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NOTTA 40.
A el
amanecer el seis seguí viaje por Caño de Varro pa. salir a Cauca. Eran las tres y meda.
de la tarde quando divisé a orillas del dho caño quattro ranchos vien armados de nuebo y
capazes. Mandé envirasen alli las enbarcaznes. lo qual echo me desenbarqué, con los
veintte onbres de mi ausilio quedando las enbarcaznes. con los vogas. No allé gentte
alga. en dhos ranchos. Fui a revisar aquel terreno y a distancia de doscientos pasos avia
una zeja de monte mui espesa en la q. vi una vereda de meda. bara de ancho. Entrré por
ella y sali a una grande roza de tabaco ya maduro. Seguí y allé ottra de arroz, yuca y
ñame. Enpezando a salir preguntté a mi gentte q. de quien era aquello, y me respondieron
tenian notticia era de quattro zanbos ayapelanos y q. esttos vendían el tabaco por altto
en la misma Villa, y q. asi q. supieron q. yo venia por allí se huieron a Zanba, quebrada
interna en los monttes. Vistto esó regresé a los ranchos ya oscureciendo. Estta noche a
las diez pasaba una envarqazon. de Zaragoza por carnes a la Villa de Ayapel. La mandé
dettener, y de ptto. le escrivi como Juez de dha causa al Capn. Agrra, de dha Villa Dn.
Vicente Gonzz. Belandres dandole noticia de los agressores, sittio y allazgo con la
adbertencia de q. esttó en partticular daba notticia al superior Govno. quedando spre. en
mis originales diligencias la correspondte. notta de Esttilo, sino obraba en justicia pa
evittar el desttrozo del real aber. Di junttamtte. orn, al pilotto de dha enbarcazon.
entregase con tres testigos mi oficio y no se regresase de aqlla. Villa sin rvo. de la
entrega, acusando el dia y la ora de la dha al rebés de dho recivo, firmandolo todo el
con los demas y pa q. constte lo anotto y firmo q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
41.
A las cinco
de la mañana del siette, mandé desttrozar la vega y sacar de raiz el tabaco, y
junttamtte. dar fuego a los ranchos. Interin los vogas disponían comida pa el día. Ttodo
se puso en execuzon. Salieron los de mi ausilio, pero a poco tpo. de estar ovedeciendo mi
orn., vino un Cabo presurosamte. avisarme se oían de legos un lattido de Perro. Seguí
con el pa informarme a la vega y oiendolo a su bez con quattro onbres parttí y a
disttancia como de medio quartto de Lega. allé una arca vien cerrada con candado y llabe,
y el ladrido del Perro mas vehemte. Me apresuré ronpiendo monte con pecho, manos y cara
astta q. divisé una mujer en cueros, solo con un trapo peor q. gerga en las pubendas.
Quiso oculttarse en el montte pero la detube con cariño. Era de edad como de veintte y un
años. Le preguntté q. acia allí y en aqlla. disposizon. Me respondió q. esttaba con
ottras cinco mujeres y sus hijos; q. eran mujeres de aquellos zanbos de aquellos ranchos
q. avia dejado attras. Les preguntté si eran casadas y me dijeron que no, que ella
estando labando un dia en la voca de Sejebé venia en la varqtta. el Indio Savalette y la
hizo enbarcar, q. su madre lo mandaba pa q. llegase mas prontta a su casa; q. así que se
enbarcó en lugar de llebarla a su casa la sacó al medio de la sienega y q. allí la
desfloró; q. porq. lloraba la queria bottar a el agua, y ella por no monr en sus manos
calló; q. a los dos días la trajo con las ottras mujeres q. tanvn. eran muchachas
hurttadas; q. ella avía parido dos muchachittos y q. se avian muerto sin bautismo ya de
edad, y que los avían bottado a el caño: q. las ottras tenían sus hijos pero sin
vauptizar ttodos; q. no avían buelto a enttrar en la Iga. seis años avía, ni visto
astta entonzes mas gente q. los Zanbos. Le preguntté cómo se llamaba el suio y me
respondió q. ella no ttenia ninguno y q. ttodos pecaban con ella y las ottras, pero q. el
q. la engañó le llamaban el Tío Santtiago. Acabada estta tan crittica conbersazon. mas
la hacariziaba, diciendola la casaría con quien ella quisiera y a las ottras, y así q.
las llamase y buscase; q. vinieran sin ruido, sin miedo ni cuidado, que yo las vesttiria.
Enpezó a llamarlas pero viendo no respondían ni parecían, mandé dos onbres la
acompañasen y ella fuera grittando por el monte astta enconttrarlas. A poco ratto
parecieron las cinco resttantes, dos con tres hijos y tres con dos pero todas en cuero,
astta ser preciso sacar dos pañuelos, ronperlos pa. siquiera se taparan las vergüenzas.
Echa estta diligencia me regresé con ellas al sittio de la Arca y a mi llegada les
preguntté de quien era. Me respondieron que de los Zanbos; que ellos la avian llebado
allí pa. que ellas la cuidasen. Les preguntté q. encerraba; me dijeron que la ropa de
ellos. Mandé la descerrajasen o ronpiesen, la qual aviertta allé un toldo de Listtado
viejo, tres camisas de lo propio echas pedazos, dos calzones de lo mismo y del propio
modo, y lo resttantte del vacio semilla de tabaco. Repartti estta ropa en las mujeres y
mandé que a la caja le diesen fuego o la vottasen a el caño. Pregunttéles si ttenian
mas ranchos los Zanbos, y me respondieron que si q. a un lado de la roza o vega de tabaco
mettido en el montte ttenian ottro rancho grande, donde ttenian alanbiques de barro pa.
sacar aguardte. vichengue pa. el contrabando; que alli tanvien avian trojas pa curar el
tabaco, q. allí estaban ellas spre. pa. que nadie las viera y alli las azottaban quando
querían. Les dije me enseñasen y así lo hicieron y allé ser todo verdad, pues
encontré nuebe alanbiques cargdos. de caldo de caña, los orfos prevenidos, y a la salida
del rancho varias pailas de varro pa. recivir, treintta y cinco mucuras, y un grande
cañaberal con ttoda la caña madura. Mandé azer pedazos ttodos los alanviques, ronper
las pailas, rozar la caña y abrasarlo ttodo, y seguí a los primeros ranchos q. aun
noavían abrasado viendo mi tardanza, en los q. concluí el día y noche. Mandé dar comer
a esttas mujeres y muchachos, y a mi que esttaba vien necesittado pues no avia comido
desde la noche anterior y pa. q. constte lo anotto y firmo q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
42.
