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INDICE
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FILOSOFÍA GRIEGA
A. LA FILOSOFÍA CLÁSICA GRIEGA
1. Los sofistas
Las guerras médicas produjeron grandes cambios políticos en el
mundo helénico, tal como escribe Julián Marías: "Este
hecho alteró la vida: en la guerra se opusieron dos mundos
distintos, el griego y el persa; (...) se incorporaron a la del
Estado, las clases inferiores; la democracia ateniense se extendió
a las otras ciudades y los hombres se convierten en ciudadanos.
Importa sobremanera la vida pública, la política y por tanto el
hombre y, en fin, la retórica, mediante la cual se manejan los
hombres y se influye en la política".
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Es entonces cuando surge el concepto de la pedagogía
(
|paideia), que menos que una ciencia es un arte que permite
alcanzar la felicidad personal. Este tema, el de la felicidad
personal, no tarda en reemplazar al de la naturaleza o esencia de
lo material. En este momento histórico, surgen los
|sofistas
y, con ellos, la
|retórica.
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|a. Protáqoras de Abdera afirmó que "el hombre es
la medida de todas las cosas". Ya no se trata aquí del
ente, sino de las cosas, tales como aparecen en la sensación. Es
decir, que no son nuómenos sino fenómenos, para emplear la
terminología Kantiana. Protágoras afirmó que la verdad es una
relación y que en tal relación el hombre hace de medida. Esto es
puro relativismo filosófico, posición que obviamente conduce al
escepticismo. Y este fue el paso que dio Gorgías.
|b. Gorgias, autor de una obra titulada
|Sobre el no ser
o sobre la filosofía, afirmó que nada es; que si algo llegara a
ser, resultaría incognoscible y que si fuera cognoscible sería
incomunicable. En otras palabras: que el ente no existe, pero que
si existiera sería algo que la mente humana no podría abarcar. Esta
|filosofía negativista no es otra cosa que el
|escepticismo
absoluto.
En cierta manera, sin embargo, la sofística fue una especie de
inversión de la filosofía: ésta se había preocupado del ente, y la
sofística se preocupa de la opinión. Si todo es apenas relativo y
si, además, ninguna esencia es cognoscible, que es lo que importa?
Convencer a los demás hombres acerca de aquello en que estemos
interesados. Si solamente existen opiniones, cualquiera es buena,
con tal de que -profesada por los demás- favorezca nuestros
propósitos. La posición de los sofistas coincide con la
transformación de los antiguos sistemas aristocráticos de gobierno
en sistemas democráticos en los que resulta muy importante
conquistar la adhesión de la mayoría de los ciudadanos.
2. Sócrates y la filosofía
antropocéntrica
a. La posición ética de Sócrates
La importancia de Sócrates, nacido en Atenas en el año 470 y
fallecido en la misma ciudad en el 399 antes de Cristo, dimana de
que hizo de la preocupación filosófica un instrumento para el
propio conocimiento. Oponiéndose a los sofistas, Sócrates parte de
una posición ética ante la vida. El hombre puede aproximarse al
ente, es decir, puede conocer la verdad. Y debe conocerla mediante
un esfuerzo ético, que al mismo tiempo que presupone la actividad
intelectual incluye a las potencias volitivas. Nuestros actos deben
dimanar de un concepto racional, de una diferenciación entre lo
justo y lo injusto, entre lo bueno y lo malo, entre lo verdadero y
lo falso. Esta fue, en realidad, la gran contribución de Sócrates a
la filosofía: la subordinación del conocimiento a la conducta o,
mejor dicho, el que la conducta del hombre -ser racional- debe
corresponder a su naturaleza espiritual.
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Sócrates experimenta, pues, una preocupación fundamental por el
hombre, sujeto consciente de sus propios actos. Y cree que el
individuo de la especie humana posee una disposición o capacidad
radical, distinta para cada uno, que es "su
virtud", fuerza o disposición que se puede
perfeccionar.
b. La introspección
Sin embargo, el problema consiste en descubrir esa fuerza o
virtud individual. Para ello, aconseja Sócrates la instrospección:
-"Conócete a ti mismo". Vale decir que el hombre
es capaz de descubrir por sí mismo la verdad, porque forma parte de
una verdad total. Esta consideración le lleva a una primera
conclusión: que el hombre debe adoptar una actitud ética ante la
vida. Pero en la búsqueda de la verdad orientadora de la vida, el
hombre tiene que ser ayudado. Y es aquí donde surge el pedagogo:
Sócrates fue el primero de los grandes pedagogos del mundo
occidental.
c. La mayéutica
Para ayudar al hombre a encontrar en sí mismo la verdad,
Sócrates inventó un procedimiento didáctico indirecto: la
|mayéutica o "arte de hacer dar a luz los
espíritus". Este procedimiento se apoya en el principio de
que la ciencia o "sabiduría" no se comunica, sino
que cada cual puede descubrirla en sí mismo a condición de que sepa
buscarla metódicamente. En lo que puede ser ayudado mediante
preguntas hábilmente formuladas y graduadas. En realidad el método
del diálogo socrático se basa en definiciones y clasificaciones de
conceptos. O se examinan todas las especies posibles para
incluirlas en un género único, o se divide el género en todas sus
especies.
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Sin embargo, para Sócrates los géneros y las especies no son
simples nociones, sino definiciones o proposiciones. El paso de una
proposición a otra opera a virtud de un razonamiento deductivo o
inductivo, pero fundado siempre en dos tipos complementarios de
relaciones abstractas: la inclusión y la exclusión. Para Sócrates,
la definición consiste en delimitar el qué es cada cosa o el qué de
cada cosa, así se trate de un concepto abstracto o de una cosa
concreta, de tal modo que no se confunda con otra. Definir
correctamente equivale a encontrar la esencia de cada cosa.
3. Platón y el Idealismo
a. El ser de las ideas
La importancia de Platón (427-347 a. C.) se deriva no solamente
de la importancia de su ideología, sino del hecho de que sus obras
son las primeras que se conservan completas dentro del ciclo de la
filosofía griega. Además, en esas obras, Platón consignó las
doctrinas de su maestro Sócrates, desarrollándolas muy posiblemente
por su propia cuenta Platón vivió en una época de crisis política y
moral, en la que reinaba el escepticismo y claudicaban los valores
morales. Cuando no hay
|valores, sino simples
|opiniones, el verdadero filósofo tiene que buscar un camino
para encontrar la verdad. Y este camino, para Platón, fue la
|episteme, ciencia de lo que son las cosas en sí mismas. Como
para su maestro, para Platón conocer una cosa es delimitarla,
definirla, lo que nos permite llegar a su
|esencia.
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La palabra idea (
|eidos) significa
"aspecto". Pero Platón afirma que si veo un
objeto de color blanco es porque ya poseo la idea de lo blanco. La
|idea de las cosas es lo que permite percibirlas. Pero tales
ideas son entidades inmutables y eternas, son algo comparable al
ente de Parménides. La idea es el
|ontos on, lo que
verdaderamente es. Y es aquí donde comienza Platón a distinguir
entre el mundo de las cosas sensibles (apariencias) y el de las
ideas, entidades existentes en sí mismas. Así comienza la
fundamentación de su doctrina
|idealista.
