la prima Lallemand.
Nuestros uniformes han sido mejorados con un bordado de 10
francos y necesito un nuevo pantalón y un chaleco azules que tengo
deseos de comprar en Saint-Etienne, espero tu consentimiento.
Te abrazo y soy de por vida tu devoto hijo.
Boussingault
Benoist acaba de entrar tan negro y lleno de aceite que no lo
reconocí; les manda saludes a sus padres a quienes yo también
saludo; cuéntales que él trabaja mucho y que sus profesores están
muy contentos.
P.D. Escribiré a Vaudet tan pronto haya visto al director Baude;
quisiera saber la dirección de Loubry.
XXII
Boussingault a su padre
Saint-Etienne, febrero 26 de 1820
Mi querido papá:
Perdona mi negligencia involuntaria al no haberte enviado los
buenos deseos que tengo para ustedes; infortunadamente dejé pasar
enero, pero creo poder reparar mis olvidos en febrero.
El retraso de esta carta se debe al asunto de los carbones. Yo
esperaba la llegada del señor director Baude, quien se halla en
gira por los departamentos vecinos, pero como no ha llegado todavía
y no quiero demorar más mi correspondencia contigo, te informaré el
resultado de mi negociación en una carta próxima.
En realidad Vaudet cree que se le puede hablar al señor Baude
como a un mercader sedentario de París, pero cuéntale que éste se
halla actualmente de visita por las riberas del Allier y del Loira,
para encontrar medios de transporte y ver los establecimientos que
pueden entrar en competencia con sus minas, pero Vaudet puede estar
seguro de que tan pronto llegue le hablaré de sus negocios.
En Saint-Etienne hemos tenido un frío violento; el termómetro
marcó -18,5º, el vino se congeló en las bodegas; afortunadamente el
carbón no cuesta mucho y aún los infelices pudieron calentarse.
Ahora nos damos cuenta que estamos en el mediodía por los bellos
días de verano que tenemos.
Mi ocupación principal es el laboratorio; ya les he contado que
me ocupaba en compañía de dos profesores, ingenieros de minas, en
experimentos de química manufacturera y acabamos de terminar un
trabajo sobre la papa y hemos avanzado mucho en nuestras
investigaciones sobre esta materia; todos los ensayos han sido
hechos sobre un quintal de papa mínimo, de manera que los
resultados son apreciables. Fabricamos con la papa un jarabe muy
superior al de uvas, pero inferior al del azúcar; lo hemos obtenido
en menos tiempo y a menor costo de lo que se ha logrado hasta ahora
y podrá ser entregado en el comercio a 40 o 45 francos el quintal.
Confiamos en poder fabricar aguardiente con granos de lino o con
madera y trapos.
Tan pronto sea posible te enviaré una muestra de nuestros
productos. Esperamos noticias de Lyon y si los destiladeros y los
hospitales lo adoptan, mis compañeros se mostraron dispuestos a
montar una fábrica que podría ofrecer buenas utilidades, pero para
ello sería necesario que yo la dirigiese; además, iría unida a una
fábrica metalúrgica que se ha propuesto establecer para el
afinamiento del hierro fundido y la fabricación de limas, al estilo
alemán. Yo aceptaría la dirección, pero con la condición de que por
lo menos pudiese comprar una acción. En cuanto a las limas si ese
proyecto se lleva a cabo, se lo contaré a Vaudet a quien podría
interesarle para sus negocios. En cuanto a mi acción, tú me dirás
si puede prometer comprarla.
Como es seguro que permaneceré en Saint-Etienne, sería posible
que me envíen de París un colchón de 2 pies, 6 pulgadas de ancho,
una manta y sábanas para formar una cama al estilo Rumford, para
instalarlo en un pequeño apartamento si tengo que cambiar de
alojamiento, ya no necesitaré tomarlo con muebles, así que si te es
fácil te ruego me envíes estos objetos.
Todavía estoy esperando noticias de Cadet para saber cómo va en
la aritmética de Bezout.
Al año pasado vi un "Boussingault" jefe de
escuadrón de los cazadores del Oise, de guarnición en Caen; no te
había dicho nada porque quien sea ese
"Boussingault" (que tiene todo el aspecto de un
ultra-monarquista) de acuerdo con los datos que me acaban de dar,
puede permanecer en donde está y conservar su incógnito para
siempre. Te abrazo, mi querido papá con mamá, mis hermanos y toda
la familia; recuerdos a todos los conocidos.
Tu devoto hijo,