Capítulo Treinta y Quatro
De cómo se conzertaron Solimán y Barbarroxa para que sirviese
éste al otro de almirante en las mares turquescas, y de todos los
acaezimiertos y suçesoss del mesmo Barbarroxa, y de otro hermano
que tubo dende sus prinçipios, y de los de Abrahín Baxá, sumo
privado del Gran Tuaco, hasta su muerte
1.
No se me quexará el Jobio que todo se lo rreprehendo, ni
qu'estoy hecho ni hago tan del momo, que pueda dezir que no le
hallo cosa ninguna bien puesta. Pues dexado aparte que todas las
bezes que yo entiendo qu'escribió lo que pasó, lo dexó, apuntado, /
pero tanbién agora particularmente, en cste libro treinta y tres,
confieso llanamente que las guerras que escribe que hizo el turcu
en levante contra el Sofi, y Barbarroja, su capitán, en poniente
contra el rrey y rreyno de Túnez, hasta que lo reduxo todo en su
poder devaxo del dominio del mesmo Gran Turco, lo dcxó todo muy
bien y lealmente escrito. Y fue la causa que quiso Dios, y nuestra
ventura, que ni en la vna guerra ni en la otra se hallasen
españoles. Solamente le faltó berdadera ynformaçión en lo que toca
a la jornada que hizo el mesmo
2 Barbarroja para Costantinopla. Y en algunas cossa,
que quenta, tocantes a la persona d'este Barbarroja, y en algunas
3 otras de las que quenta
de la persona de Abrayn Baxá, sumo priuado del Gran Turco, hubo el
mesmo Suçeso. Y de lo vno y de lo otro se hará y conporná
4 este capítulo, sin sustançiallo
por sumario, por más breuedad, ninguna cosa de las que çerca d'esto
dize
5 contcotándome
agora
6 en quanto
7 estc artículo, de
|yr apostilando lo que ay que deçir sobre
|
lo qu'él
escribe d'estos dos ynfieles.
Y biniendo a ello
8,
digo qu'en lo que dize que Haradín (llamado comúnmente Barbarroja)
fue natural/ de la ysla de Metelino, y qu'él y su hermano Horuçi
(que mexor dixera y trasladara el trasladador Orueho, porque así
fue llamado comúnmente) salieron anbos eon vna fusta de aquella
ysla, y se binieron para poniente en conpañía de Camal, tanbién
cosario, y que heran estos dos Barbarrojas hijos de vn saçerdote
griego que rrenegú y se tornó turco, y que con anbos cascos, con
9 el de Camal y el suyo,
ellos ganaron
10 mueha
presa y muchos esclavos, hasta allegar a Argel, tiene todo
neçesidad de correçión. Porque
11 quanto a lo primero, estos Orucho y Harredín no
salieron de la manera qlle dize de la ysla de Mitilene, o sea
Metelino como otros trasladan, que por linderos más çiertos para
entendernos es la que antiguamente se llamaba Lesbos, bien conoçida
de vna muger de bien que la tuvo por morada, con harto desasosiego
de su espíritu, hasta ber In que después no quisiera hauer bisto,
que hera ber en In que paraba su marido en las pendençias que traya
con quien vino después a ser señor del mundo, quc fue Julio Çésar.