Estos planteamientos llevaron al gran pensador a estudiar el
problema crítico y esencial de la filosofía:
|el del
conocimiento. Si conocemos las cosas gracias a las ideas, cómo
puedo poseer éstas? A través de un mito, explica entonces que en
una existencia anterior, las ideas o arquetipos de las cosas fueron
contempladas por nosotros. Conocer, por consiguiente, no es
percibir lo que esté fuera de nosotros, sino recordar lo que esté
dentro de nosotros. Las cosas son una especie de estímulo que nos
permite ascender al reino de tas ideas eternas.
b. El amor platónico
El amor consiste en buscar aquello que no se tiene. Es un
movimiento de atracción. El amante busca lo que le falta y es así
como persigue la belleza. Aquí se revela Platón como un estético,
valga un calificativo propio de la filosofía moderna.
El carácter idealista de la filosofía platónica se acusa
especialmente en su concepto del amor. La belleza es algo más
fácilmente perceptible que la verdad y que nos puede conducir a
ésta. Es así, por consiguiente, como el amor nos lleva al mundo de
las ideas: -"No se entra en la filosofía sino por
|eros".
Hay que recordar, sin embargo, que el amor platónico no equivale
al amor que prescinde de las apetencias genésicas. Todo lo
contrario. Amor es integración total en el plano de las relaciones
inter-sexuales.
c. La entidad humana
Para Platón, el hombre es un ser decaído de otra existencia más
alta que la actual. Pero en esa pasada existencia, pudo contemplar
las ideas, "alimento de los dioses". Siendo las
ideas verdaderas por esencia, debe existir una cierta propensión
del hombre hacia la verdad. Es decir, una adecuación entre la mente
humana y la esencia de la cosas. De donde esa mente participa en
cierto modo de las cualidades de las ideas, entre otras de su
perennidad. Dicho de otra manera: Platón es partidario de las tesis
de la inmortalidad del alma humana.
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d. La estructura de la realidad
La situación del hombre en relación con la filosofía y, a la
vez, la estructura de la realidad, se encuentran simbólicamente
expuestas en el célebre mito de la caverna (Libro VII de La
República ). Lo que simboliza este conocidísimo
"mito" es lo siguiente: la caverna es el mundo
sensible, con sus sombras que son las cosas (meras apariencias); el
mundo exterior, que los prisioneros no pueden ver porque se
encuentran de espaldas a él, es el mundo verdadero, que es el de
las ideas.
De donde la realidad no es lo que vemos, sino lo que recordamos.
Desde luego, el contenido de nuestros verdaderos recuerdos es la
imagen de las ideas prototípicas contempladas en una existencia
anterior. El idealismo platónico, como resulta fácil de comprender,
inspira fundamentalmente el pensamiento cristiano primitivo (la
patrística), y renace modernamente en los sistemas de filósofos
ilustres.
e. Los dos mundos platónicos
Son, en concepto de Platón, el mundo sensible de las cosas
(apariencias) y el inteligible de las ideas (realidades
trascendentes). Por la percepción sensible conocemos las primeras;
por la percepción inteligible, ascendemos a las segundas. Pero
existe un demiurgo, agente de la idea del bien, que es el artífice
del mundo sensible. Este forma parte de un "alma
universal", de la que el hombre forma parte. En el alma
humana, finalmente se distinguen tres zonas: la concupiscible,
relacionada con las necesidades biológicas; la irascible, que dice
orden a impulsos y afectos, y la racional, que es la que permite al
hombre ascender al conocimiento de la realidad.
f. La ética platónica
Partiendo de tal base, afirma Platón que cada zona del alma
humana posee una virtud que le es propia: la templanza, la
fortaleza y la prudencia. La primera nos permite regular nuestros
apetitos; la segunda dar sentido constructivo a nuestros impulsos
afectivos, y la tercera, proceder metódica y ordenadamente por el
camino del conocimiento. Del armónico concurso de estas tres
virtudes surge una virtud más alta, la justicia, entendida como un
obrar conforme a la razón y en función de la idea del bien.
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4. Aristóteles y la Filosofía
Sistemática
Aristóteles, discípulo de Platón, nació en el año 384 y falleció
en el 322 antes de Cristo. Fue un erudito universal y sistematizó
todos los conocimientos de la época en una serie de tratados y de
obras que pueden clasificarse en tres grupos: a) las que versan
sobre la Lógica, o instrumento para el conocimiento de las
ciencias; b) las relativas a ciencias teoréticas, como la Física, y
los catorce libros de la Filosofía primera, y c) las que se
refieren a ciencias prácticas, como la Ética y la política
Aristóteles se ocupó también de la Retórica y de la Poética.
a. La ideología aristotélica
Existe una jerarquía de modos de conocimiento: a) la sensación,
que el hombre comparte con los animales; b) la experiencia, que
procede ante todo por acumulación memorística y observación
directa; c) la técnica, que consiste en saber hacer ciertas cosas;
d) la ciencia o sabiduría, que nos permite remontarnos a la esencia
de las cosas. Pero la ciencia suprema es la que nos permite conocer
las cosas en lo que son, mediante sus causas y principios, es
decir, la Filosofía primera o Metafísica.
b. Los modos del ser, o
"categorías"
Referida a las cosas, la palabra "ser" tiene
varios sentidos. Lo que predicamos de las cosas, en alguna manera
se refiere a su esencia o a sus características diferenciales.
Aristóteles distingue cuatro modos de "ser": a)
ser por esencia o ser por accidente; b) ser por razón de la
categoría a que pertenece; c) ser verdadero o falso, y d) ser en
potencia o en acto.
Cuando de un sujeto decimos que "es" tal cosa,
si el predicado pertenece a la esencia del sujeto estaremos
refiriéndonos al "ser por esencia". Así cuando
decimos que el hombre es animal racional. De lo contrario,
estaremos refiriéndonos al "ser por accidente", o
sea a una cualidad accidental, como cuando afirmamos que Pedro es
valiente o es cobarde.
Después de formular la anterior distinción, que es válida, el
criterio sistemático de Aristóteles desciende hasta la formulación
de diez tipos de predicados que podemos atribuir al sujeto:
|sustancia, cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo,
posición, estado, acción y pasión. Ejemplos, en su orden:
hombre, un millar, blanco, hijo, en Atenas, ayer, sentado, vestido
o desnudo, enseña, aprende. Algunos de estos predicados o
"categorías" aluden a la esencia del ser, y otros
no, sino pura y simplemente a su apariencia.
c. Materia y forma
La sustancia es el soporte de los accidentes, según Aristóteles.
Hay
|sustancias primeras (separadas, independientes) y
|sustancias segundas, solo separables mentalmente. Partiendo
de esta distinción, el filósofo elabora su teoría de
|materia y
forma.
