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INDICE
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Santafé de Bogotá
I. La ciudad de Santafé, que es la metrópoli, cabeza del Reino,
está en cuatro grados de latitud y setenta y dos y medio de
longitud, apartada del meridiano de Toledo, dividida en tres
partes: la principal en medio de dos pequeños ríos que por pasar
junto a los conventos de San Francisco y San Agustín tienen sus
nombres, descolgando de la sierra, en que hay minerales de hierro,
y a los lados de una y otra parte, dos grandes barrios apellidados
de sus parroquias, Las Nieves y Santa Bárbara, como el tercero cae
a lo bajo de San Victorino, por la misma razón; tuvo principio de
doce casas y iglesia en el propio asiento (dícese que en memoria de
Cristo y los doce apóstoles) en que se celebró la primera misa, día
de la Transfiguración (comúnmente dicho de San Salvador), a 6 de
agosto de 1538 (a cinco meses de como entraron los españoles en
este país), sin mudar en la población el gobierno militar que traía
el ejército de su fundador don Gonzalo Jiménez de Quesada, que la
volvió a fundar en concurrencia de los Generales Nicolás Federmann
y don Sebastián de Benalcázar, con solemnidad de posesión, y los
otros actos jurídicos que se acostumbra hacer, en principio de
abril de 1539, con nombre de villa de Santafé de Bogotá, a
imitación de la de la Vega de Granada, fundada por los Reyes
Católicos don Fernando y doña Isabel el año de 1491, por la
semejanza de la vega o llano que tiene esotra junto a sí y
población en ella del cacique Bogotá, como también puso a esta
provincia el nombre de Nuevo Reino de Granada en la mesma
contemplación, por haber asistido en la ciudad de Granada y haber
salido della cuando pasó a Indias; y en esta segunda fundación
hecha, siendo Pontífice Paulo III y Emperador romano Carlos V y
juntamente Rey de las Españas, mudó su poblador el gobiernopolítico
y ciudadano, formando Cabildo y Regimiento, nombrando alcaldes y
regidores, y fueron este año de 1539 los primeros alcaldes
ordinarios Pedro de Arévalo y Jerónimo de la Inza, y Regidores Juan
de Sanmartín, Juan de Céspedes, Antonio Diaz Cardoso, Lázaro Fonte,
Hernán Venegas, Pedro de Colmenares y Hernando de Rojas, y Alguacil
Mayor Baltasar Maldonado, y escribano Juan Rodríguez de
Benavides.
El primer cura de la iglesia, el bachiller Juan Verdejo,
clérigo, y su teniente Juan Vicente de Requejada, de la religión de
San Agustín, ambos de los que vinieron con Nicolás de Federmann,
sin querer entrar en nada dello fray Domingo de Las Casas, de la
Orden dominicana (que por ser de los de Quesada tenía derecho de
preferir) por el designio con que estuvo y ejecutó de volver a
España.
El primero que en esta ciudad tuvo casa de tapias (porque en los
principios nada tiene perfección y es forzoso acomodarse con la
posibilidad) fue Alonso de Olalla, y la primera que hubo de teja
fue de Pedro de Colmenares; y aquellos humildes principios han
crecido de modo que es hoy competencia de la de los Reyes o Lima en
el Perú, y de la de México de la Nueva España; y aunque no tan
populosa como las dos, en su tanto de igual lustre y nobleza,
cristiandad y policía, autoridad de magistrados y suntuosidad de
edificios con tres mil vecinos.
Armas de Santafé
Dióle el Rey título de ciudad a 27 de julio de 154O, y el año de
1548, a 3 de diciembre, previlegio de armas para sí y su provincia,
que son: en campo dorado una águila negra rapante, corona oro, y en
cada pie una granada coronada de oro, y en cada pie una granada
colorada asida del mástil y por orla unos ramos con granadas de oro
en campo azul (Fig. 53); ilustróla Su Majestad con el renombre de
"muy noble y muy leal" en 27 de agosto de 1565; erigióse Obispal el
de 1561, y el de 1564 Arzobispal; fundóse en ella Real Chancillería
el año de 1550 (como se ha dicho).
