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Primer Presidente, Gobernador y Capitán General

XIV. El doctor Pedro Díaz Venero de Leiva fue el primer Presidente de esta Real Chancillería, que desde su fundación hasta que le recibió en 21 de febrero del año de 1564,  había ella tenido el gobierno, provisión de encomiendas y administración militar y del Patronato Regio, como se ha dicho, y juntamente fue el tercero Gobernador y Capitán Peral que tuvo el Nuevo Reino de Granada (por haber sido el primero el Adelantado don Alonso Luis de Lugo en sucesión de su padre don Pedro Fernández de Lugo, por su capitulación, porque gobernando éste a Santa Marta se empezó el descubrimiento y conquista, y antes de conseguirse murió. Y el segundo el Licenciado Miguel Díez de Armendáriz, que residenció al otro, y estando con el gobierno se fundó la Audiencia). Llamáronle, por su piadoso y prudente obrar, Padre del Reino, adonde vino de Consejero de la Contaduría Mayor de Castilla, con salario de cinco mil ducados; y pasados nueve años se volvió a España.

Su título de Gobernador dice: "Para que vos solo tengáis la Gobernación de la dicha tierra y de todo el distrito de la dicha Audiencia, ansí y como lo tiene el Visorrey de la Nueva España y proveáis los repartimientos de indios y oficfios, etc," Con que se principió la independencia de Virreyes y segregó de los del Perú con la similitud de los de Nueva España y la misma cláusula contenían los títulos de los inmeditos sucesores y se hallara en el Real Despacho de 1º de agosto de 1572 del Licenciado Francisco Briceño. Redujo el dotor Andrés Díaz Venero de Leiva los indios a pueblos, porque antes no tenían esta forma sino la de vivir de por sí en lo común, aunque había algunas poblaciones, y en cada una hizo hacer iglesias, que fueron más de cuatrocientas, ayudado de su Obispo don fray Juan de los Barrios, y les señalo términos y tierras que vulgarmente se llaman Resguardos de Indios; hizo ordenanzas de su gobierno, y para reducirlos a policía y minas de esmeraldas descubiertas en el distrito de la ciudad de Muzo en su tiempo, y de oro en varias y diversas partes; que se abriesen caminos y se pusiesen puentes; introdujo recuas, exonerando a los indios cargar a cuestas, que era lo usado, por no haber otro modo, y ser el que usaban en su gentilidad y para el trajín y cría condujo ganado caballar y pollinos; erigió intérpretes de la lengua de los naturales y que un Oidor fuese su protector; fomentó y dio orden en su doctrina y doctrineros, y que religiosos saliesen a misiones para enseñarlos y predicarles en todas partes; y que para sus niños hubiese escuela y colegio en que se criasen.

Dispuso diferentes puntos del mejor régimen de la Audiencia, y para la administración de la Real Hacienda y ejercicio de oficiales reales, encargándoles la cobranza de penas de Cámara y demás condenaciones; y que la caja de Su Majestad se pasase a las casas reales de su morada, que el Tesorero la tenía en las de su habitación, y les dio aposentos para en que estuviese y para su despacho; prohibió se comerciase con oro en polvo, sino fundido y marcado; ordenó que los vecinos encomenderos residiesen en las ciudades y villas, en cuyo territorio caían sus encomiendas, haciendo vecindad, y fue instrumento de otros aumentos de estas provincias.

Salazar de Mendoza le hace este elogio: "Puédese ver en este insigne varón cuán compatibles son la ropa larga de las letras y la corta de las armas, pues en las unas y en las otras fue tan excelente, que le puedo hacer tercero (en el paralelo de Plutarco) con Demóstenes, el griego, y Cicerón, el latino, esclarecidos y famosos ambos en la oratoria, en el gobierno de sus repúblicas y en el manejo de las armas; no sé en qué habrá sido más señalado, en aquello o en esto; en esto o en aquello" | (1) .

