Capítulo Beinte y Çinco
De lo que pasó después de la vatalla de Mogazo, donde el rrey
Luis fue muerto y los vngaros bençidos, y de los pretensores que
hubo al rreyno de Vngría, espeçialmente Jhoan y Hernando; el v no
archiduque de Austria, y el otro Bayboda de la Trassilbania; y de
las cosas que çerca desto pa saron, y de la segunda benida del
Gran Turco sobre Vngría, y de cómo pasó Avstria y puso çerco a
Biena, y sin podella tomar, se bolbió a Costantinopla
1.
Bálame Dios, en qué gran trabajo me he metido, en venir a las
manos con este honbre; porque de diestro me haze cada hora caer y
volber la cara atrás, sin dejarme descansar, çercándome todo al
rrededor como acometido por todas partes. Que henos aquí bueltos la
cara atrás con nuestra ystoria, y hallándonos con ella
2 en el año de treynta. En este
libro veinte y ocho que agora entra
3, los catorze capítulos primeros d'él gasta
4 en lo que pasó el año de
veinte y seis y veinte y siete y veinte y ocho y veinte / y nueve,
qu'es
5 las cosas de
Vngría y del turco su émulo, dende
6 la muerte del rrey Ludivico de allí, que ya se a
7 contado, hasta que
fauoreçiendo a Juan Sepus ( que más comúnmente fue conoçido por
Bayvoda de la Trasilvania) çercó a Biena y le hizo yntruso del
rreyno de Vngría o de gran parre d'el. En todo el qual número de
capítulos dize cómo el Gran Turco Solimán, después de la vatalla de
Mongazo, hizo gran burla de los que se la avían dado, y cómo le
truxeron sus baxás siete caveças de perlados delante, que todos
avían muerto en aquella vatalla, y que las pusieron en vnas gradas
de madera por su horden y calidad, y qu'el turco començó mirando
cada caveça, dezir de cada vna el oprovio que le pareçió según la
vida y condiçión de cada perlado, llamando al d'Estrigonia
avariento, y a Tomorreo temerario y loco, y así por esta horden a
todos los demás, lo que según su pareçer les convenía, y que demás
d'esto, los vaxás y otros turcos prinçipales, dezían contra las
mesmas caveças muchas cosas, haziendo burla y dándose con la mano
en los pechos, y diziendo ( mirando aquellos muertos) muchos
escarnios, y que demás d'esto, el Solirnán fue a Buda y entró en
ella sin rresistençia, en cuya comarca estuvo algunos días haziendo
correr la tierra, de adonde llevó más de çiento y çinquenta milI
ánimas cautivas, y que echo esto, y llevadas çiertas colunas / que
halló en aquel pueblo y hartillería, se volbió a Costantinopla, y
dize después, cómo dende algunos días pasada la vatalla, vino el
Bayvoda Juan Sepus con la gente de guerra de aquella probinçia, y
hallando el rrey muerto, y la tierra destruyda, y al turco buelto a
Costantinopla, que pretendió de los vngaros que le eligiesen por
rrey, y que sobr'ello les hizo çierto rraçonamiento qu'él pone en
esta su y
|storia.
Y dize más, que le fue fáçil persuadir esto a los de aquella su
naçión, porqu'Estéfano V ator , prinçipal persona de Vngría, estava
ausente en la corte del ynfante don Hernando, archiduque de
Austria, qu'estava entonçes en Boernia ocupado en juntar cortes de
aquel voernio
8 rreyno, y
que los vngaros, después de hauer hallado a su muerto rrey, y
héchose
9 como convenía
sus osequias, se juntaron a cortes y eligieron por rrey a este
Vayboda. Y luégo quenta cómo fue coronado, y los ofiçios que dio,y
tras esto trata cómo, savido por este nuevo rrey qu'el archiduque
don Fernando avía sido elepto por rrey de Boemia y que pretendía
sello tanvién de Vngría, que trauajó de dar fuerças a esta su nueva
dignidad, y dize asímesmo luégo el derecho y causa por donde el don
Hemando pretendía aVngría ( avnque lo pone brebe y confusamente,
que siendo derecho lo puso harto tuerto), y luégo más avajo pomemos
las palabras formales que dize açerca d'este derecho
10, y demás d'esto dize, qu'entre
/ los mesmos
11
vngaros avía algunos que fauoreçian a mesmo
12 archiduque, así por la envidia
como por otras caussas de enemistad y malquerençia que tenían con
el Bayvod. Y en fin, quenta cómo el mesmo
13 archiduque y rrey de Boemia se
yntituló tanvién de rrey de Vngría, y fue con mucha gente de guerra
contra su enemigo, el qual no le osó esperar en Buda, pero el
14 Hemando,
siguiéndolo
15
sienpre, lo alcançó cabe vn castillo llamado Tocayo, y dándose
vatalla los v nos a los otros, los del rrey Juan ( o por mejor
dezir los del Bay, voda) fueron vençidos, perdida su artillería y
vanderas, y el mesmo
16 Juan Sepus huyendo s'escapó en los confines de
Polonia. Y así el rrey don Fernando s'entregó paçíficamente de Buda
y de toda Vngría, y se coronó en Alba Rreal.
