Entre los libros relativos á la Nueva Granada que
no se han mencionado todavía, hay uno muy curioso é importante por
contener la descripción de las costas de Tierra Firme, hecha por
uno de los primeros viajeros y militares que las recorrieron
personalmente á principios del siglo XV. La suma de Geografía del
bachiller Martín Fernández de Enciso, Alguacil mayor de Castilla de
oro, fué impresa en Sevilla en el año de 1519, mucho antes de las
fundaciones de Santa Marta y de Cartagena. La fecha del privilegio
es de 1518, y como sabemos de ciencia cierta que el autor residía
en el Darién en 1515, corno funcionario público bajo las órdenes de
Pedrarias de Ávila, resulta que aquella obra fué compuesta cuando
estaban todavía muy frescos sus recuerdos de las dos veces que
navegó por aquellas costas, y quizá con sus diarios de navegación
á la vista. Esta es obra rarísima, y del único ejemplar que existe
en la biblioteca nacional de París, me ha parecido que seria útil
copiar aquí literalmente sin alterar la ortografía, cuanto
concierne a nuestras costas: narración que hoy adquiere más interés
por la circunstancia de haberse dirigido la atención de los
geólogos hacía los cambios de nivel que los continentes han tenido
en el curso de los siglos, y por lo mismo ser necesario
un punto de partida, para advertir las variaciones ocurridas en
nuestras costas actuales del Atlántico, respecto de cómo fueron en
aquella época distante apenas de nosotros de poco más de tres
siglos.
“Está el cabo de la Vela á la
media partida del Oeste y del Nord Oueste en doce grados. y medio
|
|
(4)
. Junto á este cabo de la
Vela hay un buen puerto con un isleo delante que está á la parte
del Oeste. Pasado el cabo de la Vela, vuelve la, costa al Sur
cuarta al Sudeste y es la costa baja y toda la tierra del cabo de la Vela es tierra baja,
desde el cabo de la Vela á Tucuraca
|
|(5)
ay treinta leguas, está Tucuraca en XI y medio, es buen
puerto. Desde Tucuraca á Santa Marta
ay veinticinco leguas
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(6)
.
Santa Marta está al Cueste en XI grados y medio
|
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(7)
, es buen puerto, tiene un isleo
delante: es el mejor puerto de toda esta costa.
Esta tierra de Santa Marta es tierra que se riega por mano y por
sequías y los panes y cosas que siembran y plantan los riegan, es
tierra algo abierta y tiene sierras altas y peladas, la arena de
los ríos es toda margajita que es piedra de color de oro, que
parece que es toda oro, ay en ella muchos puercos y muchos ciervos,
hallase en poder de los Indios mucho oro y cobre, hallase mucho
sobre dorado. Dicen los Indios que doran el cobre con una yerba que
ay en aquella tierra, la cual majada y sacado el zumo y lavado el
cobre con ella y puesto al fuego, se vuelve de color de oro muy
fino y sube mas ó menos en color segund que ellos le dan mas ó
menos yerva. La gente es belicosa y feroz: usan arcos y flechas
poco mayores que viras y untanlas con yerva y es tan ponzoñosa la
yerva que por dicha escapa hombre que con ella sea herido. Una de
las cosas con que hacen la yerva son unas manzanas silvestres á que
llaman maguillas de las de esta tierra. Luego que un hombre come
una dellas se le torna gusanos en el cuerpo y si se pone a la
sombra de un árbol de aquellos, como le da sombra le comienza a
doler la cabeza, y si mucho se detiene comiénzale á hinchar la cara
y á turbársele la vista: y si acaso se duerme debajo luego pierde
la vista, todo este lo he visto yo por experiencia.
