Al principio fue lagar muy próspero, donde hubo siete
iglesias y tres conventos. A la comunidad de uno éstos pertenecían
los numerosos hatos de ganado vacuno que todavía hay restos en las
sabanas al pie de los nevados del Ruiz.
El 16 de febrero de 1579 murió en esta ciudad el
Conquistador y adelantado don Gonzalo Jiménez de Quesada, de
ochenta años de edad; se le sepultó allí mismo, es el convento de
Santo Domingo, que estaba situado frente a la casa, en que murió.
Los cronistas dicen que murió de lepra. Sus restos, fueron
llevados a, Bogotá, donde se les colocó el 15 de julio de 1892 en
un triste monumento frente al cementerio.
Era tan rico en minerales este territorio en los primeros
años de la colonia, que Rodríguez Fresle, quien escribió sus
crónicas en 1638, dice que Gaspar de Mena Oyóla, vecino de
Mariquita, casó a una hija suya con el Gobernador en Santa María
y " diole en dote doce cargas de a diez arrobas de plata
ensayada,"y que se decía que tenía otras doce cargas para casar
otra bija con otro Gobernador, y agrega: "y sin esto lo que le
quedaba en casa que no ha medido ni pesado. Aquel dote fue sin
otros seis mil pesos y matalotajes que envió al yerno para que
viniese por la mujer, y no se cuenta aquí el ajuar y joya que
llevó la desposada, que dicen fue grandioso."
Los vecinos de la población secundaron en junio de 1781, el
movimiento de los Comuneros al presentarse en ese lugar José
Antonio Galán. Mariquita fue capital de la Provincia de su nombre
hasta fines del siglo XVIII, que se trasladó a Honda.
De los once árboles de canela de los andaquíes que sembró
en Mariquita el sabio sacerdote don Celestino Mutis, Director de la
Expedición Botánica y astrónomo del Rey, quien fue destinado al
nuevo Reino de Granada por Cédula de 1° de noviembre de 1783, no
queda nada. Yo vi dos o tres de ellos que se conservaban hace unos
cuarenta años. No sé cuándo los destruyeron : probablemente
cuando el Gobernador del Tolima, General Frutos Santos, mandó
demoler muchas de las ruinas de la ciudad para levantar sobre ellas
el panóptico que proyectaba.
Se relacionan con la .historia de la vieja ciudad estos
hechos; nació en ella el 9 de abril de 1786 don José León Armero;
el 28 de mayo de 1816 fue fusilada la joven hermana de Armero,
Carlota; el 28 de noviembre y el 12 de diciembre del mismo año,
respectivamente, fueron fusilados Manuel Montana y José Perlaza;
el 26 de julio de 1810 se adhirió el Cabildo al movimiento
revolucionario de Bogotá; el 31 de octubre de 1807 nació allí. el
historiador don José Antonio Plaza; en 1822 ordenó el Gobierno de
Bogotá establecer un colegio en este lugar, para lo cual le asignó
$ 50,000 de los capitales pertenecientes a los extinguidos
conventos menores el 11 de diciembre de 1840 se pronunció aquí el
Coronel José Maria Vega" contra el Gobierno legítimo, y
eso fue el resultado de una conferencia Que tuvo en Honda con el
General José Hilario López, quien regresaba de Europa el 6 de
febrero de 1885 las fuerzas del Gobierno hicieron prisionera aquí a
una gran parte de la revolucionaria que había sido derrotada en
honda el día anterior.
Según el censo de 1870, Mariquita tenía entonces 2,094
habitantes
|
1
,conviene
aprovechar la ocasión para hacer referencia a las minas del
territorio de Mariquita y recordar las cuarenta y cinco
prudentísimas y acertadísimas ordenanza que en esta población
dictó el 9 dé marzo de 1612 el Capitanía General del nuevo Reino de
Granada, don Juan de Borja,
Ojalá que para fomentar la industria, minera y proteger a
los obreros de ellas se adaptaran muchas de sus disposiciones en
nuestro código de Minas.