La sustancia se compone de dos elementos distintos pero
inseparables: la materia, que es aquello de que algo está hecho, y
la forma, aquello que hace que algo sea lo que es. La forma no es
apariencia o estructura geométrica, sino elemento que determina la
materia y le confiere "su ser propio".
Consecuencia analógica será que la materia, equivalente a lo
indeterminado, se corresponde con la potencia y la forma, como lo
determinado, se corresponde con el acto.
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d. Teoría de las causas
Cuando preguntamos el por qué de algo, inquirimos por su causa,
por su razón de ser. Aristóteles distingue cuatro especies o tipos
de causas: material, formal, eficiente y final. Causa material es
aquello de que está hecha una cosa; causa formal, lo que hace que
un ser sea lo que es y no otra cosa; causa eficiente, el principio
o fuerza que hace que algo pase de la potencia o posibilidad al
acto o realidad; causa final, el fin de un ser, el "para
qué" existe o está hecho.
La teoría de las causas, así entendida, ha sido objeto de muchos
reparos. Y no constituye, propiamente, uno de los grandes aportes
de Aristóteles a la filosofía occidental.
e. La lógica aristotélica
Es la disciplina que se ocupa de estudiar el logos; lo que las
cosas son. Pero la lógica aristotélica es simple ontología. Así,
los principios "lógicos", como los de identidad y
contradicción, son más propiamente ontológicos, porque se refieren
"al comportamiento" de los entes en sus mutuas
relaciones. (Si A es igual a C y C igual. a B, B será igual a A -
No puedo pensar que A es B y no es B al mismo tiempo, etc.)
El primer móvil intelectual de Aristóteles, en el terreno de la
lógica, es buscar el camino que nos puede llevar al conocimiento de
lo que es verdadero y de lo que es falso. Pero desciende luego a
clasificaciones puramente verbalistas, que no constituyen
propiamente un método para el conocimiento de la verdad. Sin
embargo, fueron estas distinciones y clasificaciones aquella parte
de su doctrina que más influyó en la mayoría del, pensamiento
escolástico medioeval.
f. La ética y la caracteriología
En este terreno, el, pensamiento aristotélico tiene mayor
importancia. La conclusión práctica de su sistema ético es la de
que la virtud consiste en el término medio entre dos tendencias
contrapuestas. Sin embargo, esta afirmación puede llevarnos a una
posición totalmente negativa, así como la semisuma de dos
cantidades iguales pero de signo algebraico contrario equivale al
cero.
La caracteriología de las virtudes, su caracterización, ocupa
gran parte de la ética aristotélica. Hay virtudes
|dianoéticas (propias del pensar) y propiamente éticas (del
carácter). Estas últimas, examinadas en la
|Ética a
|Nicómaco, son las siguientes: valor, moderación, nobleza,
independencia, justa estimación de sí mismo, dulzura, veracidad,
alegría, amistad y justicia. Cada una de ellas es el termino medio
entre dos extremos que deben ser evitados. Así el valor, respecto
de la temeridad y la cobardía. Cabría preguntar, empero, si la
amistad o la justicia son virtudes o, ante todo, situaciones o
actitudes. Así, por ejemplo, la amistad -hecho humano- es algo que
pertenece al mundo afectivo y que no se relaciona directamente con
las virtudes o defectos de los seres humanos que se ligan en
amistad.
g. Ideas políticas de Aristóteles
La Política de Aristóteles, posiblemente, contiene lo más
permanente y valioso de su pensamiento. El hombre es un animal
político (
|zoon politikon) por naturaleza. Y la ciudad (el
"Estado-Ciudad") es una realidad natural.
Sociedad y Estado se identifican, precisamente, por ser el hombre
un ente sociable. De otra parte, el ideal político del
Estado-Ciudad será la
|autarquía, el que pueda bastarse a sí
mismo.
El bien vivir o bienestar común es el fin que persiguen
naturalmente todos los hombres. Cuando se aspira a esta finalidad
bajo la dirección de un solo hombre surge la polis organizada como
una monarquía; si tal fin se persigue mediante el gobierno de
varios ciudadanos, aparece el sistema aristocrático, y si todos los
asociados participan en su propio gobierno, nos encontraremos
frente a la democracia.
Ahora bien: si predomina el interés personal sobre el bien
común, la monarquía degenera en tiranía; la aristocracia en
oligarquía, y la democracia en demagogia. Todo lo cual posee
actualidad permanente y constituye un aporte definitivo de la ética
a la política.
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B. LAS ESCUELAS POST-ARISTOTÉLICAS
1. Cínicos y cirenaicos
a. Antístenes y Diógenes de
Sinope
Con posterioridad a Aristóteles, la filosofía se aparta de la
tendencia metafísica y retorna a la especulación moral: se trata,
por consiguiente, de un retorno a la posición socrática, pero
modificada radicalmente por factores socio-políticos y
psicológicos.
|Antístenes, discípulo de Sócrates, fue el fundador de la
escuela de los cínicos, que fue continuada por Diógenes de Sinope
(siglo IV antes de Cristo). Para estos filósofos, la felicidad
humana consiste en no necesitar nada: quien suprime necesidades,
que las más de las veces no son tales sino urgencias momentáneas o
caprichos, evita la intranquilidad y conquista la beatitud del
ánimo. El cínico vive "en compañía de sí mismo" y
renuncia a lo que los demás consideran como bienes o dones de la
vida.
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b. Aristipo de Cirene
Este filósofo perteneció al círculo socrático. Afirma que los
hombres buscan instintivamente el placer, pero que los placeres son
fugaces, alteran la serenidad del hombre y con frecuencia se
transmutan en estados moralmente dolorosos. Renunciando a la
búsqueda de los placeres, o sea dominándose a sí mismo, es como
puede el hombre conquistar la serenidad, la independencia y la
imperturbabilidad del ánimo: Estos estados anímicos son los
verdaderos placeres de la existencia.
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Cínicos y cirenaicos asumen, pues, una posición análoga y sólo
se diferencian por el método que prescriben para alcanzar la
felicidad y por el énfasis que Aristipo pone en lo propiamente
psicológico, en tanto que los cínicos aluden más bien a la renuncia
de los bienes económicos.
2. Los estoicos
a. Zenón de Citiuni
El estoicismo fue iniciado por este pensador chiprióta, de
origen fenicio, hacia él año 300 antes de Cristo. Zenón fundó en
Atenas una escuela en el
|Stoa Poikile, especie de museo
decorado con frescos de Polignoto. En la evolución de esta escuela
se distinguen tres etapas: a) El estoicismo antiguo, en que
sobresalen Zenón y, Crisipó; b) El estoicismo medio -Siglo II a. de
C.-, en que sobresale Posidonio, y c) El estoicismo nuevo -Siglo I
a. C. hasta el II de la era cristiana- que se desarrolla en Roma y
en una de sus provincias: España.