Volvió a España y murió a 1 de junio de 1576, siendo del Consejo Real de Indias, y está enterrado con epitafio en capilla suntuosa, que fundó en el monasterio de San Francisco de Valladolid era hijo de don Pedro Sanz Venero de Leiva, señor de los heredamientos que tuvo la casa de Venero en Zeladilla de Sotobrín, cerca de Burgos, y de doña María Sanz de Orna y Sandoval, Señora de la casa de Orna en el lugar de Pontonés, en la Junta de Riba de Montes, descendientes de Pedro Frenández Ornecino de Sandoval y doña María Ruiz de Cortés, su mujer, que dieron sus palacios y vasallos de Zeladilla a la iglesia de Burgos; nieto de don Pedro Sanz Venero de Leiva, señor de la casa de Venero y sus heredamientos, y de doña Mencia Sanz de Venero, su mujer y parienta; biznieto de Fernán Sanz de Venero y de doña Isabel de Leiva, su consorte, hija de Juan Martínez de Leiva, señor de la casa y estado de Leiva, y de doña Constanza Hurtado de Mendoza, su mujer, hija de Juan Hurtado de Mendoza, señor de Medndíbil y la Ribera, y de su mujer doña Leonor de Guzmán, progenitores de los Condes de Baños, Marqueses de Leiva y de la casa de los príncipes de Asculi.

Armas de Venero

La casa de Venero procede de los Godos; son sus armas un castillo blanco en campo colorado puesto sobre una roca blanca, un pino a la puerta y atados dos lebreles al pie del castillo; y otros traen un escudo dorado un árbol y al tronco un terreno colorado.

Armas de Leiva - Armas de Zárate

Y las armas de Leiva son un castillo de oro verado de sangre en campo verde, orlado con trece estrellas de oro en campo rojo, acuartelados, con las tres onzas o leones de oro sobre sangre, que son las Reales de Inglaterra (Fig. 25) | (2) .

 

Armas de Leiva   Figura 25

 

Esta unión por casamiento dio principio a apellidarse Veneros de Leiva. Fernán Sanz de Venero fue famoso Capitán en la guerra de Granada y señor de la casa de los Veneros, que está en el lugar de Castillo, en la merindad de Transmiera, solariega, antiquísima y cabeza en la montaña del valeroso bando de los Giles, contra el de los Negretes, no menos ilustre; precede a todas en las Juntas de la Merindad con primera voz y voto; lleva la tercia parte de los diezmos de la iglesia de Castillo; y la sepultura que tiene en ella es siete pies, preeminente a todas. En Santa María de Santoña goza de tiempo inmemorial por particular prerrogativa, el cuarto de la vaca y hogaza que  ofrece a Nuestra Señora la víspera de la Ascensión y otras muchas preeminencias que constan de ejecutoria de Chancillería de Granada, de 14 de diciembre de 1527, refrendada de Cristóbal Vallejo.

El Andrés Díaz Venero de Leiva fue colegial mayor de Santacruz de Valladolid, año de 1548, catedrático de vísperas de cánones, Fiscal y Oidor del Consejo y Contaduría Mayor por los años de 1554 y casado con doña María de Ondegardo y Zárate, que con sus cuatro hermanos, Polo de Ondegardo, Oidor de Lima, de los primeros que remitió al Emperador Carlos V  de sus reales quintos un millón doscientos mil castellanos de oro y plata, y Maese de Campo General en el ejército contra Gonzalo Pizarro, del General Licenciado Pedro de la Gasca; Diego de Zárate, Capitán de Infantería y de caballos en el Perú; don Alonso de Ondegardo, Arcediano de Valladolid y Canónigo Doctoral de Toledo; Lupercio Díaz de Zárate, Canónigo Doctoral de Osma y Comisario de la Inquisición de Valladolid; todos cinco hijos legítimos de Diego López de León Ondegardo, Alguacil Mayor de la Inquisición de Cuenca y Córdoba, Tesorero General de la de Jaén y Granada hasta el año de 1538, en que murió, y de doña Jerónima de Zárate, hija de Lupercio Díaz de Zárate, que sirvió cuarenta años de Secretario del Emperador y del Rey Católico y de la Santa General Inquisición, nacido en la Provincia de Alava de la nobilísima casa de Zárate (cuyas armas son: nueve panelas de plata de tres en tres en campo rojo) |   (3) , y de doña Isabel de Polanco Marañón, su mujer, hija de Hernando de Polanco, señor de esta casa, en el Consejo de Polanco, en Santillana, y de doña Mencia Marañón y Ahumada, su mujer |( |4) .

La antiquísima y noble casa de Ondegardo es en Milán, donde por los años de 1350 fue Beltrán de Ondegardo, pariente mayor de este linaje, senador en ella y patricio, el cual está enterrado en su capilla de San Agustín de Milán.