Antes de llegar á Santa Manta está Yaharo que es en las caidas
de las sierras nevadas, Yabaro es buen puerto y buena tierra y aquí
ay heredades de árboles de muchas frutas de comer y entre otras ay
una que parece naranja, y cuando está sazonada para comer vuelvese
amarilla: lo que tiene de dentro es como manteca y es de
maravilloso sabor y deja el gusto tan bueno y tan blando que es
cosa maravillosa. Las sierras nevadas comienzan en Santa Marta y en
par de Yaharo es lo mas alto y lo que parece encima blanco como
nieve y de allí van gasta en par de Venezuela y de allí van hacia
la tierra adentro no se sabe á donde porque no es ganada la tierra
ni los individuos dan de ello mas rasos de que van muy lejos. Esta
sierra es en lo alto llana y ay muchas poblaciones de Indios encima
de ella y muchas lagunas. En Santa Marta se coge mucho algodón y
labran los Indios muchos paños dello que es cosa de ver, y hacenlos
de muchos colores. Hacen de plumas de papagayos y de pavos y de
otras aves que ay en aquélla tierra unas como diademas grandes que
se ponen las señoras en las cabezas, que llevan por detrás por la
parte que cae por encima de las espaldas una pieza colgando que les
llega fasta á la cinta como los cabos de la mitra de los obispos, y
esta es también obrada que es maravilla de ver la diversidad de las
colores y la obra y arte de ellas, y como son las colores naturales
y propias, parece tanto bien que ninguna obra artificial de las que
acá obran es tan buena ni tan agradable á la vista”.
“Desde Santa Manta vuelve la costa al Sur veinte leguas
|
|
(8)
y en la vuelta, cabe Santa Manta está
Baria (Gaira?) que es la gente muy mala y adelante está Aldea
grande (La ciénaga?) y mas adelante entra un río muy grande que vá
desde las sierras uevadas, y es tanto de grande que entra su agua
grand trecho en la toar sin volverse salada, y de allí irá la costa
al oeste fasta el puerto de Zamba.
Zamba es buen puerto y está en 11 y medio grados
|
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(9)
. Desde Santa Manta á Zamba hay
veinticinco leguas, la tierra de esta costa es plana y rasa sin
montes, que es toda sabanas muy fermosas. Es tierra bien poblada
los hombres traen los cabellos cortados y coronas como frailes, las
mujeres andan cubiertas de la cinta abajo. Es buena gente que no
hace mal á los que salen á ellos; si á ellos no ge lo hacen
primero. Zamba tiene á la parte del oueste á las islas de Arenas
|que son cuatro y están acerca y arrodeadas todas de bajos,
entran dies leguas en la mar, pero entre ellas y la tierra á do
está el cabo del oyo del gato pueden pasar naos. Desde Zamba fasta el cabo de la Canoa que es
á dos leguas de Cartagena hay veinte leguas
|
|
(10)
, son malas de navegar á causa de
los bajos de las islas de Arenas.
Delante del cabo de la Canoa hay una peña que sube encima del
agua poca cosa á que llaman Canoa; pero como se ve no es peligrosa
y un poco adelante á dos leguas della están los puertos de
Cartagena, estos puertos de Cartagena tienen una isla en medio que
no sale del compás de la otra tierra y por la una parte y por la
otra de la isla hay puerto, pero la de la parte del Este (Boca
grande?) es la mejor entrada; la isla se llama Quodego: tiene dos
leguas de longitud y media legua de latitud, está bien poblada de
Indios pescadores, la gente desta tierra es bien dispuesta, pero
los hombres y las mujeres andan todos desnudos como nascen; son
belicosos y usan arcos y flechas: tiran todas las flechas cón yerva
de la mala, y pelean las mugeres también como los hombres;. yo tuve
presa una moza de fasta á dieziocho ó veinte años que se afirmaba
por todos, que avia muerto ocho hombres cristianos antes que fuese
presa en la batalla en que la prendieron. Aquí ay la yerva
iperboton con que sanan las fondas de la yerva, y con esta yerva
dicen que sanó Alejandro á Tolomeo. En esta tierra y de aquí hacia
el poniente comen los Indios pan de grano de maiz molido y hacen
dello buen pan que es de mucho mantenimiento. De esta misma harina
de maiz cocida en calderas y tinajas grandes en mucha agua hacen
vino para beber que es vino de mucha substancia y bueno y de buen
sabor; los Indios usan beber del una grande taza como se levantan
sin comer otra cosa ninguna: y con aquello se van á sus labores, y
se estan allá la mayor parte del día sin mas comer. Los cristianos
que están en aquella tierra usan lo mismo y dicen que es la mejor
cosa de las que allá ay, y se sufrirá uno trabajando un día sin
comer si bebe dos veces dello. La yerva iperboton con que sanan la
yerra dicen que es tan bueno el zumo de la raiz para la vista corno
para sanar la yerva y que la ay en Caramania, en el monte Atalanto
y en Gelutia. En esta tierra de Cartagena ay en poder de los Indios
mucho cobre, y ay oro aunque no tanto y dicen ellos que á veinte
leguas de aquella tierra hacia el sudeste ay mucho oro y que va
allá el que quiere por ello.
