La fábrica de cigarros llamada La Tropical fue establecida
en 1915, por los señores Villamizar, de Bucaramanga. Hasta cuando
empezó y regir la nueva ordenanza que aumentó repentina y
considerablemente el impuesto sobre el tabaco se producían allí,
por término medio, 5,000 cigarros diarios, y había de veinticinco a
treinta obreros empleados, todos ellos hombres; porque las mujeres
no dieron buen resultado. Ahora sólo se elaboran unos 2,000
cigarros, porque aquel aumento hizo subir el precio de la materia
prima, y por consiguiente el del artefacto, y se redujo el consumo;
por eso no se emplean y a masque diez obreros, de ellos cuatro
mujeres. El cigarro de esta fábrica es de tabaco de semilla de La
Habana y del comun de primera calidad llamado aquí de olor; se
consume en los Departamentos del Valle, Cauca y Caldas y algo en
Antioquia; su preparación y empaque es como el mejor de Ambalema, y
muchos consumidores lo prefieren a éste.
La fábrica de cigarrillos y cigarros llamada La Corona, de
una Compañía palmireña, no emplea más materia prima que la
producida en el Distrito, la que, como se sabe, es de lo mejor del
país. Se elaboran diariamente 10 gruesas de cajetillas de
cigarrillos y 200 cigarros finos. Los primeros, sobre todo, son de
muy buen gusto, y se venden a precios reducidos. La maquinaria es
movida por energía eléctrica de noche, y como de día falta ésta, se
emplean los brazos. Tiene empleados trece obreros, y de ellos
cuatro mujeres.
Hay también una fábrica de escobas de la misma paja de las
que se traen del Extranjero.
La primer imprenta fue establecida por el señor Teodoro
Materón, en 1874, y allí publicó el primer periódico, llamado El
Alacrán, don Rafael Prado Concha. Hoy se publican cuatro, entre
ellos uno de propaganda religiosa de las dos parroquias. El
Distrito publicó uno oficial, pero hace algún tiempo que se
suspendió.
El Municipio no tiene policía, ni serenos, y el servicio lo
prestan cuarenta y tres Agentes del Departamento. Para el aseo de
las calles se costean un Inspector y seis barrenderos, con dos
carros, pero el servicio deja mucho que desear pues parece que no
ha llegado a barrerse una sola calle de manera formal.
Hay en el territorio del Municipio muchas palmas altas y
delgadas, que producen excelente material para constricciones, y
paja de gran duración para techos; pero no se las cultiva, sino que
se las deja vegetar, a esa abundancia se debió el primitivo nombre
de estos llanos.
Parten de la cabecera los caminos para Cali por los pasos
del Comercio y la Torre, fuera de la vía férrea, el del Norte por
Cerrito y Buga, el del Sur por Pradera y Santander, y el de
Candelaria.
La población urbana, especialmente la dedicada a los
negocios, es cosmopolita, y por eso es ésta, entre las principales
ciudades del Valle, donde los centros sociales están menos bien
constituidos. A ello se debe también que haya aquí poco espíritu
público, A pesar de la feracidad de los terrenos, de la riqueza dé
los cultivos, de lo activo movimiento comercial y de su inmejorable
situación en el centro de lo más poblado y productivo del Valle, el
progreso que ha adquirido es muy inferior a lo que prometen tan
propicios elementos como los de que dispone. La rivalidad que
cultiva con Cali le ha perjudicado notablemente.
Para juzgar de la moralidad de un vecindario, en el cual he
estado siempre de paso, no tengo más dato que el que de lo anotado
atrás sobre la condición de los niños que nacen.