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Armas de Santafé de Bogotá
Figura 53.
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Por el mismo tiempo fundaron la religión de Santo Domingo y la
de San Francisco, traídas a costa del Rey, y tiene conventos destas
y de otras, que han venido después, que son: la de San Agustín y de
sus Recoletos, la Compañía de Jesús, dividida en dos casas de
colegio y noviciado, Recolección de San Francisco, con nombre de
San Diego; cuatro monasterios de monjas: el de Nuestra Señora de la
Concepción, el de San José de Carmelitas Descalzas de Santa Clara y
de Dominicas de Santa Inés de Monte Policiano; tres parroquias, sin
la matriz; dos numerosos colegios de estudios seculares t otro de
religiosos dominicanos, hospital a cargo de la religión de San Juan
de Dios, en que tiene convento, casa de niños expósitos y
divorciado; cinco ermitas, doscientas capillas y oratorios de casas
particulares; estudios comunes de gramática, retórica, artes y
teología en las cuatro religiones y en el Colegio Mayor de Nuestra
Señora del Rosario (que tiene los previlegios del de el Arzobispo
de Salamanca), en donde hay facultad de leer cánones, leyes y
medecina; dos academias en que e dan grados de las ciencias: la una
a cargo de la religión de predicadores y la otra al de la Compañía
de Jesús.
Tiene asímismo esta ciudad un Tribunal de la Real Hacienda,
desde sus principios, otro de Cuentas Reales, fundado el año de
1607, u de tres que entonces se erigieron en las Indias, que los
otros dos fueron para Lima y México. Otro Tribunal de la Santa
Cruzada, desde el año de 1609; otro de tributos y azogues el de
1653; Juzgados de bienes de difuntos, de la justicia ordinaria, de
la Santa Hermandad, del Eclesiástico ordinario, de la Santa
Inquisición, de diezmos, de provincía, de ejecutorias reales, de
media anata, de papel sellado y de lo militar; Casa Real de Moneda,
en que se labra plata y oro, y aparte oficina de fundición y
ensaye, y para lo tocante a la guerra, oficiales del sueldo,
Teniente de Capitán General, Maese de Campo, Comisario de
Caballería, Sargento Mayor y sus ayudantes, dos compañías de a
caballo y cinco de Infantería, con la que llaman de Forasteros.
Su Cabildo tiene Alférez Mayor, Provincial, de la Santa
Hermandad, Alguacil Mayor, Depositario General y quince regidores,
su escribano y otro del número y elige cada día de año nuevo dos
alcaldes ordinarios y dos de la Hermandad añales, un Procurador
General y un Mayordomo, y a 2 de enero, seis alcaldes para fuéra y
otros oficios convenientes a la República, y parece que hacer estas
elecciones en principio del año se tomó de los romanos que lo
entablaron así en la de sus cónsules desde el año de 601 de la
fundación de Roma
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(1)
. Y finalmente tiene lo demás, que
constituye un Senado de ciudad lustrosa, cabeza de Reino, que en
sus salidas públicas lleva sus maceros con ropas talares carmesíes,
que le introdujo el Contador Juan de Sologuren, siendo de su
regimiento, con título de señoría, por escrito y de palabra, aunque
con cortos propios para tánta obligación y grandeza.
Cría esta ciudad lucidísimos ingenios generales para todas
ciencias y ministerios, de que hay consumados sujetos, insignes
predicadores, famosos poetas, grandes jinetes, mucha destreza en la
esgrima, en la danza, en instrumentos músicos y otros ejercicios
honestos; son sus criollos bien apersonados, prestos agradables,
despejados, valientes, hábiles y sin dificultad para cualquier
aplicación de su asunto en todo, afables y socorridos con los
pobres y forasteros y reverentes del culto divino, y el mujeriego
hermoso, de buen donaire y discreción y lenguaje, con honestidad,
piedad y religión, la devoción, frecuencia de sacramentos y
solemnidad de festividades eclesiásticas, ostentoso y asistido, sus
templos y casas de Majestad y adorno y sus convites
espléndidos.
