Correspondencia 1818 - 1826
I
Boussingault a su padre
5 diciembre 1818 (fecha del sello)
Mi querido papá:
Aun cuando lejos de ti, no se me ha olvidado que hoy es el día
de tu santo y aprovecho esta ocasión para agradecerte todas tus
bondades conmigo, las que no olvidaré jamás. Por medio de mi
aplicación y mi obediencia trataré de ser digno de ti.
Deseo para ti y toda la familia una buena salud y los abrazo de
todo corazón,
Boussingault
II
Boussingault a sus padres
Chalon-sur-Saóne, lunes 7 de diciembre, 1818
Mis queridos padres:
Aprovecho la oportunidad de nuestra llegada a Chalon para
escribirles esta carta. Tengo necesidad de dirigirme a ustedes para
aliviar la tristeza que me causó la separación; confío en que su
salud sea tan buena como la mía, que es excelente. En seguida les
contaré de mi viaje.
El día en que salimos de París recorrimos ocho leguas y pasamos
la noche en Lieusaint; ese día gastamos 2 francos. Al día siguiente
caminamos hasta Montereau a donde llegamos por la noche, con la
intención de pasarla allí muy cansados de haber recorrido once
leguas con mal tiempo, pero después de cenar tuvimos la oportunidad
de viajar en carreta, por 2 francos, hasta Sens y allí nuevamente
encontramos otra carreta que salía para Joigny y continuamos a
Auxerre donde desayunamos y partimos en seguida, tratando de que
nos trajeran por 7 francos a Chalon que queda a 43 leguas.
Después de haber descansado 2 días llegamos hoy a Chalon donde
no nos embarcaremos sino que iremos a pie a Lyon porque el barco
vale 10 francos y hay que pasar la noche en Macon, lo que nos
costaría en total 15 francos y gastaríamos el mismo tiempo que
haciendo el camino a pie.
Nuestro viaje podrá terminar el 10 del presente; de paso
visitamos el castillo de la Roche-Pot que está en ruinas y allí
tuve la ocasión de recoger rocas bastante interesantes; no recogí
más por viajar a pie.
En la carreta que nos llevó a Chalon encontramos a un hombre
excelente, alcalde de una de las comunas de las cercanías de
Saint-Etienne, quien nos prometió ir a vernos a la escuela; nos
aseguró también que por 4 francos diarios podríamos comer muy bien.
Los víveres no son demasiado caros en el camino y se bebe un
excelente vino a 30 céntimos el litro.
Quisiera estar ya en vacaciones para poder abrazarlos tanto a
ustedes como a mis hermanos y a toda mi familia; confío en que
Vaudet no esté adelgazando.
Cordiales abrazos de su devoto hijo,
Boussingault
Todavía me quedan 90 francos.
Dirección: señor Boussingault, calle de la Parcheminerie, No.
60, París.
III
Boussingault a sus padres
Saint-Etienne, diciembre 11 de 1818
Llegué el jueves por la tarde a Saint-Etienne, muy cansado de
haber atravesado las montañas que hay en el camino de Lyon a
nuestro destino final. Hoy nos presentamos al señor Breaunier,
director de la escuela quien nos acogió muy bien y luego asistimos
a la clase de aritmética y después fuimos presentados a los 17
alumnos, entre los cuales hay jóvenes de muy buen aspecto y nos
aseguraron que si somos suficientemente instruidos, al cabo de dos
años tendremos una buena posición.
Siento cierta desazón que no se calma, al pensar en las
estrecheces que ustedes padecen y que pueden aumentar por los
gastos que exige mi mantenimiento. Ya he preguntado a muchos
jóvenes que viven en pensión por el costo de su mantenimiento y me
han dicho que pagan 53 francos mensuales, lo que sería muy costoso
para ustedes. Todas esta consideraciones me preocupan
insoportablemente, sentimiento que ha sido aumentado por no haber
recibido noticias de ustedes a mi llegada a Saint-Etienne. Benoist
sí encontró carta.