“Desde Cartagena á las islas de Caramani
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|(11)
que son adelante al Oeste, ay
ocho leguas, las islas son todas bajos que no pueden pasar naos
entre ellas. Desde las islas de Caramani á las islas de Baru ay
dies leguas. Entre estas de Ram y la tierra pueden pasar navíos si
no son muy grandes, y pasadas las de Baru mas al Oeste está el
puerto del Cenu, que es una baya grande y tiene la entrada por el
Este; es buen puerto segúro, ay desde Cartagena al Cenu veinticinco
leguas, está Cartagena al Este en X grados y medio, el Cenu al
Oeste en IX grados, en el Cenu se hace mucha sal, la gente es
recia, belicosa, usan arcos y flechas hervoladas, andan desnudos
todos, hombres y mujeres. Cuando muere algún hombre principal ó
algún hijo suyo, sácanle las tripas y lávanlo con ciertas cosas y
después lo untan y encima de aquello ponen lana de algodón teñidó
de diversas colores que se pega en el cuerpo y cubierto de aquello
pónenlo en una hamaca que es la cama de ellos y aquella cuelgan
dentro en casa acerca de donde hacen el fuego y a si lo tienen. Yo
me acerté á tomar un lugar que se llama Catarapa á donde hallamos
mas de veinte muertos puestos de esta manera en las casas.
En esta tierra del Cenu ay mucho oro en poder de indios y muy
tino y es todo sobre mescla y fundamento de plata, que ninguna
parte ay en ello de cobre y es mas claro oro que lo que tiene
fundamento de cobre, dicen los indios que lo traen de unas sierras
dé donde viene el río del Cenu, de unos lugares que se llaman Móeri
y ótro Cubra y que la tierra de donde son aquellos lugares que es
tirante á colorada; y qué lo cogen en los arroyos y valles y que
cuando llueve atraviesan en los arroyos redes y que cómo crece el
agua trae granos de oro grandes como huevos que se quedan en las
redes y que de esta manera cogen los mayores granos y que lo que
cogen lo trayan al lugar que se llama Cenu que está á dies leguas
de la mar sobre el río: y que allí lo labraran y hacian lo que
querian del. Yo tuve un cacique preso que me dijo que tres veces
había el ido allá eh aquellos lugares y lo había visto coger de
esta manera y lo había cogido. Esta tierra del Cenui es de muchos
mantenimientos de los de aquella tierra. El pan y el vino es de
harina de maíz como en Cartagena, también ay raíces de que se hace
el pan como en las islas de Cuba, Jamaica y Española. Pero son de
otra cualidad porque las de las islas son malas, que si uno come
una dellas muere como si comiera rejalgar y cualquiera animal que
come dellas ó del agua que dellas sale muere, y para hacer pan
dellas las rallan y después las exprimen: y como quedan en polvo
seco hacenlas pan y las de esta tierra del Cenu y de toda la tierra
de aquí en adelante, comenlas crudas y asadas, que son muy buenas
de comer y de gentil saber.
