|
INDICE
|
|
Capítulo II
LA FILOSOFÍA MEDIEVAL
A. CARACTERIZACIÓN DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL
La filosofía cristiana de la Edad Media se subordinó totalmente
a la teología, e inclusive a la mística. Convendría recordar esto
si que en sus comienzos el cristianismo insurgió como un desafió
revolucionario contra la realidad social y política de los primeros
siglas de nuestra era etapa de máximo poderío del Imperio
Romano.
El cristianismo primitivo se desentendió de la investigación
filosófica propiamente dicha. Es más: los nuevos creyentes se
apartaron de toda filosofía, lo que resulta explicable porque todos
los sistemas hasta entonces conocidos eran el producto intelectual
de culturas precristianas, paganas por esencia y definición.
Pero para dominar, a base dé nuevo ideal de vida, el mundo
pagano, los primeros escritores cristianos trabajaron con los
conceptos y fórmulas del pensamiento griego, elaborando así una
|construcción doctrinal, es decir, una
|dogmática. Este
proceso se inicia tan pronto como el cristianismo deja de ser una
secta perseguida y comienza a conquistar a personalidades cultas e
influyentes.
El pensamiento de los primeros expositores cristianos -los
padres de la Iglesia- se ha denominado
|Patrística. En este
ciclo, predominó el idealismo platónico. Advino después la
|Escolástica, en que predomina el pensamiento sistemático y
totalizador de Aristóteles.
B. LA PATRISTICA
1. La corriente gnóstica primitiva
El ciclo patrístico se inicia con una tendencia
|gnóstica,
en que la doctrina cristiana se explica a través de teorías
filosóficas de origen pitagórico, platónico y neoplatónico. Después
de los Padres Apostólicos, continuadores de los apóstoles, advienen
los apologistas de la época de los emperadores Antoninos, entre los
cuales se distinguió
|San Justino de Naplusa (hacia
100-163).
De la posición gnóstica fue máximo representante
|Valentino, ferviente platónico, que tuvo numerosos
discípulos en Lyon. Y un decidido adversario en
|San Ireneo
(140-203). En general, los gnósticos fueron esencialmente
dualistas: preocupados por la idea del mal y por el problema de su
relación con Dios, enfrentaron los conceptos de divinidad y,
materia. Pero en su última esencia, la gnosis fue un impulso
místico: el conocimiento verdadero, según esta tendencia, sólo se
consigue en
|Dios. Meta suprema de todo conocimiento, por lo
tanto, será la unión del hombre con su creador.
|
35
2. La tendencia apologética
A esta primera tendencia, propiamente
|sincretista, sigue
la posición apologética de muchos Padres de la Iglesia. Se trataba
de defender, con argumentos racionales, la nueva fe y sus
implicaciones dogmáticas. La figura más notable de este período fue
|Tertuliano (c.155-245), cuyo temperamento jurídico le lleva
a afirmar que el cristianismo se impone a la razón humana como una
|nueva ley de la vida. Poseedor de un vasto conocimiento de
la filosofía griega, Tertuliano defendió en sus obras, con
argumentos racionales, la nueva fe. Y creó la terminología básica
de la teología cristiana.
3. Hacia una filosofía de la
religión
Hacia este objetivo tendieron los esfuerzos de dos Padres de la
Iglesia:
|Clemente de Alejandría, fallecido en el año 215, y
|Orígenes, desaparecido en el año 254 y discípulo del
anterior. Las obras de este último son un esfuerzo heróico para
elucidar el contenido de las Escrituras (Antiguo y Nuevo
Testamento) a la luz de la filosofía griega, y en especial de la
metafísica neoplatónica. Sus obras se relacionan con la casi
totalidad de la ciencia eclesiástica: exégesis y crítica de las
Escrituras (exégesis escrituraria), apologética, ascética, moral,
polemística y dogmática.
|
36
4. La nueva patrística: Agustín de
Hipona
La Nueva Patrística, o período final de este gran ciclo de la
primitiva filosofía cristiana, encuentra en Agustín de Hipona su
máximo representante. Este ilustre pensador nació en Tagaste
(Africa) en el año 354 y falleció en el 430, siendo obispo de
Hipona. Había sido pagano, y se convirtió al cristianismo después
de prolongadas vacilaciones y de vastos estudios. En su conversión
tuvo parte decisiva San Ambrosio de Milán.
