INDICE





PUBLICACIÓN

HOMENAJE A FLÓREZ DE OCÁRIZ

PRIMEROS OBISPOS DE SANTA MARTA

ARZOBISPOS Y DIGNIDADES DEL NUEVO REINO DE GRANADA

OBISPOS DE LA CATEDRAL DE CARTAGENA

OBISPOS DE LA CATEDRAL DE POPAYAN

SEGUNDOS OBISPOS DE SANTA MARTA

OBISPOS E INQUISIDORES QUE HAN SALIDO DESTAS PROVINCIAS A SERLO, TENIENDO OTRAS OCUPACIONES O PERTENECIÉNDOLES

IGLESIA CATEDRAL DE SANTAFÉ, SU PRINCIPIO Y LOS CURAS QUE HA TENIDO

PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES

PARROQUIA DE SANTA BÁRBARA

PARROQUIA DE SAN VICTORINO

RELIGIONES

CONVENTOS DE SANTO DOMINGO

CONVENTOS DE SAN FRANCISCO

SAN FRANCISCO

RELIGIÓN DE SAN AGUSTÍN

RECOLECCIÓN DE SAN AGUSTÍN

RELIGIÓN DE LA COMPAÑÍA DE JESUS

PROVINCIALES DE LA PROVINCIA DEL NUEVO REINO

RECTORES DEL COLEGIO DE LA CIUDAD DE SANTAFÉ

CONVENTOS DE MONJAS

HOSPITAL DE SAN PEDRO DE SANTAFÉ

CASA DE NIÑOS EXPÓSITOS Y DE DIVORCIADO, EN SANTAFÉ

COLEGIOS

IMÁGENES

VARONES ILUSTRES

PRELADOS PRECLAROS

CLÉRIGOS SINGULARES

RELIGIOSOS DE SANTO DOMINGO

BEATAS DE SANTO DOMINGO Y DE SANTA CATALINA DE SENA
XXIV-Imágenes  

 

Nuestra Señora de Chiquinquirá

La maravillosa imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá (que es nombre del pueblo de indios que tiene junto a sí en jurisdicción de la ciudad de Tunja y en confines de las de Santafé y Muzo) es su origen, según la tradición (que como dice San Juan Crisóstomo, si hay tradición no hay que buscar más) que, en lo antiguo, andando religioso de Santo Domingo en la doctrina o misión espiritual de los indios, pasando de unos pueblos a otros, dejaron en éste a fray Andrés Jadraque, lego, que continuase la enseñanza de las oraciones a los muchachos, y entre éste y un platero, Antonio de Narváez, dispusieron la pintura de una imagen de la Santísima Virgen del Rosario con túnica colorada y manto azul, el Niño Jesús en los brazos y la luna a los píes; en una manta de algodón más ancha que larga; y por quedar mucho blanco en los lados los ocuparon, el derecho con San Antonio de Padua, por ser Antonio el nombre del platero pintor, y el izquierdo con San Andrés, por llamarse Andrés el religioso. Será como de una vara de alto y vara y cuarta de ancho, de buen dibujo, pero no buenos colores que se han ido afinando por sí; y deste modo pasó algún tiempo hasta que, o por las colores o por descuido, se tuvo por arrojada o como olvidada.

Sucedió que por muerte de Antonio de Santana, encomendero de Suta y Chiquinquirá, que eran una doctrina de clérigos, se retiró a este último pueblo su mujer Catalina Díaz de Islos, donde residía, cuando volvió de España Francisco de Aguilar Santana, sobrino del que había sido encomendero, que trajo consigo a su cuñada Marí Ramos y su hija Felipa de los Reyes por los años de 1585. La Marí Ramos era natural de Guadalcanal, mujer de Pedro de Santana, que por hallarse divertido con otra no fue bien recibida de su marido, y se hubo de acoger a la compañía de Catalina Díaz de Islos, que conociendo su mucha virtud la trató con respeto y caricias. A esta sazón andaba Juan de Figueredo, clérigo doctrinero en el de Suta, cumpliendo su obligación, conque el de Chiquinquirá había quedado sin misa ni sacerdote y con sola una cruz la iglesia, y buscando Marí Ramos con qué adornarla halló en la despensa el lienzo referido, maltratado de haber andado arrastrado y con tres agujeros que milagrosamente se han ido cerrando; púsola en el altar asida de cordeles, donde acudía a rezar.