Armas de Ondegardo

Son sus armas cuatro almenas, la mitad negras y la otra mitad doradas, en campos encontrados |( |5) ; y éstas se ven en el monasterio de Nuestra Señora de Huerta, donde labró un cuarto Polo de Ondegardo, siendo allí abad por su hermano fray Beltrán. Tienen ejecutoria de nobleza por Valladolid, año de 1517, refrendada de Fernández del Peso. Las mismas dignidades tuvo Agustín de Ondegardo, su hijo, que en Isabel de Erua, su mujer, engendró a Polo de Ondegardo, el viejo, que pasó a España el año de 1432, avecindado Valladolid y cofrade del hospital de Esgueva hasta el año de 1504, en que murió, habiendo sido casado con Marí López de León, hermana de los Comendadores Jorge y Francisco de León, hijos los tres de Garcí López León, señor de en Valladolid, que está casa en frente de la de los Orates y patrón de la capilla de Santa Catalina en el monasterio de San Francisco, y de doña Catalina Mudarra, su mujer.

Fue su hijo mayor Diego López de León Ondegardo, casado con doña Jerónima de Zárate, padres de doña de María Ondegardo y Zárate, y sus cuatro hermanos, como se ha dicho, que de sola la hembra mayor tuvo sucesión y se continúa en los Velásquez de Velasco, porque el único seglar, que fue don Diego Venero de Leiva, del hábito de Santiago, Regidor de Valladolid, y con las otras ocupaciones que adelante se refieren, no dejó hijos de su mujer doña Ana de Santisteban. A esta señora doña María de Ondegardo y Zárate dedicó Pedro Núñez del Aguila un libro de |Coloquio de los ociosos, en que se refieren sucesos del Nuevo Reino de Granada.

El Presidente y su mujer tuvieron seis hijos y tres hijas que son: don Jerónimo Venero de Leiva, del hábito de Santiago, Arzobispo de Monreal, en Sicilia, que nació en Valladolid, año de 1558, y en el de 1620 entró en el Arzobispado que compuso un libro muy selecto, de |Examen de Obispos. Segundo, el doctor don Carlos Venero de Leiva, Canónigo de Toledo y Capellán Mayor de la capilla de los Reyes viejos de allí y Gobernador del colegio de las cien doncellas. Tercero, don Diego Venero de Leiva, caballero del hábito de Santiago, Capitán de Infantería y de caballos tres veces en las guerras de Flandes, Francia y Italia, Gobernador y Capitán General de la ciudad de Mebilla, en Africa, que nació en la Santafé de de Bogotá el año de 1567. Cuarto, el Maestro fray Pedro Venero, de la orden de Santo Domingo, colegial complutense, consultor del Santo Oficio de La Inquisición, Prior y Procurador General de su Provincia. Quinto y sexto, don Luis y don Lope, que murieron temprano; y las hijas doña Juana Venero Leiva, doña Jerónima de Zárate y doña Mariana Venero; estas dos últimas monjas en Santo Domingo el Real de la Corte; y la primera mujer de don Juan Velásquez de Velasco, Comendador de Peña Uxenda, en la orden de Santiago, señor de las villas de Villavacherin, Sinoba, Almendros, Hijuelos y Villasechito. Hallóse militando en la goleta y en la batalla naval de Lepanto y en la de Navarino, Capitán de infantería, y fue Superintendente General de espías castellanas y de inteligencias secretas, Capitán General de la Provincia de Guipuzcoa y castellano del castillo de Fuente Rabia, el último que non autoridad del Capitán General le tuvo; y dispuso ejército Y armada de mar contra las sediciones de Aragón; y de su matrimonio tuvo a don Andrés Velásquez de Velasco y Venero, Comendador de Mirabel en la orden de Santiago, profesor de varias lenguas por haberse dado aprovechadamente a su estudio.

Militó debajo de la mano de don Martín de Padilla, Adelantado Mayor de Castilla; fue del Consejo de Ordenes y casado con doña Josefa de Guzmán, de la nobilísima casa del Toral, y tuvo por hijo a don Andrés Velásquez de Guzmán.

También hallamos por autor del |Enchiridión de los tiempos, a fray Alonso Venero, religioso dominicano, natural de Burgos, que será de este linaje.