Para el objeto de nuestro estudio, su principal aporte a la
cultura del mundo occidental es su obra
|La Ciudad de Dios
(De civitate Dei), primer intento de formulación de un sistema de
interpretación filosófico-teológica de la Historia, es decir, del
acontecer humano. Las tesis que contiene esta obra se estudian en
la segunda parte de este libro.
Punto de partida de la filosofía agustiniana es la propia
certidumbre de la experiencia interna, que es la que nos indica lo
que es verdadero y lo que es falso. En este terreno, se muestra
platónico, como lo demuestra su célebre sentencia: -
|Noli foras
ire, in te ipsum redde, in interiore hominis habitat
veritas.
Otro de los conceptos básicos del pensamiento agustiniano es el
de que la esencia del hombre radica en la voluntad. Inclusive la
actividad de los sentidos, que se proyecta al exterior, es una
impulsión anímica (
|intentiones animae). La fe religiosa,
según San Agustín, reposa también en un acto de voluntad.
En las obras de San Agustín, el concepto de
|libre
albedrío se limita cada vez más, cediendo el paso al de la
predestinación: corresponde a Dios "elegir a los que
quiere". Aquí, su pensamiento abandona el campo
especulativo propio de la filosofía racional y se adentra en el de
la teología.
|
37
C. LA ESCOLASTICA
1. Caracterización y crónología
Se da el nombre de Escolástica a aquello filosofía cristiana que
aspira a desarrollar y fundamentar la doctrina de la Iglesia como
sistema científico (Vorlander). Debe su nombre a las escuelas en
que fue enseñada.
|Doctores scholastici, o escolásticos, se
llamó originalmente a los maestros de las siete "artes
liberales": gramática, dialéctica y retórica
(
|trvium); aritmética, geometría, música y astronomía
(
|quadrivium).
Con la Escolástica, coincide en Alemania el desarrollo de
corrientes místicas que culminan en el tercero de los períodos que
adelante se determinan. Conviene recordar, además, que en la Edad
Media florecieron también filosofías no cristianas: árabe y judía,
especialmente.
La historia de la Escolástica se puede dividir,
cronológicamente, en tres períodos:
1. Sus comienzos (siglo IX a inicios del XIII),
2. Su culminación (siglos XIII y XIV), y
3. Su decadencia (siglo XIV -fines- y siglo XV).
2. Comienzos de la Escolástica
Figuras importantes, dentro de este período, fueron
|Juan
Eriugena o
|Escoto,
|San Anselmo de Caterbury y
|Pedro Abelardo.
|Eriugena (siglo IX) tomó parte en la controversia
teológica sobre la predestinación. Experimenté la influencia del
pensamiento agustiniano y escribió la obra
|De divisione
naturae, que es una filosofía de la naturaleza, pero de
carácter místico. Para Eriugena, las cosas sólo existen en cuanto
son conocidas. Y son manifestaciones de Dios
("
|teofanias"). Nuestra personal
existencia, además, es la revelación de Dios en nosotros mismos,
porque nada existe fuera de él.
En la célebre discusión de "los universales"
-nominalistas y realistas- intervino
|San Anselmo de
Caterbury (siglo XI). Esta disputa consistió en que ciertos
filósofos escolásticos afirmaban que los conceptos universales
constituyen lo que verdaderamente existe (
|realismo), en
tanto que los otros afirmaban que tales conceptos universales son
meras palabras o abstracciones del intelecto (
|nominalismo,
de "nomen", palabra). Eriugena fue
"realista" lo mismo que San Anselmo de
Canterbury. Este formuló la célebre "prueba
ontológica" de la existencia de Dios: -El ser más general
tiene también que ser el más real y el más perfecto, y como tal no
puede menos que existir, porque su existencia es su esencia.
|
38
|Pedro Abelardo (1079-1142) era francés de origen y su
existencia fue apasionada y romántica. En la discusión sobre los
universales adopté una posición intermedia, afirmando que la
realidad de lo universal se manifiesta en la individualidad de cada
ser (
|universalia in rebus) y que las formas -ideas- de las
cosas existen de antemano en el espíritu divino como conceptos,
pero que estos conceptos divinos solamente pueden ser conocidos por
el hombre en las cosas y mediante el ejercicio de su propia
razón.
