El Municipio ha contribuido con el costo de un médico durante un
año y con $ 1,025-79 en diferentes auxilios periódicos.
El Hospital está manejado por seis Madres de la Comunidad
franciscana, a quienes el Departamento paga $ 80 mensuales, y al
Médico paga $ 50 por mes. Actualmente disfruta de una subvención
nacional de $ 40 y una departamental de $ 150, y desde febrero de
1916 recibe $ 90, también mensuales, de la Lotería de Bolívar.
El día que tomé nota había diez y ocho enfermos. El local es de
regalares condiciones, y está situado en el barrio de Córdoba;
tiene departamento para pensionados y botiquín, pero carece de
instrumental.
Hay en la población regular servicio de alambrado
eléctrico, cayos cables van sobre postes clavados en las calles. Se
inauguró el 2 de febrero de 1914 por una Compañía particular
iniciada por los señores Díaz Granados, López, Olier y Cuevas, en
virtud de contrato de privilegio por veinte años hecho con el
Municipio,
Para desarrollar la energía se emplea motor de vapor
alimentado por combustible de leña. En las calles, plazoletas y
algunos edificios públicos hay 80 focos de 30 bujías, por los
cuales paga el Municipio $ 200 mensuales ($ 2-50 por foco); la
Empresa cede gratuitamente 10 focos para el Hospital y algunas
oficinas publicas; entre los particulares hay colocadas 3,270
bujías en lámparas de 8, 10, 15 y 20 bujías, y se cobra a razón de
$ 0-10 mensuales por cada bujía.
La instalación de cada lámpara cuesta $ 3-50. Estos precios sólo
tienen semejantes por lo elevados, en Medellín y Barranquilla. En
la iglesia parroquial hay 11 focos, por los cuales sólo se pagan $
3 por mes, menos en febrero, que se da el alumbrado gratuitamente
por ser el mes de la fiesta de la Patrona.
Hay actualmente tres imprentas, y en ellas se publican, con
mayor o menor intermitencia, las siguientes hojas periódicas: .La
Justicia Germinal, La Enseña, Ritmos La Idea, Minerva, Idilio, El
Tango, Venus, La Propaganda y La Revista Comercial de Mogolión. La
primera imprenta fue introducida por don Albano Posada en 1873,
quien empezó a publicar el 30 de marzo de ese año El Alba, que fue
el primer periódico que vio la luz, pública en Magangué. Después
introdujeron imprentas don Erasmo M. del Valle, en 1882 ; don
Ezequiel M. Posada, en 1903, y doña Ana María da Alvarado, en 1904.
Las actuales fueron establecidas con posterioridad por los señores
Luis A. Bernal, J. V. Mogollón y Cornelio Osorio.
Las principales industrias de los habitantes del Distrito
son el comercio, la pesca, la ganadería y el cultivo de maíz,
frijoles, yuca, ñame, plátanos, tabaco, arroz y caña de azúcar.
La paz de que estamos disfrutando hace catorce años, a
pesar de que hemos tenido intermitencias de desconfianza en la
estabilidad de ella, que por fortuna cada día se hacen menos
frecuentes y duraderas, va desarrollando las riquezas del país de
manera considerable. El ejemplo dado por e1 noble y progresista don
Carlos Vélez Danies, con su gran Ingenio de Sincerín, ha tenido
imitadores en la Provincia de Magangué, aunque en escala
relativamente reducida.
No vi una sola prendería o casa, de empeños, tan comunes en
las poblaciones mineras de Antioquia y en Bogotá.
El comercio al por menor y algo al por mayor está casi todo
en manos de sirios. Esta raza posee condiciones recomendables de
economía, laboriosidad e inteligencia para negocios de comercio, y
no son pocos los individuos de ella que se distinguen por la
corrección de su conducta y que se han labrado buena posición en
las plazas del Atlántico.
En estos meses del año se siente tanto calor y hay tantos
zancudos en Magangué, que casi no puede trabaja en el escritorio y
pasarse una noche tranquila.
Como es sabido, en tos puertos del Magdalena al principal
base de la alimentación de la gente del pueblo es el pescado, y de
ello no se lleva la menor estadística. A pesar de ser región muy
criadora y cebadora de ganado vacuno, el consumo de él es muy
reducido en Magangué, si se tiene en cuenta en crecida población, y
el de ganado menor lo es muchísimo más. Del primero se consumieron
en el primer trimestre del presente año 301 cabezas; en julio
último 164, y en agosto 180, lo cual revela un considerable
aumento progresivo cada mes.