Y luégo después de aquesto, quenta cómo estando el Bayvoda huído
en Polonia, fue hospedado y acariçiado de Gerónimo Lasco, polaco y
varón famoso en aquel rreyno, así por su linage como por sus
letras, de lo qual no le pesava al rrey Sigismundo de Polonia, y
pasaua por ello, pero con disimulaçión, por no ofender en público a
la vnión de parentesco qu'entre anvos rreyes avía, avnque tanvién
el mesmo
17 Sigismundo
avía sido otra vez casado con hermana del Juan Sepus, y en fin,
dize cómo el Lasco y su güiésped acordaron, viendo que no avía otro
rremedio, de pedir ayuda para rrecobrar el rreyno perdido al/ Gran
Turco, haziéndose el mesmo
18 Juan y su rreyno de Vngría ( si lo rrecuperase )
tributario aquel fuese con esta negoçiaçión a Costantinopla, y que
fue y que hizo su envaxada, y que mediante el fauor de algunos
baxaes, alcançó de aquel bárbaro lo que se pretendía, y que
bolviese con exérçito para rrestituir al despojado en el rreyno, y
dize asímesmo
19, cómo
savido por el rrey don Fernando que su contrario avía enbiado
envajador al turco, enbió él asímesmo
20 a vn Juan Oberdansco, y que propuesta asímesmo
21 su legaçía no tuvo
hefecto, porqu'el Solimán pretendió tomar la otra parte en su
proteçión y anparo, y que antes rrespondió malas pa labras al
envajador
22, que
rrefiriendo los títulos que su amo tenía a Vngría, es llamado
23 atrevido en envialle
envajador, después de hauer mobido guerra en Vngría, aviéndolo de
hazer antes que la moviese, y que los títulos y derecho con que la
haçía, todos avían quedado vanos y sin fuerça por el derecho de la
guerra, quando él ganó aquella probinçia muriendo en la vatalla el
rrey d'ella.
Y trata asímesmo
24
luégo d'esta guerra, y de cómo aquel gran bárbaro con dozientos
mill honbres de guerra bolvió a Vngría, y cómo el rrey Juan le vino
a ver y vesar la mano, ya ofreçerse por su vasallo ( como lo hizo)
, y luégo dize cómo el prinçipal de todo el exérçito del turco hera
Abrahín su priuado, y d'éste lo hera / vn christiano que allí
venía, llamado Luis Griti, naçido en Costantinopla pero de orijen
veneçiano, porque hera hijo de Andrea Griti, duque a la saçón de
Veneçia, que primero siendo envaxador de aquella señoría, le avía
naçido en Costantinopla este hijo, y dexádole allí con su madre
quando se bolvió a su rrepública. Del qual quenta tantas alavanças
como aquí pone, y en la verdad con rrazón ya buen tiempo, biniendo
con vn exérçito
25
mahometanos y tales, por persona prinçipal entr'ellos, para contra
christianos, y luégo adelante prosiguiendo esta materia, describe
26 nuestro autor después
de ganada sin defensa ninguna, por el turco, Vngría, y
rrestituyendo en ella al Juan Bayvoda, el camino que hizo aquel
ynfiel con sus ynfieles hasta llegar a la prouinçia de A vstria, y
poner çerco a Viena caveça d'ella, y pone asímesmo la horden del
alojamiento y çerco a los qu'estavan dentro a la defensa de la
çiudad, y los que quenta son todos alemanes; digo, los superiores,
y lo mesmo loS soldados, cuyo número pone de veynte mill honbres, y
dize así mesmo cómo el turco puso este çerco çerca de los treze de
setienbre, y luégo quenta muy en particular todos los asaltos, y
vatallas, y aconteçimientos que pasaron de los de fuera a los de
dentro. Entre las otras cosas dize cómo dos españoles, v no llamado
A valos y otro Aguilera, hi zieron a buen propósito subir vna media
culibrina a vna parte del muro, con la qual hazían algún daño en
las tiendas de los turcos, y después quenta cómo aviendo podido
tomar el Solimán a Viena, levantó el sitio y se bol / bió a Vngría,
donde como está dicho, dexó hecho rrey al Bayboda, devajo de su
basallaje y tributo, y de Vngría se bolbió antes qu'entrasen los
fríos del ynbierno a Costantinopla.
