INDICE




Prólogo
Introducción

CAPITULO I
Colón descubre las costas del istmo de Panamá...

CAPITULO II
Descubrimiento de las costas de la Nueva Granada desde el cabo Chichibacoa hasta el golfo de Urabá, por Ojeda y Bastidas.

CAPITULO III
Bajo la dirección de Vasco Nunez de Balboa, adquiere la Antigua del Darién mucha importancia.

CAPITULO IV
Desbaratan los Indios á Balboa...

CAPITULO V
Comiénzase el descubrimiento de las Costas del Chocó al sur...

CAPITULO VI
Entrada y crueldades del alemán Alfínger en el valle de Upar...

CAPITULO VII
Combate de Canopote...

CAPITULO VIII
Descubrimiento de Antioquia

CAPITULO IX
Jornada de Jorge Espira desde Coro á los Llanos del Apure, y de allí al Sur, hasta los afluentes del Amazonas

CAPITULO X
El   licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada marcha por los Chimilas hasta Tamalameque...

CAPITULO XI
Extensión y limites del territorio de los Chibchas ó Muíscas...

CAPITULO XII
Prosigue Quesada su descubrimiento...

CAPITULO XIII
Reúne Quesada sus tropas en Bogotá

CAPITULO XIV
Gobierno de Lorenzo de Aldana en el sur...

CAPITULO XV
Fundación de Timaná...

CAPITULO XVI
Mal éxito de las persecuciones de Gonzalo Jiménez de Quesada en España

CAPITULO XVII
Socorre el Adelantado Belalcázar al Gobernador Vaca de Castro, con tropas para reducir a los rebeldes en el Perú, y le despide este desabridamente...

CAPITULO XVIII
Llegada de Armendariz á Santa Fe y sus primeras tropelías...

CAPITULO XIX
Fundación de las villas de Almaguer y la Plata...

CAPITULO XX
Gobierno de la audiencia...
Catálogo
Manuscritos
Documento número siete
  |DOCUMENTO NÚMERO 7 |

  


Entre los libros relativos á la Nueva Granada que no se han mencionado todavía, hay uno muy curioso é importante por contener la descripción de las costas de Tierra Firme, hecha por uno de los primeros viajeros y militares que las recorrieron personalmente á principios del siglo XV. La suma de Geografía del bachiller Martín Fernández de Enciso, Alguacil mayor de Castilla de oro, fué impresa en Sevilla en el año de 1519, mucho antes de las fundaciones de Santa Marta y de Cartagena. La fecha del privilegio es de 1518, y como sabemos de ciencia cierta que el autor residía en el Darién en 1515, corno funcionario público bajo las órdenes de Pedrarias de Ávila, resulta que aquella obra fué compuesta cuando estaban todavía muy frescos sus recuerdos de las dos veces que navegó por aquellas costas, y quizá con  sus diarios de navegación á la vista. Esta es obra rarísima, y del único ejemplar que existe en la biblioteca nacional de París, me ha parecido que seria útil copiar aquí literalmente sin alterar la ortografía, cuanto concierne a nuestras costas: narración que hoy adquiere más interés por la circunstancia de haberse dirigido la atención de los geólogos hacía los cambios de nivel que los continentes han tenido en el curso de los siglos,  y por lo mismo ser necesario un punto de partida, para advertir las variaciones ocurridas en nuestras costas actuales del Atlántico, respecto de cómo fueron en aquella época distante apenas de nosotros de poco más de tres siglos.

“Está el cabo de la Vela á la media partida del Oeste y del Nord Oueste en doce grados. y medio | | (4) . Junto á este cabo de la Vela hay un buen puerto con un isleo delante que está á la parte del Oeste. Pasado el cabo de la Vela, vuelve la, costa al Sur cuarta al Sudeste y es la costa baja y toda la tierra del cabo de la Vela es tierra baja, desde el cabo de la Vela á Tucuraca | |(5) ay treinta leguas, está Tucuraca en XI y medio, es buen puerto. Desde Tucuraca á Santa Marta ay veinticinco leguas | | (6) . Santa Marta está al Cueste en XI grados y medio | | (7) , es buen puerto, tiene un isleo delante: es el mejor puerto de toda esta costa. 

