MANIZALES
Cartago, diciembre 31 de 1917
(A don Enrique Otero D'Costa).
Mientras se presenta vapor para seguir a Cali voy a empezar
a dar algunas noticias sobre la, ciudad de Manizales, que acabo de
visitar después de diez y siete años de no pasar por allí, y donde
encontré progresos realizados en ese tiempo que me han
sorprendido.
Salí de Bogotá el 10 en tren atestado de pasajeros que iban
a pasar las vacaciones en tierra caliente.
Desde que lo tomé en Facatativa oí hablar de una huelga que
se había declarado entre los obreros del Ferrocarril de La Dorada,
pero no se tenían noticias precisas de ella, aunque sí era general
el concepto de que ese movimiento era justificado; y lo peor es que
a un alto empleado de la línea de Girardot oí manifestar el temor
de que los obreros de éste siguieran el ejemplo de los de aquél,
porque se habían recibido reclamaciones en que se notaba la
influencia, de elementos extraños. Lo cierto es que los peones de
carrilera, los freneros y otros empleados de inferior categoría
trabajan en peores condiciones que los de las demás empresas de su
género.
Encontré que en Girardot acababan de pasar las ferias, con
poca concurrencia y no mayor presentación y realización de
ganados.En aquel puerto, cosa extraña, no tenían noticia
medianamente detallada Has autoridades ni los empleados de la
Inspección fluvial y de Las Compañías de navegación de lo que
ocurría en la huelga, A pesar de que se sabia que no se encontraría
tren en Beltrán y que el Gobierno no había dictado medidas eficaces
con motivo de la huelga, el vapor Mariscal Sucre, el único de una
compañía domiciliada en Girardot, a la cual le correspondía ese
viaje con el correo expreso, salió el 11 con 79 pasajeros que iban
por Beltrán para diferentes lugares del país. Muchos otros
pasajeros se quedaron en Girardot al tener noticia de la huelga. El
correo que se conducta era sólo el de correspondencia, pues las
encomiendas y los recomendados se dejaron en Bogotá, como otros
varios correos de encomendáis, porque el Gobierno no tuvo con qué
pagar la miserable ración de la escolta que debía custodiarlo.
Temprano llegamos a Beltrán, y allí supimos que la huelga,
que duraba ya dos días, era de las cuadrillas de la línea, de
maquinistas, fogoneros, freneros, obreros del taller y otros
empleados subalternos del Ferrocarril. quienes pedían, dirigidos
por tres abogados de Honda y apoyados peculiarmente por
comerciantes de esa plaza, un aumento de jornal del 40 por 100, y
que ya el encargado de la empresa había ofrecido aumentar el 20 por
100.
En Beltrán, donde encontré absoluta tranquilidad, pues
ningún empleado de allí tomó parten en el movimiento, se sabía que
los huelguistas no habían cometido la menor tropelía, y que el
Gobierno había ordenado a, un batallón estacionado en Ibagué que
se pusiera en marcha para Ambalema a embarcarse allí en la draga y
bajar a Honda. También se supoque estaban demorados en La Dorada
muchos pasajeros del expreso de la Costa.
De Bogotá a Honda, disponiendo acertadamente el viaje, podría
bajar en tren y vapor, en un día, un batallón y llegar
oportunamente, pero se creyó que era más derecho hacer mover en
tres. días el de Ibagué, para que en tan dilatada marcha a pie, por
llanuras ardientes, donde escaseas toda clase de recursos, se
expusieran a morir insolados unos cuantos soldados y a llegar al
lugar de su destino cuando ya se hubieran realizado hechos graves o
fuera innecesaria su presencia.
Esto último fue lo que sucedió: ya entrada la noche, cuando
aquel batanen tenía dos días de marcha y todavía estaba lejos de
Ambalema, ese tuvo noticia de que llegaría un tren procedente de
Honda, porque los huelguistas habían convenido en aceptar el
aumento del 20 por 100. En efecto, el tren llegó tarde de la noche,
y a las dos de la mañana del día 12 me paso en Mariquita.
De parte de las autoridades se hizo nada para evitar la
ininterrupción del tráfico, lo habría sido sencillísimo envinado,
convenientemente respaldados, maquinistas y otros pocos empleados
de Facatativa y Girardot.