El consumo de ganado menor fue reducidísimo, pues sólo
subió a 93 cabezas en los ocho primeros meses del año, o sea un
promedio de 11 cerdos por mes. Ganado cabrío y lanar poco se conoce
allí. No creo que el beneficio de cerdos se reduzca a la cifra que
dejo anotada, pues desde a bordo de los vapores se ven bastantes
ejemplares de ese sanado en los predios de las orillas del río. y
en las ventas de alimentos en el mercado y en los hoteles se
presentan con mucha frecuencia platos de esa carne. Es que no se
lleva estadística más, que de lo que paga el impuesto de degüello,
y probablemente se beneficia mucho de manera fraudulenta.
El agua que se consume en la población se toma en vasijas
da la orilla del Magdalena, donde la corriente del río va
depositando todas las inmundicias que arrastra en un curso de
millares de kilómetros, por donde viene recibiendo los desagües de
casi todas las poblaciones de la Republica, y adonde se arrojan los
millares de reses que mueren de peste en las inmensas dehesas que
riegan el gran río y sus innumerables afluentes
En las casas principales tratan de corregir el mal asando lo que
llaman filtros de piedra, que no son en realidad más que
coladeras.
Debería hacerse en las poblaciones ribereñas lo que en
Barbacoas, Aunque el Telembí, que pasa por aquel puerto, es río tas
grande que tiene establecida navegación por vapores, y aunque su
hoya está completamente despoblada en la parte alta, allí ni los
negros más pobres cogen el agua para el consumo de sus hogares en
la orilla, sino del centro de la corriente, para lo cual se sirven
de numerosas canoas muy chicas llamadas potrillos.
En las antiguas crónicas no está claro quién fue el primer
descubridor y conquistador del territorio que ocupa Magangué, pero
parece que lo fueron, poco después de 1533, Pedro y Alonso de
Heredia y Francisco César, pues en ellas no se la menciona
especialmente en los primitivos tiempos. Aun sobre la fundación del
poblado hay noticias que no concuerdan : unos dicen que la hizo don
Diego de Carvajal en 1610, con el nombre de Maganguey o Barcos, y
otros, que dos Antonio de la Torre y Miranda, en 1774, con el
nombre de Nuestra Señora de Magangue; pero en el informe rendido
por él da ya como fundada la población, y dice que en 1778 tenía
237 "vecinos y 1,415 almas" Hay documentos en los archivos de
Cartagena que dicen que en 1608 se hizo una adjudicación de
terrenos a Martín Bellido en el "monte de Magangué que llaman
Pirnal," y otra a Cristóbal de Castro en 1627.
El 29 de noviembre de 1741 el Presidente de la Real
Audiencia, don Sebastián de Eslava, creó el partido y Corregimiento
del Retiro. compuesto de ocho pueblos, uno de ellos Magangué, y
nombró como primer Corregidor a don Jacinto Bustillo, como
dependiente de Mompós.
En 1772 tenía el caserío de Magangué feligresía con 1,393
almas de confección y 64 esclavos.
El General Diógenes A. Reyes, actual Administrador de la
Aduana de Barranquilla, y el señor Joaquín Ruiseco, cubano, han
establecido un ingenio de azúcar llamado El Central Bolívar, a,
orillas del río Cauca en el Distrito de Majagual, entre Achí y
Guarauda, a unas 20 leguas de Magangué. Ya se hizo la primera
zafra, que produjo unos 1,300 sacos de a 5 arrobas; a fines de este
año se hará otra, que se espera produzca de 15,000 a 20,000 sacos,
y en adelante se harán dos anuales.
La empresa tiene establecidos cultivos de caña
directamente y por medio de contratos con colorios en 174
hectáreas, y los obreros que trabajan en el ingenió, unos 200, a
los cuales se paga por unidad de obra un jornal de $0-60.
La maquinaria es servida por motores de vapor en que se
consumen leña y bagazo; tiene instalación eléctrica y 4 kilómetros
de vía férrea para mover la mataría prima. El precio actual del
azúcar es $ 8 por saco de 5 arrobas, y el mercado de la que se
produce, es en las poblaciones de las orillas del Magdalena, el
Cauca y el San Jorge.