Esta tierra de Santa Marta es tierra que se riega por mano y por sequías y los panes y cosas que siembran y plantan los riegan, es tierra algo abierta y tiene sierras altas y peladas, la arena de los ríos es toda margajita que es piedra de color de oro, que parece que es toda oro, ay en ella muchos puercos y muchos ciervos, hallase en poder de los Indios mucho oro y cobre, hallase mucho sobre dorado. Dicen los Indios que doran el cobre con una yerba que ay en aquella tierra, la cual majada y sacado el zumo y lavado el cobre con ella y puesto al fuego, se vuelve de color de oro muy fino y sube mas ó menos en color segund que ellos le dan mas ó menos yerva. La gente es belicosa y feroz: usan arcos y flechas poco mayores que viras y untanlas con yerva y es tan ponzoñosa la yerva que por dicha escapa hombre que con ella sea herido. Una de las cosas con que hacen la yerva son unas manzanas silvestres á que llaman maguillas de las de esta tierra. Luego que un hombre come una dellas se le torna gusanos en el cuerpo y si se pone a la sombra de un árbol de aquellos, como le da sombra le comienza a doler la cabeza, y si mucho se detiene comiénzale á hinchar la cara y á turbársele la vista: y si acaso se duerme debajo luego pierde la vista, todo este lo he visto yo por experiencia.

Antes de llegar á Santa Manta está Yaharo que es en las caidas de las sierras nevadas, Yabaro es buen puerto y buena tierra y aquí ay heredades de árboles de muchas frutas de comer y entre otras ay una que parece naranja, y  cuando está sazonada para comer vuelvese amarilla: lo que tiene de dentro es como manteca y es de maravilloso sabor y deja el gusto tan bueno y tan blando que es cosa maravillosa. Las sierras nevadas comienzan en Santa Marta y en par de Yaharo es lo mas alto y lo que parece encima blanco como nieve y de allí van gasta en par de Venezuela y de allí van hacia la tierra adentro no se sabe  á donde porque no es ganada la tierra ni los individuos dan de ello mas rasos de que van muy lejos.  Esta sierra es en lo alto llana y ay muchas poblaciones de Indios encima de ella y muchas lagunas. En Santa Marta se coge mucho algodón y labran los Indios muchos paños dello que es cosa de ver, y hacenlos de muchos colores. Hacen de plumas de papagayos y de pavos y de otras aves que ay en aquélla tierra unas como diademas grandes que se ponen las señoras en las cabezas, que llevan por detrás por la parte que cae por encima de las espaldas una pieza colgando que les llega fasta á la cinta como los cabos de la mitra de los obispos, y esta es también obrada que es maravilla de ver la diversidad de las colores y la obra y arte de ellas, y como son las colores naturales y propias, parece tanto bien que ninguna obra artificial de las que acá obran es tan buena ni tan agradable á la vista”.

“Desde Santa Manta vuelve la costa al Sur veinte leguas | | (8) y en la vuelta, cabe Santa Manta está Baria (Gaira?) que es la gente muy mala y adelante está Aldea grande (La ciénaga?) y mas adelante entra un río muy grande que vá desde las sierras uevadas, y es tanto de grande que entra su agua grand trecho en la toar sin volverse salada, y de allí irá la costa al oeste fasta el puerto de Zamba. Zamba es buen puerto y está en 11 y medio grados | | (9) . Desde Santa Manta á Zamba hay veinticinco leguas, la tierra de esta costa es plana y rasa sin montes, que es toda sabanas muy fermosas. Es tierra bien poblada los hombres traen los cabellos cortados y coronas como frailes, las mujeres andan cubiertas de la cinta abajo. Es buena gente que no hace mal á los que salen á ellos; si á ellos no ge lo hacen primero. Zamba tiene á la parte del oueste á las islas de Arenas |que son cuatro y están acerca y arrodeadas todas de bajos, entran dies leguas en la mar, pero entre ellas y la tierra á do está el cabo del oyo del gato pueden pasar naos. Desde Zamba fasta el cabo de la Canoa que es á dos leguas de Cartagena hay veinte leguas | | (10) , son malas de navegar  á causa de los bajos de las islas de Arenas.  

