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CAPÍTULO X
VIVIENDAS FAMILIARES
SOBRE LA SUPERFICIE TERRESTRE
La vivienda más común fue desde luego la que se construye sobre la superficie del suelo, con o sin el tratamiento de nivelación, relleno o relevamiento que se estudió en el capítulo VI, literal a).
Puerto Rico.
Los indígenas de Puerto Rico en varias cosas, como en los edificios de casas y camas (...) eran muy semejantes a los de la Española (OVIEDO Y VALDÉS, 1959, II, 107).
Cuba.
A fines de octubre de 1492 estuvo Colón en la costa norte de Cuba y envió al interior dos españoles para explorar. Ellos regresaron a la costa el 5 de noviembre, después de penetrar doce leguas, diciendo que habían llegado a un poblado de cincuenta casas muy grandes, todas de madera, cubiertas de paja, hechas a modo de tiendas o alfaneques
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, como las otras. Habría allí hasta unos mil hogares, porque en una casa habitaban todos los de una familia.." (COLÓN, H., 1947, 100).
Sus casas de la misma forma hechas que atrás [o sea en la Española] quedan pintadas e relatado (OVIEDO Y VALDÉS, 1959, II, 116).
Santo Domingo
Los vecinos de esta isla Española y de estas islas concercanas y parte de Tierra Firme hacia la costa de Paria, y en otras muchas partes, hacían sus casas de madera y de paja, de la forma de una campana. Estas eran muy altas y muy capaces, que moraban en cada una de ellas diez y más vecinos; hincaban los palos gruesos como la pierna y aun el muslo en rededor, medio estado en el suelo y espeso, y todos ellos veníanse a juntar en lo alto, donde los ataban con ciertas correas como raíces, que arriba dijimos llamarse bejucos, la media sílaba luenga; sobre aquellos primeros palos ponían al través y cruzados otros muchos delgados y muy atados con aquellas raíces, y de estas raíces y cortezas de árboles teñidas con tinta negra, y otras desolladas que quedaban blancas, hacían lazos y señales o follajes como pinturas por la parte de dentro, que no parecía sino que eran de otra hermosa y pintada materia. Otras adornaban con carrizos mondados y muy blancos, que son unas canas muy delgadas y delicadas, y de ellos hacían sus labores y lazos muy graciosos, que pintaban o parecían pintadas las casas; por de fuera cubríanlas de paja muy delgada y muy hermosa y odorífera, que según arriba ya dijimos la había, que esto que ya los ganados la han destruido en esta isla. Yo vide casa de éstas, hecha de indios, que vendió un español a otro por seiscientos castellanos o pesos de oro, que cada uno valía cuatrocientos y cincuenta maravedís (. . . ) (CASAS, 1909, 113; - 1951, III, 146-147). Según otra fuente, eran bohíos redondos de paja, con puerta chica para franquear la cual había que encorvarse (COLÓN H., op. cit., 157). Pero quien durante más tiempo pudo familiarizarse con los detalles de la vivienda; en Santo Domingo, por haber residido allí como alcalde de la fortaleza de esa ciudad, desde 1533 hasta su muerte en 1557, fue el historiador Oviedo. Describe dos tipos de casas nativas, una circular, la llamada caney, con un poste central y varios en círculo, y la cuadrangular de dos aguas, la preferida por los caciques (OVIEDO Y VALDÉS, 1959, I, 143-144, y Fig.; LOVEN, 1935, 336-349). [Págs. 10-a y 10.b].
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Fig. 10-a. Bohío circular o caney y vivienda cuadrada con portal o zaguán, preferida por los caciques, los dos principales tipos de construcci6n en las Grandes Antillas en la época del descubrimiento.
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A fines del siglo XVII (1699) todavía los campesinos dominicanos vivían en bohíos de tablas de palma cubiertos de hojas también de palma (RODRÍGUEZ DEMORIZI, 1942, I, 306), y más adelante, en casas de madera cubiertas de yaguas (véase el capítulo sobre materiales) (SÁNCHEZ VALVERDE, 1947, 133).
Jamaica.
Tienen las mismas casas de morada [que en las demás grandes Antillas (OVIEDO Y VALDÉS, 1959, II, 186).
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Fig. 10-b. Series de viviendas similares a las de a, en Centro América, como fondo de la representación de juegos y diversiones de los indios nicaragüenses (De Oviedo y Valdés, lám. I, Fig. 9 y 10; lám. XV, Fig. 1 y 2).
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Guadalupe.
Las casas eran cuadradas y no redondas como en las otras islas (COLÓN, H., op. cit., 208).
Tierra Firme.
Durante la expedición de Diego de Ordaz por el Orinoco, a la altura de los primeros raudales que les atajaron el paso, vieron los españoles un pueblo de 5 o 6 casas o buhíos hechos a dos aguas, lo cual fue cosa nueva a los cristianos, porque todos los que habían visto hasta entonces eran redondos (OVIEDO Y VALDÉS, 1959, II, 396).