Sus aportes más importantes fueron de carácter dialéctico.
Sostiene que, en materia religiosa, los puntos de vista o
argumentos puramente autoritarios deben sustituir por argumentos
racionales, toda vez que la razón nos fue dada para el bien, por lo
cual no debemos desconfiar de ella. Ser cristiano, afirma Abelardo,
equivale a ser lógico. Este gran pensador interpretó muchos dogmas
y afirmaciones bíblicas en sentido meramente simbólico. Así, la
ascensión de Cristo significa para un intelectual la elevación de
las almas al plano de lo extraterreno. Afirmó, además, que en el
mundo intelectual no caben los conceptos puramente materiales de un
cielo o de un infierno.
También se ocupó Abelardo de la ética. En este terreno, su
principal afirmación es la de que el hombre solo peca cuando obra
contra su conciencia. La ley natural es anterior a toda revelación,
es decir, la norma moral antecede a creencia religiosa. Y el amor
es la virtud que nos salva y redime. De aquí que en su
|Diálogo
entre un filósofo, un judío y un cristiano, no llegue a ninguna
conclusión sobre "la mejor" de las religiones; en
cambio, los interlocutores terminan poniéndose de acuerdo partiendo
de la ley moral, que nos obliga al amor hacia toda la
humanidad.
Como puede verse, las tesis de Abelardo -revolucionarias para su
época- han comenzado a ser aceptadas oficialmente por la Iglesia
Católica: Su modernidad hace de este gran pensador la figura más
importante del primer período escolástico.
3. La culminación de la
Escolástica
a. Filosofía
árabe
En la Edad Media, existieron dos escuelas filosóficas
"árabes"; la oriental, con sede en Bagdad, y la
occidental, que floreció en España y especialmente en la ciudad de
Córdoba.
|
39
En Bagdad,
|Al-Quindi (siglo IX) afirmó que el estudio de
las matemáticas y de las ciencias de la naturaleza era condición
previa indispensable para ascender al campo de. las
generalizaciones filosóficas.
En España,
|Avenpace (siglo XII). -en su Guía del
solitario- describió los grados del conocimiento,.desde él instinto
animal hasta el conocimiento puro, que es aquel que emana de la
divinidad y formé parte de su esencia.
El más celebrado de los filósofos árabes españoles fue
|Averroes (siglo XII), teólogo, jurista, médico y pensador
tan ilustre como influyente. En su filosofía, fue aristotelista
puro y sistemático. De aquí que sus obras hubiesen modelado la
filosofía escolástica del último período, porque fueron traducidas
del árabe al español, al italiano y a otros idiomas modernos.
b. La filosofía
judía
El más célebre de los pensadores judíos de la Edad Media fue
|Maimónides (1135-1204), nacido también en Córdoba (España).
En su obra
|Guía del atribulado explica cómo el hombre que ha
perdido la fe debido al estudio de la filosofía, puede recobrarla
mediante el estudio de la ciencia. Para Maimónides, el bien supremo
es el conocimiento de la verdad científica, pero el fin y el
sentido de toda sabiduría es la moral, es decir, la ética personal
enfrentada a la vida real.
|
40
Remotamente, Maimónides se muestra así como un precursor del
pensamiento filosófico de Albert Schweitzer, para quien no es
posible divorciar la ética de la filosofía ni de la ciencia. Sobre
la. vida y las ideas del célebre misionero,. músico y filósofo
alsaciano consúltese su libro
|Ma vie et ma pensée (Club des
Editeurs. Albin Michel. París, 1960) y principalmente su
|Filosofía de la Civilización, de la que existe traducción
española por Héctor Vaccaro Editorial Sur, S.A. Buenos Aíres,
1962.
c. Los grandes
pensadores escolásticos
La filosofía escolástica culmina en el siglo XIII con las obras
deAlberto Magno, de origen alemán (1206-1280) y de Santo Tomás de
Aquino, nacido cerca de Nápoles hacia 1225 y fallecido en 1274,
cuando viajaba para asistir al Concilio de Lyon.
|
41
1) Alberto Magno
Mejor que un pensador original, fue un erudito, razón por la
cual recibió el nombre de "Doctor universalis".