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En general, no hubo un estoicismo, sino tantos como etapas e
inclusive como filósofos se inscribieron dentro de esta posición
intelectual, que evoluciona notablemente desde sus orígenes, hasta
alcanzar un punto en que predomina la preocupación ética tal como
entre los cínicos y los cirenaicos. Por lo demás, los estoicos
tomaron muchas doctrinas de diversa procedencia, intentando en
ocasiones formular algo así como un sincretismo más o menos
afortunado. De aquí que sea mejor estudiar el conjunto de las
doctrinas estoicas al terminar la enumeración de sus principales
representantes.
b. Posidonio y el estoicismo
medio
Continuador de Zenón fue
|Cleanto y discípulo de éste lo
fue
|Crisipo, autor de centenares de tratados filosóficos.
Adviene mas tarde
|Panecio de Rodas, que hacia fines del
Siglo II a. de C. era ya el director de la escuela ateniense
fundada por Zenón. Panecio, desde luego, estuvo en contacto con la
vida romana.
Discípulo de Panecio fue
|Posidonio de Apamea (Siria),
contemporáneo de Cicerón y de Pompeyo, quien realizó largos viajes,
fundó en Rodas una escuela estoica y por último se estableció en
Roma, donde falleció. Dejó una obra caudalosa, en que se aproxima
al neoplatonismo y parece que acaricié el propósito de fundir todas
las filosofías en una sola. De sus enseñanzas surgió el estoicismo
nuevo, que corresponde ya a la historia del pensamiento romano.
c. El estoicismo nuevo
Máximas figuras de esta tercera época fueron Séneca, nacido en
Córdoba (España); Epicteto, esclavo liberto, y el emperador Marco
Aurelio (121-180 d. de C.). Séneca ejerció enorme influencia a
través de toda la Edad Media, hasta el umbral de los tiempos
modernos. Epicteto y Marco Aurelio, menos universales, formularon
-ante todo- una especie de filosofía de la resignación, muy acorde
con la época en que vivieron, agitada y decadente.
|Séneca. Sus obras mas importantes se titulan Sobre la
brevedad de la vida, Sobre la ira, Sobre la vida feliz, y
Cuestiones naturales. En esta última, que es una especie de
enciclopedia, se afirma que en el universo reina una jerarquía de
valores. Al conocimiento del alma, se añade el de la naturaleza,
porque así como los hombres están subordinados a los dioses, la
filosofía moral (o ética) esta subordinada a la naturaleza. Hay,
por lo demás una "filosofía de los dioses" y una
"filosofía de los hombres" vale decir un orden
intelectual divino y otro humano.
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|Epicteto. Libertado por Nerón, fue expulsado más tarde de
Roma por Domiciano y se estableció en Nicopolis (Apiro). Enseñó que
el placer es el bien supremo pero que el verdadero placer consiste
en el triunfo de la razón y de la voluntad sobre las pasiones. Sus
principales tratados se titulan Disertaciones y Enquiridion, este
último compilado por Flavio Arriano, su discípulo. En esta obra,
explica Epicteto qué entiende por "placer": ante
todo, el goce de la libertad.
|Marco Aurelio. Sus doctrinas se aproximan ya al
misticismo cristiano. Distingue más claramente que sus antecesores
entre cuerpo y espíritu, pero predica una filosofía práctica no de
la contemplación, sino de la acción. Lo que se explica por su
posición política: es sabido que este emperador combatió con éxito
a los invasores bárbaros. -"En las reflexiones que Marco
Aurelio se dirige a sí mismo, escribe Félix Ravaisson, el
pensamiento de la unidad del mundo y de la obligación que de ello
resulta para todos los hombres de no existir más que los unos para
los otros desempeña un papel decisivo".
d. El estoicismo, en su conjunto
ideológico
Los estoicos dividen la filosofía en tres disciplinas: lógica,
física y ética, que consideran inseparables. El conocimiento
consiste en una aprehensión de la cosa por la mente: a través de
los sentidos, el objéto "deja su huella" en el
espíritu. Cuando esta impronta es clara, provoca el asentimiento de
la mente. La representación que lleva al asentimiento o
"fantasía cataléptica" es el complejo resultado
de muchas percepciones. Se trata, por consiguiente de una doctrina
sensualista del conocimiento, opuesta radicalmente a la
platónica.
Pero si a través de los sentidos aprehendemos y formamos ideas,
a través de ellos también conocemos las cosas naturales. La física
estóica, en cierto sentido, es "materialista",
pero admite un principio pasivo -la materia- y otro activo -la
razón- y a esta última atribuyen un carácter divino, bien que se
trate de una fuerza o energía actualizadora y ordenadora, distinta
de la divinidad misma.
Dios y el mundo, en algunas obras estóicas, se identifican. Pero
todo acontecer esté sometido a una ley inexorable, el
|hado o
|fatum. Este determinismo universal, sin embargo, se
manifiesta en forma ordenada y bella. Es algo así como una
|providencia universal, que demuestra el carácter divino del
mundo. Algo del futuro panteísmo de Spinosa se anticipa en las
doctrinas estóicas.
3. Los epicúreos
Fundador de esta escuela fue Epicuro de Samos, nacido a mediados
del Siglo IV antes de Cristo. En el epicureísmo, la teoría del
conocimiento no es cosa distinta que una introducción a la física,
y ésta lo es de la ética, meta de los esfuerzos mentales de dicho
filósofo.
Por
|canónicas entendían los griegos el conjunto de
preceptos para el empleo de los tres medios de conocimiento:
|sensación (percepción sensible),
|anticipación
(representación a priori o hipótesis) y
|pasión (inclinación
hacia el objeto de conocimiento). Pero para Epicuro no existe más
que un medio de conocimiento y un criterio de verdad: la percepción
sensible.
En lo relativo a la física, el sistema de Epicuro es
racionalista, porque tiende a eliminar del concepto del universo
todo elemento sobren que el hombre pueda vivir tranquilo y feliz,
no debe temer a los dioses. Por lo demás, todas las cosas son
agregados de átomos, que actúan mecánicamente. Se niega así la
existencia de un principio animador.
De aquí que la física epicúrea sea la base fundamental de la
ética: aquello que conviene a nuestra naturaleza es lo que produce
placer, y, viceversa. Pero los epicúreos prefieren los placeres
espirituales a los sensuales precisamente porque estos o disminuyen
la vitalidad del hombre o deprimen su ánimo. De donde el ideal de
la vida perfecta es el reposo inalterable del ánimo
(ataraxia).
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4. Los escépticos
Los primeros escépticos fueron los sofistas. Pero el verdadero
iniciador del escepticismo filosófico fue
|Pirrón de Elis
(Siglo II antes de Cristo). Concepto central de este Sistema es la
"suspensión" o "retención" del
juicio, a fin de buscar, de investigar. De donde el escepticismo de
Pirrón no es negativista, como el de los sofistas, sino que se
anticipa a la duda metódica de Descartes.