Delante del cabo de la Canoa hay una peña que sube encima del agua poca cosa á  que llaman Canoa; pero como se ve no es peligrosa y un poco adelante á dos leguas della están los puertos de Cartagena, estos puertos de Cartagena tienen una isla en medio que no sale del compás de la otra tierra y por la una parte y por la otra de la isla hay puerto, pero la de la parte del Este (Boca grande?) es la mejor entrada; la isla se llama Quodego: tiene dos leguas de longitud y media legua de latitud, está bien poblada de Indios pescadores, la gente desta tierra es bien dispuesta, pero los hombres y las mujeres andan todos desnudos como nascen; son belicosos y usan arcos y flechas: tiran todas las flechas cón yerva de la mala, y pelean las mugeres también como los hombres;. yo tuve presa una moza de fasta á dieziocho ó veinte años que se afirmaba por todos, que avia muerto ocho hombres cristianos antes que fuese presa en la batalla en que la prendieron. Aquí ay la yerva iperboton con que sanan las fondas de la yerva, y con esta yerva dicen que sanó  Alejandro á Tolomeo. En esta tierra y de aquí hacia el poniente comen los Indios pan de grano de maiz molido y hacen dello buen pan que es de mucho mantenimiento. De esta misma harina de maiz cocida en calderas y tinajas grandes en mucha agua hacen vino para beber que es vino de mucha substancia y bueno y de buen sabor; los Indios usan beber del una grande taza como se levantan sin comer otra cosa ninguna: y con aquello se van á sus labores, y se estan allá la mayor parte del día sin mas comer. Los cristianos que están en aquella tierra usan lo mismo y dicen que es la mejor cosa de las que allá ay, y se sufrirá uno trabajando un día sin comer si bebe dos veces dello. La yerva iperboton con que sanan la yerra dicen que es tan bueno el zumo de la raiz para la vista corno para sanar la yerva y que la ay en Caramania, en el monte Atalanto y en Gelutia. En esta tierra de Cartagena ay en poder de los Indios mucho cobre, y ay oro aunque no tanto y dicen ellos que á veinte leguas de aquella tierra hacia el sudeste ay mucho oro y que va allá el que quiere por ello. 

“Desde Cartagena á las islas de Caramani | |(11) que son adelante al Oeste, ay ocho leguas, las islas son todas bajos que no pueden pasar naos entre ellas. Desde las islas de Caramani á las islas de Baru ay dies leguas. Entre estas de Ram y la tierra pueden pasar navíos si no son muy grandes, y pasadas las de Baru mas al Oeste está el puerto del Cenu, que es una baya grande y tiene la entrada por el Este; es buen puerto segúro, ay desde Cartagena al Cenu veinticinco leguas, está Cartagena al Este en X grados y medio, el Cenu al Oeste en IX grados, en el Cenu se hace mucha sal, la gente es recia, belicosa, usan arcos y flechas hervoladas, andan desnudos todos, hombres y mujeres. Cuando muere algún hombre principal ó algún hijo suyo, sácanle las tripas y lávanlo con ciertas cosas y después lo untan y encima de aquello ponen lana de algodón teñidó de diversas colores que se pega en el cuerpo y cubierto de aquello pónenlo en una hamaca que es la cama de ellos y aquella cuelgan dentro en casa acerca de donde hacen el fuego y a si lo tienen. Yo me acerté á tomar un lugar que se llama Catarapa á donde hallamos mas de veinte muertos puestos de esta manera en las casas. 