Y agora que hemos dicho la sustançia, digamos la poca que
tiene
27 muchas
d'estas cosas que e dicho. Quanto a lo primero, aquello que quenta
de hauer puesto las cauecas de los perlados y grandes señores que
fueronmuertosen la vatalla con su rrey, delante la persona de
Solimán, sus baxaes, cada vna en su grado y grada por su horden, y
qu'el turco dixo a cada vna su plát,ica particular, y que los
bajaes les hablavan como bibos, haziendo burla de su jornada, y
dándose con las manos en los pe/ chos, diziéndoles palabras
d'escarnio, ello lo es tratar semejante cosa el ovispo, y
28 son cosas ymaginadas
de su caveça, como de la de Medusa, y
29 pareçiéndole a él que con aquesto adornava
30 la crueldad bárvara,
quiso hazer este entremés en su y
|storia. Porque ni aquel
gran senor ni los suyos
31, avnque tienen por costun re evar las cavezas
muchas vez es a Costantinopla, y prinçipalmente las de personas
prinçipales para ostentaçión de suvltona, pero
32 esto es quan o e senor no se a
o en a vatalla, porque hallándose, el mesmo hecho basta por
muestra, sin llevalle otra de su vençimiento
33; pero en ningún caso, avnque
quiten estas caveças a los muertos, jamás se les dize
34 esos oprovios, y avnque se les
dixese, no tan conçertadamente ni dando a cada v no su epíteto y
nonbre, ni haziendo d'ello vn avto tan particular y tan conçertado,
qu'es gran / desconçierto del entendimiento creello. Mayormente de
vn bárbaro y
35
várbaros que nos tienen en tan poco, y entonçes muy en menos
36, que pasada la
vitoria entiendo que no se les acordó más de los muertos que de los
bivos, y ya que hiçiesen alguna burla, sería en general por hauerse
atrevido a dalles la batalla, pero no deçendiendo a las
particularidades con que el Jobio le pareçió ynchyr su y
|storia. Ni creo a mi juiçio que ay gente en lo criado, por
várbara que sea, que avnque se atrevan a mirar a los que han muerto
y hazer burla d'ellos, y otras cosas semejantes, pero no con horden
y conçierto espeçial, ablándoles y haziendo aquellos avtos como en
farsa, ni a que a tánto llegue la crueldad y varbarismo. Porque
Dios quiso qu'éstos, y todos los demás oprobios invsitados,
quedasen rreservados para que se hiçiesen a sólo su hijo natural,
Jesuchristo Nuestro Señor, quando de los judíos en su pasión fue
antes y después de su muerre escaI:neçido por tantas maneras como
nuestra fee y evangelio quenta, y pareçe congrua cossa considerar
qu'este género d'escarnio, después ya de la muerte, teniendo
presente al muerto, no aconteçiese a otrie sino a quien estavan
amontonados todos y guardados, para con que nos rredimiese y con su
muerte alcanzásemos la vida eterna, si por nuestros deméritos no la
perdiésemos
37.