Haré un somero extracto de esas sabias disposiciones: En el
preámbulo de ellas, después de visitar don Juan de Borja
"los ingenios y las minas de oro y de plata" dice; De las
dichas diligencias personales y larga experiencias pasada, consta
que las dichas minas del distrito en esta ciudad son las mejores
que se conocen en este Reino, y de mayor duración y riqueza,"
Las más salientes disposiciones de las Ordenanzas son
éste:
Para favorecer y ayudar a los dueños de las minas deben
traerse por ahora, de acuerdo con lo dispuesto por Real Cédula, 700
indios útiles de las ciudades de Santafé y Tunja y repartirse entre
los dueños de dichas minas, según la calidad de ellas y de las
personas que las hubieren de sustentar, los cuales indios sólo
deben trabajar un año, y vencido éste que sean reemplazados por
otros
Por ahora debe haber dos Sacerdotes para adoctrinar a los
indios administrarles los sacramentos, que deben ser examinados y
aprobados y que entiendan la lengua de los indios
Que se construya una iglesia a costa de los dueños da las
minas, pero en el acarreo de las maderas y reparaciones de ella
ayuden los indios sin más paga que el sustento ;
Que loes Sacerdotes ganen a $ 350 anuales, que serán
sufragados $ 200 por los dueños y demás vecinos de las minas, $ 100
por la Real caja y los $ 50 restantes por los jornales de los
indios
Se prohíbe a los sacerdotes exigir a los indios obvenciones
y camaricos (regalos o contribuciones voluntarias con motivo de
festividades), y se les previene que con particular cuidado y
caridad atiendan al buen tratamiento de los indios y al
aprovechamiento de sus almas, desterrando los vicios y
supersticiones;
Se ordena al Alcalde Mayor que mande proveer a los indios en
las cosas necesarias, y en los días de fiesta pida limosnas para
dicho efecto de manera que los indios conozcan la piedad y amor de
los españoles;
Se mandan construir dos hospitales cerca de las dos iglesias
para atender a los indios;
Los indios deben colocarse en forma de población cerca de
las iglesias, en lugares sanos y de mejor comodidad, procurando que
queden juntos y congregados por familias y parcialidades ;
Deben hacerse dos sementeras de comunidad al año para que a
los indios no les falten provisiones, determinando las épocas de
rocerías, desyerba, cogienda y acopio, la extensión de las
sementeras y la cantidad que a cada indio corresponde del producto,
eso sin impedir que ellos puedan hacer sementeras particulares, y
se dispone que tengan sembrados de legumbres, gallinas y árboles
frutales cerca de sus casas; y se dan las reglas precisas de cómo
deben recogerse y conservarse los frutos, llevar la cuenta de ellos
y distribuirse entre los indios;
Los indios traídos deben, devolverse a su tierra
precisamente al cumplir el año de trabajo
Al Alcalde Mayor se le obliga a impedir que los víveres se
vendan en
misas a precios excesivos, cuidando de que los mercaderes sólo
obtengan moderada ganancia y vayan con gusto, y los compradores
queden sin agravio,
A los indios, que por repartición o voluntariamente
trabajen en las minas, no se les puede obligar, y ni siquiera
permitir, trabajar más que ocho horas diarias;
Los empresarios de las minas deben pagar a los indios un
jornal de un tomín por día, en oro y plata marcada, en presencia de
Alcalde Mayor y del Sacerdote, y de ninguna manera en mantas,
camisetas ni ningún otro género de ropas. Esos jornales no pueden
ser embargados judicialmente, y el pago en ellos tiene preferencia
sobre cualquiera otra acreencia, y
A los Alcaldes Mayores se les prohíbe tener minas en la
región y aun participación en ellas en ninguna forma, so pena de
perder su empleo y todo beneficio en las minas.
El camino para Manizales pasa por lo que en otro tiempo fue
calle populosa, y hoy no se ven en ella más que un antiguo templo
de mampostería que apenas se sostiene en pie, y restos de casas y
de cercas de solares del misino material, y señales de lo que
fueron caños de excelente construcción.
A poco de salir de las ruinas se encuentra el torrentoso
río Guali, de abundantes aguas, sobre el cual hay un puente
colgante de hierro, estrecho y de fea apariencia pero de gran
solidez. Allí se cobra portazgo a razón de $ 0-04 por cada carga y
cabeza de ganado, y de $ 0-02 por persona. Antes de ponerse en
servicio el cable ese pontazgo producía hasta 50 diarios. Y hoy su
producto sólo alcanza a unos $ 10 mensuales.
A las doce del día negué a la población del Fresno, fundada
y habitada casi exclusivamente por antioqueños en localidad muy
escabrosa, En ella no vi mas edificaciones con techo de teja de
barro que la iglesia y cuatro casas. Las demás son de astilla o de
paja y unas pocas de teja metálica; pero tiene luz eléctrica
establecida por su progresista Cura, y acueducto de tubería
metálica se cobran $ 5 por instalación de cada foco y $ 0-50
mensuales a por el servicio de 12 bujías. El señor Cura Cortes
estableció también y sostiene un colegio de señoritas, tetares y
una trilladora de café. No hay reloj publico. El Distrito del
Fresno tenía 1,323 habitantes en 1870
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.
A las dos de la tarde me quedé en La Florida, donde en la
revolución pasada se dio un combate en que fueron derrotados los
revolucionarios. Cerca en El Espejo, hubo otro encuentro de armas
al principio de la revolución de 1885.
En esta región, desde Mariquita, se trabajaron en grande
escala varias minas hasta hace algunos años, y ya están acotadas;
hoy apenas se elaboran, en pequeño, las de San Miguel y
Colombia.
Por todas partes encuentra uno abundantísimos restos de
tubería de hierro de gran capacidad que sirvió para conducir e1
agua a las minas que se trabajaban.
Por allí las tierras de la Cordillera Central son de mala
calidad para la agricultura. Hecho desmonte en bosque virgen,
sólo alcanza. a dar tres o cuatro cosechas de maíz, y después se
le deja descansar años hasta que crece el rastrojo, el cual se
roza, y vuelve a sembrarse; cogida la nueva cosecha se deja crecer
la grama y convertirse en potrero de escasísimo mérito, que con el
transcurso de poco tiempo se inutiliza, porque como son tan
pendientes esas tierras, el ganado, con las pesuñas, mueve la
delgada capa vegetal, que las aguas lluvias arrastran a profundas
cañadas
1 El censo de 1918 le da
5666 habitantes
2 El censo de 1918 le da
10,998 habitantes.