Es lugar de mucho comercio y trato, de muy nobles caudales y con
mucha gente ociosa con ocasión de ser abundante y regalado de
sustento por la fertilidad de la tierra para todas semillas
naturales y extrañas, y para ganados de todos géneros; es mucha la
volatería y cacería de perdices, tórtolas, patos y otras aves y de
venados, zainos o puercos monteses, conejos, leones, tigres, osos y
demás animales montaraces.
El sitio ni se puede decir del todo enfermo ni sano, aunque
tiene más de lo último, si bien en tiempo seco se padecen
enfermedades agudas por la cercanía del sol (como tabardillos,
dolor de costado y otras) y por la frecuencia de guisar con manteca
de puerco se crían postemas. Había de ser el temple caliente por su
graduación y herir derecho al mayor planeta; pero por ser tierra
alta que participa más de la región del aire es frío, templado y
uniforme todo el año y a temporadas, y en especial por San Juan, lo
hace desapacible el viento de Ubaque, que es Susueste.
Goza de frutas naturales y de las de España, y fuera más a ser
menos la flojedad en la agricultura, y flores comunes todo el año,
menos las rosas que se ven por junio y diciembre; y se ve de
ordinario en los árboles juntos flor y fruto, y en todas
suertes.
Sus ríos, no los de la ciudad sino otros cercanos, dan pescado
regalado suficiente, y de los ríos apartados se trae salpreso, seco
o asado, de varios géneros. Hay buenas aguas corrientes y de
manantial con que no se necesita de pozos, y en muchas casas
fuentes y estanques en huertas y jardines.
Las calles son derechas y de más de seis varas de ancho, con
igual proporción, cuadrada en sus travesías, con que llaman lo que
hay de calle a calle cuadra, por ser de cuadro. nivelado, y cada
lienzo de medida de ciento y veinticinco varas de Castilla, y el
centro de la plaza mayor, de dos que tiene, es de ciento treinta y
siete varas, y sin la vecindad de españoles habrá diez mil indios
de todos sexos, así en toda ella como en dos barrios separados de
sola esta gente que llaman el pueblo Viejo y el Nuevo, y tienen
Corregidor y Protector.
A tiempos varios se padecen temblores de tierra, precediendo
grandes secas y aguas, porque como en éstas se esponja la tierra,
oprime el aire que ha encerrado en sí, que por salir hace
movimiento hasta hallar respiradero natural o flaqueza para
abrirle; y por ser la ciudad principal se ha puesto con toda esta
extensión y circunstancias, que se excusarán en las otras, que son
al mismo modo, unas en temple frío y otras de cálido, pero no se
excusa, habiéndole dado en la primacía el tercer lugar de las
ciudades de Indias, referir el primero que dio la atención sin
nombrar las otras en el obsequio del recebimiento de la Reina doña
Mariana de Austria en su entrada en Madrid en el año de 1649,
jueves en la tarde, 4 de noviembre, singularizándola en el arco que
estuvo en la parte de la parroquia más antigua, Santa María, donde
la relación dice: "Tenía enfrente una mujer que, en traje de india
(con sartas de esmeraldas y en la diestra un mineral de ellas),
representaba a Santafé, Corte del Nuevo Reino de Granada, en acción
de ofrecerse a sus plantas; por debajo del dosel que cubría el
trono, se divisaban unos lejos, cuyo horizonte en dilatado mar
descubría islas y promontorios; en un óvalo se incluyó el presente
y el ofrecimiento:
Santafé da a su beldad
las esmeraldas que alcanza,
siendo a tánta majestad
|Fe, el nombre, el dón,
|Esperanza,
y el afecto,
|Caridad.
''Sancta Fides Gemmas virides interserit auro, sic utraque nitet
spes, et amor.''
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(1)
|
Padre Juan de Mariana, ''Historia de España,'' libro III,
capítulo 1º
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