INDICE




Una Filosofía Proyectiva
Del Autor Al Lector
Parte Primera: Breve Panorama de la Historia de la Filosofía
Parte Primera: La Filosofía Griega
Parte Primera: La Filosofía Medieval
Parte Primera: La Filosofía del Renacimiento
Parte Primera: La Fundamentación de las Ciencias Naturales Modernas
Parte Primera: El Período de los Grandes Sistemas Fundamentales
Parte Primera: El Período del Iluminismo (Siglos XVII - XVIII)
Parte Primera: La Filosofía Crítica de Immanuel Kant
Parte Primera: Nacionalismo, Idealismo y Pesimismo en Alemania
Parte Primera: La Filosofía Anglosajona
Parte Primera: La Filosofía Francesa del Siglo XIX
Parte Primera: La Moderna Filosofía Germánica
Parte Primera: La Filosofía Contemporánea
Parte Segunda: Breve Panorama de la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: De San Agustín al Renacimiento
Parte Segunda: De Bodin a Rousseau
Parte Segunda: Las Ideas de Gianbattista Vico
Parte Segunda: La Filosofía Jurídica Francesa
Parte Segunda: Los Aportes Alemanes, de Herder a Schelling
Parte Segunda: El Sistema Idealista de Georg Friedrich Hegel
Parte Segunda: Los Utopistas del Socialismo Francés
Parte Segunda: La Incidencia de la Sociología en la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: La Interpretación Heróica de la Historia
Parte Segunda: El Evolucionismo y la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: La Concepción Materialista de la Historia
Parte Segunda: Los Desarrollos Políticos de Lenin y de Trotsky
Parte Segunda: Otras Proyecciones del Pensamiento Alemán sobre la Filosofía de la Historia
Parte Segunda: Las Tesis de Benedetto Croce
Parte Segunda: El Pensamiento Cristiano de Nicolás Berdiaeff
Parte Segunda: La Filosofía Contemporánea de la Historia
Capítulo XI

LA CONCEPCIÓN MATERIALISTA DE LA HISTORIA

-"El marxismo es hoy, concretamente -escribe Robert Philippe- una superficie de 33.372.000 kilómetros cuadrados, una población de 1.034.000.000 de seres humanos y un conjunto de Estados dominados por dos grandes potencias: la U.R.S.S. y China. China, todavía arrastrando el peso de un enorme pasado económico y técnico; la U.R.S.S., en la órbita ascendente de una civilización soviética. El marxismo es ya todo un pasado histórico; en el balance de los conocimientos, una experiencia considerable; en cuanto al porvenir, una potencia con enormes posibilidades". | 82

A. EL PENSAMIENTO DE KARL MARX

Sin lugar a duda, el marxismo es la única de las filosofías sistemáticas modernas que haya cristalizado en un nuevo orden de cosas: el mundo soviético. Esta filosofía, esencialmente materialista, fue desarrollada por Karl Marx (1818-1883), filósofo, sociólogo y economista alemán a quien se reconoce como fundador del "socialismo científico", que en orden cronológico sigue al "socialismo utópico", y por Federico Engels, pensador e investigador de la misma nacionalidad (1820-1895).

Partiendo del devenir hegeliano, Marx encuentra que el movimiento y el cambio son "una manera de ser" del mundo. Pero admite que en este "movimiento continuo" hay aceleraciones y demoras e, inclusive, retrocesos. Los hechos se inscriben en la realidad en forma contradictoria. Pero estas contradicciones son de esencia dinámica y reclaman una solución que consistirá en el ascenso a una etapa en que lo negativo se supere. -"La vida del universo entero se desenvuelve así según una dialéctica, explica Robert Philippe, un encadenamiento de contradicciones cuyos términos se corrigen sin cesar. Siguiendo a Hegel, Marx funda sobre esta premisa un método de conocimiento: la verdad sólo se alcanza mediante el análisis dialéctico, es decir, adentrándose en las contradicciones". | 83

De acuerdo con las anteriores premisas -movimiento constante del mundo, carácter dinámico de los hechos contradictorios e identificación o superación de las contradicciones- Marx elaboró "un nuevo modelo del mundo" (el universo en movimiento), un nuevo método de conocimiento (el materialismo dialéctico) y propuso "una ecuación histórica" (el materialismo histórico).

