NOTICIA DE ALGUNAS
PROPIEDADES DE LOS INDIOS GENTILES DE LA PROVINCIA DE SANTA MARÍA LA ANTIGUA DEL DARIEN,
CUAL ES EL INSTITUTO DE LOS PRINCIPALES MAGNATES DE SUS PUEBLOS, Y MODO DE PROPORCIONAR
SUS HOSTILIDADES CONTRA LOS ESPAÑOLES.
El asunto de que se va á tratar, aunque
parece futilidad, no lo será para aquellos que sean vecinos de los indios, y deben
precaverse de sus asechanzas. Ni ménos para los que hayan de ser comisionados á su
civilizacion ó exterminio, y como mi pequeña aplicacion se haya directamente dedicado á
instruir un sugeto de mi estimacion que tiene grande interes en esta importante parte del
servicio del Rey, no me he detenido agregarlo á este cuaderno con el seguro de que no
pienso con él ilustrar al mundo.
En cada rio, ranchería ó poblacion de
indios (que aunque estén separadas las casas se consideran las pertenecientes al
respectivo rio por un solo pueblo) hay para su gobierno un Cacique ó Capitan que siempre
es la persona de primera clase; de la segunda es el Lere, uno ó más segun el número de
los que haya; de la tercera es el Camoturo, que tambien suele haber varios á los cuales
sigue en autoridad el que llaman Urunía.
Cacique ó Capitan.-El Cacique ó Capitan
por lo general se elige por línea de sanguinidad, prefiriendo el mayor al menor y el
varon á la hembra, y á esta principal cabeza están sujetos, con gran respeto, todos los
de su jurisdiccion. Suele haber entre estos infelices algum tirano, que le quita el mando
á quien por derecho le corresponde mas nunca se verifica directamente, porque para
usurpar la jurisdiccion á otro, aquel que no la tiene y que es más audaz y atrevido se
muda de aquel rio á otro que no tenga gente o quien la mande, allí se hace cabeza y va
convocando los indios, que obedecen á aquel á quien intenta desposeer, y de esta forma
lo deja Gobernador de sí mismo. El usurpador en su nuevo destino, no se nombra Cacique
sino Capitan, porque aquella distincion solo la logra su primera ó segunda generacion.
Lere.-La persona de segunda clase es el
Lere, suele haber en un pueblo dos ó más; pero entre sí y para la plebe, se lleva la
preferencia el más embustero, charlatan y sectario. Su ejercicio es vaticinar lo que les
puede suceder á los de su pueblo, á quienes engaña fingiendo que habla con el dios
chiquito y que éste es quien le encarga la precaucion recíproca de sus personas, para
que anden con mucho cuidado, porque los quieren matar y tambien les persuade, que allá
arriba en la region del fuego vé y sabe todo lo que en ella pasa, con otras embusterías
muy fútiles y despreciables, que sólo su estolidez admitiera. De cuyas patrañas,
anunciadas por los respectivos Leres, les viene á los indios aquel espíritu de
desconfianza y cobardía, que reside generalmente en todos; porque para tenerlos
subordinados les hacen creer que han de morir muerte violenta á manos de los guacas. Así
llaman mí los blancos ó españoles.
Oracion de Lere.- Cuando hay alguna
fiesta clásica, se dedica anticipadamente el Lere mí lerear, ó á hacer oracion; esto
lo practica en un paraje independiente, cerrado á manera de observatorio, que llaman el
carro; sus oraciones se reducen á hablar mucho (á que todos los indios son propensos) y
ha de imitar precisamente en su oracion á los balidos y gaznerías con que se distinguen
las varias especies de animales y aves, que son vecinas de aquel pueblo, especialmente á
las que son propias de sus monterías, para lo cual siempre que van á cazar llevan al
Lere para reclamo, y el que con perfeccion no hace esta maniobra, no lo reputan por buen
estudiante. Es tanta la autoridad y respeto con que se portan los Leres que cuasi primero
se trata con ellos algun asunto de importancia que con el Cacique siendo gubernativo.
Comoturo ó tocador de flauta.- Camoturo
significa tocador de flauta es otro igual embustero, como lo puede ser el Lere su empleo
es el de tercera clase; pues gobierna el pueblo á falta de los dos primeros. Su ejercicio
es tocar el camo ó flauta, al son de la cual arman sus bailes cuando hacen sus chichas ó
borracheras, porque á éstas reducen todas las fiestas.