Yo requerí de parte del rey de Castilla á dos caciques de estos
del Cenu que fuesen del rey, de Castilla, y que les hacia sáber
como avia un solo Dios que era trino y uno, gobernaba al cielo y á
la tierra y que este avia venido al mundo y avia dejado en su lugar
á San Pedro: y que San Pedro avia dejado por succesor en la tierra
al Santo padre que era Señor de todo el mundo universo en lugar de
Dios, y que este Santo padre como Señor del universo avia fecho
merced de toda aquella tierra de las Indias y del Cenu al rey de
Castilla y que por virtud de aquella merced que el Papa le avia
fecho al rey les requería que ellos le dejasen aquella tierra pites
le pertenecía y que si quisiesen vivir en ella como se estaban, que
le diesen la obediencia como á su Señor y que le diesen en señal de
obediencia alguna cosa cada año y que esto fuese lo que ellos
quisiesen señalar y que si esto hacían que el rey les haría
mercedes y les dada ayuda contra sus enemigos y que pornia entre
ellos frailes y clérigos que les dijesen las cosas de la fe de
Cristo, y que si algunos se quisiesen tornar cristianos que les
baria mercedes y que los que no quisiesen ser cristianos que no los
apremariá á que lo fuesen sino que se estuviesen como se estaban y
respondieronme: que en lo que decía que no avia sino un Dios y que
este gobernaba el cielo y la tierra y que era Señor de todo, que
les parecía bien y que así debía de ser: pero que en lo que decía
que el papa era señor de todo el universo en lugar de Dios y que el
ávia fecho merced de aquella tierra al rey de Castilla, dijeron que
el Papa debiera de estar borracho cuando lo hizo, pues daba lo que
no era suyo, y que el rey que pedía y tomaba tal merced debía de
ser algún loco pues pedía lo que era de otros, y que fuese allá á
tomarla que ellos le pornian la cabeza en un palo como tenían otras
que me mostraron de enemigos suyos, puestas encima de sendos palos
en el lugar; y dijeron que eran señores de su tierra y que no avian
menester otro Señor y yo les torné a requerir que lo hiciesen sino
que les haria guerra y les tomaria el lugar y que mataria á cuantos
tomase ó los prenderia y venderia por esclavos y respodieronme que
ellos me pornian primero la cabeza en un palo y trabajaron por lo
hacer, pero no pudieron porque les tomamos el lugar por fuerza
aunque nos tiraron infinitas flechas, y todas hervoladas y nos
hirieron dos hombres con yerva y entrambos murieron de la yerva
aunque las heridas eran pequeñas, y después prendí yo en otro lugar
á un cacique dellos que es el que dije arriba que me avia dicho de
las minas de Mocri y hallélo hombre de mucha verdad y que guardaba
la palabra, y que le parecia mal lo malo y bien lo bueno.
Desde este río del Cenu fasta el golfo de Uraba ay veinticinco
leguas, está el golfo de Uraba al Oeste en VIII grados, la tierra
de esta costa es algo montuosa, la gente es mala que son todos
caníbales que comen carne humana. Usan arcos y flechas hevolaclas.
A cinco leguas del río del Cénu á la parte del Oeste esta la isla
nombrada, isla fuerte, cuasi una legua de la tierra; en esta isla
se hace mucha sal, y mas hacia el golfo está otra que se llama la
tortuga. El golfo de tiraba tiene quatorce leguas de longitud la
tierra adentro y de latitud en la boca y entrada tiene dies y siete
leguas y mas adelante cinco y adelante acerca del cabo, cuatro. En
la entrada á la parte del Este tiene unos bajos que entran mas de
dos leguas en la mar á través de la base ó entrada, y llegan á
cerca de la mitad de la entrada. A la parte del Oeste del golfo
está cinco leguas adentro del golfo, el Darién (La Antigua) que
está poblado de cristiános y aqui cogen oro fino en unos ríos que
descienden de unas siervas altas y montuosas. En estas sierras ay
muchos tigres y leones y otros diversos animales y gatos rabudos
que son como monas sino que tienen grandes rabos: ay muchos
puercos, ay unos animales tan grandes como vacas y carnudos de
color pardo que tienen los pies y las manos como vacas, la cabeza
como una mula con grandes orejas, llamanlas en aquella tierra,
vacas mochas, tienen la carne muy buena de comer, otros animales
ay muchos.