Estta noche
pa. la dormida precaviendo los insultos de mi gentte mandé que las mujeres y sus hijos
durmiesen en mi rancho, y que pusiesen centtinela de vistta remudandose en dos y dos oras.
Así se efectuó y por modo de dibersión pa. la sosiega de mi gente, fui examinando a las
dhas., y en primer lugar fui a una llamada Catthalina Mendoza la que pnegunttandola como
avía benido allí me respondió q. Telesforo Mendoza era casado con su Erma. y q. a pocos
dias de casado enpezó a perseguirla; q. viendo su resistencia abló a su madre pa. que la
sacase al campo con pretexto de encargarle a su Erma. mientras hiba a un viaje q.
ignorantte su madre de la persecuzon. la sacó y a poco ratto de esttar en el se apareció
su cuñado con cara mui enojada diciendole a su madre se rettirase que ttenia q. ablarla;
q. asi q. su madre se rettiró bolbió a solicittarla con mas. insistencia y amenazas.
Enpezó a dar voces y enttonces la attó un pañuelo a la boca dandola muchas vofetadas,
pattadas y planazos con el machette; q. la amarró a un arbol con los brazos levantados y
clabando dos esttacas en el suelo a distancia de una bara le attó los pies en ellas,
poniendola anttes en disposizon. q. ya la avía attado y así cometió la infama. de
desflorarla, repittiendo estta accion astta q. se desmaió porq. en los interbalos con la
vaina del machette la acardenaló ttodo el cuerpo, diciendola: gritta, gritta a tu madre.
Al fin de la tarde la desamarró y llebó a la sienega, donde esttaba su varquetta donde
la enbarcó y saco sienega afuera. Q. como a las nuebe de la noche se arrimó ottra
varqtta. en la que se enbarcó dho cuñado con la gentte de ella diciendo iba por víveres
a la villa, dejandola sola en aquel precipicio. Así estubo astta el amanecer del sigtte.
día q. bolbió en ottra varqtta, y la llebo al paraje que la encontréé. Q. ia avia
muchos años q. esttaba allí sin aver salido ni a la orilla del caño; q. el primer hijo
q. parió, sin saber del qual de los quatro onbres era porq.. ttodos usaban de ella, vivo
en su presencia lo mattaron y tiraron al rio, y q. los demas esttaban vivos porque anttes
de parirlos les pedía no se los mattasen, y q. a pocos dias de aber llegado alli se
desapareció dho su cuñado, y trajo a la que esttaba allí ymediatta q. era su Prima
Erma. con ottros tres hijos. Se. puede considerar como tenía mi espiri tu con estte
desengraso. Le hice la misma preguntta a la prima y me respondió q. el día q. se avía
desaparecido su prima Catthalina en aquella noche Telesforo fue a la casa de su mujer y
suegra donde ella esttaba con el alborotto de la perdida de la prima y q. viendo afligidas
a las mujeres les dijo con grande imp°. callasen, q. el por la mañana salda. a buscarla
y la traería; q. poco mas o menos savia donde esttaba segun lo que avía oído. Le
previnieron pa. la ida a buscarla y salió anttes del día y al cabo de siette dias se
apareció en la casa de la q. boi refiriendo; y llamandola apartte le dijo q. ya avía
descubierto a su cuñada q. esttaba en grandes trabajos porq. se avia huido con un reano
del Sinún y la avía dejado desanparada. Qa.ella solamentte se lo decía pa. q. no se lo
dijera a nadie y a la tardecitta la llebaria adonde esttaba y se la traería a su madre y
Erma. sirviendoles de padrinos. Dice se puso muí conttentta con la notta. y deseosa
llegase la ora de hir por su prima; q. ella no obstante el encargo del secretto se lo
comunicó a barias y aun a la madre y Erma. de Catthalina; q. estta notta se la dara. como
a las ocho de la mañana y que se fue con sumujer y a las cinco y meda. de la tarde q.
bolbio pa. llebarla al sittio donde avía dho y como todos pensaban ser cierto lo q.
decía estte malbado la dejaron hir y llebo a un corral de gand°. disttantte de la villa
como un quarto de lega. Ella se persuadió q. allí estaba y le dijo q. esttaba en la
lsletta de las Palomas en la sienega. Creída se enbarcó con el; cerró la noche y viendo
q. no llegaban a la Isla esttando tan cerca le pregunttó q. adonde la llevaba. Le
respondió q. ya faltaba poco. Pasado como ora y meda. arrimó a trra, endonde la
desenbarcó, diciendola q. ia esttaban en el sittio donde o le daba gustto en lo q.
quería o moría al filo de su machette. Se dejó vencer del miedo y allí pasó ttodo el
restto de la noche y q. al día sigtte. la llebó al sittio donde esttaba y q. al salttar
en ttra. tocó un pitto, vinieron los ottros tres Zanbos y pa. su Rno. a la misma orilla
del caño hicieron lo propio q. el ottro la noche anttes, y despues la llebaron al rancho
de los alanbiques donde alló a las demas y pasado con excesibos trabajos e yguales a los
demas. Con estte mercurio y gazetta quedé tan satisfecho q. no quise saber mas novedades,
y me di un ratto al descanso y pa q. constte lo anotto y firmo q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
43.
Di orn, a
las tres de la mañana pa q. previniesen comida pa. seguir viaje q. fecho ttodo enbarcasen
a las mujeres e hijos en una de las varquettas mas desocupadas. Ttodo se efecttuó y a las
quattro y media de la mañana seguí caño arriba. A las quattro de la tarde, ya a la
salida del Rio Cauca, divisé a la salida de dho caño una senda y en ella pisadas
frescas. Saltté a trra. y a pocos pasos divisé una mujer cojiendo unas mattas de arroz.