Hacía como un año que hacendados del Tolima habían promovido
mi movimiento algo semejante a éste, y quizá con base justificable,
para obligar a la Compañía del Ferrocarril y pagarles los daños
que causaban en sus pástales los incendios producidos por las
locomotoras.
Naturalmente no me acosté en Mariquita, porque sólo hubo
tiempo Para comer algo,-pues en Beltrán no hubo modo de hacerlo,-y
para prepararme a seguir el viaje a caballo.
Desde el terremoto que arruino la antigua ciudad de
Mariquita antes tan próspera, que fue capital de Departamento y
tuvo Asamblea que proclamara su independencia y expidiera
constitución como si fuera Republica independiente; desde que
empezó a prosperar comercialmente el vecino puerto de Honda; desde
que comenzaron a agotarse las mínas que allí se explotaban, y desde
que gran parte del tráfico con Antioquia prefirió la vía de Sonsón,
llamada el camino de la Montaña, Mariquita viene decayendo de día
en día sin que haya habido un solo en que se marcar un paso para
contener la ruina.
Ese camino de la Montaña de Sansón se abrió de 1816 a 1817
por los españoles, empleando en los trabajos a los patriotas que
habían reducido a prisión.Desde el 8 de mayo de 1777 el Gobernador
interino de Antioquia, don Francisco Silvestre, recomendó al Virrey
la aportara del camino por Sosón a salir a Mariquita, de acuerdo
con la propuesta que hizo don Felipe de Villegas y Córdoba
(ascendiente mío y dueño de la mayor parte de lostérrenos de
Sonsón). El Virrey acogió la idea de la apertura, pero aceptó la
propuesta del señor Villegas, y dispuso que el camino no se abriera
con las rentas de la villa de Medellín; y como nada. se hizo en
este sentido, al fin se aceptó aquella propuesta. Así es que el
primero que abrió el camino fue don Felipe Villegas.
También hablaba entonces el Gobernador Silvestre de que los
articulos que salían de Antioquia por el camino "dilatado de Hervé
por Mariquita no satisface cosa alguna" y de que por ese camino
había que pasar treinta veces el río Guaríno.
Al tenderse la vía férrea de La Dorada los empresarios
quisieron poner allí una estación, pero los vecinos y el Concejo,
pretendiendo explotar la empresa, opusieron grandes dificultades, y
por un lote que no valía nada pidieron lo que apenas valdría toda
el área de la población y entonces se compró a alguna distancia de
allí una buena extensión de tierra, se trazó población muy grande,
con calles rectas, de bastante anchura, que van hasta la vieja
ciudad, se estableció la estación construyendo numerosos edificios
y bonitas quintas para vivienda de los empleados, se puso agua
buena y abundante, se repartieron lotes en los cuales se
han edificado muchas casas cómodas, etc., y más tarde se estableció
allí la estación principal del cable áreo. Así Mariquita, por un
mal cálculo de especulaciones, recibió el golpe mortal, de lo cual
no es este el único ejemplo que tenemos en el país, pues allí
cerca está la ruinosa población de Ambalema, donde se procedió del
mismo modo. y por eso hubo que poner en Beltrán la estación
terminal, del ferrocarril y de los vapores del alto Magdalena.
Esta ruinosa ciudad fue fundada con el nombre de San
Sebastián de Mariquita, en tierra de los indios marquetones, el 28
de agosto de l55l, a orillas del río Magdalena, y el Capitán
Francisco Núñez Pedroso, conquistador y vecino de Tunja, por
comisión que le dio el licenciado don Miguel Díaz de Armendáriz,
la trasladó al lugar que hoy ocupa a orillas del río Gualí, en 3 de
enero de 1553. Probablemente esta fundación se hizo en el actual
asiento de Honda, pues en 1583 el Oidor Guillén Chaparro decía: "
Por estar la dicha ciudad de Mariquita junto al río Granda y puerto
de Honda" (el puerto era al terminar los rápidos del Magdalena, en
lo que de un lado se llamó después puerto de Bogotá y del otro
Caracoli), " y por ser la primera ciudad de este Reino, hay
ordinariamente mucho concurso de gente de las que suben el río
arriba y de las que vienen dé la Gobernación de Popayán y de otras
partes para emplear y tratar con sus mercancías y para ir a los
reinos de España, por ser como es el dicho pueblo de Honda y su
avío el mejor que hay en este Reino."