Les ruego reflexionar seriamente sobre lo que yo deba hacer, si,
como me figuro, mi mantenimiento fuera demasiado costoso, podría
regresar y entrar en una casa de comercio en París; si consideran
que pueden pagar mi pensión, deberían enviarme pronto mis
pertenencias y sobre todo, mis libros y mi estuche de matemáticas y
lápices de dibujo, lo que necesito urgentemente.
Por ahora me resigno a esperar sus órdenes; temo solamente que
su buen corazón los haga sacrificarse por mí; deben pensar en mi
hermano y en ustedes mismos; además, después de mi salida de la
escuela, tal vez pueda conseguir una colocación de 1.200 francos,
lo mismo que podría ganar al entrar al comercio o en una
fábrica.
Espero una respuesta positiva en relación con esta carta para
saber si debo permanecer en Saint-Etienne; desde Chalon no me
siento bien de salud y me molestan considerablemente los
insomnios.
Yo les abrazo de todo corazón, así como a mis hermanos, mis tías
y toda mi familia.
Su hijo,
Boussingault
Mi dirección: Escuela de Mineros de Saint-Etienne, en
Saint-Etienne. Deben franquear las cartas. (A la misma dirección
que la precedente).
IV
Boussingault padre a su hijo
(Respuesta a la carta precedente)
París, diciembre 16 de 1818
Mi querido hijo:
He recibido tus dos cartas y me apresuro a contestarlas para
calmar tus inquietudes. Si tu nuevo estado te conviene, puedes
contar exactamente con el dinero necesario para tu mantenimiento;
tu baúl y los objetos que pides, saldrán el 20 del presente.
Tu carta, que por un aspecto me preocupó por tu estado de salud,
por el otro me consoló al ver que reflexionas sobre tu posición y
la mía. Sin embargo, a pesar de la tristeza que me ha causado tu
partida, quiero asegurarte que encontrarás en mí un padre amante y
que si el peligro y tu salud te impidieran quedarte, puedes
regresar, pero te pido que medites sobre las ventajas de la carrera
que has elegido; yo haré todos los esfuerzos posibles para que la
termines con éxito.
Tu madre y tus hermanos te abrazan, lo mismo que yo que soy tu
padre afectísimo.
Boussingault
Escríbeme y no me ocultes nada. Recibí tu carta a las 9 de la
noche y no tuve sino el tiempo para contestarla en vista de que no
hay sino dos correos por semana. Al señor Boussingault, Escuela
Real de Mineros, de Saint-Etienne en Saint-Etienne, en Forez.
V
Boussingault a sus padres
Saint-Etienne, diciembre 22 de 1818
Queridos Padres:
Recibí su carta de ayer y me apresuré a contestarla para
informarles que mi salud está perfectamente restablecida y que
espero que ustedes estén en las mismas condiciones. Voy a darles
detalles exactos sobre mi manera de vivir aquí, pero antes quisiera
agradecerles mil veces por el enorme sacrificio que hacen por mí y
por el cariño que me demuestran al permitirme regresar a donde
ustedes, de no gustarme la escuela.
Nos ocupamos del estudio de matemáticas, del diseño de máquinas
y de las ciencias químicas; como he estudiado esta última ciencia
con gran interés, soy muy útil en el laboratorio y hoy ya preparé
las cosas necesarias para la lección; así gozo de una cierta
consideración. El señor de Gallois, ingeniero jefe, quien busca
minerales hierro en el departamento, va a montar un laboratorio en
donde contarán mucho conmigo. Confío que me perdonarán esta pequeña
digresión sobre mí mismo, sirve únicamente para probarle a papá que
no perdí mi tiempo en París.
Mi manera de vivir es la más económica posible, pero a pesar de
lo cual es costosa: la habitación nos cuesta 19 francos mensuales,
o sea 9,50 para mí; para comer compramos un pan de varias libras
(vale 20 céntimos la libra), almorzamos con papas o queso, a las 5
de la tarde ponemos nuestra cena al fuego y hacemos guiso de carne
con papas y como tenemos dos platos y dos tenedores, no hay ningún
problema. La sartén en que cocinamos es muy cómoda, sirve para
todo, desde huevos fritos hasta ensalada, pasando por puchero.