Mandé a uno de los acompañados la llamase pa q. no temiese. Lo hizo y al puntto se vino
a él pero al berme quiso huir. Le echaron mano y la preguntté q. acia alli. Me
respondió asusttada que cogiendo arroz pa. la comida de la gentte. Y q. gentte es esa le
dije; respondió avia mucha, avia nuebe onbres, diez y siette mujeres; muchachos de uno y
ottro sexo avia veintte y tres. Y estan lejos le repliqué? Dijo que esttaban cerca a la
orilla del Cauca en tres ranchos. Mas le dije q. de adonde eran. Me replicó q. quattro
eran Ayapelanos, el uno casdo, q. se avia venido alli ya avia muchos años con los ottros
tres porq. avian echo una muertte y q. ella esttaba alli quando fueron; q. el casado llebo
su mujer i ijos, los ottros tres a cinco mujeres y tres eran casadas q. se huieron de sus
maridos por benirse con aqllos. onbres; que las ottras eran soltteras y los ottros cinco
onbres eran rianos del Rio Sinún; q. con ellos avia benido ellas y siette mujeres y las
resttanttes eran sus hijas pero q. ya eran mujeres con hijos de sus propios padres. Le
preguntté si todos dormian junttos; dijo q. los Ayapelanos dormian junttos con sus
mujeres y sus hijos en el primer rancho; q. tres rianos dormian con siette mujeres en el
ymedto. y q. los resttantes con las mujeres y hijos q. resttaban en ottro rancho. Q.
ttenian juntto a un Planttanarcitto; q. tenian mas le preguntté, q. armas tenian. Me dijo
q. los Ayapelanos tenian escopeta, lanza y machete. Con grande cariño preguntté estto y
viendola ya alegre le dije q. si queria venir con migo pa cuidarme, q. io no tenia quien
lo hiciera y q. iba ha aver Mision y con eso se quitaria de vivir tan malamente, q. la
vesttiria y dara vien de comer, y la casaria si queria. Me respondió: si Paire mio y jala
q. estta gentte es maluca, y jala fuera agora goritta. Con estta respuestta vila entrada
pa. la cojida, y le dije: pues, hija mia, es menester q. tu agas lo q. jo te diga. Q. mi
Paire, io lo jaire agora aunq. sea el inpunsulttra, me respondió. Pues mira (ya era
noche), te iras con estte onbre pa. q. lo enseñes a tu rancho y despues se quedará por
alli escondido, y quando estten dormidos tus onbres salte y avisale pa. que te llebe a mi
varqta., q. estto lo ago pa. que no te echen de menos. Si, mi Paire, bueno estta asi; lo
jaire por q. quiero a su mrd. q. si no quijera no lo xiciera. Se rettiró con el que
señalé. Le dije a ottro que se fuese a la zaga pa. q. me avisase del rancho, y ottro q.
corriendo fuese a mis enbarcaciones y avisase de mi orn, a los Cabos; q. viniese con los
resttanttes onbres de mi ausilio, quedando yo solo con el ottro aguardando el aviso y mi
gentte. Como a la meda. ora llegó el aviso del rancho diciendo quedaba el ottro ocultto
por disposizon. de la mujer detras de una matta de planttano, pero q. avia un caño q.
pasar con el agua a la rodilla. A poco ratto de estto vino mi gentte pero fue preciso otra
bez mandar un onbre cn. una linterna de mi huso pco. oculttar la luz. Quando estte vino
eran las nuebe y media de la noche q. en estta ora con el vaqueano pr. delantte, con gran
silencio diriji los pasos a el rancho, y a disttancia de el como de cinquentta pasos
enbosqué ttoda la gentte, con orn. q. nadie se moviese astta el aviso de la mujer. Eran
las onze menos quartto quando salio q. al puntto me fui a ella, diciendola se quedase con
aquel honbre; hize seña a mi gentte pa que viniese. Prontamte. lo hicieron y de la misma
suertte enttré en el rancho, donde allé lo mismo q. me dijo la mujer la tarde anttes. Al
ruido de la gentte desperttaron los dos onbres, q. esttaban en medio de tres mujeres y
hijos en cueros en el suelo, con las lanzas clabadas en la cavezera. Attonittos no se
attrevian a menearse; les hice se levanttasen, y a uno de los Cabos q. los aprisionasen, y
a las mujeres q. cuidado como chisttaban, pues aria lo propio con ellas. A esttos les
preguntté por los demas ranchos y me dieron la misma noticia q. supe por la tarde.
Esttando en estta cojida, se lebanttó una fuertte tempesttad de vientto y agua, truenos y
relámpagos, tiempo oportuno pa la empresa. Sali del rancho con los dos presos, dejando un
onbre de guardia con la resttantte fama., y ya juntto al segundo dividí en dos trozos mi
gentte por esttar ymediatto al terz°., pa. q. cada trozo cercara un rancho. Cada bez
aprettaba mas la tempestd., y temia se rindiera la gentte, por lo q. di orn, a los Cabos
de mi maior satisfaccion pa. q. asaltasen el rancho de los rianos con un trozo. Interin yo
acia lo mismo con el ottro a el de los Ayapelanos, prevíniendoles fuese de prontto la
enttrada y asegurasen las armas. Asi fue; ttodos se cogieron, sin q. viesesen la mas
minima defensa. A ttodos los mandé aprisionar y q. juntos en un rancho, y a las mujeres y
ijos en ottro q. encendiesen candela pa. enjugarnos pensando se acabaria la tempestad pero
cada vez iba mas como dispuesta por Dios pa. mi mr. felicidad. Ttodo se efecttuó pero
interin mandé me trajesen a mi presencia dos presos de los mas anttiguos en aquel sittio.