Ni tanpoco dio en el blanco nuestro Paulo en lo que más escribe,
dando el padre que les da / a estos dos hermanos. Lo que pasa en
esto es (que luégo yremos adiçionando lo demás)
12 qu'estos dos hermanos no
fueron hijos de saçerdote griego (como este autor lo
13 dize), sino hijos de vn
Mahomedín, turco rrenegado, dende mochacho o dende niño traydo por
presa con otros eatibos a Costantinopla de la probinçia de Albania,
qu'entonçes
14 hera
(qu'esto fue en tiempo de Mahomed padre de Bayazeto) no
15 enteramente sujeta aquella
provinçia a los turcos
16. El qual Mahomedín, saliendo después buen moço, y
estando en edad para ello, se bino a bibir a Meteleno y hizo su
asiento en la çiudad de Donaba, y allí se casó con vna biuda
christiana, avnqu'él hera turco, que avía sido muger de un
saçerdote griego llamado Alejandro, y avn tenia hijos d'este
saçerdote, que el Jobio haçe padre y yo padrastro. Y el casamiento
con christiana (la qual lo fue toda su bida), o lo causó la
sujeçión turquesca, que no pudo haçer otra cosa, o çierta
constituçión otománica de la qual se dará quenta en otro libro. Y
d'este matrimonio no dos hijos solos, como el Jobio quiere, tubo
17 este bárbaro sino
quatro, que fueron / el Orucho ya dicho, que fue el mayor, el
segundo Mahomed, el terçero Harredín, bien conoçido de nuestros
pecados (o él es el que conoçió bien a ellos) 18, y el quarto Jaca. Y sin
estos quatro hijos, hubo asimesmo vna hija. Y este Mahomedín, padre
de toda esta generaçión, murió hortelano, bendiendo coles
19 y lechugas y otras
hortalizas en aquella tierra. Y los hijos (ya muerto el padre)
siguieron diversos ofiçios, y el del Arredín Barbarroja tan
nonbrado, fue ollero. Y de la manera qu'estos ofiçios se dexaron y
de cómo el Horucho anduvo primero solo, y después bolbió a Metelino
y rrecogió a todos sus hermanos, y cómo no dos solns, sino todos
quatro, binieron juntos a poniente, y cómo partió de alli, no con
fusta sino con vna galera y vn bergantín, y del suçeso de todos
estos hermanos, se dirá en aqueste mesmo libro a quc agora me acabé
de rreferir, qu'es el de los
|Añales del quinto Carlos,
tantas vezes por mi alegados. Y en el mismo hierro cayó de ojos
20 Paulo Jobio, quando
dixo que Orucho Baruarroja vino por primera enpresa de las suyas a
Argel, y que hecho rrey de allí bolbió sobre Bujía, y otras cosas
que quenta d'esta traça. Porque bajado / a poniente, en lo primero
que entendió fue ir al puerto de Túnez, donde contraxo g,ande
amistad con el rrey de aquel rrcyno, el qualle ayudó y armócon
otros tres cascos, y avn enbió vn capitán suyo (debaxo de la mano
del mesmo Baruarroja), llamado Çide Benalcade, y con esta armada
fue a saltear en Mallorca y Menorca. Y después d'esto dio muestra
de sí a España (que fue la primera vez que fue bísta de turcos),
costeándola muchas veçes para haçer sus presas. Y después topó,
cabe el
21 cabo de
Mantín, con dos galeotas de Málaga, vna de Pero López de Arriarán,
y ésta se lleuó en las uñas, y otra de Graçín de Aguirre que se le
escapó huyendo. Y cada vez que haçía presa a su contento, la
pasaua
22 Africa a
hender 23 a quien
mejor se la comprase
24. Fueron estos primeros acometimientos d'este
bárbaro el verano del año de treçe, y luégo don Yñigo López, Conde
de Tendilla, capitán general del rreyno de Granada, escribíó al
rrey católico estas palabras: que una çentella de Turquía abia
saltado en poniente, de adonde podía ber quán grande hera la llama
de lebante, que le pareçía que Su Magestad debría luégo procurar
que se matase, antes qu'el fuego más / creçiese. Y andando el
tiempo adelante, se enbió contra este nuevu cosario a Mosén
Berenguel, capítán general de las galeras d'España, que entonçes
heran solas quatro. Y a la sazón, tornando el nuebo cosario a
saltear desde Africa, lo encontraron nuestras galeras en la mar de
Cataluña, y comenzaron los ynfieles a huyr, y los christianos a
seguillas hasta de la otra banda de Mallorca, que biéndolas yr tan
lejos sin podelles dar alcançe, dexaron de se guillos
25 y se bolbieron. Dcspués de
todo lo qual, buelto Barbarroja (que tanbién donde tengo alegado se
contará la causa d'este apellido)
26 otra vez a Túnez, con su acrcçentada armada y con
nuebo socorro qu'el mesmo rrey de Túnez le dio, fue sobre Bujia y
la çercó, y alli fue donde no solamente perdió la mano, como el
Jobio dize, sino también el braço. Y aquella plaza fue
eçelentemente defendida por don Rremón Carroz qu'estaba dentro por
capitán, y
|por los españoles que allí tenía, y asi corrido y
con vn braço menos, se lebantó y bolbió a Túnez. Y a esta sazón,
como no Sólo en España anduviese la fama d'este cosario, de tal
harte que tenían puesto en metro sus hazañas y las cantaban los
muchachos por las calles, pero tanvién en todas las otras /
rriberas de la mar de poniente, suçedió que en Génoba como çiudad
maritima y puesta más a estos peligros, se acordó de armar contra
este nuebo tirano, y asi fueron contra él tres nauíos gruesos y
quatro galeras de los nabios. Fue por general vn español y perlado,
que fue don Grauiel Merino, arçobispo de Barri, que hera enbajador
a la saçón en Génoba por el Papa León déçimo, y de las galeras yva
por capitán Andrea Doria, que ya entonçes tenía harta
|rreputaçión en estas cosas de la mar. Y toparon con el
cosario después de abello buscado mucho, y dieron con él en el
mesmo
27 puerto de
Túnez, estando Barbarroja en la mesma çiudad curándose de su brazo.