Pero fue quien más influyó entre los filósofos occidentales
cristianos, en el sentido de inclinar el pensamiento crítico por
las vías del aristotelismo. Y esto, hasta el punto de que varias de
sus obras son comentarios e inclusive paráfrasis de los tratados
del Estagirita.
En Alberto Magno se presenta una muy interesante conjunción del
criterio sistemático de Aristóteles, la dogmática de San Agustín y
los postulados puramente científicos de Galeno e Hipócrates.
Sostiene que las cuestiones de la filosofía deben ser tratadas con
los mismos medios que proporciona esta disciplina y que, por el
contrario, la teología tiene que seguir su propio camino, en cuanto
se basa en la verdad revelada por Dios al hombre.
|
42
De aquí que diferencie claramente el conocimiento natural
(filosófico) del conocimiento sobrenatural (teológico). Esta
posición básica pasa a su discípulo Tomás de Aquino.
2) Tomas de Aquino
Fue y sigue siendo, indudablemente, el más importante e
influyente de los filósofos cristianos de la Edad Media. Su misión
consistió, esencialmente, en la ordenación -dentro del mundo
conceptual de la iglesia- del antiguo concepto del mundo, que toma
de Aristóteles. La razón natural, en este sistema, es aceptada como
fuente última de toda verdad, porque lo que de ella emana, lo que
ella reconoce como cierto, no sólo tiene validez en filosofía sino
en teología.
|
43
|Metafísica. Existe, según Santo Tomás, una serie continua
de evolución desde las formas inferiores de la existencia, pasando
por la vida de las plantas (
|anima vegetativa) y la de los
animales (
|anima sensitiva) hasta la existencia humana,
animada por el espíritu (
|anima racionalis). Y, más allá
todavía, hasta llegar a los ángeles -espíritus superiores
incorpóreos-, y finalmente a Dios.
|Ética. El fin moral del hombre consiste en el desarrollo
de su naturaleza racional. Decidido intelectualista, Tomás de
Aquino considera que es el entendimiento el que rige la voluntad.
Esta puede elegir libremente, pero decide basándose en actos
racionales, o sea en el conocimiento de las cosas.
|Política. El derecho es de origen divino. La monarquía es
la mejor forma de gobierno, porque equilibra los intereses de la
aristocracia y los del pueblo. En todo caso, la existencia presente
no es sino una preparación para la vida futura, y lo divino de esta
existencia por venir se revela o hace visible en la Iglesia
Católica. De donde todos los reyes y soberanos deben obedecer al
Papa, que es el representante de Cristo en la tierra.
Intentar una síntesis esquemática de las doctrinas de pensadores
sistemáticos es tarea tan peligrosa como imposible. En todo caso,
debe recordarse que la
|Suma filosófica y la
|Suma
teológica son obras de síntesis realmente grandiosas. La última
en particular, es un verdadero compendio del pensamiento tomista e,
inclusive, de todo el pensamiento escolástico.
Muchos de los aportes conceptuales de Tomás de Aquino, y muchas
de sus doctrinas, pertenecen a un pasado irreversible. Subsisten de
su pensamiento, en cambio, facetas que coinciden con el pensamiento
y con la ciencia moderna.
D. APÉNDICES
1. Pedro Abelardo
Nació cerca de Nantes en el año de 1079, de familia de soldados.
Se le considera como la grande figura filosófica de los siglos XI y
XII. Su avasalladora personalidad le rodeó en París de innumerables
discípulos.
Fue posiblemente el primero de los grandes agitadores de ideas y
por ello se anticipó en muchos siglos a su tiempo. Pero su inmenso
prestigio fue la fuente de sus desgracias. Enamorado de la sobrina
de un canónigo colega suyo, cuya educación le había sido confiada
-Eloísa- la sola presencia de la amada excitaba su inteligencia en
grado eminente. Gozaba desplegando ante ella su, prodigiosa
imaginación y la muchacha le correspondía primero con su admiración
y luego con una pasión que llegó hasta la sublimidad del
sacrificio.
