INDICE




Una Filosofía Proyectiva
Del Autor Al Lector
Parte Primera: Breve Panorama de la Historia de la Filosofía
Parte Primera: La Filosofía Griega
Parte Primera: La Filosofía Medieval
Parte Primera: La Filosofía del Renacimiento
Parte Primera: La Fundamentación de las Ciencias Naturales Modernas
Parte Primera: El Período de los Grandes Sistemas Fundamentales
Parte Primera: El Período del Iluminismo (Siglos XVII - XVIII)
Parte Primera: La Filosofía Crítica de Immanuel Kant
Parte Primera: Nacionalismo, Idealismo y Pesimismo en Alemania
Parte Primera: La Filosofía Anglosajona
Parte Primera: La Filosofía Francesa del Siglo XIX
Parte Primera: La Moderna Filosofía Germánica
Parte Primera: La Filosofía Contemporánea
Parte Segunda: Breve Panorama de la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: De San Agustín al Renacimiento
Parte Segunda: De Bodin a Rousseau
Parte Segunda: Las Ideas de Gianbattista Vico
Parte Segunda: La Filosofía Jurídica Francesa
Parte Segunda: Los Aportes Alemanes, de Herder a Schelling
Parte Segunda: El Sistema Idealista de Georg Friedrich Hegel
Parte Segunda: Los Utopistas del Socialismo Francés
Parte Segunda: La Incidencia de la Sociología en la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: La Interpretación Heróica de la Historia
Parte Segunda: El Evolucionismo y la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: La Concepción Materialista de la Historia
Parte Segunda: Los Desarrollos Políticos de Lenin y de Trotsky
Parte Segunda: Otras Proyecciones del Pensamiento Alemán sobre la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: Las Tesis de Benedetto Croce
Parte Segunda: El Pensamiento Cristiano de Nicolás Berdiaeff
Parte Segunda: La Filosofía Contemporánea de la Historia
Capítulo XII

LOS DESARROLLOS POLÍTICOS DE LENIN Y TROTSKY

La filosofía materialista de la historia fue formulada rígidamente en el Manifiesto del Partido Comunista (1848). Muchos años más tarde, Lenin y Trotsky, líderes políticos de la revolución soviética cuya vida y cuya obra son sobradamente conocidas, trataron de desarrollar, con fines políticos inmediatos, un sistema que se caracteriza por su cerrada unidad, por su carácter agresivamente sistemático y por un enfoque exclusivamente económico del acontecer humano.

A. LA ESENCIA DEL ESTADO SEGÚN LENIN

Si Marx y Engels fueron los creadores del sistema materialista que venimos de estudiar someramente, Lenin (Vladimir Iiych Ulyanov), nacido en 1870 y muerto en 1924, | 89 fue por excelencia el conductor político, el "técnico de la toma del poder". En una de sus obras -El Estado y la Revolución- Lenin expuso sus ideas políticas con rudeza y claridad. Veamos de sintetizar las tesis que el célebre político consignó en ese documento. -"El Estado, afirma, es una máquina hecha para mantener la dominación de una clase sobre otra". Cuando en la sociedad no había clases, o sea antes de la época de la esclavitud, el hombre luchaba para encontrar medios indispensables para sobrevivir, pero dentro de condiciones muy elementales. De aquí que todavía no pudiera surgir un grupo de hombres consagrados a la tarea de gobernar a los demás. Los "gobernantes" surgen precisamente cuando se presenta la primera división clasista de la sociedad, es decir, cuando aparece la esclavitud. Al producirse excedentes, una vez satisfechas las necesidades más elementales de la clase esclavizada, tales excedentes "pasan a manos del señor", es decir, de la clase "explotadora". Esta, para afirmarse en sus privilegios, crea el Estado. | 90

Desde luego, se trata de un Estado esclavista que, paulatinamente, va presentando distintas formas de organización: monarquía, aristocracia o "democracia". Sin embargo, a pesar de tales distinciones, "el Estado de la época de la esclavitud fue necesariamente un Estado esclavista, cualquiera que fuese su forma: monarquía, república aristocrática o república democrática".

La modificación de las formas de explotación transforma el Estado esclavista en Estado feudal, lo que representa un enorme progreso, porque en la sociedad esclavista el esclavo carecía de todo derecho en cuanto no era considerado como un ser humano; en la sociedad feudal, en cambio, "el campesino está unido a la gleba". La esclavitud se transforma entonces en servidumbre. El campesino podría trabajar para sí mismo un cierto número de días, en un terreno concedido por el propietario territorial, y los otros días laboraba para el señor. Pero solamente los propietarios territoriales tenían todos los derechos, "en tanto que a los campesinos no se les reconocía ninguno". El progreso que el feudalismo representaba respecto del esclavismo consistía, esencialmente, en que el siervo ya no era considerado como una cosa.