Y allí le tomaron dos o tres nabíos de los suyos, y hecharon gente
en tierra y avn saquearon vna casa medio fuerte qu'estava en aquel
puerto, donde después, andando los tiempos adclante, se hizo más de
propósito la fuerça de la Goleta. Y bueltos con esta presa a
Génoba, no de mucho tomo, y abiendo Baruarroja sanado de su herida,
tornó a armar de nuevo en conpañía del rrey de Túnez; digo
armándole él, y fauoreçiéndole brauamente, y enbiando con él aquel
su capitán Benalcade. / Y con esta armada tornó segunda vez sobre
Bujía, y la tuvo en grandísimo aprieto, y estuvo ganado vn castillo
de dos que aquella çiudad tiene. Pero en fin, fue Dios seruido que
después de quarenta días que la tubo çercada, se lebantaron los
turcos sin haçer hefecto, y allí entonçes perdió
28 Barbarroja a Mahnmed, su
segundo hermano.
Estando a esta sazón Herradín, el terçero, en los Gelues,
rretirado y en desgraçia de su hermano, con quíen avía rreñido en
Tunes, y levantado Barbarroja de sobre Bujía, haçiendo muy del
corrído y del mohino, no quiso bolber a Túnez y fuese a
29 vn lugarejo bien pequeño de
aquella costa de Africa, con sus pocos turcos y con los moros
tunezís, llamados Xixar
30, donde bibió desarmada y pribadamente algún
tiempo, hasta que suçediólo de Argel. De manera que todo esto se le
quedó al Jobio por dezir, y lo que d'ello dixo fue al rrebés de
como pasó, y trastrocando los tiempos de los aconteçimientos,
haziendo a Orucho primero señor de Argel que acometedor de Bujía. Y
lo mesmo hizo en lo de allí adelante tocante a esta materia, porque
no como él dize, el rrey de Argel traya guerra
31, con su hermano y que
Barbarroja favoreçió la vna parte d'éstas, sino los mesmos moros
argelínos / estando mal con su Muley y
|señor, a causa de
qu'el conde Pedro Nauarro algunos años antes avia hecho tributario
a este rrey con otros muchos rreyes bárbaros de Africa al ynperio
d'España, y hedeficádole vna fortaleça en vn peñón puesto en la
mar, frontero de aquella çiudad, se rreuelaron contra él. Y oyda la
nueba de la nueva gente, y de su ferozidad y nuebo trage y nuebas
armas, juntándose con esto la libíandad barba. resca, enbiaron a
llamar a Baruarroja a Xixar, y le die ron voa noche vna pucrta de
las de Argel, y d'esta manera suçedió el trato, y quedó muerto el
rrey berdadero
32, y
bibo el nuebo tirano y echo rrey de allí. Y tras esto quenta la yda
de Bujía bien sin propósito nuestro Jobio, abiendo sido mocho
tiempo antes las dos beçes que fue sobr'ella. Y echo ya rrey de
Argel, y biéndose poderoso y con mando, se rreconçilió con Herradín
su hermano y enbió por él a los Gelues, de manera que no como este
autor dize, el Baruarroja Harredín andubo haçiendo por entonçes
ninguna guerra la tierra dentro. Y aviendo dexado Barbarroja, el
mayor, a su hermano en guarda del nuevo rreino, y queriendo ya él
con sus turcos y grande cantidad de moros que se le avían juntado
de muchas / partes, yr sobreel gran rreyno de Fez y haçerse señor
de toda Africa o de lo mexor d'ella, allegó conquistando a Tremeçén
y ganó aquella çiudad y rreynezillo, abiendo antes d'esta jornada,