Estando ya, les dije como me digan donde esttan los demas q. yo se los solttase y llebaré
con migo, pa q. no les agan daño. Les esparcí grandemte. el animo y pa. mas, les
prometti darles una regalia, y me declararon aber mas de doscientos y cinquentta por alli
viviendo como ellos, unos con mujeres robadas, ottros con sus propias hijas, ottras con
sus propias ermanas y madres, y q. solo enttre todo avia un Ayapeno. que era el que avia
cojido. Q. a mas de estto arriba de la Ladera de Pabá avia muchos zanbos de Sn. Sebastian
de Madrid levanttados con armas q. tenian muchas mujeres. Con estta notta. no quise perder
tpo, con la oportunidad de la noche tan orrorosa; les preguntté si tenian enbarcaznes. y
me dijeron q. ellos dos tenian tres varqtas., dos de ocho y una de cinco, y q. los demas
tanvien tenian dos que eran suficientes pa. la gentte q. alli avia. Dispuse tttodas las
junttasen y q. fuesen avisar a mis vogas trajesen las mias con las de los presos y era la
una menos quartto de la noche qdo. ttodo efecttuado mandé enbarcar toda la gentte q. iban
frescos con el rocio q. cada vez aprettaba mas y mas; soltté los dos rianos, les mandé
se enbarcasen en mi buque de vaqueanos, y junttamtte. q. amarrando las enbarcaznes. de los
cojidos a los ojos de las proas de las mias siguiesen como una lega. de distancia Rio
abajo y que en la ladera opuesta envirasen astta q. yo vajara. Yo segui con mis vaqnos. y
gte. de ausilio rio arriba, y a distancia como de media legua me dijeron los vaqnos. q.
arrimasen a trra. lo q. echo saltté con ellos y mi gentte, pero me advirtieron era poca
veintte honbres, y detterminé aferrasen la envarcacion y q. tomasen los vogas las armas
de los cojidos y q. saltaran con migo menos dos q. quedaran pa. achicar el agua de popa q.
caia del cielo, no fuese q. se sumerxiese la envarcazon. Aq. me respondieron los vaqnos.
q. por falta de enbarcazon. no nos quedariamos en trra. Al fin subimos un varranco arriba
y al cabo allé un rancho de mas de quarentta varas a mi parecer segun la oscuridad de la
noche y no aver entonces mas luz que la de mi linterna. Mandé que los vogas con los
vaqueanos tomasen la puerta de un rancho, y si senttian algun movimientto en los
avittadores diesen aviso p. q. juntos todos los apresasen, y a un Cabo con diez onbres que
con el maior sigilo fuera enttrando en ellos y los aprisionasen. Interin yo con los
restantes diez onbres acia lo propio en el primer rancho grande, y que a la salida de los
dhos ranchos fuese dexando una centtinela. Dada estta orn. enttre en el rancho grande, en
aquel encontré cattorze onbres, diez y siette mujeres, diez y nuebe muchachos de uno y
ottro sexo. Pronttamtte. les hice presenttasen sus armas lo q. hicieron al insttantte
aturdidos, pues las tenian presenttes, q. fueron sus lanzas, machetes y chuzos, y para que
constte lo anotto y firmo de que certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
43.
Eran las dos
y treintta y siette mtos. quando se concluió esta cojida continuando las aguas al mismo
teson q. enpezaron, pero dejando dos onbres de centinela en dho rancho parttí con los
demas a examinar lo echo por mis Cabos en los demas. Ya avian apresado la gentte de nuebe
ranchos y seguian a los resttanttes aunq. ya mui falttos de animo ttantto por la necesidad
como por esttam elados de frio por no averse podido engugar en ttoda la noche. Mandé a
dos vogas encendiesen un gran fogon en el rancho grande de las cañas secas que
encontrazen o madera de los propios; a otro que sacasen de la envarcazon. aguamdte. y un
tercio de carne p. q. asasen. Interin yo daba la buelta junttamtte. a un Cabo que
recogiesen los presos de las demas rancherias, de onbres, mujeres, y muchachos y ttodos
los llebase al rancho grande y dejandolos vien seguro me remittiese ttodos los demas de mi
ausilio y vogas q. esttaban repartidos. Todo se hizo como tanbn. la conclusion de la
cojida en toda aquella fad°. y Isletta. guardando las mismas precauciones y oms. antte
expresadas que se condujo a las cinco menos quartto de la mañana q. traiendome todos los
presos del rancho donde esttaban los demas sattisfice la necesidad de mi gentte en lo
posible y la mia, q. interin estto por quattro onbres siendo dos los vaqnos. mandé
junttar las enbarcaznes. de los cojidos y traerlas al puertto de la mia, y junttamte.
fueron enbarcando ttodas las personas segun fueran caviendo en sus enbarcaciones. Todo
concluido me enbarqué en la mía con quattro onbres solamte., el escrivte, y dos pajes,
aviendo distribuido los demas en la custoda. de los cojidos astta llegar al sittio de
Nechí, con la enbarcazon. liguera y puntta q. avía echado el rio de Cauca. Llegué a dho
sittio a las siette y quartto de la mañana solo con seis fams. q. enconttré en la
entrada, de las primas. q. remittí, y pa. q. constte lo anotto y firmo q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
44.
A las siette
y media de estte día pasé a la morada del Capn. Agrra. Alcalde de aquel sittio. D. Juan
Rodriguez a el que presentté con testigo la orn, superior que me acompañaba, la que
obedeciendo promettíendo darme todo auxilio, firmó, y pa. q. constte lo anotto y firmo
de que certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
45.
A las nuebe
de dho día pase un of°. al mencionado Alcalde pa. q. apronttase su Real Carzel y a ella
fuese conduciendo los presos q. esttaban en su puertto como los q. iban llegando cojidos
la noche antezte. y que a las mujeres y muchachos los fuese recojiendo en las casas de su
Jurisdizon., aciendole carga de la falta de alguno y del seguimt°. de sus causas como
Juez compettentte, y junttammentte que me diese una relazon. de las demas cancheras de sus
jurisdiccion como de las demas q. tubiese noticia. Tanvn. le pedí me diese veintte honbs.
de ausilio ttantto pa. la guarda de los presos como pa. el descanso de los q. con migo
avian seguido antteriormtte. A la meda ora de enttregdo. mi oficio me remittió la
relacion pédida juntto con los veintte onbres, y pa q. constte lo anotto y firmo de q.
certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
46.