Sucesores de: Pirrón fueron los filósofos de la
"Academia media" y de la "Academia
nueva", a dolos cuales entronca el escepticismo con el
platonismo. Más tarde, surge una nueva escuela escéptica, de la que
fueron máximos representantes
|Enesidemo (Siglo I de nuestra
era) y
|Sexto Empírico de Alejandría (Siglo II después de
Cristo).
Enesidemo renovó el pirronismo y concibió los diez
|tropos
o tipos de fundamentación de a duda. Estos tropos tratan de
demostrar la relatividad esencial de todos nuestros conocimientos,
que estén condicionado por las distintas y muy personales aptitudes
de apreciación de cada sujeto pensante.
Frente a las corrientes dogmáticas del pensamiento antiguo
insurge, finalmente, el pensador Sexto Empírico, médico de
profesión y autor de los cinco libros
|Contra los dogmáticos.
En disquisiciones muy penetrantes, Sexto sostiene que es imposible
obtener pruebas absolutamente concluyentes, que el principio de
causalidad es solamente relativo y que no existe prueba dogmática
sobre la existencia de Dios.
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5. Los eclécticos
La palabra eclecticismo se deriva de un verbo griego que
significa elegir, escoger. El eclecticismo filosófico consistirá,
de consiguiente, en combinar o tratar de armonizar opiniones y
tesis derivadas de distintos sistemas filosóficos. Tal
procedimiento se deriva de la consideración de que los sistemas son
defectuosos o incompletos, y que muchas veces son verdaderos por lo
que afirman y falsos por lo que niegan. Como las religiones.
La cultura filosófica romana -como entre otros historiadores lo
advierte Julián Marías- fue esencialmente ecléctica. Y de esta
posición fue representante Cicerón, el grande orador y escritor
romano (106-43 antes de Cristo). De otra parte, el judío Filón de
Alejandría (Siglo I después de Cristo) se esforzó por conciliar la
Biblia con la filosofía griega, valiéndose para ello
-principalmente- de las ideas platónicas.
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6. El neoplatonismo
Es el último de los sistemas metafísicos de la filosofía
antigua. Su iniciador fue
|Plotino, pensador nacido en Egipto
en el año 204 después de Cristo. Sus escritos fueron recogidos por
uno de sus discípulos,
|Porfirio, en seis grupos de nueve
libros cada uno, lo que explica el título de tal compilación
(
|Enéadas).
El neoplatonismo deriva de la filosofía hacia la mística. Es
esencialmente panteista e idealista y explica todo lo existente
como emanación
|del Uno o
|lo Uno, entidad suprema que
se identifica con tres nociones básicas: el ser (existencia), el
bien (lo bueno y lo justo) y la divinidad. Esta es el ser por
esencia, inmanente en cuanto substancialmente idéntico al mundo -es
decir, no trascendente-, pero que constituye la totalidad esencial
del mundo.
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Existen, sin embargo, muchos estados o grados de perfección en
el mundo. El alma del hombre, caída en la materia inferior, puede
no obstante liberarse de ésta y unirse -vale decir, identificarse-
con el Uno: en esto consiste el éxtasis, o "salida de la
materia que la rodea". El neoplatonismo tuvo vigencia
hasta el siglo VI después de Cristo e informó el pensamiento de los
Padres de la Iglesia Cristiana.
RAÍCES HELÉNICAS DEL PENSAMIENTO
MODERNO
1. Las anticipaciones de los
presocráticos
Escribe Alfred Weber en su Historia de la Cultura que para
Grecia el mito se convirtió en una forma de interpretación general
del mundo emparentada con la concepción mágica, a la que transforma
y concluye desplazando. Muy próximo al mundo germinal del mito se
ubica el pensamiento de los presocráticos, los pitagóricos y los
eléatas.
a. Tales de Mileto
Para Tales, como es sabido, "el mundo está lleno de
dioses". Esta metáfora, con la cual el pensador de Mileto
sugirió la esencia energética de la naturaleza, entrañaba un
concepto hilozoísta o hilopsiquista de la materia. La posterior
evolución de la filosofía de contenido o tendencia cosmológica
aporta el concepto cuantitativo de la materia, debido a Demócrito.
Resultante de la ecuación
|hilozoísmo-atomismo es en cierta
manera la moderna fisio-química y su postulado final: -La materia
es una, como una es la energía.
b. Anaximandro
Coincidiendo con los recientes descubrimientos de la biología y
de la oceanografía, sostuvo Anaximandro la primacía cronológica del
mundo marino, de un ambiente "húmedo" propicio a
la vida orgánica, al que hubo de seguir el ciclo terrestre,
coronado por el largo proceso de la evolución de la especie humana.
Una variación correlativa a cada uno de los ciclos evolutivos es
atribuida por Anaximandro a cada manera especifica de vida.
El
|apeiron, substancia ilimitada e indeterminada que
Anaximandro de Mileto ubicó en el principio del mundo, representa
un avance conceptual de largo alcance para la filosofía de la
naturaleza, toda vez que constituye la premisa indispensable de
todo sistema evolucionista. Para abarcar la singular importancia
del apeiron concebido por Anaximandro, recuérdese que el concepto
de "infinitud en camino de inagotable
autodefinición" en ese apeiron contenido, fluye a través
de Heráclito y de Empédocles para resurgir muchos siglos más tarde
en la obra de Leibniz, informar la filosofía de la historia en los
planteamientos de Lessing y de Herder, estructurar el pensamiento
trascendental de Hegel y, en el orden biológico, culminar con
Darwin.
2. La corriente pitagórica
A la escuela pitagórica, entre otras cosas, se debe la
fundamentación filosófica del pensamiento matemático, no menos que
la búsqueda de una metodología matemática para el discurrir
filosófico, tendencia esta última que adquiere en nuestros días
trascendental importancia. La determinación del cuadrado de los
números, la formulación matemática de las relaciones musicales, el
descubrimiento o intuición de la rotación de la tierra en tomó a su
eje y la búsqueda de una armonía total del cosmos -la misteriosa
"armonía de las esferas"- fueron adquisiciones y
anticipaciones debidas a Pitágoras de Samos y a sus continuadores,
precursores de muchos aspectos del pensamiento contemporáneo.
Los astrónomos pitagóricos hicieron posible la teoría
copernicana, de la que fue primer expositor Aristarco de Samos. Por
fin, es más que probable que fuesen los discípulos de Pitágoras
quienes acuñaran la palabra cosmos para indicar la totalidad de las
"oposiciones" de que consiste el mundo.
Para los pitagóricos, el principio de todo lo existente es el
número y, por lo tanto, ya no un algo material sensible, sino un
concepto o imagen inteligible. El hombre comienza a imprimir al
universo sus propios valores intelectuales y a interpretarlo a
través de ellos.
3. Heráclito y los eléatas
Ser y devenir. Lo estático y lo dinámico. Lo inmutable y lo
cambiante. Estas posiciones fundamentales escinden en dos campos el
panorama de la filosofía griega a partir de Heráclito, "el
oscuro", para quien todo fluye en perpetuo cambió:
-"No puedes entrar dos veces en el mismo rio' . Para los
representantes de la filosofía eléata -Parménides, Zenón y Melisos-
el sér, uno e inmutable, totaliza y comprende toda realidad.
