JOSÉ JOAQUÍN JIMÉNEZ, XIMENEZ
Nacio en Bogotá el 19 de diciembre de 1915. Su padre fue
el periodista Rafale Jiménez
y su madre María
Antonia García Ortiz, nieta del poeta y polemista católico
José Joaquín Ortiz.
A temprana edad Ximenez suspendió sus estudios de secundaria
en San Bartolomé y el Colegio Salesiano de León XIII
para irse como operario de un taller de carpintería en Puerto
Liévano, a orillas del Magdalena. Después se embarcó
hacia Barranquilla y se empleó como celador de las rentas
departamentales en Ponedera. Regresó a la selecta biblioteca
de clásicos de su casa paterna en la que se enclaustró
durante una temporada de lectura voraz.
Luego apareció en San Andrés y Providencia como oficial
mayor del gobierno intendencial, a cuyas secretaría fue promovido
después. Contaba apenas 16 años. Retornó a
Bogotá y publicó sus primeros textos en Mundo al Día.
Ecribió un patriótico joropo que se volvió
famoso con música de Alejandro Wills. El Tiempo le abrió
sus puertas.
Se inició como corrector de pruebas y redactor-relator de
las Sesiones de la Asamblea Departamental. Rápidamente se
convirtió en el cronista estrella de periódico, donde
además escribió la columna "Babel del día".
Se alejó algunos meses atraído por cargos burocráticos
en la Contraloría General de La República y la intendencia
del Amazonas, primero, y luego como inspector de cedulación
e inspector de prisiones. Sy pasión por viajar lo llevó
a las Antillas y a Estados Unidos. Durante algunos años escribió
la sección en verso "Buenas tardes" de El Espectador.
También ocupó la dirección de algunas revistas
como Boliche, Folletón y Guau-Guau. Ximenez contrajo matrimonio
con Blanca Muñoz Navarro, con quien tuvo un hijo que lleva
su mismo nombre. Ximenez murió en Bogotá el 6 de febrero
de 1946, víctima de una infección contraída
al descender al abismo del Tequendama en su afán de cubrir
la noticia de un Taxi que se había precipitado al fondo del
salto que tantas notas inspiró en su fulgurante carrera.