Capítulo Çincuenta y Quatro
De la rrota que dieron los ynperiales a Pedro Estroçi y a doçe
mill honbres que llebaba en socorro de las cossas françesasas, y de
otra segunda gente qu'este Estroçi después juntó, y de cómo tomó a
Alba, y de otras cossas que d'éstas se siguieron, y de cómo el
harmada turquesca se salió de Françia y se bolvió a Costantinopla
1.
Benidos somos al vltimo libro de nuestra
|Ystoria jouiana
donde lo que huuiere que emendar o apostillar
2 lo haremos con la priesa posible
y como conbiene. Y biniendo a ello, digo que
3 por dexar la mano sabrosa en su
|Ystoria este exçelente ystoriador, / contando la vatalla, o
sea rrenquentro
4, en que
doze mili hombres con su general Pedro Estroçi fueron desbaratados
de
5 los ymperiales,
entre los quales ymperiales no avía más de çient españoles,
cauallos ligeros, dize que murieron pocos en esta batalla porque no
se hallaron allí las crueles manos d'españoles y alemanes, abezados
a matar. Y faltóle por dezir (pero entiéndese según su opinión
así)
6 que las manos
piadosas de los ytalyanos estorvaron las muertes de los bençidos. Y
quám piadosas sean estas manos, y quánto desean más los pueblos de
la mesma Ytalia caer en otras que en las de sus naturales
italianos
7, sábelo todo
el mundo. Pero bien fuera que así como los
8 halló a los españoles crueles para matar, los
hallara en este rrenquentro vallientes para el pelear, pues aviendo
començado a huír los de la primera escaramuça, estos solos
9 çient españoles çerraron,
de / arte que acudiéndoles luégo los demás se ganó la vitoria. Y
porque acavemos con Pedro Estroçi, dize más nuestro autor, que
después de rroto escapó por çierta yndustria que tuuo para ello en
Plazençia, y que tomó a hazer gente, aunque no tanta como la
primera, pero que en fin hizo siete mili honbres, y que sinembargo
de los pasos
10 que le
fueron tomados, escapó y pasó con aquella gente en el Piamonte y
tomó a Alua rrendida, que nuestro trasladador engañadamente llamó
Lodi, parba semejanza del nombre que en latín el vno y el otro
tienen, porque son ambas obras de Pompeio.
Pero en lo que más dize en el capítulo quinto, que los ginoveses
dieron paso al Estroçi, porque huían profesión entonçes de
neutrales, a cavsa que en aquel tiempo el senado de Génova (como
Françia les fuese muy vtil para sus mercançías y contrataçiones) le
tenían rrespecto y hazían buen tratamiento a los ffrançeses, digo
que saue / Nochera poco del hondo que tiene este artículo, y así
apuntaremos algo para que quede entendido, y lo demás rremito a los
|Anales. Digo, pues, que cossa en esta vida al rrey Françisco
no le hera más odiosa, ni le fue dende
11 el año de veinte y ocho hasta
que murió, que ginobeses, tanto que así en tienpo de paz como de
guerra mandó que los de aquella nasçión no pudiesen contratar en
sus rreignos, y así los mercadantes d'ella hizieron en Besançón
(çiudad en los comfines de Alemaña, cabe el condado de Borgoña)
otra feria que correspondiese con las de León de su-la-Rrona, para
entenderse vnos con nttros, por no poder ellos
12 rressidir en Françia. Todo
esto duró así muchos años
13 hasta que, dos
14 antes que esto de Pedro Estroçi, mataron como
está bisto, los çesarianos a Antonio Rrincón y a Çésar Ffragoso,
ginobés, capitán del rrey de Ffrançia, bien prinçipal persona; y
muerto éste
|
toma el rrey a pregonar / en París y en León que
todos los ginoueses pudiesen libremente tratar y contratar en su
rreigno, alçándoles el ympedimento que les tenía puesto, cossa que
espantó mucho, quando paresçía (con la mucrte del Fregoso) que se
auía de ençender más la cólcra al françés contra Génoua; lo qual
sauido en la mesma Génoua, embióle aquella señoría luégo quatro
einbaxadores agradesçiéndole el entredicho que avía quitado a sus
naturales. Peto no por eso boluieron los mercaderes ginoueses a
León, sino siempre hazían sus emporios
15 en Besançón y no sé si todavía
los
16 hazen. Y como
tras este edito se començó luégo la guerra de allí a poco tiempo
17, que fue el año de
quarenta e dos, y ésta corría todauía y no auía abido
18 tiempo para poder ginoueses
19 entender el yntento
