En 1880 sólo había en Manizales cuatro sastres, tres
relojeros, cuatro dentistas, dos encuadernadores, tres boticas y
siete comerciantes, que hicieran introducciones del Exterior.
La primera imprenta que hubo en Manizales fue parte de la
que en 1879 nos arrebató en Medellín a mis hermanos y a mí el
General Tomás Rengifo al estallar la revolución de aquel año,
porque publicábamos un periódico de oposición.
Una de las imprentas que funcionan en la ciudad pertenece al
Departamento, y otra a la Diócesis, y en ésta no se hacen trabajos
de particulares. Los periódicos que se publican actualmente son los
órganos oficiales del Departamento y del Municipio: La Revista
Judicial, la de la Cámara de Comercio, el Boletín de Estadística,
El Apostolado Doméstico, de los Padres agustinos; La Cátedra, que
es órgano de la Instrucción Pública; el órgano del Instituto
Campestre; El Renacimiento, diario; Correo de Caldas, semanario; El
Eco, bisemanario, y algunos otros de vida efímera.
En materia de hoteles, cataba bastante mal Manizales, pero
desde el 1.° de este mes se estableció el Hotel Europa, sucursal de
el del mismo nombre de Medellín, servido por un alemán. En todo
sentido es de lo bueno del país.
No hay en el Distrito parcialidades indígenas, y ni siquiera
los cronistas hablan de haberse encontrado tribus en aquella
región, y por eso en el pueblo no se nota la menor pinta de esa
sangre.
El cementerio está bien cercado, y tiene algunos monumentos
lujosos, pero es muy chico para la población, y tal vez no se halla
bien situado.
Están muy retirados de la ciudad los bosques, por lo cual la
leña y el carbón son excesivamente caros. Por fortuna se espera
remedio, que será más valioso a medida que transcurran los años, de
una mina de carbón que se ha descubierto a cuatro leguas de
distancia, hacia el río Cauca, en el paraje llamado Rumazón se
halla en una cuesta cuya inclinación sigue la veta, la cual es
bastante ancha, aunque en el socavón abierto de 16 metros sólo se
le han encontrado 25 centímetros de espesor. Las maestras tomadas
allí han sido analizadas y ensayadas con resultados satisfactorios,
según informes que me suministraron los interesados.
Hay en Manizales comunidades religiosas de Hermanas de la
Caridad, Hermanos Cristianos y Agustinos.Para espectáculos
públicos hay lo que se llama Salón Olimpya, de propiedad
particular. Es un feo local, con buena luz solar y focos
eléctricos; tiene tres galerías a los lados y cuatro al frente de
un pésimo escenario de lastimosa decoración. El patio, cubierto,
sirve de platea, con escaños para, unos 250 espectadores. La
primera galería, al nivel de la platea, tiene seis palcos
reservados, que parecen chiqueros; en la segunda hay 19 palcos, con
silletas ordinarias; en la tercera, 15, con bancas, y la cuarta
está destinada para mujeres alegres.
El otro teatro es El Escorial, en el patio de una casa de
locales para oficinas de particulares, y está situado e la Calle
Real o del Comercio. Tiene platea con bancas, un corredor al nivel
de ella para espectadores de pies; el segundo piso es paca que
sirva de palcos para familias, y el tercero es el gallinero. Hay
buena luz solar y eléctrica y capacidad para , unos 700
espectadores.Como se ve, estos coliseos no corresponden en absoluto
a la prosperidad de Manizales.
Muy pocos son los extranjeros establecidos en aquella plaza,
y aun los turcos son allí en número muy reducido, y eso porque es
muy difícil hacer competencia al habilísimo comerciante
antioqueño.
Hay establecidos dos patios o plazas para el juego de
tennis, uno de ellos por jóvenes de la ciudad, y otro por
alemanes.
Por las mañanas se ven circular por las calles, como en
poblaciones chicas, las vacas que ordeñan en las casas.
El servicio doméstico es muy malo, porque la democracia nos
ha hecho a todos iguales, sin admitir diferencias por ningún
respecto, y lo peor es que la persona que se allana a servir en un
hogar no sabe absolutamente desempeñar ninguna de las funciones que
le remuneran con largueza; no convienen en pasar la noche en la
casa a en que sirven, y las cargueras ponen la condición de no
salir ala calle con los niños en brazos. Por supuesto que en todo
esto hay excepciones.