luégo de allí a poco tiempo que ocupó Argel, enbiado el cardenal
don Fray Françisco Ximénez de çisneros, arçobispo de Toledo y
goucrnador d'España, hasta qu'el rrey don
|Carlos biniese a
rreynar en ella, a Diego de Bera, capitán de artilleria, con seis
mili soldados para tomar Argel y deshaçer a el tirano, el qual se
dio harto mala maña en ello, pues bolbió desbaratado (el año de
diez y seis qu'esto aconteçió) a España, con pérdida de harta gente
y con harto trauajo de hauerse podido embarcar con la, rreliquias
que le quedaron, poniéndole todos grande culpa de aquel
desbarato.
Y
33 lo que quenta
de don Yugo de Moncada nuestro autor, y que le desbarató este
Orucho, no sabe lo que se dize, porque hera ya muerto más abía de
año y medio, quando el hecho del de Moncada, a cuya muerte
vengamos, que por hauer sido esta vitoria d'españoles, no m'espanto
qu'el de Nochera la contase diferentemente de como pasó. Pasa pues
así, que / tomado Tremeçén por el tirano, y hauiendo enbiado a su
hermano por más gente de socorro a Argel, el rrey de Tremençén,
llamado entonçes Muley Vandilli, basallo y tributario de los rreyes
d'España, enbió a haçer saber todo lo suçedído y su despojo a su
señor el rrey Carlos, nuebamente venido a rreinar en ella.
Enbiósele el socorro conbiniente d'españoles, debaxo del gobierno
de don Diego Hernández de Córdoba, alcayde de los Donçeles, el qua!
estando doliente en Orán, qu'es la frontera de christianos contra
Tremeçén, enbió con la gente española a vn capítán Arnalte, al
qualle suçedió mal la jornada, dándole los turcos y moros vna
madrugada vna encamisada, de tal manera que le desbarataron, y
mataron harta parte de la gente, y la demás que se pudo escapar se
boIbió a Orán. Después de lo qual tornó el mesmo alcayde general de
Orán, no pudíendo yr en persona por la rrazón de su dolençia que
todavia la tenía grande, a enbiar a otro capitán más de propósito,
que fue Martín de Argote, cauallero natural de Córdoba, con mill y
çien soldados, sin que fuese moro ni de otra naçión ninguna, como
el Jobio escribe. Y es de / tenello por admiraçión cómo no se
hallaron tanbién allí algunos ytalianos, quiero deçir, en la boca
del Jobio, para este negoçio. El qual quenta tan de priesa y tan
por la posta, que bien pareçe que no fue morín d'españoles, sino
vitoria d'ellos, para congoxarse y no poderse detener en ello. Y el
caso es qu'el Orucho Baruarroja murió alli yendo huyendo, y tanbién
yéndole matando hartos cada ora los que le seguían, hasta qu'él se
metió con çinco o seís solos que le quedahan colmenar (que de todas
estas cosas está ayuno el Jobio), donde entraron los españoles que
| le mataron. Avnqu'él alli ençerrado
|y sin gente
ninguna se defendió vn rrato,
|y así fue muerto por mano de
vn soldado de Córdoba llamado Martín Panadero. Lo qua! todo sabido
en Argel, fue cosa fáçil al Arredín, su hermano, que allí avía
quedado, haçerse suçesor del muerto y haçerse asímesmo rrey de
Argel. Del qual Harredín Baruarroja, que así fue llamado luégo en
memoria de su hermano y de sus proheças y hazañas, se darálarga
quenta en los
|Anales ya dichos.