A las doze
del dia di orn, a dos de mis Cabos pa. que con los veintte onbres dados pr. aquel Alcalde
parttiesen a los ranchos descubierttos la noche anttepasada pa. que corttando un orcon
esquinero les diesen fuego atraiendome una relacion de lo q. hubiesen enconttrado, con
adberttencia q. a la verificazon. de algun robo serian casttigados con el mr. rigor y sin
misericordia alga. y pa.q. constte lo anotto firmo.
Palacios de
la Vega
NOTTA
47
El restto de
estte dia astta el sigte. dando onrns. correspondtes. para mi regdo. poniendo un
centtinela en el puertto pa. el de las enbarcaznes, con orn. q. se remudase de dos en dos
oras, me di al descanso que vien lo necesittaba, por llebar ya tres noches sin poderlo
acer, y pa q. constte lo anotto y firmo que certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
48
Estta tarde
a las quattro.de la tarde fui a la Carzel al reconozto de los cojidos, y pregunttandoles
q. tpo, avía q. aquel miserable esttado me respondió un muchacho como de veintte y dos a
veintte y tres años, de estta suerte: Padre mio, ya jase la miseria de muchos años q. yo
tengo conozto. de ttitta estta gte. pues yo segun mi maire quentta esttoi nasiro enttre
ellos que se la trujo sangaloncitta mi Paire, esquera cavelo, su mrd., ese viejo q. estta
ay es. No me dejó de acer graza. el chistte, y segui pregunttandole del padre, quanttos
hijos ttenia. Me respondió: Pario mio, vattantes, y esttan bautizados le repliqué. Me
dijo de suertte q. mi Paire, como ya a los primeros hijos q. tube con mi jenbra no me los
quiso vautisar el P. Cura de estte sittio porq. io no ttenia platta, no quise bolber con
ello de suertte que algunos ay grandes y toavia no saben lo que es eso y ya tienen su
hijo. No quise por entonzes gustar mas de la salsa; sali de la carzel y pasé a la casa de
aquel Cura a quien despues de los cumplimtos. regulares por modo de convserazon. le
contté el subceso anttecedte. exorttandolo pa. q. favoreciese ttantas criaturas como alli
esttaban sin vautismo, y rudimentase a los adultos pa. lo propio. La indigestion de su
rostro conocí la poca caridad q. avía en su corazon, y pa. q. constte lo anotto y firmo
q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
50.
A las ocho
de la noche me retiré a mi casa en la que di orn, a mi escriviente pa. q. el sigte. dia
con dos Cabos y licencia de aquel Juez pasase a la carzel y en ella me hicise listta de
las cavezas de fama. como tanvn. ottra de los que no estubiesen vautizados, y pa. q.
constte lo anotto y firmo de q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
51.
El onze a
las nuebe de la mañana pasó el Alcalde acompañado de aquel Cura a mi casa y morada y
por modo de visita azenme saber la causa de un Anttonio Lopez q. esttaba arrochelado ya
avía muchos años en las Laderas de Judas, diciendome berbalmte. no se le avian vistto ni
oido decir enttraba en la Iga. todo el tpo. q. alli moraba, y enttre ottros delitos de mui
grande entidad el de asegurar todos los oros q. por alli pasaban, sin averse experimdo.
siendo ttanttos los que pasan y coxa. aber. echo manifesta. zon. ni en aquella casa ni en
la de Zaragoza ni menos en la de Monpos que son las húnicas y principales de aquellas
trras. de oro. Q. remittia esttos oros a su Patron q. residia en Magangué, llamado Dn.
Blas de Ottero, el q. pa. conseguir mas con abundanza. le consiguió del Capn. Aggra. de
Majagual le hiciese Cabo de Justta. o su Tente. Que desde enttonces esttaba mas enttregado
a sus infamas. q. avían venido varios a preenderlo por orn, superior, en partticular D.
Josef Aguero, Tente, de Milicias de ttodos colores, y q. de ttodos avia echo burla, de
unos promettiendolos oro, a ottros dandoselo, y a estte a fuerza de Armas. Muí attentto a
estta narrazon. le dije a el Sr. Alcalde como avía esttado tolerando ttantto tpo, todo lo
q. me avia expuestto sin aveer puestto remedio, ya por su persona pues pa. eso tenia bara
de justta., o ya dando quentta al superior Govno. con aquella eficacia qual correspde. ha
asuntto de ttantta gravedad pa. q. por estte se hubiera dado providd. de ponerlo. A lo q.
me replicaron los dos hunanimes que como era prottecttor de Lopez Dn. Blas de Ottero,
onbre tan acaudalado y q. ttenian experimdo. muchas injustticias que avia conseguido por
su dinero, temia caer en su desgracia por q. aunque obrase con justta., el seria el
casttigdo. y el Lopez queda. con mas alas. Mucha indisplicencia me causó estta respuestta
pero no la demosttré, y prettenttando tener partticular ocupazon. los despedí, y pa. q.
constte lo anotto y firmo q. certifico, dho día, mes y año.
Palacios de
la Vega
NOTTA
52.
A las doze
de dho dia me presenttó mi Ssrio. la mattricula de presos cavezas de fama. y la de los q.
no esttaban vautizados. Mandé sacar un ttantto de los q. esttaban sin agas. de vautismo y
mandarsela a el cura, y pa. q. constte lo anotto y firmo q. certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
53.