Yo tomé por mi ventura aquel lugar que fué primero que se tomó
en aquella tierra y á todos estos animales y dijéronme algunos que
habian visto onzas; pero yo no las vi, pero vi que en un río que,
pasa por el lugar del Darien avia muchos lagartos grandes, tan
gruesos en el cuerpo como un becerro y se veían algún otro animal ó
perro ó puerco ó hombre acerca del agua, saltan del agua y
arremetían á el y si lo alcanzaban llevábanselo al agua y
comíanselo. Yo me acerté á matar el primero que se mató: y vi que
le echaron mas de diez lanzas que ansi como daban en el saltaban
como si dieran en una peña y después un criado mío tité por fue por
travez del y atravesóle una lanza, por medio del cuerpo: y ansi lo
matamos; y muerto y sacado á la tierra hallamos por cima del lomo
que le tomaba desde el pescuezo fasta la cola una concha que lo
cubría todo que era tan fuerte que no avia lanza que la pasase: y
debajo de aquella que era desde el medio del cuerpo abajo, hacia á
la tripa era como si los lagartos, y por aquella parte tenia la
lanza atravesada. Tenia tres palmos de boca desde el hocico hasta
el cabo de los dientes, tenia por cada parte dos ordenes de dientes
los mas fieros que jamás vimos yo y
los que conmigo estaban, aquel se desolló y comió su carne, era
blanca y gentil
|
|
(12)
olia a
almiscle; era buena de comer, también vi comer la carne de los
tigres y de los leones, y vi algunos hombres matar solos en su cavo
a leones. Los tigres son mas grandes de cuerpo que los leones; y
tienen muy recios brazos y mucha fuerza pero son pesados que corren
poco y son de poco corazón.
Acontecia ir un tigre tras un hombre una legua fasta llegar al
lugar, que nunca el hombre iva sino a su paso y el tigre tras del
quanto tres o cuatro lanzas apartadas detrás; y en toda una legua
no osar cometer al hombre. Los lagartos en el mes de Enero y
Febrero crían de esta manera, cuando mas hierve el sol ellos se
salen del agua a los arenales y hacen con las manos un hoyo y allí
ponen los huevos, y después de puestos cúbrenlos con el arena; y
como el sol hierve engendranse los lagartos en los huevos; y
después horádanlos y salense de los huevos al arena y vanse al
agua. Son lo huevos grandes como de ánsares y aun mayores; y no
tiene cascas sino unas brinzas, como los que las gallinas ponen
cuando ponen algunos sin casca; son buenos y de buen sabor. Pone de
una postura cada lagarto sesenta y setenta huevos de comer y de
buen sabor.
También ay otros á que llaman Yguanas que son grandes y como
lagartos; y estos tiene la cabeza redonda y desde la frente fasta
la cola le va un cerro de espinas alzadas, muy fiero; son de color
pardo y algo pintadas. Estas andan en los montes; son temerosas de
ver y no son dañosas porque las toman vivas y las matan a palos;
son buenas de comer y su carne es presciada en aquella tierra, los
huevos de estas son de gentil sabor. En esta tierra ay muchos pavos
de diversas maneras en los montes que son de gentil carne, ay
grande abundancia de papagayos verdes; y ay unos grande que son de
muchos colores de muchos colores de colorados y azules y negros y
verdes que son fermosos de mirar; tienen buena carne sabrosa, ay
otros que son tan chiquitos como paxaros pequeños pardales y son
verdes y muy lindos. En esta tierra ay grandes pesquerias de
gentiles pescados, ay grandes palmares que llevan fruta tan frande
como huevos, una amarillas y otras como rosadas, pero son de
grandes cuescos, su sabor tira a agrio . En esta tierra ay unos
animales pequeños como un lechos de un mes, estos tiene los pies y
las manos como un caballo y la cabeza como un caballo pequeñita con
sus orejuelas; y esta todo cubierto de una concha desde las orejas
fasta la cola que perece caballo encubertado, son fermosos de
mirar, pacen como un caballo.