En esta tierra del Cenu ay mucho oro en poder de indios y muy tino y es todo sobre mescla y fundamento de plata, que ninguna parte ay en ello de cobre y es mas claro oro que lo que tiene fundamento de cobre, dicen los indios que lo traen de unas sierras dé donde viene el río del Cenu, de unos lugares que se llaman Móeri y ótro Cubra y que la tierra de donde son aquellos lugares que es tirante á colorada; y qué lo cogen en los arroyos  y valles y que cuando llueve atraviesan en los arroyos redes y que cómo crece el agua trae granos de oro grandes como huevos que se quedan en las redes y que de esta manera cogen los mayores granos y que lo que cogen lo trayan al lugar que se llama Cenu que está á dies leguas de la mar sobre el río: y que allí lo labraran y hacian lo que querian del. Yo tuve un cacique preso que me dijo que tres veces había el ido allá eh aquellos lugares y lo había visto coger de esta manera y lo había cogido. Esta tierra del Cenui es de muchos mantenimientos de los de aquella tierra. El pan y el vino es de harina de maíz como en Cartagena, también ay raíces de que se hace el pan como en las islas de Cuba, Jamaica y Española. Pero son de otra cualidad porque las de las islas son malas, que si uno come una dellas muere como si comiera rejalgar y cualquiera animal que come dellas ó del agua que dellas sale muere, y para hacer pan dellas las rallan y después las exprimen: y como quedan en polvo seco hacenlas pan y las de esta tierra del Cenu y de toda la tierra de aquí en adelante, comenlas crudas y asadas, que son muy buenas de comer y de gentil saber.

Yo requerí de parte del rey de Castilla á dos caciques de estos del Cenu que fuesen del rey, de Castilla, y que les hacia sáber como avia un solo Dios que era trino y uno, gobernaba al cielo y á la tierra y que este avia venido al mundo y avia dejado en su lugar á San Pedro: y que San Pedro avia dejado por succesor en la tierra al Santo padre que era Señor de todo el mundo universo en lugar de Dios, y que este Santo padre como Señor del universo avia fecho merced de toda aquella tierra de las Indias y del Cenu al rey de Castilla y que por virtud de aquella merced que el Papa le avia fecho al rey les requería que ellos le dejasen aquella tierra pites le pertenecía y que si quisiesen vivir en ella como se estaban, que le diesen la obediencia como á su Señor y que le diesen en señal de obediencia alguna cosa cada año y que esto fuese lo que ellos quisiesen señalar y que si esto hacían que el rey les haría mercedes y les dada ayuda contra sus enemigos y que pornia entre ellos frailes y clérigos que les dijesen las cosas de la fe de Cristo, y que si algunos se quisiesen tornar cristianos que les baria mercedes y que los que no quisiesen ser cristianos que no los apremariá á que lo fuesen sino que se estuviesen como se estaban y respondieronme: que en lo que decía que no avia sino un Dios y que este gobernaba el cielo y la tierra y que era Señor de todo, que les parecía bien y que así debía de ser: pero que en lo que decía que el papa era señor de todo el universo en lugar de Dios y que el ávia fecho merced de aquella tierra al rey de Castilla, dijeron que el Papa debiera de estar borracho cuando lo hizo, pues daba lo que no era suyo, y que el rey que pedía y tomaba tal merced debía de ser algún loco pues pedía lo que era de otros, y que fuese allá á tomarla que ellos le pornian la cabeza en un palo como tenían otras que me mostraron de enemigos suyos, puestas encima de sendos palos en el lugar; y dijeron que eran señores de su tierra y que no avian menester otro Señor y yo les torné a requerir que lo hiciesen sino que les haria guerra y les tomaria el lugar y que mataria á cuantos tomase ó los prenderia y venderia por esclavos y respodieronme que ellos me pornian primero la cabeza en un palo y trabajaron por lo hacer, pero no  pudieron porque les tomamos el lugar por fuerza aunque nos tiraron infinitas flechas, y todas hervoladas y nos hirieron dos hombres con yerva y entrambos murieron de la yerva aunque las heridas eran pequeñas, y después prendí yo en otro lugar á un cacique dellos que es el que dije arriba que me avia dicho de las minas de Mocri y hallélo hombre de mucha verdad y que guardaba la palabra, y que le parecia mal lo malo y bien lo bueno.