Llegó la Pascua de Navidad del año de 1586, en que padeció la aflicción de no tener quién la confesase y comulgara, representólo a la Virgen, y el segundo día de la Pascua, que es el de San Esteban, después de haber rezado, salió a la puerta de la iglesia llamada de una india Isabel, y estándola hablando la interrumpió un niño de seis años que llevaba la Isabel diciendo a gritos: miren, miren a la Madre de Dios, y revolviendo, vieron la pintura elevada en el aire con grandes resplandores. Adoróla Marí Ramos y la india con toda aceleración avisó a su ama Catalina Díaz de Islos, que acudió luego con otras personas, y todos hallaron a la imagen suspendida y resplandeciente, renovada y de admirable hermosura; y habiendo hecho oración, pareciéndoles no se debía dejar así, la colocaron en su antecedente puesto y altar.

Este fue el primer milagro que, divulgado, volvió al cura y acudieron otros sacerdotes y algunos enfermos y entre ellos Pedro González, ciego, que comenzó una novena, y antes de acabarla se halló restituída la vista; otros consiguieron salud, conque se extendió la fama y la devoción y se multiplicaron los milagros que han sido numerosos algunos de los primeros, y la historia desta casa dejó escrito el Licenciado Gabriel de Ribera Castellanos, que fue cura y vicario della muchos años, y éstos y otros ha recopilado el maestro fray Juan de Perea, de la orden de predicadores. Perseveró la Marí Ramos en la asistencia y devoción con tan gran confianza, que ejecutaba a la Virgen por favores para los necesitados que acudían a pedir remedio de sus miserias, ejercitando oficio de sacristana, hasta que murió con veneración de sierva de Dios y está enterrada en la capilla mayor, hacia la sacristía vieja.

Al presente tiene esta iglesia y imagen la religión de Santo Domingo por permuta de doctrinas; y su altar es donde hizo el primer milagro, y hay otro contiguo al lado derecho por donde se baja a una cueva y pozo manantial de agua que se da a enfermos con nuevas maravillas. Y del pozuelo se ha sacado y saca de ordinario gran cantidad de tierra por reliquia para todas partes que pudiera hacer un monte y no se profunda el hoyo ni se agota el agua; tiene este sitio alguna vecindad de españoles a modo de aldea que por el gobierno se dispuso su asistencia para que acudiesen a la que se ofreciese, y el pueblo de los indios de Chiquinquirá, que estaba apartado, se acercó dentro de un cuarto de legua para que no se alargase el cura, dejando de estar asistente en esta iglesia; el paraje era en lo antiguo estancia del encomendero y casi inhabitable por extremo frío y enfermo y que apenas se veía el sol y se ha mejorado el temple, y es muy frecuentado de la devoción; el Arzobispo don fray Luis Zapata de Cárdenas fue a venerar la santa imagen en su casa, asistido del Arcediano don Lope Clavijo y del Tesorero don Miguel de Espejo, y calificó los primeros milagros (de que hizo las informaciones el cura Juan de Figueredo) y dispuso cómo había de ser la iglesia, midiendo los tamaños con sus pies, y puso por cura a Gonzalo Gallegos, que lo fue nueve años, a quien sucedió en los ocho siguientes Alonso Macías, y a éste el Licenciado Gabriel de Ribera Castellanos que administró veintinueve años hasta que, por permuta de dos doctrinas, le dio a la religó dominicana el Arzobispo don fray Cristóbal de Torres el año de 1635.

Santo Ecce Homo

En los términos de la ciudad de Vélez, donde los parte con la Villa de Leiva y una legua desta, está la casa del Santo Ecce Homo a cargo de la religión de Predicadores con muy buena iglesia, vivienda y hospedería y sin ninguna población. Tiene un cuadro del Ecce Homo milagrosísimo que causa compungimiento y miedo respectivo mirarle; será como de media vara de alto y en proporción el ancho. Trájole Juan de Mayorga (uno de los que entraron en el Nuevo Reino de Granada con el Adelantado don Alonso Luis de Lugo el año de 1543), que le hubo en el saco de Roma del General Borbón, en que se halló, y este conquistador lo tenía en hacienda de campo suya en el mismo sitio donde está y en que hizo el primer milagro de los muchos que ha obrado; y profetizó que esta reliquia había de venir a poder de esta religión, una hija de Juan de Mayorga que, viuda, se llamó Catalina de Jesús Nazareno siendo beata dominica, y floreció con grande opinión de virtud y santidad; traía una corona de espinas en la cabeza taladrada de sus púas, y de penitencias y ayunos enflaqueció y enfermó de tal modo que se rindió en una cama, sin quien la socorriese, sin faltarle qué comer con moderación, ni qué dar a los pobres liberal. El apóstol San Sartolomé la socorría y hablaba, y le reveló que los religiosos de Santo Domingo tendrían iglesia en que colocaría la imagen del Santo Ecce Homo con el nombre del apóstol señalando el sitio donde sería, y a los veinte años se vio cumplido, edificando casa con nombre del Santo Ecce Homo dedicada al apóstol San Bartolomé. Murió el año de 1640 y está sepultada en la ciudad de Tunja, donde residía. Tuvo al principio esta devota y milagrosa imagen iglesia moderada y le fabricó otra muy buena el Padre fray Francisco de León, a que se trasladó por principio del año de 1645, y después la reparó algunos defectos el Padre presentado fray Esteban Santos, siendo prior, y le añadió, fabricada desde los cimientos con el claustro, la capilla mayor en el sitio en que hizo el primer milagro, adonde colocó esta grandiosa maravilla.