Lenin acierta al afirmar aquí que la sociedad de la época de la servidumbre fue más compleja que la de la esclavitud, y que en esta nueva sociedad existían ya elementos que permitían el desarrollo del comercio y de una industria incipiente, pero que los siervos "carecían en absoluto de derechos políticos". Esto último es obvio. Pero Lenin olvida que dicha transformación, que humanizó las relaciones entre señores y siervos, fue el resultado de la influencia del cristianismo.

Prosiguiendo en el examen de la evolución de las relaciones sociales, Lenin afirma luégo que "el desarrollo del comercio, del cambio de mercancías, termina en la formación de una nueva clase, los capitalistas". | 91 Afirma también que el capital apareció al final de la Edad Media, "cuando el descubrimiento de América imprimió al comercio mundial un enorme impulso, cuando la cantidad de los metales preciosos aumentó y la plata y el oro se convirtieron en instrumentos de cambio, cuando la circulación monetaria hizo posible la acumulación de enormes riquezas en manos de un solo hombre".

A la luz de las modernas conclusiones de la historia económica, estas tesis de Lenin resultan demasiado simplistas. Al igual que su afirmación de que a medida que las fuerzas económicas de la clase de los terratenientes decaían, aumentaba el poderío de una nueva clase, la de los capitalistas. Por último, Lenin -dando un gran salto que abarca varios siglos- se refiere a la época en que, teóricamente al menos, la sociedad "se reconstruye de modo que todos los ciudadanos se hacen pretendidamente iguales y desaparece la antigua división entre señores y esclavos, de forma que, independientemente del capital poseído por cada uno, todos se consideran como iguales ante la ley".

Esta ley "protege a todo el mundo", así a quien tenga bienes de fortuna como a quien carezca de ellos. Pero, ante todo, defiende la propiedad de los que la poseen "contra los atentados de la masa que, no teniendo propiedad, no poseyendo nada, salvo sus brazos, se empobrece poco a poco, se arruina y se transforma en proletariado". Tal es el proceso que, según Lenin, conduce a la actual sociedad capitalista. -"Esta sociedad, termina diciendo, se ha alzado contra el antiguo derecho de la servidumbre enarbolando como consigna 'la libertad'. Pero no ha habido libertad más que para el que poseía una propiedad cualquiera. Y cuando fue abolida la servidumbre (...), el Estado feudal fue reemplazado por el Estado capitalista, que tiene como palabra de orden la libertad universal, que afirma ser representante de la voluntad del pueblo entero, que niega ser un Estado de clase. Entonces, combatiendo los socialistas por la libertad de todo el pueblo contra el Estado capitalista, se entabla una lucha que ha terminado ahora con la creación de la república socialista soviética y que abarca el mundo entero".

B. EL PUNTO DE VISTA DE TROTSKY

Menos rígido y sistemático que Lenin y que su implacable rival Stalin fue Trotsky (Leo Davidovich Bronstein), nacido en 1879 y asesinado en Ciudad de México, donde se había exilado, en el año de 1940. Trotsky compartió sinceramente las tesis materialistas de Marx y fue un hábil aliado de Lenin, pero al examinar las característica de la revolución rusa las avizora en su verdadera complejidad, y amplía el punto de vista del materialismo económico teniendo en cuenta lo que llama "las condiciones generales de existencia".

En un libro aparecido póstumamente | 92 , Trotsky asume una actitud original frente al proceso de la revolución rusa y, en general, de todas las revoluciones socio-políticas. -"El rasgo mas discutible de la revolución es la intervención directa de las masas en los hechos históricos", afirma inicialmente. Y añade: -"De ordinario, el Estado, monárquico o democrático, domina la nación; la historia está hecha por especialistas en el oficio: reyes, ministros burócratas, parlamentarios, periodistas. Pero, en los momentos decisivos, cuando un viejo régimen se hace intolerable para las masas, éstas aplastan las barreras que las separan de la liza política, invierten sus representaciones tradicionales e, interviniendo así, crean una situación de partido para un nuevo régimen. Bueno o malo, corresponde a los moralistas el juzgarlo. En cuanto a nosotros, tomamos los hechos tal como se presentan, en su desarrollo objetivo. La historia de la revolución es para nosotros, ante todo, el relato de una irrupción violenta de las masas en el dominio donde se regulan sus propios destinos".

En otras palabras: la irrupción de las masas en un proceso histórico de carácter socio-político presupone una "toma de conciencia" por parte de esas masas. Pero ocurre que en una sociedad en revolución, las clases estén en lucha. Sin embargo, en concepto de Trotsky, ni siquiera los factores económicos bastan para explicar el desarrollo mismo de la revolución: -"La dinámica de los hechos revolucionarios está determinada directamente por rápidas, intensas y apasionadas conversiones psicológicas de las clases constituidas antes de la revolución". Es decir, que para Trotsky, los factores de la transformación social no son exclusivamente de orden económico, sino principalmente de carácter psicológico.