Construccion ó figura del camo.-Dicho
instrumento es tan simple como los que de él gustan; su construccion no es otra, que un
pedazo de caña brava de cerca de tres cuartas de largo, cortada perpendicularmente al
nivel del ánima, y por otro lado, que es la parte inferior, cortado igualmente por donde
circula el nudo de la caña, quedando cerrado por aquella parte, y dos ó tres agujeros
para los dedos, sin más embocadura ni otra con construccion que la referida.
Modo de tocar el camo.- El modo de
tocarlo es poniéndolo perpendicular al cuerpo, aplicando dos dedos de la mano izquierda
sobre la boca de la caña y puestos los de la derecha sobre los agujeros para taparlos y
hacer el són, en esta conformidad, soplando y hablando, á un mismo tiempo; ni tocan ni
hablan, pues áun los mismos indios no los entienden. El eco que resulta de esta
composicion, es el más fúnebre y desagradable que se puede oir. Hallándome en un festin
de esta clase en un pueblo de parciales (que como tan recientes neófitos aún practican
sus gentiles bailes) hice venir á mi presencia al Camoturo para preguntarle qué era lo
que decia á los danzantes en aquellas confusas palabras, al tiempo de tocar, y me
respondió: "lo mismo que los Leres aconsejan á su gente."
Baile que usan llamado Guayacan.-El baile
que comunmente usan al són del camo, porque no tienen otro instrumento, le llaman
Guayacan; el que disponen haciendo una gran rueda alternativa de hombres y mujeres, y el
Camoturo entra en el centro y agarrados los danzantes unos con otros estrechamente por los
brazos al compas de la flauta, dan dos fuertes patadas, á las que siguen dos ó tres
pasos aceleradados, haciendo entre todos perfecto circulo cuyo centro es el músico y
continuando así esta simpleza, es el fuerte de sus mudanzas. Si hay dos ó más Camoturos
se juntan éstos, y los aprendices, que breve son maestros, y para incitar ó convocar al
baile empiezan su fúnebre desconcierto, haciéndose unos á otros, respectivamente,
muchas cortesías, sin que les estorbe la continuacion de la música, y así se mantienen
hasta lograr un completo concurso.
El Urunía.- El Urunía es el primer
papel de la plebe, por ser su ejercicio como más valiente y esforzado, matar los
extranjeros, que contra sus leyes se presenten en sus tierras.
Consultas-Los magnates de que va hecha
definicion, y otros individuos del pueblo, de los más malvados apoyantes de los
sectarios, se juntan indispensablemente á prima noche para consultar, segun la estacion
del tiempo, sobre sus sementeras, monterías y correrías contra los guacas ó blancos.
Cuándo empiezan sus sementeras.-Sus
sementeras las fabrican ó pueden empezar desde Diciembre, en que empieza el verano, hasta
principios de Marzo, en cuyo tiempo, despues de desmontadas, limpias y quemadas sus rozas,
las entregan á las mujeres para que las siembren despues de los primeros aguaceros.
Tiempo en que entra el invierno.- La
estacion del invierno empieza en toda la provincia á últimos de Abril ó principios de
Mayo y hasta esto tiempo, ó más adelante, no salen á montear ni dirigen sus depravadas
intenciones contra los racionales, a causa de que en tiempo seco, dicen que los piés
hacen mucho ruido en las hojas del suelo por estar secas, con lo que se espanta la caza, y
por consiguiente, estando enjuto el monte, no conocen los rastros, en que son doctísimos
maestros, distinguiendo si son de indio ó de otro extranjero que transite sus tierras,
conociendo á corta diferencia cuanto tiempo ha las traficaron ó de qué especie de
animal son las huellas que encuentran, á los que tambien conocen por el olfato, con que
la naturaleza los ha dotado con mucha perspicacia.
Cómo disponen sus expediciones.- Sus
monterías ú otras expediciones las disponen de comunidad por 15 ó 20 dias; el director
ó comandante de ellas es el Cacique, siempre asociado del Lere y otros distinguidos del
pueblo. Su comun cacería se dirige á los jabalies o puercos de monte, que los hay muy
grandes, á los paujíes, que llaman pavones y sin duda son de su tamaño, y á los patos
reales, que son idénticos á los domésticos de pluma negra y verrugas: que de todo hay
abundancia, y no se vuelven á sus casas sin llevar á lo ménos 5 jabalíes, y á
proporcion de lo demas; las perdices son de buen gusto y del tamaño de gallinas grandes.
