arlos Arturo Torres (Santa Rosa de Viterbo, Boyacá,
1867, Caracas, Venezuela, 1911) es recordado hoy ante todo como poeta y por su obra Idola
fori, conjunto sistemático de ocho ensayos tendientes a plantear una crítica social
radical referida a la situación de todas las naciones del mundo, pero con algún énfasis
en las naciones americanas, a comienzos del siglo XX. Ferviente defensor del positivismo
finisecular, Torres aboga por una poesía de fondo histórico que acompañe al progreso
del hombre; pero también advierte que ese progreso sólo tendrá sentido, guiado de la
mano de una intelligentsia culta y sensible, gobernado por ella.
Torres se graduó como
abogado en el Externado de Derecho de Bogotá, pero su primera y constante actividad será
la periodística, como fundador, director y redactor de algunos periódicos de
orientación política y cultural (El Impulso, El Republicano, La Crónica, La Opinión
Pública y, sobre todo, El Nuevo Tiempo, que fundó en 1902 en compañía de
José Camacho Carrizosa). Fue poeta precoz (aparece ya en la célebre antología de La
Lira Nueva, de 1886) y publicó un drama en 1891: Lope de Aguirre. Pero esa
efervescencia literaria se irá canalizando en los artículos y reseñas que publica en la
prensa, así como los poemas los irá madurando y retocando hasta hacer una edición
definitiva, en España, de su Obra poética (1909).
Es en realidad fuera de
Colombia, donde Torres produce su mejor obra, pues, después de haber sido titular de dos
ministerios durante el gobierno conservador (siendo él liberal), se incorpora al servicio
diplomático y viaja a Europa en 1905, primero a Inglaterra y después a España. En
España, en 1909, publica sus tres obras capitales: Idola fori, Estudios
ingleses-Estudios varios y Obra poética. Después de su experiencia europea
fue enviado a Venezuela, donde murió, no sin antes haber venido a Colombia para la
celebración del Centenario de la Independencia (1910) y para tomar posesión como miembro
de la Academia de la Lengua.
Torres ha sido acusado
de no ocuparse gran cosa de autores y realidades nacionales, pero en realidad lo hizo
cuando su orden de prioridades, que tendía a una valoración clásica de los hechos
culturales, así se lo demandó. Por lo demás, es un prosista extraordinario y un
pensador novedoso; una de sus mayores virtudes ensayísticas es su sensibilidad estética,
aun cuando se ocupa de ideas políticas y sociales.
El ensayo seleccionado
es el capítulo sexto de Idola fori, que puede ser leído perfectamente como ensayo
independiente, porque de hecho así fue concebido. La expresión latina "idola
fori" los ídolos del foro la toma Torres de Francis Bacon (eminente
antecedente suyo en esto del ejercicio ensayístico) para aludir a esos mitos colectivos
que producen las sociedades para poder instalarse cómodamente en una época o una
situación y negarse al cambio.
Bibliografía
ensayística:
Estudio sobre
las sanciones civiles. Bogotá, Torres Amaya, 1893.
Estudios
ingleses-Estudios varios. Madrid, Librería de San Martín [1909].
Idola fori.
Valencia, F. Sempere [1909].
Discursos.
Caracas, Imprenta de El Cojo, 1911.
Recopilación
y edición crítica:
Estudios
varios. Bogotá, ABC, 1951.
Idola fori. Tunja,
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, 1969. Edición crítica y notas de
Andrés Pardo Tovar.