INDICE





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HOMENAJE A FLÓREZ DE OCÁRIZ

PRIMEROS OBISPOS DE SANTA MARTA

ARZOBISPOS Y DIGNIDADES DEL NUEVO REINO DE GRANADA

OBISPOS DE LA CATEDRAL DE CARTAGENA

OBISPOS DE LA CATEDRAL DE POPAYAN

SEGUNDOS OBISPOS DE SANTA MARTA

OBISPOS E INQUISIDORES QUE HAN SALIDO DESTAS PROVINCIAS A SERLO, TENIENDO OTRAS OCUPACIONES O PERTENECIÉNDOLES

IGLESIA CATEDRAL DE SANTAFÉ, SU PRINCIPIO Y LOS CURAS QUE HA TENIDO

PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES

PARROQUIA DE SANTA BÁRBARA

PARROQUIA DE SAN VICTORINO

RELIGIONES

CONVENTOS DE SANTO DOMINGO

CONVENTOS DE SAN FRANCISCO

SAN FRANCISCO

RELIGIÓN DE SAN AGUSTÍN

RECOLECCIÓN DE SAN AGUSTÍN

RELIGIÓN DE LA COMPAÑÍA DE JESUS

PROVINCIALES DE LA PROVINCIA DEL NUEVO REINO

RECTORES DEL COLEGIO DE LA CIUDAD DE SANTAFÉ

CONVENTOS DE MONJAS

HOSPITAL DE SAN PEDRO DE SANTAFÉ

CASA DE NIÑOS EXPÓSITOS Y DE DIVORCIADO, EN SANTAFÉ

COLEGIOS

IMÁGENES

VARONES ILUSTRES

PRELADOS PRECLAROS

CLÉRIGOS SINGULARES

RELIGIOSOS DE SANTO DOMINGO

BEATAS DE SANTO DOMINGO Y DE SANTA CATALINA DE SENA
XXVI-Prelados preclaros


1.-El muy memorable Arzobispo don Fernando Arias de Ugarte, que se nombra por diferentes ocurrencias en varias partes y por muchas veces que se repita merece más memoria, fue varón tenido por virgen y de gran vida, ejemplo y doctrina, incansable en el trabajo y mortificado en el descanso, y como tal, habiendo nacido en Santafé, murió en Lima con opinión de santo.

2.-El muy ínclito Arzobispo don Bernardo de Almansa, que entre él y el antecedente trastrocaron para la muerte los arzobispados donde nacieron, fue varón santo, como lo manifiesta el resumen de su vida en el catálogo de arzobispos de Santafé en el número 143 | 1 .

3.-El muy reverendo y ilustre maestro de maestros don fray Cristóbal de Torres, Arzobispo del Nuevo Reino de Granada, que en el católogo de arzobispos, en el número 144 queda nombrado | 2 . Fue devotísimo de la Virgen Santísima Nuestra Señora y de su rosario y muy frecuente en la oración mental; y con ser tan sabio tuvo ánimo cándido y sencillo. Profesó tanto la verdad, que le parecía que ninguno le había de mentir; y aunque como científico su edad le privilegiaba del estudio, le continuó siempre, y con todo admitía los pareceres de otros doctos. No perdió la ocasión del renombre de limosnero haciendo los más socorros en secreto, que es donde no se peligra en la vanidad; y aunque ocultaba sus mortificaciones y penitencias, no pudo ocultar la noticia de sus continuas disciplinas, ni la humildad, pues todas las veces que veía prelado de su religión, como silo fuese suyo, se le rendía. Sus pláticas y conversaciones no solamente eran de consuelo, sino sermones muy fundados para otros. Era muy urbano y cortesísimo, como quien tanto había seguido la corte de los reyes don Felipe III y IV, de quienes fue predicador y en ella tenido por varón que hacía milagros con experiencias de algunos. Fue resoluto en lo que aprendía y en la defensa de la inmunidad eclesiástica, y perdonando fácilmente sus ofensas, severo en las de dignidad; y en las aflicciones de la República por enfermedades o temblores que daban causa a procesiones penitentes, el primero que salía con penitencias públicas y el que más edificaba para corregir cada cual su vida. ¡Oh, quién pudiera olvidarse de nada de todo lo que vio para decirlo todo! Pero, pues no se puede llenar, quédese en este principio y remátelo lo que dijo el grande por todos títulos don Gabriel Alvarez de Velasco en la vida de su mujer, que describió en carta a sus hijos por estas palabras | 3 : "El ilustrísimo señor don fray Cristóbal de Torres, Arzobispo de este Reino (que sólo su nombre publica sus alabanzas) Ambrosio en el púlpito, Tomás en la cátedra, Gregorio en la enseñanza, Torre en la eminencia, antorcha sobre monte, sol que alumbró la Europa y que alumbra la América, varón tan insigne, tan gran Prelado, etc."