Estte dia a
las cinco de la tarde esttando en mi casa dando orn. pa. que apronttasen enbarcaznes., pa.
seguir a Sanba en consecuzon. de los lebantados de Sn. Sevastian de Madd., se me
presenttó un onbe. en su presencia mulatto de Indio, su altura poco mas de cinco pies
pero grueso, mui ancho de onbros y cabeza grande, rapada a navaja, vesttido de cortto con
fraque, con un muchachitto de edad como de nuebe a diez años. Le pregté. quien era; me
respondió que Antt°. Lopez, q. avia savido q. io esttaba alli, y venia a presenttarse si
se me ofrecia su persona pa. el servicío de mi Comon. y junttammentte porq. savia q. me
avían presenttado una causa contra el. Mui sereno le escuché persuadiendome qual serian
sus fines, a lo que le respondí no savia de ttal causa, ni menos podia yo dar creditto q.
en su persona cupieran los delittos q. el me proponia, pero q. si le estimaria q. pa. dar
ejemplo a ttantto bago q. tena. en su circunferencias se retirase del sittio donde avía
como fuera en el montte y se domiciliase en poblado en el sittio o pueblo q. fuese de su
agrado; q. no era vien se hulttrajase la persona entre barbaros; q. en quanto a su persona
no la necesittaba pa. lo que iba a ver el día sigtte. Aq. me replicó despues de decirme
esttar prontto a executar mi mandto. y fabor p. se peda., q. ya q. no ocupaba su persona
llebase su piragua q. era maior q. mis enbarcaznes. pa.hir con mas descanso; la q.
aceptté pa. mas obligarle q. en estto esttaba quando se apareció el cura de dho sittio,
saludando al dho Lopez, pregunttandole por su llegda. ojo. Le respondió q. asi q.
recivió su recado mandandole llamar, se avía puestto en camino y q. en aquel insttantte
avia llegado; q. solo me avía vistto a mi, como se lo expresaba. Todo imuttado el cura
enmudeció y se retiró a su salida despidiendose el Lopez se fue con el. Al puntto
consideré traicion, pero para mas encubrir mi pensamto. pasé un recado polittico al dho
cura, Alcalde y mencionado Lopez pa. q. me hiciesen el gustto de acompañarme aquella
noche a la mesa. Junttamtte. dio orn, a mis Cabos con aquel sigilo q. corresponde, me
apronttase los. veintte onbres de ausilio y sin armas manifiestas, ni menos puesttas
publicas, los pusiese en mi custoda. por si ocurría algun asalto en aquella noche, maxime
a la ora de la zena y pa. q. constte lo anotto y firmo de q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
54.
Eran las
ocho de la noche quando vinieron los convidados, ya prevenida la mesa, y en varias
conversaznes. q. hubo enttre ellos q. en ellas conocí solo tiraban aq. no produjese yo
alga. cosa sobre lo pasado con Lopez y el cura, asiendome como q. no las percivia o por
mejor decir no me gusttaban. Las attajé encarandome con el dho Lopez diciendole: Anttio.,
de VM. solo apettezco como le ttengo dho se establezca entre los racionales; q. no era
vien estubiera un onbe. de su caractter viviendo en soledad; q. con estta accion no se
persuadiera yo creer conttra su estimazon., q. de lo conttrario si deponian lo creeria, y
obraria con el en justta. como ttodos. Muí conttentto me repittió esttar prontto a poner
en execuzon. lo q. le mandaba proponiendole a el Cura bendria a ser su vezno. y Antto.
imediatto y junttamtte. al Capn. por q. deseaba servirlo. Con estta alega. mia y al
parecer conttentto del Lopez, y circunsttanttes se concluió la zena serian las Nuebe y
quartto. Como a las diez menos quartto se rettiraron quedando yo solo en casa rebolbiendo
esttos pasajes como q. no pronostticaban buen fin, y pa. q. constte lo anotto y firmo de
q. certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
55.
Eran las
diez y media de la noche y esttaba previniendome para el descanso quando me avisó un Cabo
q. esttaba el Sr. Alcalde aguardando en la Puertta pa. ablarme. Gran novedad me causó y
aseguré mi pensamto. Mandé enttrase el q. ya a mí vista me dijo q. solo avia benido a
decirme que esttaba proximo. aquel sittio a un lebantamto. porq. como el Lopez los ttenia
congratulados por que les vendia ropa al fiado a aquellas genttes quizaz quizaz quería
acer algun asaltto. Le reconvine con lo ocurrido en la mesa y mas con las ofertas q. le
hizo el dho Lopez. Quedó mudo a estta reconvención, y solo al irse dijo que lo acia por
precaber. Viendo ya la mañana vien trazada mandé llamar un Cabo pa. q. en conpa. de
quattro onbres vajase al Puertto, y viese si en la enbarcazon, del Lopez venian armas
ofensibas. Mandé ottro a el Alcalde pregunttandole si savia su morada. Vino el primero
que ni armas ni enbarcazon. de Lopez parecía en sus ymediaciones y el segundo que decia
el dho Sr. Alcalde que no savia donde moraba. Con estte movimiento tan inpesado y vien
prevenido pa. mi, no pude descansar en ttoda la noche. Puse guardias nuebas y dobles en el
Puertto; mandé poner una espía, a disttancia de un quartto de lega. rettirada en el rio,
con centtinelas a disttanza. de cinquentta pasos, con orn. q. al oir el mas mínimo
movimto. de enbarcazon. en el rio diese imediattamente el aviso pa. precaber el asalto.
Junttamtte. pasé un oficio a dho Alcalde para que guarniciese ttodo el Pueblo con la
gentte que tenía en el. Eran las tres de la mañana quando rendido a la Puertta de la
calle, en una silla, me quedé enbelesado con el sueño, y pa. q. constte lo anotto y
firmo q. certifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
56.
A las
quattro y media de la mañana vino la espia diciendo q. Lopez se avia levanttado con ttoda
la gentte de las laderas en su rancho; q. en el puertto esttaban una varquetilla con dos
onbres q. lo decian. Mandé los trajesen a mi presencia y declararon q. viniendo ellos pa.
arriba oyeron una grande gritteria y ruido de varqttas. y enttre ellas iba la piragua del
Lopez, y el en ella diciendo: Vicinos; emos a jolgar con ese ladronazo q. viene vesttido
de frayle a robarme.... que daba con ttonttos, pero yo se la enttendi y mi Am°. el
Alcalde Dn. Juan Rodrigz, y el cura. Que ellos temiendo algun insulto se mettieron en un
bijagual astta q. pasaron de largo. Con estta notticia pasé un of°. al Alcalde pa. q.
con su persona y . . . onbres me ausiliase pa., hir en seguimto. de dho Lopez. Aq. me
respondió avia enfermado. ojo. Aquella noche y no poda. hir; q. en quantto a los onbs.
llebase los q. gusttase, y pa. q. constte, lo anotto y firmo de q. certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
57.
