PRELUDIO DE LAS GENEALOGIAS DEL NUEVO REINO DE GRANADA
Nobleza que hay en las Indias
Hablando de las colonias que han hecho los españoles fuéra de
España, dice el Licenciado Pedro Fernández de Navarrete, en su
"Conservación de monarquías y discursos políticos," en el octavo:
"pero los españoles las hemos hecho en las Indias y de la gente más
lucida y noble de estos Reinos." Y es así, que aunque el primer
descubrimiento dellas, que hizo Cristóbal Colón, fue con la que
pudo hallar para facción no conocida y incierta, se mejoró en los
siguientes, y más desde las conquistas de Nueva España y Perú, que
reconociéndose la prosperidad y riqueza de la nueva tierra por el
oro y otros géneros estimables que se llevaban a España, se dispuso
mucha de su gente noble a pasar a Indias, y lo fue la más de la que
vino a la Provincia de Santa Marta y a la del Nuevo Reino de
Granada; y después de conquistadas y pobladas, ha ido viniendo más
y más nobleza, de que se hallan ilustradas las Repúblicas que son
distrito de su Real Chancillería, que pueden competir, no tan
solamente a las iguales en numero de vecindad, sino a las mayores,
por haberle trasplantado aquí muchos de los electos de los Reinos y
señoríos de León, Castilla, Galicia, Navarra, Cantabria, Aragón,
Portugal, Granada, el Andalucía y otros, y de las Provincias de que
se forman, que de todo el mundo han venido a éstas; y cuando no
fuera más sino por los que han traído cargos y oficios
preeminentes, de que muchos han dejado sucesores o deudos, bastaba
para ennoblecerse la tierra, porque de ordinario se eligen los
mejores para semejantes puestos. Y porque esta verdad se explaye y
no quede sepultada en noticias singulares, que cada uno tendrá de
lo que le tocare, se ha dispuesto esta minuta de genealogías que
comprenden lo más y entran todos, sin que a lo bueno descaezca lo
no tal que se suele mezclar en las familias, porque no todo el oro
se halla acendrado y de iguales quilates, y lo mismo sucede en los
conquistadores, porque donde concurren muchos, ni puede haber
igualdad ni todo ser uniforme y lo escogido, y basta lo sea la
mayor parte.
Dan principio los conquistadores, por ser los primeros que
ennoblecieron estas Provincias, y según el engarce de casamientos
se interpolan otros linajes, que después vinieron y conservan
aquéllos; y como no todos se pueden poner en primer lugar, aunque
muchos le merecen, irán puestos en el que se pueda y brillarán los
realces de su nobleza en el que les tocare, que lo bueno reduce en
cualquier parte y de todos se tratará, unos antes y otros después,
que por no tener ajustadas estas noticias podrá ser se preposteren
algunos y por lo mismo que se deje de poner mucho de lo más que
cada uno tenga; pues aunque se ha procurado con desvelo y estudio
saberlo, no se consigue perfectamente todo, y cuando se
proporcionan los medios para ello, no es culpa ignorar, como lo
sería no confesar la ignorancia, y más siendo invencible; ni es
defecto de la voluntad y buen deseo con que se hace faltar en algo,
porque de ninguno se atreviera a escribir si hubiese de sacar desde
el principio perfecta su obra y no esperasen mejorarla más bien
instruído, achaque que aún padece la naturaleza en los partes de la
loba, y como el que empieza hace lo más este mérito puede suplir la
falta y más en materia que no sufre inventar ni añadir sino relatar
lo hallado, y habrá interesados que no tengan razón de lo que les
toca entre los que no lo ignorarán, y para aquéllos será utilidad
si para esotros repetición, y unos y otros tendrán conveniencia y
precisa obligación de contenerse sin desprecio ajeno, como suele
ocasionar el amor y causa propia con sabiduría de lo bueno que se
posee, presumiendo desigualdad y ventaja, siendo así que hay muchos
que conforman y que sobrepujan. Y este desengaño es más preciso en
estas tierras que en otras por la común vanidad y particular
altivez de nobleza y magnanimidad," como también se re quiere la
noticia, por ser todos de otros orígenes donde están conocidos y no
lo son tánto fuéra de ellos, y haber juzgado el pontífice Clemente
Tercero (escribiendo al Obispo florentino), "por preciso en los