Como bien lo anota Vorlander, en el devenir de Heráclito está
implicado el germen de la duda sofística de todo cuanto existe y,
lo que es más importante aún, subyacen todas las directrices del
pensamiento histórico-evolutivo, en tanto que los eléatas buscaron
en su sér único "el polo inmóvil del fenómeno",
siendo así los descubridores del concepto de ley.
A continuación de su antecedente helénico, inscribamos su
moderno consecuente filosófico, en tres casos ejemplares:
|Parménides: -"Porque lo mismo es pensar y
ser".
|Berkeley:- "Esse est
percipi".
|Zenón de Elea: Aporías. Infinita divisibilidad del
espacio. Modernos: Cálculo infinitesimal.
|Parménides: Eros, divinidad omnipresente, primer
propulsor de todas las cosas.
|Freud: Pansexualismo.
4. Empédocles y Anaxágoras
Los últimos grandes representantes de la "filosofía de
la naturaleza", en Grecia, Empédocles de Agrigento y
Anaxágoras de Clazomene, procuraron armonizar la tesis de Heráclito
con el postulado eleático, realizando así el primer intento
ecléctico de que tengamos noticia.
En el poema Sobre la Naturaleza, escribió Empédocles:
-"Hay una doble generación de las cosas perecederas, y una
doble destrucción, porque la reunión de todas las cosas produce una
generación y la hace perecer; la otra crece y se desvanece al
dividirse las cosas, y este cambio continuo no cesa nunca: una vez
todas las cosas se juntan en uno por el amor; otra se separa cada
una de las demás a impulsos del odio, de la Discordia. Así, en la
medida en que lo uno suele surgir de muchos, y los muchos resultan
de la división de lo uno, llegan a ser y no tienen vida permanente;
pero en la medida en que jamás cesa su cambio continuo, permanecen
inmóviles en el círculo de la existencia".
Anaxágoras, por su parte, escribió: -"Los griegos no
hacen un recto uso de los términos 'llegar a ser' y 'perecer',
porque ninguna cosa llega a ser, ni perece, sino que hay mezcla y
separación de cosas que son; y así denominarían rectamente al
llegar a ser,
|mezcla; y al perecer,
|separación".
Como anteriormente, podremos ahora inscribir, a continuación de
su antecedente helénico, un moderno consecuente filosófico, y ello
en tres casos importantes:
|Empédocles: Los semejantes se atraen y los contrarios se
rechazan. Modernos: Afinidades electivas químicas.
|Empédocles: Percepción como resultado de la reacción de
los órganos perceptores ante las emanaciones de los objetos.
|Johann Müller: Ley de la energía inmanente de los sentidos
(1826).
|Anaxágoras: Nada se produce o desaparece, sino que se
compone o se descompone por mezcla de otras cosas existentes.
|Pasteur: Refutación de la generación espontánea. (En la
física anterior al descubrimiento del radium, ley de la
conservación de la energía).
5. Sofística y racionalismo
La perenne actualidad de la filosofía griega se precisa al
abordar con algún detenimiento el aporte de los sofistas, a quienes
correspondió una labor crítica fundamental. Los
"heterodoxos" del pensamiento helénico plantearon
problemas básicos en el orden de la epistemología, de la creencia
religiosa y de la filosofía política.
Protágoras dé Abdera afirma que el hombre es la medida de todas
las cosas e inicia así el relativismo. Lo
"verdadero" será un concepto o, mejor, un
"estado mental" que más que del mundo objetivo
depende del subjetivo. Pero el hombre permanece idéntico a sí
mismo, mientras que todo fluye a su alrededor, de donde lo único
que está dotado de entidad real es la opinión que de las cosas
forma el hombre. Corolario de este principio es que toda opinión,
por el hecho de ser concebida por el hombre, que es medida
invariable, es idéntica a sí misma y verdadera por lo tanto.
Dentro del extremo relativismo de su maestro, Gorgias reacciona
en sentido antitético llegando el nihilismo crítico: todas las
opiniones son falsas. Así, el escepticismo absoluto presupone el
relativismo radical y deriva de éste.
|Toda opinión es verdadera;
toda opinión es falsa. Estos conceptos antagónicos, idénticos
en el fondo a fuer de igualmente exagerados, informan la sofística
griega. El antagonismo llega hasta nuestros días, dividiendo en dos
anchas corrientes la actividad del pensamiento heterodoxo.
En tres direcciones principales se ejerce aún la influencia de
la sofística griega: en la esfera religiosa con el racionalismo
rudimentario de Pródico de Keos; en la del derecho natural con el
incipiente naturalismo de Hipias de Elis y el anarquismo de
Trasímaco y de Calicles; en la esfera de la política, con los
esbozos democráticos de Licofrón y Alcidamas y el esquema comunista
de Faleas de Calcedón.
Del coro de los sofistas griegos destacamos a Pródico de Keos,
el gramático, uno de los más caracterizados representantes de la
intensa crisis religiosa que hacia el siglo y antes de Cristo
desplazó, del
|mitos al
|logos el pensamiento griego.
Suyo es el tratado sobre Las
|edades de la vida, fuente muy
probable del ideario pesimista del
|Axíoco, diálogo atribuido
muy fundadamente a Platón. Pródico explicaba, antecediendo en
muchos siglos a los modernos racionalistas, que el hombre primitivo
enaltecía hasta el nivel de lo divino todo aquello que satisfacía
sus necesidades vitales. Encontramos aquí un punto de vista
utilitario que conlleva un escepticismo radical. Desde luego, la
mitología griega, propicia a su tesis, suministró a Pródico
preciosos ejemplos: el pan en Demeter, el vino en Dionisos, el agua
en Poseidón.
Para superar el rudimentario pero vigoroso realismo utilitario
de Pródico preciso será esperar al demiurgo platónico y a la causa
motora de Aristóteles.
6. La fundamentación de la filosofía
política
Como es bien sabido, el pensamiento de Rousseau, fuente
caudalosa del liberalismo clásico, se perfila en su
|Discurso
sobre las artes y las ciencias (1750) para culminar en el
|Contrato social (1762), tratado cuyas premisas encontramos
en el
|Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los
hombres (1755).
La ideología del célebre precursor del romanticismo se distingue
por su coherencia y generosa sinceridad. En realidad, frente al
pensamiento de Rousseau, podemos desechar sus bases conceptuales,
pero resulta imposible sustraemos a la seducción de sus
desarrollos.
Dos aportes fundamentales débense a Rousseau: de una parte, la
oposición entre "naturaleza" y
"civilización", entre lo necesario y lo supérfluo
de la estructura social; de otra, la afirmación de que ningún
hombre tiene el derecho de enajenar en provecho de otro su libertad
moral y cívica.