4.-El revedendo en Cristo, Padre don fray Tomás de Toro, primer Obispo de la provincia de Cartagena (que se nombró en el número ciento y cuarenta y ocho) | 4 fue varón santo, como lo testificaron los resplandores del cielo que se vieron sobre su casa al tiempo que murió.

5.-El reverendísimo maestro don fray Juan de Ladrada, dominicano como el antecedente y también Obispo de Cartagena, nombrado en el número ciento y sesenta de su lista de obispos | 5 , fue muy gran devoto del Santísimo Sacramento del Altar y todas las veces que de noche u de día le sacaba para los enfermos, atropellando el estorbo del rigor y destemplanza de la tierra, le acompañaba con una hacha en la mano dejando a los pobres necesitados algunas limosnas para socorrerse, y para con todos los que lo eran usaba de caritativa liberalidad. Fue honestísimo y casto, y habiéndosele declarado una mujer con incendios torpes la reprimió y mudó a vida de edificación, que puede la persuación de un santo. Tenía condición muy apacible y de consuelo para afligidos, siendo amparo y refugio de todos. Algunos años después de su muerte se halló su cuerpo entero y sin mal olor contra la propiedad y efectos de aquella tierra, que por ser en sumo grado caliente y húmeda produce breve corrupción, con cuyo prodigio los circunstantes se aprovecharon de lo que podían coger por reliquia y no dejaran de desmembrarle, a no impedirlo la providencia de los prelados.

6.-El religiosísimo don fray Pedro Mártir Palomino fue Prior y Provincial en el Nuevo Reino de Granada, de la familia de predicadores; aumentó el convento de Santafé con muchas obras y entre ellas la sillería primera que tuvo su coro y un temo de difuntos, bordado de perlas, que sin ellas permanece con la demás bordadura; fue presentado por Obispo de la santa iglesia de Venezuela en el año de 1601, donde murió, dejando fundada una capellanía.

7.-El muy preclaro Obispo y Arzobispo de Santafé don fray Juan de los Barrios, religioso de San Francisco, de quien se suman las noticias en el número ciento y treinta y dos | 6 , fue santo varón y se halló su cuerpo incorrupto pasados muchos años de su entierro, queriendo trasladarle de la iglesia antigua a la moderna, que es la que hoy tiene esta metrópoli, y las vestiduras en su perfecto color y sanidad y con suave y fragante olor.

8.-El revendísimo don fray Luis Zapata de Cárdenas, de la misma orden y primer Arzobispo en posesión del Nuevo Reino de Granada, como se dice en el número ciento treinta y cuatro | 7 ; murió en la ciudad de Santafé como santo y con opinión de serlo reforzada, con que al trasladar su cuerpo sucedió lo que con el de su antecesor.
9.-El memorable don fray Sebastián de Ocando, franciscano, Obispo de Santa Marta, murió en ella de mayor edad, habiendo sido religioso virtuoso, Prelado ejemplar y Obispo santo, subiendo por grados a la mayor perfección, nómbrase en el número ciento ochenta y tres 8.
10.-Don fray Agustín de Coruña, religioso agustiniano, Obispo de Popayán, llamado comúnmente el Obispo Santo, como lo fue, y se refiere en el número ciento y setenta y tres que suma su vida | 9 .

 

|1 Tomo II, páginas 36 a 44.
|2 Tomo II, páginas 47 a 51.
|3 Don Gabriel Alvarez de Velasco, "Carta laudatoria de su mujer", número 289.
|4 Tomo I, página 86.
|5 Tomo II, página 88. Véase Boletín de Historia y Antigüedades, números 269 a 270, de julio y agosto de 1945. Tomo XXXII, página 684, Bogotá.
|6 Tomo II, páginas 4 a 9.
|7 Tomo II, páginas 12 a 15.
|8 Tomo II, página 98.
|9 Tomo II, página 93.

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