Y agora se dará de los yerros / del Jobio açerca de lo que
quenta del mismo Harradín, quando el turco le enbió a llamar
|y se conçertó con él, antes de lo qual pasaron por él
grandes cossas adbersas
|y prósperas. Porque después de rrey
se bido sin el rreyno y echado d'él, y perseguido de vn Cara Haçén,
su capitán (y no Hamete como nuestro autor lo llama), ni alárave
tanpoco, porque no lo hera,
|y después rrestituydo, como todo
lo contará el libro que tanto número de vezes tenemos alegado.
Donde tanbién se berá la toma del peñón de Argel, quando lo perdió,
no por culpa suya, Fulano de Vargas, alcaide de aquella fortaleça,
y todas las demás cosas que tengo dichas de sus suçesos. Y así
ahora
34 trátese
solamente de lo que Paulo trata, qu'es de su yda a Costantinopla.
Lo qual no pasó, ni rreçiuió Barbarroja la enbajada con el alegría
|y plaçer qu'este autor quenta, antes estubo muy determinado
y quiso quedarse en poniente y conçertarse con el Emperador, y lo
trató
35 y anduvieron
los tratos d'ello algunos días (cosas todas no entendidas del
Jobio), sino que pedía muchas demasías en los conçiertos, y así se
determinó en la / jornada del Gran Turco, y antes que saliese de
Argel se hizo el asiento y capitulaçión, la qual en los
|Anales se berá trasladada y puesta los capítulos d'ella. De
la qual no trató nuestro ovispo, herrando asímesmo el número del
armada que llebó a lebante, la qual no fue de quarenta galeras,
como él dize, sino catorze solamente y ocho galeotas,
|y con
éstas solas partió de Argel. Avnque después acreçentó otros algunos
cascos de anbas suertes que fueron de Liçuf, cosario que se le
juntó en el camino
|y le prometió buena conpañía, cuyo caso
el Jobio no quenta como pasó, herrando dende el nombre, que no puso
el que se llamaba, hasta todo el quento. Avnqu'es así que fue
muerto, como él lo quenta, como que avía sido muerto durante la
vatalla que se tenia con çiertas naos ginobesas, y se creyó que
secretamente durante ella le mandó matar Baruarroja, no Sólo por lo
que nuestro autor dize de las rriquezas del muerto, sino tanbién
porque quando se encontraron
|y se amistaron, pensando
Baruarroja que hera Andrea Doria, quando vido el armada se puso a
punto,
|y des- / pués el de Liçuf se dexó deçir muchas vezcs
palabras bien excusadas, y entr'ellas que avía puesto temor a
Barbarroja, y que si la pendençia fuera adelante, qu'él sabía bien
quién Ilebara lo mejor. Y juntándose anbas causas se tiene por
çierto que mandó matar el vn cosario al otro, el qual ya muerto
puso por caveça del armada que traya a Salariz
36, turco y buen honbre de la mar,
avnque aprouechó poco, porque de allí a pocos días, biendo los de
aquella armada de de Líçuf cómo su señor, si entre cosarios ay
señorio
37, hera
muerto, se levantaron todos vna madrugada
|y se hiçieron al
largo, quedando solamente el Salariz
38 con otras dos galeras de aquella conserua. Y
haziendo Barbarroja grandes presas por todo el camino, allegó a los
castillos del estrecho del Helesponto, donde estubo algunos días
detenido sin dexallo pasar, hasta que vino liçençia del gran señor
para ello. y así llegú a Costantinopla (sin qu'el Jobio quiera es
crebir estas menudençias), a veynte y vno de nobiembre del año de
treynta y tres, aviendo partido de Argel a quinze de agosto del
mesmo año y dexado allí en su / lugar, no Sólo a los que quenta el
Jobio, sino a otros dos más prinçipales y con más mando, y a quien
quedó encomendada la persona del hijo del mesmo tirano. Los quales
no nonbró por no nombrar al vno que, aunque ya tenía nonbre de
turco ynfiel, hera español. Y esto tampoco no me bastara para
callallo, porque hartos d'esta naçión an rrenegado y sido bellacos,
síno por no deçir de la casta que hera, la quallo hera tanto,
qu'es
39 vna de las
principales
40
d'España; que avnque en esto los d'ella no pierden nada, pierdo yo
en querer nonbrarla sin propósito sustançial, que quando lo
hubiera, hiçiérase así.