Esas tesis, tan típicamente dieciochescas, tienen un remoto
antecedente, sin embargo: el pensamiento del sofista Hipias de
Elis, poeta y polígrafo, investigador y artífice. Hipias mantuvo en
sus escritos y enseñanzas la incompatibilidad entre lo que según
naturaleza posee perdurable valor y lo que el hombre finca en
instituciones esencialmente mudables. Para Hipias, la ley es un
torcedor de la conciencia, que nos lleva a comportamientos
contrarios a naturaleza. Este primitivo
"naturismo" hace del inventor de la nemotécnica
un precursor, anticipado en veintidós siglos, del polifacético
rival de Voltaire.
Las teorías de Hipias fueron llevadas a sus extremas
consecuencias, en lo atañadero a filosofía política, por sofistas
cuyas doctrinas conocemos principalmente a través de los diálogos
platónicos. Por rumbos "heterodoxos" transitaron
Trasímaco y Gorgias, impugnadores de las leyes y críticos de las
costumbres, instituciones que a juicio del primero son producto de
intereses creados y, en concepto del segundo, creación de la masa
de los débiles.
Por su parte, Calicles sostiene, en el Gorgias platónico, el
derecho exclusivo del más fuerte ala felicidad. Los ejes
conceptuales de la ideología de Nietzsche -fobia de los débiles y
moral del superhombre- esbozan ya su perfil en el pensamiento
antiguo.
La exaltación de la personalidad humana, en cambio, lleva a
Licofrón y a Alcidamas a insinuar la abolición de la esclavitud y a
combatir los privilegios aristocráticos a virtud de un principio
que de inmediato nos recuerda el primero de los axiomas liberales
contenidos en la
|Declaración de los derechos del hombre y del
ciudadano: -"A todos ha hecho libres la divinidad; la
naturaleza a nadie ha hecho esclavo".
Es digno de notarse cómo un concepto hipertrofiado del derecho
natural llevó a algunos de estos antiguos pensadores a postulados
de libertad e igualdad, mientras que a otros condujo a una posición
radicalmente aristocrática. En todo caso, la evolución del
"librepensamiento" griego remata en una síntesis
de poderosa vitalidad, que en veintitrés centurias anticipa y
prefigura la realidad histórica. Nos referimos al proyecto
comunista de Faleas de Calcedón, pensador cuyas aspiraciones
teórico -práticas - limitación de la propiedad privada, producción
en común y consumo comunitario- se consagran en un esquema de
constitución estatal comunista debido al ingeniero Hipodamo de
Mileto, el constructor del puerto del Pireo.
Esta labor de rastreo de la ideología contemporánea en las
fuentes del pensamiento de los antiguos filósofos griegos, tarea
deleitable, podría continuarse indefinidamente, por cierto.
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FILOSOFÍA CLÁSICA GRIEGA
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14
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Escribe Diógenes Laercio que "los dogmas" de Heráclito son los siguientes: -"Que todas las cosas se hacen por contrariedad, y todas fluyen a manera de rios. Que el universo es finito. Que el mundo es único, es producido del fuego y arde de nuevo de tiempo en tiempo (...) Que esto se hace por el hado. Que de los contrarios, aquel que conduce las cosas a generación se llama guerra y lucha o contención, y el que al incendio, concordia y paz. Que la mutación es un camino hacia arriba y hacia abajo, y según éste se produce el mundo". Diógenes Laercio: |Obra cit. Tomo II, páginas 174-175. |
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15
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Que Empédocles experimentó la influencia de ciertas doctrinas orientales lo demuestra su afirmación de haber cambiado varias veces de naturaleza: |Muchacho fuí y muchacha en otro tiempo; fuí planta, ave también, fuí pez marino. Sobre su legendaria existencia y sobre su muerte, puede leerse lo que narra Diógenes Laercio: |Obra cit. Tomo II, páginas 151-158. |
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16
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"Decía (Anaxágoras) que el principio de las cosas son las partículas semejantes, pues así como el oro se compone de partes tenuísimas, así también el mundo fue compuesto de corpúsculos semejantes entre sí. Que la mente es el principio del movimiento". Diógenes Laercio: |Obra cit. Tomo I página 92. |
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17
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"Dice que hay infinitos mundos, sujetos a generación y a corrupción. (...) Que los átomos son infinitos, tanto en la magnitud cuanto en el número o muchedumbre. (...) Que todas las cosas se hacen por necesidad, siendo el giro (al que llama necesidad) la causa de la generación de todo. Que el fin es la tranquilidad de ánimo, no la que es lo mismo que el deleite, como siniestramente entendieron algunos, sino aquella por la cual vive el alma tranquila y constantemente, sin ser perturbada de algún miedo, superstición o cualquiera otra pasión de éstas". Diógenes Laercio: |Obra cit. Tomo II, páginas 196-197. |
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18
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Julián Marías y O. Laín Entralgo: |Historia de la Filosofía y de la Ciencia. Ediciones Guadarrama. Madrid, 1964. Páginas 22-23. |
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19
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"El sofista inicia la ciencia del espíritu, que le aparece inseparable del instrumento lingüístico en que ella se expresa. Su interés por la demostración mediante la palabra resulta en dos consecuencias principales: por una parte, la figura del razonamiento lleva a la figura del discurso; y de aquí nace la retórica; por otra parte, la figura del discurso como incorporación del razonamiento lleva a la investigación científica del lenguaje, y de aquí nace la gramática". Alfonso Reyes: |La crítica en la edad ateniense. En |Obras completas, Vol. XIII, página 56. Fondo de Cultura Económica. México, D.F. 1961. |
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20
|
Una n clara y amena exposición de la actitud ética de Sócrates se contiene en el libro Los grandes pensadores, de J.E. Cohn, páginas 13-43. Trad. castellana. Editorial Labor, S.A. Barcelona, 1927. Biografía semi-novelada de Sócrates y de su época es la obra intitulada |La vida privada y pública de Sócrates, por René Kraus. Trad. española de la Editorial Suramericana. Buenos Aires 1943. |
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21
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-"Con una burlona modestia ('ironía') se colocaba en actitud interrogante frente ante el interlocutor, que encuentra como la cosa más natural del mundo aquellos conceptos que encierran los más arduos problemas; y durante el curso de la conversación va apareciendo este presunto saber del interlocutor, frente al no saber de Sócrates, como una maraña de contradicciones y oscuridades". Augusto Messer: |Historia de la Filosofía (Vol. I: Filosofía antigua y medieval), página 69. Trad. española. Revista de Occidente. Madrid, 1933. |
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22
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Los escritos de Platón poseen un alto valor literario -por cierto- y se conservan casi en su totalidad. A excepción de Las Leyes, están redactados en forma dialogada, y en ellos Sócrates es el principal interlocutor. Los más importantes diálogos de Platón son los siguientes |Critón (lealtad de Sócrates con la ley), |Gorgias (contra la falsa retórica), |Fedro (la doctrina de las ideas), |Simposion -El banquete- (o "discurso del amor", según Aristóteles), |Fedon (sobre la verdadera inmortalidad), |Timeo (sobre la filosofía natural), |República (sobre el Estado ideal) y |Leyes (el segundo mejor Estado).