En esta tierra ay conejos y perdizes y otros muchos géneros de
aves gentiles; y el pan y vino de esta tierra es de maíz como es
dicho, la gente es bien dispuesta y idólatra, algunos piensan entre
ellos que no ay sino nacer y morir; tiene señores, hónrranlos
mucho, al que es gran señor llámanle Tiba; y a los otros que no son
tan grandes Quiai. Delante de este río del Darién, entra otro río
muy grande en este golfo de Urabá; y entra por seis ó siete bocas
aunque son bajas que no pueden entrar navíos por ellas mayores que
bergantines, pero dentro de la boca es gende y hondo, de quince y
veinte brazas y ancho de una milla; trae mucha agua; á cuarenta
leguas dentro de la tierra se le juntan grndes ríos que vienen de
la parte del Este de las sierras de donde nasce el río Cenu, y el
primer río que se junta es el Dabayne. En los nascimientos deste
río y de toro que esta mas adelante deste dizen que ay grandes
minas; pero no se sabe lo cierto dello más de lo que dicen los
indios y de que se han tomado en poder de indios piezas de oro fino
que pesaron á siete y á ocho libras de peso. En la riberas deste
río ay muchos anegadizos y en ellos ay muchos indios; y tiene las
casas y las habitaciones encima de los árboles porque debajo es
todo agua; y viven de pescadores. Este golfo de Urebá tiene de la
otra parte de la sierra del Darién hacia la parte del Sur otro
golfo que se llama el golfo de San Miguel, y ay desde uno al otro
veinticinco leguas, y ay esta diferencia entre ellos que el golfo
del Darién ó Urabá no crece la mar un palmo; y en el de San Miguel
cresce tanto como en Bretaña, y desta costa del golfo de San Miguel
diré después; y agora vuelvo al golfo de Urabá y digo que desde la
entrada del golfo de Urabá fasta al puerto de Careta ay quince
leguas. Está Careta al norreste en XI grados. Desde Careta á Puerto
perdido ay ocho leguas; esta Puerto perdido al nordeste en XI
grados y medio, desde Puerto perdido fasta el Nombre de Dios, va la
costa á la madia partida de oeste y noroeste, esta el Nombre de
Dios en X grados y medio, esta en medio Conogre, Pocurusa, la baya
de San Blas, ay desde Puerto perdido á Conogre VII leguas, de
Conogre á Pocurusa X, de Pocurusa a la baya de San Blas V, de la
baya al Nombre de Dios VI. En toda esta tierra llaman a los hombres
omes y a las mujeres ira; los hombres andan desnudos; y usan traer
unos caracoles de la mar atados por unas cuardas por la cinta y
algunos traen unos como embudos fechos de oro para ocultar las
vergüenzas. Las mujeres andan todas cubiertas desde la cinta abajo
con naguas de algodón; y traen cerecillos u otras muchas, y cadenas
de oro. Hállase entre los indios mucho oro; aunque mucho dello es
bajo que no es de diez y doce quilates y menos y llaman a ello
giamin (gianin?). En esta tierra á la parte del Sur se halla en los
ríos oro; pero como no se ha buscado mucho fasta agora no se sabe.
Yo he visto grano cogido en río de peso de siete ducados. Desde el
Nombre de Dios fasta Veragua ay treinta y cinco leguas. Está
Veragua al oeste en X grados, acerca del Nombre de Dios esta Puerto
bello que es buen puerto, tien en la entrada una isla pequeña y en
medio otra. Esta tierra desta costa es áspera de montañas y
desaprovechada. Desde Veragua vualve la costa al norte fasta el
cabo Gracias a Dios setenta leguas. Está el cabo Gracias a Dios á
XIV grados cabe Veragua esta la Furnia y después Coroboro, después
unas islas arrodeadas de
bajos. Desade el cabo Gracias a Dios vuelve la costa al ueste, etc.
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(13)
.
Entre otros libros y manuscritos que no hemos citado deben
mencionarse los siguientes que conviene consultar y que hemos visto
en la biblioteca del señor Ternaux Compans.