hombres saber sus genealogía la calidad en fundamento de lo que
dice Osorio: "que no hay género de animal alguno en quien no se
reconozcan afectos de ostentar y mostrar sus por testigos, por
cartas y por relaciones." Y lo mismo sintió el Papa Celestino en un
decreto para la Iglesia de Florencia. y todos hallarán un plantel o
paraíso recreable de nobleza y méritos, sin árbol vedado; y para
que llegue a la mayor perfección se admitirá la advertencia o
enmienda en lo que con certeza y para mayor honor supiere cada uno
en orden a los fines de utilidad y perfección; porque como los
dictámenes humanos son varios y lo más común es seguir cada sujeto
sus singulares asuntos que, como hijos de su inclinación, los ciega
para no discernir lo bueno de lo malo en aplauso y continuación de
su parecer en donde no obra el arbitrio que pide ánimo
desapasionado, sino la voluntad, teniendo por lo mejor lo que dicta
la inclinación de que cada uno tendrá propias experiencias que,
premeditadas, ofrecerán desengañados sucesos en casos y cosas
diferentes de agradarse en el retiro de lo obrado, y sacándolo a
luz ver desmedrado el concepto, o por no haber sido en sus
principios como se aprendió o porque la desconfianza lo apoca en la
publicidad; puede ser que en lo presente suceda así o que haya
habido equivocación en parte o partes que aun en el escribir o
hablar suele inculpablemente haberla, o falta de noticia entera que
quien toca en tántos y tan variados individuos no es mucho que
peligre en algo, aunque por la común conveniencia y a t de desvelo
y trabajo se haya puesto lo que se halló, sin apetecer en el
cuidado otro premio que el que tenga su lugar lo bueno manifiesto a
todos; y que si no es como se requiera motivar a quien con más
perfección siga el intento y se consiga el fin de que no esté
oculto, porque no aprovecha el oro escondido en los senos de la
tierra ni la joya encerrada; el uso de ello da estimación y no la
tiene lo que se ignora y suele hacer daño para las conveniencias o
al mayor lustre o a la unión de familias; y se previene que se
escriben genealogías y no nobiliario, y que por accesorio se pone
lo que se halló de calidad y de servicios al rey por el lugar que
se hacen éstos para mayores créditos y por el aprecio y realce que
se tiene lo calificado, y ser, lo uno y otro, partes de virtud, y
ésta (según Quintiliano), "patrimonio para los sucesores, durable
hasta 1os últimos descendientes y que jamás dejará de ser
envidiada." Y que por ella se adquiere honra (como dijo Platón),
"la honra es una dignidad adquirida por virtud"; y estimada en
tánto que llegó a decir Séneca: "que la honra es el mayor de los
mundanos bienes."
Lo malo no puede parecer a buena luz, y por el contrario, lo
bueno se debe sacar a vistas y repetirse en todos tiempos para más
congratulación de poseerlo y mayor estímulo de apetecido; que el
objeto de la virtud, si no aprovecha siempre, jamás daña, y de
ordinario o tal vez fructifica y cuando menos es algo y no pocas
veces detiene al malo para no ser peor; y si se tuerce a degenerar
el bueno le templa y corrige, porque según opinión esta palabra
|noble, en romance, y en latín
|nobilis, se dedujo de
|non vilis, que interpreta no vil; y comoquiera que la virtud
es el origen de la nobleza política y el haberla conseguido premio
del trabajo que se tuvo para merecerla y que es mayor la de antigua
herencia, no deja de serlo la principiada después; podrá ser ésta
representación insentivo para principiarla y adquirir lo que no se
tuvo o aumentarlo; y porque quien buscare honores no se los
defraude la antigüedad borrando los orígenes (que algunos no
alcanzan por descuido ajeno o invencible ignorancia o por otros
accidentes), pues
|sors
|et fortuna omnia peruertunt y
no dejen por el olvido de conseguirlos con injuria, que es dolor a
quien nació con prendas estimables se las oculte el tiempo y las
embarace la opinión, pues como dijo Menandro: "... el tiempo hace
por tiempos enajenar todas las cosas." Estos y otros fundamentos
han persuadido a tomar esta ocupación, teniéndola por conveniente y
forzosa a la República y por singular servicio suyo, por serlo
representar lo loable que tiene y darle mayor sér en cuanto es más