Trajo el Presidente en su compañía deudos, como fueron el Licenciado Venero, abogado, y a Luisa Venero, mujer del Capitán Gonzalo de León, que habiendo muerto éste el año de 1573 con hijos y uno del mesmo nombre, casó segunda vez con el Capitán Juan de Almansa, de quien tuvo a doña Jerónima, que nació el año de 1582; a Agustín en el de 1584 y a Diego de Almansa, que fue Regidor de la ciudad de Santafé.

XV. El Licenciado Alonso de la Torre, tercer Fiscal recebido en 1º de junio de 1566, túvole la Audiencia algún tiempo suspenso por arrebatado. Fue promovido a Oidor de Santo Domingo y Panamá. Era natural de Iniesta, en la Mancha, y casado con doña Beatriz de Escobar, que nació en Valladolid, hija legítima del Capitán Francisco de Escobar, natural de Sahún, originario de Palacios de Meneses en Campos, y de doña Isabel de Pereira; y el Alonso de la Torre y su mujer tuvieron hijos a don Julián de la Torre, Deán de Trujillo en el Perú, que nació en Santafé de Bogotá el año de 1566, y a doña Magdalena de la Torre y Escobar en el año de 1571, y casó en Trujillo con don Luis Roldán Dávila y dejaron sucesión; y asímismo a doña Isabel en el de 67 y don Gaspar en el de 69, doña Beatriz en el de 72, y otro doña Beatriz en el de 73, y a doña Francisca en el de 74.

XVI. Licenciado don Diego de Narváez, en 1ugar del Oidor Villafañe, año de 1572; fue después Oidor de Lima.

XVII. El Licenciado Gedeón de Hinojosa, caballero del hábito de Santiago, Consejero de Ordenes, fue nombrado por Presidente, Gobernador y Capitán General del Nuevo Reino de Granada, y aunque se describe aquí no se pone el número por no haber venido.

XVIII. El Licenciado Francisco Briceño (ya nombrado en el parágrafo IV), de Presidente de Guatemala, promovido a  Santafé, fue su segundo Presidente, Gobernador y Capitán General con salario de un cuento y seiscientos mil maravedís, que hacen cinco mil ochocientos y ochenta y dos patacones y noventa y seis maravedís, que es el doblo de ochocientos mil, maravedís del salario del Oidor. Tomó posesión en 23 de marzo de 1575 y murió en Santafé, día de Santa Lucía, 13 de diciembre del mismo año, al catorceno de su enfermedad con gran loa de su buen proceder, limpieza y rectitud |( |6) . Ignoro su naturaleza, aunque sé que hay Briceños en Trujillo y en Arévalo; y un autor dice: Briceño es apellido de caballeros hijosdalgo, poblaron en Arévalo, donde tienen mucha notoriedad, y los hay en otras muchas partes, de los cuales fue Jerónimo Briceño y Mendoza, que casó con doña Michaela de la Cueva, con sucesión. Y un nobiliario refiere:

Armas de Briceño

"Los Briceños son naturales de Arévalo con casas antiguas y de nobles caballeros; traen por armas un escudo azul y en una águila de oro, pico y pies colorados y orla de oro con ocho aspas de San Andrés, azules" (Fig. 26) |( |7) .

 

Armas de Briceño   Figura 26

 

XIX. El Licenciado Francisco de Auncibay, en lugar del Oidor Cepeda, año de 1547, y fue mudado a Quito. Escríbese que la casa solariega de Auncibay es en el valle de Ayala, cerca de la de Ugarte, y que procede de la de Zamudio, que desciende de los Reyes de Navarra.

XX. El Licenciado Antonio de Cetina (en lugar del Oidor Angulo de Castejón y del Licenciado don Lorenzo de Carvajal, que se había nombrado y murió), recebido en 22 de agosto de 1575. Fue promovido a Guatemala, donde murió, sin hijos; y su mujer doña Olalla de Carvajal Ponce de León y Figueroa, hija quinta de don Pedro Ponce de León, que fue Gobernador de Caracas, y de su mujer doña María de Figueroa, como se dice en el árbol del Mariscal Hernán Venegas Carrillo Manosalvas. El origen del linaje de Cetina es de Aragón de un lugar deste apellido, tomado de un señor que le poseía.