Viaje del mundo hecho y compuesto por el licenciado Pedro
Ordoñez de Cevallos, natural de la insigne ciudad de Jaen –
Madrid, Sancha, 1614. De esta obra, conocida tambien, me parece,
por el titulo de viaje del clérigo agradecido existia un ejemplar
en la biblioteca nacional de Bogotá.
Memorial de Chiriquí del P. Presentado F. Melchor Hernández, en
que da cuanta como por junio de 1606 fue encargado a solicitud del
Presidente don Francisco Valverde y Mercado de la reducción de
algunos indígenas en las inmediaciones de la villa de Santiago de
Alange, gobernación de Veragua, noventa leguas (dice) de Panamá, en
donde con el auxilio del licenciado Cristóbal Cacho Santillana
logró reducir 626 personas de todos sexos y edades y fundar dos
pueblos, San Pablo del Platanar y San Pedro de Aspatara, el uno dos
leguas de dicha villa y seis el otro. Halló seis lenguas distintas
entre los indios reducidos y quiso hacer un vocabulario de la mas
común, pero una peste de sarampión que sobrevino hizo perecer 350 y
dispersarse los demás. Pide licencia para entrar en la cordillera
en donde ay las tribus siguientes, Cothos, Borisques, Durazques,
Utelaes, Bugabaes, Zunes, Dolegas, Chagres, Zaribas, Dures y
otras.
El distinguido jurisconsulto español Tapia, ex –
bibliotecario de la biblioteca nacional de Madrid, hizo á mi
solicitud una nueva rebusca entre los manuscritos y halló los
siguientes, relativos a la nueva granad, fuera de los que hemos
mencionado ya, según consta de una nota que tuvo la bondad de
mandarme.
Ordenanzas y comisiones para el gobierno del Nuevo Reino de
Granada y del obispado de Quito.
Alteraciones del Darién, escritas en diez y ocho cantos por don
Francisco de Paramo y Cepeda, año de 1697.
Parecer sobre fortificar contra los piratas la boca del río de
la encenada del Darién.
Servicios del Gobernador de Cartagena, año de
1641.
Causa del Conde de Castilmillos y otros papeles en derecho.
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(4)
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Esta es realmente la latitud de cabo de la Vela, lo
que prueba que no eran tan malos observadores los navegantes de
aquella época.(Regresar a
4)
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(5)
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Probablemente Tueuraca en el nombre que la Indios
daban á lo que después se llamo Rió del Hacha por los españoles. (Regresar a 5)
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(6)
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Estas distancias son bien aproximadas, pero lo que
sobretodo llama la atención es que ya Enciso denomina Santa Marta á
aquella tierra de donde se infiere que el nombre le fue Impuesto
por Bastidas en su primer viaje, y que si mas tarde, en 1525, se
dió el nombre á la ciudad y bahía por la rara coincidencia de
haber llegado 29 de Julio, dia de Santa Marta, como lo dicen todos
los cronistas, tuvo mucha parte, si no la principal , el recuerdo
de la antigua denominación. (Regresar a
6)
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(7)
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Suponían equivocadamente que la latitud de Santa
Marta y la del Río de Hacha era la misma. (Regresar a 7)
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(8)
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Esta distancia está exagerada.(Regresar a 8)
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(9)
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La verdadera latitud de Zamba en de 10 grados 50
minutos, probablemente Enciso quiso decir diez grados y medio. (Regresar a 9)
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(10)
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Distancia también muy exagerada, quizá por haber
navegado con suma lentitud de miedo de los escollos, pues todos fue
exploradores de aquella época me acercaban mucho á la costa
buscando las pequeñas poblaciones (Regresar a
10)
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(11)
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Estas son probablemente las islas llamadas hoy del
Rosario. (Regresar a
11)
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|
(12)
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No tenían el paladar muy delicado los descubridores, ó más
bien eran tales las hambres que pasaban que les hacían parecer
agradable la carne del caimán.(Regresar a
12)
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(13)
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Todo lo que sigue presenta menos interés. El bachiller Enciso
no visito personalmente los demás lugares que describe como lo hizo
desde el cabo de la Vela hasta el Istmo de Panamá. (Regresara 13)
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