sabido lo noble que la compone; porque "las ciudades no dan nobleza
a sus naturales, sino se ennoblecen con que ellos sean buenos, como
dice Galeno, y les resulta mayor estimación haciéndolas dichosas,
no la antigüedad de ciudadanos sino la conservación en autoridad de
las familias antiguas, nobles sin confusión." Y porque la similitud
y ejemplo de los pasados conmueve a los presentes, y la memoria,
como frágil, falta y la conservan los escritos, aunque para estorbo
del intento se opongan los varios pareceres del vulgo; porque como
dice la ley, no hay conformidad entre muchos, y los reparos de los
malcontentos, o porque se puede decir menos del mérito de servicios
y nobleza o al antojo de otros porque no se inventa; y de los no
tales porque no son igualados con los mayores, que el amor propio
hace ofensa de no ser antepuestos, y el que tiene, quiere se le
ponga más, y el que carece envidia y se desagrada de que se diga lo
que en otros hay, porque jamás falta a la ambición en qué cebarse,
como a la emulación qué calumniar, y se puede presumir de algunos
lo harán de que se entrase en la materia y no dejar a cada uno como
se hallaba, culpándolo por capricho, porque en la variedad de los
juicios humanos no hay quien pueda ajustarse al de todos, pues
|tot capita, tot sententiae, teniendo evasión y excusa en que
ha tenido esto por preciso Su Majestad y en sus ordenanzas de las
Reales Chancillerías de Indias manda haya libro de vecinos y de sus
servicios y gratificación, y en repetidas cédulas sobre hacer
descripción de la tierra; y asímismo en haber encargádome Cabildo,
Justicia y Regimiento de la muy noble y muy leal ciudad de Santafé
de Bogotá escribir la "Historia de las conquistas del Nuevo Reino
de Granada," y ser esto parte de y de ella y de mayor trabajo; y
porque todos estamos en obligación a los primeros fundadores destas
Repúblicas, que fueron padres dellas, para perpetuar sus memorias,
así como de propios padres, y el preceptor de honrarles los hijos
no se acaba en su muerte, y por no incurrir en nota de no acordarse
de los muertos no debiendo negárseles la gracia y por lo que
disponía una ley de las doce tablas de los romanos, que dice:
"ordenamos y mandamos que todos los romanos en aquel lugar para
siempre tengan algún particular privilegio, en el cual lugar sus
antepasados al pueblo romano hicieron algún gran servicio; porque
es muy justo que allí do el ciudadano aventuró la vida, allí la
ciudad le dé la honra, porque los servicios de los padres se han de
premiar en los hijos, y a esto miró la ley que mandó alimentar del
erario público los hijos de los que morían en las guerras, y por
eso se loa tánto a David que sentaba a su mesa un hijo lisiado de
Jonatás y le había dado los campos de Saúl, su abuelo, en
contemplación de la buena memoria de su padre; y al intento hace la
ley de los emperadores Arcadio y Honorio, disponiendo que los hijos
de los padres oficiales les sucediesen en los oficios militares que
hubieren tenido." Y el rey don Enrique IV en la Ley del Ordinamento
lo dispuso así. Y cuando todo faltara bastaba seguir los pasos de
los muchos que en lo pasado escribieron de linajes, a quienes se
debe el provecho que se ha conseguido en las memorias que dejaron
de la antigüedad, no bastantemente agradecido.
Antes de entrar en los árboles de descendencias se ha tenido por
conveniente poner en este preludio un breve re sumen de la nobleza,
armas y sus significados para mayor inteligencia de lo que se
tocare de esto en esotro, y una sucinta relación historial de los
principios de la conquista y poblaciones desta tierra, primeros
españoles por quien corrió, ministros y prelados que ha tenido,
varones insignes que han florecido y otras cosas, y todo lo que
contienen los árboles genealógicos se ha sacado de jurídicos
instrumentos y de los autores y escritos que se citan y parte de
tradiciones y noticias, acendradas en su certeza y comprobaciones
por la seguridad que pide el asunto, pues falta la mejor arma donde
ella ralta; y donde son tan precisas las verdades fuera sobrado
vicio las invenciones y ajenas de la integridad y de la diligencia
y cuidado que se ha puesto.