Cómo conservan la caza sin salarla.-Esta
caza para conservarla la ahuman, la noche del dia que la matan y en esta conformidad les
dura mucho tiempo. Tambien son los indios muy aficionados á la caza de monos negros y á
la de iguanas, cuyo bocado es para ellos más regalado que el mejor carnero de Europa ó
que la gallina más gorda para un enfermo, y todo lo comen sin sal.
Qué bastimentos preparan.- Los únicos
bastimentos que preparan para sus expediciones se reducen á chicha de maiz beneficiada á
lo ordinario, envasada en unos totumos bien grandes que nombran meriques, y á ciertas
pastas que llaman masato, cuya figura es la misma de los tamales ó pasteles grandes de
Cartagena, sin más composicion que plátano sancochado y pilado, y si es para viaje largo
le mezclan masa de maíz. Envuelto, pues, este mixto en unas hojas de viajao lo hierven en
una olla hasta darle el punto que requiere, en tal conformidad que se conserva largo
tiempo. Dicha mixtion así preparada les sirve de comida y desleida en agun fria tambien
de bebida. Yo la probé de una y otra manera, pero tiene desagradable gusto y para ellos
es un grande elemento.
Herramientas y otrau precauciones. -
Previenen tambien sus hachas machetes con los cuales construyen en ménos de dos dias sus
piragüitas para atravesar algun rio, y tambien les sirve para hacer sus ranchos para
pasar la noche, los cuales desde las cuatro ó cinco de la tarde empiezan á construir;
hacen tambien sus fogones y arman de palos de una y média vara de largo sus trevedes para
ahumar la caza y ante todas cosas apostan con mucho órden sus centinelas para no ser de
noche sorprendidos, pero al amanecer del siguiente dia ya están disponiendo su marcha.
Así lo experimenté en los viajes que hice con los parciales, quienes siguen en todo su
método. Llevan tambien sus arpones para coger pescado, que abunda mucho y es de muy rico
gusto y con destreza dirigen el arpon.
Dimensiones de sus piragüitas. - Por lo
general salen todos con sus piragüitas de média vara de boca y una tercia de puntal: en
ellas conducen con comodidad sus personas, 3 ó 4 en cada una, llevando de la misma suerte
las provisiones necesarias y tambien retornan la caza.
Armas que usan y cuáles aprecian
más.-Las armas y municiones que aprontan se reducen á mucha cantidad de flechas (algunas
armadas de fierro y otras de fortísima lata); no son para ellos muy apreciables estas
armas porque no rematan la pieza, y aunque con efecto llegue á morir es muy distante y la
suelen perder. Usan bastantemente y con destreza de la escopeta para una sola descarga, la
que cargan bárbaramente; de tal suerte que muchas veces matan dos ó tres jabalíes de un
tiro, el mismo estilo siguen los soldados de esta guarnicion, pero no se acomodan al
profundo silencio que los indios observan en sus salidas y por eso logran pocas ventajas
contra ellos, pero les tienen mucho miedo, particularmente siendo zambos ó negros, de
cuya raza son cuasi todos los dichos milicianos.
Poco aprecio que hacen del indio que no
tiene escopeta.-El indio que no tiene escopeta es de poca importancia entre los de su
pueblo y por consiguiente no tiene qué comer, á excepeion que haya montería de
comunidad. Para no padecer necesidades, y esta nota, suelen estos enemigos del género
humano bajar á matar españoles apostándose traicioneramente en los precisos pasos de su
tráfico; sólo por el interes de hacerse de escopetas y municiones y á veces de
herramientas para sus labranzas.
Cautelas que usan en sus
expediciones.-Cuando salen para hostilizar á los españoles, luégo que llegan á paraje
en que los puedan encontrar, se aproximan con mucho silencio, y si el rio tiene alguna
punta que doblar ántes de llegar á ella, saltan en tierra cuidando no poner el pié
sobre hoja que ruja, ni de palito que se pueda quebrar con el peso del cuerpo, aplicando
con mucha atencion la vista y oido, ántes de dar otro paso, inspeccionando al mismo
tiempo con la mayor prolijidad el terreno, si tiene alguna huella ó ramita quebrada con
la mano, ó cortada con el machete; en esta disposicion se van acercando á las
poblaciones, rozas ó parajes de pesca de los españoles, y segun el objeto de su
expedicion eligen el apostadero dejando distantes y bien escondidas sus piraguas para no
perderlas y se mantienen por 20 ó más dias detras de algunas ramas ó palos hasta
proporcionar su tiro, el que no pondrán en ejecucion sin cierta probabilidad de que
ninguno de ellos pueda peligrar, porque en tal caso no dan el golpe; pues nunca se
presentan á cuerpo descubierto por no arriesgarse.