En Paria las vio Vespucio, cónicas y espaciosas pues eran colectivas, aunque el número de habitantes parece exagerado (NAVARRETE, 1964, II, 136; ALVARADO, 1945, 21).
En Cumaná y regiones circunvecinas, bien conocidas del historiador cuyos datos se transcriben, todos los pueblos de toda esta Tierra Firme por esta parte y muchas leguas la tierra dentro, tienen las casas muy buenas y bien hechas, pero de madera y paja o cubiertas de hojas de palmas, por ser la tierra muy felice e muy templada y las gentes moradores de ella no buscar ni querer más de lo necesario (CASAS, 1909, 142).
Tocuyo (1578)
Los indígenas No están poblados en pueblos formados ni permanentes, antes bien, se mudan con facilidad de una parte a otra (...) Habitan en chozas muy pequeñas (ARELLANO MORENO, 1964, 148; 1950, 144).
Cartagena.
Al llegar los primeros españoles a Turbaco, hallaron bohíos de paja con el techo hasta el suelo; el pueblo fue quemado por los mismos indios (SERRANO Y SANZ, 1916, II, 12).
En el siguiente caso, por informaciones casi seguramente tomadas de Cieza, dice Las Casas que yendo de Cartagena y Urabá hacia Popayán, estaban inmensos pueblos de casas muy grandes todas, muy altas, redondas, hechas de grandes varas y vigas que comienzan desde abajo arriba, y en lo alto fenece todo el enmaderamiento en un arco pequeño redondo; la cobertura es de paja, como cuasi en todas estas partes; dentro de las casas tienen muchos apartados, donde moran muchos vecinos y pasan de diez y aun quince, señal de que no rifan
(2)mucho unos con otros (CASAS, 1909, 143).
Tolú
(1560)
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Los indígenas vivían en casas de paja (RGNG, 1983, 98).
Istmo.
En la costa de Veraguas, concretamente en el río Belén, a imitación de las casas nativas, hizo el Almirante unas casas de madera, cubiertas de hojas de palmeras, que nacen en la playa, cuando pretendió establecerse allí. Este pueblo incipiente fue abandonado por hostilidad de los indios (COLÓN, H., 1947, 297).
Las casas del pueblo del cacique Tubanamá: son de madera, cubiertas y cerradas alrededor con paja o cañas de maíz o hierbas resistentes de allí (ANGLERÍA, op. cit, 220).
También en el istmo hubo otro tipo de casas: Hay otra manera de buhíos o casas, en Natá, redondos, como unos chapiteles muy altos, e son de mucho aposento e seguros, porque el viento de la brisa, que allí corre mucha parte del año con mucho ímpeto, no los puede así coger como a los que son cuadrados o de otra forma. Son de recia e buena madera, e más hermosos de dentro que todas las maneras de casas que se ha dicho. E ponen en la punta del chapitel una cosa de barro cocido, a manera de candelero, y el cuello alto, y en la forma que está aquí pintado (Lám. 10, figura P). La paja con que se cubre es muy buena, e las cañas de las paredes, gruesas, e por de fuera e de dentro forradas las paredes con caña delgada, muy bien puesta e con muchos apartamientos (OVIEDO, 1959, III, 318). [Fig. 11].
Los indios guaymíes en el siglo XVII moraban en casas de planta circular cubiertas de palmicha grande (SERRANO Y SANZ, 1908, 95), cosa que persiste (RUBIO, 1950, 81, 86), aunque con la tendencia a variar hacia la planta rectangular, por la influencia de los habitantes de ascendencia española o afroantillana (ARIAS PEÑA et al, 1981, 290-291).
Nicoya.
Sus pueblos y numerosidad de vecinos eran grandes, puesto que las casas no eran de piedra, sino de madera, muy bien hechas y cubiertas de paja. Comúnmente donde la tierra no es fría, todas las casas de los pueblos son de madera y paja y en muchas partes las cubren de hojas de palma, porque las hay tan anchas como una rodela y cuasi en partes como una adarga; siempre los templos edificaban de piedra o de adobes, por lo alto cubiertos de paja, puesto que no en todas, pero en muchas partes (CASAS, 1909, 138).
Hacia el interior.
Para seguir una secuencia geográfica en el estudio de la vivienda hacia el interior del continente, se tomarán las grandes cuencas hidrográficas como guías.
HOYA DEL MAGDALENA.
Tenerife (1580).
Los indígenas estaban asentados en la pequeña llanura entre el Magdalena y la serrezuela contigua. Son las casas hechas de madera y cobijadas de paja, a manera y traza de pajares; de la cual madera y paja hay gran cantidad (RGNG, 149).
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Fig. 11. Casa típica de la región panameña de Natá, azotada por recios vientos, dibujada por un testigo de la época de la conquista (Oviedo y Valdés, lám. I, Fig. 1).
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í
tulo
(1)
Alfaneque = Recinto
de tela que rodeaba las tiendas de los sultanes de Marruecos (COROMINAS, A-C,
III). (Regresar a 1)
(2) Rifar Reñir, pelear. (Regresar a 2)
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