Después de lo qual nuestro nobocomense lonbardo
38 trata de la eleçión que
hizieron los vngaros en el Bayvoda Juan Sepus, que avnqu'él no lo
dize, hera tanvién conde de azigo, lo qual quenta
39 todo al rrevés de cómo pasó, o
a lo menos / con tantas faltas y menguas, que haz en que sea lo que
digo, porque dexa de dezir tantas cosas y no çircunstançias, sino
prinçipales, que en esto pasaron, que no las puedo yo contar todas.
Espeçialmente dexa de tratar de los otros pretensores que vbo al
mesmo rreyno, que fueron otros grandes señores y rreyes comarcanos,
y quedósele çanvién en el tintero los rrequerimientos y avtos que
nuestro yn£ante don Hernando envió a hazer, y la copia que se le
dio, y la solene envajada que envió Sigismundo, rrey de Polonia,
con su chanziller Christó£aro Schydloviet:z, y dexa tanvién otras
muchas cosas, que avnque tuviera tiempo y lugar para escribillas,
mis
|Anales me fueran a la mano en ello, para los quales se
rreserva todo esto, y avn las faltas tanbién de lo que adelante
dize, qu'estando el Bayvoda añadiendo fuerças a su nueva dignidad,
supo qu'el ynfante don Hernando que avía sido electo por rrey de
Voemia prerendia tambien sello de Vngria, qu'esto es volver a
caveça de la ystoria avajo y los pies d'ella
40 arriba. Porqu'es ansí, que
antes qu'el
41
Fernando se partiese de A vstria, que fuea diez e seis de henero
del año de veynte y siete para Vohemia, donde fue coronado con la
rreyna su muger en fin del mes siguiente, supo ya el Juan, y no
hera menester sabello qu'el pandero se lo deçía claro
42, la pretensión y el derecho
qu'el
43 Fernando
tenía a Vngría, y en este paso pasa él por la cautela qu'en esto
tuvo el Bayvoda y sus sequaçes
44, para asegurar / al archiduque, y las otras cosas
que en este artículo pasaron, con qu'el mesmo archiduque quedó
asegurado y hizo su jornada de Voemia.
Pero lo más malo y peruerso que quenta de todo lo tocante a
Vngría, es el fundamento que pone del derecho qu'el ynfante tenía
aquel rreyno. Porque dize qu'este derecho se probaua por la antigua
diferençia que vbo entre Matía Corvino, rrey de Vngría y el
Emperador Federico, bisagiielo del Fernando, la qual tomaba
prinçipio de que Vladislao fuç en Boemia muerto con pon'roña, según
se dezía, el día de su desposorio, por amviçión y maldad de Jorge
Pojibraçio, el qual pretendía hazerse rrey de Voemia y se açó con
aquel rreyno. En las quales palabras, si quiso dezir, como lo suena
en latín y la traslaçión que yo sigo lo mesmo, que por horden del
Emperador Federico, bisagiielo del Hernando archiduque, fue muerto
en Praga, caveça de Boemia, donde ello aconteçió, el rrey Ladislao
de Vngría, sería maldad no de ovispo sino de ynfierno, nunca vista
ni oyda otra semejante porque era aver puesto la lengua en la más
bendita criatura que en la casa de Avst:ria ( con aver sido todos
los d'ella por la mayor parte d'esta traça) jamás se, vido. Mas con
todo, me acuerdo aora que vbo en ella el marido de la rreyna doña
Juana nuestra señora, don Feliperrey de Castilla, y avn quiçá me
acuerdo de otro del mesmo nonbre que conviene agora callar; y la
causa porque o callo plega a Dios que me dure a mí, ya todos los
escritores presentes y suçesores de mi condiçión, grande multitud
de años. Pero / tornando al Emperador Federico, que llamaron por su
bondad y birtud, o por el mucho número de lo v no y de lo otro el
Sancto Prínçipe de la Paz, ymaginémoslo no d'esta suerte, sino todo
al contrario. A qué propósito avía de matar a Ladislao con yeruas,
quando rreynava, pues lo tuvo en su poder y se entregó d'él desde
que vbo quatro meses hasta que hubo catorçe años, que salido de la
tutela, y avn poco antes que saliese, lo entregó a los vngaros para
que reinase entr'ellos, y el Emperador lo crió, podemos dezir , a
sus pechos, y por no entregallo antes de tiempo
ni'inconsideradamente, padezió diversidad de molestias y gue rras y
trauajos. De manera que quiero dezir, que si Federico quisiera
matar con tan rruyn género de muerte a Ladislao, t:iempo tubo harto
para ello, sin que se sintiese ni se pudiese sentir, y sin aguardar
a qu'el mozo fuese honbre y estuviese rreynando en Vngría y en
Boemia, y en la bíspera de sus bodas qu'estaua para contraer, con
la hija del rrey de Françia en la çiudad de Praga. Trato en caso
que aya muerto de ponçoña, qu'esto no se puede afirmar más de la
sospecha que los escritores de aquel tiempo nos dexaron puesta,
qu'el que d'ellos más se atrevió fue ponella en vn Jorge
Pograbraçio, que aviendo sido gouernador, se hizo luégo elegir por
rrey de Boemia, por aver muerto el verdadero, así arrebatadamente,
en solas treynta y t:res oras, avnque bien pudo ser averlo causado
la pestilençia, de la qual andaua / entonçes en aquella tierra.