1. El materialismo dialéctico

En realidad, es muy difícil distinguir, dentro de los planteamientos del materialismo dialéctico y del materialismo histórico, qué aportes se deben a Marx y cuáles a Engels. Para ambos pensadores, la dialéctica no es otra cosa que la ciencia de las leyes generales del movimiento y de la evolución de la naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento.

En el origen de esta concepción dinámica de la sociedad, de la naturaleza y del pensamiento, se encuentra el pensamiento de Heráclito de Efeso, para quien el incesante conflicto entre "los contrarios" explica la perpetua movilidad de todo lo existente, en cuanto todas las cosas se encuentran en un "perpetuo devenir". Muchos siglos después, Hegel reproduce esta tesis al afirmar que "la contradicción es la fuerza que impulsa hacia adelante".

Ahora bien: para Marx y Engels, tales "contradicciones" se encuentran al nivel de la vida cósmica, al de las sociedades humanas y al de la conciencia individual. De tales tensiones e interpretaciones surge una síntesis dialéctica por lo que dice a la realidad social. Aquí, mejor que en el primero de los niveles enumerados, es donde el análisis dialéctico marxista -cuya metodología es la misma de Hegel- se aplica y desarrolla en tres tiempos: a) Afirmación; b) Negación, y c) Negación de la negación, o sea superación de la contradicción. Sólo que la dinámica de la dialéctica hegeliana es de signo idealista, y la dinámica de la dialéctica marxista es materialista: -"Para mí, declara Marx, lo ideal no es más que lo material traducido y traspuesto a la cabeza del hombre".

Como lo explica Manuel Agustín Agurre | 84 , el materialismo dialéctico debe considerarse desde dos puntos de vista fundamentales: 1) Como ciencia de la transformación, y 2) Como ciencia de la interacción.

a. La dialéctica como ciencia de la transformación

Como tal, la dialéctica afirma la tesis de que todo se encuentra en movimiento, pero que este movimiento no consiste en un simple de en el espacio, sino en una transformación producida por el autodinamismo que existe en todo lo existente. Así, si una manzana cae del árbol, nos encontramos con un cambio mecánico, pero si se trata de que una flor se convierte en una manzana, nos encontramos en presencia de un cambio dialéctico.

El concepto de transformación implica que nada está acabado, que todo está haciéndose, que todo "está deviniendo". Para el pensamiento marxista, "quien dice metafísica dice inmovilidad, y quien dice dialéctica, movimiento", según la expresión del citado expositor ecuatoriano.

De manera que, para la dialéctica marxista, el capitalismo es un simple sistema transitorio entre el feudalismo y el socialismo "científico". Apurando la lógica, el socialismo "científico" -a su turno- no es algo definitivo. Entonces, algún día tendrá que "devenir" en otra cosa. Y es aquí donde se observa una contradicción interna en el pensamiento marxista, contradicción que comienza a producir sus resultados negativos en el seno mismo del mundo soviético y, muy especialmente, en la China comunista.

b. La dialéctica como ciencia de la interacción

Desde este punto de vista, el materialismo dialéctico afirma que no existen -ni en la naturaleza, ni en la sociedad, ni en la historia- fenómenos aislados, sino cosas que se encuentran en relación las unas con las otras, es decir, en constante interacción.