Desde este río del Cenu fasta el golfo de Uraba ay veinticinco leguas, está el golfo de Uraba al Oeste en VIII grados, la tierra de esta costa es algo montuosa, la gente es mala que son todos caníbales que comen carne humana. Usan arcos y flechas hevolaclas. A cinco leguas del río del Cénu á la parte del Oeste esta la isla nombrada, isla fuerte, cuasi una legua de la tierra; en esta isla se hace mucha sal, y mas hacia el golfo está otra que se llama la tortuga. El golfo de tiraba tiene quatorce leguas de longitud la tierra adentro y de latitud en la boca y entrada tiene dies y siete leguas y mas adelante cinco y adelante acerca del cabo, cuatro. En la entrada á la parte del Este tiene unos bajos que entran mas de dos leguas en la mar á través de la base ó entrada, y llegan á cerca de la mitad de la entrada. A la parte del Oeste del golfo está cinco leguas adentro del golfo, el Darién (La Antigua) que está poblado de cristiános y aqui cogen oro fino en unos ríos que descienden de unas siervas altas y montuosas. En estas sierras ay muchos tigres y leones y otros diversos ani­males y gatos rabudos que son como monas sino que tienen grandes rabos: ay muchos puercos, ay unos animales tan grandes como vacas y carnudos de color pardo que tienen los pies y las manos como vacas, la cabeza como una mula con grandes orejas, llamanlas en aquella tierra, vacas mochas,  tienen la carne muy buena de comer, otros animales ay muchos. 

Yo tomé por mi ventura aquel lugar que fué primero que se tomó en aquella tierra y á todos estos animales y dijéronme algunos que habian visto onzas; pero yo no las vi, pero vi que en un río que, pasa por el lugar del Darien avia muchos lagartos grandes, tan gruesos en el cuerpo como un becerro y se veían algún otro animal ó perro ó puerco ó hombre acerca del agua, saltan del agua y arremetían á el y si lo alcanzaban llevábanselo al agua y comíanselo. Yo me acerté á matar el primero que se mató: y vi que le echaron mas de diez lanzas que ansi como daban en el saltaban como si dieran en una peña y después un criado mío tité por fue por travez del y atravesóle una lanza, por medio del cuerpo: y ansi lo matamos; y muerto y sacado á la tierra hallamos por cima del lomo que le tomaba desde el pescuezo fasta la cola una concha que lo cubría todo que era tan fuerte que no avia lanza que la pasase: y debajo de aquella que era desde el medio del cuerpo abajo, hacia á la tripa  era como si los lagartos, y por aquella parte tenia la lanza atravesada. Tenia tres palmos de boca desde el hocico hasta el cabo de los dientes, tenia por cada parte dos ordenes de dientes los mas fieros que jamás vimos yo y los que conmigo estaban, aquel se desolló y comió su carne, era blanca y gentil | | (12) olia a almiscle; era buena de comer, también vi comer la carne de los tigres y de los leones, y vi algunos hombres matar solos en su cavo a leones. Los tigres son mas grandes de cuerpo que los leones; y tienen muy recios brazos y mucha fuerza pero son pesados que corren poco y son de poco corazón. 

Acontecia ir un tigre tras un hombre una legua fasta llegar al lugar, que nunca el hombre iva sino a su paso y el tigre tras del quanto tres o cuatro lanzas apartadas detrás; y en toda una legua no osar cometer al hombre. Los lagartos en el mes de Enero y Febrero crían de esta manera, cuando mas hierve el sol ellos se salen del agua a los arenales y hacen con las manos un hoyo y allí ponen los huevos, y después de puestos cúbrenlos con el arena; y como el sol hierve engendranse los lagartos en los huevos;  y después horádanlos y salense de los huevos al arena y vanse al agua. Son lo huevos grandes como de ánsares y aun mayores; y no tiene cascas sino unas brinzas, como los que las gallinas ponen cuando ponen algunos sin casca; son buenos y de buen sabor. Pone de una postura cada lagarto sesenta y setenta huevos de comer y de buen sabor. 

También ay  otros á que llaman Yguanas que son grandes y como lagartos; y estos tiene la cabeza redonda y desde la frente fasta la cola le va un cerro de espinas alzadas, muy fiero; son de color pardo y algo pintadas. Estas andan en los montes; son temerosas de ver y no son dañosas porque las toman vivas y las matan a palos; son buenas de comer y su carne es presciada en aquella tierra, los huevos de estas son de gentil sabor. En esta tierra ay muchos pavos de diversas maneras en los montes que son de gentil carne, ay grande abundancia de papagayos verdes; y ay unos grande que son de muchos colores de muchos colores de colorados y azules y negros y verdes que son fermosos de mirar; tienen buena carne sabrosa, ay otros que son tan chiquitos como paxaros pequeños pardales y son verdes y muy lindos. En esta tierra ay grandes pesquerias de gentiles pescados, ay grandes palmares que llevan fruta tan frande como huevos, una amarillas y otras como rosadas, pero son de grandes cuescos, su sabor tira a agrio . En esta tierra ay unos animales pequeños como un lechos de un mes, estos tiene los pies y las manos como un caballo y la cabeza como un caballo pequeñita con sus orejuelas; y esta todo cubierto de una concha desde las orejas fasta la cola que perece caballo encubertado, son fermosos de mirar, pacen como un caballo. 