A las cinco
y media de la mañana del doze mandé a mis Cabos apronttar las enbarcaznes. No siendo
esttas suficienttes pasé un oficio a dho Alcde, para q. me franquease quattro de las de
md. calibre q. tubiese, lo que ejecutó dandome a sus precios correspondtes. dos de diez y
dos de ocho. Hize el enbarco de genttes, veintte de mi ausilio y ottros veintte tanvn, de
ausilo dados por aquel Juez, con mas quarentta vogas p. el govno. de ellas. Todo
dispuestto salí a las seis y quartto de la mañana, y para q. constte lo anotto y firmo
de que certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
58.
A las diez y
media de la mañana, di vista la rancheria del dho Lopez y persuadiendo q. pa. su traicion
tenda. espiados los caminos, mandé cojerrar ttodas las enbarcaznes., despachando una con
gentte incognita a el pa. que como transeuntte desde Zaragoza a Monpos arrimase a su
puertto con prettextto de acer de comer, y q. si les pregunttaba Lopez adonde me dejaban
respondieran que quando pasaban por Nechí me enconttraron largado que iba en consecuzon.
de los Zanbos de Sn. Sevastian de Madrid. Interin estta llegaba, a disttancia como de
medio quartto de legua de su ranchería, me desenbarqé. por trra. con toda la gentte,
abriendo camino con las manos y pechos por esttar tan cerrado q. no parecia avia pasado
alma viviente por allí. Todo arañado llegué a un caño de aguas inmundas;
considerandole de poca aga. me mettí en el, pero a los tres pasos me dio el aga. por los
onbros y me vi precisado a pasarlo a nado. Del ottro lado esttaba quando me allé solo sin
gentte, y oiendo la gritta. q. tenia Lopez con sus aliados, ya diciendo mil diltterios
conttra mi, diciendo el menor: venga ese Perro frayle ladronazo q. pa sobremesa le emos de
dar doscienttos azottes; otros disparando armas de fuego diciendo: matten a esos perros q.
lo mismo emos de acer con el. De oir yo estto y ottras orrorosas insolencias considerando
a mi gente abria hido a vadear el caño por ottro lado, junttamtte. lo afligidos q.
esttarian los mios en poder de aquellos enemigos, ya pa liberttarlos y ya para
tranquilizar aquel alborotto o dar la vida en el servicio de anbas Magdes., seguí, y pa.
q. constte lo anotto y firmo q. certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
59.
A las onze y
media de la mañana de estte dia vine a salir a la rancheria de Lopez el q. me salió a
recivir en ropas menores, con un trabuco de naranja enttera montado, acompañado de mas de
trescienttos onbres con sus escopettas, quartterolas, armas corttas de fuego, lanzas,
machettes, flechas, diciendome: Deténgase, Padre, por vida de Dios q. lo matto. De oir
estto y ottras blasfemias execrabelles en lugar de orrorizarme, ttantta alma como gentte,
di un biolento saltto, le asi del pescuezo con una mano, y con la derecha sugetté el
trabuco, dejandolo pegado a mi cuerpo echo un azogado. Aquí fue la confusion de la gente;
todos me disparaban sus armas por ber si me podian quittar la vida, mas Dios obnipottentte
q. me perserbaba no lo permittió. Como mi cuerpo sobresalia a el de Lopez desde los
hombros arriba fue tal el num°. de flechas que me arrojaron q. es inposible el
conttarlas, logrando quittarme con una el sonbrero, y viendo q. aun no solttaba a el Lopez
vino una tropa de concubinas que a mi parecer avía mas de doscienttas, con lanzas,
machetes y palos, y una de ellas viniendome atrabesar por el costado dr°. No sé quien la
atajó el golpe q. se la caió en el suelo la lanza. En estte alborotto que dejo a la
consideración no dejaba de dar bozes a mi gentte, pidiendo ausilio pero ellos en lugar de
darlo mas se intternaron en el montte. Viendo no podian dar fin de mi persona un campadre
de estte desbentturado Lopez a disttancia como de diez pasos de mi presencia, cara a cara
zebó tres veces su quartterola y viendo no daba fuego arrimandose a voca de garra picó
la piedra y descerrajó el tiro, causa q. por libertar mi vida. Viendo que nadie de mi
gentte me daba ausilio, soltté a el infeliz Lopez, quedandome con su arma la q.
pronttamtte. disparé a los lados de aquella montaña por no causar alga. desgracia. Al
ruido de ttan fuertte esttruendo o amedrenttados ya de lo pasado hicieron al montte
quedando yo solo en la canpaña. Como a la una y media del dia asomaron dos de los mios al
caño arriba dho. Los llamé no demostrando el mas lebe senttimtto. porq. sacara ini
varqtta. aprisionada por los contrarios. Así subcedió, y viendo varios ranchos en
aquellas ymediaznes. los fui registrando y los allé llenos de las concubinas de los
levanttados con sus hijos todos sin vauptismo. Di orn, a los dos p5a.q. saliesen a el rio
por ver si veian mis envarcaznes, y les hiciesen seña pa. q. viniesen pa. el enbarco de
aquella gentte. Al puntto obedecieron y pronttamtte. llegaron todas q. me esttahan
aguarddo. pa. ber por donde salia pa. enbarcarme. Hice el envarco de las concubinas y
concluí el orn. q. se me avia confiado, y partí con ellas pa. la voca de Nechí,
pensando abria algun camino por trra. y por el podrian asaltar los abanzados a el sittio.