Comparados con los habitantes de Antioquia, Cauca y Tolima,
los de Magangué quizás fuman diez veces menos que aquellos.
El uso del licor está generalizado entre la gente del
pueblo, quien consume del extraído de la caña de azúcar, a unos 18°
o 20°, sin anís, lo que allí llaman "ron blanco." La renta
de licores destilados no es ya monopolio en el Departamento de
Bolívar, sino que se grava la producción de cada litro con $ 0-40,
y como en las ventas al menudeo el precio de ese alcohol es de $
0-3ü la botella, lo que equivale casi a $ 0-40 el litro se
comprende fácilmente el negocio de destiladores y venteros. Hay en
el Distrito cuatro fábricas de destilación registradas.
Tiene el poblado una máquina de desgranar maíz, una de
moler café, una fábrica de jabón, dos de bebidas gaseosas y no de
hilados; todas ellas en pequeña escala.
Magangné está a 35 metros sobre el nivel del mar, y tiene
temperatura media de 29°. La propiedad raíz del Municipio está
avaluada en $ 434,356.
Desde 1866 se establecieron el Juzgado de Circuito y las
oficinas de Notaría y Registro.
Los empresarios de luz eléctrica tienen maquinaria en que
producen 500 libras de hielo cada día. Prestan el servicio de
policía trece agentes departamentales uniformados y tres
municipales sin uniforme.
Según la estadística que se lleva en las oficinas de
navegación fluvial, en 1916 entraron a Barranquilla 538 vapores, y
a Magangué 887 sólo de marzo a diciembre del mismo año. La
diferencia consiste en que todo buque que sale de aquel puerto
toca en este último, menos los que van directamente a la Ciénaga y
a Cartagena, y no tocan en Barranquilla los que parten de Magangué
para hacer el tráfico con el Bajo Cauca, el brazo de Mompós y el
río San Jorge.
El servicio del Bajo Cauca lo prestan dos vapores, otros
ríos el del brazo de Mompós y uno el del San Jorge hasta Ayapel.
Los pasajeros que se movieron de Magangué de marzo a diciembre del
año pasado fueron 4,060; los bultos de artículos de diferentes
clases de salidos, 54,927, y las cabezas de ganado mayor embarcadas
para el interior, casi todas estas en el puerto de Yatí, a legua y
media de distancia, 32,736. Hay en el puerto Inspección fluvial a
cargo de un Inspector, con $ 65 de sueldo un Ayudante, con $47-50,
y un Guarda, creado desde el, 25 de septiembre, que ya funciona,
cuyo sueldo aún no ha avisado el Ministerio cual es. El locas
cuesta $ 12, y se carece de mobiliario, el cual tienen que
facilitar los mal remunerados empleados. En esta inspección sólo
paga el impuesto lo que se embarca o desembarca en el puerto, y en
agosto último produjo $ 1,836-16, y por patentes de navegación $
18-52. En ese mismo mes tocaron allí 78 embarcaciones de vapor de
ellas 9 procedentes de Ziragoza.
Para apreciar las dotaciones de los empleados de esta
Inspección y de la Administración de Coreos, debe tenerse en cuanta
que ellos tienen que recibir y despachar todos los vapores, de los
cuales la mayor parte entran y salen a diferentes horas de la
noche.
El Municipio cobra impuesto de $ 0-03 por cada embarcación
menor que atraca en el puerto cargada con artículos de consumo, sea
cual fuere capacidad. En agosto ultimo tocaron 415, por lo cual
puede verse que el movimiento es muy considerable. Esas
embarcaciones son champanes de 8 a 10 toneladas de capacidad,
cubiertos con toldos de palmar botes o bongos de 10 a 12 toneladas,
con cubierta de madera, y canoas con cubierto o sin ella, con
capacidad de 1 a 12 cargas.
La estadística en materia de movimiento de población arroja
cifras desconsoladoras, por lo que respecta a moralidad pública,
porque revela que el clima es más malo de lo que a primera vista
juzga uno al ver el color de la gente y el gran número de ancianos.