Pero pongamos este negoçio en más fuertes términos, y qu'el
Federico lo quisiera mandar hazer; pregunto: ¿de qué seruía o qué
derecho le pareçe al Jobio que se le adquería, por muerte de
Ladislao, al Federico en Vngría? Pues sepa que ninguno se le
adquirió, avnqu'él con otros avtores e hartos, les pareçe que de
aquella muerte se siguió tener la casa de Austria derecho a la de
Vngría, no acordándose que Ladislao el muerro hera hijo de Alberto,
príncipe avstríaco y quinto d'este nonbre en aquella casa, primo
segundo del Federico. Fue casado con y savel, del qual matrimonio
naçió el Ladislao, muerto en Praga, los quales marido y muger,
avnque fueron rreyes de Vngría por elçión y falta de
|sugesión, pero hera la y sauel, por cuya cabeç el negoçio
vngaro yba, hija de Bárbara, muger segunda del Emperador
Sigismundo, tanvién prínçipe austria!, y no de la María, su muger
primera, que hera la, original rreyna de Vngría y por cuya cabeça
el mesmo Emperador Sigismundo avía sido rrey de aquella probinçia,
y así el Federico y su Austria, por otro derecho más alto y menos
entendido d'escritores, lo tenía al rreyno de los vngaros, sin que
hiziese para ello al caso la vida ni la muerte del pobre moço
Ladislao. En la qual muerte, tratar de poner culpa al Federico,
sería sólo vnico en el mundo el obispo de Nochera el que lo hiçiese
y vbiese dexaço escrito. Pero para dezir la verdad, quitado que
suena mal la letra ( o yo de torpe la hago sonar así), no entiendo
ni creo que tal le pasó por la ymaginaçión en su yntençión al J
obio, porque aliende del disparate / y crueza fuera cosa de grande
sinpropósito, y por esto en este paso, salua el autoridad del
traslador en pos de quien boy, con aver açertado en su traslaçión
tan vien y abentajadamente, qu'es vna de las cosas qu'e visto mejor
trasladadas de latín en rromançe, se declaró mejor en estepunto el
otro segundo trasladador valençiano, y quitóa mi juiçio más bien el
escrúpulo que d'esto se podía siguir al crédito y honrra de nuestro
autor
45,y bolbiendo
al derecho que tratáuamos agora
46 que tenía el archiduque don Fernando, ya rrey de
Voemia, al rreyno de Vngría, no es tanpoco el que an creído
47 algunos modernos
ystoriadores, en espeçial españoles, que
48 lo an fundado sobre el
conçierto que hizo el Emperador ynvitisimo
49 Magimiliano
50 con el otro segundo Ladislao,
hijo segundo de Casimiro, rrey de Polonia, que después de la muerte
de Jorge Pogiabraçio y de Matía Corvino, éste rrey de Vngría y el
otro de Boemia, lo fue d'entranvos rreynos. El qual Ladislao fue
padre d'este Luis que agora murió en la vatalla, con el qual
51 se conçertó que, a
falta de suçesión, entrase en la de Vngría el Maximiliano y la suya
porqu'esto
52 no se
pudo hazer en perjuiçio de otro que tubiese derecho al mesmo
rreyno, y que según las constituçiones vngaras fuese llamado en
aquel mayorazgo, y por eso el derecho más asentado, a lo menos más
bulgar y más carretero
53, por donde el
54 rrey don Fernando le perteneçía a
55 Vngría, hera por ser casado con
hermana del mesmo Ludivico muerto en la vatalla, que hera la rreyna
Ana, muger del Fernando. y es cosa de no
56 hazer caso, pensar como
57 algunos / lo cren, que son
58 las henbras yncapaçes
de la suçesión de aquel rreyno, porque no se puede negar avello
ellas heredado muchas veçes, como por las ystorias pareçe, y según
ellas María, hija del rrey Estevan, el quarto de aqueste nombre,
que fue casada con el Carlos, segundo de aquel apellido, rrey de