Nuestra Señora del Topo

En el pueblo de indios de Topo, términos de la ciudad de Muzo, estaba en su iglesia parroquial un cuadro como de media van de alto, de buen pincel, del descendimiento de la cruz de Cristo en los brazos de su Santísima Madre, que empezó a manifestar milagros con repentinos resplandores, que estando a la puerta de su templo vieron García de Varela y otros viandantes, conque se conmovió la devoción y se aumentaron, y sabido por el Deán y Cabildo dispuso la comprobación y la traída de la imagen nombrada Nuestra Señora del Topo; trájose a la ciudad de Santafé estando su Arzobispo en sede vacante el año de 1610 y fue recibida con gran procesión y se colocó en una capilla de la Catedral, donde se ha continuado su veneración, y le canta el Cabildo Eclesiástico los sábados por la mañana misa solemne de las ocho a las nueve, y a la tarde, la salve; de algún tiempo a esta parte se ha establecido una grande y maravillosa hermandad de gente muy rica y principal que le hace su fiesta al año, y otra al Cabildo Secular con nombre de Patrocinio de las armas del Rey por su disposición y reales cédulas el segundo domingo de noviembre. En los principios de la mudanza, hasta su muerte, la sirvió como sacristán el dicho García Varela, que fue hijo del Capitán Juan Andrés de Varela, que fundó la ciudad de Barinas, como queda dicho, y está enterrado en la misma capilla, como también doña María de Borja, hija del Presidente don Juan de Borja, y el Arcediano don José Alava de Villarreal, que le dejó la renta de trescientos patacones, y el Contador Andrés Pérez de Pisa. En las necesidades de agua y otras se saca en procesión y de ordinario las remedia con eminentes milagros.

Nuestra Señora de Altagracia

La Virgen Santísima de Altagracia es de bulto, como de media vara de alto; trájola de España Luis López Ortiz, fundador del convento de monjas de La Concepción de Santafé, y la dio al de religiosos de San Agustín con obligación de salves los sábados; es imagen milagrosa, y su Cofradía, que es de las más antiguas la tiene el gremio de los sastres su nueva capilla se fabricó a costa de los bienes del Oidor don Gabriel Alvarez de Velasco | 1 , como queda advertido, y el tabernáculo, que es de los mejores que hay, le costeó el Padre Lorenzo Cardoso, provincial que ha sido desta religión.

Nuestra Señora del Rosario

La devota imagen de Nuestra Señora del Rosario que está en el convento de religiosos de Santo Domingo de San. talé es traída de España; de buena estatura, hermosa con señorío y de color trigueño; el niño se hizo en Indias porque el que traía se lo llevó una Virreina al Perú, con quien obró milagro de sanarle un hijo; tiene hermandad de la gente más principal de la República, con nombre en los varones de Veinticuatros, y en las hembras de cincuenta y cinco, por las cuentas del rosario, y cofradía aparte de los que acuden a rezarle todos los días al anochecer, que está entre los mercaderes y de otros oficios; y un retrato suyo en lámina pequeña, pintado por Gaspar de Figueroa, colocado en el altar de Santo Domingo Soriano del mesmo convento, ha hecho milagros, como también el Santo Domingo Soriano; y otra imagen de Nuestra Señora de Antigua, retrato de la de Sevilla, que tiene la iglesia deste monasterio y una Verónica en el altar del Cristo, el bulto de San Raimundo.

Son también de mucha devoción la imagen del Rosario de la ciudad de Tunja, la de Cartagena y la del Valle de Upar, que es la más hermosa, y otras. Y esta de Santafé está jurada por patrona de las Armas Reales con solemnidad de fiesta por ello los lunes de Cuasimodo, en conformidad de Real Cédula y por elección.