En esta forma, al estudiar una clase social -la capitalista, por ejemplo- el dialéctico marxista comenzará por investigar los fenómenos que dieron origen a las distintas clases sociales, examinará el desarrollo y evolución de ellas, y terminará considerando la clase capitalista en sus relaciones con el proletariado. -"Además, para comprender mejor estas clases, las relacionará también con el sistema de producción que les da existencia". | 85 Transformación e integración, finalmente, no son entelequias puramente ideales o conceptuales, sino fenómenos reales, comprobados a diario por la ciencia. Para Engels, fueron tres los descubrimientos científicos que hicieron progresar aceleradamente nuestra comprensión de los "procesos naturales": el descubrimiento de la célula viva, el de la transformación de la energía y la teoría darwiniana de fa evolución.

c. Las leyes del movimiento dialéctico

Estas "leyes", según los expositores marxistas, son tres: la ley de contradicción o unidad de los contrarios, o "de interpenetración" de los contrarios; la ley de la negación de la negación, y la ley de transformación de la cantidad en calidad o viceversa.

No es del caso realizar aquí un examen detenido, ni menos aún una crítica de estas "leyes del movimiento dialéctico". Por ello, bastará con examinarlas someramente, siguiendo al efecto las precisiones de los expositores soviéticos.

1) Ley de interpenetración de los contrarios

En todos los órdenes, en una misma cosa se encuentra ella y "algo más que ella". Además, las cosas y entidades que a primera vista son contrarias, no solamente no se excluyen, sino que son aspectos del mismo fenómeno. Se establece aquí un criterio dualista y complejo, porque tales aspectos contrarios -o aparentemente contradictorios- son aspectos de una misma realidad y contribuyen a tipificarla, a caracterizarla.

Hay lucha entre los contrarios, desde luego, pero esta lucha no significa la destrucción de uno de los contrarios, sino que la afirmación y la negación, lo positivo y lo negativo, se penetran mutuamente. Así la muerte y la vida son aspectos contrarios, pero que se interpretan en cuanto "se explican" mutuamente. Pero toda contradicción, toda antinomia, se resuelve necesariamente en una unidad o entidad superior. Lo que ocurre, en el terreno de la política, es que las fuerzas retardatarias pugnan por mantener la antinomia, en tanto que las nuevas corrientes deben trabajar por superarla o suprimirla. Así propiedad privada y proletariado son términos antitéticos: la superación de esta antinomia implica, para el ideario marxista, la apropiación de todos los elementos o medios de producción por el Estado.

2) Ley de la negación de la negación

Todo proceso -natural, histórico o social- no se realiza sin sacudimientos, sin catástrofes y revoluciones. La sociedad, por ejemplo, no ha evolucionado constantemente desde sus estructuras primitivas hasta sus instituciones más evolucionadas. Por el contrario, en este proceso ha habido retrocesos aparentes -"saltos atrás"- que no obstan para que, en su conjunto, exista un movimiento total progresivo hacia etapas superiores.

Este movimiento procede obedeciendo a la ley de la negación de la negación. Así, el feudalismo fue la negación del esclavismo; el capitalismo, la negación del feudalismo, y el socialismo representa la negación del capitalismo. Por lo dicho, se ve claramente que esta pretendida " ley de la negación de la negación" no es otra cosa que un corolario imprescindible del devenir: a una tesis se opone una antítesis, y a esta antítesis -que con el decurso del tiempo se torna negativa- se opondrá otra tesis (negación de la negación), que es la síntesis que corona la tríada dialéctica, pero que a su turno será negada mañana cuando resulte desueta e inoperante.

3) Ley de fa transformación de cantidad en calidad, y viceversa

Se Engels, todas las diferencias cualitativas observables en la naturaleza se basan, o bien en una distinta composición química, o en diferentes "cantidades o formas de movimiento" (energía), o en ambos factores. Por consiguiente, es imposible cambiar la cantidad de un cuerpo sin añadirle o quitarle materia o movimiento, o sea sin producir en él un cambio cuantitativo.