Conocemos ahora a un joven condiscípulo que vive en Saint-Etienne y
su madre tiene la bondad de cocinar en su horno lo que nosotros
llevamos; hoy, por ejemplo, somos los felices propietarios de un
enorme y excelente pernil de cerdo que nos costó 1,60 francos y
mañana compraremos por 15 céntimos papas guisadas con mantequilla;
en cuanto a la bebida, existe una fuente a nuestra puerta y puedo
asegurarles que nunca he tomado tanta agua en mi vida como en esta
ciudad, en donde me prometieron poder tomar vino en cantidades. El
domingo nos tomamos un litro de vino que cuesta 40 céntimos. Al
principio pensamos en beber medio litro diario entre los dos, pero
nos dimos cuenta que al cabo de un mes esto nos habría costado 3
francos, así que economizando lo más posible no podemos vivir con
menos de 80 a 90 céntimos diarios, sin contar lavandería,
mantenimiento de zapatos, papel, plumas, etc.
El señor Beaunier nos entregó hoy la patente de alumnos y nos
dijo nuevamente que al salir de la escuela nos será muy fácil
encontrar buenos trabajos, pero que será muy distinto para los que
vengan dentro de 3 o 4 años. Ruego a ustedes, mis queridos padres,
retener 2 o 3 tres francos de mis mensualidades para comprar la
segunda edición del Tratado de Química de Thénard, que es muy
necesario.
Les ruego abrazar en mi nombre a mis hermanos, a mis tías
Colombe y Duhamel y a mis primos. Si ven a Loubry, muchos
recuerdos.
Termino abrazándolos de todo corazón y repitiéndome
respetuosamente como su hijo,
Boussingault
VI
Cadet Boussingault a su hermano
Enero 1819
Mi querido hermano:
Tú sabes que guardo dinero y cuando vi que tenía suficiente para
hacerte un regalo de Año Nuevo te compré un gorro de algodón. Te
deseo una perfecta salud.
Te abrazo de todo corazón y te pido que regreses;
Cadet
Te mando 15 francos, ya me arreglaré con papá y mamá.
VII
Boussingault a sus padres
Saint-Etienne, enero 14 de 1819
Mis queridos padres:
Debía haber escrito al principio de este año, para agradecerles
y desearles mucha felicidad. Lo habría hecho, pero habiendo sabido
que había en correo un paquete para mí, esperé la carta que habría
podido contener; sin embargo, hace 8 días que no me ha llegado
ninguna noticia, lo cual me inquieta y si he demorado en
escribirles es porque esperaba la carta de Uds. para contestarla.
Así que les ruego me perdonen y tengan en cuenta que todos mis
pensamientos son para ustedes y toda mi familia.
Si yo hubiera venido aquí a divertirme, de seguro no lo había
logrado pero como lo que busco es otra cosa, estoy contento y no
extraño a París sino por Uds.
Pocas son las amistades que he hecho, pero he conocido a un
joven de Saint-Etienne, alumno como yo, hijo de un rico propietario
de minas de carbón, con quien algún día planeamos hacer algo
juntos.
No tengo nada más para contarles, sino que creo haber adquirido
buena estimación de mis profesores y de mis compañeros. Les ruego
también desear buen año a todo el mundo, abrazar a mi hermana y a
Vaudet sobre todo a mi hermanito, a quien llevaré alguna cosa
cuando salga de vacaciones.
Tampoco olvido a mis tías Colombe y Duhamel, lo mismo que a toda
la familia.
Como no sé qué contiene el paquete que me han enviado, les
rogaría que si no han despachado el tratado de química del señor
Thénard, me lo manden lo más pronto que puedan.
Si el costo de mi pensión es excesivo, les ruego me lo digan
para regresar y trabajar con mi hermano.