Esto, porque según su criterio, una sociedad no modifica sus instituciones a medida de las necesidades, "como un artesano renueva su instrumental", sino que, por el contrario, la sociedad "considera las instituciones que la encuadran como una cosa establecida para siempre". La oposición, por ende, sólo sirve durante largos períodos a manera de válvula de escape al descontento de las masas "y es la condición de la estabilidad del régimen social".

Es aquí donde aparece, dentro del pensamiento de Trotsky, un punto de vista si no propiamente aristocrático, al menos opuesto a la idea de que son las masas las que por su propio impulso desencadenan la revolución: -"Sólo estudiando los procesos políticos en las masas, escribe, se puede comprender el papel de los partidos y de los líderes".

Partidos y líderes constituyen "un elemento no autónomo, pero muy importante, del proceso", porque sin organización dirigente, la energía de las masas se volatiliza. Además, las masas no son las que escriben su propia historia. Es el líder, apreciando las modificaciones que ocurren en la conciencia de las masas, quien orienta la táctica de un partido revolucionario.

Hay conciencia en las masas, desde luego, pero los procesos que se producen en esa conciencia colectiva "no son autónomos ni independientes" Tras de lo cual añade algo muy significativo: -"Sin disgustar a los idealistas ni a los eclécticos, la conciencia esté determinada por las condiciones generales de la existencia".

En una revolución, se busca la intervención directa de las masas en los destinos de la sociedad. Pero, tras de los hechos, es preciso "descubrir las modificaciones de la conciencia colectiva". Vate decir, un elemento psicológico, y no solamente un cambio violento en las relaciones económicas. Trotsky está de acuerdo con la tesis de que las revoluciones se realizan según ciertas leyes. Pero afirma que esto no significa que las masas actuantes se den cuenta claramente de tales leyes: lo que ocurre es que tales modificaciones en la conciencia de las masas, en lugar de ser fortuitas, "están subordinadas a una necesidad objetiva, sujeta a una aclaración teórica y que crea por ello una base para las previsiones y para la dirección".

Consecuencia de las anteriores premisas es la conclusión a que llega finalmente Trotsky: -"Los cambios radicales que se producen a lo largo de una revolución son provocados, en realidad, no por los estremecimientos episódicos de la economía que tienen lugar en el curso de los hechos mismos, sino por las modificaciones capitales que se han acumulado en las mismas bases de la sociedad durante la época precedente". Y añade: -"No olvidemos que las revoluciones son realizadas por hombres, aunque sean anónimos. El materialismo no ignora al hombre que siente, piensa y obra, pero lo explica. En qué otra cosa pudo consistir la tarea del historiador? ".

Como puede verse, Trotsky no se conforma con una simple explicación mecanicista de la historia, sino que hace intervenir en ésta -y especialmente en los procesos revolucionarios- un factor humano de carácter psicológico, es decir, propia e irreductiblemente humano. Además insiste en que la "toma de conciencia revolucionaria" por parte de las masas tiene que ser tarea propia del líder, del conductor político, y que este conductor -al realizar su misión- no puede olvidarse de "las condiciones generales de existencia". | 93

89 Lenin fue un realista integral en el campo de la política operativa. Por ello comprendió -frente a los |narodniki o populistas- que los mujiks no podían ser los gestores de una revolución socio-económica. Esta es misión propia del proletariado urbano y de sus líderes, bien que la consumación del movimiento revolucionario implique necesariamente la alianza del proletariado urbano y del campesinado.
90 Esta tesis, desde luego, no es original de Lenin. Ya Thomas Morus observaba que el Estado es expresión de los intereses de la clase dominante. El Estado, para Hobbes, es quien fundamenta la propiedad. Los intereses de los propietarios se confunden con los del Estado. Se trata, desde luego, de la propiedad privada. La colectivización de la propiedad, por consiguiente, será el fundamento de todo Estado comunista.
91 De acuerdo con la ideología comunista, los terratenientes son el producto de una economía esencialmente agrícola y de un régimen feudal, y los capitalistas el resultado de una economía comercial e industrial. La tesis, sin esfuerzo, puede ser aceptada a pesar de su aparente simplismo.
92 León Trotsky: |Histoire de la Révolution russe. Editions du Seuil. París, 1950.
93 Hay quienes creen equivocadamente que Trotsky fue, ante todo, un teórico de la revolución. Por el contrario, su papel en la célebre "Revolución de Octubre" fue decisivo, como puede comprobarse con la lectura de su opúsculo Los bolcheviques en la revolución de octubre, del que existe traducción española publicada con el título de |Cómo hicimos la revolución de octubre (Editorial Grijalbo, S.A. México, 1968).

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