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23
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Lo que, a más del carácter Idealista de su filosofía, contribuye a explicar que los primeros pensadores cristianos, cuyas obras integran la "Patrística", hubieran recurrido a Platón en busca de una fundamentación racional de sus creencias. Lo anterior, sin perjuicio de reconocer lo que escribe Dilthey: -"Después de Cristo se origina una fusión de la filosofía greco-romana con las creencias de revelación procedentes del Oriente. El alejandrinismo judío de Filón, la gnosis, el neoplatonismo y la filosofía de los padres de la iglesia constituyen las formas principales de la teosofía que así surge", Wilhelm Dilthey: |Historia de la Filosofía. Trad. española. Fondo de Cultura Económica. México, D.F. 1951. Página 101. |
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24
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Una de las mejores síntesis expositivas del pensamiento platónico es la que realiza Karl Vorlander: Véase su Historia de la Filosofía, obra ya citada. Tomo I, páginas 94-122. |
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25
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"Con la esfera del ser y de lo esencialmente determinado va unida en cada ser la esfera de lo individual y, por ende, de lo que esencialmente no es necesario, de aquello que 'también podría ser de otra manera'. O para hablar en lenguaje aristotélico: en cada ser se unen 'forma' y 'materia', |morphes e hyle" Ernst von Aster: |Obra cit., página 99. |
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26
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Desde luego, Aristóteles no pudo superar el ámbito de ciertas instituciones sociales de su tiempo, como la esclavitud. La democracia, para él, es patrimonio de los ciudadanos, y estos son aquellos que poseyendo la plenitud de derechos, pueden consagrar su ocio a las "actividades nobles" y, ante todo, al gobierno del Estado. De donde la democracia de Aristóteles es de signo realmente "aristocrático". |
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27
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-"En cierto sentido, la muerte de Sócrates marca la línea divisoria de la cultura griega. Aunque la obra de Platón estaba todavía por llegar, ya se esta de hecho descendiendo hacia las llanuras de la cultura helenística. En el campo de la filosofía, empiezan a surgir nuevos movimientos. El primero de estos se halla directamente ligado con Antístenes, uno de los discípulos de Sócrates. Su nombre está asociado a una paradoja, al estilo de los Eléatas. Según esta paradoja, no es posible formular proposiciones que tengan sentido. A es A, lo que es verdad, por lo cual no vale la pena decirse; o A es B, allí donde B no es A, y esto tiene que ser necesariamente falso. No es sorprendente que Antístenes terminará perdiendo la fe en la filosofía". Bertrand Russell: |La Sabiduría de Occidente. Trad. española. Aguilar, Madrid 1964, página 106. |
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28
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-"Heredero de Demócrito y discípulo de Protágoras aún más que de Sócrates, a pesar de sus afirmaciones irónicas, Aristipo de Cirene asegura que el único criterio de verdad es la impresión del individuo: tan solo las afecciones son aprehensibles, el objeto es un grupo de sensaciones y toda sensación es lo que es; por consiguiente, es verdad lo que así parece al individuo; es bueno lo que le place; el placer es el único fin y la única regla". Jacques Chevalier: |Historia del Pensamiento. Trad. española. Aguilar, Madrid 1958. Volumen I, páginas 172-173. |
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29
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-"La filosofía estoica abarca un período de unos cinco siglos. Durante ese tiempo, sus doctrinas experimentaron considerables cambios. Lo que mantiene aglutinado al movimiento, sin embargo, es su enseñanza ética, que permaneció siempre sensiblemente la misma. Este aspecto del estoicismo tiene su origen en el modo socrático de vivir. El valor frente al peligro y el sufrimiento, la indiferencia respecto a las circunstancias materiales, son virtudes que los estoicos tuvieron en mucho. Indiferencia y resignación que han dado a la palabra estoico su moderna significación. Bertrand Russell:
|Obra cit., página 110. |
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30
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Esta "filosofía de los hombres" es para Séneca de carácter esencialmente ético y pasivo. En su tratado De Providencia, el filósofo cordobés intenta demostrar que "nada malo puede ocurrir a un hombre bueno" (II); que "no son males aquellos que lo parecen" (III); que "las prosperidades se abajan hasta las almas viles y plebeyas, mas reducir a la impotencia las calamidades y las cosas que son el terror de los mortales, es propio del varón magnánimo" (IV); que "de ningún modo puede Dios mejor desautorizar las cosas deseadas como otorgándoselas a los deshonestos y quitándoselas a los buenos" (V) y que "la felicidad consiste en no necesitar la felicidad" (VI). |
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31
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-"En Epicuro se agota la vitalidad de existir. Desde luego, distingue entre placeres activos y pasivos, pero concediendo a los últimos una posición predominante. Se experimenta el placer activo al esforzarse por alcanzar algún fin placentero, bajo el impulso motriz del deseo por la cosa que falta. Pero una vez conseguido el objetivo, se logra el placer pasivo en la ausencia del deseo ya satisfecho. Es un deleite anestésico en un estado de saciedad". Bertrand Russell: |Obra cit., página 108. |
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32
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-"El escepticismo no sólo destruye; (...) su crítica es la introducción necesaria, la bienhechora propedéutica a una tarea constructiva de probado valor, fundada en el buen sentido, o en la intuición; en la acción o la experiencia. En este sentido es verdad fundamental que la búsqueda escéptica abre el camino a la certeza, que es el órgano de la verdad y que toda filosofía digna de tal nombre comenzó por ahí: la historia de veinticuatro siglos nos da la prueba de ello". Jacques Chevalier: |Obra citada, página 444. |
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33
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-"Tomando de Platón su distinción fundamental de lo sensible y lo inteligible, Filón concibe la inteligencia humana como una parcela separada de la inteligencia divina, y pretende encontrar en la Biblia toda la historia del alma, que se aleja o se aproxima a Dios, según que se aproxime o se aleje del cuerpo. Su idea rectora es la de un Dios transcendente, en comunicación con el mundo y con el hombre por toda una serie de intermediarios, potencias activas que proceden de Dios y que son como (...) las razones invisibles y también las virtudes y las gracias de Dios". Jacques Chevalier: |Obra cit., Página 505. |
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34
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Plotino comprendió claramente hasta qué punto era abstracta la noción fundamental de su sistema místico-filosófico. Así, en la Enéada VI (3), escribió lo siguiente: -"Que será, pues, lo Uno, y qué naturaleza tendrá? No es nada extraño que no resulte fácil decirlo, puesto que no es fácil decir qué es el ser, ni qué es la idea, aunque nuestro conocimiento se apoye sobre ideas". Sobre el pensamiento de Plotino, y su significación, consúltese la obra que le consagra Jorge Mehlis: |Plotino, volumen VI de la colección "Los filósofos" de la Revista de Occidente. Madrid, 1931 (Traducción del alemán por José Gaos). |
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