XXVII-Clérigos singulares
1.-Ha sido venerado como santo el Padre Diego de la Puente, natural
de Jerez de la Frontera, clérigo sacerdote, de aspecto respectivo y
corpulento, que se retiró y permaneció en hábito de ermitaño por
más de cuarenta años con algunas sindicaciones calumniosas y
mortificación hasta su muerte, que fue en la ciudad de Santafé a 14
de diciembre de 1633 a los sesenta de su edad, y a la hora que
expiró oyeron los vecinos chirimías de mayor cadencia que las
ordinarias. Está sepultado en la capilla antigua del Sagrario de la
Catedral, al lado derecho de la peaña de su altar, y muchos devotos
guardan como reliquias prendas suyas. Tenía de más de su ordinario
rezo y otras devociones una hora o más de oración cada día, puesto
en cruz en una madera de cordeles
que ajustaba a las muñecas de las manos. Entre los compañeros
que tuvo fue uno Francisco Ruiz de Dios, que murió por el año de
1610, y era natural de Baeza, hijo legítimo de Cristóbal Martínez
de Dios y de María Ruiz de Noguera; éste hubo en su mocedad un hijo
natural llamado Francisco Ruiz.
2.-Y aunque no fue de estos ermitaños Francisco Infante
Bocanegra, se le da lugar aquí. Fue el Francisco Infante Bocanegra,
de Caracas, donde hallándose tullido ofreció novenas a Nuestra
Señora de Chiquinquirá en su principal casa, y poniéndolo por obra
con hábito de ermitaño, por no poder seguir por tierra su viaje, le
hizo embarcado en la laguna de Maracaibo a Cartagena, y de ella por
el río grande de la Magdalena en canoa de don Antonio de Molina y
Toledo y flotilla de seis canoas, cuyo cabo era Rodrigo Alonso,
vecino de la Villa de Leiva; y habiéndola asaltado los indios
revelados yareguíes y carares apresaron la en que navegaba el
Francisco Bocanegra que iba sentado sobre el toldo y cayó al río,
desamparándola los bogas que se echaron a nado y sin ninguna
resistencia, por no poderla hacer un hombre tullido y más en el
conflicto de sumergido, lo sacaron en brazos a la plaza en la isla
del brazuelo de la Angostura, jueves, entre las ocho y nueve de la
mañana 21 de marzo del año de 1630 y le empalaron, sentándole en
una gran estaca aguzada la punta que le salió por el hombro
izquierdo; y en el tiempo que le duró la vida y padecer sus dolores
y congojas hizo cristianas y devotas demostraciones sufriendo su
martirio constante en la fe de Jesucristo y exhortando a su
conversión a los agresores que, dejándole muerto, habiéndose
retirado, pudieron llegar los españoles de las otras canoas,
bajarle a la plaza y enterrarlo. Y algún tiempo después, saliendo
infantería al castigo deste y otros daños que hacían estos indios,
apresaron uno que traía vestido el hábito del mártir y algunos
despojos que conservaban.
3.-El doctor don Gaspar Arias Maldonado, que se ha escrito en la
lista de dignidades y prebendados de Santafé en el número ciento y
cuarenta, parágrafo 26
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, murió en esta ciudad con aclamación de
santo, habiendo sido muy devoto, compasivo, socorrido y
limosnero.
4.-Francisco Germán de Caicedo, clérigo presbítero, natural de
la ciudad de Cali, en el Gobierno de Popayán, fue maestro de
ceremonias de la Catedral de Santafé, capellán y confesor de las
monjas de Santa Clara; dio mucho ejemplo con su vida muy ajustada a
su estado. Murió a 29 de marzo de 1633, último día de Pascua,
acabando de celebrar misa, de un dolor de pechos que le empezó
estándola diciendo y le acabó la vida en la sacristía del convento
de Santa Clara, recibida la Extremaunción. Era morador en la casa
de Martín de Verganzo Gamboa y de doña María de Velasco y Angulo,
su mujer, que fue erario de justos, como se advierte adelante donde
se nombran.
5.-El maestro Tomás de Alvis, clérigo presbítero, natural de la
ciudad de Santafé, hijo legítimo de Iñigo de Alvis, tesorero de la
Casa Real de Moneda, y de Inés Pérez; era alto de cuerpo y
descollaba más en la modestia y virtud, edificando con sus
ejercicios y penitencia y de la Tercera Orden de San Francisco.
Tuvo pronóstico de su muerte en golpes que le dieron a la ventana,
llamándole por su nombre; murió de tabardillo y se halló entero su
cuerpo pasados dos años de su entierro, queriendo enterrar en su
sepultura (que fue en la capilla de Santa Lucía, de la Catedral) a
su hermana doña Juana de Alvis, que también fue virtuosa y ejemplo
de sufrimientos en aflicciones, de mucha caridad y de loable
lengua.
6.-El maestro don Sancho de Cifuentes Angulo, teólogo y docto
cura de la Villa de Leiva, natural de la ciudad dé Tunja, hija
legítimo de Sebastián de Cifuentes y de doña Isabel de Angulo; fue
sacerdote virtuoso, perseguido de escrúpulos de conciencia que le
enfermaron, y murió en su patria martes 30 de abril del año de
1658, mozo, dejando gran loa de su proceder; y por ser de tan
ajustada conciencia no admitió la mayor doctrina de indios del
Nuevo Reino de Granada, que se le ofreció con instancias
superiores.
7.-Alonso Garzón de Tahuste, natural de la villa de Timaná, hijo
legítimo de Alonso Garzón de Tahuste y de María de Aguilar; murió
de larga edad y desengañando a todos de que es perfecta sabiduría
el saber morir y la más cierta señal de haber vivido bien y
cumplido las obligaciones de cura, que lo fue en Santafé más de
sesenta años.
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véase tomo II, página 28.
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