Nápoles, heredó aquel rreyno; y Carlos Martel su hijo, y su nieto
Carlo Vnverto, después de hauerse muerto la suçesión viril V venido
a parar a estotra femínea, por caveça desu madre y agüela María, y
avn tanbién con este mesmo Carlo Vnberto, como está dicho, abiendo
heredado por cabeça de su agüela, truxo contienda sobre el mesmo
rreyno V nçeslao, rrey de Voemia, pretendiendo que su muger Ana,
avnque henbra, hera ligítima suçesora de Vngría. Y andando después
el tiempo más adelante, Ludivico, hijo del Carlo Vnverto, desó vna
sola hija llamada María, que los vngaros llamavan el rrey María,
que de punta en blanco
59 heredó aquella probinçia. Y hijo segundo del
Emperador Carlos, quarto rrey de Voemia, que tanvién el mesmo
Sigismundo fue después Emperador, y por caveça de su muger fue rrey
de Vngría, como está dicho, e Y sauel, hija d'este mesmo
Sigismundo como agora acavamos de dezir), con no ser hija d'esta
María, qu'es harto más rreçio, sino de otra su segunda muger,
después de la otra muerta, vbo el mesmo rreyno de Vngría, y ni más
ni menos su marido / Alverto de Avstria que tanvién fue
emperador.
Así qu'es cosa muy sin duda y que en ningún entendimiento, por
flaco que sea, la puede hauer ( como esté algo diestro en las cosas
vngaras) , qu ' el rreyno de Vngría lo heredan mugeres a falta de
varón; y si no es sólo el de Françia ( con tanvién negar esto los
yngleses ), no sé otro que aya en la christiandad al qual las
henbras no sean admitidas. Y según esto, está muy claro el rrey don
Fernando, por caueça de su muger Ana, muerto el hermano Luis, que
quedaron marido y muger rreyes de Vngría. Avnque otro, si no mayor,
a lo menos tan buen derecho tienen los prínçipes avstriales
60, y por el
consiguiente el mesmo
61 Fernando lo tenía al mesmo
62 rreyno de Vngría, y éste
agora
63 lo acavé de
apuntar, y los
|Anales no lo ternán guardado hasta su tiempo.
En esto lo que ay que dezir es qu'el rrey don Fernando, luego que
murió el rrey Luis su cuñado, envió a declarar su derecho a los
vngaros y ellos lo tuvieron por bien notorio, si las mañas de Juan
Sepus no lo estorbaran. Entre las quales fue vna enbiar a Estéfano
Rator a Roemia, a significar al Hernando quán llano estava lo de
Vngría, para que avsentç él, lo que presente no se pudiera hazer ,
el Rayvoda hiçiese lo que hizo, y ocupase la parte que ocupó de
aquella probinçia, intitulándose rrey de toda ella, avnque bien
prestamente llevó el pago de su atrebimiento. Pues buelto el rrey
don Fernando a Austria y a Vngría, fue sobre el ynvasor y lo
bençió, / y le tomó toda la tierra sin dexalle vna almena, y hizo
después de coronado su asiento en Ruda, cabeça de aquel rreyno,
desanparando su enemigo a toda la Vngría y metiéndose en los
confines de Polonia. Donde nuestro Nochera
64 dize qu'estando allí perseguido
de la fortuna, fue acogido y ospedado de Gerónimo Lasco, cauallero
polaco a quien el Jobio haze muy grande honbre de consejo, que en
el que le dio en este caso se verá quán vien lo prueva: que fue que
se metiese por las puertas del turco y se hiçiese su tributario, y
que así vernía con exérçito a rrecobrar el rreyno perdido, y qu'el
mesmo Lasco, dejándolo en su casa, fue a Costantinopla por
envajador de su huésped y conçertó con aquel gran várbaro (lo qu'en
hefecto hizo), que fue traer dozientos y çinquenta milI honbres y
destruyr a Vngría, y llevar ynfinitas ánimas catibas, y hechar del
rreyno al don Hernando, que no osó en él esperar tan grande poder
de henemigos, y pasando más adelante puso çerco a Viena.