En esta tierra ay conejos y perdizes y otros muchos géneros de aves gentiles; y el pan y vino de esta tierra es de maíz como es dicho, la gente es bien dispuesta y idólatra, algunos piensan entre ellos que no ay sino nacer y morir; tiene señores, hónrranlos mucho, al que es gran señor llámanle Tiba; y a los otros que no son tan grandes Quiai. Delante de este río del Darién, entra otro río muy grande en este golfo de Urabá; y entra por seis ó siete bocas aunque son bajas que no pueden entrar navíos por ellas mayores que bergantines, pero dentro de la boca es gende y hondo, de quince y veinte brazas y ancho de una milla; trae mucha agua; á cuarenta leguas dentro de la tierra se le juntan grndes ríos que vienen de la parte del Este de las sierras de donde nasce el río Cenu, y el primer río que se junta es el Dabayne. En los nascimientos deste río y de toro que esta mas adelante deste dizen que ay grandes minas; pero no se sabe lo cierto dello más de lo que dicen los indios y de que se han tomado en poder de indios piezas de oro fino que pesaron á siete y á ocho libras de peso. En la riberas deste río ay muchos anegadizos y en ellos ay muchos indios; y tiene las casas y las habitaciones encima de los árboles porque debajo es todo agua; y viven de pescadores. Este golfo de Urebá tiene de la otra parte de la sierra del Darién hacia la parte del Sur otro golfo que se llama el golfo de San Miguel, y ay desde uno al otro veinticinco leguas, y ay esta diferencia entre ellos que el golfo del Darién ó Urabá no crece la mar un palmo; y en el de San Miguel cresce tanto como en Bretaña, y desta costa del golfo de San Miguel diré después; y agora vuelvo al golfo de Urabá y digo que desde la entrada del golfo de Urabá fasta al puerto de Careta ay quince leguas. Está Careta al norreste en XI grados. Desde Careta á Puerto perdido ay ocho leguas; esta Puerto perdido al nordeste en XI grados y medio, desde Puerto perdido fasta el Nombre de Dios, va la costa á la madia partida de oeste y noroeste, esta el Nombre de Dios en X grados y medio, esta en medio Conogre, Pocurusa, la baya de San Blas, ay desde Puerto perdido á Conogre VII leguas, de Conogre á Pocurusa X, de Pocurusa a la baya de San Blas V, de la baya al Nombre de Dios VI. En toda esta tierra llaman a los hombres omes y a las mujeres ira; los hombres andan desnudos; y usan traer unos caracoles de la mar atados por unas cuardas por la cinta y algunos traen unos como embudos fechos de oro para ocultar las vergüenzas. Las mujeres andan todas cubiertas desde la cinta abajo con naguas de algodón; y traen cerecillos u otras muchas, y cadenas de oro. Hállase entre los indios mucho oro; aunque mucho dello es bajo que no es de diez y doce quilates y menos y llaman a ello giamin (gianin?). En esta tierra á la parte del Sur se halla en los ríos oro; pero como no se ha buscado mucho fasta agora no se sabe. Yo he visto grano cogido en río de peso de siete ducados. Desde el Nombre de Dios fasta Veragua ay treinta y cinco leguas. Está Veragua al oeste en X grados, acerca del Nombre de Dios esta Puerto bello que es buen puerto, tien en la entrada una isla pequeña y en medio otra. Esta tierra desta costa es áspera de montañas y desaprovechada. Desde Veragua vualve la costa al norte fasta el cabo Gracias a Dios setenta leguas. Está el cabo Gracias a Dios á XIV grados cabe Veragua esta la Furnia y después Coroboro, después unas islas arrodeadas de bajos. Desade el cabo Gracias a Dios vuelve la costa al ueste, etc. | | (13) .