Horas de sus hostilidales. - Si acometen
á algun pueblo, esperan la hora de la madrugada, cuando aún nadie se haya levantado,
para no ser vistos, e inmediatamente que ejecutan su sorpresa (sea ésta contra pueblo ó
emboscada dirigida hácia algun incauto pasajero) se retiran para sus pueblos y por eso no
es difícil cortarlos, sabiendo las travesías para atajarlos al paso en los rios.
Cuándo caminan de noche. - Para
aproximarse los indios á las poblaciones de españoles contra quienes dirigen sus
tiranías, si vienen embarcados, cuando ya están cerca, no navegan ni andan de dia sino
de noche, apostándose desde la madrugada hasta la oracion, emboscados; de tal conformidad
que puedan registrar todo cuanto pasa y de esta manera se conservan algun tiempo hasta
cerciorarse bien de lo que deben hacer, cuyas precauciones les son muy útiles para lograr
sus inicuas empresas y no errar tiro.
Digresion. - Para mayor claridad de la
idea que se instruye de los indios cunas de esta provincia, se puede dividir en dos
partes, por razon de su terreno, cuyo lindero será la cordillera de los Andes; y en otras
dos por razon de los rios principales Chucunaque y Tuira; porque segun los distintos
parajes en que residen los indios, parece que tienen distintas influencias comunicadas, ó
por el terreno que pisan, ó por las aguas que beben. Esto supuesto, considerando la
primera parte dividida por razon del terreno de Oriente á Poniente con el rio de Tarena
en el golfo del Norte y Bocachica, entrada de esta provincia en el del Sur. Todos los
indios comprendidos segun este límite, manifiestan iguales inclinaciones las que se
observan en los reducidos, á saber, son más pacíficos, bien inclinados y reconocen los
españoles con cierta distinción de confraternidad, más que los otros de la parte de
Calidonia y rio Chucunaque, que á no ser por éstos que los hostilizan si admiten nuestra
amistad, los del rio Gandi, Estola, Tarda y sus confinantes hácia el de Atrato,
estuvieran ya enteramente reducidos, pues no necesitan otro aliciente para incorporarse á
ella que librarlos de las tiranías de aquellos y hacerles perder aquel recelo infundido
por los Leres, de que han de acabar con muerte violenta á manos de algun extranjero, y
cada vez que se ven obligados á presentarse ante nosotros, es con tal desconfianza, que
les parece aquel instante el último de su vida.
Sugestion de los extranjeros. - Los
indios de la parte occidental, como son los de Gandi, Calidonia, &c. al Norte y los de
Chucunaque, Savanas y Bayano, al Sur, que se comunicali entre sí por varios breves
caminos, que les ofrece su traficado terreno del Istmo, todos son muy crueles y tiranos,
acaso tambien por los influjos que les comunican nuestros cautelosos enemigos los
extranjeros, situados por la costa de las Mulatas, persuadiéndoles que los españoles,
por via de religion, son unos usurpadores de la libertad de los hombres, y por tanto de
algunos años á esta parte no tan solamente resisten nuestra amistad con tanto empeño,
si no que por todos los medios posibles procuran con inhumanidad nuestro exterminio (si
fuera posible en sus débiles fuerzas).
Efectos ventajoso de correr de noche la
vela.-Para precaverse en esta provincia de algunas sorpresas de los indios, se practica
correr la vela cada seis minutos al són de campana, y en donde no la hay (que es de mucha
falta) al són de barretas, asidas de un mimbre, dándole con algun pedazo de metal ó
fierro. Esta importante práctica hallé yo, pero no se empezaba la maniobra en las
guardias que hay avanzadas hasta las ocho de la noche, y como en ningun pueblo hay reloj
ni ampolleta, las tocan algunas veces á las nueve, y reflexionando que desde la oracion
en adelante se corria igual peligro de sorpresa, que en cualquiera otra hora de la noche,
la hice tocar desde la oracion en todos los puestos de la provincia.
Se ha observado en apoyo de lo dicho, que
aproximándose los indios al reconocimiento de la campaña en hora que se corria la vela,
al sonido de ella, daban algunos pasos atras como manifestando recelo de que los miraban,
y en cada vez que se tocaba hacian lo propio; por este cono cimiento seria muy importante
no sólo practicar lo ya dicho, sino que en cada casa fuerte ó pueblo se tocase con
frecuencia una caja de guerra, y algunas veces se disparase un par de pedreros, cuyo ruido
los acobardaria más y más.