Recuerdos a Soubry y a todos mis amigos. Los abrazo de todo
corazón.
Boussingault
VIII
Boussingault padre a su hijo
París, enero 20 de 1819
Tu carta, querido hijo, me inquieta al ver que no has recibido
ninguno de los objetos que te anuncio y te incluyo el recibo del
baúl que te fue enviado el 17 de diciembre pasado. Ahora te toca a
ti reclamarlo al señor Duprez en Lyon y todo debe llegarte libre de
porte, hasta tu residencia. También te envío una carta fechada el
14 del presente, con un bono de la tesorería; estoy esperando que
se presente una ocasión para conseguir los libros de química que
necesitas.
Te ruego contestarme lo más rápidamente posible, informándome
del resultado de tus averiguaciones sobre el baúl y dándome algunos
detalles sobre tu manera de vivir en esa región y de tus relaciones
con el señor Benoist.
Creo haberte contado ya que he logrado ampliar mi negocio, lo
que facilitará la instrucción de tu hermano. El resto de la familia
bien y te abraza lo mismo que yo.
Boussingault
Artículos que van dentro del baúl:
Una levita azul
Un pantalón
Un chaleco
Tres camisas
4 corbatas de cuadros rosados
1 corbata lila
1 corbata blanca bordada
1 corbata de perca
4 pañuelos
4 pares de medias de algodón
2 pares de zapatos (1 nuevo)
1 gorro de algodón y 15 francos dentro del mismo.
IX
Boussingault padre a su hijo
París, febrero 15 de 1819
Querido hijo mío:
Te envío un giro de la tesorería que, a pesar de mis ruegos, no
se pudo obtener con un plazo más corto ya que el pago de éste se
efectuará el 13 del mes entrante; así que para el futuro, trataré
de conseguir alguna forma que sea más rápida.
También recibí tu última, sin fecha, en la que me informas haber
recibido los objetos de la lista, menos los libros de química que
debes tener ya en tu poder.
Estoy muy satisfecho del interés que tienes por instruirte;
trata de merecer la estimación de tus profesores y la amistad de
tus camaradas. Acabo de alquilar mi casa número 18 en donde estaba
mi comercio de tabaco, el cual pasé al número 20, lo que lo hará
menos fatigante y permitirá a Cadet regresar donde el señor Caulon.
Toda la familia bien, incluyéndome a mí. Tu padre,
Boussingault
X
Boussingault padre a su hijo
París, abril 5 de 1819
Querido hijo:
Recibí a tiempo tu carta del 13 de marzo, la cual nos
tranquilizó sobre tu situación: los detalles que nos das son
satisfactorios y te invito a que continúes, sin imprudencias,
mereciendo la estimación de tus profesores y la amistad de tus
nuevos compañeros. Me habría gustado, mi querido Boussingault, que
hubieras dado algunos detalles sobre los motivos que indujeron tu
separación del señor Benoist, hijo; si es por economía o por una
mejor alimentación, tu antiguo amigo habría podido seguirte a esta
pensión. Te confieso que esta separación me ha sorprendido tanto
como al señor Benoist, pero de resto, eso es asunto tuyo; cuéntame
algo sobre este problema, en la carta en que me avises haber
recibido ésta. Yo te guardaré el secreto.
Aquí encontrarás un giro que puedes cobrar en el correo el 9; me
pides que te aumente en el mes de junio y te garantizo que haré lo
que pueda. Alquilé al señor Charles la casa del negocio de tabaco y
estamos instalados en la casa número 20, lo que nos ha facilitado
mucho la vida. Tu hermano va donde el señor Coulon y confío en que
este año hará su Primera Comunión; como siempre, sigue muy
negligente en sus estudios.
El joven primo Boussingault murió el 2 del presente; había leído
tu carta con mucho placer; recibí noticias de tu tío Luis, de
Quebec, Canadá; parece que demorará allí algún tiempo y que se
encuentra bien.
Toda la familia bien y te desea salud y éxitos y te abraza lo
mismo que yo.
Boussingault