No subcedió asi que a distanza. como de una lega. de camino como viniesen a su sitio y
allasen menos a su manzebas salieron en dos parttidas por trra. y por el agua en busca de
ellas una de las varqtas. mias de las ulttimas les dio vistta y avisandome pronttamtte. q.
venia Lopez con su gente. Mandé al puertto todas las enbarcaznes. envicasen a la puntta
de la valientte Isla sitta en medio del rio de Cauca, donde mandé desenbarcar toda la
gte. y las rozasen, pa. alli aguardar a los enemigos, los q. viendo mi accion no se
attrevieron a acer la trabesia pa. llegar intitulandome con gran voza. ladrón de mujeres,
disparando varios tiros q. ninguno llegaba a mittad del camino. Se vottaron aguas abajo a
su sittio y yo segui rio arriba pa. donde sali, y pa. q. constte lo anotto y firmo que
certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
60.
A las siette
de la noche hice altto pa la dormida en la que mandé a uno de los Cabos pasase listta a
la gentte por si falttaba alguno. Me dieron aviso faltar quattro; preguntté su causa. Me
respondieron aberlos aprisionado Lopez q. eran de los que fueron en la primera varquetta
la q. aprisionó y q. aquellos pr. defenderla los avia erido y prendido y los demas se
bottaron al agua huiendo de lo propio y se avian escondido en el gamarottal ymmediatto a
su puertto. Q. al uno le dieron un flechazo y los otros tres a palos les rompieron la
caveza y asi los prendieron. Con estta notticia mandé elevar inmediattamtte. las
embarcaznes. y seguir viaje, y para que constte lo anotto y firmo de que certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
61.
Viendo la
accion anttecedentte de mi gentte, no fuese q. se extraviase alga enbarcazon. de mujeres,
mandé q. ttodos los onbres de ausilio que avian salido de Nechí reparttidos en dos
enbarcaznes. fuesen delante y diez onbres con un Cabo a banguardia de las enbarcaznes.,
yendo la mia de Rettaguarda. Así segui toda la noche, y pa. q. constte lo anotto y firmo
q. certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
62.
A las siette
del sigte. dia llegué al sittio de Nechí. En aquella ora, echo el desenbarco de las
mujeres y enttregadas a aquel Juez, le mandé un oficio pa. ynmediattamte. procediese a
ttomar una declarazon. a ttodo lo subcedido, y q. fha, me la remittiese. Interin di orn.
pa. disponer una varqtta. de cinco con los onbres correspondtes. la qual prevenidas y
enttregadas las declaraciones con ellas informé a el Exmo. Srr. de lo acaecido, saliendo
el chasqui a las nuebe de la noche de dho dia y para que constte lo anotto y firmo que
certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
63.
Estta noche
no pude descansar con la considerazion de si perecieron aquellos quattro q. quedaron en
poder de los enemigos, por lo que en la dha noche mandé prebenir de nuebo las
enbarcaciones para salir el dia sigte. en consecuzon. de ellos, y pa. que constte lo
anotto y firmo q. certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
64.
El quattorze
a las quattro de la mañana hice segunda salida para conseguir la livertad de los mios y
consecuzon. de los demas. A las nuebe de la mañana di vistta a el sittio de levantamtto.,
y viendo a la gentte amedrentada, mandé q. ttodas enbarcaznes. de prontto enbicasen en
aquel puertto. Viendo que no se senttia el mas minimo ruido de gentte, saltté en trra.
con quattro onbres. Nada encontre; mandé acer desenbarco, el que echo registtrando toda
aquella ladera solo se encontraron las pisadas de los levantados, exceptto en el rancho
del Lopez que allé, aviendose llebado astta los serviccios, un cruzifixo en su dosel como
de meda bara de altto con cruz y peanca, y por no caber en sus enbarcaznes. dos vacas y
una ternera que segun parecer tenia pa. vasttimtto. de los levanttados, varios pedazos de
zerdo por el suelo avajados y un lechon como de seis meses lo que mandé mattar y comer a
mi gentte, y el cruzifijo q. se enttregase pa. el uso en aquella Iga. de Nechí, lo q. se
efectuó mandandolo en una enbarcazon. Todo estte dia se pasó en abrasar todas las
rancherias de aquel terreno astta el siguiente, y pa. que constte lo anotto y firmo de que
certtifico.
Palacios de
la Vega
NOTTA
65.
Estta noche
a las nuebe de ella llegó al puerto un chanpan de a veintte y quattro q. iba con viveres
a Zaragoza, y pregunttandole a el Pattron si avia enconttrado a el amo de aquellas
rancherias, respondió que a la salida de La Mojana enconttró a Lopez en su piragua con
cinco mujeres, siette onbres, q. ttodos iban con armas en la mano, q. llevaban en su
compa. mas de veintte varquettillas con trasttes y genttes de ttodas clases de Indios la
maior partte, mulattos, Zanbos y Negros, y q. le dijo que cuidado con su chanpan que un
ladron vesttido de frayle lo avia querido robar a el, y q. a la fuerza de sus armas se
defendió q. por eso avia dejado su ranchería; que lo encontraria en Nechí, y
pregunttandole al Pattron del chanpn. qué señas tenia, le respondió el Lopez q. era un
onbre mui alto, con pelo erizado y la cara de demonio q. se avía levanttado con mas de
quarentta onbres pa. robar y mattar a ttodos los q. enconttraba; que el se iba a Majagual
pa. desde alli dar quentta y q. lo cojeran pero que el savia q. nunca se llega. a
conseguir porq. aviendole tirado mas de doscienttos valazos las balas no le enttraban, ni
las lanzas, ni las flechas. No pensaba el pattron esttar ablando con quien le avian
pinttado y a el decirle pues yo soy el q. le an dho, todo aflixido se incó de rodillas
diciendo q. lo perdonara. Lo levantté con mucho agrado y hice q. amarrasen la enbarcazon.
q. no se fuera astta el dia sigtte. y pa. mas asegurarle de las imposturas del Lopez q.
cenase con migo. Verificó todo lo contrario y declaró justtamentte q. ttodos los ranchos
q. esttaban astta el asttillero de un lado y ottro del rio eran de los aliados del Lopez,
y q. si se bottasen quince a veintte onbres en aquella ora algunos encontraría; q. en
ellos avía vistto gentte en aquella ttarde y pa. q. constte lo anotto y firmo q.
certtifico.
Palacios de
la Vega
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