XXI. El doctor Luis Cortés de Mesa, en lugar del Oidor Narváez, recebido en 26 de septiembre de 1576, murió degollado en la plaza de Santafé por una muerte, en edad de treinta y cuatro años |( |8) ; trátase de su genealogía en el árbol de don Gonzalo Jiménez de Quesada.

XXII. El Licenciado Juan Rodríguez de Mora, Oidor más antiguo de Panamá, mudado con la misma antigüedad a Santafé, donde la tuvo, habiendo sido recebido en 31 de enero de 1578, y estuvo sólo en ella el de 1581. Fue casado con doña Ana de Villafañe.

XXIII. El doctor don Lope Díez de Aux de Armendáriz, cuarto señor de Cadreita y tercero Presidente, Gobernador y Capitán General del Nuevo Reino de Granada, recebido en 29 de agosto del año de 1578 con cinco mil ducados de salario; vino de Presidente de Charcas y de Quito, y su Visitador. Nació en el pueblo de Cadreita, mayorazgo de sus padres, en que sucedió en el Reino de Navarra; hijo legítimo de don Luis Díez de Aux de Armendáriz y de doña Inés de Castrejón,  vecinos de Tudela de Navarra. Su origen fue de Juan Diego Caballero, ilustre de Francia, de la ciudad de Aux, de donde pasó el año de 1250, y le dieron los Reyes de Aragón el señorío de Bielsa (como escribe Jerónimo de Blancas), y sus descendientes tomaron por apellido el patronímico de Díez de Aux.

 