A la luz de la ciencia contemporánea, esta tesis resulta discutible. Pero lo cierto es que los marxistas afirman que las cosas no pueden cambiar de cantidad sin transformarse cualitativamente. Esto quiere decir que hay un momento en que los aumentos o incrementos cuantitativos se transmutan |en nuevas calidades. En este preciso momento es cuando se produce un salto, una transformación, que social e históricamente hablando podemos llamar |revolución.

Por ello, los marxistas, sin negar la necesidad de las reformas socio-políticas y socio-económicas, niegan que el sistema capitalista y sus respectivas estructuras de base puedan transformarse sin una revolución sin lo que ellos llaman un "salto dialéctico". Aquí, desde luego,, la ideología marxista se desplaza del plano conceptual al campo de la política y aparecen sus tesis sobre "la toma del poder".

2. El materialismo histórico

a. Conceptuación

Aplicado a la vida social, el materialismo dialéctico es la base del materialismo histórico, según el cual el factor esencial de la historia es el conjunto evolutivo de los procesos económicos, de los que apenas son consecuencias o concomitancias los acontecimientos de la actividad espiritual o cultural del hombre.

Como explica Touchard | 86 , para Marx, la historia "nace y se desarrolla a partir de la primera mediación que pone en relación al hombre con la naturaleza y con los otros hombres: el trabajo". Esto significa que las |fuerzas productivas son los hechos históricos fundamentales de la historia, subentendiéndose que la Historia incorpora también lo que de esas fuerzas se deriva, como son los valores culturales.

La Historia es, de consiguiente, algo que se basa en una realidad, y esta realidad -como toda realidad- es de esencia dialéctica. Además, el materialismo histórico no es otra cosa que una aplicación del materialismo dialéctico, tal como ya se dijo. De donde la Historia, para los marxistas, no presupone ni comporta impulsos o voluntades trascendentales, como Dios, la Providencia, o el Espíritu.

b. La alienación económica

Son las fuerzas productivas, en su interacción con las relaciones sociales, las que determinan el curso de la |historia real. -Así, dice Touchard, un cierto nivel de las fuerzas productivas dió lugar a la relación social de la propiedad privada, que reunió a su turno las condiciones para un nuevo progreso, o al menos para un cambio radical de los medios de producción.

-"Marx admite que la conciencia es la condición gracias a la cual el hombre puede conocer que existe una relación entre él y la naturaleza, entre él y los demás hombres; admite que existe una relación dialéctica entre la conciencia y el ser, y que la conciencia es activa. Y, sin embargo, no cesa de afirmar que el modo de producción (fuerzas productivas - relaciones sociales edificadas sobre la base de aquéllas), o sea lo que Marx denomina |infraestructura, determina y condiciona las formaciones sociales de la conciencia (instituciones, morales e ideologías), es decir, lo que llama |superestructura". | 87

Para Marx, la ética consiste en el imperativo que obliga al hombre a liberarse de la alienación económica a fin de realizarse en su verdadero ser, en su verdadera entidad. Dicho en otra forma, los valores éticos no pueden oponerse a la realidad económica. Existe, por consiguiente, una ática marxista, pero íntimamente vinculada a la dialéctica de la realidad económica.

Ahora bien: la esencia del materialismo histórico radica en la afirmación de que toda la historia humana es la historia de las alienaciones del hombre, no menos que la historia de la supresión o superación de tales alienaciones. Desde luego, para Marx la alienación es algo que ocurre en el ámbito de la vida económica. -"Cuando el trabajador vende en el mercado su fuerza de trabajo, el producto deja de pertenecerle y toma una existencia independiente de él".

c. La lucha de clases

La apropiación privada de los medios de producción explica la aparición de las clases sociales, y esto a virtud de un proceso de división del trabajo, en que los propietarios se apropian y trasmiten la función directiva, la función de mando, de la que los no propietarios quedan excluidos. El Manifiesto comunista de Marx se inicia con una fórmula simplista y rotunda: -"La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases". Esta lucha clasista, a su turno, es la consecuencia de la alienación económica. Además, y a fin de cuentas, la historia tiene un objetivo, una meta: la supresión de la lucha de clases.