Cuando el tío de Eloísa conoció la naturaleza de sus relaciones
con Pedro Abelardo, hizo mutilar cruelmente a este y obligó a
Eloísa a tomar hábitos religiosos.
La correspondencia de los dos amantes sigue siendo ejemplar en
su género. Y a pesar de la humillación irreparable y del desastre
de su vida, Pedro Abelardo continuó carrera de pensador y de
maestro. Muchas de sus tesis teológicas, demasiado audaces para, su
tiempo, fueron condenadas en el Concilio de Soissons. Por último,
se retiró al monasterio de Cluny, donde falleció en 1142.
Pedro Abelardo fue un dialéctico sutil, riguroso y abrumador,
calificativos que le aplica con justicia Jacques Chevalier.
Su filosofía
Para Pedro Abelardo la filosofía es la "ciencia del
discernimiento", que permite al espíritu comprender y
apreciar las causas ocultas de las cosas y por la duda y la
búsqueda, llegar a la perfección de la verdad y a la distinción de
lo verdadero y de lo falso (Precursor de Descartes).
De Platón tomó el idealismo, más por su aspecto estético que por
el filosófico, y de Sócrates adoptó el "Conócete a tí
mismo" como regla de la moral. A diferencia de los hombres
de su tiempo, fue un espíritu abierto a todas las inquietudes y que
a través de todos los sistemas y religiones persiguió lo que en
ellos y en ellas se encuentra de verdadero.
Sostiene que la experiencia vital es de condición indispensable
para enseñar a los demás, porque nadie puede transmitir sino
aquello que ha comprendido y experimentado de antemano en sí
mismo.
Rectificó continuamente sus obras y modificó constantemente sus
concepciones básicas. Su pensamiento estuvo siempre en perpetuo
devenir, porque consideraba que la ciencia no es algo estático,
sino dinámico. (Precursor de Hegel y, en general, de todo el
pensamiento filosófico y científico moderno).
Su última obra, el célebre
|Dialogus inter yudaeum,
philosophum et christianum, contiene algunas de sus más bellas
páginas y de sus más sugestivas visiones intelectuales. Como la
gracia es la culminación de la naturaleza, la verdad cristiana se
aparece a Abelardo como una verdad total que incluye a todas las
demás. Por esto mismo, estas verdades parciales también son
verdades. El cristiano que presenta en su diálogo trata de
convencer al filósofo pagano y al judío no negando las verdades a
que ellos adhieren, sino integrándolas en la fe cristiana, en la
que toman su sentido y
encuentran su plenitud. Dicho de otra manera: el paganismo y el
judaísmo son verdades que se integran evolutivamente en una verdad
más alta, que es el cristianismo. (Precursor del evolucionismo
religioso).
Consideró a la política como una ciencia práctica de las
costumbres, al lado de la ática y de la economía, anticipando así
las doctrinas de Juan de Salisbury.
Demuestra, además, que el análisis completo de la noción de
justicia implica una ciencia de la utilidad, es decir, una ciencia
o filosofía natural del orden social y político (Precursor de
Bentham, Stuart Mill y demás utilitaristas del siglo XIX).
En la querella de nominalistas y realistas asumió una posición
absolutamente original. Para él lo importante no es saber si los
"universales"(conceptos genéricos universales)
tienen existencia real o no la tienen, es decir, si son nombres o
realidades. Lo importante es que lo universal, que no existe para
nosotros más que
|in re, existe en el espíritu divino
|ante
rem. (En esto, se presenta como precursor de Tomás de
Aquino).
En psicología formuló con perfecta claridad la teoría de los dos
principios complementarios de que está hecha la Verdad total: la
distinción radical y al mismo tiempo la estrecha unión de la
percepción sensible y de la percepción intelectual propiamente
dicha. Cuerpo y alma son entidades diferenciables y distintas, pero
se compenetran en el acto del conocimiento.
