SEGUNDA RAZA Ó TRIBU DE
INDIOS.
Antes de pasar á discurrir sobre los
abundantes minerales que habia en esta provincia, no será fuera de su lugar dar alguna
noticia, aunque concisa, de cierta tribu ó raza de indios que había en ella bien
inmediatos ó en el centro de los que se acaba de hacer mencion.
Estos se llamaban paparos, cuyo arte y
disposicion era más robusta y majestuosa que la de los cunas; su principal residencia la
tenian entre los rios Yapé y Pacro que desaguan en el de Tuira ; su idioma era distinto;
sus armas eran flechas y dardos; sus herramientas no eran de acero ni fierro, sino de
guijarro ó pedernal, porque ellos con ninguna nacion trataban ni tenian amistad.
Jamas se habia visto indio paparo en
pueblo de españoles ni de otros indios; pero tampoco se había experimentado que hiciesen
daño alguno, aunque se encontrasen con otros extranjeros ni áun á los indios cunas
acometian, con quienes no tenian amistad y sólo estaban á la defensa.
La causa de no tener los paparos amistad
con los indios cunas nacia de que éstos pasaban á sus rancherías y a fuerza de fuerza
les robaban los jóvenes de ambos sexos para venderlos á los españoles por esclavos. Por
cuya causa se expidió una real provision el año de 13 del presente siglo multando al
que, en calidad de esclavo, recibiese algun niño paparo y que las justicias celasen no
hubiese ninguno de éstos en poder de sugeto que no fuese de arreglada vida y buenas
costumbres, para que, imitándolos en ellas, abrazasen nuestra sagrada religion con buenos
rudimentos.
Aunque hice exquisitas diligencias para
averiguar el actual paradero de los de esta nacion, ningun fruto he sacado de mis
solicitudes, y lo que más probablemente se cree, segun algunos indios veraces y antiguos
prácticos de estas montañas, es que los papares por los años de 40 ya eran muy pocos en
número y que las continuas pestes de viruelas enteramente los concluyeron como cuasi
sucedió con los dichos cunas.