Entre otros libros y manuscritos que no hemos citado deben mencionarse los siguientes que conviene consultar y que hemos visto en la biblioteca del señor Ternaux Compans.         

Viaje del mundo hecho y compuesto por el licenciado Pedro Ordoñez de Cevallos, natural de la insigne ciudad de Jaen – Madrid, Sancha, 1614. De esta obra, conocida tambien, me parece, por el titulo de viaje del clérigo agradecido existia un ejemplar en la biblioteca nacional de Bogotá.

Memorial de Chiriquí del P. Presentado F. Melchor Hernández, en que da cuanta como por junio de 1606 fue encargado a solicitud del Presidente don Francisco Valverde y Mercado de la reducción de algunos indígenas en las inmediaciones de la villa de Santiago de Alange, gobernación de Veragua, noventa leguas (dice) de Panamá, en donde con el auxilio del licenciado Cristóbal Cacho Santillana logró reducir 626 personas de todos sexos y edades y fundar dos pueblos, San Pablo del Platanar y San Pedro de Aspatara, el uno dos leguas de dicha villa y seis el otro. Halló seis lenguas distintas entre los indios reducidos y quiso hacer un vocabulario de la mas común, pero una peste de sarampión que sobrevino hizo perecer 350 y dispersarse los demás. Pide licencia para entrar en la cordillera en donde ay las tribus siguientes, Cothos, Borisques, Durazques, Utelaes, Bugabaes, Zunes, Dolegas, Chagres, Zaribas, Dures y otras.

El distinguido jurisconsulto español Tapia, ex – bibliotecario de la biblioteca nacional de Madrid, hizo á mi solicitud una nueva rebusca entre los manuscritos y halló los siguientes, relativos a la nueva granad, fuera de los que hemos mencionado ya, según consta de una nota que tuvo la bondad de mandarme.

Ordenanzas y comisiones para el gobierno del Nuevo Reino de Granada y del obispado de Quito.

Alteraciones del Darién, escritas en diez y ocho cantos por don Francisco de Paramo y Cepeda, año de 1697.

Parecer sobre fortificar contra los piratas la boca del río de la encenada del Darién.

Servicios del Gobernador de Cartagena, año de 1641.

Causa del Conde de Castilmillos y otros papeles en derecho.  

 

(4)  Esta es realmente la latitud de cabo de la Vela, lo que prueba que no eran tan malos observadores los navegantes de aquella época.(Regresar a 4)
(5) Probablemente Tueuraca en el nombre que la Indios daban á lo que después se llamo Rió del Hacha por los españoles. (Regresar a 5)
(6)  Estas distancias son bien aproximadas, pero lo que sobretodo llama la atención es que ya Enciso denomina Santa Marta á aquella tierra de donde se infiere que el nombre le fue Impuesto por Bastidas en su primer viaje, y que si mas tarde, en 1525, se dió el nombre á la ciudad y  ba­hía por la rara coincidencia de haber llegado 29 de Julio, dia de Santa Marta, como lo dicen todos los cronistas, tuvo mucha parte, si no la principal , el recuerdo de la antigua denominación.  (Regresar a 6)
(7)  Suponían equivocadamente que la latitud de Santa Marta y la del Río de Hacha era la misma. (Regresar a 7)
(8) Esta distancia está exagerada.(Regresar a 8)
(9)  La verdadera latitud de Zamba en de 10 grados 50 minutos, probablemente Enciso quiso decir diez grados y medio. (Regresar a 9)
(10)  Distancia también muy exagerada, quizá por haber navegado con suma lentitud de miedo de los escollos, pues todos fue exploradores de aquella época me acercaban mucho á la costa buscando las pequeñas poblaciones (Regresar a 10)
(11) Estas son probablemente las islas llamadas hoy del Rosario. (Regresar a 11) 
(12)  No tenían el paladar muy delicado los descubridores, ó más bien eran tales las hambres que pasaban que les hacían parecer agradable la carne del caimán.(Regresar a 12)  
(13)  Todo lo que sigue presenta menos interés. El bachiller Enciso no visito personalmente los demás lugares que describe como lo hizo desde el cabo de la Vela hasta el Istmo de Panamá. (Regresara 13)  

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