Nuestra Señora de la Candelaria

Nuestra Señora de la Candelaria es de pincel, está a cargo de religiosos recoletos de San Agustín en un despoblado, dos leguas de la Villa de Leiva y cerca del pueblo de indios de Tinjacá, en tierras que fueron de Andrés de Velosa, su encomendero antiguo. Tuvo principio esta casa con licencia del Cabildo Eclesiástico, en sede vacante, de 16 de julio de 1597 a instancia de unos ermitaños, como en otro lugar se dice, con buena iglesia, convento y hospedería, y la imagen es muy milagrosa, pintada en Tunja por Francisco del Pozo, milanés de nación.

Nuestra Señora de La Popa

También es maravillosa la imagen de Nuestra Señora de La Popa, que es de bulto, que está en la cumbre de un monte junto a Cartagena de Indias, como se dice en otra parte, tratando de la recolección de San Agustín, y como su iglesia, convento y hospedería son de muy buen edificio y fábrica y de mucho recreo y de mayor devoción; tiene a la bajada una ermita de la Magdalena.

Nuestra Señora de Sopetrán

Nuestra Señora de Sopetrán, en la jurisdicción de la ciudad de Antioquia, en donde el Oidor don Francisco de Herrera Campuzano, siendo visitador de sus indios el año de 1615, por el mes de julio, de todos ellos hizo tres pueblos, nombrándolos al uno San Juan del Pie de la Cuesta, al segundo, de Nuestra Señora de Sopetrán, y el otro, San Lorenzo de Aburrá; y para las iglesias dellos hizo hacer otras tantas pinturas en la ciudad de Santafé, y la de Nuestra Señora de Sopetrán, a devoción de la que tiene este nombre en la Villa de Hita, su patria, y salió tan admirable que aquella tierra ha experimentado continuos favores, y el primer milagro fue que su lámpara ardió tres días sucesivos sin tener materia en qué cebar su luz, y se han seguido otros.

Nuestra Señora de los Remedios

En el altar mayor de la Catedral de Santafé hay otra imagen de bulto de Nuestra Señora de los Remedios, muy hermosa, traída de España; tiene Cofradía del gremio de plateros, otras personas que acuden a prima noche a rezar a coros el rosario y hacen su fiesta a 21 de noviembre y los dos días siguientes.

Nuestra Señora del Campo

Nuestra Señora del Campo está en el convento de frailes recoletos de San Francisco, nombrado San Diego, en la ciudad de Santafé; es de piedra que delineó Juan de Cabrera para poner. en la portada de la Catedral (donde está otra de la Concepción, como lo está, y dos admirables bultos de su mano de San Pedro y San Pablo) y por haber salido angosta de ropaje para en alto, o por ser la piedra dura, la dejó informe y se echó al campo, y no conocida servía de puente en un arroyuelo, hasta que la mujeril piedad de la familia de Alonso López de Mayorga la recogió en el oratorio de una de sus haciendas de campo cercana, en donde un religioso recoleto de esta orden y convento de San Diego (comúnmente llamado "Dome a Dios", por tener esto por continuo estribillo de su hablar) trató de que se perficionase, a que ayudó el fomento y liberalidad devota del Oidor Juan Ortiz de Cervantes, y se consiguió quedando una imagen corpulenta y hermosísima, con capilla propia desde el año de 1629, y ha hecho milagros, con reconocimiento que hay de algunos.

Nuestra Señora de las Nieves

Nuestra Señora de las Nieves, en la parroquia de su nombre de la ciudad de Santafé, es de bulto, traída de España, de mucha hermosura y con un precioso niño en los brazos. Mirada desde el cuerpo de la iglesia se reluce una estrella en la frente; es de gran devoción.

Nuestra Señora de la Concepción

Nuestra Señora de la Concepción, del convento del Seráfico Padre San Francisco, de Santafé, es apersonada, muy devota y milagrosa, con capilla propia.

Y otra de este convento, fuera de la iglesia, debajo de la torre, está un Santísimo Cristo de bulto, de cuerpo entero, desnudo, azotado y postrado de bruces que se sacaba por la religión de la Tercera Orden en la procesión de La Veracruz el Jueves Santo; y habiendo sudado, se ha detenido y venerado en su capilla, haciendo otro semejante para la procesión.

También en su portería tiene un crucifijo de grande estatura y mayor devoción, pintado en la pared, que ha obrado grandísimas maravillas.

 

|1 véase tomo I, página 269 (numeral LXV).

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