Y es menester, para conplir con las alabanças del Jobio, dezir
vn poco d'este Gerónimo Lasco, para que d'él el obispo
65 no nos haga
66 muchos potajes. Pues es asíque
este Lasco ( que tanto nos encareçe nuestro autor, que çierto
67 no hera de mal
entendimiento, si tan ynpíamente no lo vbiera aplicado, avnque
después enmendó v, ( quando ya no avía lugar) / el hierro, fue
envajador açerca del Emperador don Carlos, por su rrey de Polonia,
el año de veinte y v no; el qual tubo otro hermano llamado Jhoan
Lasco, honbre harto sufiçiente, y qu'e truxo entre manos negçios
graues
68 y de graues
prínçipes, ya éste alabara yo de mejor gana si huviera de alabar
alguno d'ellos. Pero el Gerónimo, puesto caso que tenía medianía en
las letras y en el engenio, no tenía aquellos estremos con qu'el
69 Jobio nos lo pinta, y
pluguiera a Dios que pintado hubiera él sido, y mobido para hazer
la enbajada que hiço, avnque después él llevó su pago, así del
Bayvoda como del bárvaro, según por fuerça se dirá alguna vez algo
d'ello, andando con esta ystoria adelante. Ya lo que más dize que
le fue rrespondido a Jhoan Overdansco, enbajador del rrey don
Fernando en Costant:inopla, estando anvos envajadores en aquella
bárvara corte, diziendo que se le avía contado al Hernando por
grande atrebimiento (por el Gran Turco)
70 que vbiese acometido a ocupar el rreyno de
Vngría, qu'él avía ganado por las armas, y que le dixeron que fue
mal hecho
71, sin
primero avisar de su pretensión en Costaninopla, tengo todo esto
por cossa soñada de nuestro avtor . Porque si aquello moviera a
aquellos
72 ynfieles a
tornar a Vngría
73
contra el rrey don Fernando, por la mesma rrazón lo avían de hazer
tanvién / contra el rrey Jhoan (llamémosle rrey al que vsurpa el
rreyno), pues tanvién él mesmo
74 avía ocupado el mesmo
75 rreyno primero qu'el Hernando,
después de hauer el Solimán ganado a Buda ya toda aquella
probinçia, y la mesma rraçón avía en el v no qu'en el otro
76; quánto más que
quando aquellos ynfieles vençieron en Mongazo, y mataron al rrey
vngaro
77, y se
hizieron superiores en toda aquella tierra, quando después se
rretiraron a Costantinopla, no dexaron ninguna guarniçión en Vngría
ni quedó vn turco en toda ella de Belgrado a esta parte, y quedando
la tierra vacante ( que vacante le llamo en quanto a este yntento)
, y no estando ninguno en la posesión, ninguna ynjuria rreçevían
los otomanos de quienquiera que lo ocupase con buen título o sin
ninguno, y por eso creo ( que de credulidad hablo)
78, que determinarse el ynfiel a
ayudar más al Joan que al Hernando, fue por las ynfames condiçiones
y perjudiçiales al christianismo
79 con que aquel Bayvoda rreçevía el ayuda
turquesca, y hasí hágale el prouecho que después le hizo los
tiempos adelante, el querer rreynar y tener grande fatiga por ello,
y vna de quatro causas que avido en mi tiempo y hedad, notables en
perdimiento señalado de la christiandad, fue ésta d'este rrey
80 Voybada Jhoan, porque
fueron ynfinitos y, los males que causó a todos los christianos por
aver / tornado a meter turcos en Vngría, y rreçebir la corona y el
rreyno por su mano d'ellos.