Y tornando a nuestro Barbarroja, ya costantinopolitano, digo
qu'el presente de que haze minçión el Jobio para el turco, fue de
más sustançia qu'él lo e,cribe, y fue vno de los eçelentes que para
las deliçias barbarescas se pudo presentar, como se berá en otra
parte donde esto se escribe particularmente; el qual a dos de
dizienbre de aquel año enbió al serrallo, pero sin ver al gran
señor ni abello bisto, ni por aquel tiempo lo bido ni habló en todo
el qu'estuvo en Costantinopla
41. Y asi el Jobio no supo lo que trató en las
pláticas que finge entre el turco / y los baxaes y Harredin. Porque
en todo el tienpo que havía que Baruarroja estubo en aquella corte,
no habló al gran señor (como los turcos le llaman) 42; solamente le fue rrespondido
por los bajaes, cómo Solimán deçia que sus negoçíos no se podían
despachar sin Abrahín Vaxá a quien estauan cometidos (el qual en
aquella sazón estaua en la guerra contra el Sofi) que fuese a berse
con él al oriente (que fue vna de las más honrras y mayores
priuanzas del Habrahín qu'el turco le hizo), y que con él tomaría
la rre,uluçión que con el
43 Habraín se concluyese. Y así Barbarroja lo hizo,
y fue y la truxo, y se concluyó la manera qu'el Solimán (conforme a
lo capitulado en Argel) avía de tener con Barbarroxa, al qual armó
vastantísimamente y se le dio vna armada de muchas galeras para su
viaje y para sus acometimientos. Y en lo qu'el Jovio pone de su
casa (o sea de su cabeça), qu'es una plática qu'el Barbarroja dize
que hizo al Gran Turco, ella es apócripha y nunca tal pasó. Ni
estas pláticas ni oraçiones las querria ver en ystoria berdadera,
porque por maravilla pasaron como se escribe, ni pudieron quedar /
en la memoria para escrebirse, si no es alguna oraçión pública que
primero se puso en escrito para deçirse, de donde después se pudo
sacar y tener rrelaçión d'ella. Y
44 en lo que toca a este cosario, lo que se concluyó
(después de muchas consultas de guerra que se tubieron en
Costantinopla sobr'ello) fue que Barbarroxa, dexando en
Costantinopla a Rroçed, hermano de Muley Haçén, rrey de Tunes, que
consigo abía traydo, ocupase aquel rreyno y se enseñorease d'él por
la casa otománica. Y así partió de Costantinopla, por fin de juIlio
del año de treynta y quatro, con sesenta galeras y quinze galcotas,
y después de otras cosas que pasaron, vino a Túnez donde hizo la
guerra hasta ocupar todo aquel rreyuo, como el Jobio quenta.