del rrei de Françia y qué hera la causa de
20 averles dado la livertad que
antes les avía quitado
21, quando más paresçía que les auía de apretar con
la muerte del Çésar que algunas vezes interçedía con el rrey, / y
por algunos particulares d'ellos que por bía de preuillegio
habitavan en Francia
22, estaua la señoría genouesa metida en vna
ambigúedad que no sabía determinar de sí, hasta ver en qué parauan
los negoçios. Y durante esta duda, qu'el Jobio llama nevtralidad',
acontesçió lo de Pedro Estroçi y paresçíales a los ginoueses que no
hera rrazón negar su hospedaje y pasaje a la gente de vn rreigno
que no les negaua el suio y que poco antes les auía alçado el bando
rreal que en sus tierras les tenía puesto. Pero no por esto no
amavan
23 la
confederaçión con el Emperador que
24 solían, y
25 la guardauan y freuerençiaban, no sólo con lo que
heran obligados sino con su coraçón y entrañas; de todo lo qual se
saca quán sin propósito está dicho por el Jovio que por razón de
las mercadurías y contrataçiones querían los ginoueses no mostrarse
contrarios a los françeses, porque no avía entonçes más causa ni
más vtilidad de mercançías ni menos que en los años pasados, y en
los de / después d'este tiempo, quando no heran los de Génoua
amigos de Françia, ni lIeuan
26 allá sus mercadurías, ni tenían aquel rreigno sus
ínteligençias.
Demás d'esto, prosiguiendo nuestro autor su costunbre y su
|Ystoria, dize de Juan de Vega, embaxador de
27 Rroma (que vino a Lombardía a
ver las cossas d'ella en qué estado estauan después del rrenquentro
de la Çerezola), que mató en la toma de vn lugar a los que se le
rrindieron y que se tuvo por gran crueldad, como si mandara
28 de los rrendidos
matar a otros
29 más
que a los que heran basallos del Enperador, y andauan al sueldo y
seruiçio del rrei de Françia como se suele hazer. Y hállale
30 otra falta, que en la
toma de un pueblo, aviendo arremetido primero los ytallianos los
hizo rretirar, para que los españoles que estauan descansados y
enteros ganasen el lugar y la honrra y el despojo. Todas estas son
ynvençiones jouianas, que
31 lo que acontesçió en Andesana (que ésta es la
plaça de que trata) ffue de otra manera, y es lo que en todas las
tomas / de lugares suele hazerse, que quando al primer asalto o a
la primer arremetida (hablando a la castellana) no se entra en el
pueblo, acuden otras esquadras de gente a lo mesmo de rrefresco En
fin, el valeroso Juan de Vega tomó dos plaças rrazonablemente
ymportantes en el poco tiempo que estubo avsente de su embaxada, y
se voluió luégo a Rroma a la continuaçión de su ofíçio, en lo qual
no le hizo Dios pequeña merçed para que le dexase
32 el Jouio de hallalIe
33 más faltas en su
|Historia.
Y luégo en el capítulo sétimo adelante dize que Cariñano se
rrindió después de todas estas cossas, a cabo de quarenta días que
se dio el rrenquentro en la Çerezola; y esto dicho adrede, porque
no se dé tanta gloria a los españoles y alemanes, que con saluado
se tuuieron tanto tiempo: Porque
34 cada día de los que se detuuieron después del
hecho de armas !fue grande negoçio
35 para las cossas ymperiales, porque de otra manera
la guerra estuuiera a las puertas de Millán, y / quiçá dentro en
ella; porque
36 como
se quedaron las cossas tan
37 enteras como
38 antes se
39 estauan y los çercados con el mismo bigor y
corage de defenderse, fue gran cossa para que el marqués se tomase
a rrehazer de más gente, !fasta poner las cossas çessarianas en el
punto que primero.
|Tomo al propósito, y los
40 sitiados de Cariñán se
detuvieron en su porfía sin rrendirse hasta veinte y dos de junio
que sallieron de Cariñán, aviéndoles dado el día de antes rrazión,
la prostrera
41, sin
hauer otro día ya más saluados qué comer, sino vnos pocos de
caballos que avn les quedaban bibos (aviendo comido hasta allí
seisçientos y siete cauallos), pern no género de pan ninguno, y el
rrenquentro de la Çerezola fue a catorze de abril, de manera
42 que a esta quenta,
no
43 quarenta días
(como el Jouio diçe) sino vn mes más, que son por todos dos meses y
ocho días, se detuvieron
44 sin rrendirse.