Entre los habitantes son tan comunes los apellidos
Villegas, Jaramillo, Arango, Botero, etc , y se repiten tanto unos
mismos nombres propios, que para distinguir a las personas hay que
agregar a dos o tres apellidos un calificativo o apodo, y si la
cosa sigue así habrá que hacer lo que en el valle de Sibundoy,
donde por las mismas circunstancias los varones tienen que agregar
el nombre propio de su esposa para distinguirse de otros que tienen
los mismos nombres y apellidos.
Una de las maderas que más se emplean en postes y cercas es
la llamada arboloco, bastante parecida a la que en Cundinamarca se
llama así; tiene gran resistencia y duración cuando se corta en
sazón, y crece con mayor rapidez que el eucalipto; de manera que en
lugar de éste se ven por todas partes plantaciones de arboloco.
En el corral apropiado para las ferias, no lejos de la
plaza de mercado, se celebra una feria de ganado dos veces por
semana, a la cual sacan cada vez 150 reses, por término medio. Está
rematado en $ 133-20 anuales el impuesto que se cobra, que es de $
0-10 y de $ 0-05 por la venta de cada cabeza de ganado mayor y
menor, respectivamente.Lo que llaman coso es un lote estrecho, mal
cercado con alambre y en extremo fangoso.
Están de guarnición en la ciudad el Regimiento Ayacucho.
número 12 y un Comandancia de la Brigada. Quien agentes de la
Policía Departamental prestan servicio en la población.
La Cámara de Comercio empieza a hacer activa propaganda,
especialmente en Sur América, en favor del café, que es el único
artículo de consumo que ha bajado de precio después de que empezó
la guerra europea.
En los últimos días de diciembre casi no se abren en
Manizales más tiendas que las de los turcos, porque una parte muy
considerable de la población sale al campo en vacaciones.
Llama la atención el que en la ciudad esté localizado todo
el comercio en una sola calle, de manera que por un almacén o
tienda que no esté situado allí, aunque sólo diste 50 metros en
calle transversal, no pagan de arrendamiento la cuarta parte de lo
que vale en aquella calle, porque el público comprador no ocurre
sino a ésta. El movimiento comercial es muy activo.
El Departamento paga al Alcalde $ 100 de sueldo, y el
Distrito le tiene señalado un sobresueldo de $ 20. Esta última
entidad costea tres Inspectores de Policía, un Director de
Estadística Municipal, un Personero, tres Jueces Municipales, un
Jefe de la Policía del Distrito, que se compone do ochenta y
cuatro individuos uniformados, un Médico Escolar, un Ingeniero y un
Ayudante de éste.
Al pie del nevado del Ruiz hay termales, y se arreglaron
baños en ellos, pero no son frecuentados. Inventada por un mecánico
raizal, Pedro Ramírez, es usada en todas las casas de dos o tres
pisos que tienen interior y poco frente a la calle, o que ese
frente es muy valioso para almacenes y oficinas, una escalera
automática o levadiza, la cual se coloca en el zaguán, con resortes
que no se notan a primera vista, y con los cuales sin en menor
esfuerzo puede un niño levantarlas para que pasen al patio o
interior bajo las personas de la servidumbre y las caballerías.
Creo que a medida que se vayan conociendo serán usadas estas
económicas y cómodas escaleras en todo el país para casas que estén
en las mismas condiciones.
El General Rafael Reyes nos enseñó, con ejemplo que hemos
seguido en toda la República, a descubrirnos y ponernos de pies
cuando se toca el himno nacional. En Manizales no siempre puede
hacerse eso, porque hoteles, clubes, botillerías, etc., están
llenos de pianolas y grafófonos que a toda hora están tocándolo, de
manera que si uno fuera a seguir aquel ejemplo tendría que
abandonar el uso del sombrero. A imitación del antioqueño que, para
recomendar ana casa que ofrecía en arrendamiento, avisó que no
había grafófono en las vecindades de ella, los dueños de hoteles
deberían hacer lo propio para atraer clientela. En 1880 había en la
población un solo piano, que pertenecía a don Alejandro
Gutiérrez.
La sociedad de Manizales se distingue por en moralidad y
cultura, y, sobre todo, no hay población en Colombia que le lleve
ventaja en el noble espíritu público y de caridad que la anima.