Y viniendo a lo que más diçe çerca de la persona y hechos de
Habrayn Baxá, que fue el que más priuó con su prinçipe de quantos
yo e oydo ni leydo, tanbién herró en algunas cosas, las quales aquí
rrecopilaremos brebemente. Y quanto a lo primero, hyerra en la /
naturaleza d'este ynfiel, haçiéndolo albanés de naçión. Y en esto
yva poco, pero házelo tanbién de aquellos muchachos qu'el
|turco haze coger por tributo de sus prouinçias, lo qual si
así fuera, no se criara en casa de Scander Baxá, como se crió este
muchacho quando lo hera, sino en casa del Gran Turco para geníçaro,
como los demás que se coxen de todas las tierras suxetas al turco,
para criallos y disponellos para la miliçia ginízara. Digo, pues,
qu'este Habrayn fue traydo por presa
|y no por tributo de la
prouinçia e isla de Corfú, de vn lugar llamado del mes[mo] nonbre
qu'el Jobio le llama. Y fue traydo a casa de Pirro Baxá, a quien lo
enpresentó
45 el
capitán de la empresa con otros muchachos, y este Pirro lo dio
después (con otros prcsentes) a Escander Baxá, su cuñado, o concuño
(como en España le llamamos)
46, porqu'el Pirro y el Escander heran casados con
dos hermanas. Y el vno fue tan priuado de Selim, que hizo con él
qu'el otro, que hera Scander, fuese ayo de Solimán, su vnico hijo,
y así lo fue
|y se crió aquel prinçipe moço devaxo de la
disçiplina d'este / baxá, así en Costantinopla, como siendo Solimán
más grande después en Anatolia, quando, ya siendo mayor el padre,
lo apartó de sí y le dio prouinçia señalada en que bibiese (como lo
haçen aquellos señores de Turquía con sus hijos). Y estando el
Habrayn con Escander, su amo y señor, en su serviçio, yel Escander
en el de Solimán, con el hordinario tratamientos y entradas
cotidianas del mochacho con su amo en casa de Solimán, suçedió
aplaçelle a éste la manera y plática del Habraín,
|y así lo
pidió a su ayo
|y se lo dio,
|y d'esta manera entró en
el seruiçio de Solimán, agradándole tanto que pareçe cosa no
crehedera, hasta benille a dar tanta parte de sí qual nunca dio
jamás a otro por bía de amistad y afiçión. Y en lo que dize
asímesmo el Jobio, que casó Habrayn con hija d'Escander su amo,
dize la verdad; pero no quando él lo quenta, sino después de muerto
el mesmo Escander, porque biéndose ya en suma pribança,
|y
queriendo tomar aquel estado de casado, escojió la hija de su amo
muerto, que fue vna obra de mucha virtud
47,clara señal de las muchas que en él avía. Y si
herró el avispo de Nochera en lo / de su criança y naçimiento,
tanbién herró en lo de su muerte, por herrar en anbos estremos.
Porque no murió por la manera ni por la causa qu'él dize, como se
berá bien cunplidamente en las corónicas carlescas. Y sepa el
Jobio, agora de pasada, qu, uo le negamos que murió por çelos del
Emperador, peru no causados de lo que quenta, sino (avnque sea
ladrón en este paso de los bienes agenos, si así se pueden llamar
los de los
|Anales) fue la causa como digo, no la que quenta
nuestro autor, sino
48
hauer acordado el Gran Turco con su almirante nuevo Barbarroxa, que
antes de la jornada de Túnez tocase en Génoba y en su rribera,
haçiendo el daño que fuese posible en ella, cossa muy deseada por
el rrey Françisco de Françia, qu'estaba a esta sazón muy mal con
ginoueses, y procurádoln
|y concertádolo
49con el Gran Turco,
|y el
mesmo turco con su Barbarroja. El qual no aviéndolo hecho,
|y
síendo rredargüído d'ello
50, dio por descargo avelle mandado Habrayn (que
tuvo la prinçipal comisión de / sus negoçios), que si d'esto se
rreçiuía alguna yncomodidad o tardança notable, que dexase lo de
Génova
|y negoçios agenos,
|y atrabesase a Africa a los
del gran señor, que hera lo que haçía al caso,
|y que por
esto y por no perder tiempo, conforme a ello lo abía hecho. Y
juntamente con ésta que fue la prinçipal para la muerte de Habrayn,
vbo también otras causas. Y no es la menor d'ellas lo que ponc el
Jobio, de la mala voluntad que Rroxalana, mujer del turco, le
tenía. El qual
51,
dezir que hera christiano, como lo dize este Nochera, y que adoraba
secretamente en un cruçifijo que tenía en su rrecámara, es cosa que
ni yo e oydo sino al Jobio, ni yo
52 creo qu'él la oyó tanpoco a nadie, sino qu'es de
sus acostumbradas ymaginaçiones, y por bentura él ni yo, pues no
hemos estado en Costantinopla (que bien sé qu'él no lo estubo), y
este negoçio a de yr por rrelaçiones e informaciones
53. Yo sé que en esto no me haze
bentaja, ni en la çertenidad d'ello, ni en las otras cosas ni
çircustançias, para saber que no cs así como él lo quenta, / esto
del christianismo de Habrayn, puesto que en las otras birtudes
morales él hera vn eçelente bárbaro, adornado de muy buenas cosas y
eçelençias.