Desdicha es no ser noble, así lo dijo Aristóteles: "No satis
esse idoneum ad foelicitatem qui sit ignobilis." Y, por el
contrario, es tan estimable la nobleza que la loa la Sagrada
Escritura:
|beata est terra, cuius Rex nobilis est. Y en otra
parte: "O quam pulchra est casta generatio cum claritate immortalis
est enim memoria illius, quoniam apud Deum nota est apud homines."
Bartulo la define diciendo: "La nobleza es una calidad concedida
por el príncipe, con la cual el que la tiene se muestra más acepto
y aventajado que los buenos hombres y honestos plebeyos." Y sólo el
Príncipe Soberano puede conceder nobleza y hidalguía, y nadie por
sí apropiárselo, que sería usurparla, sin las partes que la
constituyen; y para ser noble ha de ser hijo legítimo de padre y
madre hijosdalgo, según la ley: "Magüer la madre sea villana e el
padre fijodalgo, fijodalgo es el fijo que dellos naciere, e por
fijodalgo se puede contar, mas no por noble." Y otra dice: "Por eso
los llamaron fijodalgo, que muestra tanto como fijos de bien e en
algunos otros lugares los llamaron gentiles e tomaron este nome de
gentileza que muestra tanto como nobleza de bondad, porque los
gentiles fueron homes nobles e buenos e vivieron más ordenadamente
que las otras gentes; e esta gentileza habían en tres maneras, la
una por linaje, la otra por saber, la tercera por bondad de
costumbres e de maneras, e como quier que estos que lo ganan por
sabiduría e bondad son por derecho llamados nobles e gentiles,
mayormente lo son aquellos que lo han por linaje antiguamente e
facen buena vida, porque les viene de lueñe como heredad e por ende
son más encargados de facer bien e guardarse de yerro, e de mal
estanza, ca no tan solamente cuando le facen reciben daño e
vergüenza ellos mesmos, mas aquellos onde ellos vienen; e por ende
fijosdalgo deben ser escogidos que vengan de derecho linaje de
padre e abuelo fasta el cuarto grado a que llaman bisabuelos. E
esto tuvieron por bien los antiguos porque de aquel tiempo adelante
no se pueden acordar los homes; pero cuando dende adelante más de
lueñe vienen de buen linaje, tanto más crecen en su honra o en su
fidalguía." Y la ley 3: "Fidalguía (según dijimos en la ley antes
desta) es nobleza que viene a los homes por linaje, e por ende
deben mucho guardar los que han derecho en ella que no la dañen ni
la mengüen; ca pues que linaje face que la hayan los homes así como
herencia non debe querer el fidalgo que él haya de ser de tan mala
ventura que lo que en los otros se comenzó e heredaron, mengüe y se
acabe en él."