Y en este medio tiempo, a quatro de junio, por tener ellos
ocupado al general Anguiano con el otro exérçito !françés / que los
tenía sitiados, se dio la rrota al otro general Pedro Estroçi, y a
sus doze mill hombres de guerra que tenía consigo. Y en
45 quanto a las condiçiones con
que se rrendieron aquellos valerosos soldados de ambas nasçiones, y
su superior Pirro Colona, también las hierra Nochera, por herrallo
todo
46. Los pactos,
pues
47, que musiur de
Anguiano otorgó a los de Cariñán, ffirmados de su nombre, son
éstos, trasladados de la escruptura que aquí ba a la letra, la qual
es ésta que se sigue: Yo, Françisco de Borbón y conde de Anguien,
somos contentos de que el yllustre señor Pirro, y los señores
coronel de alemanes y maese de campo de españoles, y capitanes y
soldados, ayan de salir de la villa de Cariñán dexando el
artillería y muniçiones; y qu'ellos lIeuen todas sus armas y
vanderas, y atambores, y píffaros, y cavallos e vagaje, y rropa y
dineros, con que salgan con las vanderas cogidas y atambores
callados hasta ser pasada la puente, y serán acompañados hasta
Santa Ana por musiur de San Jullián y por / musiur de Avsum, y que
para los heridos y emfermos daremos barcas que los lleuen seguros
hasta Casar de Monferrat, y que ayan de pasar el rrío Tesín, y
estar entre Tesín y Hada por dos meses, y pasado este término que
los españoles se aian de yr en España o en Nápoles sin seruir a Su
Magestad ni hazer guerra contra el christianíssimo por término de
ocho meses, y que el señor conde Pirro ha de estar los dichos dos
meses en Ytalia o do fuere su voluntad, y que después pase en la
corte del rrey de Ffrançia, y que no salga d'ella por ocho meses,
con los dos que a de estar en Ytalia, sin liçençia del
Christianísimo Rrey. Esta es a la letra, como he dicho, la
escriptura del conçierto. Y después d'esto, que fue viernes, el
sáuado el Pirro Colona dixo que antes saldría a dar la vatalla y
morir todos, si los españoles y tudescos huuiesen de salir de
Ytalia. La qual obstinaçión viendo el Angiano, y temiendo aquellos
desesperados allí metidos, les añadió a la escriptura que se
pudiesen los españoles y tudescos quedar / en Ytallia, cnn que por
tiempo de çiertos meses no pudiesen hazer guerra al rrey de
Françia; y luégo el domingo veinte y dos de junio salieron de
Cariñán.
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Lám.10: TITULO DE UN CAPITULO
CALIGRAFIADO POR QUESADA (Fol. 45 v. ) Pueden verse además en esta
página algunas correcciones hechas por Quesada.
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Dígolo a propósito de que este obispo quenta en aquel capítulo
sétimo ffalsamente las condiçiones con que los de Cariñán se
rrindieron, las quales dize que fueron con que los alemanes se
boluiesen luégo en Alemaña y con que los españoles se ffuesen donde
quisiesen, con que se salliesen de los antiguos términos del
Piamonte y no sirviesen al Emperador dentro de quatro meses y con
que Pirro, sobre su palabra, se partiese luégo al rrey Ffrançisco y
se pusiesc en sus manos y procurase que vsando de clemençia le
diese libertad, y que todo el aparato de la guerra que avía en
Cariñán quedase en poder de los ffrançeses. Todas las quales
48 condiçiones, como
éllas quenta son falsas y ffalsamente contadas, como está visto y
se acaba agora de' dezir
49. Lo qual también se a contado a propósito de lo
que, en el mismo capítulo más abaxo
50 se dize, qu'el maestre de campo San Miguel, que
salió de Cariñán / no paresçió que cumplió enteramente el coçierto,
porque diziendo que los françeses le avían quebrantado a él algunas
cossas, fuese
51 en
nauios con su gente por el Po abaxo y hechó los españoles çerca de
Bersel (que el trasladador llamó Breielo), lugar del ducado de
Ferrara, y que, batiéndolo con hartillería, lo tomó, y prendiendo
al capitán Bellagamba, le auía dado grandes tormentos y hecho a los
vezinos que diesen muy largo de comer y bever a sus soldados. Y
porque se bea eómo en todo habla viçiosamente, ya por el conçierto
de arriha está visto, que el San Miguel no quebró su palabra en no
salir de Ytallia. Y en quantn al hazer guerra por çiertos meses,
prometieron de no hazella al rrey en aquel tiempo, pero no al duque
de Ferrara, y si quisieren más sutilizar
52 algunos jouianos, deziendo que este Ferrara es
sienpre conffederado y amigo de françeses, digo que pudo muy bien
el capitán San Miguel hazer lo que hizo, porque él no fue a tomar
aquel lugar, ni tal le pasó por ymaginaçión, y el Jouio / no haze
hartas vezes sino hablar lo que no entiende ni
53 sabe. Lo que pasa es que con
comisario fue San Miguel a ser alojado en Bersel y en su comarca, y
no quisieron los de aquell lugar açetar la comisión, ni rresçebir
en el alojamiento a los soldados, aunque se les rrequirió dos
vezes; y entonçes se plantó el hartillería y se hatió el lugar y se
tomó, y se prendió Bellagamba, que auía sido causa de aquella
desbergüença, porque está claro que avían los españoles de alojarse
en los lugares que les estauan señallados, y que no queriendo
rresçebirlos, que se avían de hazer rresçebir por fuerça, como se
suele hazer; y que esto no hera yr contra las condiçiones de
Cariñán, saluo si allí no se capituló que los españoles no pudiesen
comer ni beuer en Lombardía, avnque les diesen aloxamientos para
ello, sino que se dejasen morir de hambre.