De toda la filosofía de Pedro Abelardo fluye un racionalismo
cristiano que más adelante desarrollará y sistematizará genialmente
Tomás de Aquino. Los fundamentos de la fe son y deben ser
racionales y por lo tanto pertenecen al fuero íntimo de la
conciencia de cada cual. (Recuérdese la declaración sobre libertad
religiosa promulgada por el II Concilio Vaticano).
2. El pensamiento de Tomás de
Aquino (Según Vorlander)
1. Su vida
Nace en las proximidades de Aquino, territorio de Nápoles, hacia
1225. Era noble y a los 16 años ingresó en la orden dominicana. Fue
el discípulo preferido de Alberto Magno, al que siguió en sus
viajes a Colonia y a París. Enseñó en esas ciudades, y también en
Bolonia, Roma y Nápoles. Murió en 1274 cuando viajaba a! Concilio
de Lyon. Desde el siglo XV se le llamó "el Doctor
Angélico".
2. Sus doctrinas
a. Relación de la
Teología con la Filosofía.
Esencialmente, el aporte tomista consiste en ordenar, dentro de
la ideología cristiana, la filosofía aristotélica, construyendo así
lo que Vorlander llama "un imponente sistema". La
razón natural no es rechazada, sino que aquello que por ella es
reconocido como cierto tiene también validez para la Teología. Pero
allí donde no alcanza la razón, debe guiamos la revelación. Así, la
razón nos demuestra la existencia de Dios, pero no alcanza a
abarcar el misterio de la Trinidad, por ejemplo. En este terreno,
solo sirve la razón como auxiliar, explicando ciertas analogías y
refutando objeciones, pues las doctrinas no son contrarias, sino
superiores a la razón.
De aquí que, a fin de cuentas, la ciencia humana sea solamente
una servidora de la Teología, y la naturaleza una realidad
precursora de la Gracia. Esta, recibida de Dios, no suprime la
naturaleza, sino que la completa.
b. Metafísica y
psicología.
Toda la lógica, toda la psicología y la ática de Aristóteles
pueden se incorporadas sin daño a la doctrina de la iglesia,
inclusive ciertos capítulos de su metafísica. La tesis aristotélica
de la materia y la forma es acogida integralmente por Santo Tomás.
El principio de la individuación de las cosas concretas consiste en
que la materia es determinada por las formas. Formas primeras son
espacio y tiempo, que van unidas inseparablemente a la materia. En,
un plano más elevado se encuentran las formas inmateriales
separadas, o inteligencias, jerarquía en la cúspide de la cual se
encuentra la divinidad, causa eficiente y al propio tiempo causa
final de todo lo creado por ellas.
El alma humana es una de las formas inmateriales o inteligencias
y es el principio animador de la parte corpórea de los seres
humanos. Existe una serie Continua de evolución desde las formas
inferiores de existencia hasta la divinidad misma. Por lo demás,
existe una cierta independencia en el curso de la naturaleza y en
la existencia deL hombre, pues el azar (cruzamiento de causas y
efectos) y la voluntad libre no son incompatibles con la
providencia divina.
La división de las facultades y actividades del alma, la toma
Tomás de Aquino de Aristóteles, pero -contra Averroes-, afirma que
la inmortalidad del alma en el sentido cristiano se sigue
esencialmente de su inmaterialidad.
c. Ética y
Política.
En estas dos disciplinas, también siguió Tomás de Aquino a
Aristóteles. Así, el fin moral del hombre consiste en el desarrollo
de su naturaleza racional. A las antiguas virtudes filosóficas,
agrega tres virtudes cristianas: fe, esperanza y caridad, que son
las que conducen a la eterna bienaventuranza, en tanto que las
primeras solo aseguran la satisfacción del hombre en la vida
presente. En la ática tomística es esencial el postulado de que la
voluntad puede elegir libremente, pues lo hace racionalmente. De
aquí que atribuya al primado de la ática no a la voluntad, sino al
conocimiento.
En cuanto a la Política, en las doctrinas de Tomas de Aquino no
nos encontramos ya con la contraposición rígida de San Agustín
entre el Estado mundano y pecador y la Civitas Divina. Por el
contrario, el hombre -como animal político- está llamado por la
naturaleza a una vida social, de donde surgen los vínculos de
familia, de comunidad y de gobierno o Estado.wEste último, es una
institución puramente humana y su fin, realizar la felicidad del
hombre en la tierra. Pero el derecho es de origen divino. La
monarquía es la mejor forma de gobierno, pero debe rodearse de
garantías en parte aristocráticas y en parte democráticas para que
no degenere en despotismo.