Don Martín de Vizcay refiere: "Hidalgos e hidalguía es nombre
propio de Castilla; unos dicen que es nombre corrupto de itálico,
palabra latina, porque los españoles que gozaban el derecho de
itálicos eran exceptos (como ellos) de todo pecho y tributo; y de
itálico salió italco, y de italco hidalgo. Otros dicen que hidalgo
es lo mismo que hijo de godo. Otros que se deriva de filius, et
aliquid, y según esto hidalgo será lo mismo que hijo de algo: esto
es, hijo que tiene bondad, hacienda, honor, &." Con que
concuerda la ley de partida donde dice: "e porque éstos fueron
escogidos de buenos lugares e son algo, que quiere tanto decir en
lenguaje de España como bien; por eso los llamaron fidalgos, que
muestra tanto como hijos de bien." Y Aristóteles "Est autem
nobilitas quaedam maiorum claritas." Y en otra parte: "Nobilitas
est honorabilitas progenitorum nam atenditur secundum virtutem
generis." Y Boccio: "nobilitas est quaedam laus veniens de meritis
parentum" Esta nobleza será mayor, cuanto fuere más antigua, como
lo declara la ley: "cuanto dende adelante más de luene viene de
buen linaje, tanto más crecen en su honra e en su fidalguía." De
donde parece lo trasladó don Bernabé Moreno de Vargas, diciendo:
"porque cuanto más atrás tuviere el tronco y más ascendientes
señalare, tanto más nobleza tendrá la genealogía y árbol de su
linaje." Y es tan loable el tratar del linaje, que no se tiene por
propio el que lo es para su alabanza: "aliena laudat qui genus
laudat suum." Cosa ajena alaba el que alaba su linaje. Y Boccio,
dijo: "que no hay razón alguna para desestimar el favor que Dios
hace a los nobles en darles progenitores que lo fuesen." Esteban de
Garibay, escribe: "Que la fidalguía y la nobleza tuvieron principio
de las letras o de las armas, o de ambas cosas, ocupándose los
excelentes varones en defender, aumentar y conservar la patria, los
unos con las letras y los otros con las armas, y algunos de ellos
con lo uno y otro. Noble, según el católico, se derivó
sincopadamente de
|notábilis, que quiere decir notable,
quitándole la sílaba bi; pero, según San Isidoro y otros, díjose de
|ñon vilis, que quiere decir no vil, y así es lo uno y lo
otro, cosa muy consona a razón, porque los tales varones, según
Licurgo y otros legisladores, establecieron personas que en las
repúblicas e imperios fueron, por los más señala dos, escogidos
para su conservación y aumento, y no habían de hacer cosas viles
sino notables; y sus sucesores, siguiendo sus pisadas, dieron
principio a la nobleza y fidelidad que en España se dice fidalguía;
ordenó el mismo Licurgo a sus lacedemonios que los tales no
habitasen en los pueblos sino en los campos, en sus castillos y
casas fuertes, porque mejor se pudiesen dar a estudios de libros y
de vida virtuosa; el vivir los nobles en los campos se usa en
Francia en nuestros tiempos, aunque en las ciudades tengan casas; y
como en España se llaman fidalgos, así en Francia se llaman
gentiles hombres; y desto y de algunas autoridades de Tito Livio,
infiere el nobiliarie, que así como de pueblo se dijo plebeyo, así
de villa se dijo villano, por los que en los pueblos moraban, y que
ninguna otra derivación há lugar, aunque según la costumbre de
España y leyes de Castilla esta loable costumbre y su fuerza está
fuéra de uso y no perjudica ni impide lo contrario a la nobleza.
Algunos han querido decir que fidalguía se dijo de un poderoso
hombre romano llamado Fidal y de su mujer llamada Guya, pero es tan
manifiesta ficción cuanto no hay para tratar de ello. Otros han
dicho que fidalgo o fijodalgo quiere decir hijo de bueno, y deste
parecer han sido muchos juristas destos Reinos, pero algo así como
podría representar bueno podría también significar malo, y así la
verdadera denominación y derivación suya es la que queda escrita.
Esta fidalguia, según la costumbre antigua de Castilla, podría úno
perder como tratado desta materia refiere el Fuero Alfonsino del
Rey don Alfonso el Sabio, según se cita en el sexto trata do de la
"Práctica Civil y Criminal," y por las razones contenidas se
manifiesta poderse perder por no ir a las batallas."
Y para lo que este autor refiere de la denominación de villano
dice el vulgar refrán: no es villano el que nace en la villa sino
el que hace la villanía. Aristóteles y Tiraquelo proponen que los
que fueron por sus virtudes y excelencias valerosos, vinieron a
conseguir una particular estimación y ventaja a los otros hombres
que, admirados, los diferenciaban de los demás pareciéndoles que
eran casi divinos, pues con singularidad y fuerzas extraordinarias
se adelantaron y así los loaban y engrandecían, venerándolos y
poniendo en su memoria estatuas y simulacros para que fuesen más
conocidos, y les daban título de notos y nocibiles, de donde
provino llamarlos nobles, como lo dice Pompeyo Sesto: "Nobilem
antiqui pro noto ponebant." Y Nonio Marcelo: "Nobilis dicitur et
notus." Y en lo contrario lo explica San Isidoro: