Historia dela Cultura Material en la América Equinoccial
(Tomo 2)
Vivienda y Menaje
Víctor Manuel Patiño
© Derechos Reservadosde Autor

CAPÍTULO 1

VOCABULARIO Y CONCEPTO

 

Vocabulario. 

   Para distinguir la vivienda se han usado en español diversos vocablos, que con el correr del tiempo se han vuelto sinónimos, aunque inicialmente consagraran variaciones locales o regionales, o bien identificaran distintos tipos de construcción. Para no alargar esta obra exageradamente, no se producirán textos confirmatorios sino en tal o cual caso.   

HOGAR. Del latín focus, por ser el fogón la característica principal de la vivienda (COROMINAS, 1955, CH-K, 587-588) (1).  

LAR, del latín, sinónimo de hogar; lo mismo que el catalán LLAR (L-RE, 36). 

HUMOS, del latín fumus, por razón similar a la dada para HOGAR. El humo es el signo visible del fuego, que puede ser detectado a distancia.

CASA, del latín, está difundido por todos los países hispanohablantes 

MANIDA, “estancia, guarida, mansión”, madriguera, del verbo maner o quedar, emparentado con MESÓN, MANSIÓN, “lugar donde se permanece”, y con el catalán, MAS, MASÍA (L-RE, 232-233).   

MORADA, lugar donde se mora o demora  

"La casa para el César fabricada
¡ay! yace de lagartos vil morada"                                       
(FRANCISCO DE RIOJA, Ruinas de Itálica).

HABITÁCULO, procedente de habitar, ocupar un lugar. De la misma raíz proviene  HABITACIÓN, que tanto se refiere a una parte o sector de la vivienda como a toda ella.  
RESIDENCIA, se deriva de asentar o sentar.   
VIVIENDA, lugar donde se vive.

POSADA, de posar, a su vez del latín pausare, detenerse, pararse; lugar donde se acampa; casa propia, albergue. De allí aposentar, APOSENTO, (L-RE, 855-856). APOSENTOS se halla en varios documentos coloniales. El mismo origen de “campamento” tuvo la palabra ALBERGUE (A-C, 86).
DOMICILIO.
De domus, casa, de idéntica procedencia (CH-K188).
ESTANCIA,
de estar, permanecer; mansión (CH-K, 420).
Todavía hay denominaciones que se refieren a partes de una construcción o sectores que en el diseño quedan sin una funci ó n especial:
SOTABANCO,
SOTANO, derivados de so, “debajo de”; el último, “debajo del desván” (RI-Z, 244-246).
BUHARDA, BUHARDILLA, GUARDILLA, ventana de tejado y por extensión el desván a que pertenece; respiradero; tronera (A-C, 540).
DESVÁN, parte de la casa inmediata al techo, lugar vacío entre el último piso y el tejado (CH-K, 162).

SOBRADO, SOBERADO, equivalente a desván, piso alto (RI-Z, 252-255).  
TABUCO (Dic. Dec. 607). Del árabe. 
ZAQUIZAMÍ, del árabe, que inicialmente indicaba el artesonado del techo, ha venido a significar “desván” (RI-Z, 836-837).  

Las cinco anteriores se aplican al tipo de vivienda de techo muy inclinado común en localidades de zona templada, que son las que tienen ese espacio aprovechable. En América han sido sustituidas por ZARZO, BARBACOA, O TROJE.

Sectores con función conocida dentro de un conjunto mayor, son:
CASERNA, del francés, es bóveda subterránea de una fortificación, para alojar soldados (A-C, 718).   
CAMARANCHÓN, CAMARANCHEL. CARAMANCHEL, Construcción supletoria superpuesta a un edificio: desván (A-C, 610-611). 

Esta es la vivienda urbana en general. Para construcciones campestres o suburbanas, casi siempre aisladas, se han usado los términos:

ALQUERÍA O ALCARÍA, del hispanoárabe, “aldea” "casa de campo" (A-C, 166). Esta sería la de labradores pequeña y modesta (alquena), mientras que la señorial y lujosa, es el almuniat (LAMPÉREZ Y ROMEA, 1922, I, 93).
QUINTA, finca de recreo. El nombre se explica porque antes el dueño ausentista recibía del arrendatario la quinta parte de los frutos (A-C, 806-808).
CHALET, de cala, “ensenada pequeña”, abrigo, choza, hotelito, casa pintoresca (A-C, 579). TEMPLETE O PABELLÓN (Dic. Dec. 622).

BUNGALOW. Casa rural indígena de la India. Casa de campo o de veraneo de una sola planta, con amplio pórtico cubierto por voladizo (Dic. Dec. 118).  

Las palabras para indicar casa campestre, con jardín o huerto: CARMEN, usada en Granada; CIGARRAL, lo mismo en Toledo (una comedia de Tirso se llama Los cigarrales de Toledo); CASINO, casa de campo o de recreo; RAFAL de Aragón, no se han usado en América con dicho significado.   

Construcciones provisionales o rústicas se han solido identificar con los nombres siguientes:

BARRACA, de origen catalán, se refiere a una construcción sencilla, con adobes y paja (A-C, 407-408). Otros autores dicen que la barraca es una casa poco diferente de la común.
RAMADA, forma americana de ENRAMADA, construcción cubierta de ramas. De allí debió originarse el nombre del lugar de la Guajira, La Ramada, región de Dibuya y comarcanas, a principios de la conquista bajo Rodrigo Palomino:

Poblaciones cercanas a los ríos,
con sus calles bien puestas y ordenadas,
fuertes y potentísimos buhíos,
y a las puertas grandísimas ramadas,
para gozar del fresco de los fríos
vientos, en las calores destempladas,
y por ser general aqueste uso
el nombre de Ramada se le puso.                                                  
(CASTELLANOS, 1955, II, 318).

CABAÑA, del latín, se refiere a una construcción rústica asociada con labores pastoriles. CHOZA, del castellano-portugués, alude a una construcción rústica y de reducidas proporciones; equivale al latín tugurtum, de donde TUGURIO.
RANCHO, tiene igual significado que choza.
QUIOSCO, del persa a través del turco, es una construcción para recreación y solaz, más que para vivienda permanente.

Algunas denominaciones se originaron de recintos donde se guardan o encierran animales y por extensión se han atribuído a viviendas humanas: 

CHIRIBITIL, de chivitel, chivitil, chivetero, chivera, lugar donde se recogen los chivos, y por extensión “desván, escondrijo, tabuco” (CH-K, 72).
COCHITRIL o CUCHITRIL, de coche o cochino, habitación estrecha y desaseada, chiribitil; desván (A-C, 832-833).
CORTIJO, de corte, “corral, establo, aprisco”, a su vez derivada de hortus, huerto, recinto, lo que da idea de superficie o espacio cerrado o confinado mediante cercas (A-C, 916-918).
CUBIL, sitio donde se recogen las bestias silvestres, lecho; también del latín (A-e, 959-960).

 

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Continuación del capítulo   

(1)  En las citas de este autor de aquí en adelante, se omitirá el año. Los cuatro tomos de que consta este diccionario se identifican así: A-C, CH-K, L-RE, RI-Z. (Regresar a 1)