El Estado tomista contiene muy pocos elementos propiamente
socioeconómicos. Así, afirma que la comunidad de bienes no haría
más que fomentar la discordia, y considera la servidumbre feudal
algo tan natural e intocable como era la esclavitud para
Aristóteles. Además, muestra muy poco aprecio por el comercio, que
en su opinión es oficio bajo.
Termina Vorlander: -"Santo Tomás es el verdadero
representante de la concepción católica y medioeval del mundo,
formulada a través de un sistema que demuestra habilidad y
penetración en sus detalles. Enlazó íntimamente la investigación
antigua con el pensamiento del Occidente cristiano y, al distinguir
entre saber natural y revelación, reconoce la independencia de la
ciencia. Las objeciones que pueden concentrarse contra él, desde el
punto de vista de la ciencia moderna y de una filosofía ya
independiente, no se refieren a su persona, sino a su concepción
del mundo.
|
35
|
-"Obsesionados por el problema del mal, de su origen y
de su relación con Dios, los gnósticos, al igual que un poco más
tarde de los maniqueos, (...) fueron esencialmente dualistas:
frente a Dios (lo Incognoscible, lo Separado, el Silencio, el
Preprincipio, el Abismo) ubicaron la Materia, principio y asiento
de todo mal, y entre ambos toda una serie de intermediarios -Los
Eones, las Ideas, las Potencias, los Espíritus o Ángeles- que son
realidades eternas surgidas de Dios
|por parejas. Uno de
estos intermediarios ("Sophia"), por haber
pretendido conocer lo incognoscible y hacerse Dios, fue excluído de
la plenitud divina, engendró lo creado, mezcla de bien y de mal, y
encerró en la materia a las almas, para quienes la existencia misma
es un pecado, no pudiendo evadirse de ella como no sea con la ayuda
del
|Eon salvador, por el ejercicio purificador que llevará a
su culminación la obra de la redención y permitirá a los hombres
espirituales o 'pneumáticos' unirse, por la gnosis total, al Bien
supremo". Jacques Chevalier:
|Obra cit., volumen II,
páginas 28-29.
|
|
36
|
Orígenes enunció realmente interesantes sobre la unicidad del
universo, bien que sus raíces puedan rastrearse en las hipótesis de
anteriores pensadores: -"Teniendo esa substancia material
del mundo(...) una naturaleza que se transforma de cualquier cosa
en cualquier cosa, cuando recae en seres inferiores recibe la forma
de un cuerpo craso y sólido, de modo que da lugar a estas especies
visibles y diversas del mundo; pero cuando sirve a seres más
perfectos y bienaventurados, resplandece en el fulgor de los
cuerpos celestes, y adorna con el ropaje del cuerpo espiritual a
los ángeles de Dios y a los hijos de la resurrección, y todos estos
seres integran el estado diverso y variado de un solo
mundo",
|(De principiis, Libro II, Capítulo II). Cf.
Julián Marías: La filosofía en sus textos, Tomo I, página 270.
|
|
37
|
-"Para la predestinación, por ejemplo, hace falta
recordar que Agustín sentía fuertemente la inmensa distancia que
media entre el hombre y Dios. Dios ha creado al hombre y el hombre
puede reunirse con Dios; pero únicamente después que se haya
reunido con Dios podrá comprenderlo plenamente y penetrar en lo
impenetrable". Giovanni Papini:
|San Agustín. En
|Obras, Tomo II, página 944. Trad. española. Aguilar, S.A. de
Ediciones. Madrid, 1960.
|
|
38
|
Escritos fundamentales de San Anselmo son el
|Monologión,
el
|Proslogión y
|De veritate. En el Capítulo LXVI de
la primera de tales obras. San Anselmo afirma que "por
medio de la mente racional es como se acerca uno más a conocer la
Suma Esencia". Esta tesis relativa a los fundamentos
racionales de la fe religiosa florecerá abundantemente en los
sistemas escolásticos y, muy especialmente, en la filosofía de
Santo Tomás de Aquino. El
|Monologión puede leerse, en
excelente traducción española, en el Tomo I de la obra
|La
filosofía en sus textos, de Julián Marías. Ed. citada, páginas
351-363.