Es que casi todas las habitaciones de Magangué están en terreno que
permanece inundaciones gran parte del año, y con frecuencia todas
ellas sufren por las inundaciones. En el primer semestre del
presente año hubo en todo el Distrito 136 nacimientos, 190
defunciones y 11 matrimonios. De los nacimientos, 36 frieron hijos
legítimos y los 104 naturales.
En los primeros años de la Independencia el Gobernador
Rodríguez Torices elevó el poblado a la categoría de villa, y
naturalmente debió de ser con las prerrogativas de Municipio, pues
hasta entonces había, dependido en lo político de Mompós.
En diciembre de 1810 don Juan María de Río y don José María
Benito Rebollo se quejaban de que la Junta revolucionaria del
Cabildo de Mompós hubiera supeditado a los vecinos de Magangué,
enviándoles, en lugar del Corregidor que había allí, al Capitán dos
Felipe Sánchez Movillan, a quien aquel cuerpo admitió como Vocal
representante de Magangné.
El 6 de marzo de 1815 atacó a la población el Comandante
español don Ignacio Larrús, y derrotó al Jefe patriota José María
Arias, que la defendía.
En 1816 fue fusilado allí el Capitán patriota Sabas
Muñoz.
En noviembre de 1.819 el Corregidor Arias, de Magangné,
levantó fuerzas en el caserío en favor del Rey, y con 50 hombres
ocupó a Zaragoza el 1° de octubre de ese año.
El 3 de junio de 1820 ocupó el puerto con un buque el
General José María Córdoba, sin encontrar resistencia.
El 9 de agosto de- 885 derrotó el General Nicolás Jimeno
Collante los Jefes Heriberto Duque y Antonio Galán.
El 2 de diciembre de 1900 ocupó el puerto el Jefe
revolucionario Rafael Uribe Uribe, después de combate con fuerzas
de tierra y con flotilla del Gobierno.
Por la Ley 18 de 1859 se hizo a Magangué capital de
Provincia: se te quitó ese carácter por Decreto número 220 de 1.°
de diciembre. de 1885, y se le restableció por la Ley 26 de
1898,
La primera capilla fue edificada por un encomendero y
pacificador de indios del Bajo Cauca, de apellido Monroy, quien
coloco en ella una imagen de la Virgen de la Candelaria, que hizo
traer de España, y es la misma que hoy se venera en la parroquia,
la cual fue erigida en 1777. Es un lienzo ordinario de poco más de
1 metro, Fondo café oscuro. De la imagen de la Virgen y de la del
niño que tiene en brazos no se vea más que los rostros, de color
semejante al del fondo, pues lo demás está cubierto con telas de
raso fino en forma de trajes, pegado o adherido al lienzo con
alfileres. Tiene la Virgen una bella coronita de oro acomodada
sobre la cabeza, arracadas y una gargantilla de oro y piedras
finas. El resto del lienzo se ve lleno de dijes y flores adheridas
con alfileres. El marco del cuadro, bastante ancho, está cubierto
con espesa chapa de plata, de trabajo poco artístico.
La iglesia es fea, de aspecto antiguo, poco alta, con
frontis achatado, y una alta torre al lado, no elegante y muy
deterioradla, sobre todo a causa de la metralla del ataque de los
revolucionarios en septiembre de 1900. Columnas delgadas de madera
marcan tres naves, bien pavimentadas con ladrillo de cemento; hay
bastantes bancas ordinarias y dos ciriales pesados, de plata,
bastante maltratados.
Al frente de la parroquial, la cual está edificada en una
moderada eminencia que el terreno hace a la orilla del río, debió
de haber en otro tiempo un espacio libre o plazuela que después de
la última inundación, que no llegó hasta allí, han ocupado en parte
con edificaciones pajizas levantadas en desorden.
Temo que mis observaciones no sean del agrado de los amigos
de Magangué, porque revelo algunas de las flaquezas de la
localidad; pero confío que ellas serán de utilidad porque
estimularán a los vecinos a corregir mucho de lo mal que allí hay y
que es muy fácilmente enmendable, mucho más contándose entre esos
amigos caballeros tan patriotas y distinguidos como don Juan
Posada, actual Prefecto de la providencia y digno hijo del
inolvidable don Albano, don Antonio López, don Olimpo del Valle,
don José Luis Paniza y don Francisco García Carbonell, quienes. de
la manera más bondadosa me ayudaron a recoger datos en mi corta
visita al puerto.