En la etapa de la economía capitalista, sólo subsisten dos clases sociales: la burguesía y el proletariado. Los demás grupos sociales carecen de importancia. La burguesía es la primera que toma conciencia de sí misma, se forma como clase y desempeña un papel revolucionario frente a los anteriores, sistemas de relaciones socio-económicas. Surge luégo el proletariado, como consecuencia de la consolidación del capitalismo y, por ende, de la industrialización masiva, de la total apropiación de los medios de producción por los capitalistas.

Se plantea así el conflicto social, la lucha de clases, que será esencialmente una lucha por el poder político. Solo que las anteriores revoluciones políticas no han sido "revoluciones totales", como necesariamente lo es o lo será la revolución proletaria, que tiende a suprimir radicalmente toda forma de alienación individualista y a renovar totalmente el curso de la Historia, "ya que el proceso de autocreación del hombre habrá llegado a su término".

Esto solamente se realizará en la sociedad comunista o "reino de la libertad".

d. La extinción del Estado

Cuando se consiga la perfecta identidad de los intereses de cada hombre y de los intereses del conjunto de la especie humana, "surgirá una asociación en la que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos". Desde luego, la sociedad comunista no será una sociedad anárquica, y en ella subsistirá un "Poder público"; pero ese Poder va no será una autoridad política, es decir, no será y un instrumento o medio de dominación.

Es aquí, precisamente, donde el marxismo comienza a desplazarse del realismo al utopismo. Así, Engels describe el período de la dictadura del proletariado como "un estadio necesario para que cese la alienación del hombre y para que los medios de producción no sean y detentados por una clase social, sino que pasen a ser el patrimonio de los trabajadores y, más tarde, de toda la sociedad".

En todo caso, y en forma muy vaga, Marx y especialmente Engels se refieren frecuentemente a la desaparición del Estado -considerado como instrumento de opresión y de violencia-, a la dictadura "transitoria" del proletariado y, finalmente, a la aparición de una sociedad "sin clases".

Aplicando aquí el criterio dinámico del devenir histórico, que seguirá a esa "sociedad sin clases"? Vale decir, en qué sentido continuará evolucionando la Historia? Esta es una pregunta que, al parecer, queda sin respuesta en las obras de Marx y de Engels Podría pensarse, sin embargo, en que la meta de la humanidad futura, es decir, el estadio que seguía dentro del devenir histórico a esa "sociedad sin ,clases", sería el de un dominio progresivo y total del hombre sobre la naturaleza. | 88

82 En |El marxismo y las filosofías modernas, ensayo publicado en la Revista |Planeta, entrega número 1. Buenos Aires, marzo de 1965. Página 137.
83 Cf. |Las bases de la filosofía marxista, ensayo publicado en la Revista |Planeta, entrega número 3. Buenos Aires, enero de 1865. Página 138.
84 Manuel Agustín Aguirre: |Lecciones de Marxismo. Vol. I. Imprenta de la Universidad. Quito, Ecuador 1950, Páginas 36 y siguientes.
85 Manuel Agustín Aguirre: |Obra cit., Vol. I, página 39.
86 Jean Touchard: |Historia de las ideas políticas. Versión española. Editorial Tecnos, S.A. Madrid, 1961. Página 486 y siguientes.
87 Jean Touchard: |Obra cit. Página 488.
88 En su obra |Lecciones de Marxismo, ya citada (volumen I, pag. 123), escribe Manuel Agustín Aguirre: -"Para Marx y Engels, la historia camina hacia la libertad, pero en el sentido del dominio del hombre sobre la naturaleza y sobre la sociedad. El desarrollo de las fuerzas productivas, de la técnica, y el exacto conocimiento de las leyes que rigen el universo, lo irán enseñoreando cada vez más de él, convirtiéndolo, paso a paso, en el amo de la naturaleza".

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