Pero quédese agora rreynando ( si estar sujeto y
81 ser vasallo y 1:ributario a vn
ynfiel es rreynar) , y pasemos a donde los mesmos ynfieles pasaron
qu'es después de Vnçgría
82, a A vstria y en ella a Biena, a la quallos
ynfieles pusieron sitio brabísimo, y no a treçe de setienbre, como
el Jobio dize
83, ni se
acauó a quinze de otubre, como él mesmo quenta
84, porqu'el asiento del çerco
fue a veynte y v no del vn mes, y el rretirarse a diez y seis del
otro * . . . propósito que he dicho en el capítulo veinte y quatro
pasado*. En el qual sitio quenta y trata nuestro Pauçiolo
85 Jobio, toda la gente
qu'estava dentro en Biena a la defensa, nonbrando los capitanes
d'ellos, todos alemanes, sin hazer memoria de capitán ni español
ninguno, y para que se vea la yntençión d'este enemigo del nonbre
español ( que quiso hazer creher al mundo lo contrario)
86, nótese lo que
87 adelante ( no contentándose con
querer dar a entender al mesmo
88 mundo qu'entonçes en Biena entre la guarniçión
d'ella no avía gente española ninguna) dize
89, que dos españoles, no les
nombra
90 capitanes ni
cosa ninguna d'éstas (que en
91 a manera del contar da claramente a entender que
heran dos comunes españoles, como se hallan de muchas naçiones en
cada pueblo prinçipal
92 semejante) , los quales dize que subieron vna
media culebrina a la muralla con que haçían daño en el campo del
turco, y no se piense que los nonbró por despreçio de la traça /
qu'está dicho
93, sino
que
94 como el negoçio
se lo dize de suyo muy claro
95, acauteladamente, para que si los honbres del
presente siglo ( en el qual él quiso publicar su obra) , o las
corónicas benideras le arguyesen de la gente española que allí avía
dentro en guarniçión, con quatro capitanes tan señalados y
valerosos quanto allí mostraron
96, pudiese rresponder ( o su ystoria por él)
97 que ya los nonbró, y
que así no se le puede poner esta falta a su libro, y d'estas cosas
hallaremos en el ovispo ynfinidad d'ellas
98. Es pues el caso
99 qu'en la guarniçión que se alló
en Biena para defensa de aquella tierra ( qu'entonçes no lo fue,
sino çielo, hablando por traslaçión, pues el mesmo y el que rreyna
en él y en todo lo criado le fauoreçió para que la ynfidelidad no
le pudiese entrar y ganar)
100, avía quatro conpañías d'españoles, en que
avía
101 mill y
dozientos honbres con
|sus capitanes balerosos y valientes,
Luis de A valos, *que era el coronel de aquella gente, y Aguilera,
y Villarroel, y Salinas *, los quales, por hablar atentadamente,
hizieron aquello mesmo quehizieron los alemanes; y los v nos y los
otros trararon esforçadamente aquel negoçio, digno de ser alabado
perpetuamente, y no creo qu'entiende vien el bulgo general quán
dignos son aquellos defensores d'esta alavança que digo, ni a caydo
el mesmo bulgo quiçá en la pérdida que vbiera sido perderse
entonçes Biena, en la defensa de la qual no me fuera mal contado
contar yo
102 los
echos particulares de algunos espa / ñoles, y tanbién no lo negaré
(como el Jobio ni les quitaré su gloria)
103 de alemanes hartos
104; pero ni para los
v nos ni para los otros no
105 tengo propósito entre las manos, ni es éste su
lugar y coyuntura. Sólo en ésta
106 vaste sauer cómo
107 el turco, aviéndole sido defendida aquella
çiudad con esfuerço christiano, se levantó del çerco y se rretiró a
Vngría, donde dexó a su tributario y vasallo el rrey Jhoan
sepusiense (lo mejor que pudo) confirmado en aquel rreyno entre los
vngaros, y después, a jornadas bien diligentes, porqu'el ynbierno
entrava a más andar y con furia no poco terrible, se bolbió a su
Costantinopla.