Y en fin, son cossas de Paulo Jouio, que con esto está dicho
todo; lo qual se berá mejor en el capítulo siguiente, donde dize
que venida / la primauera, que se entiende (avnque él no lo dize)
del año de quarenta y quatro, el rrey despidió a Barvarroxa para
que con su armada se boluiese a Constantinopla. Y dize más
54, que fue vna cossa
virtuosa, y harto más lo fuera no aberle hecho venir. Pero el pobre
Jouio no save la causa d'esta buelta, y cómo no pudo el rrey hazer
menos, porque según común opinión de los que entienden estos
negoçios, si el Christianísimo (que no a muy vuena coyuntura le
llamamos este nombre)
55 como pagó vn año el armada turquesca, la pagara
medio más, quedaua Françia la más perdida provinçia y el rrey el
más perdidn prínçipe que avía en lo criado, y la sustançia françesa
se ymcorporaua toda o la más en la de Turquía. Todo lo qual
56 viendo el
57 Fran Çisco y el daño que se le
siguía (y sin provecho
58, que hera lo peor, llamo prouecho sustançioso)
59, determinó de largar
el
60 armada y
liçençióla y
61
boluióse a Constantinopla. Pero dize nuestro autor, y síguelo muy
gentilmente la
|Pontifical, que antes d'esto dixo / el
bárbaro Barbarroja al rrey que si quería, que él destruiría toda la
costa d'España y que el rrey, como de su natural hera clemente, no
quiso dar oydos a tal cossa, porque no avía rrazón para que los
christianos, por ser basallos de el Emperador, ffuesen destruídos
de ynfieles, y que fuera aquello oluidar su nombre de
Christianíssimo e ymfamar su persona y sus desçendientes, y no sé
con qué paçiençia se puede oyr esto, ni con qué cara puede dezir el
Jouio lo que dize, ni con qué descuido pudo seguille el doctísimo
62 Yllescas; pues no
muchos tiempos antes, ni muchos años antes atrás, sino
63 solos çinco o seis meses
64, ya que el armada
turquesca estaua en Françia, embió Baruarroja veinte y çinco
galeras con sus capitanes Saleco y Asançelebín, y corrieron la
mesma costa d'España y con ellos galeras ffrançesas, todos juntos
65 y danificaron gran
parte de Catalunia, y tomaron grande
66 cantidad de cavtibos, comn arriba el mesmo Jouío
lo a contado, saluo / si entonçes Catalunia no hera del Emperador,
y no heran christianos los d'ella; pero siéndolo, no sé cómo pueden
dezir estos autores lo que agora dizen, y avn lo que peor es (que
esto en su lugar se dirá más por extenso), que los cautibos que
tomauan los françescs los vendían y rrescatauan
67 a los turcos. Quánto más que,
dexado esto, ¡qué pudiera hazer Baruarroxa en la costa de España
que dañara al Carlos
68 en grueso, si no hera cautibar las gentes que
pudiese y hallase en los campos y en los pueblos yndefensos
69 En fin, la conclusión
es que Barvarroja y su armada se boluieron a Constantinopla,
hartándose de cautibar ánimas por
70 todas las provinçias por donde pasaron, ora
fuesen o no vasallos del Emperador. Y así se boluió el cosario a
Greçia con quinze mili ánimas de que lIeuava cargadas sus galeras y
vna ánima más que lleuava la carga de todas.