(1)  Salazar de Mendoza, ''Crónica del gran Cardenal de España,'' libro II, capítulo 35.
(2)  Bibliografía-"Formulario de Armería," de Miguel de Salazar, M., folio 71 vuelto-"Nobiliario Antiguo,'' M. y anónimo, folio 221, signatura 1.189, en la Sala de Manuscritos de la Biblioteca Nacional de Madrid- "Nobiliario," de Lorenzo de Padilla, M., folio 122 vuelto- "Apuntamientos genealógicos,"  de Vidal, M., tomo I, folios 122 y 125- "Historia genealógica de las familias de Andalucía," de Pedro de Lezcano, M., folio 132 vuelto-Alberto y Arturo García Carrafa, "Diccionario Heráldico y Genealógico de apellidos españoles y americanos," tomo XLVIII, páginas 100 y 101, Salamanca, Litografía de Foruny, MCMXXXIII.
(3)  Hasta hace pocos años Se conservó con especial veneración sobre el portal de la casa  del capitán don Juan de Zárate Chacón, en la ciudad de Tunja (hoy carrera 4ª, número 5 - 50), el escudo de armas de esta familia, que consistía en una encina, sobre la cual, contornado, aparecía un fogoso corcel, bien diferente, por cierto, del citado en este volumen por Flórez de Ocáriz. Ulises Rojas, ''Escudos de armas e inscripciones notables de la ciudad de Tunja," página 87, Bogotá, Talleres de la Cooperativa Nacional de Artes Gráficas, MCMXXXIX.
(4)  Argote de Molina, ''Nobleza de Andalucía,'' libro I, capítulo 81.
(5)  No se hace figurar el escudo de armas de esta distinguida familia entre los grabados  que ilustran esta edición, por no existir en la actualidad en  los extensos territorios que formaron el Nuevo Reino de Granada, hoy Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela, familias que lleven este apellido.
(6)  Rodríguez Freile, quien se encontraba en esta ciudad al tiempo de su fallecimiento, nos cuenta: ''Yendo yo a la escuela (que había madrugado para ganar la palmeta), llegando junto al campanario de la iglesia mayor, que era de paja, y también lo era la iglesia por haberse caído la de teja que hizo el señor Arzobispo don fray Juan de los Barrios hasta la capilla mayor, asomóse una mujer en el balcón de las casas reales, dando voces: "¡ Que se muere el Presidente! ¡Que se muere el presidente!" Hernando Arias Torero, que era mayordomo de la obra de la iglesia mayor, se estaba vistiendo junto a la puerta de su casa: oyó las voces, y sin acabarse de vestir fue corriendo por la plaza a casa del Presidente . Antonio Cid, que era cantero de la propia obra, venía saliendo por la esquina de la calle real; Y como vio correr a Hernando Arias, partió tras de él corriendo. Llegando al campanario, donde yo estaba, soltó la capa diciendo: "Niño, tráeme esta capa;" alcéla y fuíme tras ellos. Subimos a la cama del Presidente, pero cuando llegamos ya estaba muerto. Dijo la mujer que de una purga que había tomado, que no pudo echar del cuerpo. Está enterrado en la Catedral de esta ciudad.'' (Juan Rodríguez Freile, ''El Carnero-Conquista y descubrimiento del Nuevo Reino de Granada,"  páginas 139 y 140, Bogotá, Imprenta Nacional, 1942).
(7)  Bibliografía_Juan Rodríguez Freile, ''El Carnero-Conquista y descubrimiento del Nuevo Reino de Granada,'' páginas 101, 102, 104, 139, 141 y 381, Bogotá, Imprenta Nacional 1942-Vicente Dávila, ''Don Sancho Briceño," Caracas, Tipografía Americana, 1927.
(8)  En ''El Carnero'' encontramos los siguientes datos sobre la muerte de este desventurado Oidor, quien no quiso apelar de la sentencia dietada contra él, a pesar de haber sido rogado e importunado por el propio Presidente de la Real Audiencia, Oidor y Visitador de ella, por el Arzobispo, prebendados y de todos sus amigos, no eran pocos: "Llegó el día de la ejecución de la sentencia. Habíase hecho el cadalso entre la picota y las (asas reales. El primero que vino a él fue el señor Arzobispo don fray Luis de Zapata y Cárdenas… Sacaron al doctor Mesa por la puerta de las casas reales, a pie, con una argolla de hierro y al, pie y un eslabón de cadena por prisión. En esta puerta le dieron el primer pregón, que fue del tenor siguiente: "Esta es la justicia que manda hacer el Rey nuestro señor, su Presidente y Oidores en su real nombre, a este caballero que inató a un hombre: que muera degollado." Allegó al cadalso, subiendo a él por una escalerilla, vio en una esquina del tablado al verdugo una espada ancha en las manos. Conociólo, que había sido esclavo suyo, y el propio doctor lo había quitado de la horca y hecho verdugo de la ciudad. En el punto que lo vio perdió el color y el habla, y yendo a caer le tuvo el señor Arzobispo y el doctor Juan Suárez, cirujano que había subido al tablado a guiar la mano al verdugo. Consoló Su Señoría al doctor Mesa, y vuelto en sí, con un gran suspiro, dijo: 'Suplico a Usía me conceda una merced, que es de las postreras que he de pedir a Usía.' Respondióle: 'Pida vuesa merced, señor doctor, que como yo pueda y sea en mi mano yo lo haré.' Díjole entonces: 'No consienta Usía que aquel negro me degüelle.' Dijo el señor Arzobispo: 'Quiten ese negro de ahí.' Dieron con el negro del tablado abajo. A este tiempo sacó el doctor Mesa del seno un papel de muchas satisfacciones, y de ellas diré sólo una por tenerla citada. Dijo en alta voz, que le oían los circunstantes: 'La muerte de Juan Rodríguez de los Puertos fue injusta y no a derecho conforme, porque los libelos infamatorios que se pusieron contra la Real Audiencia la cual razón lo ahorcaron, no los puso él, que yo los puse.' Prosiguió por todas las demás, y acabadas, se hincó de rodillas, absolviólo el Arzobispo, que a esto fue a aquel lugar, y habiéndole besado la mano y Su Señoría dádole la bendición le dijo: 'Suplico a Usía me conceda otra merced, que ésta es postrera súplica.' Respondióle: 'Pida vuesa merced, señor doctor, que como yo pueda, yo lo haré.' Díjole entonces: 'No permita Usía que me despojen de mis ropas.' Sacó el señor Arsobispo una sortija de oro, rica, de la mano y dióla al doctor Juan Sánchez, diciendo: 'No le quiten nada, que yo daré lo que fuese.' Con esto se bajó del cadalso, y acompañado de los prebendados, mucha clerecía y gente popular, se fue a la iglesia,  y llegando a ella oyó doblar, enconieudíindolo n 1)ios, y esperó a enterrarlo, que, degollado, con toda su ropa, le metieron en el ataúd y lo llevaron. Esta enterrado la Catedral, en la capilla de Santa Lucía.'' (Juan Rodríguez Freile, ''El Carnero,'' páginas 169 a 171, Bogota, Imprenta Nacional, 1942).

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