|
|
39
|
La nómina de filósofos árabes es numerosa e ilustre. A más de
los que se citan, merecen especial mención los siguientes:
|Avicena (Ibn Sina), nacido en 980 y muerto en 1037, médico y
filósofo;
|Aben Tofail (Iba Tufayl), nacido en Guadix,
probable discípulo de Avenpace y que ejerció la medicina en Granada
a mediados del siglo XII; y
|Abenjaldún, nacido en Túnez
hacia 1332 y fallecido en El Cairo en 1406, viajero y científico
que escribió una
|Historia universal cuya introducción
(
|Prolegomenos) es un sugestivo intento de formulación de una
filosofía de la historia y abunda en consideraciones de índole
antropológica.
|
|
40
|
Poeta y filósofo fué
|Avicebron (Salomón ben Yahada o Ibn
Gabirol), judío español del siglo XI. Su tratado
|Fuente de la
vida, traducido al latín por Dominico Gundisalvo, ejerció
prolongada influencia sobre los escolásticos. El artista y el
pensador armonizan en su obra, como puede verse por el siguiente
fragmento del Libro V del tratado anteriormente citado:
-"He comparado ya la creación al agua que brota de una
fuente y a la imagen que se refleja en un espejo. Puede ser
comparada, además, a la palabra que el hombre ha pronunciado; pues
cuando el hombre pronuncia una palabra, su forma y su sentido se
imprimen al oído y a la inteligencia del auditor. Y así es como
suele decirse, por aproximación, que el Creador Muy Alto ha
pronunciado una palabra cuyo sentido se ha impreso en la esencia de
la materia, es decir, que la forma creada se ha señalado e impreso
en la materia". Cf. Julián Marías:
|La filosofía en sus
textos. Ed. cit. Tomo I, páginas 464-482.
|
|
41
|
Dado el carácter puramente sinóptico de éste panorama de la
Historia de la Filosofía, hemos tenido que prescindir de los
nombres de otros pensadores medievales, notables sin duda. Así
|Juan de Fidanza, más conocido con el nombre de San
Buenaventura (1221-1274); el mallorquín
|Ramon Lull o
Raimundo Lulio, nacido hacia 1233 y fallecido en 1315; el inglés
|Guillermo de Ockam, quien intervino activamente en la
política de su tiempo (nació a fines del siglo XIII y fallecido en
Munich hacia 1350) y
|Juan Duns Scot -Duncio Scoto-
compatriota del anterior y muerto en Colonia en el año de
1308.
|
|
42
|
Alberta Magno (Alberto de Bollstad) estudió filosofía y
medicina en Padua, ingresó en la orden dominicana en 1223 y enseño
principalmente en Colonia. Se dice que fue alquimista, por lo que
llegó a tener fama de "hechicero". Cabría
recordar aquí que la alquimia viene siendo revaluada de algún
tiempo a esta parte. Al respecto, consúltese el libro
|Le matin
des magiciens, por Louis Pauwels y Jacques Bergier. Gallimard,
París 1960. Páginas 109-151 ("L'alchimie comme
exemple").
|
|
43
|
Sin imponerla dogmáticamente, la Iglesia Católica recomendó
durante muchos siglos la filosofía tomista, que todavía tiene
vigencia en ciertos ambientes monásticos y, universitarios. En todo
caso,.estamos de acuerdo con Messer cuando opina: -"El
hecho de que la filosofía de la naturaleza de Santo Tomás sea
dificiente en muchas cosas, respondiendo al bajo nivel en que se
encontraban por entonces los conocimientos respectivos, y el que no
se diera exacta cuenta de los procesos anímicos ni de sus leyes, se
explica por las condiciones generales de la época; pero hace que
esta parte de su sistema sea insuficiente para nuestro
tiempo". Augusto Messer:
|Obra cit. Vol. I, páginas
268-269.
|
|